📝HISTORIA EN BREVE
- Se prevé que la enfermedad de Alzheimer afecte a casi 78 millones de personas en todo el mundo para 2030, lo que hace que la investigación sobre factores alimentarios y de estilo de vida que la favorezcan sea más urgente que nunca
- Los delfines nariz de botella desarrollan los mismos cambios cerebrales que se observan en los pacientes con alzheimer, lo que ofrece a los investigadores una forma nueva de estudiar cómo se desarrolla la pérdida de memoria
- Las investigaciones asocian una grasa llamada C15:0, presente en los productos lácteos enteros y en las carnes de animales criados en pasturas, con menores marcadores de inflamación y una señalización de neurotransmisores estabilizada relacionada con la memoria y el estado de ánimo
- Estudios observacionales han relacionado niveles más elevados de C15:0 con menores tasas de diabetes, enfermedad hepática y afecciones cardiovasculares que comparten vías metabólicas con el envejecimiento cerebral
- Sustituir los aceites de semillas por grasas saturadas tradicionales, aumentar el consumo de C15:0 que procede de lácteos enteros y carnes de animales criados en pasturas, y consultar con un profesional sobre la suplementación con C15:0 podría formar parte de una estrategia más amplia para apoyar la salud del cerebro y metabólica a medida que envejecemos
🩺Por el Dr. Mercola
La enfermedad de Alzheimer es una afección que priva a las personas de su memoria, independencia y calidad de vida. Las familias suelen ver cómo sus seres queridos entran en un estado de confusión, pierden la habilidad de resolver problemas sencillos y, por último, les cuesta reconocer incluso a las personas más cercanas a ellos. Dado que se prevé que los casos a nivel mundial alcancen casi los 78 millones para 2030, se trata de uno de los mayores retos de salud de la actualidad. 1
Lo que hace que esto sea urgente es que la enfermedad no se desarrolla de manera repentina. Mucho antes de que aparezcan los síntomas, se producen cambios en el cerebro, los cuales ahora se estudian en lugares sorprendentes. Los investigadores exploraron cómo el envejecimiento afecta tanto al cuerpo humano como a ciertos animales, lo que les permitió descubrir factores que no se habían identificado y que provocan la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo.
Un descubrimiento que ha llamado la atención es el impacto de ciertas grasas a la hora de proteger o dañar el cerebro. Aunque ciertas grasas se asocian con marcadores de inflamación elevados, otras grasas, incluyendo el ácido pentadecanoico (C15:0), que es una grasa saturada de cadena impar, se han estudiado por su relación con la estabilidad de la membrana celular, los marcadores metabólicos y el envejecimiento cerebral.
Por curioso que parezca, estudiar a los delfines nos ha ayudado a descubrir cómo se desarrolla el deterioro del cerebro, y se ha investigado si el consumo de C15:0 es un factor nutricional que influye en los cambios cognitivos relacionados con la edad. Para comprender cómo se estableció esta relación, conviene analizar con más detalle lo que demostró el estudio sobre los delfines.
Los delfines proporcionan pistas sorprendentes sobre el envejecimiento del cerebro humano
En un estudio que se publicó en el International Journal of Molecular Sciences, los investigadores estudiaron delfines atendidos por el Programa de Mamíferos Marinos de la Marina de Estados Unidos para comprender mejor los cambios similares a los del alzheimer.2 Estos delfines suelen vivir décadas más que los que viven en estado salvaje, lo que los convierte en un modelo ideal para estudiar el envejecimiento.
Los científicos querían saber si los delfines desarrollan los mismos cambios en el cerebro que se observan en las personas con la enfermedad de Alzheimer, como placas amiloides pegajosas e inflamación cerebral, y si el estado del gen C15:0 se asocia con estos cambios.
• Los delfines mayores presentaron cambios en el cerebro similares al alzheimer en humanos: de los 19 cerebros de delfines examinados, el 93 % tuvo placas amiloides, con la mayor concentración encontrada en el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro. Los delfines de mayor edad presentaron muchas más placas en comparación con los más jóvenes. Además, los marcadores de inflamación estuvieron muy extendidos, y el hipocampo tuvo la mayor actividad en las células inmunitarias que causan la inflamación cuando el cerebro está bajo estrés.
