📝HISTORIA EN BREVE

  • Los empastes dentales de plata se componen de un 50 % de mercurio, y los investigadores descubrieron que los adultos que se someten a este tipo de procedimiento tienen mayores niveles de mercurio en el cuerpo
  • El estudio demostró que la exposición al mercurio incrementa según el número de superficies de empastes, lo que significa que cada vez que se pone uno nuevo, empeora su carga tóxica
  • El vapor de mercurio que liberan los empastes viaja a través del torrente sanguíneo, atraviesa el cerebro y la placenta, y se acumula en los tejidos, incluso cuando los análisis de sangre parecen normales
  • Hábitos como masticar chicle, rechinar los dientes y beber líquidos muy calientes incrementa la liberación de vapor de mercurio de los empastes, lo que provoca una exposición crónica
  • Evite el mercurio, así como procedimientos de extracción inseguros y apoye los esfuerzos para prohibir el uso de este tipo de materiales en todo el país, ya que eso ayudará a reducir su exposición al mercurio

🩺Por el Dr. Mercola

Cuando escuche a su dentista decir "empaste de plata", imagine esto: una pasta que contiene la mitad de mercurio en peso, que es la misma neurotoxina que provocó el cierre de fábricas de sombreros en el siglo XIX y desencadenó tratados por el 2010. A pesar de esto, aún es uno de los procedimientos más populares en los Estados Unidos, tanto en niños como adultos. Ese detalle rara vez se comenta durante la consulta, y la mayoría de los pacientes salen del consultorio sin saber que acaban de ponerles una bomba de tiempo en la boca.

Un análisis que se publicó en la revista Clinical Chemistry and Laboratory Medicine se propuso a responder una pregunta que debieron responder hace décadas: ¿Son estos empastes de mercurio seguros para la salud humana?1 Los investigadores recurrieron a un conjunto de datos representativo a nivel nacional, sacaron análisis de sangre y orina para medir los niveles de mercurio, y compararon los resultados con personas que no tenían empastes dentales. Sus hallazgos tienen serias implicaciones en la forma en que se concibe la atención dental de rutina en los Estados Unidos.

El mercurio ataca al cuerpo en tres frentes: inflama el sistema nervioso, daña los riñones que lo filtran y envenena las mitocondrias, que son las fuentes de energía dentro de cada célula. Ese último punto explica por qué la fatiga suele ser el primer síntoma: cuando fallan los sistemas celulares, todo comienza a ralentizarse.

Sus síntomas incluyen fatiga, confusión mental, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, irritabilidad y trastornos del sueño, y suelen atribuirse a otros factores como el envejecimiento o el estrés, o incluso muchas veces las personas optan por ignorar el problema. Una vez que el mercurio entra, comienza a propagarse por todo el cuerpo. Atraviesa la barrera hematoencefálica, cruza la placenta durante el embarazo y se acumula en los tejidos.

Y esa es una de las razones detrás de la creciente popularidad del movimiento a favor de la odontología libre de mercurio. Más adelante, explicaré a detalle qué descubrieron los investigadores, qué significan estos hallazgos si ya tiene empastes dentales y qué puede hacer para reducir su exposición a partir de este momento.

Antes de terminar de leer, asegúrese de echarle un vistazo a la alerta de acción que se encuentra casi al final de este artículo. Se lanzó una campaña nacional para prohibir los empastes de mercurio, y los comentarios del público a las autoridades federales podrían ayudar a decidir si esta práctica obsoleta por fin desaparece de la práctica odontológica en los Estados Unidos.

Mientras más empastes mayores son los niveles de mercurio

Para el estudio, los investigadores analizaron datos de 1377 adultos de entre 18 y 70 años, que representa a una población estimada de más de 180 millones de personas, ya que el grupo de estudio se ajustó de forma estadística para reflejar una población adulta más amplia de los Estados Unidos. En lugar de basarse en conjeturas o síntomas autoinformados, los investigadores midieron las concentraciones reales de mercurio en muestras de sangre y orina, y luego compararon los resultados con personas que no tenían empastes dentales.

