📝HISTORIA EN BREVE

  • En Estados Unidos, se sufre un infarto cada 40 segundos, por lo que afecta a alrededor de 805 000 personas al año
  • Un infarto, que también se conoce como ataque cardíaco o infarto de miocardio, se produce cuando se bloquea de forma repentina el flujo de sangre al corazón
  • Mientras que un paro cardíaco se produce por alguna falla en el corazón que hace que deje de latir, lo que provoca que la persona pierda el conocimiento y deje de tener pulso
  • Algunos de los síntomas más comunes incluyen dolor en el pecho, aturdimiento y dificultad para respirar, pero hay otros que pocas personas relacionan con un infarto como náuseas, vómitos, mareos y ansiedad, sobre todo en mujeres
  • Tanto el infarto como el paro cardíaco son eventos que pueden causar la muerte y que requieren de atención médica de emergencia, si la persona no responde, utilice un desfibrilador externo automático (si lo tiene a la mano) o realice reanimación cardiopulmonar (RCP) o compresiones torácicas lo antes posible

🩺Por el Dr. Mercola

En Estados Unidos, se sufre un infarto cada 40 segundos, por lo que afecta a alrededor de 805 000 personas al año. De esta cifra, 605 000 personas están sufriendo su primer infarto. Además, alrededor de 1 de cada 5 casos de infarto, es "silencioso", lo que significa que se produjo algún daño en el corazón, pero la persona no lo sabe. 1

En muy importante conocer los síntomas de infarto (y paro cardíaco que no es lo mismo) para poder recibir atención médica de emergencia lo antes posible.

Todo lo que necesita saber sobre un infarto

Un infarto, que también se conoce como ataque cardíaco o infarto de miocardio, se produce cuando se bloquea de forma repentina el flujo de sangre al corazón. Cuando el músculo cardíaco no recibe suficiente oxígeno, se daña y puede comenzar a morir, por lo que es fundamental restablecer rápido el flujo sanguíneo.

En la mayoría de los casos, hay una obstrucción total o parcial en una arteria cercana al corazón, y eso lo que causa el infarto. La enfermedad coronaria, que es la acumulación de placa en las arterias, suele ser uno de los principales factores de riesgo. Esta acumulación de placa puede estrechar las arterias y bloquear el flujo sanguíneo. Algunos de los síntomas comunes de infarto incluyen:2

  • Dolor en el pecho, incluyendo sensación de presión y opresión
  • Mareos y debilidad
  • Dolor en la mandíbula, el cuello o la espalda
  • Dolor en brazos y hombros
  • Dificultad para respirar

Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer, así como variar en intensidad. También podrían producirse niveles bajos de oxígeno en la sangre, lo que se conoce como hipoxemia, y edema pulmonar, que es la acumulación de líquido en los pulmones. Cuando el corazón no suministra sangre al cuerpo, también puede bajar la presión arterial o causar un choque cardiogénico. 3

Los síntomas de infarto pueden ser diferentes entre hombres y mujeres

Es importante considerar que no todos los infartos presentan los síntomas clásicos como dolor en el pecho o dificultad para respirar. Por ejemplo, las mujeres tienen más probabilidades de experimentar síntomas poco convencionales, como fatiga y náuseas, a diferencia de los hombres que suelen presentar los síntomas clásicos, como el dolor en el pecho. Esta podría ser la razón por la que, a pesar de que las tasas de infarto son mayores en hombres, las mujeres tienen una mayor tasa de mortalidad a causa de este evento cardíaco. 4

Los investigadores de la Universidad Nova Southeastern en Florida realizaron una revisión sistemática de 74 estudios que evaluaron las diferencias en los síntomas de un infarto entre mujeres y hombres, lo que demostró ciertas similitudes. Los síntomas más comunes que presentan tanto mujeres como hombres al llegar al hospital con dolor, opresión o presión en el pecho, tal y como se indica en los hallazgos que se publicaron en Cureus. 5

Pero, a diferencia de las mujeres, los hombres reportaron entre un 13 % y un 15 % más veces dolor en el pecho como síntoma principal y eran más propensos a experimentar una sensación de ardor o dolor punzante y sudoración. Otros síntomas que reportan tanto hombres como mujeres incluyen dolor en el pecho y el brazo o mandíbula con una sensación de tensión y pesadez. Por otro lado, las mujeres eran más propensas a experimentar otros síntomas poco convencionales, como náuseas, vómitos, mareos y miedo a la muerte.

