📝HISTORIA EN BREVE

  • La enfermedad del hígado graso es el trastorno hepático más común hoy en día, y es el resultado de factores como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina. Por lo general, progresa en silencio durante años antes de que aparezcan los síntomas
  • La niacina ayuda al cuerpo a utilizar mejor la energía. Reduce la expresión de la molécula microARN-93, la cual bloquea dos proteínas clave que ayudan a las células a producir energía y quemar grasa. La niacina vuelve a activar estas proteínas, por lo que mejora la función de las mitocondrias. Este cambio estimula la quema de grasa en el hígado, lo que evita que se almacene
  • Consumir suficiente niacina se relaciona con niveles bajos de grasa hepática, menos inflamación, una mejor sensibilidad a la insulina, niveles más saludables de colesterol y menor riesgo de mortalidad a largo plazo en pacientes con enfermedad de hígado graso
  • La niacinamida se considera una mejor opción que la niacina porque funciona como precursor del NAD+. La dosis ideal es de 50 miligramos tres veces al día, de preferencia en forma de polvo. Además, la niacinamida no causa enrojecimiento de la piel
  • Optimizar los niveles de colina también ayuda a controlar la enfermedad del hígado graso. Las investigaciones demuestran que ayuda a sacar la grasa del hígado. Aunque existen varios tipos de suplementos de colina, la citicolina es la que tiene mayor biodisponibilidad

🩺Por el Dr. Mercola

La enfermedad del hígado graso no alcohólico ya se considera un problema importante de salud pública en los Estados Unidos.1 Por lo general, se desarrolla de manera silenciosa a lo largo de los años, y suele ser el resultado de factores como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina. Los síntomas, que incluyen distensión abdominal, pérdida de peso inexplicable, fatiga extrema y dolor en la parte superior derecha del abdomen, suelen aparecer hasta que la enfermedad ya está en una etapa avanzada.2

La buena noticia es que, incluso en esta etapa, no es demasiado tarde para actuar. El hígado graso es una enfermedad que puede revertirse, y abordar su causa subyacente tendrá un impacto profundo en su salud.

Muchos médicos recomiendan agonistas del GLP-1 como el Ozempic para pacientes con enfermedad hepática, en especial si también tienen obesidad o diabetes tipo 2.3 No obstante, este enfoque se relaciona con efectos secundarios, como una mala salud mental, menor densidad ósea y muscular, y una serie de problemas digestivos. Lo peor de todo es que el Ozempic también se relaciona con el efecto de rebote, lo que significa que, una vez que deja de tomar el medicamento, volverá a subir de peso.4

La buena noticia es que existen alternativas mucho más seguras y saludables. El mejor remedio para la enfermedad del hígado graso es la colina, ya que es necesaria para que el cuerpo pueda eliminar la grasa del hígado, el problema es que, hoy en día, muchas personas viven con deficiencia de este nutriente tan importante (de lo que hablaremos más adelante). Los investigadores también analizan el efecto de la niacina en la enfermedad del hígado graso, y aunque los resultados son prometedores, la niacinamida es una mejor alternativa, pero eso también lo explicaré más adelante.

La relación entre la niacina y la enfermedad del hígado graso

En un estudio que se publicó en la revista Metabolism, investigadores de Corea descubrieron la función del microARN-93 (miR-93) en la enfermedad del hígado graso.5 Para ponerlo en contexto, el miR-93 es un ácido ribonucleico (ARN) único que ayuda a suprimir la expresión de ciertos genes. Para realizar el experimento, el equipo utilizó el análisis del transcriptoma, el cual les permitió identificar cómo se desarrolló el proceso.

También utilizaron un sistema de cribado para analizar medicamentos que pueden regular la expresión del miR-93, en particular la niacina. Según la versión preliminar del estudio:6

• El miR-93 tuvo un papel protagónico: los microARN actúan como mensajeros moleculares dentro de las células, pero no sintetizan proteínas por sí mismos, sino que les indican a las células qué instrucciones deben ignorar. En este estudio, el miR-93 bloqueó una proteína llamada SIRT1, la cual ayuda a regular la energía celular. Cuando incrementaron los niveles de miR-93, disminuyó la actividad de la SIRT1 y se activó el modo de almacenamiento de grasa del metabolismo hepático.

