📝HISTORIA EN BREVE
- Un grupo de científicos creó el mayor conjunto de datos de análisis de medicamentos de la historia, incluyendo 100 millones de mediciones celulares, y plantearon una pregunta que nadie había hecho antes: "¿Es posible que este medicamento ayude a que las células de cáncer vuelvan a la normalidad?"
- Cuando analizaron su enfoque en el cáncer de colon, los medicamentos que ya habían demostrado beneficios en esta enfermedad se destacaron de inmediato, lo que demuestra la eficacia del método
- La mayor sorpresa fue que el salicilato simple, es decir, una versión de la aspirina sin su principal ingrediente activo, resultó más eficaz que la propia aspirina para ayudar a las células del cáncer de colon a recuperar características de células normales
- Dado que se eliminó el componente que le da a la aspirina sus propiedades antinflamatorias, ahora se sabe que la capacidad de la aspirina para combatir el cáncer tiene otro origen
- Los estudios de laboratorio sugieren que este beneficio se debe a que el salicilato activa el sensor de energía intrínseco de las células, lo que desactiva un gen que influye en el desarrollo del cáncer y activa el sistema de defensa antitumoral natural del cuerpo, y ninguno de estos efectos se relaciona con la inflamación
🩺Por el Dr. Mercola
En varias ocasiones, he escrito sobre todos los beneficios de la aspirina, que incluyen muchos que pocos conocen, y que van desde proteger el corazón y reducir el riego de cáncer, hasta acelerar el metabolismo y mantener el equilibrio hormonal.
No obstante, una investigación reciente descubrió algo que nadie sabía sobre la aspirina y el cáncer, y que puede cambiar por completo la forma de ver esta enfermedad. Comienza con una forma diferente de entender el efecto real de los medicamentos en las células de cáncer y culmina con un hallazgo que pone de cabeza décadas de investigaciones y suposiciones.
La historia de los medicamentos contra el cáncer y la causa detrás de su falta de efectividad
Desde que se estableció la investigación moderna sobre el cáncer, los científicos han analizado los medicamentos de la misma manera, primero colocan células de cáncer en una placa de cultivo, luego agregan el medicamento y esperan a ver si mueren. Si la mayoría muere, se considera que el medicamento tuvo éxito, pero si sobreviven, se descarta.
A simple vista, parece el mejor método, pero si nos ponemos a pensar que solo tiene un objetivo, que es la muerte, entonces las cosas cambian.
- El cáncer no se desarrolla por un problema en específico: una célula de cáncer es una célula normal que falla de muchas formas a la vez. Digamos que es como un coche al que le falla el motor, los frenos y la dirección hidráulica, todo al mismo tiempo. Estrellar el coche contra una pared para destruirlo, es una forma simple de solucionar el problema. No obstante, si arregláramos el motor, desbloqueáramos la dirección y volviéramos a conectar los frenos, el coche volvería a funcionar sin problemas.
- Las células no son invasores de otro planeta: son sus mismas células con fallas en su programación. Y si existiera un medicamento que pudiera corregir esta falla, no lo sabríamos porque las pruebas convencionales solo analizan si las células viven o mueren. Ahora imagine, cuántos medicamentos beneficiosos se descartan gracias a este método.
La diferencia entre una célula de cáncer y una célula sana
Para comprender este enfoque innovador, primero es importante entender cómo funcionan sus células.
- Todas las células tienen el mismo ADN, el mismo conjunto completo de instrucciones: lo que diferencia una célula del colon de una célula del cerebro o de la piel no son sus instrucciones en sí, más bien las que sí llevan a cabo. Entre casi 20 000 genes, cada tipo de célula activa un conjunto específico y mantiene el resto desactivado, y este patrón es el programa de la célula, es decir, lo que les da su identidad.
- Digamos que es como tener una consola enorme de mezclas en un estudio de grabación: tiene 20 000 controles deslizantes, y cada célula sana del colon desliza un control a una posición muy específica. La configuración general produce el sonido característico de una "célula sana del colon", pero cuando una célula se vuelve cancerosa, los controles deslizantes comienzan a moverse de forma incorrecta: algunos que deberían estar hacia abajo se suben al máximo, mientras que otros que deberían estar hacia arriba bajan a cero. La consola de mezclas sigue ahí, los controles deslizantes aún funcionan, pero su configuración cambia y ahora produce el sonido característico de una "célula de cáncer" en lugar de una "célula sana del colon". Y este punto es fundamental, ya que significa que su célula sigue allí, solo que funciona bajo una configuración incorrecta.
