📝HISTORIA EN BREVE

  • Una dosis baja de quetiapina mejoró la calidad del sueño y redujo las interrupciones de la respiración durante el sueño, pero los participantes mostraron tiempos de reacción más lentos y un peor desempeño al conducir a la mañana siguiente
  • Algunos participantes obtuvieron peores resultados en pruebas objetivas de estado de alerta aunque no se sintieran especialmente somnolientos, lo que plantea inquietudes sobre un deterioro oculto durante actividades cotidianas como conducir
  • La quetiapina está aprobada para la esquizofrenia y el trastorno bipolar, pero cada año se emiten millones de recetas para el insomnio a pesar de la evidencia limitada sobre sus efectos en el funcionamiento al día siguiente
  • Mejores mediciones del sueño no siempre se traducen en un mejor desempeño durante el día, lo que destaca la importancia de evaluar cómo un tratamiento afecta tanto el descanso nocturno como el estado de alerta diurno
  • Mantener horarios de sueño constantes, limitar la exposición a la luz por la noche, evitar las comidas nocturnas tardías, crear un dormitorio propicio para dormir y reducir la exposición nocturna a dispositivos electrónicos ayudan a mejorar el sueño de manera natural sin depender de medicamentos sedantes

🩺Por el Dr. Mercola

En 2023, se suministraron 10,7 millones de recetas de quetiapina en Estados Unidos, a pesar de que el medicamento está aprobado para tratar la esquizofrenia y el trastorno bipolar, no el insomnio.¹ Esa cifra refleja cuán rutinariamente se receta para dormir. Debido a que la quetiapina tiene fuertes efectos sedantes, a las personas que no pueden conciliar el sueño o permanecer dormidas a menudo se les administra una dosis baja, generalmente con una suposición tácita: que dormir más proporcionará un día siguiente con mayor agudeza y capacidad.

Esa suposición merece ser examinada, especialmente para los millones de adultos que viven con apnea obstructiva del sueño (AOS). En la AOS, la respiración se detiene repetidamente o se vuelve superficial durante el sueño, por lo que su cerebro y su cuerpo reciben menos oxígeno hora tras hora. La afección provoca ronquidos fuertes, despertares frecuentes, dolores de cabeza matutinos, mala concentración y fatiga diurna. Si no se trata, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, disfunción metabólica y problemas de memoria.

Muchas personas con AOS también luchan contra el insomnio, particularmente el tipo que las despierta repetidamente antes de la mañana, y son precisamente el grupo con mayor probabilidad de recurrir a un sedante nocturno. Una investigación de un equipo de la Universidad Flinders, en Australia, puso a prueba exactamente esa combinación, y los resultados complican la idea simplista de que dormir mejor automáticamente significa tener mejores días.²

Durante la noche, una sola dosis baja de quetiapina hizo gran parte de lo que se supone que debe hacer una ayuda para dormir. El problema apareció a la mañana siguiente, en las tareas cotidianas: conducir, trabajar o mantenerse alerta, en las que se supone que una ayuda para dormir debe ayudar.

El detalle más inquietante fue la diferencia entre la percepción y la realidad. Algunos participantes no se sentían especialmente afectados, pero las pruebas objetivas contaban una historia completamente distinta. Esa desconexión: sentirse bien mientras su cerebro se queda rezagado, fue lo que llamó la atención de los investigadores, y merece un análisis más detallado.

La pastilla para dormir mejoró el sueño, pero perjudicó el desempeño al día siguiente

Para el estudio, publicado en la revista Annals of the American Thoracic Society, los investigadores se propusieron determinar qué ocurre cuando las personas que tienen tanto apnea obstructiva del sueño como dificultad para permanecer dormidas toman una dosis baja de quetiapina antes de acostarse. Los investigadores inscribieron a 15 adultos y utilizaron un riguroso diseño cruzado, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo, lo que significa que cada participante sirvió como su propia comparación.

Cada persona pasó dos noches separadas en un laboratorio del sueño con aproximadamente una semana de diferencia, tomando antes de dormir 50 miligramos (mg) de quetiapina o un placebo.3,4 A la mañana siguiente, los investigadores midieron no solo la calidad del sueño, sino también el tiempo de reacción y el desempeño al conducir.

• Varias mediciones del sueño mejoraron durante la noche — Los participantes que tomaron quetiapina experimentaron menos interrupciones de la respiración. Su índice de apnea-hipopnea, una medida de la frecuencia con la que la respiración se vuelve más lenta o se detiene durante la noche, disminuyó de un promedio de 27 eventos por hora a 20 eventos.

Los investigadores también registraron menos despertares y alteraciones nocturnas, reflejados por una reducción del índice de despertares de 32 a 25 por hora. Las personas durmieron de forma más continua y experimentaron menos perturbaciones a lo largo de la noche.

La eficiencia del sueño también mejoró. Esta mide qué proporción del tiempo que se pasa en la cama se pasa realmente dormido. Los valores más altos generalmente indican un sueño más consolidado. En este estudio, la eficiencia del sueño aumentó del 80 % con placebo al 87 % con quetiapina.

