📝HISTORIA EN BREVE
- La vitamina A y la hormona tiroidea trabajan juntas para construir una pequeña región en la retina que ayuda a que las personas vean con mayor claridad
- El centro de la retina contiene un grupo de células cono especializadas que permiten leer letras pequeñas, reconocer rostros y ver con claridad, aunque esta área solo representa una pequeña parte del ojo
- Los investigadores descubrieron que las células cono que detectan el color azul en las primeras etapas del desarrollo del ojo se transforman en conos rojos y verdes, en un proceso que depende del metabolismo de la vitamina A y de la señalización de la hormona tiroidea
- Los nutrientes de la alimentación, incluyendo las vitaminas A, C y E, junto con carotenoides como la luteína y la zeaxantina, ayudan a proteger el tejido retiniano del daño oxidativo que daña la salud de los ojos
- Cuidar la salud de sus ojos con ayuda de alimentos nutritivos, un metabolismo saludable, ejercicio regular y buenos hábitos de sueño fortalece los sistemas biológicos que protegen la vista con el paso de los años
🩺Por el Dr. Mercola
Esa pequeña región en la retina permite que las personas puedan leer estas palabras, reconocer el rostro de un ser querido al otro lado de la habitación o enhebrar una aguja, y está detrás de casi la mitad de todo lo que ven sus ojos. Una investigación reciente de la Universidad Johns Hopkins demuestra que la vitamina A y la hormona tiroidea trabajan juntas para construir esta estructura.
El estudio, que se publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, utilizó tejido retiniano que se cultivó en un laboratorio para refutar la suposición popular sobre cómo el ojo organiza sus células fotorreceptoras, y proporciona información que podría ayudar a explicar por qué la visión central es tan vulnerable a las enfermedades.1 Por otra parte, los especialistas en ojos de Johns Hopkins Medicine enfatizan que los nutrientes que obtiene de su alimentación influyen de forma directa en la salud y la resistencia de sus ojos.
Las vitaminas, los carotenoides y los minerales protegen el tejido de la retina del daño oxidativo que provoca la pérdida de visión que se relaciona con la edad. En conjunto, estas ideas refuerzan una premisa sencilla: su alimentación no solo influye en la forma en que envejecen sus ojos, sino en cómo se formaron en primer lugar.
La importancia de la vitamina A y la hormona tiroidea en la visión
Para el estudio que se publicó en la revista PNAS, los investigadores utilizaron organoides, que son fragmentos de tejido retiniano que cultivaron en el laboratorio, para observar cómo se desarrolla el ojo con el tiempo.2 Estos diminutos modelos permitieron que el equipo observara en tiempo real, cómo se organizan las células fotorreceptoras para tomar su posición en el centro de la retina. Su objetivo era la fóvea, que es el área que permite leer letras pequeñas, reconocer rostros y ver detalles. Aunque esta área solo representa alrededor del 2 % de la retina, está detrás de hasta el 50 % de lo que vemos.
• La visión nítida se forma cuando ciertas células del ojo se transforman en otras más precisas: al principio del desarrollo, el centro de la retina contiene una mezcla de células cono, incluyendo algunas que detectan la luz azul. A medida que madura el ojo, esa área se llena casi por completo de conos que detectan el rojo y el verde, lo que proporciona una visión más nítida. Los investigadores descubrieron que estos conos azules no se desplazan como solía creerse.
Ahora se sabe que muchos se transforman poco a poco en conos rojos y verdes. Esto contradice una suposición que marcó la investigación de los ojos durante casi tres décadas: que los conos azules se salían de la fóvea en lugar de transformarse en el mismo lugar.3 Los resultados demuestran que la retina cambia durante el desarrollo para producir una visión más clara.
• La vitamina A ayuda a controlar el tipo de células fotorreceptoras que se forman: un paso importante en este proceso implica una sustancia a base de vitamina A que se llama ácido retinoico. En la retina en desarrollo, una enzima especial descompone el ácido retinoico en el centro del ojo.
Digamos que es como un escultor que quita el material para revelar una forma: la retina elimina el ácido retinoico en el lugar preciso para que los conos rojos y verdes, en lugar de los azules, llenen el centro de su visión. Este paso es importante porque el ácido retinoico promueve la formación de conos azules. Cuando se reduce esta sustancia química, aparecen menos conos azules y se desarrollan más conos rojos y verdes.
