📝HISTORIA EN BREVE
- El ácido linoleico (AL), que es una grasa omega-6 común en las alimentaciones occidentales, podría influir en el crecimiento agresivo del cáncer al activar vías celulares específicas, según investigaciones recientes en animales
- Los niveles elevados de AL, que se encuentra en su mayoría en alimentos ultraprocesados, aceites vegetales y muchos bocadillos envasados, podrían contribuir al riesgo de cáncer
- La investigación demuestra que las células de cáncer de mama triple negativo (TNBC, por sus siglas en inglés) en modelos animales proliferan con AL porque parece activar la señalización de mTOR, que es una vía relacionada con el crecimiento rápido de los tumores
- Para apoyar la salud celular, intente consumir menos de 5 gramos al día de AL y limitar los alimentos ultraprocesados, los frutos secos, las semillas y las carnes de animales criados de forma convencional
- Sustituir los alimentos ricos en AL por grasas más estables y saludables y carbohidratos específicos podría favorecer la producción de energía y ayudar a reducir la carga inflamatoria que las investigaciones asocian con la progresión del cáncer
🩺Por el Dr. Mercola
El ácido linoleico (AL) es una grasa poliinsaturada omega-6 que abunda en aceites vegetales como el de cártamo, soya y girasol, así como en la mayoría de los alimentos ultraprocesados. A pesar de que la medicina convencional sostiene que el ácido linoleico es esencial, creo que es uno de los peores ingredientes en el sistema alimentario actual porque un consumo excesivo podría comprometer la función celular y de las mitocondrias.
El consumo habitual de AL es de alrededor de 29 gramos al día, lo que dista mucho del consumo de nuestros antepasados en 1865, pues consumían tan solo 2 gramos a diario. Ante este cambio drástico, algunos investigadores han propuesto una relación entre el consumo elevado de AL y el aumento de las tasas de enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer.
El AL favorece las células cancerosas agresivas
Un estudio que se publicó en la revista Science investigó cómo el ácido linoleico (AL) podría influir en el crecimiento del cáncer en modelos animales y celulares.1 Los investigadores se centraron en las células agresivas del cáncer de mama, conocidas como cáncer de mama triple negativo (TNBC), con el uso de un modelo animal para comprender el proceso que hay detrás de estos tumores. Esta forma de cáncer de mama es difícil de tratar, ya que no responde a las terapias comunes.
• Una alimentación con un contenido elevado de AL aceleró en gran medida el crecimiento tumoral: los ratones alimentados con AL, de forma similar a las alimentaciones con un contenido elevado de alimentos ultraprocesados y aceites vegetales, desarrollaron tumores más grandes que aquellos que consumieron niveles más bajos de este PUF.
Lo que llama la atención es cómo el AL pareció impulsar un crecimiento tumoral tan rápido. Los investigadores descubrieron que el ácido linoleico no solo proporcionó energía, sino que también activó una vía de crecimiento celular, mTORC1 (complejo 1 de la diana mecanicista de la rapamicina), que funciona como un interruptor para las células y les indica cuándo multiplicarse. Cuando este interruptor se activa mediante el ácido linoleico en estos modelos, las células cancerosas se multiplican más rápido.
• La relación entre la mTORC1 y la FABP5: la activación de la mTORC1 fue evidente en las células cancerosas con cantidades elevadas de proteína de unión a ácidos grasos 5 (FABP5), que podría considerarse como un vehículo de entrega que recoge AL de su alimentación y lo transporta hacia las células cancerosas. Una vez dentro, la FABP5 se une a la mTORC1 y ayuda a activarla. Cuando esto ocurre, las células se multiplican más rápido, lo que contribuye al crecimiento del tumor.
Los investigadores observaron este efecto en los modelos de prueba que ejecutaron. Apenas unas semanas después de comenzar una alimentación rica en AL, los tumores en los ratones que se alimentaron así crecieron más y más rápido en comparación con los grupos que consumieron alimentaciones con menor contenido de AL. Este efecto fue consistente y medible, lo que sugiere una relación entre el ácido linoleico en la alimentación y la progresión tumoral acelerada en estos ratones.