Un conjunto de datos de 100 millones de células acaba de dar un giro inesperado a lo que se sabía sobre el cáncer
Los investigadores de una compañía que se llama Tahoe Therapeutics hicieron algo sin precedentes, analizaron el impacto de 1100 medicamentos en la configuración genética de las células de cáncer, una a una, en 50 líneas celulares distintas.1 El resultado es un conjunto de datos con 100 millones de mediciones celulares individuales de 60 000 experimentos farmacológicos. Esto representa 50 veces más datos que toda la información disponible hasta la fecha.
• Con base en este enorme conjunto de datos, hicieron una pregunta que nadie había respondido por falta de datos: ¿existe algún medicamento capaz de restaurar la configuración de las células? Y para responderla, primero utilizaron datos de pacientes reales con cáncer de colon con el fin de determinar con precisión las diferencias en la configuración genética entre el tejido de colon sano y el tejido canceroso. Esto les proporcionó el “perfil de la enfermedad", es decir, una medición precisa de lo que falló.
• Luego, analizaron el efecto de cada medicamento en la consola de mezcla: ¿movía los controles deslizantes de forma correcta, los deslizaba en la dirección incorrecta o solo los movía de forma aleatoria en una dirección diferente?
• Calificaron cada medicamento con un número simple: una puntuación negativa alta significaba que el medicamento ayudaba a revertir el patrón canceroso y devolvía la célula a la normalidad, lo que denominaron "reversión del estado celular".2
El primer paso: comparar sus resultados con la información disponible
Antes de confiar en un método, debe confirmarse su eficacia en el mundo real. Si los medicamentos que ya demostraron su eficacia en pacientes con cáncer de colon no obtienen buenos resultados en esta prueba, significa que el enfoque no funciona. Por lo tanto, los investigadores comprobaron su enfoque con resultados claros.
- Los medicamentos con mejor puntuación coincidieron con las mutaciones exactas que impulsan el crecimiento del cáncer de colon: los medicamentos más efectivos para hacer que las células de cáncer de colon volvieran a la normalidad fueron los mismos que actúan en las mutaciones genéticas específicas de este tipo de cáncer, es decir, inhibidores de MEK, inhibidores de BRAF, inhibidores de KRAS e inhibidores de la vía PI3K. Se trata de medicamentos que los oncólogos ya utilizan porque la experiencia clínica ha demostrado su eficacia. El sistema lo determinó por sí solo con los datos disponibles.
- Incluso detectó sutilezas que coinciden con la práctica clínica real: entre los medicamentos de quimioterapia, los que actúan sobre el ADN, como el 5-fluorouracilo y el oxaliplatino, que representan la base del tratamiento convencional para el cáncer de colon, obtuvieron una puntuación más alta que los medicamentos que actúan sobre la estructura interna de la célula, que se conocen como inhibidores de microtúbulos, y que no forman parte del tratamiento convencional para el cáncer de colon; además, los datos lo reflejaron a la perfección.
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes
Entre todos los medicamentos que se analizaron, uno se destacó de todos los demás, y lo más sorprendente es que se trata de uno de los medicamentos más baratos, antiguos y accesibles en todo el mundo.
Cuando los investigadores analizaron la aspirina y sus compuestos químicos similares en el conjunto de datos, descubrieron que el salicilato de sodio, que es la aspirina, pero sin un compuesto específico, produjo una reversión del cáncer más potente que la propia aspirina. Para comprender la importancia de este hallazgo, es necesario conocer un aspecto de la química de la aspirina, pero no se preocupe, es más sencillo de lo que parece.
• El nombre químico de la aspirina es ácido acetilsalicílico, que se compone de dos partes: ácido salicílico, que proviene de la corteza del sauce y se utiliza como medicamento desde hace miles de años, y un grupo acetilo, que la compañía Bayer añadió al ácido salicílico en 1897 para mejorar su digestión.
