📝HISTORIA EN BREVE
- Los postbióticos son compuestos que las bacterias intestinales ya producen durante la digestión, lo que significa que son el resultado de la salud intestinal en lugar de un reemplazo de la misma
- La mayoría de los suplementos postbióticos proporcionan compuestos aislados y no crean cambios duraderos en el microbioma porque no se reproducen dentro del cuerpo
- Las investigaciones demuestran que los postbióticos fortalecen la función de la barrera intestinal, reducen la inflamación y suprimen de forma selectiva los microbios dañinos, y se observan los mayores beneficios cuando el intestino ya está comprometido
- Los alimentos enteros y fermentados apoyan la producción continua de postbióticos, a la vez que aportan nutrientes que los suplementos no pueden replicar
- Cuidar la salud intestinal a través de la alimentación proporciona beneficios constantes y duraderos, mientras que los suplementos postbióticos como la Akkermansia inactivada por calor sirven como complementos una vez que el intestino está sano
🩺Por el Dr. Mercola
Pocas personas saben que las bacterias intestinales han producido postbióticos desde que existen los seres humanos. Mucho antes de que existieran los suplementos o las tendencias de bienestar, estos compuestos se formaban de forma natural cada vez que las bacterias del tracto digestivo descomponían los alimentos. Hoy en día, los postbióticos se venden en forma de cápsulas y polvos, y a menudo se promocionan como una manera para mejorar la salud intestinal. Pero este cambio refleja un concepto erróneo más profundo sobre cómo funciona el microbioma.
Los postbióticos no son bacterias, sino que se trata de los compuestos que las bacterias dejan tras la digestión, es decir, ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el butirato, enzimas, aminoácidos, vitaminas y fragmentos de las paredes celulares bacterianas. Estas sustancias ya existen en su interior cuando las bacterias intestinales funcionan de manera correcta, lo que significa que los postbióticos son una consecuencia de la salud intestinal, y no un sustituto de esta.
Esa distinción es importante porque la publicidad de suplementos no suele mencionar esto. La cuestión no es si los postbióticos hacen cosas útiles en su cuerpo; sí que las hacen. La cuestión en realidad es si tiene sentido comprarlos empaquetados cuando el intestino los produce de forma gratuita, y qué dice las investigaciones sobre cada enfoque. Descubra aquí qué demuestran las pruebas.
Cómo los postbióticos influyen en la salud humana a nivel biológico
Una revisión narrativa que se publicó en la revista especializada Biomolecules examinó cómo los postbióticos afectan al intestino y a otros sistemas del cuerpo mediante el análisis de datos experimentales, animales y humanos en múltiples ámbitos de investigación.1 Los investigadores evaluaron cómo los diferentes componentes postbióticos funcionan sobre los tejidos, las respuestas inmunitarias y el equilibrio microbiano.
• Ciertos postbióticos fortalecen de forma directa la barrera intestinal: cuando el revestimiento intestinal desarrolla fisuras microscópicas, que es una condición que causa sensibilidad a los alimentos e inflamación sistémica, los postbióticos específicos reparan el daño al aumentar las proteínas de las uniones estrechas. Estas sustancias funcionan como un pegamento entre las células intestinales, lo que crea una barrera selectiva que permite el paso de los nutrientes a la vez que impide que las toxinas, las partículas de alimentos no digeridos y las bacterias entren en el torrente sanguíneo.
Cuando estas uniones se debilitan, las sustancias no deseadas se filtran a través de la mucosa intestinal. Los postbióticos ayudaron a restaurar esta barrera, ya que aumentan las proteínas protectoras y reducen las señales inflamatorias, lo que favorece el bienestar digestivo y la absorción de nutrientes.
• Los postbióticos neutralizan el daño celular que causa el estrés oxidativo: varios postbióticos redujeron las especies reactivas de oxígeno, es decir, las moléculas inestables que dañan las células al robar electrones de estructuras saludables, como el óxido que se extiende por el revestimiento intestinal. Este daño celular provoca inflamación y perjudica la habilidad del intestino para absorber nutrientes.
El exceso de estrés oxidativo altera la digestión y empeora las afecciones intestinales crónicas. Los postbióticos neutralizaron estas moléculas, lo que redujo el daño tisular en modelos intestinales; esto explica por qué los beneficios se manifestaron con mayor claridad en enfermedades inflamatorias que en situaciones de bienestar general.
