📝HISTORIA EN BREVE

  • Los casos de cáncer diagnosticados antes de los 50 años aumentaron un 24 % en todo el mundo entre 1990 y 2019, mientras que las generaciones más jóvenes también muestran signos de un envejecimiento biológico más rápido
  • La edad biológica refleja el estado de sus células, tejidos y sistemas de órganos, lo que le brinda un panorama más completo de su salud que la edad cronológica por sí sola
  • El envejecimiento biológico más rápido se relacionó con mayores riesgos de cáncer de pulmón, gastrointestinal y de útero de aparición temprana, aunque la fuerza de estas relaciones varió según la manera en que los investigadores midieron el envejecimiento
  • Las distintas partes de su cuerpo envejecen a ritmos diferentes. En un análisis exploratorio, el envejecimiento más rápido del sistema inmunológico se relacionó con el cáncer de pulmón de aparición temprana, mientras que el envejecimiento acelerado del tejido graso se relacionó con el cáncer colorrectal de aparición temprana
  • Reducir los aceites de semillas y los alimentos ultraprocesados, favorecer la energía celular con cantidades adecuadas de carbohidratos y proteínas, mantenerse activo, proteger su ritmo circadiano y limitar la exposición a toxinas ambientales ayuda a abordar los factores relacionados con un envejecimiento biológico más rápido

🩺Por el Dr. Mercola

Los casos de cáncer diagnosticados antes de los 50 años aumentaron un 24 % en todo el mundo entre 1990 y 2019.1 Aún más sorprendente es que las personas nacidas en la década de 1990 en Australia, Canadá, el Reino Unido y Estados Unidos enfrentan un riesgo de cáncer colorrectal de aparición temprana al menos cuatro veces mayor que las nacidas en la década de 1960. El cáncer de aparición temprana es aquel que se diagnostica en adultos más jóvenes, y sus síntomas varían mucho según el órgano afectado: desde pérdida de peso inexplicable, dolor y fatiga hasta cambios en los hábitos intestinales o sangrado inusual.

Una nueva investigación publicada en la revista Nature Medicine señala un patrón que podría ayudar a explicar este cambio generacional: los adultos jóvenes parecen envejecer más rápido desde el punto de vista biológico.2 Su edad cronológica cuenta los años. Su edad biológica refleja qué tan bien se conservan en realidad sus células, tejidos y sistemas de órganos, y los investigadores encontraron que la brecha entre ambas se amplía con cada generación.

Esa brecha importa porque se relacionó con el riesgo de cáncer en este estudio. Los participantes cuya edad biológica superaba en mayor medida su edad cronológica mostraron mayores riesgos medidos de desarrollar ciertos tipos de cáncer antes de la mediana edad, de manera más consistente en los pulmones, el tracto gastrointestinal y el útero, aunque la fuerza de la relación varió según la medida del envejecimiento que utilizaron los investigadores.

El tamaño de esa brecha y la intensidad de su correspondencia con el riesgo son los aspectos en los que esta investigación ofrece detalles específicos. Estos hallazgos plantean una pregunta que merece mucha más atención: ¿qué provoca que las generaciones más jóvenes envejezcan más rápido por dentro? Su fecha de nacimiento solo cuenta una parte de la historia.

Los investigadores señalan la disfunción metabólica, la mala calidad de la alimentación, la inactividad, las alteraciones del sueño y las exposiciones ambientales como factores que se acumulan con el tiempo y que podrían afectar la inflamación, la función inmunológica y la salud celular. El estudio de la revista Nature Medicine ofrece una mirada más detallada a lo mucho que ha cambiado el envejecimiento biológico entre generaciones y a lo que ese cambio significa para su riesgo de cáncer de aparición temprana.

El envejecimiento biológico más rápido se relaciona con el cáncer de aparición temprana

El estudio de la revista Nature Medicine examinó si el envejecimiento acelerado en todo el cuerpo y dentro de órganos específicos se relacionaba con los tipos de cáncer diagnosticados antes de los 55 años.3 En este análisis de cohorte prospectivo, los investigadores analizaron a 154 169 participantes del Biobanco del Reino Unido para evaluar las tendencias generacionales del envejecimiento y dieron seguimiento a 148 317 participantes durante 953 582 años-persona para evaluar el riesgo de cáncer.