• Los adultos con empastes tuvieron niveles mucho mayores de mercurio: los investigadores descubrieron que casi el 61 % de los adultos pertenecían al grupo "expuesto a empaste", lo que significa que tenían al menos un empaste de mercurio. Las concentraciones de mercurio fueron mucho mayores en las personas con empastes dentales. Los niveles totales de mercurio fueron 1.34 veces superiores, mientras que los de mercurio inorgánico, que es la forma que suele utilizarse en los empastes, fueron 1.33 veces superiores en el grupo expuesto.

• Mientras más empastes mayores eran los niveles: los investigadores identificaron una relación directa entre el número de empastes y los niveles de mercurio inorgánico en la sangre. Cada empaste incrementaba la carga de mercurio en el torrente sanguíneo. El mercurio inorgánico no es lo mismo que el metilmercurio, que es el tipo que se relaciona con la exposición al pescado. El estudio demostró que los empastes dentales actuaban como una fuente única de exposición al mercurio dentro del cuerpo.

• Los investigadores estimaron cuánto vapor de mercurio absorbían las personas al día: los investigadores utilizaron un sistema matemático que estima cómo se mueven los químicos a través del cuerpo para calcular la exposición diaria al vapor de mercurio de los empastes. Consideraron factores como el peso corporal, los niveles de mercurio en la orina y el flujo urinario para estimar la cantidad de vapor de mercurio que absorbía una persona al día.

• Algunos adultos superaron los umbrales de seguridad federales: otros hallazgos a los que se hace referencia en el estudio estimaron que alrededor de 16 millones de adultos se expusieron a vapores de mercurio a un nivel que supera el límite de seguridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos, y eso que no se consideraron otras fuentes de exposición. Lo más alarmante es que los investigadores señalaron que el umbral de seguridad para el vapor de mercurio en California es hasta 10 veces más estricto que el límite federal que establece la EPA. Esa discrepancia demuestra las diferencias en la forma en que las agencias definen la exposición "segura".

• Las mujeres embarazadas también enfrentaron una mayor exposición: el artículo hizo referencia a análisis previos que demuestran que alrededor del 36 % de las mujeres embarazadas tenían empastes de mercurio, y casi 600 000 de ellas, superaban el límite de vapor de mercurio de la EPA de esta fuente. Esto es preocupante porque el mercurio atraviesa la placenta y llega hasta el feto en desarrollo.

El mercurio se desplaza del empaste a todo el cuerpo

Los investigadores explicaron que el vapor de mercurio entra por los pulmones, se absorbe rápido en la sangre y luego se extiende por los tejidos y órganos. En pocas palabras, el torrente sanguíneo se convierte en un sistema de transporte que lleva el mercurio a todas las partes del cuerpo.

El vapor de mercurio se disuelve en los tejidos grasos, incluyendo el cerebro, que se compone por casi un 60 % de grasa, y luego se propaga a través de las membranas celulares. Esto le permite atravesar la barrera hematoencefálica y entrar en el cerebro, además de cruzar la barrera placentaria durante el embarazo. Una vez que el mercurio entra en los tejidos, se oxida, lo que significa que cambia de forma química, y se queda dentro de las células, por lo que, se vuelve más difícil de eliminar.

• Los análisis de sangre solo muestran una parte del problema: los investigadores advirtieron que los niveles de mercurio en la sangre solo reflejan cierta cantidad de mercurio que se acumula en los órganos y tejidos. Citaron investigaciones previas que mostraban que el número de empastes de amalgama se correlacionaba con los niveles de mercurio en los tejidos, incluso cuando las mediciones en sangre no lo hacían. Los resultados de sus análisis de sangre podrían parecer normales, mientras que el mercurio se acumula dentro de los órganos a lo largo de muchos años.

• Los científicos descartaron varios factores de confusión comunes: los investigadores ajustaron sus modelos estadísticos por edad, sexo, etnia, peso corporal y país de nacimiento para asegurarse de que otras variables no influyeran en sus hallazgos. Incluso después de esos ajustes, se mantuvo la relación estrecha entre los empastes y la exposición al mercurio.

• Los investigadores pidieron que se redujera el uso de empastes de mercurio: los investigadores afirmaron que "es muy importante realizar esfuerzos para reducir o eliminar el uso de empastes de mercurio". También recomendaron a las personas que deseen reducir su exposición al mercurio que consulten a dentistas capacitados en la extracción segura de estos compuestos. Este es un detalle importante porque hacerlo de forma incorrecta puede provocar que se liberen grandes cantidades de vapor de mercurio al aire que respiramos.

