📝 HISTORIA EN BREVE

  • Por lo general, la comezón vaginal o vulvar tiene cinco causas principales: infección por hongos, vaginosis bacteriana, irritación o alergia por contacto, infección de transmisión sexual o un problema en la piel
  • Para controlar rápido la irritación, deje de usar productos con fragancias y jabones fuertes, evite las duchas vaginales y lleve una rutina de higiene suave con un pH equilibrado. Opte por telas de algodón transpirables y evite la ropa ajustada y sin ventilar que atrapa el calor y la humedad
  • Enfóquese en restaurar su barrera cutánea y microbioma, utilice agua simple para limpiar la zona y humectantes naturales sin fragancia para protegerla, y obtenga los nutrientes que necesita para mantener el equilibrio hormonal y metabólico. El alivio comienza una vez que elimina los irritantes y se restauran las defensas naturales de su cuerpo
  • Si experimenta síntomas como dolor intenso, llagas, fiebre o secreción con mal olor, consulte a su médico de inmediato. Las mujeres embarazadas, con diabetes o con un sistema inmunológico débil necesitan cuidados adicionales
  • Consulte a un médico si los síntomas duran más de tres días o vuelven a aparecer de forma regular, ya que la comezón crónica suele ser señal de una infección, un desequilibrio hormonal o un trastorno de la piel que requiere tratamiento profesional

🩺 Por el Dr. Mercola

El malestar vaginal es uno de los problemas de salud más comunes hoy en día y, a pesar de que afecta a millones de mujeres de todas las edades, aún es un tabú entre la sociedad. Los síntomas varían de una mujer a otra, pero algunos de los más comunes incluyen: ardor, enrojecimiento y comezón crónica que hace que la comodidad diaria sea casi imposible.

Pero la comezón en la vagina es más que una simple molestia: suele ser una señal de un problema más profundo que involucra el microbioma, el equilibrio hormonal o incluso la respuesta inmunológica.

Para comprender las causas de la comezón vaginal, es importante recordar que no solo se trata de aliviar la irritación, sino de proteger uno de los sistemas más activos (en términos microbiológicos) y sensibles (en términos hormonales) de su cuerpo. Por eso es tan importante saber cómo identificar la causa y responder de forma correcta antes de recurrir a cualquier producto de venta libre.

La importancia de aprender a identificar el origen de la comezón

La mayoría de las personas utilizan el término "comezón o picazón vaginal" para describir cualquier irritación en el área genital, pero en realidad, esa molestia casi nunca se origina en la vagina. Para entender mejor este tema, es importante conocer la diferencia entre la comezón vaginal y vulvar:

• Vagina vs. vulva: ¿cuál es cuál? La vagina es el canal muscular interno y elástico que conecta el cuello uterino con la vulva y se encuentra entre la vejiga y el recto. Mientras tanto, la vulva es la parte externa, los labios (internos y externos), el clítoris y la piel circundante que protege la entrada de la vagina.1 Es importante comprender esta diferencia porque el lugar donde comienza la comezón suele decir mucho sobre la causa subyacente del problema.

• Tanto la vagina como la vulva son muy sensibles: la vulva tiene una red de nervios sensoriales y una piel más delgada y delicada que otras zonas del cuerpo. Esto significa que es muy sensible a irritantes como fragancias, detergentes, ropa ajustada o incluso agua demasiado caliente.

Por su parte, la vagina tiene un revestimiento de membranas mucosas que mantienen un pH un poco ácido (alrededor de 3.8 a 4.5) y una población de bacterias Lactobacillus que protegen de las infecciones. Cuando se altera el equilibrio del pH (debido a antibióticos, hormonas o incluso semen), pueden proliferar los organismos patógenos como Candida o Gardnerella, lo que causa comezón interna, ardor y secreción.2

• La vaginitis es la causa más común de la comezón interna: se define como inflamación o infección del canal vaginal y afecta a millones de mujeres cada año.3 Según Cleveland Clinic, existen varios tipos, que incluyen infección por hongos (candidiasis), vaginosis bacteriana (VB) y tricomoniasis, una infección de transmisión sexual. Cada una causa síntomas diferentes, pero tienen una característica en común: la inflamación del tejido vaginal que produce irritación y prurito (comezón).4

• Por otro lado, la comezón en la vulva puede ser el resultado de la exposición a irritantes químicos: la dermatitis de contacto, una reacción alérgica o irritante, que suele producirse a causa de productos como jabones perfumados, detergentes, protectores diarios o anticonceptivos.5

En pocas palabras, el prurito vaginal se refiere a la irritación que se origina dentro del canal vaginal, mientras que el prurito vulvar afecta la piel externa y el tejido circundante. ¿Por qué es tan importante conocer la diferencia? porque el tratamiento depende por completo del lugar y la causa. Para las causas internas de la comezón vaginal (como la levadura o la VB) se requiere un tratamiento para restaurar el equilibrio microbiano, mientras que las externas, como la dermatitis de contacto, primero requieren que se eliminen los irritantes y tratamientos para proteger la piel.

