📝 HISTORIA EN BREVE
- En un estudio reciente, casi la mitad de los pacientes con síndrome de fatiga crónica dieron positivo por infecciones ocultas que transmiten las garrapatas, como Babesia y Bartonella, que los análisis de sangre habituales no detectan
- La Babesia parasita los glóbulos rojos y altera el suministro de oxígeno, mientras que la Bartonella daña el revestimiento de los vasos sanguíneos; juntas provocan fatiga persistente, dolor y síntomas neurológicos
- Métodos avanzados de diagnóstico, como los hemocultivos de enriquecimiento y la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) digital, pueden detectar estas infecciones de baja carga viral y de evolución variable cuando los análisis de laboratorio convencionales arrojan resultados que parecen normales pero no lo son
- Las coinfecciones son frecuentes. El hecho de ser portador de varios organismos transmitidos por garrapatas al mismo tiempo agrava los síntomas y explica por qué los tratamientos contra un solo patógeno no logran restablecer un estado de salud óptimo
- Las estrategias de prevención incluyen revisiones minuciosas para detectar garrapatas, el uso de ropa protectora, el mantenimiento del jardín, la extracción segura de garrapatas con pinzas de punta fina y la consulta a profesionales de la medicina integral para realizar pruebas de diagnóstico avanzadas
🩺 Por el Dr. Mercola
El síndrome de fatiga crónica (SFC) sigue siendo un enigma para los profesionales de la salud. Hasta la fecha, se calcula que alrededor de 3.3 millones de personas en Estados Unidos padecen esta afección. Sin embargo, es posible que esta cifra no sea del todo precisa, ya que los síntomas del síndrome de fatiga crónica se superponen con los de muchas otras enfermedades, lo que dificulta su diagnóstico formal. Para empeorar las cosas, no existe una prueba oficial para el síndrome de fatiga crónica. Por lo tanto, llegar a un diagnóstico requiere un enfoque multifacético.1
Por suerte, los investigadores empezaron a descubrir una de las principales causas del síndrome de fatiga crónica: las garrapatas.2 A menudo pasan desapercibidos a simple vista, pero estos minúsculos parásitos contienen bacterias como la Babesia o la Bartonella, que pasan a la sangre una vez que se adhieren a la piel.3
Así que, si le han dicho que sus análisis son normales pero apenas puede llegar al final del día, no se lo está imaginando: la respuesta podría estar en su sangre.4
Una causa inesperada de la fatiga crónica: las garrapatas
Un estudio publicado en la revista Pathogens investigó si las personas que padecen el síndrome de fatiga crónica (SFC) son portadoras de infecciones sanguíneas ocultas que las pruebas estándar no detectan en absoluto. En este caso, los investigadores se centraron en organismos que son conocidos por causar enfermedades transmitidas por garrapatas y pulgas. Seleccionaron a 50 participantes que informaron episodios de fatiga con una duración de entre seis meses y 19 años, y utilizaron determinados análisis de sangre para detectar signos de infecciones transmitidas por garrapatas.5
• Alcance de las infecciones transmitidas por garrapatas en el SFC: un total de 23 participantes dieron positivo para Babesia, Bartonella o ambas. Si lo desglosamos aún más, 10 tenían Babesia, 11 tenían Bartonella y dos eran portadores de ambas cepas.
De acuerdo con los autores, tanto la Babesia como la Bartonella provocan "infecciones crónicas y subclínicas", en las que los niveles del organismo se mantienen muy bajos y fluctúan con el tiempo. Esto significa que un análisis de sangre estándar a menudo no detecta la infección porque el organismo pasa de ser detectable a no serlo. Si alguna vez ha recibido resultados de análisis contradictorios o le han dicho que sus análisis parecen estar bien según los resultados, las garrapatas podrían ser las culpables.
• Cómo las infecciones provocan el síndrome de fatiga crónica: la infección por Babesia se produce dentro de los glóbulos rojos, lo que dificulta el suministro de oxígeno a todo el cuerpo y reduce la producción de energía celular.6 La Bartonella, por su parte, ataca a las células CD34+, unas células progenitoras que ayudan a mantener y reparar el revestimiento de los vasos sanguíneos.7 Ahora bien, cuando ambos patógenos coexisten, su rendimiento energético y su estabilidad neurológica se ven afectados en dos frentes a la vez.