El estudio demostró que cuando los investigadores incrementaron los niveles de ácido retinoico en el tejido retiniano, incrementaron los conos azules y disminuyeron los conos rojos y verdes. En pocas palabras, un exceso de este compuesto de vitamina A hace que incrementen los niveles de los tipos de células incorrectos para una visión central nítida dentro de la retina.
• La hormona tiroidea transforma las células restantes: la segunda señal en este proceso implica la actividad de la hormona tiroidea dentro de la retina. Los científicos identificaron la actividad de una enzima que intensifica la señalización de la hormona tiroidea en el centro del ojo.
Esta señal hace que los conos azules restantes se transformen en conos rojos y verdes. Los investigadores dijeron que la actividad de la hormona tiroidea ayudó a producir las células cono que ayudan a tener una visión de alta resolución. La hormona tiroidea ayuda a fortalecer las células cono para una visión más nítida.
• La retina se comporta como tejido cerebral: su retina forma parte de su sistema nervioso central, junto con su cerebro y médula espinal. Los tejidos de este sistema requieren grandes cantidades de energía celular para funcionar de forma correcta.
De hecho, la retina es uno de los tejidos más activos en términos metabólicos, ya que consume oxígeno a un ritmo similar al del cerebro. Dado que las hormonas tiroideas regulan el metabolismo y la producción de energía, es fundamental tener una función tiroidea óptima para satisfacer las necesidades energéticas de las células de la retina.
Georgi Dinkov, experto en bioenergía, afirma que esta clasificación ayuda a explicar por qué la actividad tiroidea influye tanto en la calidad de la visión: la retina no puede mantener una función normal sin suficiente energía.4 Por su parte, Ray Peat recomendaba la vitamina A y el refuerzo tiroideo para las personas con problemas de la vista, en especial para adultos de edad avanzada, porque ambos estimulan los procesos metabólicos que mantienen sanas las células de la retina.
La vitamina A y la hormona tiroidea son fundamentales para su visión
Juntas, estas señales forman la parte del ojo responsable de la visión nítida. La retina en desarrollo utiliza un sistema de dos pasos para dar forma a la fóvea. El metabolismo de la vitamina A limita la formación de conos azules en el centro de la retina.
Luego, la hormona tiroidea convierte las células restantes en conos rojos y verdes. Como resultado, tenemos un grupo de fotorreceptores especializados que ayudan a tener una visión nítida. Sin este proceso, el centro de la retina contendría una combinación incorrecta de células y una menor nitidez visual.
• Esto también explica por qué el centro de la visión es tan vulnerable a las enfermedades: los investigadores afirman que la fóvea suele ser la primera región que se daña en la degeneración macular. Esta enfermedad destruye de forma gradual la visión central, lo que dificulta realizar actividades cotidianas como leer, conducir o reconocer rostros. Debido a que la fóvea depende de una cantidad muy precisa de las células cono, incluso pequeñas alteraciones provocan una pérdida notable de la visión. Comprender cómo se forman estas células también ayuda a los científicos a entender cómo se desarrollan los problemas de visión.
• Este descubrimiento podría abrir las puertas a tratamientos nuevos para restaurar la visión: los investigadores consideran este trabajo como el primer paso hacia la reparación del tejido retiniano. El autor principal del estudio, Robert L. Johnston Jr. describió el descubrimiento como "un paso clave para comprender cómo funciona el centro de la retina".5 Los investigadores esperan que recrear las mismas señales biológicas en modelos de laboratorio, los ayude a producir células fotorreceptoras sanas que puedan reemplazar a las dañadas.
• El objetivo a largo plazo es reconstruir las células visuales más importantes del ojo: tres científicos que participan en el proyecto Envision trabajan en producir poblaciones de fotorreceptores que podrían trasplantarse al ojo. El objetivo es trasplantar estas células a la retina para restaurar la función visual.
Aunque este trabajo aún se encuentra en sus primeras etapas, identificar el impacto de la señalización de la vitamina A y de la hormona tiroidea en las células cono proporciona a los investigadores un modelo para desarrollar futuras terapias para restaurar la vista.
La alimentación también influye mucho en la salud de sus ojos
Las mismas células de la retina que la vitamina A y la hormona tiroidea ayudaron a desarrollar, dependen de un suministro constante de nutrientes. Una vez que esas células están en su lugar, su alimentación determinará su estado.