• Después, se desactivó la AMPK, lo que empeoró la situación: cuando la AMPK permanece activa, las células del hígado queman grasa, regulan la glucosa y mantienen la sensibilidad a la insulina. Cuando la AMPK deja de funcionar, se acumula grasa y se produce un caos metabólico. El estudio demostró que la niacina restauró esta vía al inhibir el miR-93, lo que mejoró la función de las mitocondrias.

Otro hallazgo importante se relacionó con las mitocondrias en sí. Los investigadores relacionaron los niveles elevados de miR-93 con problemas en la respiración mitocondrial, lo que provoca que el hígado entre en modo de almacenamiento de grasa. La niacina restauró la eficiencia mitocondrial a través de su efecto en la vía SIRT1-AMPK, lo que permitió que las células hepáticas produjeran energía en lugar de almacenar grasa.

Otros efectos de la niacina en el hígado

Este estudio no es el único que establece la relación entre la niacina y la mejora del metabolismo de la grasa hepática. En 2024, un estudio que se publicó en la revista JAMA Open Network, analizó un aspecto similar: el impacto de consumir niacina en la supervivencia a largo plazo de las personas con enfermedad del hígado graso.7

En el estudio, se seleccionaron 4315 personas de 20 años en adelante con enfermedad del hígado graso a través de los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), que se realizó entre 2003 y 2018. Durante el seguimiento medio de 8.8 años, 566 participantes fallecieron por cualquier causa y 197 por causas cardiovasculares.

• Los participantes que consumieron más niacina tuvieron menor riesgo de mortalidad: las personas que obtuvieron más niacina de su alimentación experimentaron un riesgo mucho menor de muerte por cualquier causa.

En concreto, los participantes que consumían 26.7 miligramos (mg) o más de niacina al día tuvieron un riesgo 30 % menor de mortalidad por cualquier causa que las personas que consumían 18.4 mg o menos al día, incluso después de ajustar factores como edad, sexo, índice de masa corporal, hábito de fumar, consumo de alcohol, actividad física y calidad de la alimentación.

• La constancia fue fundamental: el efecto en el riesgo de mortalidad surgió a lo largo de casi una década de seguimiento. Esto sugiere que consumir niacina promueve la estabilidad metabólica a largo plazo en lugar de producir efectos a corto plazo.

• La investigación demuestra que la niacina influye en el metabolismo del dinucleótido de nicotinamida y adenina (NAD+): actúa como cofactor en la producción de energía celular, la reparación del ADN y la función mitocondrial. Cuando disminuye la disponibilidad de NAD+, las células no pueden producir energía de manera eficiente. En la enfermedad del hígado graso, esta falta de energía causa estrés celular y disfunción sistémica.

Tener niveles óptimos de niacina mejora la síntesis de NAD+. Mientras que tener niveles óptimos de NAD+ mejora la eficiencia mitocondrial, potencia el metabolismo oxidativo y estabiliza las respuestas al estrés celular.

• Otro estudio confirma los beneficios de la niacina: en un estudio que se publicó en la revista Therapeutic Advances in Chronic Disease,8 los investigadores analizaron los beneficios de la nicotinamida (una forma diferente de niacina)9 en la enfermedad del hígado graso y la salud metabólica.

• También mejoraron los marcadores lipídicos: los participantes que recibieron nicotinamida redujeron su colesterol total y el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL). Estos cambios importan porque la dislipidemia acelera la progresión del hígado graso y el riesgo cardiovascular entre las personas con diabetes. Mejorar el equilibrio lipídico reduce la carga metabólica que incrementa el riesgo de disfunción hepática.

• También mejoró la resistencia a la insulina: el grupo de nicotinamida experimentó una reducción significativa en los índices de resistencia a la insulina en la semana 12. La resistencia a la insulina promueve la acumulación de grasa en el hígado y empeora el control glucémico. La mejora de este marcador ayuda a mantener la glucosa bajo control y una buena estabilidad metabólica.