• El impacto de la mTORC1: los investigadores observaron que el efecto fue más pronunciado en los tumores de cáncer de mama triple negativo, que son una de las formas de cáncer más difíciles de tratar. El mecanismo que subyace a este crecimiento acelerado involucra al complejo proteico mTORC1.
Por lo general, la mTORC1 ayuda al cuerpo a regular el crecimiento, ya que responde a los nutrientes y asegura que las células se multipliquen cuando disponen de recursos suficientes. Sin embargo, cuando se activa de forma continua por AL a través de la FABP5 en estos modelos, la mTORC1 impulsa a las células hacia un estado de crecimiento sostenido. En el caso de las células cancerosas, esto podría reflejarse en una multiplicación continua.
• El mecanismo detrás de la FABP5: cuando el AL de su alimentación se une a FABP5, se transporta hacia el área celular donde reside la mTORC1. Después, la FABP5 ayuda al AL a interactuar con los componentes de la mTORC1, lo que "activa" el interruptor. Sin la FABP5, el AL no activa bien la mTORC1 y el crecimiento del tumor se reduce.
Según señalaron los investigadores, al unirse a la FABP5, el AL forma un complejo que activa la mTORC1, lo que impulsa el crecimiento de las células tumorales. "Alimentar a ratones que modelan el cáncer de mama triple negativo con una alimentación rica en ácido linoleico aumentó los niveles de FABP5, la activación de mTORC1 y el crecimiento tumoral".2
• Los tejidos cancerosos presentan niveles elevados de FABP5: los investigadores descubrieron niveles más elevados de FABP5 en los tejidos cancerosos en comparación con los tejidos normales, lo que sugiere que los cánceres agresivos podrían regular de forma positiva la FABP5 para aumentar la absorción de ácidos grasos. Estos hallazgos se suman a la evidencia que respalda la importancia de reducir el consumo de ácido linoleico, en especial para las personas preocupadas por el riesgo de cáncer.
El coautor, el Dr. John Blenis, resume el estudio y dice que "este descubrimiento ayuda a esclarecer la relación entre las grasas y el cáncer, y ayuda a explicar cómo definir qué pacientes podrían beneficiarse más de recomendaciones nutricionales específicas de manera personalizada".3
Para profundizar sobre estos hallazgos, el coautor, el Dr. Nikos Koundouros, menciona que, "es posible que la señalización FABP5-mTORC1 influya en otros tipos de cáncer e incluso en enfermedades crónicas comunes como la obesidad y la diabetes".4
Cómo la FABP5 influye en la propagación y el crecimiento del cáncer
Para ahondar más en la FABP5, una revisión que se publicó en 2023 en la revista Drug Discovery Today exploró su influencia en varios tipos de cáncer y por qué esta proteína se considera un objetivo de investigación prioritario en oncología.5
• La FABP5 es una proteína "chaperona": esto significa que la FABP5 ayuda a transportar grasa a las células cancerosas. Tras examinar muestras de tumores que se obtuvieron de pacientes, la revisión informó que se observaron niveles más elevados de FABP5 con mayor frecuencia en tipos de cáncer agresivos como los tumores de hígado, próstata, mama y cerebro.
• Los niveles elevados de FABP5 se asociaron con peores resultados: en las cohortes de pacientes analizadas, los niveles más elevados de FABP5 en los tumores se correlacionaron con una menor supervivencia. En una cohorte de pacientes con cáncer de próstata, alrededor del 35 % sobrevivió más de 40 meses, en comparación con alrededor del 80 % entre aquellos con niveles más bajos de FABP5.
• La expresión de FABP5 se asoció con peores resultados en el cáncer de mama: en los casos de TNBC revisados, los niveles elevados de FABP5 se correspondieron con una menor supervivencia a lo largo de varios años en comparación con los pacientes cuyos tumores expresaron menos niveles de FABP5. Estos hallazgos sugieren que la FABP5 no solo podría ser un biomarcador, sino que también podría influir de forma activa en la progresión del cáncer.
• La reducción de la actividad de FABP5 ralentizó el crecimiento del cáncer en estudios de laboratorio: la revisión destacó las mejoras en el control del tumor cuando se redujo la actividad de FABP5. En pruebas de laboratorio, inhibir la FABP5 ralentizó el crecimiento de las células cancerosas, lo que disminuyó la proliferación celular en más de la mitad en varios tipos de cáncer agresivos, incluyendo líneas celulares de cáncer de próstata y de mama.