Las recomendaciones de Johns Hopkins Medicine enfatizan que sus elecciones alimentarias influyen en la salud de la retina y de otras estructuras delicadas del ojo.6 La Dra. Mona Kaleem del Instituto Oftalmológico Wilmer de Johns Hopkins Medicine que se especializa en oftalmología, explica que muchas personas creen que su alimentación solo influye en su peso o la salud de su corazón, pero no saben que también afecta su rendimiento visual a lo largo de su vida.
Los nutrientes que necesita para reforzar su visión provienen de los alimentos que consume. Las vitaminas, los carotenoides, los flavonoides y los minerales trabajan juntos para proteger las estructuras oculares y mejorar la función visual. Preparar comidas a base de alimentos nutritivos incrementa los niveles de estos compuestos de protección.
Ciertos nutrientes ayudan a preservar la calidad de la visión y proteger los ojos del deterioro que se relaciona con la edad. La alimentación proporciona compuestos que protegen el tejido ocular del daño y del deterioro que causa el estrés oxidativo, el desgaste celular gradual que se produce por el metabolismo normal y la exposición ambiental. Estos compuestos de protección ayudan a mantener en buenas condiciones las estructuras que permiten leer, conducir y reconocer rostros, sin importar la edad.
• Los antioxidantes protegen las células dentro de los ojos: los antioxidantes ayudan a proteger los ojos del daño que causan las moléculas inestables que se conocen como agentes oxidantes. Con el tiempo, estas moléculas inestables dañan las células y aceleran el envejecimiento de muchos órganos, incluyendo los ojos.
Cuando los antioxidantes neutralizan estas moléculas dañinas, ralentizan los procesos que conducen al daño celular y a la degradación de los tejidos. Este efecto de protección refuerza la salud de la retina, el cristalino y otras estructuras que se requieren para una visión nítida. Por lo tanto, llevar una alimentación que proporcione estos nutrientes antioxidantes le ayudará a mantener una visión saludable con el paso de los años.
• Varias vitaminas trabajan juntas para mantener un tejido ocular sano: tres vitaminas antioxidantes son fundamentales para la salud ocular, y se trata de las vitaminas A, C y E. Cada una protege las estructuras oculares a través de acciones biológicas diferentes. La vitamina C se acumula en el humor acuoso, que es el líquido transparente que se encuentra delante del cristalino, donde actúa como antioxidante de protección y ayuda a prevenir las cataratas que se relacionan con la edad.
Las cataratas se producen cuando el cristalino del ojo, que suele ser transparente, se vuelve opaco, lo que provoca visión borrosa, sensibilidad al brillo y dificultad para ver de noche. La vitamina C ayuda a neutralizar el daño oxidativo en los tejidos oculares, lo que a su vez ayuda a mantener las estructuras que enfocan la luz.
• Los pigmentos vegetales ayudan a filtrar la luz dañina y fortalecen la retina: otro grupo importante de compuestos incluye los carotenoides. Estos pigmentos naturales dan a muchas frutas y vegetales sus colores vibrantes. Dos carotenoides destacan por sus beneficios en la salud de los ojos: la luteína y la zeaxantina. Estos compuestos se acumulan directo en el tejido fotosensible que se encuentra en la parte posterior del ojo.
Su presencia en el tejido retiniano estimula la función visual y protege las células que se exponen de forma constante a la luz. Alimentos como los vegetales de hoja verde, las bayas y ciertas frutas contienen estos compuestos. Consumir alimentos ricos en estos pigmentos refuerza los sistemas de protección que ayudan a su retina a afrontar la exposición diaria a la luz y el estrés oxidativo.
• Ciertos compuestos vegetales fortalecen las vías nerviosas que transmiten señales visuales: los flavonoides son otro grupo de compuestos vegetales que refuerzan la salud ocular. Los flavonoides se encuentran en muchos alimentos, como las bayas, los cítricos, el té y el chocolate amargo. Estos compuestos influyen en la función de las células ganglionares de la retina, que son células nerviosas especializadas que transmiten la información visual desde el ojo hasta el cerebro.
Cuando estas células funcionan de forma correcta, las señales de la retina viajan sin problemas a través del nervio óptico y llegan a los centros de procesamiento visual del cerebro. Esta conexión biológica demuestra que los compuestos vegetales no solo influyen en la estructura del ojo, sino también en las vías de comunicación que se requieren para una buena visión.
• Los nutrientes minerales también protegen los ojos de enfermedades degenerativas: además de las vitaminas y de los compuestos vegetales, el selenio es un mineral importante que influye en la protección ocular. El selenio funciona como antioxidante de prevención y ayuda a proteger el ojo de los problemas degenerativos.