Estos cambios coincidieron mucho con los patrones que se observan en humanos, ya que el hipocampo no solo fue el lugar donde se acumuló la mayor cantidad de placa, sino también la región con mayor inflamación, lo que refleja lo que los médicos observan en los pacientes con alzheimer.
En promedio, la densidad de placas en los delfines se midió en 3.8 por milímetro cuadrado, el cual es un nivel intermedio entre los que se observan en personas mayores sin demencia y aquellos con problemas graves de memoria. Esta comparación observacional se basa en 19 cerebros de delfines. Mientras tanto, los rangos de comparación humanos se obtienen de las investigaciones previas. Tome en cuenta que estos resultados deben interpretarse como preliminares.
• El C15:0 funciona en dos vías importantes del cerebro a la vez: la investigación citada informó asociaciones entre el estado del C15:0 y marcadores relacionados con el recambio de serotonina y la señalización de dopamina, la señal cerebral asociada con la motivación, la concentración y el movimiento.
Para continuar con esta idea, un mayor nivel de C15:0 se asoció con menores marcadores de inflamación e indicadores de estabilidad de las células del cerebro. Aún no se ha determinado si el C15:0, ya sea a través de la alimentación o de suplementos, afecta a la memoria o al estado de ánimo en adultos saludables.
• El C15:0 también abordó los impulsores ocultos del deterioro cerebral: los investigadores propusieron un mecanismo en el que un bajo nivel de C15:0 podría contribuir a la fragilidad de los glóbulos rojos y al aumento del estrés oxidativo mediado por el hierro. Un consumo bajo de C15:0 debilita los glóbulos rojos, lo que provoca una reacción en cadena que conduce a una sobrecarga de hierro y a la ferroptosis, que es una forma destructiva de muerte celular que provoca inflamación y estrés oxidativo en todo el cuerpo.
En los delfines, este síndrome sienta las bases para los problemas de hígado, corazón y cerebro. En el estudio de los delfines, un mayor nivel de C15:0 se asoció con menores marcadores de este ciclo oxidativo. De nuevo, se necesita más investigación para determinar si esto se traduce en protección de la memoria en humanos.
• La explicación biológica se relaciona mucho con los humanos: si quiere proteger su cerebro a medida que envejece, las investigaciones sugieren que el C15:0 como un nutriente asociado con la estabilidad de la membrana celular, marcadores de inflamación más bajos y señalización de neurotransmisores sostenida. Los investigadores han sugerido que podría ser relevante para la investigación sobre los factores metabólicos asociados con el envejecimiento cognitivo.
El C15:0 se reconoció como un nutriente poderoso
Para una revisión que se publicó en la revista Biochimie, los científicos analizaron años de investigación nutricional y clínica para determinar si el C15:0 debería considerarse un nutriente esencial como los ácidos grasos omega-3.3 A diferencia de las grasas esenciales que el cuerpo no puede producir en cantidades suficientes, el C15:0 a menudo falta en las alimentaciones modernas debido al cambio generalizado que se aleja de los productos lácteos enteros y los productos de origen animal que se criaron en pastura.
La revisión examinó tanto estudios poblacionales como ensayos de intervención, y destacaron los amplios efectos del C15:0 sobre la salud metabólica, inmunológica y celular.
• El C15:0 se relacionó con un menor riesgo de enfermedad: las personas con niveles sanguíneos más elevados de C15:0 tuvieron tasas mucho más bajas de diabetes tipo 2, enfermedad hepática y afecciones cardiovasculares. En estudios a largo plazo, estas personas tuvieron menos probabilidades de morir de forma prematura por enfermedades crónicas en comparación con aquellas con niveles bajos de C15:0. Estos hallazgos sugieren una posible asociación entre el consumo de C15:0 y una menor incidencia de enfermedades crónicas, aunque no se ha establecido una relación causal en investigaciones de intervención.
