📝HISTORIA EN BREVE
- Mantener una rutina de suplementos suele parecerse más a una montaña rusa que a una rampa: la sigue durante un tiempo, la vida lo desvía y usted vuelve a retomarla. Ese retroceso no es una falla de su personalidad; es parte de ser humano
- El momento más perjudicial no es cuando deja de tomar sus suplementos, sino cuando se cuenta una historia al respecto: “¡Lo olvidé otra vez! Simplemente no soy constante”. Ese sentimiento de culpa acaba con más rutinas de suplementos que cualquier dosis omitida
- Tratarse con amabilidad después de haber abandonado su rutina, en lugar de criticarse con dureza, es una habilidad que puede aprenderse y que se ha relacionado con un mayor cumplimiento y menos vergüenza
- Después de abandonar una rutina de suplementos, un enfoque estricto de todo o nada tiende a fracasar de nuevo; retomarla de manera gradual y sin castigarse es más eficaz
- Una rutina de suplementos sencilla, centrada en los alimentos y con pocos obstáculos no solo es más fácil de mantener, sino también mucho más fácil de retomar, de modo que una semana sin cumplirla siga siendo solo eso y no se convierta en el final
🩺Por el Dr. Mercola
Prácticamente nadie puede mantener a la perfección una rutina de suplementos durante períodos prolongados. Apartarse del camino, por así decirlo, no es un fracaso personal; es simplemente parte de ser humano. Lo vemos constantemente: alguien comienza una nueva rutina de suplementos con entusiasmo, siente un verdadero impulso y, después, unas vacaciones, una fecha límite, una semana de enfermedad o una sucesión de días con demasiados compromisos lo desvían de su rumbo.
Deja de tomar sus suplementos durante unos días. Su motivación disminuye y cada vez le cuesta más recordar qué debía tomar y cuándo. Entonces llega lo más perjudicial: la historia que se cuenta a sí mismo. “Lo eché todo a perder. Simplemente no soy una persona constante. ¿Qué sentido tiene seguir intentándolo?”.
El tropiezo no es el problema; la historia que se cuenta sí lo es
Esa historia acaba con más rutinas de suplementos de lo que podría hacerlo cualquier semana sin tomarlos. Porque el beneficio que dejó de obtener durante esa semana no va a arruinarlo. Sin embargo, la espiral de vergüenza que puede desencadenar es mucho más perjudicial. Es aquí donde la ciencia resulta alentadora. La forma en que se habla a sí mismo después de dejar de tomar sus suplementos durante un tiempo puede importar tanto como las propias dosis omitidas.
Los investigadores llaman autocompasión a la respuesta más saludable: la capacidad de tratarse con amabilidad en momentos de fracaso o angustia, en lugar de recriminarse. Y no es un rasgo fijo de la personalidad que se tiene o no se tiene. Es algo que cualquiera puede aprender. En una revisión sistemática de programas de autocompasión, la mayoría de los estudios encontró que la autocompasión de las personas aumentaba con una práctica breve, y que esos aumentos iban acompañados de mejoras en comportamientos saludables, como la alimentación y la actividad física.¹
Lo que importa, en particular, es cómo responde ante un tropiezo. En un estudio de dos semanas, los investigadores contactaban a los participantes por teléfono dos veces al día. Quienes respondían con autocompasión a un inevitable incumplimiento de su régimen de salud expresaban una intención más firme de continuar y mayor confianza en su capacidad para hacerlo que quienes reaccionaban con culpa y una autocrítica severa. Era la respuesta más amable, no la más dura, la que los ayudaba a mantenerse encaminados.²
Aplicado a una rutina de suplementos, el mensaje es claro: la forma en que reacciona cuando olvida una dosis por la mañana influye más en su constancia durante el mes siguiente que el olvido en sí.
La otra cara, la vergüenza, es la que realmente perjudica una rutina. Otra revisión de enfoques basados en la compasión encontró que aprender a responderse con amabilidad reducía la vergüenza y favorecía comportamientos más saludables.³
Esto importa porque la vergüenza rara vez lo motiva a volver a cuidarse; con mayor frecuencia, lo impulsa a evitarlo. La voz interior severa que le dice que ha fracasado hace que quiera dejar de mirar el frasco que ha estado ignorando, y así es precisamente como una sola semana sin tomar suplementos termina por convertirse en una rutina que ha abandonado silenciosamente.
Por eso, la habilidad más útil aquí no es tener más disciplina. Es responder con más amabilidad y calma la próxima vez que, inevitablemente, pase unos días sin tomarlos: “Esto es normal, puedo retomarlo; tomaré mi próxima dosis esta noche”.
Los retrocesos son normales
Digámoslo con claridad, porque casi nadie lo hace: abandonar de vez en cuando una rutina de suplementos es normal. El objetivo no es mantener una racha impecable sin omitir jamás una dosis. El verdadero objetivo es que volver a tomar sus suplementos sea tan fácil que una semana sin hacerlo siga siendo solo una semana y no se convierta en el final.
Conviene recordar que incluso establecer el hábito de tomar suplementos rara vez sigue un calendario ordenado. Un metaanálisis de 2024 sobre cómo se forman los hábitos de salud encontró que alcanzar el punto en que un comportamiento se siente automático tomaba desde unos cuatro días hasta casi un año, con un tiempo habitual de aproximadamente dos meses y una enorme variación entre una persona y otra.⁴ Si el propio proceso de formar un hábito es tan irregular, esperar un cumplimiento perfecto nunca fue realista.