La deficiencia de selenio se relaciona con la enfermedad ocular tiroidea, que es una enfermedad que afecta los tejidos que rodean los ojos y que puede causar inflamación, molestias y alteraciones visuales. Por lo tanto, consumir suficiente selenio fortalece las defensas antioxidantes y ayuda a mantener la función ocular normal que se relaciona con la tiroides.
Estrategias para intensificar las señales que protegen su vista
Su vista depende de la salud de su retina y de las células fotorreceptoras que le permiten leer, reconocer rostros y ver detalles. Cuando la retina no recibe los nutrientes y las señales metabólicas que necesita para que los fotorreceptores funcionen de forma correcta, la visión comienza a deteriorarse. El primer paso es restaurar las bases biológicas que sustentan las células de la retina, es decir, el estado nutricional, la producción de energía celular y la salud metabólica.
Cuando fortalece esos cimientos, las estructuras responsables de una visión nítida se mantienen resistentes sin importar la edad. Las siguientes estrategias abordan las causas fundamentales que influyen en la salud de la retina y del desarrollo de las células fotorreceptoras. Si los hace parte de su estilo de vida, estos hábitos refuerzan los mismos sistemas biológicos que crearon las células de la retina que ayudan a tener una visión más nítida.
1. Basar su alimentación en alimentos que proporcionen vitamina A y nutrientes para la retina: la vitamina A sustenta los pigmentos dentro de las células fotorreceptoras que permiten que sus ojos detecten la luz. Priorice las fuentes de alimentos enteros porque proporcionan el nutriente en su forma natural junto con compuestos complementarios. Enfóquese en alimentos como las yemas de huevo de gallinas camperas, el hígado de animales alimentados con pastura, los productos lácteos y los vegetales de hoja verde oscura, junto zanahorias y espinacas.
Estos alimentos también proporcionan carotenoides importantes como la luteína y la zeaxantina, que se concentran en la retina y que ayudan a proteger el tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo. Si ya consume estos alimentos con regularidad, significa que le está dando a su retina la materia prima que necesita para mantener unos fotorreceptores sanos y una buena visión nocturna.
2. Comer una variedad de alimentos vegetales coloridos que protegen el tejido de la retina: los nutrientes antioxidantes protegen las células oculares del estrés oxidativo que daña las delicadas estructuras de la retina con el tiempo. Utilice el color como guía: mientras más variedad haya en su plato, mayor será la gama de compuestos de protección que llegarán a su retina.
Procure consumir varias frutas y vegetales de colores vivos todos los días; las bayas, los cítricos y los pimientos son excelentes ejemplos. Estos alimentos aportan carotenoides, flavonoides y vitamina C que favorecen la función de la retina y las células nerviosas que transmiten las señales visuales desde los ojos al cerebro.
3. Mantener la producción de energía mitocondrial en las células de su retina: su retina requiere enormes cantidades de energía celular para convertir la luz en señales visuales. Proteger la función mitocondrial es fundamental porque todos los procesos dentro de las células fotorreceptoras dependen de la producción de energía.
Sustituya los aceites de semillas, incluyendo el de soya, canola, maíz y girasol, con grasas estables al calor como la mantequilla de vacas alimentadas con pastura, el ghee o el sebo. Estos aceites tienen un contenido elevado de ácido linoleico (AL), que es una grasa poliinsaturada que, en exceso, destruye las mitocondrias de las que dependen sus células de la retina para obtener energía.
4. Proteger sus ojos y su sueño de la exposición a luz por las noches: la luz artificial de los teléfonos, las computadoras y la iluminación interior expone sus ojos a grandes cantidades de longitudes de onda azules a altas horas de la noche. Esta luz le indica a su cerebro que se mantenga despierto y bloquea la producción de melatonina en el cerebro, lo que interrumpe los ciclos de sueño.
Siempre que sea posible, limite el tiempo de exposición a las pantallas por la noche y reduzca la iluminación artificial brillante después de la puesta del sol. Si pasa muchas horas frente a dispositivos digitales, utilizar lentes que bloqueen la luz azul por la noche ayuda a mantener ritmos circadianos saludables y a dormir mejor, lo que también refuerza la salud metabólica.
Si bien limitar la luz azul artificial por la noche protege su ritmo circadiano, la exposición a la luz solar natural durante el día también es importante: la luz solar estimula la producción de dopamina en la retina, lo que ayuda a proteger de la miopía y a mantener niveles saludables de vitamina D, lo que estimula la función metabólica.