Aprender a reconocer esta diferencia es el primer paso hacia un alivio real. Una vez que se identifica el origen del malestar, es posible identificar la causa y romper el ciclo sin fin de tratar el problema equivocado con el remedio equivocado.

La causa subyacente de la comezón

Cuando aparece la comezón vaginal o vulvar, es fundamental identificar la causa subyacente antes de recurrir a cualquier crema o medicamento. La comezón puede ser el síntoma de una infección, una irritación o incluso a un cambio hormonal, y cada una se trata de manera diferente. Por ejemplo, tratar una infección bacteriana con crema antimicótica puede empeorar la irritación en lugar de aliviarla.

Aquí una lista de las causas más comunes de la comezón vulvovaginal, cada una con señales que ayudan a diferenciarlas.6,7,8

• Infección por hongos: una infección por hongos, que es uno de los tipos más comunes de vaginitis, ocurre cuando el hongo natural Candida albicans crece de forma excesiva en la vagina, lo que altera el equilibrio de las bacterias saludables. Esto puede causar síntomas como comezón, ardor, enrojecimiento y una secreción espesa y blanca similar al requesón.

Los factores como los antibióticos, la ropa ajustada, los cambios hormonales, el embarazo, el estrés o la diabetes sin controlar pueden causar infecciones porque reducen las bacterias saludables y alteran el pH vaginal.

• Vaginosis bacteriana (VB): la vaginosis bacteriana es la forma más común de vaginitis, y se produce por un desequilibrio entre las bacterias "buenas" y "malas" en la vagina. Cuando proliferan las bacterias dañinas, pueden producirse secreciones poco espesas, grises o blancas con un característico olor a pescado, que suele ser más evidente después de tener relaciones sexuales.

Algunas mujeres también pueden experimentar comezón o irritación por vaginosis bacteriana, aunque suele ser leve o no presenta síntomas. No es una ETS, pero las duchas vaginales, los jabones perfumados u otras alteraciones del microbioma vaginal pueden incrementar el riesgo.

• Tricomoniasis y otras ITS: la tricomoniasis (o trico) es una infección de transmisión sexual causada por el parásito Trichomonas vaginalis. Además de comezón, suele causar ardor y un flujo espumoso de color amarillo verdoso con un olor fuerte.

Otras ETS como la clamidia, la gonorrea, el herpes genital y las verrugas genitales también causan comezón, dolor o secreción inusual. El herpes puede comenzar con hormigueo o comezón antes de que aparezcan ampollas pequeñas. Debido a que estas infecciones tienen síntomas similares, es importante no autodiagnosticarse. Los análisis y el tratamiento oportuno por parte de un profesional pueden resolver rápido la mayoría de las ETS y ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo.

• Problemas de la piel: no todos los síntomas de comezón o irritación se deben a una infección. En ocasiones, la causa subyacente es un problema en la piel o una reacción alérgica. Los problemas crónicos de la piel, como el liquen escleroso, pueden causar manchas blancas, adelgazamiento de la piel y dolor durante las relaciones sexuales. El eczema (dermatitis atópica) y la psoriasis también pueden afectar la zona genital y causar enrojecimiento, resequedad y comezón crónica.

Otras causas incluyen reacciones alérgicas o irritantes de detergentes, jabones, lociones o látex, que causan inflamación o ardor. Otros problemas como el prurito vulvar (comezón en la vulva) y el prurito anogenital (comezón alrededor del ano y la vulva, suelen relacionarse con la pérdida de estrógeno por menopausia) también causan un malestar intenso.