La ubicación del dolor también fue diferente, ya que las mujeres sintieron con mayor frecuencia dolor en la mandíbula, el cuello, la parte superior de la espalda, el abdomen, y el brazo, hombro y mano izquierdos. Además, las mujeres experimentaron una mayor cantidad de síntomas diferentes. A diferencia de los hombres, las mujeres de entre 18 y 55 años experimentaron 10 % más síntomas durante un infarto, mientras que las mujeres de 75 años en adelante experimentaron 17 % más.

Además, algunas personas experimentan síntomas leves en los días y semanas previos a un infarto. En algunos casos, los síntomas podrían comenzar hasta un año antes.  A estos síntomas se les conoce como prodrómicos, son más comunes en mujeres y en orden de prevalencia incluyen:6

  • Sensación inusual de cansancio o fatiga
  • Trastorno del sueño
  • Ansiedad
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el brazo, espalda o pecho

Ahora todo lo que necesita saber sobre un paro cardíaco

El paro cardíaco ocurre debido a un mal funcionamiento del corazón que hace que deje de latir. Hay casos en los que el paro cardíaco no presenta síntomas.  En otros casos, pueden aparecer antes de que ocurra, y algunos de estos síntomas incluyen:7

Fatiga

Mareos

Dificultad para respirar

Náuseas

Dolor de pecho

Palpitaciones del corazón (latidos cardíacos rápidos o fuertes)

Pérdida del conocimiento

Si bien la pérdida de sangre, la falta de oxígeno y los niveles elevados de potasio y magnesio, que pueden causar arritmia o latidos cardíacos irregulares, pueden provocar un paro cardíaco, estas son las tres causas principales:8

  1. Arritmia: una señal eléctrica en el corazón podría provocar un latido cardíaco irregular que se conoce como fibrilación ventricular, que es la causa principal del paro cardíaco. Se describe como un latido tan rápido que el corazón tiembla en lugar de bombear sangre.
  2. Miocardiopatía (corazón agrandado): esto causa contracciones anormales del corazón.
  3. Enfermedad de la arteria coronaria: si las arterias coronarias se tapan por la placa, bloquean el flujo de sangre al corazón. Si no se trata, podría provocar insuficiencia cardíaca o arritmia, lo que puede causar un paro cardíaco.

Aunque el paro cardíaco suele ocurrir sin previo aviso o sin una causa conocida, existen ciertos factores que incrementan el riesgo de este evento, tales como:5

Abuso de alcohol o drogas

Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o paro cardíaco

Enfermedad del corazón

Presión arterial alta

Bajos niveles de potasio o magnesio

Obesidad

Tabaquismo

La diferencia entre un infarto y un paro cardíaco

A diferencia de un infarto, que se produce debido a una obstrucción del flujo sanguíneo al corazón (por lo general, el corazón no deja de latir), un paro cardíaco provoca que la persona pierda el conocimiento y deje de tener pulso.10 De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, "un infarto es un problema de 'circulación', mientras que un paro cardíaco es un problema 'eléctrico'".11

La mayor diferencia es que la persona que sufre un infarto se mantiene consciente y su corazón no deja de latir, mientras que alguien que sufre un paro cardíaco estará inconsciente y sin latidos perceptibles. Por otro lado, en un infarto, se interrumpe el suministro de oxígeno al músculo cardíaco, y en un paro cardíaco se alteran los impulsos eléctricos.

Además, en un infarto, una parte del corazón podría recibir un menor suministro de oxígeno, pero las demás partes del músculo no dejan de contraerse.

