📝HISTORIA EN BREVE
- Las sirtuinas son proteínas que su cuerpo produce de forma natural y que dependen del NAD+ para regular la producción de energía celular, la reparación del ADN, el metabolismo y el envejecimiento saludable, lo que las convierte en elementos fundamentales para que sus células se recuperen del estrés cotidiano
- Su cuerpo contiene siete sirtuinas diferentes, cada una con una función especializada en distintas partes de sus células, por lo que el envejecimiento saludable depende del trabajo conjunto de múltiples sistemas de reparación y energía, en lugar de un solo “gen de la longevidad”.
- Las sirtuinas mitocondriales ayudan a mantener el funcionamiento eficiente de sus centrales energéticas celulares al favorecer la producción de ATP, equilibrar el metabolismo y ayudar a sus células a responder de manera adecuada al estrés oxidativo normal
- La disminución de la actividad de las sirtuinas y de los niveles de NAD+ se relaciona con una menor función mitocondrial, una reparación deficiente del ADN y un mayor riesgo de cambios relacionados con la edad que afectan el corazón, el cerebro y los músculos
- La forma más eficaz de favorecer una actividad saludable de las sirtuinas es fortalecer su sistema de energía celular mediante hábitos de vida constantes, que incluyen un consumo adecuado de carbohidratos saludables, apoyo al reciclaje del NAD+, movimiento regular, luz solar por la mañana y protección de la salud mitocondrial
🩺Por el Dr. Mercola
Las sirtuinas (SIRT) son una familia de proteínas que se encuentran en el punto de intersección entre la energía, la reparación y el envejecimiento, y comprender cómo funcionan podría cambiar su forma de pensar sobre envejecer. Estas enzimas dependen del dinucleótido de nicotinamida y adenina (NAD+) y consumen un poco cada vez que actúan, lo que vincula el estado energético de su cuerpo en cada momento con la reparación del ADN, la función mitocondrial, la inflamación y el metabolismo.¹
El buen funcionamiento de sus sirtuinas ayuda a determinar la eficiencia con la que sus células se adaptan, se recuperan y se mantienen a lo largo de la vida, razón por la cual los investigadores las han situado en el centro de la ciencia del envejecimiento saludable. Las sirtuinas son enzimas que su cuerpo produce, no algo que usted obtenga directamente de los alimentos. Los distintos miembros de la familia de las sirtuinas trabajan en diferentes partes de sus células, y cada uno desempeña una función especializada.
Esta división del trabajo tiene una enorme importancia, porque estas proteínas no se comportan todas de la misma manera ni producen los mismos efectos. En conjunto, ayudan a coordinar cómo su cuerpo utiliza los nutrientes, responde al estrés físico y mantiene los tejidos saludables con el paso del tiempo. Esta distinción se vuelve mucho más clara al examinar cómo funciona cada miembro de la familia de las sirtuinas dentro del cuerpo y por qué los investigadores continúan estudiándolos tan de cerca.
Las distintas sirtuinas desempeñan diferentes funciones
Un artículo de News Medical, escrito por la redactora científica Chinta Sidharthan, resume las investigaciones actuales sobre las siete sirtuinas humanas conocidas y explica cómo cada una desempeña una función diferente dentro de sus células, en lugar de actuar de la misma manera.²
El artículo resume los hallazgos de múltiples estudios científicos para explicar cómo estas enzimas regulan el metabolismo, la reparación del ADN, la inflamación, la función mitocondrial y el envejecimiento saludable. Uno de los mensajes más importantes es que los investigadores ya no consideran que “activar las sirtuinas” sea una solución sencilla, porque cada sirtuina se comporta de forma diferente según el tejido, el órgano y el proceso biológico involucrados.
• Cada miembro de la familia de las sirtuinas se especializa en una ubicación diferente dentro de sus células: en lugar de trabajar en todas partes a la vez, SIRT1, SIRT6 y SIRT7 pasan la mayor parte del tiempo dentro del núcleo celular, donde ayudan a regular los genes y preservar la estabilidad del ADN. SIRT2 trabaja principalmente en el líquido celular, pero se desplaza hacia el núcleo durante ciertas etapas de la división celular.
Mientras tanto, SIRT3, SIRT4 y SIRT5 funcionan dentro de las mitocondrias, donde supervisan muchas de las reacciones químicas que mantienen el suministro de energía a sus células.
Esto significa que el envejecimiento saludable depende del trabajo conjunto de muchos sistemas distintos de reparación y energía, en lugar de depender de un solo «gen de la longevidad». La revisión señala que estas enzimas responden a la disponibilidad de nutrientes, el estrés ambiental, la regulación metabólica y los ritmos circadianos, lo que demuestra que sus hábitos diarios influyen en las mismas vías que los científicos continúan investigando.