Además, la vaginitis atrófica, que es el adelgazamiento y resequedad de las paredes vaginales debido al bajo nivel de estrógeno, que casi siempre se produce después de la menopausia, puede causar comezón, ardor o dolor durante las relaciones sexuales.9

Aquí una tabla para ayudar a distinguir estas causas de la comezón vaginal:

Síntoma característico

Infección causada por levaduras

Vaginosis bacteriana (VB)

Tricomoniasis

Dermatitis/
irritación

Problemas de la piel

Secreción

Espeso, blanco, sin olor

Delgado, gris/blanco, olor a pescado

Espumoso, color amarillo verdoso

Mínimo

Ninguno

Olor

Ninguno

Fuerte, olor a pescado

Fuerte, mohoso

Posible (debido a los productos)

Ninguno

Intensidad de la comezón

Grave

Leve a moderada

Moderada

A nivel de superficie

Crónica, variable

Dolor/ardor

Común

Ocasional

Común

A menudo con enrojecimiento

Dolor crónico

pH

Normal (≤4.5)

Elevado (>4.5)

Elevado (>4.5)

Normal

Normal

Factores desencadenantes

Antibióticos, hormonas

Duchas vaginales, actividad sexual

Sexo sin protección

Jabones, detergentes

Autoinmune, hormonas

Qué hacer y qué no cuando tiene comezón vaginal

Cuando comienza la comezón, lo primero que hacen la mayoría de las mujeres es recurrir a cualquier crema que tengan a la mano. Pero, la verdad es que ese primer paso determinará si alivian o empeoran el problema. No todos los productos para el "cuidado femenino" cuidan la piel. De hecho, muchos hacen todo lo contrario. El alivio comienza cuando aprende a identificar qué ayuda a restaurar el equilibrio y qué mantiene el ciclo de irritación. Aquí algunas estrategias básicas:

1. Enjuague de forma suave con agua tibia: evite las duchas calientes, frotar duro y realizar rutinas de "lavado femenino". Mejor, enjuague con agua tibia y utilice una toalla suave para secar con cuidado. Evite los estropajos o toallitas, que pueden crear microdesgarros en la piel ya irritada.

2. Utilice ropa interior de algodón transpirable: las telas sintéticas y ajustadas atrapan la humedad y el calor, lo que promueve el crecimiento excesivo de levaduras y bacterias. El algodón permite que fluya el aire, lo que ayuda a que la piel se recupere.

3. Utilice detergentes y productos de higiene sin fragancia: los detergentes, las toallitas para secadora y los jabones corporales suelen contener irritantes. Una buena opción es cambiar a detergentes y geles de baño hipoalergénicos y sin fragancia.

4. Mantenga el área seca, pero sin resequedad extrema: controlar la humedad es clave, pero también es muy importante mantener la barrera cutánea. Después de bañarse, deje que el área genital se seque sola antes de vestirse y evite el talco o los productos de secado agresivos.

5. Utilice una compresa fría o un baño de asiento: los remedios a corto plazo, como las compresas frías o los baños de asiento tibios, ayudarán a reducir la inflamación.

Cuando consultar a un médico

Estas estrategias ayudarán a tratar la irritación vaginal leve en casa, pero si los síntomas persisten o empeoran, pueden ser una señal de infección, inflamación o incluso una enfermedad cutánea temprana. Es fundamental saber cuándo buscar ayuda médica. Aquí algunos síntomas de alerta que debe aprender a identificar y que son señal de que necesita atención inmediata:10

  • Dolor intenso, inflamación o enrojecimiento
  • Llagas abiertas, úlceras o ampollas en la vulva o alrededor de la vagina
  • Fiebre o síntomas similares a la gripe
  • Dolor pélvico o abdominal
  • Secreción con mal olor o sangre
  • Dolor o ardor al orinar
  • Sangrado nuevo o inexplicable

Las mujeres embarazadas, con diabetes o con un sistema inmunológico débil deben acudir al médico de inmediato si experimentan algún síntoma vaginal.

El diagnóstico médico de la causa subyacente

El objetivo del médico es identificar la causa subyacente de la comezón vaginal, no tratar los síntomas. La evaluación es sencilla pero específica, y suele incluir:11

  • Examen pélvico
  • Prueba de Papanicolaou
  • Colposcopia, que es una prueba que detecta células precancerosas o cancerosas
  • Prueba de pH vaginal
  • Análisis de orina o fluidos vaginales para detectar ITS
  • Imágenes pélvicas
  • Biopsia

Una evaluación integral también incluye la detección de factores sistémicos, como desequilibrio tiroideo, diabetes o problemas neuropáticos. Un dermatólogo o ginecólogo puede realizar una pequeña biopsia para confirmar o descartar estos trastornos de la piel. El procedimiento es rápido y ayudará a prevenir años de síntomas recurrentes.

Señales de que necesita una prueba o análisis

Necesita una prueba o análisis, si experimenta síntomas que persisten más de tres días, se repiten más de tres veces al año o interfieren con su intimidad. Lo ideal es que las mujeres se realicen de forma periódica análisis para detectar vaginosis bacteriana, levaduras, tricomoniasis e ITS, sobre todo si tienen una pareja nueva, utilizaron antibióticos o notaron un cambio en el flujo o el olor.