Por el contrario, en un paro cardíaco, otros eventos como la miocardiopatía, la insuficiencia cardíaca o las arritmias afectan el sistema eléctrico del corazón. Asimismo, sufrir un infarto incrementa el riesgo de sufrir un paro cardíaco repentino debido al impacto en el sistema eléctrico del corazón que se produce por la falta de oxígeno. 12 En pocas palabras, cuando ocurre un infarto no llega suficiente oxígeno al músculo cardíaco, y eso altera los impulsos eléctricos, lo que incrementa el riesgo de un paro cardíaco.

Cómo actuar en caso de un infarto o un paro cardíaco

Tanto el infarto como el paro cardíaco pueden ser mortales, por lo que requieren de atención médica de emergencia. Llame al 911 y diríjase a la sala de emergencias lo antes posible. Si tiene acceso a un desfibrilador externo automático (DEA), debe utilizarlo de inmediato cuando una persona con paro cardíaco ya no responde, ni respira.

Hay muchos estados en los que estos dispositivos médicos son obligatorios en ciertos espacios públicos, tales como escuelas, instalaciones deportivas, casinos y campos de golf.  13 En cuanto llegue el personal médico, utilizará un desfibrilador para tratar al paciente que sufrió el paro cardíaco. Después de administrar la descarga, comience de inmediato la reanimación cardiopulmonar (RCP) o compresiones torácicas y continúe durante dos minutos antes de verificar si es necesaria otra descarga.

Si no tiene acceso a un DEA, debe administrar RCP o compresiones torácicas mientras espera a que llegue el personal de emergencia. En el caso de las personas con capacitación en RCP, la Asociación Americana del Corazón recomienda administrar el RCP convencional, con compresiones torácicas y respiración de boca a boca, en una proporción de 30 a 2, es decir, 30 compresiones seguidas de dos respiraciones, y repetir.

Pero, para la población en general, la Asociación Americana del Corazón recomienda de manera enfática que solo se administre la RCP con las manos, lo que también se conoce como RCP solo con las manos. Debe presionar fuerte y rápido en el centro del pecho.14 Es crucial actuar rápido, ya que cada minuto que pasa sin administrar RCP, reduce en 10 % la probabilidad de que la persona sobreviva.15 Por esa razón, hacer algo, aunque no sea experto, es mejor que no hacer nada. Por suerte, es muy sencillo administrar la RCP solo con las manos, estos son los pasos que debe seguir:16

  • Realice compresiones torácicas a un ritmo de 100 a 120 por minuto. Para darse una idea, este es casi el mismo ritmo que la canción "Stayin' Alive", que es de 100 latidos por minuto.17
  • Las compresiones deben hacerse con suficiente fuerza, a una profundidad de 5 cm para un adulto promedio.18
  • No se detenga y evite interrumpir las compresiones torácicas
  • No se apoye sobre el paciente al momento de hacer las compresiones.

Alrededor del 90 % de las personas que sufren un paro cardíaco fuera de un hospital mueren. Pero, si la RCP se administra de inmediato, la probabilidad de supervivencia puede duplicarse o incuso triplicarse. 19

El azul de metileno y la melatonina son dos grandes aliados en caso de infarto

Le recomiendo que siempre tenga a la mano azul de metileno (la molécula precursora de la hidroxicloroquina y la cloroquina) y melatonina, ya que son de gran ayuda en caso de infarto. Aunque la muerte súbita suele ser el resultado más común de la enfermedad cardíaca, si sobrevive, el daño por reperfusión (que es cuando se produce una mayor disfunción y muerte de las células después de restaurar el flujo sanguíneo) también representa una amenaza grave para la salud.

El azul de metileno puede reducir bastante el daño en los tejidos, pero es fundamental administrar la dosis adecuada para evitar una sobredosis. Lo ideal es utilizar una microcuchara para medir la dosis adecuada, en mi entrevista con Francisco Gonzalez-Lima, Ph.D., que es experto en azul de metileno, hablamos a mayor detalle sobre este tema.