• Las fábricas de energía de su cuerpo reciben parte de su mayor apoyo de las sirtuinas mitocondriales: según la revisión, SIRT3 actúa como la principal desacetilasa mitocondrial, lo que significa que elimina pequeñas etiquetas químicas de las proteínas para que estas funcionen de manera más eficiente.
Esto ayuda a regular las enzimas que intervienen en la cadena de transporte de electrones y en el ciclo de los ácidos tricarboxílicos, a menudo llamado ciclo TCA o de Krebs, la serie de reacciones que convierte los nutrientes en trifosfato de adenosina (ATP), la principal moneda energética que utiliza cada célula.
La revisión también explica que SIRT5 regula partes del ciclo de la urea, que ayuda a eliminar el exceso de nitrógeno de su cuerpo, al tiempo que influye en la glucólisis, el proceso que convierte la glucosa en energía utilizable. SIRT4 funciona de manera diferente al ralentizar ciertas vías metabólicas, lo que demuestra que un metabolismo saludable depende del equilibrio, en lugar de una actividad máxima.
• El envejecimiento saludable depende de un mantenimiento constante, en lugar de reparaciones puntuales: la revisión destaca investigaciones que demuestran que las sirtuinas preservan la integridad genómica, lo que significa que ayudan a mantener estable su ADN a medida que las células se dividen a lo largo de la vida. Un ejemplo es SIRT6, que ayuda a reparar las peligrosas roturas de doble cadena del ADN y a mantener los telómeros, las cubiertas protectoras de los extremos de los cromosomas que se acortan de forma natural con la edad.
Las investigaciones en animales descubrieron que la deficiencia de SIRT6 producía características de envejecimiento prematuro, lo que destaca la importancia que adquiere el mantenimiento continuo del ADN a lo largo de la vida.³ La revisión también explica que SIRT1 y SIRT3 activan vías de defensa antioxidante, en lugar de simplemente eliminar todas las especies reactivas de oxígeno, o ROS.
Estas moléculas suelen recibir atención negativa porque, en cantidades excesivas, dañan las células, pero las cantidades moderadas de ROS también sirven como señales importantes que indican a sus células que deben fortalecer sus defensas. Los investigadores describen esto como una respuesta hormética, lo que significa que una pequeña cantidad de estrés biológico ayuda a desarrollar una mayor resiliencia con el paso del tiempo.
• Los investigadores continúan descubriendo por qué la disminución de la función mitocondrial acelera el envejecimiento: la revisión explica lo que sucede cuando SIRT3 reduce su actividad. Debido a que su función consiste en eliminar esas etiquetas químicas de las proteínas mitocondriales, la disminución de la actividad de SIRT3 permite que las etiquetas se acumulen, un estado llamado hiperacetilación, y las proteínas etiquetadas se atascan y pierden eficiencia.
A medida que disminuye la producción de energía, aumentan las ROS, lo que incrementa el riesgo de fibrosis cardíaca, neurodegeneración y pérdida de músculo esquelético durante el envejecimiento. La fibrosis cardíaca se refiere a un exceso de tejido cicatricial que endurece el corazón y reduce su capacidad para bombear de manera eficiente.
La neurodegeneración describe la pérdida gradual de células nerviosas que contribuye a trastornos que afectan la memoria y el movimiento. Estos hallazgos refuerzan una conclusión importante para su propia salud: proteger la función mitocondrial favorece mucho más que los niveles de energía. También ayuda a preservar los músculos, la salud cardiovascular y una función cerebral saludable a medida que envejece.
• Los científicos mantienen el optimismo, pero también instan a ser cautelosos con las terapias futuras: uno de los temas más destacados a lo largo de la revisión es que los investigadores han dejado atrás la idea de que basta con aumentar la actividad de las sirtuinas para resolver todos los problemas.
El artículo señala que compuestos como el resveratrol, la molécula que en su momento se hizo famosa por el vino tinto, han mostrado efectos similares a los de la restricción calórica, la práctica ampliamente estudiada de consumir menos calorías sin desnutrición, que prolonga de manera consistente la vida de los animales de laboratorio y sigue siendo el descubrimiento original que dio inicio a la investigación sobre las sirtuinas.