La Babesia actúa de manera muy similar a la malaria, ya que se parasita en los glóbulos rojos e interfiere en el transporte de oxígeno.8 Cuando las células no reciben un suministro constante de oxígeno, tienen dificultades para producir trifosfato de adenosina (ATP), que es la moneda energética del cuerpo. La Bartonella se propaga a través de los glóbulos rojos y el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que provoca una inflamación que causa dolor, fatiga muscular y problemas neurológicos.9
• Limitaciones de la investigación: el estudio no cuantifica las tasas de mejoría ni hace un seguimiento de la resolución de los síntomas, ya que se enfocó solo en la detección, no en el tratamiento. Aun así, es una información muy importante: si casi la mitad de las personas que padecen el síndrome de fatiga crónica son portadoras de una infección transmitida por garrapatas, ignorar esa posibilidad retrasa sus posibilidades de recuperación.
Las pruebas especializadas confirman la importancia de adoptar un enfoque integral en la atención médica, ya que los sistemas estándar no logran detectar las enfermedades transmitidas por garrapatas que provocan el síndrome de fatiga crónica. Mediante el uso de hemocultivos de enriquecimiento (un método que consiste en cultivar el organismo en una muestra de laboratorio a lo largo del tiempo para aumentar su concentración hasta niveles detectables), los investigadores descubrieron infecciones que las pruebas habituales de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o de anticuerpos podrían haber pasado por alto.
En general, el estudio ofrece una nueva perspectiva sobre cómo abordar el síndrome de fatiga crónica para mejorar su tratamiento. De acuerdo con los autores, estos hallazgos justifican que se realicen nuevos estudios de casos y controles y que se actualicen las estrategias de diagnóstico, con base en la detección directa en lugar de suposiciones sobre la psicología de los síntomas o el estrés. Por lo tanto, si su proveedor de atención médica descartó sus síntomas debido a que los resultados de los análisis de laboratorio eran normales, esta investigación le brinda una base sólida para solicitar pruebas más avanzadas y exigir una explicación más precisa.
Las enfermedades crónicas no especificadas podrían deberse a las garrapatas
En un estudio relacionado que se publicó en Parasites & Vectors, los investigadores analizaron la especie Babesia y su relación con enfermedades crónicas de origen desconocido. Seleccionaron a siete personas cuya vida cotidiana se vio afectada por los síntomas característicos del síndrome de fatiga crónica.10
El estudio utilizó pruebas de PCR digital, que detectan el ADN de forma directa, en lugar de basarse en resultados obtenidos a partir de anticuerpos, que a menudo no detectan las infecciones crónicas. Cada participante entregó varias muestras de sangre y suero a lo largo de un período de siete días, lo cual fue un paso fundamental, ya que la detectabilidad de la Babesia y la Bartonella varía de un día a otro. Esto aumenta las probabilidades de descubrir una infección si sus síntomas coinciden con el perfil del síndrome de fatiga crónica, pero sus análisis de sangre habituales parecen normales.
• Las muestras de tejido ayudaron a esclarecer cómo se comportan los parásitos: ya que dos participantes entregaron muestras de tejido y otro aportó una muestra de un puerto intravenoso. Los investigadores analizaron estas muestras junto con las muestras de sangre habituales que dieron los siete participantes para buscar la Bartonella. La inclusión de tejidos muestra hasta qué punto estos organismos pueden incrustarse.
• La exposición tiene un papel importante en el contagio: el diseño del estudio también requirió cuestionarios detallados que incluyeron edad, sexo, exposición a animales, historial de viajes, actividad al aire libre, patrones de síntomas, duración de la enfermedad y todos los tratamientos previos.
De todo esto surgió un patrón común: la exposición o el contacto directo con animales, tanto domésticos como salvajes. "Cuatro personas eran trabajadores veterinarios, dos eran estudiantes, una de ellas hija de un veterinario, y una era una niña en edad preescolar", señalaron los investigadores.11
• La Babesia produce síntomas que imitan muchas enfermedades crónicas: los participantes informaron fatiga, sudores nocturnos, dolor muscular, sed excesiva, dolores de cabeza y problemas de sueño, síntomas que la mayoría de los médicos atribuyen al estrés, el agotamiento o problemas virales inespecíficos. Al vincular estos problemas con una infección confirmada de Babesia mediante la detección directa de ADN, el estudio le ofrece un camino más concreto hacia el tratamiento y la recuperación.
• La tasa de coinfección es abrumadora: seis participantes portaban una o más especies de Bartonella junto con Babesia. Para quienes intentan comprender los síntomas persistentes, esto significa que quizás su enfermedad no la provoca una sola infección. En cambio, podría portar múltiples organismos a la vez, y cada uno añade su propia capa de fatiga, inestabilidad neurológica y alteración inmunológica.