• Este grupo acetilo no solo es una mejora en el empaque; es la parte que le da a la aspirina su efecto más conocido: inhibir una enzima que se llama ciclooxigenasa o COX. Esta enzima produce sustancias químicas inflamatorias que se llaman prostaglandinas. Cuando la aspirina bloquea la COX, reduce la inflamación. De ahí provienen sus beneficios para combatir el dolor, reducir la fiebre, diluir la sangre y, como la mayoría de los investigadores suponían, combatir el cáncer. Pero hay un detalle, si el poder anticancerígeno de la aspirina proviene de su efecto para inhibir la COX, entonces eliminar el grupo acetilo, que es el mecanismo detrás de su efecto en la COX, debería hacerla menos efectiva para combatir el cáncer, ¿no?
• No obstante, los datos de Tahoe demuestran que sucede justo lo contrario: el salicilato por sí solo fue más efectivo que la aspirina completa (con el grupo acetilo) para revertir el programa genético de las células cancerosas. Esto significa que el efecto anticancerígeno no proviene del efecto en la COX, sino del propio salicilato, a través de un mecanismo diferente que nadie había considerado antes.
El efecto del salicilato
Los datos de Tahoe demuestran que el salicilato afecta los patrones genéticos del cáncer. Pero otros equipos de investigación ahora analizan cómo lo hace, y las cosas tienen mucho sentido. Nuestras células tienen un sensor de energía; digamos que es como el indicador de combustible de su coche.
Se trata de una proteína que se llama AMPK, que es el acrónimo de proteína quinasa activada por AMP, pero lo único que necesita saber es que la AMPK es el sistema de alarma que se activa cuando cambia el equilibrio energético de la célula.3 Es uno de sus interruptores metabólicos más poderosos, mientras el salicilato activa la AMPK,4 cuando esto sucede, desencadena una cadena de eventos devastadores para las células cáncer. Aquí la cadena, paso a paso:
• Paso 1: la AMPK desactiva el c-MYC: uno de los genes más importantes en el cáncer se llama c-MYC, digamos que es como el acelerador del crecimiento celular. En una célula sana, funciona de forma normal, pero en muchos tipos de cáncer, sobre todo en el cáncer de colon, se mantiene activo, lo que acelera el crecimiento y la división celular. Sin embargo, cuando el salicilato activa la AMPK, esta proteína captura el c-MYC y lo marca para su destrucción, lo que controla el problema.
En 2025, un estudio que utilizó un modelo de ratón con cáncer de colon confirmó esto. Los ratones que recibieron salicilato presentaron niveles de c-MYC mucho menores en las células de su colon y desarrollaron menos tumores.5
• Paso 2: cuando elimina el c-MYC, se activa un sistema de protección: su biología es perfecta y cuenta con un sistema innato de defensa antitumoral, que es un conjunto de genes que combaten el cáncer. Uno de los más importantes es un grupo de moléculas diminutas que se llaman miR-34a y miR-34b/c.6 Son microARN, pequeños fragmentos de material genético que actúan como interruptores para los genes que promueven el cáncer y atacan genes específicos de los que dependen las células de cáncer para crecer y propagarse.
Por lo general, la proteína NRF2, que funciona como el sistema de alarma contra incendios de su célula, activa estos microARN que combaten el cáncer. Sin embargo, el c-MYC se interpone en el camino de la NRF2 y la silencia. Es como si alguien se pusiera frente a la alarma de incendios para que nadie pueda activarla. Cuando el salicilato elimina el c-MYC, la NRF2 queda libre y activa las miR-34a y miR-34b/c, lo que hace que el sistema de supresión tumoral vuelva a funcionar.
• Paso 3: las células de cáncer pierden su capacidad para propagarse. Cuando los investigadores bloquearon las miR-34a y miR-34b/c en el laboratorio, el salicilato perdió su capacidad para detener la migración e invasión de las células de cáncer. Esto indica que estos microARN son fundamentales. El salicilato no ataca directo al cáncer, sino que refuerza el sistema de defensa de su cuerpo.