La mayoría de las visitas al consultorio no tienen mayores complicaciones. Los pacientes proporcionarán su historial médico y sexual, mencionarán los medicamentos o productos de higiene recientes y describirán sus síntomas. El médico puede recomendar:

  • Hisopos vaginales o análisis de orina para detectar infecciones
  • Evaluación hormonal si se sospecha de resequedad o cambios a causa de la menopausia
  • Examen dermatoscópico o biopsia si la piel se ve descolorida, delgada o tiene cicatrices

El impacto de las hormonas, los medicamentos y otros problemas de salud

No todos los casos de comezón vaginal o vulvar se relacionan con una infección. En ocasiones, la causa viene de adentro: las hormonas, los medicamentos o la salud metabólica. Cuando se produce un desequilibrio en estos sistemas, el impacto llega hasta el entorno vaginal. Comprender cómo estos factores afectan al cuerpo ayuda a identificar qué es lo que causa la irritación y qué hacer al respecto.

• El papel de las hormonas: las hormonas, en especial el estrógeno, influyen mucho en la salud de los tejidos vaginales y vulvares. Cuando disminuyen los niveles de estrógeno, el cuerpo produce menos glucógeno en las células vaginales, lo que reduce el crecimiento de bacterias beneficiosas Lactobacillus. Sin estas bacterias, incrementa el pH vaginal, lo que permite que prosperen los microbios dañinos. Por esta razón, la resequedad y la irritación suelen relacionarse con un olor leve o infecciones recurrentes.

Cuando disminuyen los niveles de estrógeno, sobre todo después de la menopausia, la piel vaginal se adelgaza, seca y debilita, lo que la hace más propensa a la inflamación.

Este proceso, que se conoce como vaginitis atrófica o síndrome genitourinario de la menopausia, es una de las causas no infecciosas más comunes de la comezón. Y también puede causar ardor y malestar durante las relaciones sexuales. La caída natural de estrógeno durante la perimenopausia y la menopausia también hace que los tejidos de la vulva y la vagina pierdan elasticidad, lo que causa irritación y sensibilidad.12,13

• Los antibióticos alteran el equilibrio: varios medicamentos comunes interfieren con la salud vaginal, ya que alteran los niveles hormonales o el microbioma. Por ejemplo, los antibióticos no solo matan a las bacterias dañinas sino también a las bacterias buenas como el Lactobacillus, que mantiene en equilibrio el ecosistema vaginal.

• Los anticonceptivos hormonales también pueden ser problemáticos: las pastillas anticonceptivas, los parches y los DIU hormonales pueden alterar el ritmo natural de estrógeno y progesterona, lo que causa resequedad o irritación.

• Otros medicamentos dañinos: los antidepresivos y los antihistamínicos son medicamentos que causan resequedad vaginal como efecto secundario. Las mujeres que reciben quimioterapia o tratamientos contra el cáncer de mama también suelen experimentar resequedad vulvovaginal grave.14

• Problemas de salud que incrementan el riesgo de comezón: algunos problemas de salud empeoran la irritación debido a su impacto en el estado inmunológico o metabólico. Por ejemplo, los niveles elevados de azúcar promueven el crecimiento de levaduras. El desequilibrio de la tiroides es otro ejemplo, tanto la función tiroidea hipoactiva como la hiperactiva afectan la piel y las membranas mucosas.

Aprenda a mantener el equilibrio hormonal y sistémico

Abordar estos factores no solo alivia la comezón, sino que también fortalece los sistemas de defensa naturales del cuerpo. Aquí algunas estrategias que ayudarán a reforzar su salud hormonal y mucho más.

  • Recuperar de forma natural el equilibrio hormonal a través del consumo de carbohidratos saludables (alrededor de 250 gramos al día si tiene una buena salud intestinal), mientras mantiene el consumo de proteínas alrededor de 0.8 gramos por libra de masa corporal magra y evita los aceites de semillas que alteran la señalización endocrina.
  • Reforzar el microbioma y para hacerlo, evite antibióticos innecesarios, utilice probióticos bajo guía clínica y consuma fruta con pulpa o fibra una vez que se estabilice su función intestinal.
  • Estabilizar los niveles de azúcar a través de comidas nutritivas y horarios constantes de comida.
  • Mantenerse hidratado para mantener la integridad de la barrera mucosa.
  • Evitar el alcohol, que impide la desintoxicación del hígado y empeora el desequilibrio de estrógenos.

También hay investigaciones que relacionan las elecciones alimentarias diarias con la salud del microbioma vaginal, lo que afecta el riesgo de que una mujer sufra infecciones y síntomas como comezón y malestar.

