📝HISTORIA EN BREVE

  • El hidrógeno molecular es foco de investigación por su capacidad para regular el estrés oxidativo, combatir la inflamación y estimular la función de las mitocondrias
  • En una entrevista reciente, el Dr. Tyler LeBaron, fundador del Molecular Hydrogen Institute, explicó que el hidrógeno tiene la capacidad única de neutralizar de forma selectiva los radicales dañinos sin afectar las moléculas de señalización vitales que necesitan las células para funcionar de forma correcta
  • El hidrógeno es la molécula más pequeña que existe, por lo que penetra con facilidad las membranas celulares y cruza la barrera hematoencefálica, lo que ayuda a proteger el tejido neuronal, estabilizar la producción de energía y promover el rendimiento cognitivo
  • Para incorporar agua con hidrógeno a su rutina diaria, solo disuelva tabletas de alta calidad en agua a temperatura ambiente y bébala de inmediato
  • Cuando forma parte de un estilo de vida saludable, el agua con hidrógeno es una forma práctica y segura de fortalecer los sistemas naturales de reparación del cuerpo, mejorar la resiliencia y reforzar la salud y la vitalidad a largo plazo

🩺Por el Dr. Mercola

El hidrógeno molecular es una molécula simple que solo se compone de dos átomos. Es tan pequeña que puede atravesar las membranas celulares, las mitocondrias e incluso la barrera hematoencefálica, lo que le permite llegar a todas las partes del cuerpo en cuestión de segundos. A pesar de ser una de las moléculas más simples, este gas es foco de la investigación biomédica moderna por su capacidad para regular el estrés oxidativo, la inflamación y la producción de energía. 1

En una entrevista para el portal Evolv, el Dr. Tyler LeBaron, fundador del Molecular Hydrogen Institute y uno de los investigadores más importantes de este campo, habló sobre la ciencia detrás de los efectos de esta molécula, qué hace al agua con hidrógeno superior a otras tendencias de bienestar y por qué comprender sus efectos biológicos podría cambiar la forma de ver la salud celular y la longevidad.2

La ciencia detrás del agua con hidrógeno

Tyler LeBaron tuvo su primer contacto formal con el hidrógeno en 2009, cuando estudiaba el agua ionizada alcalina. Mientras revisaba los estudios existentes notó que neutralizar el pH del agua no afectaba sus propiedades antioxidantes, y esta observación hizo que se enfocara en el pH en sí y no en la electrólisis y los gases que se producen durante este proceso.3

• El beneficio no proviene de la alcalinidad, sino del hidrógeno: descubrió que los beneficios que las personas atribuyen a la alcalinidad en realidad podrían provenir del gas hidrógeno que se produce en el cátodo durante la electrólisis. Este descubrimiento sirvió de base para sus investigaciones posteriores.

En aquella época, el campo científico todavía era muy limitado, solo encontró unos 50 artículos sobre los efectos biológicos del hidrógeno, lo que demuestra una vez más que este compuesto jamás ha recibido la atención que merece. Aunque ahora hay más de 3000 publicaciones, incluyendo unos 200 estudios con humanos, aún falta mucho por hacer.

• Un estudio pivotal abrió las puertas a investigaciones más sólidas: en 2007, un artículo que se publicó en la revista Nature Medicine4 demostró que el gas hidrógeno reducía el daño oxidativo en el cerebro después de una lesión por isquemia-reperfusión, lo que llamó la atención de la comunidad científica.

Según Tyler LeBaron: 5

“Analicé todos los artículos de investigación que encontré sobre el hidrógeno molecular y me pareció muy interesante porque se trata de algo fácil de fabricar y producir, ya que solo se necesita la electrólisis del agua. Y no solo eso, también es seguro, fácil de administrar y puede utilizarse como antioxidante para tratar enfermedades importantes o solo como un complemento de su rutina diaria para reforzar su salud y bienestar”.