• Los hábitos influyen en la cantidad de mercurio que se libera de los empastes: cada bocado, masticación y apretón de dientes, libera una pequeña nube de vapor de mercurio, invisible, inodoro y que termina en sus pulmones. A lo largo de una vida con tres comidas al día, eso representa unas 65 000 sesiones de masticación por década, y cada una se suma a una dosis acumulativa dentro de su cuerpo. Beber líquidos calientes y tener la costumbre de masticar chicle incrementan aún más la exposición porque el calor y la fricción aceleran la vaporización del mercurio.

Evite la odontología a base de mercurio

Leer esto con la boca llena de empastes puede ser perturbador. La buena noticia es que puede hacer algo al respecto; su cuerpo tiene las armas para defenderse, y las decisiones que tome a partir de hoy determinarán si su carga incrementa o disminuye.

1. Considere los empastes de mercurio como una fuente de exposición a metales tóxicos: antes de cambiar de dentista, pregunte: "¿en este consultorio utilizan empastes de mercurio?", si la respuesta es sí, significa que debe buscar un dentista nuevo. El mercurio no debería estar en sus dientes, del mismo modo que el plomo no debería estar en su agua potable.

Y no se deje engañar por el término "empaste de plata", ya que este tipo de empaste se compone de un 50 % de mercurio en peso. Elegir un dentista que no utilice productos a base de mercurio reducirá de inmediato su exposición a largo plazo y protegerá a su familia de una carga tóxica innecesaria.

2. Aléjese del lenguaje engañoso y las prácticas obsoletas: si un consultorio dental evita por completo la palabra "mercurio", es una señal de alarma. Un lenguaje claro es parte de un consentimiento informado. Tiene el derecho de saber qué material utilizan antes de que toquen sus dientes.

Si es padre o madre, esto se vuelve aún más importante. Los niños absorben las sustancias tóxicas de forma diferente a los adultos porque sus cerebros y sistemas nerviosos aún están en desarrollo. Rechazar de forma contundente el uso de este tipo de materiales tiene un impacto que van mucho más allá de su propia salud. Cambia la demanda del mercado y presiona a las clínicas para que se modernicen.

3. Solicite a su seguro que evite este tipo de procedimientos: muchos planes dentales cubren procedimientos con este tipo de materiales porque es la opción estándar más barata. Y es justo esa presión financiera, la que mantiene viva la odontología con mercurio. Antes de comenzar un tratamiento, pregunte a su aseguradora qué materiales cubren y si rembolsan alternativas sin mercurio.

Si su plan le penaliza económicamente por elegir tratamientos sin mercurio, presente un registro por escrito con sus objeciones. En caso de ser necesario, envíe una carta o correo electrónico al departamento de servicios para miembros, al departamento de beneficios de su empleador o a la oficina estatal de Medicaid. Las compañías de seguros llevan un control minucioso de las quejas. Alcanzar un número suficiente de objeciones, los obliga a revisar sus políticas y hacer cambios en la cobertura.

4. Reduzca la exposición al vapor de mercurio si aún tiene empastes de mercurio: si en este momento, la extracción no es una opción viable, enfóquese en reducir la liberación de vapor día a día. Evite masticar chicle, en especial del lado donde tenga empastes. Evite pasar líquidos muy calientes sobre esos dientes, ya que el calor incrementa la vaporización del mercurio.

Rechace los procedimientos de blanqueamiento, limpieza profunda o pulido que se realicen sobre empastes de mercurio. Tanto la abrasión como los productos químicos del blanqueador pueden liberar vapor de mercurio, lo que significa que una visita de 30 minutos al dentista puede exponerlo a una dosis de mercurio que el cuerpo tarda semanas en procesar.

Lo más importante es que evite las perforaciones que realizan dentistas que no siguen protocolos estrictos de extracción segura. Una extracción incorrecta puede exponerlo a niveles demasiado altos de mercurio a corto plazo, lo que puede sobrecargar sus pulmones y sistema nervioso. Estos pasos le dan tiempo para encontrar un dentista biológico calificado y preparar su salud para una extracción segura.

