📝HISTORIA EN BREVE
- Durante décadas, la industria de los suplementos ha competido en una sola dirección: hacia más ingredientes, más miligramos y más cápsulas, bajo la suposición tácita de que más es mejor y de que un suplemento complejo, con múltiples ingredientes, es mejor que uno más sencillo con menos ingredientes.
- La complejidad de muchas rutinas de suplementación va en contra del único resultado que importa: que usted tome el suplemento de manera constante durante el tiempo suficiente para marcar una diferencia
- Las dosis más altas no garantizan que llegue una mayor cantidad a sus células. En una forma que se absorbe mal, una dosis mayor simplemente significa que se desperdicia más
- La sencillez es el logro más difícil; es fácil meter más cosas en un frasco y verdaderamente difícil proporcionar lo que el cuerpo necesita en una forma que sea eficaz, que se tome sin esfuerzo y que sea lo bastante sencilla como para encajar en un estilo de vida ajetreado
- El futuro hacia el que estamos trabajando implica menos cosas que tomar y formatos centrados en los alimentos que se incorporan a una comida. En pocas palabras, una rutina de suplementación que usted realmente pueda seguir, porque la constancia lo es todo
🩺Por el Dr. Mercola
Durante décadas, la industria de los suplementos ha competido en una sola dirección: hacia el concepto de “más”. Más ingredientes, más miligramos, más cápsulas, más complejidad, etiquetas más largas que nadie lee. La suposición tácita era que el progreso significaba añadir: que un suplemento mejor siempre era uno más complicado. Creemos que esa era está llegando a su fin y que el verdadero avance va en la dirección contraria. El futuro de la nutrición no es más. Es menos.
Adónde conduce realmente la complejidad
Observe adónde conduce realmente toda esa acumulación. Conduce al puñado de pastillas que nadie quiere tomar. Conduce a rutinas de suplementación tan elaboradas que se desmoronan en la primera semana ajetreada. Conduce a etiquetas repletas de nombres que usted no puede pronunciar y de formas que su cuerpo apenas puede aprovechar. La complejidad ha estado actuando silenciosamente en contra del único resultado que importa: que usted tome sus suplementos de manera constante durante el tiempo suficiente para respaldar su salud. Todo lo que se ha añadido ha sumado, sobre todo, obstáculos que a menudo terminan en el abandono de las rutinas.
Ese es el hallazgo recurrente cada vez que los investigadores examinan por qué las personas dejan de seguir sus regímenes diarios de pastillas. Incluso con los medicamentos recetados, que las personas tienen motivos de peso para seguir tomando, un metaanálisis de datos de la práctica real encontró que aproximadamente una de cada cinco personas no toma sus medicamentos orales diarios según las indicaciones, y alrededor de una de cada cuatro abandona el régimen durante el primer año.¹
La lista de soluciones de los revisores no consistía en “esforzarse más”; comenzaba por simplificar el régimen de dosificación. Si una rutina complicada pierde a una cuarta parte de sus usuarios en 12 meses cuando la salud está en juego, un estante lleno de suplementos opcionales no tiene ninguna posibilidad.
El mundo médico está llegando, lentamente, a la misma conclusión sobre el concepto de “más”. En las revisiones sobre la polifarmacia (la acumulación constante de pastillas con el paso del tiempo), los especialistas advierten ahora que los regímenes tienden a acumularse por defecto, que una mayor cantidad de pastillas conlleva una verdadera “carga terapéutica” y una menor adherencia, y que más medicamentos no es automáticamente mejor.²
Cuando la forma anula la dosis
Hay una segunda manera en que la complejidad le falla, y se oculta dentro de esas cifras impresionantes. Una dosis mayor en una forma que su cuerpo no puede absorber fácilmente no proporciona necesariamente más beneficios; principalmente hace que se desperdicie más. Por ejemplo, en una revisión sistemática de suplementos de magnesio, la cantidad que realmente se absorbía dependía de la forma (las formas orgánicas se absorbían, en general, mejor que las inorgánicas), mientras que la proporción absorbida dependía de la dosis en lugar de mantenerse constante.³
En otras palabras, si su cuerpo absorbe, por ejemplo, el 10 % de una dosis de 100 mg (10 mg), tomar 200 mg no significa que se absorban 20 mg. En muchos casos, usted simplemente termina excretando una proporción mayor.
Por lo tanto, un suplemento que presume de una enorme cantidad de miligramos puede aportar menos de lo esperado sin que se note, mientras que una cantidad menor en una forma bien elegida puede proporcionar “justo lo suficiente” de lo que su cuerpo necesita, lo que se traduce en menos desperdicio y un menor costo. “Más” en la etiqueta no equivale a “más” en su cuerpo. Perseguir la cifra más alta a menudo significa perseguir algo totalmente equivocado.
La sencillez es el logro más difícil
Esto es lo que la era del “más” pasa por alto: la sencillez es el logro más difícil y más valioso, precisamente porque cuesta más alcanzarla. La verdadera sencillez no es la ausencia de reflexión. Todo lo contrario. Consiste en asegurarse de que el producto esté tan bien pensado y perfeccionado que se haya eliminado todo lo innecesario y solo quede lo que funciona.