• El experimento que confirmó sus beneficios: en un intento por confirmar estos beneficios a través de un análisis más sólido, Tyler LeBaron diseñó un pequeño estudio cruzado, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo mientras estudiaba en la universidad. Primero, reclutó a compañeros de clase como participantes y luego midió cuánto tiempo podían correr en una cinta antes de agotarse.

Cada grupo bebió agua alcalina ionizada o un placebo durante una semana, y antes de cambiar de tratamiento, se sometieron a un periodo de descanso. Analizó los resultados y descubrió que se produjeron cambios mensurables en el rendimiento, lo que reflejaba lo que había leído en la literatura. Más tarde, el estudio se presentó en una conferencia de su universidad.

• El verdadero significado de la palabra “hidrógeno”: Tyler LeBaron dice que la palabra “hidrógeno” puede referirse a varias formas diferentes, como el hidrógeno atómico (H), los iones de hidrógeno (H⁺) y el hidruro (H⁻). Sin embargo, la forma que está detrás de los efectos biológicos y terapéuticos es el gas hidrógeno molecular (H₂). Se sabe que esta molécula diatómica (dos átomos de hidrógeno unidos) produce una actividad fisiológica.

En retrospectiva, Tyler LeBaron describe sus años universitarios como el inicio del trabajo de toda su vida, ya que sentó la base de lo que se convertiría en un campo de investigación del hidrógeno a nivel mundial.

Todo lo que necesita saber sobre el estrés oxidativo

Su cuerpo produce moléculas reactivas que se conocen como radicales libres a través del metabolismo, la defensa inmunológica y la exposición a factores ambientales.6 Tyler LeBaron dice que estas moléculas son fundamentales para la señalización celular y la defensa contra patógenos. Los problemas comienzan cuando se producen más de los que su cuerpo puede neutralizar. Y es este desequilibrio entre la actividad de los radicales libres y la defensa antioxidante a lo que Tyler LeBaron se refiere como estrés oxidativo.7

• ¿Qué son los radicales libres?: "por definición, los radicales libres tienen un electrón desapareado”, explica Tyler LeBaron. En busca de otro electrón, hacen dos cosas: lo roban o lo donan entre sí, y cuando lo roban, ya sea de las membranas celulares, las proteínas o el ADN, causan daños que alteran la función de las células.

• Las mitocondrias actúan como fuente y víctima: las mitocondrias, que son la fuente de energía de las células, pueden ser una fuente importante de especies reactivas de oxígeno (ROS) y, al mismo tiempo, un objetivo principal de su daño. "A veces, el oxígeno recibe electrones de forma temprana en la cadena de transporte de electrones y produce radicales libres más reactivos", dice Tyler LeBaron.

• Para ayudar a entender mejor este proceso, Tyler LeBaron utiliza una imagen simple: una manzana verde colgada de un árbol que permanece brillante y firme gracias a los antioxidantes de su cáscara. Sin embargo, una vez que se arranca del árbol y se le quita la cáscara, la pulpa interactúa con el oxígeno, lo que provoca que la manzana se ponga color marrón casi de inmediato porque ya no tiene suficientes antioxidantes que la protejan.

Esa misma química ocurre en sus células cuando los radicales libres superan sus sistemas de protección, que es el equivalente biológico a que la superficie de una manzana se ponga color marrón.

De acuerdo con Lebaron:

"El oxígeno en sí es un radical libre, un dirradical. No es muy reactivo, pero causa oxidación, y es por eso por lo que la manzana se pone color marrón".

• La importancia de la homeostasis en la salud: “todos tenemos antioxidantes y radicales libres porque el cuerpo produce ambos”, dice Tyler LeBaron. “Pero, existe un equilibrio dinámico, y eso es lo que mantiene todo en orden. Para tener una buena salud, se requiere que la homeostasis tenga un equilibrio óptimo”.

• La causa del estrés oxidativo: Tyler LeBaron menciona varios factores que hacen que el sistema pierda este equilibrio. Los problemas en la función de las mitocondrias, la regulación inmunológica o los procesos de desintoxicación, así como el envejecimiento, las enfermedades, los malos hábitos y las toxinas ambientales, hacen que el cuerpo produzca más radicales libres de los que puede neutralizar.