Repitieron el análisis en una segunda cohorte, mucho más pequeña, del Programa de Investigación “All of Us”: 10 262 participantes para las tendencias generacionales y, de ese grupo, 8935 fueron evaluados para determinar el riesgo de cáncer de aparición temprana.

También utilizaron varios “relojes” biológicos, o sistemas de medición que estiman la edad que parece tener su cuerpo según marcadores clínicos, metabólicos y proteicos, en lugar de la fecha que aparece en su acta de nacimiento.

A diferencia de un solo análisis de sangre, estos relojes captan distintos aspectos de su salud. El biomarcador PhenoAge utiliza mediciones clínicas comunes relacionadas con las enfermedades y la mortalidad, mientras que el método de Klemera-Doubal compara sus mediciones biológicas con los patrones que suelen observarse a distintas edades.

Los investigadores también examinaron pequeñas moléculas producidas por el metabolismo y proteínas relacionadas con órganos específicos. Utilizar varios enfoques les permitió comprobar si los resultados se mantenían cuando el envejecimiento biológico se medía de distintas maneras.

• El riesgo de cáncer varió según la manera en que se midió el envejecimiento biológico: el análisis de PhenoAge encontró que cada aumento de una desviación estándar en la brecha de edad biológica (una desviación estándar representa una dispersión típica de los datos) se relacionó con un riesgo 57 % mayor de cáncer de pulmón de aparición temprana, un riesgo un 17 % mayor de cáncer gastrointestinal y un riesgo un 31 % mayor de cáncer de útero. En el caso específico del cáncer colorrectal, el aumento fue del 14 %.

De los cuatro, los hallazgos sobre el cáncer de pulmón y gastrointestinal fueron los más sólidos, mientras que las cifras del cáncer de útero y colorrectal fueron las menos certeras: el intervalo que permitían los datos para estos dos se extendía casi hasta la ausencia total de un riesgo adicional.

Sin embargo, los otros relojes biológicos no produjeron resultados idénticos. La brecha de edad de Klemera-Doubal se relacionó con un riesgo un 53 % mayor de cáncer de pulmón de aparición temprana y un riesgo un 41 % mayor de cáncer gastrointestinal, pero su relación con todos los cánceres sólidos de aparición temprana combinados fue más débil y no tuvo significación estadística. En pocas palabras, al agrupar todos los cánceres sólidos, este segundo reloj no encontró prácticamente ninguna relación.

El reloj basado en metabolitos mostró una distinción similar: cada aumento de una desviación estándar se relacionó con un riesgo un 89 % mayor de cáncer de pulmón y un riesgo un 44 % mayor de cáncer de útero, mientras que la relación con el cáncer en general tampoco alcanzó significación estadística.

• El sistema inmunológico y el tejido graso revelaron patrones de cáncer distintos: a continuación, los investigadores analizaron a 19 874 participantes del Biobanco del Reino Unido que contaban con datos sobre proteínas para estimar la edad biológica de órganos y tejidos específicos. En este análisis exploratorio, el envejecimiento del sistema inmunológico se relacionó con un riesgo un 89 % mayor de cáncer de pulmón de aparición temprana, mientras que el envejecimiento acelerado del tejido adiposo, o graso, se relacionó con un riesgo un 60 % mayor de cáncer colorrectal de aparición temprana.

Ambas cifras a nivel de órganos tienen un amplio margen de error, y los autores consideran esta parte del análisis como exploratoria: una pista prometedora, en lugar de un hallazgo establecido.

• Estas relaciones se mantuvieron incluso después de que los investigadores ajustaran los resultados en función del envejecimiento biológico de todo el cuerpo. Conocer el estado de un sistema de órganos específico proporcionó información que una puntuación global de edad biológica no captaba. Esto es importante para usted porque el envejecimiento no ocurre de manera uniforme en todo su cuerpo. Un tejido o sistema biológico podría mostrar una mayor carga fisiológica, incluso cuando una medición más amplia de la salud parezca menos preocupante.