Esto exige que el fabricante del suplemento identifique la forma más eficaz, la dosis ideal (justo la suficiente para que no termine simplemente convirtiéndose en orina costosa) y la tecnología óptima de administración. En pocas palabras, un producto sencillo suele requerir una ingeniería más cuidadosa.
Ese es el estándar hacia el que estamos trabajando, y orienta cada decisión de formulación que tomamos de aquí en adelante. Menos cosas que tomar, no más, y formatos de suplementos que se incorporen a las comidas y bebidas para respaldar de manera natural una base centrada en los alimentos. Durante décadas, he promovido los alimentos integrales (idealmente orgánicos) como la mejor fuente de nutrición, y he sostenido que los suplementos son, como proclama su nombre, complementos de su alimentación cuando ciertas necesidades nutricionales no se cubren.
Un régimen de suplementación centrado en los alimentos también se adapta a la manera en que las personas realmente viven (con ajetreo, de un lado a otro y de forma imperfecta), en lugar de a cómo un laboratorio imagina que deberíamos vivir. Pocos de nosotros podemos recordar tomar un puñado de pastillas hasta tres veces al día, y a muchas personas les cuesta tragar pastillas y cápsulas, lo que hace aún más probable que se salten dosis.
La sencillez resuelve la mayoría de los problemas que creó la complejidad, si no todos. Una rutina de suplementación que usted pueda mantener es una rutina que realmente puede hacer algo por usted. Cuanto más sencilla sea, más probable será que usted mantenga la constancia, y la constancia es fundamental. La fórmula más sofisticada del mundo no puede mejorar nada si usted la abandona después de unas semanas.
En definitiva
Esta es la dirección hacia la que creemos que se encamina todo, y es la dirección que hemos elegido. No cifras más altas ni frascos más grandes, sino ingredientes más biodisponibles, en las cantidades ideales y utilizando los métodos de administración más eficaces disponibles. En algunos casos, eso significa polvos en lugar de pastillas y cápsulas y, como he explicado anteriormente, uno de los mayores beneficios de un suplemento en polvo bien diseñado es que se convierte en parte de su comida.
Usted no está tragando pastillas a duras penas siguiendo un horario que puede coincidir o no con su ingesta de alimentos. Simplemente está añadiendo nutrientes a los alimentos que ya está comiendo de todos modos. Realmente, difícilmente podría ser más sencillo. Y ese tipo de sencillez es precisamente lo que suele traducirse en una mejor adherencia a largo plazo.
También puede ayudar a cambiar la percepción mental que las personas tienen de su régimen de suplementación, pasando de una perspectiva de enfermedad (“Tengo que tomar estas pastillas porque estoy enfermo”) a una de salud (“Estoy optimizando mi alimentación”).⁴ Teniendo en cuenta lo poderosas que pueden ser estas percepciones, utilizar regímenes de suplementación centrados en los alimentos es una manera sencilla de protegerse de mentalidades que socavan sus esfuerzos por cuidar su salud.
Preguntas frecuentes
P: ¿“Menos ingredientes” no significa simplemente que estoy obteniendo menos por mi dinero?
R: No si está bien diseñado. Por el contrario, un suplemento que se absorbe bien y cuenta con un sistema de administración eficaz puede tomarse en dosis menores, lo que se traduce tanto en menos desperdicio como en una mejor relación calidad-precio.
P: ¿Las dosis más altas no suelen ser mejores?
R: No necesariamente. La cantidad que absorbe su cuerpo depende en gran medida de la forma en que se presenta un nutriente, y una dosis elevada en una forma que se absorbe mal puede aportar menos de lo esperado mientras gran parte se desperdicia. Una cantidad razonable en una forma bien elegida es una estrategia más sensata y rentable.
P: ¿Por qué se presenta aquí lo “sencillo” como el avance, en lugar de los ingredientes de vanguardia?
R: Porque, si usted quiere mejorar el estado nutricional de las personas mediante un suplemento, el mayor problema no son los ingredientes en sí, sino lograr que las personas lo tomen de manera constante. La complejidad es lo que socava esa constancia. Hacer que el régimen sea realmente fácil de seguir (como simplemente espolvorear una medida de polvo nutricional sobre las comidas que usted ya consume de todos modos) es lo que más ayuda a que una rutina sobreviva a una agenda ajetreada.
P: ¿Una rutina de suplementación más sencilla significa que es menos eficaz?
R: No. Significa que la rutina está diseñada en torno a lo que usted realmente seguirá haciendo. Un régimen elaborado que usted abandona en un mes hace mucho menos por usted que uno sencillo que mantiene durante años. La sencillez no es hacer menos por su salud: es eliminar lo que estaba haciendo que usted abandonara la rutina.
Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.
Este artículo tiene fines educativos generales. Los productos descritos son suplementos alimenticios destinados a respaldar la salud y el bienestar como parte de un estilo de vida que prioriza los alimentos. No sustituyen una alimentación variada, un estilo de vida saludable ni el consejo de su médico. Si usted está embarazada, está amamantando, toma medicamentos o está tratando una afección de salud, hable con su profesional de atención médica antes de comenzar a tomar cualquier suplemento.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional de atención médica cualificado antes de hacer cambios en su régimen de salud.