📝HISTORIA EN BREVE

  • Las enfermedades cardíacas se desarrollan de manera silenciosa a lo largo de los años, a medida que los vasos sanguíneos se debilitan como resultado de la exposición crónica a la inflamación y el estrés oxidativo, un proceso que comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas
  • La astaxantina refuerza la salud cardiovascular porque protege las membranas celulares y los vasos sanguíneos del daño a nivel celular
  • Las investigaciones demuestran que la astaxantina ayuda a mantener la flexibilidad de los vasos sanguíneos, un flujo sanguíneo constante y un tejido cardíaco más sano durante períodos de estrés o falta de oxígeno
  • Los beneficios de la astaxantina dependen mucho de su fuente y el momento en el que se administra
  • Reducir el estrés oxidativo a través de hábitos saludables ayuda a reforzar las mismas vías de reparación vascular que se benefician de la astaxantina

🩺Por el Dr. Mercola

Las enfermedades cardiovasculares están detrás de casi el 30 % de todas las muertes en todo el mundo.1 Pero, el deterioro interno comienza mucho antes de que se produzca el evento que marca la vida las personas. El problema es que pasa desapercibido hasta que ya causó un daño importante. Por lo general, se manifiesta de forma sutil en patrones rutinarios y empeora año tras año hasta que, el daño se vuelve visible y difícil de revertir.

Pero, el origen del problema podría remontarse a la forma en que los vasos sanguíneos responden a la presión metabólica y ambiental que enfrentan día a día. Cuando el revestimiento interno de las arterias pierde elasticidad, la circulación deja de funcionar de forma correcta, los tejidos reciben menos oxígeno y el estrés comienza a acumularse en lugares que están diseñados para un flujo constante.

Los investigadores han trabajo sin descanso para encontrar una forma de interrumpir este proceso, el problema es que casi siempre se enfocan en marcadores individuales y no consideran los factores subyacentes que mantienen activo el ciclo. Esto podría explicar el creciente interés en compuestos que producen sus efectos a nivel celular. De hecho, existen nutrientes que influyen en la forma que las células enfrentan el estrés, se reparan a sí mismas y mantienen su estructura bajo presión.

Cuando esa base mejora, los demás indicadores tienden a hacer lo mismo. La astaxantina, que es un pigmento rojo natural que se encuentra en ciertos alimentos marinos y microalgas, se vuelve importante en este contexto porque puede ayudar a fortalecer las estructuras básicas que protegen las células bajo estrés, mientras refuerza los sistemas que mantienen la función óptima de los vasos sanguíneos y el corazón a lo largo del tiempo.

La astaxantina produce un impacto en los factores subyacentes de las enfermedades cardíacas

Una revisión que se publicó en el Journal of King Saud University, analizó el efecto de la astaxantina como nutracéutico en la salud cardiovascular, y se enfocó en aspectos como la aterosclerosis, la presión arterial, los niveles de lípidos y el estrés metabólico.2 Los investigadores trataron de determinar si la astaxantina influye en los procesos biológicos que dañan las arterias con el paso del tiempo, como el estrés oxidativo y la inflamación crónica, que incrementan el riesgo cardíaco a largo plazo.

El artículo se basa en investigaciones con animales y ensayos clínicos con humanos que presentan desequilibrios en los lípidos sanguíneos, diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo cardiovascular. Estos son factores de riesgo que muchas personas desarrollan mucho antes de experimentar un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

• La astaxantina mejoró los patrones lipídicos que se relacionan con la acumulación de placa: en los ensayos con humanos que se resumen en el artículo, tomar un suplemento de astaxantina redujo los niveles de triglicéridos e incrementó el colesterol HDL, que se conoce como "colesterol bueno", porque ayuda a eliminar el exceso de colesterol de las paredes arteriales.

• Las mejoras se produjeron sin los efectos secundarios que se relacionan con otros antioxidantes: por ejemplo, el betacaroteno y la vitamina E, no mejoraron los resultados cardiovasculares en ensayos a gran escala y, en algunos casos, incluso empeoraron el estrés oxidativo en dosis elevadas. Esto ayuda a explicar por qué la astaxantina produce estos beneficios, mientras que otros antioxidantes no.