• Los efectos antimicrobianos fueron selectivos, no de espectro amplio: ciertas bacteriocinas derivadas de postbióticos suprimieron bacterias dañinas específicas sin eliminar los microbios beneficiosos. Esta acción selectiva se diferenció de la de los antibióticos, que alteran comunidades microbianas enteras. Los postbióticos influyen en el equilibrio en lugar de funcionar como armas microbianas directas.
Sin embargo, los postbióticos no se reproducen dentro del cuerpo. Sus efectos cesan una vez que se interrumpe el consumo. Esto explica por qué no generan cambios duraderos en el microbioma por sí solos. También explica por qué una alimentación constante y el apoyo microbiano son necesarios para obtener resultados duraderos.
• Los mayores beneficios aparecieron en tejidos con funciones de barrera: más allá del intestino, la revisión documentó mejores resultados en heridas de la piel, dermatitis atópica, infecciones vaginales y biopelículas orales. Todos estos tejidos dependen de barreras herméticas que mantienen el mundo exterior fuera, ya sea la piel que impide que las bacterias entren en el torrente sanguíneo o el tejido vaginal que previene infecciones.
• Los postbióticos funcionan mediante señalización, no mediante colonización: los postbióticos interactúan con receptores en las células, influyen en las vías de señalización inmunitaria y regulan la expresión genética asociada con la inflamación y la reparación. En lugar de "tomar el control" de su microbioma, funcionan como mensajeros que llevan a los sistemas existentes hacia la estabilidad.
¿Los suplementos postbióticos son un gran avance o un atajo sobrevalorado?
Un artículo que se publicó en The Conversation examinó qué son los suplementos postbióticos y si las personas en verdad los necesitan, y señalaron que la mayoría de las investigaciones sobre postbióticos se centran en compuestos individuales, no en suplementos completos. 2 Por ejemplo, ciertos postbióticos están relacionados con una mejor calidad del sueño, estado de ánimo o respuestas inmunitarias, pero estos efectos aparecen en entornos controlados. Esto significa que los resultados dependen del compuesto exacto, la dosis y la población estudiada, lo que limita la amplitud con la que se pueden aplicar a la vida cotidiana.
• Existe una deficiencia entre los resultados de laboratorio y la salud en el mundo real: muchos resultados alentadores provienen de cultivos celulares o experimentos con animales, como la reducción de la invasión de células de cáncer de colon o la protección contra la E. coli en modelos de laboratorio. Sin embargo, estos hallazgos no pueden aplicarse de forma directa a los seres humanos.
• Algunas bacterias inactivadas por calor tuvieron efectos inmunitarios específicos en las personas: el artículo destacó un estudio doble ciego y controlado con placebo en el que una cepa de Lactobacillus pentosus inactivada por calor redujo la probabilidad de que los adultos mayores desarrollaran el resfriado común.3
Otro estudio descubrió que una cepa de Lactobacillus acidophilus inactivada por calor redujo tanto el riesgo como la duración de la diarrea en niños. 4 Sin embargo, el respaldo clínico más sólido existe para el butirato, que es un AGCC relacionado con la mejora de los síntomas en las personas con enfermedad inflamatoria intestinal en estudios en humanos.5
El butirato no solo alimenta las células del colon, sino que también alcanza el núcleo celular e influye en qué genes se activan o desactivan, en particular los genes que controlan la inflamación y la reparación celular. Este efecto epigenético explica por qué el butirato aparece con frecuencia en las investigaciones sobre la enfermedad inflamatoria intestinal.
• Los alimentos enteros ofrecen beneficios más amplios que los suplementos: algunos alimentos como el yogur de animales alimentados con pastura combinado con fruta proporcionan probióticos, prebióticos y nutrientes a la vez. Esta combinación permite que el intestino produzca postbióticos de forma natural, y también aporta calcio, proteínas, potasio y vitaminas. Esto refuerza la idea de que las los alimentos que elige consumir a diario influyen en la salud intestinal de forma más fiable que los suplementos.