En estudios de suplementación que se realizaron en entornos de investigación, se informó que el C15:0 purificado mejoró los marcadores de la función hepática, la inflamación y el metabolismo de la glucosa. Los efectos en los participantes con disfunción metabólica variaron, y los resultados que se obtuvieron en entornos de investigación talvez no sean aplicables a todas las personas. Estos resultados sugieren que los niveles de C15:0 son un factor relevante para la investigación en las condiciones metabólicas asociadas con el envejecimiento cognitivo.
• El C15:0 podría ayudar a estabilizar las membranas celulares frágiles: la revisión describió al C15:0 como que interactuó con las vías de detección de energía celular. Los investigadores han relacionado estas vías con la efectividad energética y el mantenimiento celular, aunque se necesita más investigación para confirmar su relevancia clínica.
• Se observó una menor inflamación: la inflamación crónica se ha asociado con muchas afecciones relacionadas con la edad, desde enfermedades cardíacas hasta el alzheimer. La revisión describió cómo el C15:0 redujo las citoquinas proinflamatorias, que son los mensajeros químicos que mantienen activo al sistema inmunológico. El C15:0 redujo estas señales, lo que ayudó al cuerpo a recuperar el equilibrio, y previno el daño lento y oculto que subyace a muchas enfermedades crónicas.
• También se apoyó la salud hormonal y de las mitocondrias: los investigadores informaron que el C15:0 se asoció con cambios en los marcadores hormonales relacionados con el estrés e indicadores de la función de las mitocondrias. Tener las mitocondrias en un mejor estado implica una mayor producción de energía, menos fatiga y una mayor resistencia al envejecimiento celular. En conjunto, estos efectos explican por qué las personas con niveles más elevados de C15:0 presentan una mayor vitalidad general a medida que envejecen.
• El C15:0 merece ser clasificado como una grasa esencial: al igual que los omega-3 se ignoraron en su momento antes de ser reconocidos como vitales para la salud del corazón y el cerebro, el C15:0 ahora se ha popularizado. Esto significa que asegurarse que su alimentación incluya fuentes adecuadas de C15:0 es una estrategia práctica que algunos investigadores han relacionado con la salud metabólica y cognitiva a largo plazo.
Estrategias alimentarias para la salud del cerebro y metabólica
Tiene más control sobre la salud de su cerebro a largo plazo de lo que cree. La investigación demuestra que el C15:0, presente en los productos lácteos enteros y en las carnes de animales criados en pastura, se ha estudiado como un nutriente que podría favorecer la estabilidad de la membrana celular y el equilibrio inflamatorio, con implicaciones para la investigación sobre la memoria y el estado de ánimo.
Al mismo tiempo, es necesario reducir el consumo de ácido linoleico (AL) de los aceites vegetales, ya que las investigaciones lo asocian con el estrés mitocondrial y se ha relacionado con marcadores del envejecimiento cognitivo. Se necesitan alrededor de dos años para eliminar el AL del cuerpo, pero aumentar el consumo de C15:0 podría favorecer la remodelación y la resiliencia celular a medida que disminuyen los niveles de AL. Aquí le explicamos cómo aplicar este conocimiento en su vida cotidiana.
1. Reemplace los aceites vegetales con grasas más saludables: deje de cocinar con aceites de semillas como el de soya, maíz, cártamo y girasol, que están llenos de AL y provocan una inflamación constante. Sustitúyalos por mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee o sebo. Elimine también los alimentos ultraprocesados, ya que son una fuente principal de aceites de semillas. Esta estrategia inicia el proceso de reducir la carga tóxica de AL en su cuerpo.
2. Aumente su consumo de C15:0 a través de los alimentos: vuelva a consumir productos lácteos orgánicos y enteros, como leche sin pasteurizar de animales alimentados con pastura, yogur y queso, si los tolera, o elija carne de res y cordero de animales alimentados con pastura. Estos alimentos son fuentes naturales de C15:0, que favorece la integridad celular y protege las mitocondrias de los daños.
