📝 HISTORIA EN BREVE

  • En Estados Unidos se produce un ataque cardíaco cada 40 segundos, lo que afecta a un total de 805 000 personas al año. Se caracteriza por la obstrucción de las arterias coronarias, lo que dificulta el flujo sanguíneo al músculo cardíaco
  • Algunos investigadores de Australia descubrieron que los corazones humanos podrían regenerar células musculares después de ataques cardíacos, y que el tejido cardíaco preservado demuestra tasas de mitosis del 7 % al 8 % (que es una medida de la actividad de regeneración celular), aunque se necesita del 25 % al ​​50 % para una reparación completa
  • La hipoxia, que es el estado de privación de oxígeno durante los ataques cardíacos, también podría causar la regeneración, de forma similar a como los corazones fetales producen nuevas células en el entorno uterino con bajo contenido de oxígeno
  • La insuficiencia cardíaca avanzada reduce en gran medida la renovación de las células del músculo cardíaco, pero los pacientes con bombas cardíacas mecánicas mostraron tasas de regeneración del 3.1 % al año, seis veces superiores a las de los corazones sanos
  • Prevenir es fundamental. Estrategias como reducir el consumo de ácido linoleico, controlar el porcentaje de grasa corporal, realizar entrenamiento de resistencia moderado y aprender a reconocer las señales de advertencia de un ataque cardíaco mejoran los resultados

🩺 Por el Dr. Mercola

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, en todo Estados Unidos se produce un ataque cardíaco cada 40 segundos. Esto supone un total de alrededor de 805 000 personas cada año; 605 000 de ellas lo experimentan por primera vez, mientras que las 200 000 restantes son casos recurrentes. Además, 1 de cada 5 personas no sabe que ya ha sufrido un ataque cardíaco.1

Pero ¿qué ocurre cuando se sufre un ataque cardíaco? En resumen, el flujo sanguíneo al corazón se restringe en gran medida, por lo general debido a la acumulación de placa en las arterias coronarias. Una vez que se produce una obstrucción completa, los músculos cardíacos mueren cuando no reciben flujo sanguíneo. A partir de aquí, se manifiestan síntomas como dolor en el pecho, sudoración fría, fatiga, náuseas y dificultad para respirar.2

El tratamiento se centra en volver a establecer el flujo sanguíneo lo antes posible para prevenir una mayor necrosis tisular. Una pregunta que ha inquietado a los investigadores durante años es: una vez que se produce un ataque cardíaco ¿podría el tejido cardíaco regenerarse por sí solo y recuperar su función óptima? Las pruebas recientes demuestran que aún hay una leve esperanza, pero es necesario profundizar en el tema.

El corazón humano podría regenerar cardiomiocitos después de un ataque cardíaco

Los expertos saben desde hace tiempo que algunos animales pueden regenerar sus propias células cardíacas después de un ataque al corazón. Un ejemplo de ello es el pez cebra, que puede regenerarse en su totalidad. Mientras tanto, los ratones han demostrado la habilidad de inducir la mitosis (división y multiplicación de las células) en la zona afectada.

Por otro lado, se creía que el corazón humano era diferente. Según Sean Lal, doctor en filosofía, profesor de cardiología clínica y molecular en la Universidad de Sídney y coautor del estudio en cuestión, a los estudiantes de medicina se les suele enseñar que la cantidad de células cardíacas con las que se nace permanece igual durante toda la vida o hasta que se sufre un ataque cardíaco.3

Ahora,4 un equipo de investigadores de Australia descubrió que esto talvez no sea el caso. Su estudio, que se publicó en la revista Circulation Research, supuso un gran avance que profundiza en la comprensión de lo que sabemos sobre el corazón humano. En concreto, descubrieron cómo puede regenerar células nuevas del músculo cardíaco (cardiomiocitos).5

Para poner a prueba su hipótesis, los investigadores utilizaron un corazón que había permanecido almacenado durante casi dos décadas. La familia de un hombre de 48 años que sufrió un grave ataque al corazón lo donó. El hombre tenía muerte cerebral y estaba conectado a un respirador artificial, pero el corazón dañado no podía trasplantarse a otra persona.