La dosis ideal de niacina para la enfermedad del hígado graso

Ahora que ya conoce la importancia de la niacina, el siguiente paso es determinar la cantidad ideal, ya que los estudios que mencionamos aquí utilizaron dosis diferentes. Por ejemplo, los investigadores del estudio que se publicó en la revista Metabolism administraron 200 mg por kilogramo (kg) de peso a ratones de laboratorio.10 Mientras que en el estudio que se publicó en la revista JAMA Open Network, 26.7 mg produjeron beneficios, pero esta cantidad solo es un consumo promedio, no una recomendación de dosificación definitiva.11

Aquí la cantidad diaria recomendada de niacina, estas dosis son las que recomienda la Office of Dietary Supplements para personas sanas; si tiene deficiencia, es probable que necesite más:12

Edad

Hombre

Mujer

Embarazo

Lactancia

Nacimiento a 6 meses

2 mg

2 mg

 

 

7 a 12 meses

4 mg

4 mg

 

 

1 a 3 años

6 mg

6 mg

 

 

4 a 8 años

8 mg

8 mg

 

 

9 a 13 años

12 mg

12 mg

 

 

14 a 18 años

16 mg

14 mg

18 mg

17 mg

19 años en adelante

16 mg

14 mg

18 mg

17 mg

• Las mejores formulaciones de niacina: debido a la variedad de suplementos de niacina disponibles en el mercado, puede ser difícil saber cuál elegir. Busque suplementos de "liberación programada", así como términos similares, como liberación controlada, liberación lenta, liberación sostenida, liberación prolongada y niacina de acción prolongada.13 Ahora bien, le recomiendo que elija niacinamida en lugar de la niacina, y en la siguiente sección le diré por qué.

• Las principales fuentes alimentarias de niacina: si bien la suplementación ayuda, no es la única forma de optimizar sus niveles, también puede hacerlo a través de su alimentación. Algunos de los alimentos con mayor contenido de niacina incluyen: hígado de res de animales alimentados con pastura, pechuga de pollo (asegúrese de buscar productos de animales que se crían bajo prácticas orgánicas), salmón rojo salvaje y papas.14

La razón por la que la niacinamida es mejor opción que la niacina

Pero ¿qué hace a la niacinamida tan especial? Aunque su nombre es similar al término niacina (y las personas suelen confundirlos), en realidad eso es lo único que tienen en común. Casi siempre recomiendo la niacinamida en lugar de la niacina porque es el mejor precursor de NAD+, ya que la niacinamida es el producto de degradación inmediato del NAD+.

• El NAD+ es una molécula clave que estimula la producción de energía en sus mitocondrias: cuando tiene niveles bajos de NAD+, sus células no pueden convertir los alimentos en energía, lo que obliga a su cuerpo a descomponer el tejido muscular para sobrevivir.

Lo que significa que cuando se agotan los niveles de NAD, se descompone en niacinamida (que también se conoce como nicotinamida), la cual luego se recicla. Se convierte en mononucleótido de nicotinamida (NMN) y luego de nuevo en NAD+.

• La dosis recomendada de niacinamida: para resultados óptimos, recomiendo que tome 50 mg de niacinamida tres veces al día. Además de ser una forma más directa de incrementar los niveles de NAD+, la niacinamida también es más económica, si la compra en forma de polvo, le costará alrededor de 25 dólares al mes.

• La niacinamida en polvo es la mejor forma de tomarla: por lo general, 1/64 de cucharadita de niacinamida en polvo son alrededor de 50 mg. Para su comodidad, en Amazon puede comprar un juego de cucharas de medición.

Ahora bien, la razón por la que lo recomiendo en forma de polvo es porque así se puede controlar su consumo. La mayoría de las marcas de suplementos establecen la dosis mínima en 500 mg, que no es lo ideal, ya que una dosis tan alta reduce el NAD+ porque produce una respuesta negativa en la NAMPT, que es la enzima limitante de la velocidad del NAD+ y que controla la cantidad de NAD+ que produce el cuerpo.

• La niacinamida no causa enrojecimiento de la piel: tanto la niacina como la niacinamida son formas de vitamina B3 y, en el contexto de las dosis bajas típicas de suplementación, suelen considerarse intercambiables. Sin embargo, la niacina provoca enrojecimiento, que es un efecto secundario temporal en el que se dilatan los vasos sanguíneos, lo que hace que la piel se ponga más roja o rosada de lo normal. La niacinamida no provoca este efecto.