• El desempeño matutino se movió en la dirección opuesta — A pesar de las mejoras registradas durante el sueño, la mañana siguiente contó una historia diferente. Los tiempos de reacción durante una prueba de vigilancia psicomotora se hicieron significativamente más lentos después de la quetiapina. Los investigadores midieron un tiempo de reacción mediano de 382 milisegundos después de la quetiapina, en comparación con 336 milisegundos después del placebo.

Esa diferencia podría parecer pequeña, pero cuando usted conduce, cruza una intersección concurrida, responde ante una emergencia o toma una decisión en una fracción de segundo, cada instante cuenta. Los investigadores también observaron un desempeño significativamente peor en un simulador de conducción, con una mayor desviación en la dirección después de tomar quetiapina. Así que, aunque los participantes durmieron mejor, su desempeño fue peor.

• Los hallazgos cuestionan una suposición común sobre los medicamentos para dormir — Muchas personas suponen que si un medicamento mejora la calidad del sueño, automáticamente mejora el estado de alerta y el desempeño durante el día. Este estudio mostró que esos dos resultados no siempre están vinculados. Usted podría despertarse creyendo que tuvo una mejor noche de sueño mientras su velocidad de reacción, atención y capacidad para conducir siguen afectadas.

Esa desconexión crea un problema porque usted podría confiar en cómo se siente en lugar de en cómo está funcionando realmente su cerebro.

• Los investigadores identificaron una preocupación de seguridad que muchas personas no notarían por sí mismas — Las pruebas objetivas revelaron disminuciones del desempeño que era poco probable que los participantes detectaran sin equipos especializados. A diferencia de la somnolencia evidente, los tiempos de reacción más lentos suelen desarrollarse silenciosamente.

Usted no recibe una luz de advertencia que le indique que su cerebro está procesando la información más lentamente. Eso hace que estos hallazgos sean particularmente relevantes para cualquier persona que conduzca al trabajo, opere equipos, cuide niños o realice tareas que requieran atención sostenida la mañana después de tomar un medicamento para dormir.

• El estudio destaca la importancia de medir resultados que importan en la vida diaria — Desde un punto de vista práctico, la pregunta más importante no es si un medicamento le ayuda a permanecer dormido. La pregunta más importante es si le ayuda a vivir mejor al día siguiente.

Según este estudio, la quetiapina en dosis bajas mejoró varias mediciones nocturnas, pero también produjo disminuciones medibles de la vigilancia y del desempeño al conducir. Esos hallazgos sugieren que dormir mejor sobre el papel no siempre se traduce en un mejor funcionamiento donde más importa: en el mundo real.

Nota: Estos hallazgos provienen de un pequeño estudio clínico. Es posible que los resultados no sean aplicables a todas las personas.

Aborde las razones por las que usted no duerme bien

El estudio destaca un problema de depender de una pastilla para dormir. Aunque la quetiapina mejoró algunas mediciones nocturnas del sueño, también perjudicó el estado de alerta y el desempeño al conducir al día siguiente. En lugar de forzar el sueño mediante sedación, concéntrese en crear las condiciones que permitan que su cerebro y su cuerpo produzcan de forma natural un sueño saludable y reparador. El objetivo no es simplemente pasar más tiempo dormido. El objetivo es despertarse renovado, mentalmente lúcido y plenamente funcional al día siguiente.

1. Ancle su reloj biológico con un horario de sueño constante — Su cerebro funciona según horarios. Cuando la hora de acostarse cambia varias horas de una noche a otra, su reloj interno tiene dificultades para predecir cuándo debe liberar hormonas que favorecen el sueño y prepararlo para descansar. Elija una hora para acostarse y una hora para despertarse que pueda mantener durante toda la semana, incluyendo los fines de semana.

Acostarse a una hora constante y más temprana ayuda porque gran parte de la reparación y recuperación de su cuerpo ocurre durante los primeros ciclos de sueño de la noche. Un horario predecible entrena a su cerebro para que sienta sueño en el momento adecuado en lugar de depender de medicamentos para forzar el proceso.

2. Proteja su cerebro de la luz artificial después del atardecer — La oscuridad es una de las señales de sueño más poderosas que recibe su cuerpo. Por la noche, la iluminación interior brillante, los televisores, las tabletas y los teléfonos inteligentes envían el mensaje opuesto. Le indican a su cerebro que permanezca alerta cuando debería estar preparándose para dormir. A medida que se acerca la noche, atenúe las luces en toda su casa.

Evite desplazarse por el contenido de su teléfono o mirar pantallas durante la hora previa a acostarse. La exposición a la luz solar por la mañana es igualmente importante, ya que ayuda a regular su ritmo circadiano, el sistema interno de sincronización que controla el sueño, la producción hormonal y los niveles de energía a lo largo del día.

3. Dele a su sistema digestivo la noche libre — Muchas personas sabotean su sueño sin darse cuenta al comer demasiado cerca de la hora de acostarse. La digestión requiere energía y mantiene a su cuerpo ocupado procesando los alimentos cuando sería más conveniente que se enfocara en la recuperación y la reparación. Procure terminar su última comida al menos tres horas antes de acostarse.