3. Considere tomar 250 miligramos de C15:0: utilice un polvo de ácido pentadecanoico puro o un concentrado de mantequilla o ghee con contenido elevado y verificado de C15. Repartir la dosis entre las comidas mantiene estables los niveles de plasma y garantiza la máxima absorción por los tejidos.
4. Realice un seguimiento de sus niveles para medir su progreso: cada tres meses, realice un análisis de glóbulos rojos o de sangre seca para confirmar que sus niveles de C15:0 son del 0.4 % o superiores y que sus niveles de AL son inferiores al 5 % de sus grasas totales. Estas cifras confirman que sus células se remodelan y regeneran. Si sus niveles se estancan, es una señal para comprobar si hay fuentes ocultas de aceites vegetales o si la dosificación no es consistente.
AVISO: Consulte con su médico para determinar si esta prueba es adecuada para su caso.
5. Adopte hábitos diarios que protejan su cerebro de la inflamación y las fluctuaciones de azúcar: mantenga su cerebro activo y ejercítese todos los días, duerma bien, y utilice prácticas para aliviar el estrés como la meditación o la respiración lenta. Reduzca el consumo de azúcares refinados y aperitivos ultraprocesados, ya que las fluctuaciones grandes de azúcar en la sangre podrían causar una sensación de confusión mental y agotamiento.
Estas rutinas sencillas funcionan en conjunto con el C15:0, lo que reduce la inflamación y fortalece las células del cerebro mientras el cuerpo elimina el AL dañino y restablece una función más saludable.
Preguntas frecuentes sobre el C15:0 y el envejecimiento cerebral
P: ¿Qué hace que la enfermedad de Alzheimer sea un problema de salud tan urgente?
R: La enfermedad de Alzheimer destruye poco a poco la memoria, las habilidades para resolver problemas y la independencia. Se prevé que para 2030, casi 78 millones de personas en todo el mundo padecerán esta enfermedad, y dado que se desarrolla años antes de que aparezcan los síntomas, las investigaciones se centran cada vez más en los factores que influyen en el envejecimiento cerebral en etapas tempranas de la vida.
P: ¿Por qué se estudian los delfines para comprender el alzheimer?
R: Los delfines nariz de botella que cuida la Marina de Estados Unidos viven lo suficiente como para mostrar cambios relacionados con la edad en sus cerebros. Los investigadores descubrieron que los delfines desarrollan de forma natural placas amiloides e inflamación en el cerebro, las cuales son características del alzheimer que también se observan en los humanos. Esto los convierte en un gran modelo para comprender el envejecimiento cerebral.
P: ¿Qué es el C15:0 y por qué es importante para la salud del cerebro?
R: El C15:0, también llamado ácido pentadecanoico, es una grasa saturada de cadena impar que se encuentra en los productos lácteos enteros y en las carnes de animales criados en pastura. Las investigaciones han asociado el C15:0 con la estabilidad de la membrana celular, menores marcadores de inflamación y la señalización sostenida de la dopamina, lo que podría relacionarse con la memoria y el estado de ánimo.
P: ¿En qué se diferencia el C15:0 de las grasas que están en los aceites vegetales?
R: Los aceites vegetales tienen un contenido elevado de AL, que daña las mitocondrias, aumenta la inflamación y acelera el deterioro cognitivo. Se necesitan alrededor de dos años para eliminar el AL del cuerpo, pero el C15:0 acelera este proceso. El C15:0 protege las células, reduce el daño inflamatorio y apoya una producción de energía más saludable en el cerebro.
P: ¿Qué medidas prácticas podría tomar para reducir el AL y aumentar mis niveles de C15:0?
R: Puede reemplazar los aceites de semillas con grasas más saludables como mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee, aceite de coco o sebo; consumir más productos lácteos y carnes enteras de animales alimentados con pastura; tomar un suplemento de 250 miligramos de C15:0 purificado; medir sus niveles de C15:0 y de AL constantemente; y crear hábitos como ejercitarse a diario, dormir bien, manejar estrés y limitar los alimentos ultraprocesados para mantener su cerebro en forma.
AVISO LEGAL: este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un médico calificado antes de realizar cambios en su régimen de salud.