Pero ¿a qué se debe? La ubicación influye mucho, es decir, la mayoría de los antioxidantes flotan en las partes acuosas de las células o se acumulan en los depósitos de grasa, lo que deja a las membranas vulnerables. Pero, la astaxantina tiene una forma única que le permite abarcar toda la membrana celular, lo que hace que llegue tanto a la superficie interna como externa.

Esto le permite interceptar el daño justo donde comienza, en la membrana. Además, en determinadas condiciones, las dosis elevadas de vitamina E se convierten en un prooxidante, que produce el mismo daño que se supone que debería prevenir. Pero, la astaxantina no tiene esta desventaja.

• La función de los vasos sanguíneos mejoró y se produjeron cambios lipídicos positivos: los estudios con animales que se mencionan en el artículo, encontraron reducciones en la presión arterial sistólica y una mejor función endotelial. El endotelio es el revestimiento interno de los vasos sanguíneos, digamos que es como la "piel" que se encuentra dentro de las arterias. Cuando el cuerpo está sano, los vasos sanguíneos se relajan, la sangre fluye sin problemas y la placa no se adhiere con tanta facilidad.

Pero, cuando se daña, las arterias se endurecen y la presión arterial incrementa, lo que crea el entorno perfecto para las enfermedades cardíacas. La astaxantina ayudó a mantener las arterias flexibles bajo presión. La mayoría de las mejoras en los lípidos y el estrés oxidativo aparecieron después de cuatro a doce semanas de tomar el suplemento.

•La astaxantina neutraliza las moléculas dañinas antes de que dañen las arterias: el estrés oxidativo implica moléculas inestables que atacan las grasas, las proteínas y el ADN dentro de los vasos sanguíneos. Digamos que el estrés oxidativo es como un fuego que se propaga a través de maleza seca. Las moléculas inestables, que se conocen como radicales libres, roban electrones de las células sanas, lo que las daña y crea una reacción en cadena.

La astaxantina funciona como un cortafuegos: dona electrones para controlar estas moléculas inestables antes de que dañen las paredes de las arterias.

A diferencia de muchos antioxidantes que flotan fuera de las células, la astaxantina atraviesa la membrana celular, y se adhiere en la capa grasa que recubre los vasos sanguíneos. Esto permite que proteja a las grasas vulnerables de la oxidación, lo que ralentiza la formación de placa. La astaxantina también enciende un interruptor celular que activa las enzimas antioxidantes del organismo, que incluyen los sistemas que se relacionan con el glutatión.

• El impacto en la inflamación es fundamental: la astaxantina regula la actividad inflamatoria dentro de las paredes arteriales, lo que ralentiza uno de los primeros cambios estructurales que promueve la formación de placa. Cuando las células inmunológicas absorben demasiado colesterol dañado, se inflaman y quedan atrapadas en las paredes de las arterias; los investigadores se refieren a ellas como "células espumosas" porque bajo el microscopio, tienen un aspecto burbujeante.

Estas células espumosas son la base de la placa arterial, que es lo que estrecha las arterias. En general, el estudio demuestra que la astaxantina mejora el metabolismo del colesterol, estabiliza la presión arterial y fortalece las paredes vasculares a través de mecanismos que coinciden con la forma en que se desarrolla la enfermedad cardiovascular.

La importancia de la fuente de astaxantina y el momento de su administración

Una revisión que se publicó en la revista Marine Drugs analizó la astaxantina desde la perspectiva de las enfermedades cardiovasculares, pero se enfocó en aspectos como el estrés oxidativo, la inflamación, el flujo sanguíneo y el riesgo de coágulos.3

Los investigadores analizaron qué sucede cuando el flujo sanguíneo al corazón se detiene y luego se restablece de forma repentina, una situación que los médicos denominan lesión por isquemia-reperfusión. Esto imita lo que ocurre durante un infarto o una cirugía de corazón. De manera sorprendente, gran parte del daño no se produce durante la obstrucción en sí, sino cuando se restablece el flujo sanguíneo e inunda el tejido que no tenía oxígeno. La astaxantina produjo efectos de protección durante este momento clave.

• La astaxantina protegió el músculo cardíaco durante la privación de oxígeno: en varios estudios con animales que se mencionan en la revisión, administrar astaxantina antes de un evento cardíaco inducido limitó la cantidad de tejido cardíaco dañado durante el período de estrés extremo, lo que ayudó a preservar más músculo cardíaco sano.