Si a esto le sumamos otros factores dañinos, como los niveles elevados de azúcar, el colesterol alto y el tabaquismo, se produce un caos, ya que todos estimulan la producción de radicales libres en los sitios equivocados, en concentraciones excesivas y durante demasiado tiempo. Con el tiempo, esa carga oxidativa crónica daña las mitocondrias, debilita las células e incrementa el riesgo de enfermedades.

La capacidad antioxidante única del hidrógeno

Cuando escucha la palabra antioxidante, es probable que piense en algo que neutraliza los radicales libres dañinos. Sin embargo, Tyler LeBaron dice que eso no es del todo correcto. Explica que, en exceso, los antioxidantes pueden causar más daños que beneficios, ya que no solo neutralizan las especies reactivas que dañan las células, sino también aquellas que el cuerpo necesita para funcionar de forma correcta.8

• Los antioxidantes convencionales no son selectivos: cuando se eliminan todos los radicales por igual, afecta el sistema inmunológico y la capacidad de las mitocondrias para realizar sus funciones. Según Tyler LeBaron, esta falta de precisión es uno de los problemas principales de la mayoría de los suplementos antioxidantes convencionales, ya que puede debilitar las respuestas adaptativas del cuerpo, un efecto que se observó en estudios que utilizaron dosis altas de pastillas antioxidantes, en los que no solo no se produjo ningún beneficio, sino que incrementaron el riesgo de mortalidad. No obstante, el hidrógeno se comporta de manera diferente. Según Tyler LeBaron:

“Una de sus mayores cualidades son sus efectos antioxidantes, ya que es lo que se conoce como un antioxidante selectivo que solo ataca a los radicales libres malos, los radicales que causan el verdadero daño oxidativo y demás problemas. Y esta no es una simple hipótesis, hay muchas investigaciones que lo confirman.
También se sabe que el gas hidrógeno solo puede reaccionar con cosas como el radical hidroxilo, y no con los radicales beneficiosos que producen nuestras mitocondrias y nuestro sistema inmunológico, como el óxido nítrico o el superóxido, que realizan funciones de señalización. Y que nuestro cuerpo puede metabolizar o regular a través de enzimas como la glutatión peroxidasa, la superóxido dismutasa y la catalasa.
Todos estos son antioxidantes naturales que tienen un solo objetivo: combatir esos radicales libres específicos. Y luego hay cosas como el radical hidroxilo, que es muy malo y reactivo. Reacciona con todo, en cuestión de un nanosegundo, y eso causa problemas importantes. Sin embargo, el gas hidrógeno puede neutralizar los radicales hidroxilo”.9

• El mecanismo detrás de esta selectividad es cada vez más claro: Tyler LeBaron menciona investigaciones recientes que demuestran que las moléculas de porfirina de hierro hemo pueden actuar como biosensores de hidrógeno, los cuales se activan en respuesta al gas hidrógeno e inician cascadas de señalización que producen efectos de protección.

• El hidrógeno también activa la red de defensa interna del cuerpo: Tyler LeBaron explica que el hidrógeno también activa vías de protección que ayudan al cuerpo a regular el estrés oxidativo desde adentro. En concreto, la vía Nrf2, que es un factor de transcripción que activa más de 200 genes de desintoxicación y antioxidantes. Esta vía mejora la capacidad de las células para neutralizar el estrés oxidativo y recuperarse del daño metabólico o inflamatorio.

• El hidrógeno actúa como un modulador preciso, no como un escudo químico: cuando se le preguntó a Tyler LeBaron si el hidrógeno puede considerarse un “súperantioxidante”, dijo que eso depende de la definición que se le dé a este término. Si «súper» se refiere a un reductor químico muy potente, la respuesta es no, pero si se refiere a una molécula inteligente o selectiva que ayuda a mantener el equilibrio, entonces sí, el hidrógeno entra en esa descripción.