En modelos experimentales, el resveratrol pareció imitar algunos de esos beneficios, pero su especificidad y utilidad en las personas siguen siendo limitadas. Los investigadores también estudian los precursores del NAD+ porque ayudan a restablecer los niveles de NAD+ que disminuyen; sin embargo, la evidencia en seres humanos sigue siendo específica de cada enfermedad, en lugar de ser universalmente consistente.
La revisión también explica que algunas sirtuinas producen efectos opuestos según el tejido o la etapa de la enfermedad, incluidos ciertos tipos de cáncer en los que SIRT1 actúa como supresor tumoral o como promotor tumoral, dependiendo del contexto biológico. Esta comprensión cada vez mayor fomenta una mentalidad práctica: favorecer la salud celular en general mediante hábitos de vida saludables tiene mucho más sentido que esperar que un solo suplemento o una sola molécula controle la compleja biología del envejecimiento.
Nota: las investigaciones resumidas aquí incluyen estudios de laboratorio y en animales, así como investigaciones en seres humanos de diverso alcance. Es posible que los hallazgos de los modelos celulares y animales no sean directamente aplicables a la salud humana.
Favorezca su energía celular todos los días
Una actividad saludable de las sirtuinas comienza con una energía celular saludable. Las sirtuinas forman parte de un sistema mucho más amplio, en lugar de ser un único objetivo que se deba activar. En vez de buscar un suplemento que prometa longevidad, desarrolle los hábitos diarios que proporcionen a sus células el combustible y las materias primas que necesitan para producir energía, reparar daños y adaptarse al estrés. Esos hábitos constantes también ayudan a mantener niveles saludables de NAD+, la molécula de la que dependen las sirtuinas para funcionar.
1. Proporcione a sus células suficientes carbohidratos de calidad: la mayoría de los adultos necesita alrededor de 250 gramos de carbohidratos al día, cantidad que debe aumentar si usted es muy activo. Céntrese en frutas enteras, arroz blanco, vegetales de raíz, alimentos con almidón preparados de manera adecuada y otras fuentes de carbohidratos mínimamente procesadas que aporten la glucosa que sus células necesitan para producir energía de manera eficiente. Su cuerpo depende de una disponibilidad constante de energía para mantener las mismas vías metabólicas que influyen en la actividad de las sirtuinas.
Es posible que haya leído que el ayuno o la restricción calórica “activan” las sirtuinas, y en modelos de laboratorio pueden hacerlo. Pero la escasez crónica de energía es en sí misma un factor de estrés, y sus células necesitan un suministro constante de glucosa para poner en marcha las mismas vías de reparación y energía de las que dependen las sirtuinas. Mantener un reciclaje saludable del NAD+ importa más que privar de alimento a su organismo.
2. Apoye el sistema natural de reciclaje del NAD+ de su cuerpo: las sirtuinas dependen del NAD+, pero sus niveles disminuyen de forma natural con la edad y caen con mayor rapidez cuando su cuerpo consume grandes cantidades para reparar el ADN o responder a la inflamación crónica. Una razón importante es que el proceso de reciclaje del NAD+ de su cuerpo, llamado vía de rescate, se vuelve menos eficiente con el tiempo. Recomiendo apoyar ese sistema con cantidades pequeñas y constantes de niacinamida, en lugar de dosis elevadas.
La niacinamida es una forma de vitamina B3, y no es lo mismo que la niacina que causa rubor. Recomiendo alrededor de 50 miligramos (mg) tres veces al día, lo que proporciona un apoyo constante a la producción de NAD+ y evita los inconvenientes asociados con las dosis elevadas de vitamina B3. Consumir alimentos naturalmente ricos en vitaminas B, como carne de res de animales alimentados con pastura, hongos, papas, plátanos y vegetales de hoja verde, si los tolera, también ayuda a aportar los nutrientes que sus mitocondrias necesitan para producir energía de manera eficiente.
3. Proteja sus mitocondrias todos los días: sus mitocondrias producen el ATP que impulsa casi todos los procesos dentro de su cuerpo. Ayúdelas a funcionar de manera eficiente al evitar los aceites de semillas, elegir en su lugar grasas tradicionales como mantequilla de vacas alimentadas con pastura, ghee o sebo, moverse con regularidad y consumir suficiente proteína.
Procure consumir alrededor de 0.6 a 0.8 gramos por libra (o de 1.32 a 1.76 gramos por kilogramo) de peso corporal ideal, con un tercio proveniente de fuentes ricas en colágeno, como carnes de cocción lenta o caldo de huesos. Esos componentes básicos apoyan los procesos de reparación y mantenimiento que las células saludables realizan de manera continua.