Los puntos clave que debe consultar con su médico

Si bien los estudios demuestran que la niacina ofrece beneficios importantes, es fundamental ser consciente de los posibles riesgos, sobre todo en dosis altas o cuando se combina con ciertos medicamentos. Consulte los siguientes puntos con su médico:

• Lesión hepática: la niacina en dosis altas (o liberación prolongada) ha causado hepatotoxicidad, incluyendo casos graves. El riesgo es mayor con las formas de liberación prolongada, dosis elevadas y la automedicación sin supervisión médica. Si experimenta alguno de estos síntomas: ictericia, orina oscura, fatiga intensa o comezón en la piel, deje de tomar el suplemento y busque atención médica.15

• Glucemia y resistencia a la insulina: la niacina en dosis altas puede empeorar la tolerancia a la glucosa en algunos pacientes. Si toma este suplemento, mantenga un chequeo regular de su glucosa.16

• Ácido úrico y gota: tomar niacina puede incrementar los niveles de ácido úrico y acelerar la aparición de brotes de gota en personas con susceptibilidad.17

• Combinaciones de medicamentos: hay ciertos medicamentos que pueden interferir con la suplementación de niacina. Por ejemplo, la isoniazida y la pirazinamida (medicamentos para la tuberculosis) dificultan la producción de niacina a partir del triptófano. Además, la isoniazida puede inhibir la producción de NAD.18

Los beneficios de la colina en personas con hígado graso

Si bien la niacinamida es beneficiosa para el hígado, optimizar los niveles de colina es mucho mejor. Eso se debe a que la colina ayuda a sacar la grasa del hígado.

El hígado produce lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) que transportan triglicéridos y algo de colesterol desde el hígado a otros tejidos. Las VLDL necesitan fosfatidilcolina, que, a su vez, depende de la colina. Cuando los niveles de colina/fosfatidilcolina en el hígado son demasiado bajos, se altera la secreción de VLDL, por lo que los triglicéridos se transportan con menos eficacia y comienzan a acumularse en las células hepáticas, lo que provoca la enfermedad del hígado graso.

• Los alimentos son la mejor fuente de colina: las yemas de huevo (en especial de gallinas camperas) son la forma más rica y segura de satisfacer sus necesidades de colina. Otras fuentes incluyen carnes musculares y pescados capturados en estado salvaje, los cuales proporcionan cantidades moderadas.

Entre los vegetales que contienen pequeñas cantidades de colina se encuentran los crucíferos, como el brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas. Para las personas que llevan una alimentación a base de plantas, es probable que necesiten un suplemento para mantener la salud del hígado, ya que los vegetales no serán suficientes para satisfacer las necesidades de este órgano.

• Si la alimentación no es suficiente, recurra a un suplemento de colina: hay varios suplementos de colina disponibles en el mercado, pero el único que recomiendo es la citicolina, ya que tiene la mayor biodisponibilidad.

• El consumo recomendado: su consumo de colina dependerá de su edad. Por ejemplo, los hombres adultos suelen necesitar 550 mg de colina al día, mientras que las mujeres adultas necesitan 425 mg al día. Los bebés necesitan entre 125 y 150 mg al día, mientras que los niños (de entre 4 y 8 años aproximadamente) necesitan 250 mg al día. Utilice esto como guía para saber si consume lo suficiente.

Más estrategias para ayudar a proteger la salud de su hígado

Si bien los hallazgos sobre la niacina son prometedores, no es una solución mágica para la enfermedad del hígado graso. Lo mejor es adoptar un enfoque holístico, ya que esto puede maximizar los resultados. Aquí otras estrategias que recomiendo:

1. Dejar de consumir aceites vegetales y alcohol: si su alimentación incluye alimentos empaquetados o comidas de restaurante que se preparan con soya, canola, maíz, girasol u otros aceites vegetales, significa que su hígado está bajo un ataque constante. Estos aceites contienen niveles elevados de ácido linoleico (AL), que es una grasa poliinsaturada omega-6 que se acumula en el hígado y que causa daño oxidativo.

El cuerpo convierte el ácido linoleico en metabolitos oxidados del ácido linoleico (OXLAM), que son compuestos inestables que dañan las mitocondrias y que interfieren con la producción de energía celular.