• El costo y el beneficio rara vez favorecieron a los suplementos para la persona promedio: los postbióticos resisten el calor, el oxígeno y el tiempo, lo que hace que las etiquetas sean más precisas y el almacenamiento más fácil. Además, evitan los riesgos asociados a las bacterias vivas, lo cual es importante para las personas con sistemas inmunológicos muy debilitados. Sin embargo, los suplementos suelen ser más caros que los cambios en la alimentación, a la vez que ofrecen beneficios más limitados. En la medida que su intestino esté sano, invertir en una alimentación variada y rica en fibra suele generar mayores beneficios para la salud en general.
Cómo apoyar la producción postbiótica de la forma correcta
La buena noticia es que no necesita comprender las vías de señalización celular para obtener beneficios de los postbióticos. Su intestino ya tiene las bases, solo debe proporcionarle lo que necesita y dejar que haga lo suyo.
Esto significa que si quiere obtener los beneficios que se asocian a los postbióticos, la solución no es solo comprar suplementos. Lo importante es el entorno donde se forman los postbióticos. Las bacterias intestinales ya producen estos compuestos cuando las condiciones lo permiten. Pero la producción disminuye cuando la digestión falla. El objetivo es sencillo, bríndele a su instinto lo que necesita y deje que haga lo que ya sabe hacer.
1. Alimente las bacterias que ya tiene antes de comprar suplementos: priorice su alimentación porque los postbióticos se forman durante la digestión, no en un suplemento. Cuando consume una variedad de alimentos enteros que las bacterias de su intestino pueden descomponer, su cuerpo produce estos compuestos de forma natural, junto con minerales, vitaminas y proteínas. Un suplemento no puede replicar ese efecto completo.
2. Utilice los alimentos fermentados como una base diaria: si tolera los alimentos fermentados, incorpórelos a su rutina, por ejemplo, añada chucrut a su cena, una cucharada de kimchi en el almuerzo, kéfir de animales alimentados con pastura en un licuado por la mañana o una porción pequeña de sopa de miso junto con su comida. Estos alimentos suministran bacterias que ya saben cómo generar postbióticos una vez que reciben los alimentos adecuados. No lo considere un experimento aislado.
Consumir a diario cantidades pequeñas de alimentos fermentados se acumula con el tiempo y crea un ambiente intestinal más resistente. Intente consumir de 2 a 4 cucharadas de vegetales fermentados al día, o de 4 a 8 onzas de kéfir o yogur de animales alimentados con pastura. Si recién empieza a consumir alimentos fermentados, comience con 1 cucharadita y aumente la cantidad poco a poco durante dos o tres semanas para evitar molestias digestivas.
Si los alimentos fermentados le causan inflamación, dolores de cabeza o molestias digestivas, incluso en cantidades pequeñas, es posible que padezca un sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO), intolerancia a la histamina o sobrecrecimiento bacteriano. En estos casos, aborde primero la afección subyacente con un profesional de la salud integrativa antes de reintroducir los alimentos fermentados.
3. Combine alimentos en lugar de aislar nutrientes: combine alimentos que contengan bacterias vivas con alimentos que las favorezcan. Por ejemplo, combinar yogur con moras o kimchi junto con una comida rica en fibra proporciona a las bacterias intestinales los microbios y la energía que necesitan para generar postbióticos por sí mismas. Esto permite que se produzcan postbióticos sin la carga mental de rastrear compuestos o contar dosis. Solo se trata de comidas que se complementan entre sí, en lugar de consumirse por separado.
4. Considere un suplemento postbiótico de Akkermansia, pero primero prepare su intestino: la Akkermansia muciniphila es un microorganismo que se encuentra en la capa de moco que recubre el tracto intestinal. Esta capa funciona como una barrera entre los microbios y las células intestinales, y la mayor parte de la investigación sobre la Akkermansia se centra en cómo funciona dentro de ese entorno, no como algo que modifica la función intestinal de forma independiente.
Las formas pasteurizadas y no viables de la Akkermansia, que suelen clasificarse como postbióticos, no colonizan el intestino. Por ello, suelen analizarse en contextos de investigación por su estabilidad y sus características estructurales (como la resistencia al calor y a las condiciones de almacenamiento), más que por su habilidad para provocar cambios duraderos en el microbioma.
Estos preparados se suelen considerar complementos opcionales dentro de una estrategia nutricional más amplia, y no como sustitutos de los hábitos alimentarios que favorecen los procesos digestivos normales. El factor determinante es el entorno en el que se producen estos compuestos, no los insumos aislados. Para los lectores interesados en debates más amplios sobre la alimentación, metabolismo y conceptos de nutrición, consulte más información en el libro "The Weight Loss Cure".