El corazón se conservó y congeló en nitrógeno líquido para preservar la calidad del tejido. "En esencia, el tejido y las células quedaron 'congelados en el tiempo'", según el investigador principal, Rob Hume, Ph.D.6

• Análisis del corazón: los investigadores utilizaron una variedad de técnicas analíticas que les permitieron determinar cómo el corazón experimentó la mitosis. Según Sean Lal, las muestras que tomaron del corazón del donante mostraron una tasa de entre el 7 % y el 8 % de mitosis. Pero para poder reparar el corazón y devolverlo a su estado óptimo, lo ideal es que la tasa de mitosis esté entre el 25 % y el 50 %.

En la imagen de abajo, se puede ver que la zona rosada es donde se regenera un cardiomiocito. Esto se generó al añadir ciertos anticuerpos al tejido, que se unieron a proteínas que se expresan durante la mitosis:

• Una teoría sobre por qué ocurre la regeneración: Sean Lal explicó que la hipoxia podría ser el factor que provoca la mitosis en los músculos del corazón. En pocas palabras, el mismo entorno con falta de oxígeno que provoca un ataque cardíaco también causa la regeneración en la zona afectada. Esto respalda sus teorías iniciales sobre los corazones de los fetos, lo que señala que "los corazones de los fetos producen toneladas de células cardíacas nuevas en el útero, que es un entorno con bajo contenido de oxígeno". Sean Lal conecta esto con su investigación sobre los corazones de adultos:7

"Es casi como si el corazón tuviera una memoria innata. Quizás, cuando tiene poco oxígeno después de un ataque al corazón, sus células cardíacas se reprograman para generar células nuevas, tal como sucedía cuando estaba en el útero. Eso es lo que estamos investigando".

Si bien el experimento es prometedor, los investigadores reconocen que sus hallazgos aún no podrán prevenir un ataque cardíaco. Sin embargo, tienen la esperanza de profundizar en sus hallazgos para desarrollar terapias que puedan promover una mejor mitosis en las células cardíacas.8

Los músculos cardíacos activan sus mecanismos de regeneración en las condiciones adecuadas

Un estudio relacionado, que se publicó en la revista Circulation, también analizó cómo el corazón podría generar células musculares nuevas. El estudio rastreó las firmas de ADN dentro de los cardiomiocitos para medir la formación real de células nuevas, no solo el aumento de tamaño celular.9

Según los investigadores, el objetivo fue determinar si el corazón de un adulto posee lo que ellos denominaron un "potencial regenerativo latente de los cardiomiocitos" y si ciertas condiciones lo activan. Pero ¿qué descubrió esta investigación? La habilidad del corazón para reemplazar las células perdidas varía según el estado fisiológico, y algunos pacientes presentan aumentos drásticos en la regeneración cuando su estado mejora.

• Marco del análisis: un grupo de pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada proporcionó los datos para este análisis. El estudio comparó el tejido cardíaco de los participantes con el de corazones adultos saludables y, a continuación, separó a aquellos que recibieron asistencia mediante un dispositivo de asistencia ventricular izquierda (DAVI), que es una bomba mecánica que reduce la carga de trabajo del corazón, para observar cómo los diferentes entornos afectaban a la renovación de los cardiomiocitos.

• El gran contraste entre corazones saludables y corazones enfermos: en un adulto normal, la renovación de cardiomiocitos se sitúa en torno al 0.5 % cada año, lo que significa un reemplazo pequeño pero constante de células musculares. Esto resulta en una sustitución de casi el 40 % durante toda la vida de un ser humano, lo que contrasta con la teoría propuesta en el estudio anterior, en el que el número de cardiomiocitos permanece constante.

La insuficiencia cardíaca en fase terminal perjudica esa tasa de renovación. El estudio reporta que la generación de cardiomiocitos disminuye entre 18 y 50 veces en comparación con los controles sanos. Esto significa que, una vez que la insuficiencia cardíaca avanza, el mecanismo de reparación natural del corazón se ralentiza, lo que dificulta la recuperación a menos que algo cambie el entorno interno.

• Un análisis más profundo de los datos: en los corazones de personas con insuficiencia cardíaca, la renovación disminuyó al 0.03 % anual para la miocardiopatía no isquémica e incluso al 0.01 % al año en la miocardiopatía isquémica, que es el tipo asociado con los ataques cardíacos. Esto corresponde a la menor tasa de regeneración ya mencionada.