Para proteger su salud, mantenga su consumo de ácido linoleico por debajo de 5 gramos al día, aunque lo ideal sería que reduzca su consumo a menos de 2 gramos. Además, utilice grasas saludables como mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee, sebo o aceite de coco para cocinar.

El alcohol también empeora el problema. Cuando se metaboliza, se convierte en acetaldehído, que es un subproducto tóxico que daña las células del hígado. Si ya experimenta signos de hígado graso o resistencia a la insulina, eliminar tanto los aceites vegetales como el alcohol incrementará las probabilidades de que su hígado se recupere.

2. Mantenerse en movimiento y reducir el tamaño de su cintura: no tiene que hacer entrenamientos intensos, ni pasar horas en el gimnasio. Una caminata rápida de 10 a 20 minutos después de comer, estiramientos diarios y un par de sesiones semanales de fuerza o ejercicios con el propio peso corporal son suficientes para notar la diferencia.

El ejercicio regular reduce los niveles de insulina y mejora el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al hígado. Una circunferencia de cintura superior a 40 pulgadas (102 cm) en hombres o 35 pulgadas (89 cm) en mujeres indica un exceso de grasa visceral, que se relaciona con la fibrosis hepática.

3. Dormir bien para calmar la inflamación: la falta de sueño le roba a su hígado el tiempo de recuperación que necesita. Procure dormir bien y sin interrupciones en un entorno oscuro y fresco.

Deje de comer al menos tres horas antes de acostarse para evitar los cambios bruscos en los niveles de azúcar durante la noche. Incluso pequeñas mejoras en la calidad del sueño pueden reducir la inflamación y mejorar poco a poco la sensibilidad a la insulina, lo que reduce la carga en el hígado.

Preguntas frecuentes sobre la relación entre la niacina y la enfermedad del hígado graso

P: ¿Es verdad que la niacina ayuda con la enfermedad del hígado graso?

R: Sí. Las investigaciones demuestran que la niacina puede mejorar el hígado graso a través de su efecto en vías metabólicas clave que promueven la quema de grasa en lugar de su almacenamiento. Consumir niacina también se relaciona con mejores resultados a largo plazo en personas con hígado graso.

P: ¿Es segura la niacina si ya tengo hígado graso?

R: Puede ser segura en dosis bajas a moderadas, sobre todo a través de los alimentos. Las dosis altas de niacina sin supervisión médica pueden dañar el hígado. Se recomienda a cualquier persona con hígado graso que solo utilice niacina bajo supervisión médica.

P: ¿Cuál es la dosis ideal de niacina para el hígado graso?

R: No existe una dosis de tratamiento establecida. Se han observado beneficios tras consumir 26.7 mg al día de la alimentación. Tomar un suplemento en dosis elevadas representa un riesgo y solo debe hacerse bajo supervisión médica.

P: ¿Es verdad que la niacina empeora los niveles de azúcar o que se relaciona con la resistencia a la insulina?

R: En algunas personas, las dosis elevadas pueden alterar los niveles de azúcar. Se sabe que dosis más bajas y ciertas formas, como la nicotinamida, mejoran la resistencia a la insulina. Si tiene diabetes, solo debe tomar este suplemento bajo supervisión médica.

P: ¿Qué es la niacinamida y por qué es mejor que la niacina?

R: La niacinamida es una forma de vitamina B3 que ayuda a su cuerpo a producir NAD+, que es una molécula que se utiliza para producir energía mitocondrial y mantener un metabolismo saludable. Se considera mejor que la niacina porque es un precursor directo de NAD+, es más fácil de dosificar en cantidades pequeñas y no provoca el enrojecimiento en la piel. Además, suele tolerarse mejor, mientras que las dosis elevadas de niacina pueden causar una sobrecarga hepática.

P: ¿Por qué es importante la colina para tratar la enfermedad del hígado graso?

R: Su hígado produce lipoproteína de muy baja densidad, o VLDL, que transporta triglicéridos y algo de colesterol desde su hígado a otros tejidos. Cuando no tiene suficiente colina, el hígado no puede procesar ni transportar la grasa de manera eficiente, por lo que los triglicéridos permanecen en las células hepáticas y se acumulan con el tiempo, lo que provoca la enfermedad del hígado graso. Algunas de las mejores fuentes de alimentos incluyen las yemas de huevo, las carnes magras y el pescado salvaje.