5. Ejerza presión para lograr un cambio entre los dentistas y las aseguradoras: llame a las clínicas dentales de su localidad y haga una pregunta directa: "¿En su clínica colocan empastes de mercurio?" Comparta las respuestas con amigos, familiares, compañeros de trabajo y padres en la escuela de su hijo. Publique reseñas que elogien a las clínicas que rechazan por completo el uso de mercurio.

Los mercados cambian cuando los pacientes ejercen presión Los dentistas notan cuando los pacientes comienzan a elegir las clínicas dentales con políticas que garanticen que no se utilice mercurio, y las aseguradoras también notan cuando un número suficiente de afiliados rechaza este tipo de cobertura. Cada conversación, reseña y llamada telefónica contribuye a desmantelar el sistema que mantiene el mercurio en la boca de las personas. Una vez que suficientes personas rechacen este procedimiento, las cosas comenzarán a cambiar.

Consulte a un dentista biológico para recibir cuidados adicionales

Los dentistas biológicos reciben una formación que los capacita para ver y tratar la salud bucal como parte integral de su salud general. También están capacitados para retirar de forma segura los empastes de mercurio. Una extracción insegura de amalgamas de mercurio podría exponerlo a cantidades tóxicas de mercurio venenoso.

Antes de programar la extracción, consulte con su médico integrativo para asegurarse de que tiene buena salud y de que las vías de desintoxicación de su cuerpo están bien respaldadas; esto por lo general significa optimizar la nutrición, la salud intestinal y el nivel de minerales.

El motivo de esta preparación es práctico, ya que durante la extracción, incluso con los protocolos de seguridad adecuados, es posible que ocurra una exposición adicional al mercurio. Un cuerpo con deficiencias nutricionales o sometido a estrés inmunológico gestionará esa exposición de forma menos efectiva. Para ayudarlo a encontrar un dentista biológico, consulte los recursos que aparecen a continuación:

Consumers for Dental Choice

Dental Amalgam Mercury Solutions (DAMS): para más información, envíe un correo electrónico a esta dirección o llame al 651-644-4572

Holistic Dental Association

Huggins Applied Healing

International Academy of Biological Dentistry and Medicine (IABDM)

International Academy of Oral Medicine and Toxicology (IAOMT)

International Association of Mercury Safe Dentists

Talk International

Forme parte del cambio: ¡exija a la FDA que prohíba los empastes de mercurio!

Consumers for Dental Choice, organización líder en la campaña nacional e internacional contra el mercurio en la odontología, presentó una petición ante la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos para prohibir los empastes de mercurio en todo el país. Amigos, les pido su ayuda: ahora es el momento de actuar, póngase en contacto con la FDA y exija que se tomen medidas.

Los empastes se componen de un 50 % de mercurio, que es una neurotoxina y toxina reproductiva, por lo que debe dejar de utilizarse en la odontología moderna. Pero, eso aún no sucede, e incluso los utilizan en niños, que son los más susceptibles a sus efectos tóxicos. Por esa razón, desde hace 15 años, uní fuerzas con mi amigo Charlie Brown para acabar con el uso de mercurio en la odontología.

Su organización sin fines de lucro, Consumers for Dental Choice ha tenido éxitos espectaculares, incluyendo una prohibición del uso de empastes de mercurio en los 27 países de la Unión Europea. Pero, debemos terminar el trabajo, y hacer que esta prohibición llegue a los Estados Unidos.

¡Es el momento de actuar! Póngase en contacto con la FDA y exprese su apoyo a la prohibición de los empastes de mercurio. ¡Cuente su experiencia! ¿Algún niño que conoce está expuesto a este producto a base de mercurio? ¿En el consultorio le dijeron que se trata de "empastes de plata"? ¿Sufrió algún daño a causa de este producto? ¿Es un profesional de la salud que apoya la odontología libre de mercurio? Aquí cómo ponerse en contacto con la FDA:

  1. Visite Regulations.gov.
  2. En la sección de "Comentarios", indique su ciudad y estado y explique por qué cree que la FDA debería prohibir el uso de empastes de mercurio.
  3. Responda a las dos preguntas obligatorias (¡las demás no son obligatorias!): "Háblenos de usted" (solo una pregunta de opción múltiple) y confirme en "No soy un robot".
  4. En la parte inferior de la página, haga clic en el botón azul "Enviar comentario".