• La genética no explicó por completo las relaciones observadas: los investigadores tuvieron en cuenta la predisposición genética tanto al envejecimiento como al cáncer, junto con factores como el índice de masa corporal (IMC), el tabaquismo, el consumo de alcohol, la alimentación, la actividad física, la educación y las afecciones de salud existentes. Las relaciones entre un envejecimiento más rápido definido por PhenoAge y el cáncer de aparición temprana se mantuvieron después de estos ajustes y después de que los investigadores excluyeran a los participantes con menos de dos años de seguimiento.

Los hallazgos también se mantuvieron similares cuando los investigadores definieron el cáncer de aparición temprana como aquel diagnosticado antes de los 50 años, en lugar de los 55. Esta es una distinción importante. El estudio no demuestra que un envejecimiento biológico más rápido cause cáncer de manera directa, pero las relaciones no se explicaron fácilmente por un solo factor de riesgo genético, un hábito de estilo de vida o una definición de enfermedad de aparición temprana.

Conviene tener presente una limitación: los participantes del Biobanco del Reino Unido son más saludables y presentan menor diversidad socioeconómica que la población general, y son en su mayoría de ascendencia europea, por lo que estas estimaciones podrían no aplicarse de la misma manera a todas las personas.

• Varias formas de daño celular podrían conectar el envejecimiento más rápido con el cáncer: los investigadores describieron el envejecimiento biológico como el resultado acumulativo de muchas exposiciones que afectan su cuerpo con el tiempo.

Propusieron que estas exposiciones convergen en procesos relacionados con el desarrollo del cáncer, entre ellos la inflamación crónica, el daño genético acumulado, los cambios en la actividad de los genes, las alteraciones de las condiciones que rodean sus tejidos y las perturbaciones tanto de la inmunidad adaptativa como de la innata, las dos ramas principales de sus defensas inmunológicas.

Estos procesos no actúan de forma aislada. En el marco que describen los investigadores, se refuerzan entre sí: la inflamación crónica afecta la salud de los tejidos, el daño genético altera las instrucciones celulares normales y el deterioro de las defensas inmunológicas podría reducir la capacidad de su cuerpo para identificar células anormales.

En conjunto, los investigadores caracterizan esto como un entorno biológico más susceptible a la transformación maligna, lo que significa que las células normales se vuelven más vulnerables a los cambios relacionados con el desarrollo del cáncer.

• Su edad biológica refleja la carga acumulada, en lugar de un hábito aislado: los investigadores señalaron la exposición más temprana y sostenida a la obesidad y la disfunción metabólica, la mala calidad de la alimentación, los periodos prolongados de sedentarismo, la alteración del ritmo circadiano y la presencia generalizada de sustancias químicas ambientales como factores que podrían contribuir a las diferencias generacionales en el envejecimiento biológico.

Sin embargo, el estudio no determinó qué exposiciones causaron los cambios observados, y los autores pidieron estudios a largo plazo que midan repetidamente el envejecimiento biológico en las mismas personas.

Piense en su edad biológica como un registro de resultados, no como una sentencia. En lugar de preguntarse si un alimento, una sustancia química o un hábito hace que envejezca más rápido, considere la carga acumulada sobre sus células y tejidos. Su objetivo práctico es reducir esa carga en todo aquello que pueda controlar, una decisión a la vez, porque el estudio sugiere que el estado de sus sistemas biológicos proporciona información sobre el riesgo para la salud que la edad cronológica por sí sola no puede captar.

El estudio no le ofrece una solución única, porque el envejecimiento biológico no obedece a una sola causa. Pero los factores que identificaron los investigadores (la disfunción metabólica, la mala calidad de la alimentación, la inactividad, las alteraciones del sueño y las exposiciones ambientales) son áreas en las que sus decisiones diarias tienen una influencia directa. Ahí es donde entran en juego las medidas prácticas.

Reduzca la carga diaria relacionada con un envejecimiento biológico más rápido

Su edad biológica refleja la carga acumulada sobre sus células y tejidos con el tiempo. Recomiendo centrarse primero en las exposiciones y los hábitos diarios que interfieren con la producción de energía celular, la salud metabólica y la capacidad de su cuerpo para repararse. No necesita cambiar todo a la vez. Elija una medida, manténgala de forma constante y avance a partir de ahí.