A través de este mecanismo, el hidrógeno funciona menos como una barrera química de amplio espectro y más como un sintonizador biológico, es decir, una molécula que trabaja en sintonía con las defensas naturales del cuerpo.

Los efectos del agua con hidrógeno

Cuando las personas comienzan a beber agua con hidrógeno, los cambios suelen ser evidentes. Tyler LeBaron dice que influye en los hábitos diarios, la motivación y el bienestar de una forma que va más allá del estilo de vida mismo. Para explicar mejor este impacto, clasifica sus observaciones en lo que llama “Five H” (Las cinco H):10

• Salud (Health): muchas personas que comienzan a beber agua con hidrógeno notan que empiezan a tomar decisiones más saludables. Tyler LeBaron ha observado que las personas que beben agua con hidrógeno también comen mejor, hacen más ejercicio y consumen menos alcohol. Estos cambios, pequeños pero constantes, se refuerzan entre sí, y ayudan a tener más energía y mantener el equilibrio a largo plazo.

• Hidratación (Hydratation): el simple hecho de beber agua proporciona beneficios mensurables. Cuando las personas utilizan tabletas o dispositivos que generan hidrógeno, tienden a beber más agua en general, lo que refuerza el metabolismo, la circulación, la desintoxicación y la claridad cognitiva.

• Entusiasmo (Hype): Tyler LeBaron menciona la importancia del entusiasmo y la expectativa. Cuando una persona cree que algo es beneficioso, pone más atención a los cambios en su forma de sentir, lo que hace que sea más constante con otros hábitos saludables. Este impulso psicológico puede maximizar los efectos percibidos y reales del agua con hidrógeno.

• Hábito (Habit): el hidrógeno puede ser el primer paso para crear un cambio de comportamiento positivo. Dado que es fácil de incorporar a su rutina diaria, crea una estructura. Con el tiempo, esa constancia se traslada a otras acciones saludables, lo que hace más fácil mantener el progreso sin necesidad de esforzarse demasiado.

• Hidrógeno (Hydrogen): la base de todo es la molécula misma. El hidrógeno molecular actúa a nivel biológico para ayudar a mantener el equilibrio redox, controlar la inflamación y optimizar la función de las mitocondrias. Estos efectos influyen en su forma de pensar, moverse y recuperarse, mientras complementa los cambios de comportamiento que se desarrollan de forma natural gracias a la constancia.

Tyler LeBaron dice que estos cinco elementos interactúan de manera dinámica. Las mejoras suelen ser el resultado de cambios en la fisiología y el comportamiento. Es posible que comience a beber agua con hidrógeno por sus beneficios biológicos, pero el hábito en sí, puede transformar la forma en la que cuida su cuerpo.

El hidrógeno molecular refuerza todos los aspectos de la salud

Cuando el hidrógeno molecular entra en su sistema, interactúa con procesos celulares que van mucho más allá de eliminar radicales libres. Produce efectos en varios aspectos de la salud, incluyendo los siguientes:11

• Equilibrio metabólico y cardiovascular: el hidrógeno regula el equilibrio redox, por lo que ayuda a normalizar la función metabólica y mejorar los marcadores que se relacionan con los niveles de azúcar, el metabolismo de las grasas y la circulación. Los estudios con humanos y animales demuestran que el agua con hidrógeno reduce la oxidación de LDL, mejora los perfiles lipídicos y ayuda a mantener un metabolismo saludable de la glucosa, que son efectos que se relacionan con su efecto en el daño oxidativo en los tejidos.

• Protección cerebral y rendimiento cognitivo: Tyler LeBaron dice que los efectos del hidrógeno en el estrés oxidativo se extienden al cerebro. El hidrógeno es la molécula más pequeña que existe, por lo que penetra con facilidad las membranas celulares y cruza la barrera hematoencefálica. Esto le permite llegar al tejido neuronal e inhibir el daño oxidativo que causa deterioro cognitivo, fatiga y enfermedades neurodegenerativas.