Preguntas frecuentes sobre la comezón vaginal

P: ¿Cuál es la diferencia entre la comezón vaginal y vulvar?

R: La comezón vaginal proviene del interior del canal, mientras que la comezón vulvar afecta los pliegues externos y el área del clítoris. La vulva tiene más terminaciones nerviosas y se expone de forma directa a irritantes como jabones, toallas sanitarias y ropa ajustada, lo que la hace más sensible. Por lo general, la comezón vaginal es una señal de un desequilibrio microbiano, mientras que la comezón vulvar suele ser resultado de reacciones de contacto, cambios hormonales o trastornos de la piel.

P: ¿Cómo puedo saber si se trata de vaginosis bacteriana u hongos?

R: Las infecciones por hongos causan una secreción espesa, blanca e inodora y una comezón intensa que suele empeorar por la noche o después de tener relaciones sexuales. Mientras que la vaginosis bacteriana produce un flujo poco espeso, gris o blanco con olor a pescado, sobre todo después de tener relaciones sexuales. La levadura mantiene el pH vaginal normal, mientras que la VB lo incrementa (más de 4.5) y dado que los síntomas se superponen, un análisis es la única forma de confirmar el problema exacto.

P: ¿Pueden los cambios hormonales causar comezón vaginal?

R: Sí, cuando disminuyen los niveles de estrógeno durante la menopausia, los tejidos vaginales se adelgazan, resecan y pierden elasticidad. Esto puede causar comezón, ardor y malestar. Los cambios hormonales también reducen las bacterias beneficiosas e incrementan el pH vaginal, lo que permite que se produzca irritación o desarrolle una infección.

P: ¿Pueden los antibióticos causar comezón vaginal?

R: Sí. Los antibióticos destruyen tanto las bacterias buenas como malas. Cuando disminuyen las bacterias saludables, prolifera la levadura, lo que causa comezón y secreción. Tomar antibióticos sin reforzar el microbioma incrementa el riesgo de este desequilibrio.

P: ¿Cuándo debo consultar a un médico por comezón vaginal?

R: Consulte a un médico si la comezón dura más de tres días, reaparece con frecuencia o está acompañada de dolor, secreción, fiebre o llagas. La comezón crónica puede ser una señal de infección, un desequilibrio hormonal o una enfermedad de la piel. La evaluación temprana previene irritación crónica, cicatrices y diagnósticos erróneos.

P: ¿Qué remedios caseros son efectivos?

R: Menos siempre es más, enjuague con agua tibia, evite jabones o duchas vaginales, utilice ropa interior de algodón holgada y aplique una compresa fría para calmar la irritación. Mantenga el área seca, pero no en extremo, ya que esto ayuda a que la piel sane más rápido. La mayoría de los casos leves se resuelven en cuestión de días una vez que se elimina el irritante y el área puede respirar.

P: ¿Puede el estrés empeorar la comezón vaginal?

R: Sí, el estrés altera las hormonas y debilita el sistema inmunológico, lo que altera el equilibrio natural de las bacterias vaginales. También incrementa la sensibilidad de la piel, lo que empeora la comezón. El descanso, una nutrición adecuada y un sueño de alta calidad ayudan a restaurar el ritmo hormonal y reducir los episodios a causa de la fatiga o tensión.

P: ¿Qué debe evitar durante un episodio?

R: Evite las duchas vaginales, los jabones perfumados, los baños de burbujas y la ropa sintética y ajustada. Evite los protectores diarios con colorantes o perfumes y deje de usar cremas con esteroides o "anticomezón" de venta libre, a menos que se lo indique su médico. La fragancia, el alcohol y el calor atrapan la humedad y destruyen la barrera de la piel, lo que retarda el tiempo de recuperación.

P: ¿La comezón vaginal puede ser un signo de algo grave?

R: Sí, la comezón crónica, la piel gruesa o las manchas blancas pueden ser señal de problemas autoinmunes o precancerosos como el liquen escleroso, que requieren un diagnóstico temprano para prevenir la cicatrización o la progresión. Si la irritación dura semanas o no responde al tratamiento, solicite un examen dermatológico o ginecológico y, si es necesario, una biopsia.

P: ¿Es verdad que la alimentación influye en la comezón vaginal?

R: Sí, llevar una alimentación rica en azúcar, alcohol o aceites de semillas promueven el crecimiento de levaduras y la inflamación. Las comidas equilibradas con carbohidratos saludables, proteínas limpias y grasas saturadas promueven el equilibrio hormonal y refuerzan la salud del microbioma. La hidratación y niveles saludables de azúcar hacen que los tejidos sean más resistentes y menos propensos a la irritación.