• Y aquí está lo más importante: por lo general, la miR-34 depende de un gen supresor de tumores que se conoce como p53 o el "guardián del genoma". Sin embargo, el p53 es el gen más susceptible al cáncer humano. En más de la mitad de los cánceres, el p53 deja de funcionar. No obstante, la vía del salicilato evita por completo al p53 y, en su lugar, activa la miR-34 a través de la NRF2.
Esto significa que, en teoría, podría funcionar incluso en personas con cáncer que ya perdieron su defensa natural más importante, que también son las que más ayuda necesitan. Nada de esto implica la inhibición de la COX. Nada de esto requiere el grupo acetilo. Solo el antiguo compuesto de la corteza del sauce haciendo una de sus funciones, una que apenas comienza a entenderse.
La aspirina también ayuda al sistema inmunológico a detectar el cáncer
El ensayo ALASCCA demostró que la aspirina funciona en pacientes del mundo real. Sin embargo, este no es su único beneficio en el cáncer: la aspirina también podría ayudar a su sistema inmunológico a combatir esta enfermedad. En 2024, un estudio que se publicó en la revista Cancer descubrió que el uso regular de aspirina ayuda a activar la vigilancia inmunológica en pacientes con cáncer colorrectal.10 En términos sencillos, esto significa lo siguiente:
• Se supone que su sistema inmunológico reconoce y destruye las células de cáncer: esa es una de sus funciones principales. Pero estas células son astutas, aprenden a cubrir los marcadores que las identificarían como anormales y, de ese modo, se esconden de su sistema inmunológico.
• El uso regular de aspirina no solo se relaciona con una menor propagación, sino que maximiza la respuesta inmunológica: los investigadores descubrieron que los pacientes con cáncer de colon que tomaban aspirina de forma regular tenían dos ventajas. Primero, tenían menos células cancerosas en sus ganglios linfáticos y segundo, tenían más células inmunológicas dentro de sus tumores, lo que significa que el sistema inmunológico trataba de combatirlos.
• La aspirina ayuda a las células cancerosas a detectar las defensas del sistema inmunológico: cuando trataron células de cáncer de colon con aspirina en el laboratorio, descubrieron que incrementa la expresión de la proteína CD80 en la superficie de las células cancerosas, y que la CD80 es como una señal que dice: "soy anormal, ¡vengan por mí!".
Ayuda a que las células de cáncer se presenten ante las células T (sus células inmunológicas principales) para que las reconozcan y las destruyan. En pocas palabras, la aspirina eliminó el camuflaje de las células de cáncer para que el sistema inmunológico pudiera detectarlas.
Los beneficios de la aspirina no se limitan al cáncer
Como he mencionado en artículos anteriores, los beneficios de la aspirina abarcan casi todos los sistemas orgánicos principales. Aquí una actualización que se basa en las investigaciones más recientes.
• El hígado: un ensayo clínico demostró que 81 mg de aspirina al día redujeron la cantidad de grasa que se almacena en las células hepáticas en un 17.3 % durante seis meses, mientras que los pacientes que recibieron un placebo experimentaron un incremento del 30.3 % en sus niveles de grasa hepática.11 La aspirina también mejoró los marcadores de inflamación y cicatrización en el hígado, que son dos factores clave en la progresión de la enfermedad del hígado graso.