Sin embargo, todo cambia en los pacientes cuyos corazones recuperaron su función con el apoyo de un DAVI. Entre esas personas, la renovación de los cardiomiocitos aumentó hasta un 3.1 % al año. Esto significa que algunos corazones no solo se estabilizan en mejores condiciones, sino que se reconstruyen a un ritmo más rápido que los corazones de personas saludables en condiciones normales.

• ¿Qué sucede dentro de las células del músculo cardíaco?: los investigadores documentaron que, en los peores casos de insuficiencia cardíaca, la síntesis de ADN dentro de los cardiomiocitos producía en su mayoría poliploidía (copias adicionales de ADN dentro de la misma célula) en lugar de crear células musculares nuevas.

En otras palabras, el corazón podría parecer activo a nivel molecular incluso cuando falla, pero esa actividad está mal dirigida. En lugar de reemplazar las células perdidas, el corazón dañado tiende a agrandar las células existentes o a añadir núcleos adicionales, lo cual es un proceso que no restaura la fuerza de bombeo que se perdió.

• Un obstáculo para la regeneración: los investigadores mencionaron la citocinesis (que es el paso final en la división celular donde una célula se divide en dos) como un punto crítico. Esto significa que muchas células cardíacas entran en el ciclo de reparación, pero no logran completarlo. Las células cardíacas copian el ADN, se preparan para dividirse, pero no lo hacen por completo. La habilidad para regenerar el músculo cardíaco depende de ayudar a las células a completar ese último paso.

• Sugerencias para estudios futuros: si bien los investigadores pudieron detectar la tasa de regeneración en los cardiomiocitos, no profundizaron en las soluciones. Sin embargo, ofrecieron sugerencias que podrían servir como punto de partida para otros expertos y ampliar los hechos que se conocen en este campo:10

"La descarga mecánica podría revertir las reacciones metabólicas que aumentan la producción de especies reactivas de oxígeno. A su vez, esto podría reducir el daño oxidativo del ADN y la activación de la vía de respuesta al daño del ADN que provoca que se detenga el ciclo celular en los cardiomiocitos. En efecto, una estrategia efectiva para el reemplazo celular podría consistir en estimular de forma selectiva la citocinesis en cardiomiocitos que ya se encuentran en ciclo celular".

Mejore su salud cardiovascular y evite el riesgo de un ataque cardíaco

Es mejor prevenir una enfermedad que tratarla, y esto también se aplica a los ataques cardíacos. Aquí están mis recomendaciones para mantener su corazón en óptimas condiciones:

1. Reduzca su consumo de ácido linoleico (AL): en 2025, publiqué un artículo en el World Journal of Cardiology sobre los efectos en la salud del consumo excesivo de AL en la salud cardiovascular. En él, describo cómo el AL se integra en la cardiolipina de las membranas mitocondriales, donde se convierte en un sustrato para la peroxidación lipídica. Esto provoca que se formen especies reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés) dañinas que, con el tiempo, obstruyen las arterias.

Ante esta información, reducir el consumo de AL es una de las mejores cosas que puede hacer por su salud cardiovascular, por no hablar de su bienestar general. Le recomiendo mantener su consumo por debajo de 5 gramos al día, pero lo ideal es que sean menos de 2 gramos.

En la medida de lo posible, evite todos los alimentos ultraprocesados, ya que se cocinan con aceites vegetales ricos en ácido linoleico, como los de soya, maíz, cártamo y semilla de algodón. Para ayudarle a monitorear su consumo, regístrese en la aplicación Mercola Health Coach que estará disponible pronto. Incluye una función llamada Seed Oil Sleuth, que rastrea el AL en los alimentos con una precisión de una décima de gramo.

2. Lleve un registro de su peso: incluso si su índice de masa corporal (IMC) está en un rango saludable, no significa que esté fuera de peligro. Como señalé en mi artículo anterior, la grasa intermuscular podría promover la inflamación, lo que aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, así como insuficiencia cardíaca.