Pero la palabra clave es "más", por lo que asegúrese de que su microbioma intestinal esté sano antes de incorporar cualquier suplemento. La Akkermansia prospera en un entorno con poca inflamación. Si sus células aún están saturadas de ácido linoleico (AL) debido a años de consumo de aceites de semillas, los suplementos no servirán de nada. Por lo menos durante seis meses, evite consumir aceites de soya, maíz, girasol y otras semillas para que su cuerpo elimine el ácido linoleico acumulado.
Esto permite que las membranas celulares y las mitocondrias se reconstruyan con grasas estables, lo que crea las condiciones para que la Akkermansia (y sus productos postbióticos) puedan funcionar de manera correcta.
Esto significa eliminar los aceites de soya, maíz, algodón, girasol, cártamo y otros aceites vegetales, que son los aceites que están en los aderezos para ensaladas, la mayonesa, la comida de restaurantes y los bocadillos procesados. En su lugar, cocine con mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee o sebo. Durante el primer mes, lea las etiquetas de los ingredientes hasta que sepa qué productos debe evitar.
5. Confíe en su instinto en lugar de las etiquetas: preste atención a la digestión, la energía, la regularidad intestinal y la comodidad. Un seguimiento diario es más útil más que cualquier afirmación publicitaria. Por ejemplo, lleve un registro diario durante dos semanas para hacer un seguimiento de:
• Evacuaciones intestinales: intente evacuar una o dos veces al día sin hacer fuerza
• Energía: preste atención a los bajones de energía a media tarde o confusión mental
• Inflamación: califíquela en una escala del 0 al 10 después de las comidas
• Calidad del sueño: anote con qué frecuencia se despierta por la noche
Si observa mejoras en dos o más categorías en un plazo de tres a cuatro semanas, esto indica que su estrategia funciona. Si no es así, ajustar la elección de alimentos, como centrarse en carbohidratos fáciles de digerir, incluyendo frutas y arroz blanco, suele dar mejores resultados que añadir otro producto a su estrategia. Apoyar el sistema que produce los postbióticos ofrece resultados más estables que intentar reemplazarlo.
Preguntas frecuentes sobre los postbióticos
P: ¿Qué son los postbióticos?
R: Los postbióticos son los compuestos que producen las bacterias intestinales después de digerir los alimentos, incluyendo los AGCC como el butirato, enzimas, aminoácidos, vitaminas y fragmentos de células bacterianas. No son bacterias vivas, sino que se crean de forma natural cuando el microbioma intestinal funciona bien.
P: ¿Es necesario tomar suplementos postbióticos para obtener estos beneficios?
R: Solo si su intestino no produce suficiente por sí solo. Su intestino ya produce postbióticos cuando recibe los alimentos adecuados. Los suplementos aportan compuestos aislados, mientras que los alimentos enteros sustentan todo el sistema que genera postbióticos de forma natural y constante.
P: ¿Qué efectos reales tienen los postbióticos en la salud?
R: Las investigaciones demuestran que los postbióticos fortalecen la integridad de la barrera intestinal, reducen la inflamación y el estrés oxidativo, y suprimen de forma selectiva los microbios dañinos sin alterar los beneficiosos. Los mayores beneficios se observan en personas con problemas intestinales o relacionados con la barrera intestinal, más que en las personas que ya gozan de buena salud.
P: ¿Por qué los suplementos postbióticos no producen cambios duraderos?
R: Los postbióticos no se reproducen ni colonizan el intestino. Sus efectos cesan una vez que se interrumpe el consumo. Las mejoras duraderas dependen de restaurar el entorno intestinal que produce postbióticos de forma continua a través de la digestión.
P: ¿Cuál es la forma más efectiva de apoyar la producción de postbióticos?
R: Concéntrese primero en la alimentación. Consumir con regularidad alimentos enteros, combinar alimentos fermentados con las fibras que alimentan a las bacterias, evitar las grasas que alteran el intestino, como el ácido linoleico (AL) presente en los aceites vegetales, y monitorear la digestión y las señales energéticas favorecen una producción constante de postbióticos sin necesidad de tomar suplementos. Una vez que su intestino está sano, la Akkermansia proporciona un apoyo adicional.