1. Elimine los aceites de semillas y los alimentos ultraprocesados de su alimentación: comience por reducir una de las fuentes más comunes de carga metabólica: el exceso de ácido linoleico (AL) procedente de los aceites de semillas. Mi revisión narrativa, publicada en la revista Nutrients, explora el aumento desmesurado del consumo de AL durante el último siglo y cómo esos niveles cada vez más altos han alterado el panorama metabólico del mundo moderno.4

Revise las etiquetas de ingredientes en busca de aceites de soya, maíz, canola, girasol, cártamo y otras semillas, que están presentes en numerosos alimentos envasados, comidas de restaurantes y salsas. Un consumo elevado de estas grasas poliinsaturadas podría llevar a sus células hacia vías energéticas menos eficientes: el equivalente metabólico de hacer funcionar el motor de un automóvil con el combustible equivocado. Sigue funcionando, pero genera más emisiones y más desgaste.

Reemplace estos productos por alimentos enteros sencillos que prepare usted mismo. Como grasas para cocinar, elija sebo, ghee o mantequilla de animales alimentados con pastura. Si come con frecuencia alimentos de restaurantes, su primer desafío es sencillo: prepare una comida adicional en casa cada día. Cada comida que usted controla le brinda otra oportunidad de reducir su exposición a ingredientes que perjudican la producción saludable de energía celular.

Una meta diaria de menos de 5 gramos de AL podría favorecer una señalización metabólica más saludable con el tiempo.

2. Proporcione a sus células suficientes carbohidratos para producir energía de manera eficiente: la mayoría de los adultos necesita alrededor de 250 gramos al día de carbohidratos seleccionados para este fin, con cantidades mayores para las personas activas. Los carbohidratos saludables de alimentos enteros favorecen una producción constante de energía celular, en lugar de caídas repetidas.

Si su salud intestinal está comprometida, con distensión abdominal frecuente o hábitos intestinales irregulares, comience con carbohidratos más fáciles de digerir, como fruta entera y arroz blanco. Si su digestión funciona bien, los vegetales de raíz y los almidones y cereales preparados de manera adecuada funcionan bien para muchas personas. Aumente los carbohidratos de forma gradual en lugar de forzar el consumo de grandes cantidades de fibra de una sola vez.

3. Desarrolle y preserve sus músculos con suficiente proteína y movimiento diario: sus músculos favorecen la salud metabólica, la resiliencia física y el envejecimiento saludable. Procure consumir alrededor de 0.6 a 0.8 gramos de proteína por libra (o de 1.32 a 1.76 gramos por kilogramo) de peso corporal ideal, con un tercio procedente de fuentes ricas en colágeno, como carnes cocidas a fuego lento o caldo de huesos.

Combine una nutrición adecuada con movimiento regular. Camine a diario, limite los periodos prolongados que pasa sentado y añada entrenamiento de fuerza dos veces por semana. Si en este momento no realiza actividad física, comience poco a poco. Registre el tiempo que dedica a caminar durante una semana y luego establezca la meta de avanzar de forma gradual hasta alrededor de una hora al día.

4. Proteja su ritmo circadiano y aproveche la luz solar con prudencia: su ciclo de sueño y vigilia afecta la salud metabólica y la producción de energía celular. Reciba luz natural al aire libre a primera hora del día y reduzca la luz artificial brillante por la noche. La exposición constante a la luz en los momentos adecuados ayuda a su cuerpo a mantener los ritmos diarios que favorecen el sueño y la reparación.

La luz solar también favorece la producción de vitamina D, la liberación de óxido nítrico, la melatonina mitocondrial y la energía celular. La melatonina se produce principalmente dentro de sus mitocondrias en respuesta a la exposición a la luz del infrarrojo cercano, lo que constituye una de las razones por las que la luz solar natural tiene aquí una importancia que la luz de interiores no tiene.

Evite la exposición intensa al sol de 10 a. m. a 4 p. m. hasta que haya reducido el consumo de aceites de semillas durante al menos cuatro a seis meses, ya que los niveles elevados de AL aumentan la sensibilidad de su piel al sol. Una vez que haya reducido su consumo de aceites de semillas, el mediodía solar es el momento óptimo para exponerse al sol.