En lugar de basarse en el IMC, es mejor llevar un registro del porcentaje total de grasa corporal. Puede utilizar un calibrador de grasa corporal, que le permite medir el grosor de los pliegues cutáneos en zonas importantes de su cuerpo. Son bastante precisos cuando se utilizan de forma consistente.

También puede utilizar básculas inteligentes, que funcionan mediante el análisis de impedancia bioeléctrica (BIA, por sus siglas en inglés) para medir la grasa corporal. Si bien su nivel actual de hidratación podría afectar los resultados, también suele ser útil para obtener una visión general de la composición de grasa corporal. Pero la mejor opción en este caso es combinar ambos métodos para lograr un registro aún más preciso.

3. Empiece a desarrollar músculo: ahora que tiene una idea de sus niveles actuales de grasa ¿cómo puede reducirlos? Un método efectivo, que puede empezar a practicar de inmediato, es el ejercicio de resistencia o el entrenamiento de fuerza.

Las investigaciones demuestran que hacer ejercicio de resistencia de forma constante disminuye la acumulación de grasa en los músculos. Además, el aumento de la densidad muscular general se relaciona con una mejor salud cardiovascular y una mayor longevidad.11,12

Sin embargo, tenga cuidado al levantar pesas; le recomiendo hacerlo con moderación. En mi entrevista con el Dr. James O'Keefe, señaló que 130 a 140 minutos de entrenamiento de fuerza a la semana hacen que se pierdan los beneficios de longevidad del ejercicio. Según nuestra conversación, el tiempo ideal para levantar pesas es de 40 minutos una vez a la semana, o de 20 minutos dos veces a la semana en días no consecutivos.

4. Conozca los signos de un ataque cardíaco: incluso si hace todo de forma correcta, le recomiendo familiarizarse con los signos de un ataque cardíaco. Esto le permitirá obtener la ayuda adecuada de inmediato.

Para obtener información más detallada sobre este tema, consulte mi artículo: "Cómo actuar en caso de infarto." En él descubrirá otros consejos útiles que podrían ayudar a reducir el daño tisular una vez que se produce un ataque cardíaco, como utilizar azul de metileno y melatonina sublingual.

Preguntas frecuentes sobre la regeneración de cardiomiocitos después de un ataque cardíaco

P: ¿El corazón humano puede regenerarse después de un ataque cardíaco?

R: Sí, las investigaciones demuestran que el corazón tiene capacidad regenerativa, aunque es limitada. Algunos científicos de Australia descubrieron que entre el 7 % y el 8 % de las células del músculo cardíaco estaban en proceso de mitosis en el tejido cardíaco dañado, aunque se necesitaría entre el 25 % y el 50 % para una reparación completa. Los niveles bajos de oxigenación durante los ataques cardíacos podrían provocar esta regeneración.

P: ¿Cómo afecta la insuficiencia cardíaca a la habilidad del corazón para repararse a sí mismo?

R: La insuficiencia cardíaca reduce en gran medida la regeneración. Los corazones de personas saludables reemplazan alrededor del 0.5 % de las células musculares cada año, pero la insuficiencia cardíaca avanzada reduce esta cifra a entre el 0.01 % y el 0.03 %, lo que supone hasta 50 veces menos de lo normal.

P: ¿Las bombas cardíacas mecánicas podrían mejorar la regeneración cardíaca?

R: Sí, los pacientes que utilizan dispositivos de asistencia ventricular izquierda (DAVI) tuvieron tasas de renovación del 3.1 % al año, que son seis veces mayores a las de los corazones de personas sanas. De acuerdo con los resultados, reducir la carga de trabajo del corazón permite que los mecanismos naturales de reparación funcionen mejor.

P: ¿Por qué las células cardíacas no logran regenerarse por completo?

R: El principal obstáculo es la citocinesis, que es el paso final donde una célula se divide en dos. Muchas células cardíacas copian el ADN pero no pueden terminar de dividirse. Las terapias futuras podrían centrarse en este punto importante.

P: ¿Qué puedo hacer para prevenir los ataques cardíacos?

R: Evite los alimentos ultraprocesados para reducir su consumo de ácido linoleico (menos de 5 gramos al día), controle el porcentaje de grasa corporal, realice entrenamiento de resistencia moderado (40 minutos a la semana) y aprenda a reconocer los síntomas de un ataque cardíaco.