• La protección incrementó con la dosis en entornos experimentales controlados: según la revisión, varios estudios demuestran que existe una relación clara de dosis-respuesta, lo que significa que una mayor exposición a la astaxantina mejoró el efecto positivo en el daño tisular y los marcadores oxidativos.

La astaxantina proporcionó la mayor protección cuando estaba en los tejidos desde antes de que se produjera la lesión vascular. Los datos de seguridad en humanos que se resumen en el artículo no reportan efectos adversos significativos en un amplio rango de dosis, lo que incluye efectos en la presión arterial, la coagulación o los marcadores hepáticos.

• La dinámica del flujo sanguíneo mejoró de forma independiente a los cambios en el colesterol: un hallazgo único que se menciona en este artículo es la mejora del flujo sanguíneo arterial y el retraso en la formación de coágulos en modelos animales, incluso cuando los niveles de lípidos no eran la variable principal.

Este hallazgo diferencia este enfoque del convencional que predomina en el campo de la cardiología y se basa en el colesterol. La astaxantina tiene un impacto directo en la circulación. En modelos de coágulos sanguíneos, la astaxantina retrasó la obstrucción de los vasos sin interferir con la coagulación normal que se requiere para sanar las heridas.

La astaxantina previene el daño cardiovascular

La astaxantina es un compuesto que fortalece las células cardíacas, estabiliza los vasos sanguíneos y mejora el flujo antes de que el daño empeore y se convierta en una enfermedad clínica.4 Lo que hace a la astaxantina tan beneficiosa en este contexto es que, ataca el estrés oxidativo y la inflamación desde su origen.

• Las membranas celulares permanecieron intactas bajo una presión oxidativa extrema: la astaxantina se adhiere a ambos extremos de la membrana lipídica y la protege de las moléculas reactivas. Esto significa que sus células mantienen su forma en lugar de deformarse y fallar bajo estrés.

La astaxantina incrementó los niveles de óxido nítrico, que es la molécula que indica a los vasos sanguíneos que se relajen y se dilaten. Al mismo tiempo, redujo el peroxinitrito, que es un compuesto dañino que se forma cuando el óxido nítrico reacciona con los radicales libres. El peroxinitrito endurece las arterias y daña los tejidos, por lo que esta doble acción mantiene los vasos flexibles y previene cualquier daño colateral.

• La astaxantina interrumpe la reacción en cadena inflamatoria en las arterias: como explica una revisión que se publicó en The American Journal of Cardiology, la enfermedad cardiovascular empeora cuando las especies reactivas de oxígeno y nitrógeno dañan los vasos sanguíneos, lo que activa interruptores inflamatorios que causan disfunción endotelial, crecimiento de la placa y alteraciones en la frecuencia cardíaca como la fibrilación auricular.5

A diferencia de la vitamina E y el betacaroteno, que no produjeron estos efectos beneficiosos en los ensayos con humanos, la astaxantina pertenece a una clase de carotenoides oxigenados que neutralizan estas moléculas reactivas e interrumpen las reacciones en cadena destructivas antes de que dañen las paredes de los vasos sanguíneos, lo que la convierte en un refuerzo prometedor para el tratamiento cardiovascular.

• La astaxantina produce diferentes acciones cardiovasculares: en 2017, una revisión que se publicó en Food & Function explica que la astaxantina influye en múltiples vías cardiovasculares a la vez, ya que ayuda a controlar el estrés oxidativo, combatir la inflamación, regular la presión arterial, controlar los lípidos, mantener el equilibrio de glucosa, reforzar la salud renal y prevenir el desarrollo de placa.6

Estrategias para abordar las causas subyacentes del daño cardiovascular

Muchos problemas cardíacos se desarrollan con el tiempo debido al estrés oxidativo, la inflamación crónica, el daño en el revestimiento de los vasos sanguíneos y la deficiencia de energía celular. Corregir esos factores puede hacer la diferencia, ya que esto también mejorará los patrones de lípidos, la presión arterial y la circulación. Si ya observa señales de alerta en los análisis de laboratorio o solo desea reforzar su salud cardiovascular, estas estrategias abordan las causas subyacentes, no solo los síntomas.