5. Reduzca su exposición diaria a toxinas ambientales: la investigación apunta al envejecimiento biológico como un reflejo de muchas exposiciones que se acumulan con el tiempo, incluidas las toxinas ambientales. Comience por las exposiciones con las que se encuentra todos los días. Utilice un purificador de aire de alta calidad en la habitación donde duerme para reducir los contaminantes que respira durante horas cada noche. Utilice un sistema de filtración de alta calidad diseñado para eliminar el fluoruro, junto con otras sustancias químicas ambientales y residuos de pesticidas.

Reduzca también su contacto con los plásticos. Almacene los alimentos y las bebidas en vidrio siempre que resulte práctico, evite calentar alimentos en recipientes de plástico y no beba de botellas de agua de plástico, en especial de aquellas que se hayan dejado dentro de un automóvil caliente. El calor aumenta la liberación de sustancias químicas del plástico, lo que se suma a su exposición acumulada.

Pase también tiempo al aire libre en espacios verdes de manera regular, como una forma sencilla de reducir la carga de estrés sobre su cuerpo. No necesita eliminar todas las exposiciones ambientales a la vez. Céntrese primero en aquellas con las que se encuentra con más frecuencia y luego redúzcalas una por una.

Recomiendo considerar este proceso como un esfuerzo a largo plazo para restablecer las condiciones que sus células necesitan para producir energía de manera eficiente. Usted no puede cambiar su edad cronológica, pero sus decisiones diarias influyen en la carga metabólica y ambiental que recae sobre sus células. Las pequeñas mejoras que mantiene en el tiempo le brindan una manera práctica de abordar los factores acumulativos relacionados con un envejecimiento biológico más rápido.

Preguntas frecuentes sobre el envejecimiento biológico más rápido y el cáncer

P: ¿Qué es el envejecimiento biológico?

R: El envejecimiento biológico refleja el estado y el funcionamiento de sus células, tejidos y sistemas de órganos en comparación con su edad cronológica, que simplemente mide cuántos años ha vivido. Su edad biológica está influida por los efectos acumulativos de la salud metabólica, la alimentación, la actividad física, los patrones de sueño y las exposiciones ambientales.

P: ¿Por qué el envejecimiento biológico más rápido se relaciona con el cáncer de aparición temprana?

R: El estudio encontró que las mayores brechas de edad biológica se relacionaban con mayores riesgos de cánceres sólidos de aparición temprana, en particular los de pulmón, gastrointestinales y de útero. La inflamación crónica, el daño genético, las alteraciones en los entornos de los tejidos y el deterioro de la función inmunológica se encuentran entre los procesos que, según proponen los investigadores, podrían conectar el envejecimiento biológico acelerado con el desarrollo del cáncer.

P: ¿Todas las partes de mi cuerpo envejecen al mismo ritmo?

R: No. Los investigadores encontraron que ciertos tejidos y sistemas biológicos mostraban relaciones distintas con los cánceres de aparición temprana. El envejecimiento más rápido del sistema inmunológico se relacionó con el cáncer de pulmón de aparición temprana, mientras que el envejecimiento acelerado del tejido graso se relacionó con el cáncer colorrectal de aparición temprana. Estos hallazgos a nivel de órganos proceden de un análisis exploratorio y necesitan confirmación.

P: ¿Qué factores contribuyen a un envejecimiento biológico más rápido?

R: El envejecimiento biológico refleja la carga acumulada, en lugar de un factor aislado. La mala salud metabólica, las dietas de baja calidad, la inactividad prolongada, las alteraciones de los ritmos circadianos y las exposiciones a sustancias químicas ambientales se encuentran entre los factores que los investigadores identificaron como contribuyentes a un envejecimiento biológico más rápido.

P: ¿Qué medidas ayudan a reducir los factores relacionados con un envejecimiento biológico más rápido?

R: Céntrese en reducir la carga diaria sobre sus células. Elimine los aceites de semillas y los alimentos ultraprocesados de su alimentación, consuma suficientes carbohidratos saludables y proteínas para favorecer la energía celular y la masa muscular, manténgase físicamente activo, proteja su ritmo circadiano, aproveche la luz solar con prudencia y reduzca su exposición a toxinas ambientales.

Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional de la salud calificado antes de realizar cambios en su régimen de salud.