Para tratar casos a largo plazo que no son graves se recomiendan dosis bajas de 0.5 miligramos (mg) a 1 mg por kilo de peso corporal, esta cantidad suele utilizarse para prevenir y tratar la demencia, lesiones cerebrales después de sufrir un derrame cerebral, la mejora cognitiva o bien, optimizar su salud si ya está sano.

También le recomiendo que siempre tenga a la mano melatonina en una dosis sublingual de 10 mg. Este antioxidante poderoso puede minimizar el daño por reperfusión si se toma justo después de sufrir un infarto o un derrame cerebral. Además, es fundamental administrar el azul de metileno a los pocos minutos del evento cardíaco para alcanzar el lapso tiempo crítico, y por eso es tan importante que siempre tenga estos dos poderosos compuestos a la mano. 20

Qué sigue después de sufrir un infarto

Una vez que esté en el hospital, los médicos tratarán de estabilizarlo con ayuda de oxígeno y medicamentos para disolver los coágulos de sangre. También podría requerir de alguna intervención para ayudar a restablecer el flujo sanguíneo, tales como una angioplastia coronaria y una derivación de la arteria coronaria. Muchas personas no solo sobreviven a un infarto, sino que también viven vidas largas y saludables después de sufrir este evento cardíaco.

Por lo general, se recomienda la rehabilitación cardíaca, que consiste en seguir un programa de actividad física bajo supervisión, hacer cambios en la alimentación e implementar técnicas para controlar el estrés. La mayoría de las personas pueden reanudar sus actividades cotidianas pocas semanas después del evento. Considere que una vez que ya le dio un infarto, tiene mayor riesgo de sufrir otro.

Por eso son tan importantes los cambios en el estilo de vida, no solo para fortalecer su corazón, sino para mantenerlo sano por mucho tiempo. Algunos de estos cambios incluyen, comer bien, reducir el consumo de aceites de semillas que contienen mucho ácido linoleico, hacer ejercicio, controlar el estrés y dormir bien. Por ejemplo, las mujeres con poca condición física tienen un mayor riesgo de morir por cualquier causa, incluyendo un paro cardíaco.21 Aunque el paro cardíaco suele ocurrir de manera repentina, llevar un estilo de vida saludable que refuerce la salud del corazón es la mejor forma de prevenirlo.

Dicho esto, todo parece indicar que muchos problemas de salud, incluyendo las enfermedades cardíacas, se relacionan con la disfunción mitocondrial. 22

El ubiquinol, que es la forma reducida de CoQ10 con alto contenido de electrones, que su cuerpo produce de forma natural, tiene una función importante en la cadena de transporte de electrones de sus mitocondrias, que ayuda a convertir los sustratos energéticos y el oxígeno en energía biológica (trifosfato de adenosina o ATP), que es esencial para que las células sobrevivan, se restauren y regeneren.

Dado que la CoQ10 es un factor fundamental en la salud cardíaca, si no obtiene la cantidad suficiente de este importante compuesto, su corazón no estará en las mejores condiciones. De hecho, el 75 % de los pacientes con cardiopatía isquémica tienen niveles bajos de CoQ10.23

Con base en su edad y estado de salud, tal vez sea necesario que tome un suplemento de CoQ10 para mantener sus niveles óptimos, ya que eso ayudará a reforzar su salud. Las personas jóvenes pueden tomar suplementos de CoQ10 sin ningún problema, pero en el caso de las personas de edad avanzada, obtienen más beneficios cuando toman ubiquinol, ya que se absorbe mejor.

En personas sanas, la dosis recomendada suele ser de entre 30 mg y 100 mg al día o entre 60 y 1 200 mg diarios si tiene alguna enfermedad o problema de salud.24 Si lleva un estilo de vida activo, hace mucho ejercicio o está bajo mucho estrés, es posible que necesite una dosis de 200 a 300 mg al día. Si toma estatinas, también debe tomar por lo menos de 100 a 200 mg o más de ubiquinol o CoQ10 al día. Pero, como siempre, le recomiendo que primero consulte a su médico para que lo ayude a determinar su dosis ideal.