• Los hallazgos también destacan las inconsistencias de las pruebas de laboratorio habituales: mientras que los análisis estándar suelen dar resultados negativos, la combinación de PCR digital (una técnica muy sensible que detecta incluso un puñado de copias de ADN en una muestra de sangre) y la secuenciación identificaron el parásito en los siete participantes. Así, usar estos métodos en pacientes actuales y en quienes padecen el síndrome de fatiga crónica puede ayudar a detectar posibles infecciones transmitidas por garrapatas.
No espere a contraer una enfermedad transmitida por garrapatas: tome medidas preventivas
Si vive en estados donde las poblaciones de animales salvajes están en aumento, hágale caso a esta creciente preocupación de salud. Como señalan los hallazgos, la fauna salvaje, como los ciervos, es una fuente común de exposición a las enfermedades que transmiten las garrapatas. Estas son varias estrategias prácticas que le recomiendo para ayudarle a reducir su riesgo:
• Limite el tiempo en zonas con garrapatas cuando sea posible: las garrapatas prosperan en áreas boscosas, pastos altos, matorrales y vegetación descuidada. Si sale de excursión, acampa o pasa tiempo al aire libre, quédese en el centro de los senderos para evitar el contacto con las plantas donde las garrapatas pueden estar esperando.
• Vístase para defenderse: use mangas, pantalones y calcetines largos siempre que esté en zonas de alto riesgo. Métase la camisa por dentro del pantalón y la parte de abajo del pantalón dentro de los calcetines para evitar que las garrapatas lleguen a su piel. Usar ropa de colores claros también ayuda, ya que así es más fácil detectarlas.
• Revísese en busca de garrapatas una vez que regrese al interior: después de pasar tiempo al aire libre, examine su cuerpo con cuidado. Use un espejo de mano o de cuerpo entero para revisar las zonas difíciles de ver y retire cualquier garrapata de inmediato. Además, inspeccione la ropa, el equipo de exterior y las mascotas, ya que las garrapatas pueden viajar en ellos.
Tenga un rodillo quitapelusas adhesivo como primera línea de defensa cuando llegue a casa: páselo por su ropa y sus mascotas en cuanto entre. Unas cuantas pasadas rápidas pueden atrapar las garrapatas que caminan sobre su ropa antes de que tengan oportunidad de adherirse a su piel.
• Báñese después de realizar actividades al aire libre: después de revisar su ropa y su piel, debe ducharse dentro de un periodo de dos horas después de regresar a un lugar cerrado. Esto ayuda a eliminar las garrapatas que no estén adheridas y a reducir el riesgo de infección.
• Proteja su jardín de las garrapatas: corte el césped con regularidad y retire los montones de hojas y escombros. Recorte la hierba alta y la maleza alrededor de su casa y a lo largo de los bordes de su jardín. También puede colocar una barrera de un metro de grava o virutas de madera entre su jardín y las zonas boscosas para ayudar a limitar el paso de las garrapatas a las áreas recreativas.
• No se olvide de sus mascotas: los perros son más vulnerables a las picaduras de garrapatas y pueden transportar esos parásitos al interior de su casa con facilidad. Consulte a un veterinario integral para elegir la estrategia de prevención más adecuada para su mascota.
• Use un repelente de insectos seguro: evite los repelentes que contienen dietiltoluamida, conocida como DEET. Se ha relacionado con efectos secundarios no deseados. Mejor, considere opciones naturales como aceite de eucalipto de limón, aceite de neem y aceite de cedro para protegerse de las garrapatas y otras plagas.
• Reduzca la exposición a los campos electromagnéticos (EMF): en mi entrevista con el Dr. Dietrich Klinghardt, experto en la enfermedad de Lyme (que transmiten las garrapatas de patas negras presentes en los ciervos), insiste en eliminar tantas fuentes de EMF como sea posible, porque esto influye de forma positiva en el manejo de esta afección.
De hecho, el Dr. Dietrich está convencido de que la mayor virulencia de la enfermedad de Lyme se debe al aumento drástico de las fuentes de CEM a nuestro alrededor. Puede escuchar nuestra conversación a continuación. Para obtener una lista detallada de consejos al respecto, consulte: "Más de 400 científicos y médicos advierte sobre los peligros de esta nueva tecnología".