Si suele cenar tarde o comer refrigerios frente al televisor por la noche, adelantar ese consumo de alimentos puede ayudar a mejorar la calidad del sueño. Este sencillo hábito también favorece una función metabólica más saludable y niveles de azúcar en la sangre más estables durante la noche.

4. Convierta su dormitorio en un verdadero entorno de recuperación — Incluso los despertares breves interrumpen las etapas profundas del sueño que favorecen la restauración física, el procesamiento de la memoria y la salud cerebral. Cuantas más interrupciones experimente, menos reparador se vuelve su sueño. Mantenga su dormitorio fresco, oscuro y silencioso.

Las cortinas opacas ayudan a bloquear la luz exterior.

Una máscara para dormir ayuda si todavía entra luz en la habitación. Si el ruido es un problema, los tapones para los oídos u otras estrategias de reducción del ruido ayudan a crear un entorno más propicio para el descanso. Cada pequeña mejora reduce las interrupciones del sueño y ayuda a que su cerebro permanezca dormido durante más tiempo.

5. Reduzca la exposición nocturna a dispositivos inalámbricos y aparatos electrónicos — Los dormitorios modernos suelen estar rodeados de teléfonos, tabletas, relojes inteligentes, televisores, enrutadores inalámbricos y cargadores. Estos dispositivos crean un entorno muy diferente de aquel en el que evolucionaron los seres humanos. Mantenga su teléfono fuera de su dormitorio y póngalo en modo avión antes de dormir. Retire también de su dormitorio los dispositivos electrónicos innecesarios. Apague su enrutador de wifi durante la noche si resulta práctico.

Si usted desea ir más allá, reducir la exposición a los campos electromagnéticos (CEM) en su zona de descanso crea un entorno que favorece un descanso y una recuperación más profunda. Cuanta menos estimulación encuentre su sistema nervioso durante la noche, más fácil será para su cuerpo entrar de manera natural en un sueño reparador en lugar de depender de medicamentos sedantes.

Preguntas frecuentes sobre las pastillas para dormir y la quetiapina

P: ¿Qué es la quetiapina y por qué se receta para dormir?

R: La quetiapina es un medicamento con receta aprobado para tratar la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Sin embargo, debido a que tiene fuertes efectos sedantes, se receta con frecuencia fuera de indicación para el insomnio y la ansiedad. La quetiapina es uno de los medicamentos más utilizados para los problemas del sueño a pesar de no estar aprobada específicamente para el insomnio.

P: ¿Mejoró la quetiapina el sueño en el estudio?

R: Sí. Los investigadores descubrieron que una sola dosis de 50 mg redujo las interrupciones de la respiración durante la noche, disminuyó las alteraciones del sueño y mejoró la eficiencia del sueño en adultos con apnea obstructiva del sueño y dificultad para permanecer dormidos. Los participantes pasaron una mayor proporción de su tiempo en la cama realmente dormidos y experimentaron menos despertares a lo largo de la noche, pero esto provocó un deterioro del desempeño al día siguiente.

P: ¿Qué fue lo que más preocupó a los investigadores sobre la quetiapina?

R: La mayor preocupación fue lo que ocurrió a la mañana siguiente. A pesar de dormir mejor, los participantes tuvieron tiempos de reacción más lentos y un peor desempeño en una prueba con un simulador de conducción. Los investigadores descubrieron que las medidas objetivas del estado de alerta disminuyeron, aunque algunos participantes no se sintieran especialmente somnolientos, lo que creó una discrepancia entre cómo se sentían y cómo funcionaban realmente.

P: ¿Por qué depender de una pastilla para dormir no siempre es la mejor solución?

R: Una pastilla para dormir a menudo aborda el síntoma en lugar de la causa del mal sueño. Problemas como la apnea obstructiva del sueño, la exposición excesiva a la luz durante la noche, los horarios de sueño irregulares, comer tarde por la noche y un entorno de sueño poco saludable continúan alterando la fisiología normal del sueño. Abordar esos factores subyacentes ayuda a mejorar tanto la calidad del sueño como el desempeño durante el día en lugar de simplemente producir sedación.

P: ¿Cuáles son algunas maneras de mejorar el sueño de forma natural?

R: Algunas de las estrategias más eficaces incluyen mantener una hora constante para acostarse y despertarse, reducir la exposición a la luz artificial después del atardecer, terminar las comidas al menos tres horas antes de acostarse, mantener su dormitorio fresco, oscuro y silencioso, al igual que minimizar la exposición nocturna a dispositivos electrónicos y tecnología inalámbrica. Estos hábitos favorecen los mecanismos naturales del sueño en lugar de depender de medicamentos para forzar el sueño.

Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento médico. No es una recomendación para que usted suspenda o ajuste por su cuenta ningún medicamento. Consulte a un profesional de atención médica cualificado antes de realizar cambios en su régimen de salud, especialmente si usted tiene apnea obstructiva del sueño u otra afección diagnosticada.