• Los niveles de azúcar: un análisis en el que participaron 16 209 adultos de 65 años o más reveló que la aspirina en dosis bajas se asoció con una reducción del 15 % en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y con un aumento más lento de los niveles de glucosa en ayunas.12
• La supervivencia en cuidados intensivos: un estudio que involucró a 146 191 pacientes en unidades de cuidados intensivos (UCI) descubrió que utilizar aspirina durante la estancia en la UCI se relacionó con tasas de mortalidad mucho menores en los 28 días posteriores, sobre todo en pacientes con inflamación generalizada.13
• El cerebro: Una investigación demostró que el uso de aspirina en dosis bajas durante más de 10 años se asoció con una reducción del 31 % en el riesgo de padecer alzhéimer, del 69 % en el riesgo de demencia vascular y del 54 % en el riesgo de demencia por cualquier causa, especialmente en pacientes con enfermedades cardiovasculares preexistentes.14
• Los pulmones: se sabe que la aspirina reduce el proceso de cicatrización en el tejido pulmonar, ya que activa un sistema de reciclaje celular que se conoce como autofagia, que es el método natural de las células para eliminar las proteínas dañadas y prevenir la cicatrización. Cuando los investigadores inhibieron la autofagia, desaparecieron los efectos anticicatrizantes de la aspirina, lo que confirma que este proceso de reciclaje es la forma en que la aspirina protege los pulmones.15
• El metabolismo: la aspirina ayuda a sus células a quemar glucosa para obtener energía, reduce la liberación de ácido linoleico (AL) de sus reservas de grasa, disminuye sus niveles de cortisol y acelera su tasa metabólica al desacoplar de forma parcial sus mitocondrias, digamos que el desacoplamiento hace que sus motores celulares funcionen a mayor temperatura y que quemen más combustible, razón por la que la aspirina podría ayudar a controlar el peso.16
La función del salicilato y de la corteza de sauce
El hallazgo de Tahoe, es decir, que el salicilato ayudó a revertir el perfil genético del cáncer de colon con mayor efectividad que la aspirina, tiene una implicación práctica que es fácil de ignorar. Cuando toma aspirina, su cuerpo elimina rápido el grupo acetilo y lo convierte en ácido salicílico, que es lo que circula en su torrente sanguíneo y eso es lo que sus células perciben.
• Los efectos anticancerígenos duraderos de la aspirina provienen del metabolito salicilato: el grupo acetilo inhibe la COX durante el breve período antes desaparecer, pero el metabolito salicilato permanece más tiempo para realizar esta función.
Esto significa que los efectos anticancerígenos podrían provenir de la parte de la aspirina idéntica a la que se obtiene de la corteza de sauce, que es la planta medicinal que los humanos han utilizado desde hace miles de años, mucho antes de que Bayer le añadiera un grupo acetilo en 1897.
• La corteza de sauce proporciona el mismo compuesto activo que se relaciona con los beneficios anticancerígenos: esta es una excelente noticia para las personas sensibles a la aspirina (si le causa molestias estomacales o no puede tomarla por otros motivos). Un suplemento de ácido salicílico o un extracto de corteza de sauce aporta el mismo compuesto que, según el mayor conjunto de datos de respuesta a fármacos jamás recopilado, resultó más eficaz que la aspirina para ayudar a que las células cancerosas recuperaran un estado normal.
• La dosificación estandarizada de corteza de sauce que se requiere para igualar los efectos de la aspirina: para obtener una dosis similar a la de 81 mg de aspirina, se necesitarían entre 400 mg y 800 mg de extracto de corteza de sauce estandarizado al 15 % de salicina. Para igualar los efectos de una aspirina completa de 325 mg, se necesitarían entre 1 y 2 gramos de extracto estandarizado.
• La aspirina de liberación inmediata con la menor cantidad posible de aditivos se ajusta mejor a la dosificación recomendada en la investigación: si prefiere la aspirina, opte por las versiones de liberación inmediata sin recubrimiento. Evite las formulaciones de liberación prolongada con recubrimiento debido a que contiene muchos aditivos. Revise la lista de ingredientes inactivos: el almidón de maíz debe ser el único ingrediente. Una dosis de 81 mg a 325 mg diarios, que se tome con la comida principal, es el rango que respalda la investigación actual.
En resumen
El debate sobre la aspirina y el cáncer lleva décadas, el problema es que hemos hecho las preguntas equivocadas. Todo este tiempo tratamos de saber si la aspirina mata las células de cáncer. La respuesta no fue muy convincente. Nos preguntábamos si el efecto de inhibir la COX de la aspirina reduce la inflamación que promueve el crecimiento tumoral, pero la evidencia fue contradictoria.
Pero ahora, con base en 100 millones de mediciones celulares y un método de puntuación diferente, descubrimos que el salicilato, que es el compuesto ancestral en el corazón de la aspirina y la misma molécula que se encuentra en la corteza del sauce, puede hacer algo de lo que jamás se habló antes.