¿Encontró una garrapata? Siga estos pasos
Una razón importante por la que las enfermedades que transmiten las garrapatas se han vuelto tan comunes es que muchas personas aún no saben cómo extraer y desechar una garrapata de forma segura una vez que se ha adherido a su piel. También es importante que entienda que las tácticas anticuadas, como quemar la garrapata o asfixiarla con esmalte de uñas, no resuelven el problema y también pueden aumentar su riesgo de infección.
• Extraer una garrapata de forma incorrecta puede aumentar el riesgo de enfermedad: las garrapatas suelen ser diminutas, a veces no más grandes que una semilla de sésamo, lo cual las hace difíciles de manipular. Puede aplastar la garrapata con facilidad si usa los dedos o unas pinzas gruesas. Si aprieta su cuerpo, puede empujar los patógenos del interior de la garrapata hacia su piel.
• Unas pinzas de punta fina son su mejor opción: debe usar unas pinzas afiladas y de punta fina y jalar la garrapata lo más cerca posible de su piel, justo donde tiene incrustadas las piezas bucales. Luego, jale hacia arriba con una presión lenta y constante. Evite jalonear, torcer o tirar con mucha fuerza, ya que eso puede hacer que la garrapata se rompa y deje fragmentos dentro de la piel.
• Desecharla de forma correcta es igual de importante: nunca aplaste una garrapata con los dedos, porque esto puede esparcir su sangre, bacterias y saliva sobre su piel. En su lugar, envuélvala en cinta adhesiva y tírela a la basura, deséchela por el inodoro o sumérjala en alcohol.
Lo que haga en los primeros minutos después de descubrir una picadura de garrapata puede reducir su exposición o aumentarla de forma considerable. Para una explicación más completa de qué debe hacer y qué debe evitar, consulte: "Un mal movimiento al retirar a este invasor podría desencadenar un problema serio de salud".
Preguntas frecuentes sobre la relación entre las picaduras de garrapatas y el síndrome de fatiga crónica
P: ¿Qué relación existe entre las garrapatas y el síndrome de fatiga crónica (SFC)?
R: Un estudio reciente encontró que casi la mitad de los participantes con SFC dieron positivo en pruebas infecciones transmitidas por garrapatas: Babesia y Bartonella. Estos organismos invaden los glóbulos rojos y dañan el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que produce fatiga persistente, dolor y síntomas neurológicos.
P: ¿Por qué los análisis de sangre estándar no detectan estas infecciones transmitidas por garrapatas?
R: Tanto la Babesia como la Bartonella permanecen en niveles bajos en el torrente sanguíneo que fluctúan con el tiempo, lo que afecta la detectabilidad. Los métodos avanzados, como los hemocultivos de enriquecimiento y la PCR digital, son mucho más eficaces para detectar estas infecciones ocultas.
P: ¿Qué es la coinfección y por qué es importante para las personas con enfermedades crónicas de origen desconocido?
R: La coinfección significa portar múltiples patógenos al mismo tiempo. En un estudio, seis de los siete participantes con enfermedades crónicas eran portadores tanto de Babesia como de Bartonella, cada una de las cuales atacaba al cuerpo de manera diferente, lo que agrava los síntomas y explica por qué los tratamientos dirigidos a un solo patógeno suelen fracasar.
P: ¿Cuáles son las formas más efectivas de prevenir las enfermedades transmitidas por garrapatas?
R: Cuando salga al aire libre, use ropa larga y de colores claros, no se salga de las rutas establecidas, revísese todo el cuerpo en busca de garrapatas al regresar y dúchese en un plazo de dos horas. En casa, mantenga el césped corto, retire las hojas caídas y ponga barreras de grava entre el césped y las zonas boscosas.
P: ¿Qué debo hacer si encuentro una garrapata adherida a mi piel?
R: Utilice unas pinzas de punta fina para sujetar la garrapata cerca de la piel y tire de ella hacia arriba con una presión constante; nunca la apriete, la gire ni le dé tirones bruscos. Para desecharla, envuélvala con cinta adhesiva, tírela por el inodoro o sumérjala en alcohol. Evite los métodos que implican quemar o asfixiar a la garrapata.
🔎 Fuentes y Referencias:
- 1 CDC, ME/CFS Basics
- 2 NC State University, February 3, 2026
- 3 Global Lyme Alliance, April 3, 2024
- 4 Medical Xpress, February 3, 2026
- 5 Pathogens. 2025 Dec 19;15(1):2
- 6 StatPearls, Babesiosis
- 7 News-Medical.net, What Is Bartonellosis?
- 8 CDC, Babesiosis
- 9 Trop Med Infect Dis. 2019 Apr 19;4(2):69
- 10, 11 Parasit Vectors. 2024 Jul 11;17:302