En los estudios preclínicos citados, el tratamiento con inhibidores de FABP5 redujo de manera sustancial el tamaño del tumor en cuestión de semanas y disminuyó la metástasis, lo que respalda a la FABP5 como una posible diana terapéutica.
• La reducción de la FABP5 produjo cambios rápidos en los modelos tumorales: en cuestión de días, los tumores de cáncer de próstata en estos modelos animales comenzaron a encogerse; durante alrededor de un mes, los volúmenes tumorales disminuyeron cerca del doble en comparación con los animales no tratados.
En general, la revisión sugiere que los tipos de cáncer agresivos como el TNBC, el cáncer de próstata y el cáncer de hígado podrían presentar la mayor respuesta a las estrategias de reducción de la FABP5 en modelos preclínicos. Dado que estos cánceres agresivos hoy en día carecen de tratamientos dirigidos que sean efectivos, inhibir la FABP5 podría ser una vía prometedora para futuras investigaciones.
• La actividad de la FABP5 se correlaciona con la agresividad del cáncer: cuando los investigadores compararon la FABP5 con otras proteínas relacionadas con el crecimiento, los niveles más elevados de FABP5 tuvieron una correlación más fuerte con peores resultados para los pacientes y una progresión más rápida que muchos otros marcadores comunes del cáncer.
Se cree que la FABP5 apoya el crecimiento del cáncer, en parte, ya que potencia la actividad de varias vías de crecimiento importantes dentro de las células. Una de las más destacadas es la NF-κB, que es una vía de señalización inflamatoria que funciona como un acelerador dentro de las células cancerosas; cuando la FABP5 la activa en estos modelos, las células cancerosas se multiplican rápido, evaden las defensas naturales del cuerpo y se vuelven más invasivas. Inhibir la FABP5, tal como se demuestra en estos estudios, permitió reducir la presión sobre la proteína cancerosa, lo que ralentizó su crecimiento.
• La FABP5 interactúa con los receptores activados por proliferadores de peroxisomas (PPARs): estas proteínas regulan cómo las células manejan las grasas y las señales de crecimiento. La proteína FABP5 parece transportar grasa a estos receptores, lo que los activa e impulsa a las células a multiplicarse más rápido. Sin la ayuda de la FABP5, este ciclo se interrumpe y las células cancerosas en estos modelos tienen menos capacidad para mantener un crecimiento rápido.
• La FABP5 parece potenciar la expresión del factor inducible por hipoxia 1-alfa (HIF-1α): la HIF-1α es una vía de crecimiento que las células cancerosas utilizan para sobrevivir en entornos con bajo contenido de oxígeno que se suelen encontrar dentro de los tumores de rápido crecimiento. En otras palabras, cuando las células cancerosas se multiplican rápido, suelen superar su suministro de sangre, lo que crea áreas con bajo nivel de oxígeno. La HIF-1α permite que las células cancerosas se adapten y sobrevivan a estas condiciones, lo que promueve la supervivencia del tumor.
La interrupción de FABP5 parece debilitar esta defensa, como se ha demostrado en estudios preclínicos, lo que hace posible que las células cancerosas sean más susceptibles al tratamiento.
Estos hallazgos provienen de investigaciones de laboratorio o con animales y talvez no sean aplicables a la salud humana.
Estrategias prácticas para reducir el consumo de AL
En conjunto, las investigaciones presentadas respaldan la idea de reducir el consumo de ácido linoleico como una estrategia importante que podría ayudar a reducir la disfunción celular asociada al cáncer. La palabra importante es "reducir", ya que es casi imposible evitar el AL en el sistema alimentario actual. El cuerpo necesita ácido linoleico, pero solo en cantidades pequeñas, menos de 5 gramos al día. A continuación, le brindamos más recomendaciones que podrían reducir la exposición al AL para favorecer un metabolismo celular más saludable:
• Elimine los alimentos ultraprocesados: estos productos, que incluyen alimentos envasados, suelen tener un contenido elevado de AL. Incluso algunos productos que no esperaría, como las mezclas de frutos secos, las barritas de granola o los aderezos para ensaladas, esconden esta grasa perjudicial. Si su alimento viene con una etiqueta, revísela de manera detenida antes de consumirlo.