1. Reducir el estrés oxidativo a nivel celular: el daño oxidativo daña las paredes arteriales y activa los procesos de placa, y uno de los compuestos más dañinos es el ácido linoleico (AL) que se encuentra en los aceites de semillas. La mayoría de las personas consumen mucho más AL del que sus tejidos pueden manejar, lo que causa inflamación y daña las mitocondrias, lo que a su vez, incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas.

Para reducir la carga, limite su consumo de alimentos ultraprocesados ​​y aceites de semillas, lo ideal es que mantenga su consumo de AL por debajo de 5 gramos al día. Pero, si puede consumir menos de 2 gramos, mucho mejor.

Para ayudarlo a determinar su consumo y realizar un seguimiento, le recomiendo que descargue la aplicación Mercola Health Coach  que cuenta con la función Seed Oil Sleuth, que está por lanzarse. Esta función lo ayudará a calcular el contenido de AL en sus alimentos hasta una décima de gramo. Cuando el estrés oxidativo comienza a disminuir, los vasos sanguíneos recuperan su flexibilidad.

Aquí es donde la astaxantina y la reducción del consumo de aceites de semillas trabajan juntas: el exceso de ácido linoleico (AL) de los aceites de semillas hace que las membranas celulares sean más vulnerables a la oxidación. La astaxantina se adhiere a esas mismas membranas y las protege. Pero, cuando su cuerpo está lleno de estas grasas inestables, la batalla se vuelve más difícil de ganar. Reducir el consumo de aceite de semillas disminuye la carga oxidativa, mientras que la astaxantina fortalece las membranas.

2. Fortalecer los vasos sanguíneos: reducir el consumo de AL de los aceites de semillas y sustituirlo con grasas más estables como la mantequilla de animales alimentados con pastura, el ghee y el sebo reduce el estrés oxidativo en las paredes de los vasos, lo que ayuda a preservar la estructura y la función saludables. Además, es importante que tenga hábitos que ayuden a mejorar la flexibilidad de los vasos sanguíneos y promuevan una circulación saludable.

Caminar todos los días mejora la circulación de la sangre porque envía una señal a las paredes de los vasos que les indica que deben mantenerse flexibles. Los niveles saludables de magnesio también ayudan a relajar los vasos. Cuando las membranas son estables y los vasos sanguíneos mantienen su capacidad de respuesta, la circulación mejora de forma natural y disminuye la tensión en las paredes arteriales.

3. Elegir una fuente de astaxantina apta para el cuerpo humano: la astaxantina se encuentra de forma natural en ciertos alimentos marinos, que incluyen el salmón salvaje, las sardinas, la trucha, los camarones y el kril, donde tiene una función protectora. Consumir de forma regular estos alimentos lo ayudará a obtener astaxantina en una forma que su cuerpo reconoce.

El aceite de kril es una forma práctica de obtener astaxantina y grasas omega-3, ya que la astaxantina en el kril evita que estas grasas se oxiden. Esta combinación mejora los beneficios cardiovasculares.

Si opta por un suplemento, le recomiendo que busque productos que se elaboran a base de la microalga Haematococcus pluvialis, y no las versiones que utilizan productos petroquímicos o levadura transgénica. De este modo, su consumo coincidirá con las formas que se utilizan en la investigación cardiovascular y evitará exposiciones innecesarias que se relacionan con la producción sintética, mientras preserva el perfil de beneficios de la astaxantina natural.

La mayoría de los estudios en humanos que muestran beneficios cardiovasculares utilizaron dosis de entre 4 y 12 miligramos (mg) al día de astaxantina natural de Haematococcus pluvialis. Han utilizado dosis mayores (hasta 24 mg) de forma segura, pero al parecer, la dosis óptima para la mayoría de las personas es de 8 a 12 mg al día junto con una comida que contenga grasas para mejorar su absorción.

4. Utilizar de forma estratégica la astaxantina durante períodos de mayor estrés cardiovascular: la astaxantina proporciona los mayores beneficios bajo condiciones de estrés oxidativo e inflamación. El ejercicio intenso, el estrés emocional, los viajes frecuentes y las interrupciones del sueño ejercen una presión adicional en los vasos sanguíneos y el tejido cardíaco. Estos son los momentos en que el daño oxidativo se acumula más rápido, y cuando la astaxantina se vuelve más beneficiosa.