4. Favorezca su ritmo diario natural: sus células siguen un reloj interno, y las sirtuinas están conectadas directamente con él. SIRT1 ayuda a poner en funcionamiento la maquinaria molecular que mantiene sincronizado su ritmo circadiano, y ese ritmo, a su vez, regula el aumento y la disminución diarios del NAD+. Pase tiempo al aire libre bajo la luz solar de la mañana para ajustar ese reloj y, después, reduzca la luz artificial intensa tras la puesta del sol.
Si todavía consume cantidades significativas de aceites de semillas y otras fuentes de ácido linoleico (AL), evite la exposición al sol intenso del mediodía (de 10 a. m. a 4 p. m.) hasta que haya reducido esos alimentos durante al menos seis meses. Esto se debe a que el AL es una grasa poliinsaturada que se oxida con facilidad, se acumula en la piel y aumenta el riesgo de daño cutáneo. Una exposición saludable a la luz favorece la producción de energía celular y ayuda a reforzar muchas de las vías biológicas que interactúan con el metabolismo y el envejecimiento saludable.
Igual de importante es proteger el sueño en sí: procure dormir bien y mantener un horario constante. Durante el sueño profundo tiene lugar gran parte de la reparación celular y del mantenimiento mitocondrial, y es cuando su sistema de reciclaje del NAD+ realiza su trabajo más importante.
5. Desarrolle resiliencia mediante el movimiento constante, en lugar de buscar atajos hacia la longevidad: si lleva una vida mayormente sedentaria, comience con caminatas diarias y añada de forma gradual entrenamiento de fuerza dos veces por semana que se ajuste a su condición física. El ejercicio estimula a sus células a volverse más fuertes y eficientes con el tiempo. En lugar de depender de un producto “antienvejecimiento”, haga de la constancia su objetivo.
Cada comida saludable, cada caminata, cada sesión de ejercicio y cada noche de buen descanso ayudan a crear el entorno que sus sirtuinas, mitocondrias y sistema de reciclaje del NAD+ necesitan para favorecer un envejecimiento saludable.
Preguntas frecuentes sobre las sirtuinas, el envejecimiento y la longevidad
P: ¿Qué son las sirtuinas y por qué son importantes?


R: Las sirtuinas son una familia de proteínas que su cuerpo produce de forma natural y que ayudan a regular cómo sus células generan energía, reparan el ADN, responden al estrés y mantienen los tejidos saludables. Debido a que dependen del NAD+ para funcionar, conectan el estado energético de su cuerpo con muchos de los procesos biológicos que influyen en el envejecimiento saludable.
P: ¿Todas las sirtuinas desempeñan la misma función?
R: No. Los seres humanos tienen siete sirtuinas diferentes, y cada una tiene responsabilidades especializadas. Algunas ayudan a mantener su ADN, mientras que otras trabajan dentro de sus mitocondrias para favorecer la producción de energía o regular el metabolismo. Los científicos ahora reconocen que el envejecimiento saludable depende del trabajo conjunto de todos estos sistemas, en lugar de una sola “proteína de la longevidad”.
P: ¿Por qué es importante el NAD+ para el envejecimiento saludable?
R: El NAD+ sirve como el combustible que permite que las sirtuinas funcionen. A medida que usted envejece, los niveles de NAD+ disminuyen de forma natural y se agotan con mayor rapidez cuando su cuerpo repara el ADN o responde a la inflamación crónica. Apoyar la capacidad de su cuerpo para reciclar el NAD+ ayuda a mantener los procesos celulares que favorecen el envejecimiento saludable.
P: ¿Qué hábitos diarios ayudan a favorecer una actividad saludable de las sirtuinas?
R: El enfoque más eficaz se centra en fortalecer su sistema de energía celular. Consumir suficientes carbohidratos mínimamente procesados, proteger sus mitocondrias, mantener una actividad física regular, exponerse a la luz solar por la mañana y favorecer una producción saludable de NAD+ crean un entorno en el que las sirtuinas funcionan de manera más eficiente.
P: ¿Los suplementos para la longevidad son suficientes para activar las sirtuinas?
R: No. Las investigaciones actuales demuestran que el envejecimiento saludable es mucho más complejo que tomar un solo suplemento. Si bien los científicos continúan estudiando los precursores del NAD+ y otros compuestos, la base más sólida sigue siendo los hábitos de vida saludables que favorecen la producción de energía celular, la función mitocondrial y los sistemas naturales de reparación de su cuerpo.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento médico. Las sirtuinas, los precursores del NAD+ y los suplementos relacionados no son un tratamiento para ninguna enfermedad. Consulte a un profesional de la salud calificado antes de realizar cambios en su régimen de salud.