Como consumidores, pacientes, padres, abuelos, dentistas, otros profesionales de la salud, y miembros de la comunidad que se preocupa por los peligros de este producto tóxico de mercurio, nuestra opinión importa, e importa mucho. La FDA necesita saber. Si necesita ideas para empezar a escribir su comentario, considere estos temas:

Exijo a la FDA que prohíba el uso de mercurio en la odontología porque...

Los empastes de mercurio representan una amenaza innecesaria porque...

A mi hijo le pusieron un empaste de mercurio cuando tenía (x) años, algo que no hubiera permitido si desde aquel entonces supiera que los empastes de mercurio...

Me colocaron un empaste de mercurio mientras estaba embarazada, amamantando o planeando quedar embarazada, un riesgo que no habría corrido si hubiera sabido que este procedimiento...

Me colocaron un empaste de mercurio en los dientes a pesar de tener una insuficiencia renal o un trastorno neurológico, un riesgo que no habría corrido si hubiera sabido que este procedimiento...

El empaste de mercurio dañó mis dientes al...

Soy dentista y he practicado la odontología sin mercurio durante (x) años porque...

No sabía nada sobre el mercurio en los empastes debido a las prácticas engañosas de la industria dental como...

Si hubiera sabido que el empaste contenía mercurio, habría elegido otra opción más segura porque...

Todo el mundo tiene derecho a una odontología libre de mercurio porque...

Preguntas frecuentes sobre los empastes dentales de mercurio

P: ¿Los empastes de plata contienen mercurio?

R: Así es, los empastes dentales a los que suelen referirse como "empastes de plata", se componen de casi un 50 % de mercurio en peso. El material restante suele incluir metales como la plata, el estaño y el cobre. El mercurio es el componente principal, y a pesar de eso, muchos pacientes jamás escuchan la palabra "mercurio" durante sus citas con el dentista.

P: ¿Es verdad que los empastes de mercurio incrementan los niveles de este metal en todo mi cuerpo?

R: Así es, el estudio que se publicó en la revista Clinical Chemistry and Laboratory Medicine reveló que los adultos con este tipo de empastes tuvieron concentraciones de mercurio mucho mayores en su cuerpo.2 Los investigadores también descubrieron que los niveles de mercurio incrementan según la cantidad de empastes que tenga una persona. Los resultados demuestran que los empastes dentales actúan como una fuente de exposición crónica al mercurio dentro del cuerpo.

P: ¿Qué pasa cuando el mercurio de los empastes se libera en el cuerpo?

E: El vapor de mercurio se libera de los empastes durante la masticación, el rechinamiento de dientes y la exposición al calor de alimentos o bebidas. Después de inhalarlo, el vapor entra al torrente sanguíneo y se extiende por los órganos y tejidos. Los investigadores explicaron que el mercurio atraviesa con facilidad la barrera hematoencefálica y la placenta, y que con el tiempo, se acumula en los tejidos.

P: ¿Qué síntomas se relacionan con la exposición al mercurio de los empastes dentales?

R: La exposición al mercurio se relaciona con síntomas como fatiga, confusión mental, dolores de cabeza, falta de concentración, irritabilidad y trastornos del sueño. La exposición crónica también ejerce presión sobre el sistema nervioso, los riñones y las mitocondrias, que son los responsables de producir energía celular. Muchas personas descartan estos síntomas porque creen que son parte del envejecimiento o resultado del estrés y no los relacionan con la exposición crónica al mercurio.

P: ¿Qué debo hacer si ya tengo empastes de mercurio?

R: No se apresure a realizar una extracción, ya que si se hace de forma incorrecta libera grandes cantidades de vapor de mercurio al aire que respiramos. Primero, reduzca su exposición diaria, ¿cómo? evite masticar chicle, limite el consumo de alimentos y bebidas muy calientes, así como los procedimientos de blanqueamiento o pulido en esos dientes. Cuando esté listo para una extracción segura, elija un dentista capacitado en protocolos de extracción de mercurio y una odontología libre de mercurio.