• Elija bien las carnes de origen animal: el pollo, el cerdo y el salmón criados de forma convencional son más ricos en AL debido al alimento industrial que se les da. En su lugar, opte por carne de res de animales alimentados con pastura o por pescado capturado en estado salvaje. Estas opciones tienen niveles mucho más bajos de omega-6, lo que reduce la exposición a grasas que las investigaciones asocian con la inflamación celular.
• Reduzca su consumo total de grasas: para apoyar la salud celular, le recomiendo mantener su consumo diario total de grasas por debajo del 30 % de sus calorías. Esto ayuda a prevenir el ciclo de Randle, que es un cambio metabólico que desvía el uso de energía hacia la grasa.
• Reduzca el consumo de frutos secos y semillas: aunque los frutos secos y las semillas se promocionan en gran medida como refrigerios saludables, ya no los recomiendo porque están llenos de AL. Para su seguridad, elija grasas más saludables como mantequilla de animales alimentados con pastura, sebo, aceite de coco o ghee. Estos alimentos apoyan la salud celular sin la carga inflamatoria relacionada con los alimentos ricos en ácido linoleico.
• Consuma más carbohidratos saludables: después de reducir los alimentos ricos en AL, empiece a consumir alrededor de 250 gramos de carbohidratos al día, lo ideal es que provengan de fuentes nutritivas como frutas enteras, vegetales de raíz y almidones preparados de forma adecuada como el arroz blanco.
Si tiene problemas de salud intestinal, introduzca los carbohidratos a su alimentación poco a poco, y empiece por el arroz blanco y las frutas enteras. Esto le proporciona a su cuerpo su fuente de energía preferida, lo que favorece la energía celular sin aumentar la carga inflamatoria que se asocia con los alimentos ricos en AL.
Preguntas frecuentes sobre la relación entre el AL y el cáncer
P: ¿Qué es el AL y por qué se considera preocupante?
R: El AL es un PUF omega-6 que suele estar presente en los aceites vegetales y los alimentos ultraprocesados. Las investigaciones sugieren que un consumo excesivo podría alterar el funcionamiento celular normal. Algunos estudios recientes en animales han relacionado un consumo elevado de ácido linoleico con el crecimiento de tipos de cáncer agresivos como el cáncer de mama triple negativo.
P: ¿Cómo contribuye el AL al crecimiento agresivo del cáncer?
R: Las investigaciones en animales sugieren que el AL podría unirse a una proteína llamada FABP5, que activa la vía de crecimiento mTORC1. En estos modelos, las células cancerosas activadas se multiplican más rápido, lo que forma tumores de mayor tamaño. Aún está en investigación si esta misma relación se mantiene en la fisiología humana.
P: ¿Qué alimentos ricos en AL debería evitar?
R: Los alimentos ultraprocesados, los aceites vegetales, las carnes de animales criados de forma convencional como el pollo y el cerdo, el salmón de piscifactoría y los frutos secos y semillas son fuentes importantes de AL. Reducir el consumo de estos alimentos podría ayudar a disminuir la exposición al AL, que las investigaciones asocian con el riesgo de cáncer.
P: ¿Qué dicen las investigaciones publicadas sobre la relación entre un menor consumo de AL y la progresión del cáncer?
R: En estudios con animales y células, reducir el AL en la alimentación se ha asociado con una menor activación de la FABP5 y la mTORC1 y un crecimiento tumoral más lento. Aún se necesita validación clínica en humanos antes de poder afirmar que reducir el ácido linoleico es un tratamiento contra el cáncer.
P: ¿Qué cambios en la alimentación podrían apoyar la salud celular en relación con el ácido linoleico?
R: Concéntrese en alimentos enteros y sin procesar; elija carne de res de animales alimentados con pastura o pescado capturado en la naturaleza; mantenga el consumo total de grasas por debajo del 30 % de las calorías diarias; limite los frutos secos y las semillas; y consuma carbohidratos saludables como arroz blanco, frutas y almidones preparados de forma adecuada para alimentar sus células.