Utilizar astaxantina durante estas fases de mayor demanda ayuda a fortalecer las defensas celulares cuando más se necesita. Esto transforma la astaxantina de un suplemento pasivo a una herramienta de refuerzo activa que se adapta a los patrones de estrés del mundo real.

5. Sincronizar el ritmo circadiano a través de estrategias como exponerse al sol, optimizar los niveles de vitamina D y dormir bien: los vasos sanguíneos siguen un ritmo circadiano. Por ejemplo, la apnea del sueño sin tratar y la falta de sueño afectan la función de los vasos sanguíneos, lo que incrementa el riesgo de infarto y otros eventos cardíacos.7 Establecer un horario de sueño saludable y exponerse a la luz del sol por las mañanas, ayuda a sincronizar este ritmo.

Pero, evite la luz más intensa de mediodía hasta que haya eliminado los aceites de semillas durante al menos seis meses, ya que esto mejorará su tolerancia al sol y reducirá su riesgo de quemaduras. Una vez que complete este proceso, exponerse de forma segura al sol de mediodía estimulará la producción natural de vitamina D, lo que mejorará la función vascular, el equilibrio energético y la reparación durante las noches.

Preguntas frecuentes sobre la astaxantina y las enfermedades cardíacas

P: ¿Por qué la enfermedad cardiovascular se desarrolla de forma tan gradual?

R: Por lo general, la enfermedad cardiovascular se desarrolla a lo largo de muchos años como resultado del estrés crónico en los vasos sanguíneos. Los factores como el estrés oxidativo, la inflamación crónica y la deficiencia de energía celular debilitan poco a poco el revestimiento de las arterias, lo que afecta la circulación mucho antes de que aparezcan síntomas evidentes.

P: ¿Qué diferencia a la astaxantina de otros antioxidantes que se relacionan con la salud del corazón?

R: La astaxantina actúa a nivel celular, protege las membranas celulares e interrumpe los procesos oxidativos e inflamatorios dañinos antes de que se intensifiquen. A diferencia de otros antioxidantes, la astaxantina actúa en la fase inicial para estabilizar las células y mantener una función vascular normal en situaciones de estrés.

P: ¿Cómo contribuye la astaxantina al buen funcionamiento de los vasos sanguíneos y del corazón?

R: Las investigaciones demuestran que la astaxantina ayuda a preservar la flexibilidad de los vasos sanguíneos, favorece un flujo sanguíneo saludable y protege el tejido cardíaco durante períodos en los que falta de oxígeno o hay mucho estrés. Estos efectos coinciden con la forma en que se desarrolla el daño cardiovascular, y no solo aborda marcadores aislados.

P: ¿Por qué importa la fuente de astaxantina y el momento en el que se administra?

R: Los beneficios de la astaxantina dependen del uso de formas que sean aptas para la biología humana, así como de su presencia durante períodos de mayor estrés oxidativo o inflamatorio. Las fuentes naturales y su uso durante fases exigentes, como el ejercicio intenso o la falta de sueño, podrían proporcionar los beneficios que se observaron en las investigaciones.

P: ¿Cómo influyen los factores del estilo de vida como la alimentación, el sueño y la exposición a la luz del sol en la protección cardiovascular?

R: Reducir el estrés oxidativo a través de la alimentación, mejorar la circulación diaria con el movimiento y mantener ritmos circadianos saludables estimulan la reparación de los vasos sanguíneos. Un horario de sueño adecuado y la exposición regular a la luz del sol refuerzan la función vascular y estimulan la producción de vitamina D, lo que ayuda a proteger el corazón.

P: ¿Cuánta astaxantina debo tomar y cuándo?

R: La mayoría de las investigaciones que demuestran beneficios cardiovasculares utilizaron de 4 a 12 mg al día de astaxantina natural. Dado que la astaxantina es liposoluble, tomarla con una comida que contenga grasas saludables (como mantequilla de animales alimentados con pastura o huevos de gallinas camperas) mejora su absorción. La clave está en la constancia, tomarla todos los días durante varias semanas incrementará los niveles en los tejidos, lo que proporcionará una protección continua.