5. Estimular el flujo sanguíneo a la retina con movimiento regular: su retina depende de una red de vasos sanguíneos diminutos que suministran oxígeno y nutrientes. La hipertensión daña esos vasos sanguíneos y restringe la circulación hacia el ojo. El movimiento diario es importante porque el ejercicio reduce la presión arterial y mejora la circulación. La actividad física regular también ayuda a equilibrar los niveles de insulina y leptina, los cuales influyen en la salud metabólica y la función de la retina.
6. Reforzar la función tiroidea y mantener el equilibrio metabólico para proteger su retina: su retina pertenece a su sistema nervioso central y requiere de mucha energía celular. La hormona tiroidea regula el ritmo metabólico que produce esa energía, lo que explica por qué la actividad tiroidea influye en la visión. Cuando se deteriora la función tiroidea, las células de la retina no reciben la energía que necesitan para mantener una visión nítida.
Para estimular su función tiroidea mantenga un metabolismo saludable. Esto comienza con el consumo adecuado de carbohidratos y proteínas, ya que eso ayudará a que su cuerpo produzca suficiente energía celular. La mayoría de los adultos se benefician de consumir alrededor de 250 gramos de carbohidratos al día y unos 0.8 gramos de proteína por libra de masa corporal magra (o alrededor de 1.76 gramos por kilogramo), y que casi un tercio de esa proteína provenga de fuentes ricas en colágeno, como el caldo de huesos.
El selenio también es fundamental para este proceso; como se mencionó, este mineral contribuye tanto a las defensas antioxidantes del ojo como a la función de la tiroides. Entre las mejores fuentes se encuentran los huevos de gallinas camperas, la carne de res de animales alimentados con pastura, las vísceras y los peces capturados en estado salvaje, como las sardinas. Cuando el metabolismo está en óptimas condiciones, las células de la retina responsables de la visión nítida reciben la energía que necesitan para funcionar de forma correcta.
Para optimizar la salud de la tiroides se necesita un enfoque holístico que incluya cambios en la alimentación y el estilo de vida, así como pensarlo dos veces antes de recurrir a terapias hormonales.
Preguntas frecuentes sobre la importancia de la vitamina A y la hormona tiroidea en la vista
P: ¿Por qué son importantes la vitamina A y la hormona tiroidea para la vista?
R: La vitamina A y la hormona tiroidea trabajan juntas para dar forma a la parte del ojo responsable de la visión central nítida. Durante su desarrollo, la señalización de la vitamina A ayuda a controlar qué tipos de células fotorreceptoras se forman en la retina, mientras que la hormona tiroidea convierte las células restantes en los conos rojos y verdes que producen la mayor resolución visual. Este proceso coordinado da forma a la fóvea, que es la pequeña región que permite leer letras pequeñas, reconocer rostros y ver los detalles con claridad.
P: ¿Qué es la fóvea y por qué es importante para la visión?
R: La fóvea es una pequeña área en el centro de la retina que produce la visión más nítida. Aunque solo constituye alrededor del 2 % de la retina, representa casi la mitad de nuestra percepción visual. Esta región contiene un grupo de células cono especializadas que detectan el color y los detalles finos, lo que la hace esencial para tareas como leer, conducir y reconocer rostros.
P: ¿Cómo influye la alimentación en la salud ocular a largo plazo?
R: Los nutrientes que obtiene de su alimentación ayudan a proteger los delicados tejidos del interior de sus ojos del daño que causa el estrés oxidativo y el envejecimiento. Las vitaminas A, C y E contribuyen a diferentes sistemas de protección en el ojo, mientras que los pigmentos vegetales como la luteína y la zeaxantina se acumulan en la retina y ayudan a protegerla del estrés que produce la exposición a la luz. Los minerales como el selenio también fortalecen las defensas antioxidantes y ayudan a mantener una función ocular saludable.
P: ¿Qué alimentos refuerzan la salud de las células de la retina y la visión?
R: Los alimentos ricos en vitamina A y carotenoides ayudan a suministrar las materias primas que se requieren para mantener sus fotorreceptores sanos. Algunos ejemplos incluyen las yemas de huevo de gallinas camperas, el hígado de animales alimentados con pastura, los productos lácteos y los vegetales de hoja verde oscura, junto con zanahorias y espinacas. Las frutas y vegetales coloridos, como las bayas, los cítricos y los pimientos, proporcionan antioxidantes y compuestos vegetales adicionales que fortalecen el tejido retiniano y las vías nerviosas implicadas en la visión.