Una vez que acepta que los retrocesos son una parte normal de la vida y no la prueba de un defecto de su carácter, la carga emocional que les atribuye comienza a disminuir. Entonces, un día sin tomar suplementos puede verse como lo que es: un martes que se le fue de las manos.
Aquí vale la pena recurrir a una antigua enseñanza. Cuando un motor ha permanecido sin usarse durante un tiempo, no lo acelera a fondo de inmediato, porque sus piezas se han endurecido y forzarlo solo provoca daños. Lo pone en marcha con suavidad y deja que vuelva a calentarse.
Retomar una rutina de suplementos (o cualquier otra rutina relacionada con la salud) funciona de manera similar. Después de un retroceso, el impulso es imponer una disciplina estricta de todo o nada: volver a seguir todas las reglas a la vez, como penitencia por el incumplimiento. Parece virtuoso, pero es casi seguro que volverá a fracasar, porque restablece exactamente la misma carga que hizo que abandonara en primer lugar. Lo mejor es hacer justo lo contrario: retomar la rutina de manera gradual y sin castigarse. Una porción, hoy, sin necesidad de penitencia.
Y aquí hay otra clave: esa reincorporación gradual solo es posible si la rutina de suplementos era lo bastante sencilla desde el principio. Si retomarla implica contar una docena de cápsulas, reconstruir un calendario elaborado de múltiples dosis y reunir de nuevo la fuerza de voluntad, muchas personas simplemente no lo harán. Pero si volver a ella consiste en mezclar una medida de polvo nutricional en un batido para el desayuno, probablemente sí lo harán.
Por qué es más fácil retomar una rutina sencilla
Las investigaciones sobre lo que ayuda a las personas a cumplir un régimen diario apuntan en la misma dirección: en una revisión sistemática que reunió 83 estudios de personas con rutinas de tratamiento diario, un régimen simplificado figuraba entre los factores que más favorecían la constancia, mientras que los regímenes complejos y los olvidos se encontraban entre las mayores barreras.⁵
Esta es exactamente la razón por la que hemos estado rediseñando algunos de nuestros suplementos de la manera en que lo hemos hecho. Una rutina de suplementos sencilla, centrada en los alimentos y con pocos obstáculos no solo es más fácil de mantener día a día, sino también muchísimo más fácil de retomar después de haberla abandonado. Y cuanto más fácil sea retomar su rutina, menor será el costo de cualquier período de incumplimiento.
En conclusión
Una semana sin tomar suplementos es algo que puede superar; la espiral de vergüenza es lo que provoca un daño duradero, y el antídoto no es una disciplina más severa, sino una respuesta más amable y una rutina de suplementos lo bastante sencilla como para retomarla sin complicaciones.
Procure que retomar su rutina sea sencillo y no implique castigarse; así, los altibajos dejarán de ser un motivo para abandonar. Pocas personas logran tomar sus suplementos “a la perfección” durante períodos prolongados, y eso es normal. Lo importante es que vuelva a retomarlos. Por eso, hemos reformulado algunos de nuestros suplementos en polvos fáciles de añadir a sus alimentos y bebidas, con el objetivo de que volver a empezar sea lo más sencillo posible.
Preguntas frecuentes
P: Siempre abandono mi rutina de suplementos después de una o dos semanas. ¿Qué estoy haciendo mal?
R: Casi con toda seguridad, no se trata de ningún defecto de su carácter. Mantener la constancia con los suplementos suele parecerse un poco a una montaña rusa, no a un ascenso en línea recta, y casi todo el mundo retrocede cuando la vida se vuelve ajetreada. El retroceso no es el problema: lo que suele poner fin a una rutina de suplementos es la culpa que viene después. La solución no es añadir más recordatorios en un esfuerzo por no omitir nunca una dosis; es hacer que retomarla sea tan fácil que una semana sin cumplirla no descarrile todo su programa.
P: ¿Ser “indulgente conmigo mismo” no es solo una excusa para dejar de tomarlos?
R: Es lo contrario. La autocrítica severa y la vergüenza tienden a fomentar la evasión. Las investigaciones sobre la autocompasión, que consiste simplemente en tratarse con amabilidad después de pasar unos días sin tomarlos, la relacionan con un mayor cumplimiento, no con uno menor. Tratarse con amabilidad es lo que hace posible volver a tomar sus suplementos.
P: Después de haber abandonado mi rutina, ¿cuál es la mejor manera de volver a tomar mis suplementos?
R: Trátese con amabilidad. Resista el impulso de imponerse una disciplina estricta de todo o nada, ya que esto suele recrear la misma presión que lo llevó a abandonar y hacer que vuelva a sentir que ha “fracasado”. En su lugar, simplemente tome su próxima porción hoy, sin castigarse.
P: ¿Cómo ayuda una rutina de suplementos más sencilla cuando tengo un retroceso?
R: Cuanto más fácil sea retomar su rutina, menor será el impacto de cualquier interrupción. Si volver a ella exige reorganizar un régimen complejo de múltiples pastillas, la mayoría de las personas no lo hará. Si basta con añadir una medida de polvo nutricional al desayuno, sí lo harán. Una rutina integrada en la alimentación elimina la mayoría de los obstáculos que pueden convertir una semana difícil en el abandono definitivo del régimen.
Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.
Este artículo tiene fines educativos generales. Los productos descritos son suplementos alimenticios destinados a apoyar la salud y el bienestar como parte de un estilo de vida que prioriza la alimentación. No sustituyen una dieta variada, un estilo de vida saludable ni el consejo de su médico. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos o tratando una afección de salud, consulte con su profesional de atención médica antes de comenzar a tomar cualquier suplemento.