No solo se trata de matar células de cáncer o reducir la inflamación, hace mucho más, activa el sensor de energía de sus células, desactiva un gen clave en el desarrollo del cáncer, reactiva las defensas antitumorales naturales del cuerpo y ayuda a que las células de cáncer vuelvan a la normalidad.
Y todo esto a través de una vía que no tiene nada que ver con inhibir la COX, el mecanismo que muchos asumían que era la vía principal. Se trata de un medicamento común, seguro y económico con un potencial que apenas comenzamos a comprender, y que merece mucha más atención de la que recibe.
Preguntas frecuentes sobre el impacto de la aspirina en el cáncer
P: ¿Por qué los investigadores ahora analizan otros mecanismos del impacto de la aspirina en el cáncer?
R: Un marco de pruebas farmacológicas analizó alrededor de 100 millones de mediciones de células individuales para determinar si los medicamentos inducen un estado saludable en las células de cáncer en lugar de solo destruirlas. A través de este método, el salicilato (aspirina sin su componente acetilo) obtuvo una mejor clasificación que la aspirina con respecto al efecto de revertir los patrones genéticos que se relacionan con el cáncer de colon, lo que sugiere que el efecto anticancerígeno actúa a través de un mecanismo diferente al establecido.
P: ¿Qué componente de la aspirina parece ser responsable de sus efectos en el cáncer?
R: La evidencia indica que el salicilato (el mismo compuesto que se deriva de la corteza del sauce) impulsa los cambios biológicos clave. Después de tomarla, la aspirina se convierte en ácido salicílico, que permanece más tiempo en circulación y que se cree que podría estar detrás de muchos efectos celulares posteriores que se relacionan con la supresión tumoral.
P: ¿Cómo influye el salicilato en la biología del cáncer a nivel celular?
R: Las investigaciones demuestran que el salicilato activa la AMPK, que es un sensor de energía celular que suprime el gen c-MYC, el cual promueve el cáncer, y permite que se activen los microARN supresores de tumores como el miR-34. Esta vía funciona incluso cuando la p53no funciona de forma correcta, lo que ayuda a explicar su impacto en varios tipos de tumores.
P: ¿Qué evidencia clínica respalda el uso de aspirina en el cáncer colorrectal?
R: Un ensayo clínico aleatorizado que se publicó en The New England Journal of Medicine descubrió que recibir aspirina todos los días después de la cirugía redujo la recurrencia a los tres años del 14.1 % al 7.7 % entre los pacientes con mutaciones en la vía PI3K. Estos hallazgos llevaron a que se actualizarán las directrices que recomiendan pruebas genéticas para detectar mutaciones en PIK3CA y considerar el uso de aspirina en dosis bajas después de la cirugía en pacientes elegibles.17
P: ¿Cómo se comparan la aspirina y la corteza de sauce en términos prácticos?
R: Dado que la aspirina se convierte en salicilato, tanto la aspirina como los extractos estandarizados de corteza de sauce proporcionan compuestos activos similares. Según se describe en estudios de investigación, entre 400 y 800 mg de extracto de corteza de sauce estandarizado al 15 % de salicina equivalen a una exposición típica a dosis bajas de aspirina, mientras que cantidades mayores de extracto podrían aproximarse a una dosis completa de aspirina. La equivalencia en la dosificación clínica aún está bajo investigación.
🔍Fuentes y Referencias
- 1 bioRxiv February 24, 2025
- 2 Tahoe February 11, 2026
- 3, 4, 6 Cell Death Dis. 2023 Oct 28;14(10):707
- 5 Cells. 2025 Feb 17;14(4):294
- 7, 17 N Engl J Med. 2025 Sep 18;393(11):1051-1064
- 8 Karolinska Institutet September 17, 2025
- 9 OncoDaily September 23, 2025
- 10 Cancer April 22, 2024
- 11 JAMA 2024;331;(11):920-929
- 12 Lancet Diabetes Endocrinol. 2024 Feb;12(2):98-106
- 13 Clin Ther. 2023 Apr;45(4):316-332
- 14 Alzheimer’s Research & Therapy May 28, 2022
- 15 Exp Gerontol. 2023 Feb:172:112085
- 16 Biochimica et Biophysica Acta – Bioenergetics February 15, 1997