Además, el hidrógeno neutraliza los radicales dañinos y estabiliza la actividad mitocondrial en las neuronas, lo que mejora la concentración mental, el estado de ánimo y la resiliencia ante el estrés físico o psicológico. Hace referencia a estudios que demuestran los beneficios del hidrógeno en la función neurológica, que incluye su uso en la terapia que se administra después de un paro cardíaco para reducir la lesión cerebral, así como sus efectos de protección contra el daño isquémico en el tejido neuronal.

• Rendimiento deportivo : Tyler LeBaron menciona investigaciones que demuestran que el agua con hidrógeno ayuda al cuerpo a manejar el esfuerzo físico porque reduce el estrés oxidativo inducido por el ejercicio. Reduce los niveles de lactato y acorta el tiempo de recuperación después de una actividad extenuante. Además, dijo que los participantes en estudios con hidrógeno informaron menos dolor muscular y fatiga.

De acuerdo con Tyron LeBaron:

“Todos los estudios sobre el hidrógeno demuestran que, en el peor de los casos, no produce ningún beneficio en ciertas áreas y, en el mejor de los casos, produce beneficios significativos. Si se compara eso con la vitamina C o E, u otros antioxidantes y antiinflamatorios, no se nota ningún efecto o reducción en los beneficios, y rara vez se nota una mejora”.

• Limpieza celular y mantenimiento mitocondrial: las células dependen de la autofagia para eliminar los componentes dañados y mantener el orden interno. Este proceso depende de que la producción de energía y las mitocondrias estén en óptimas condiciones. Al parecer, el hidrógeno refuerza este sistema porque ayuda a preservar la integridad de las mitocondrias y promover su renovación, lo que permite que las células mantengan la eficiencia energética y se vuelvan más resistentes al daño a lo largo plazo.

Formas de incorporar el agua con hidrógeno a su rutina

Como acabamos de ver, el agua con hidrógeno produce muchos beneficios, por lo que hacerla parte de su rutina diaria será una estrategia de salud simple pero poderosa. Para obtener mejores resultados, enfóquese en la concentración, el tiempo y la constancia. Aquí cómo hacerlo de forma correcta:

1. Elegir tabletas de alta concentración y calidad: seleccione tabletas de hidrógeno molecular que generan alrededor de 8 a 10 partes por millón (ppm) de hidrógeno cuando se disuelve en agua. La pureza es importante, así que busque productos de alta calidad que cuenten con pruebas independientes que garanticen que no contienen contaminantes.

2. Beberlo rápido para aprovecharlo al máximo: disuelva dos tabletas en 1 litro de agua a temperatura ambiente y una vez que se disuelvan por completo y el agua se vuelva blanca turbia, bébala completamente. Esto suele tardar entre 30 y 90 segundos, pero eso dependerá de la temperatura, lo mejor es que el agua esté a temperatura ambiente. Los niveles de hidrógeno alcanzan un máximo de 10 ppm durante el primer minuto y comienzan a disminuir después de varios minutos, por lo que debe beberla lo antes posible para maximizar la potencia.

3. Dividir las dosis si es necesario: si un litro completo le resulta difícil, puede dividirlo en dos porciones de 500 ml con una tableta cada una. Tomar una dosis por la mañana y otra por la tarde aun brinda beneficios, obtendrá mejores resultados si toma de golpe la dosis completa, en especial, si lo hace con el estómago vacío.

4. Consumir de forma cíclica para mantener la efectividad: tomar descansos periódicos ayuda a mantener la capacidad de respuesta del cuerpo al hidrógeno. Haga una pausa de unos días o de un par de semanas entre el uso regular, o ajuste la frecuencia en función del estrés físico, la enfermedad o las demandas de recuperación, utilice más durante los periodos de alta demanda y menos cuando la carga sea menor.

5. Combinar con un estilo de vida saludable: el agua con hidrógeno maximiza los beneficios de un estilo de vida saludable que incluye: llevar una alimentación nutritiva, hacer ejercicio de forma regular, dormir bien y controlar el estrés. Sus efectos se maximizan cuando se combina con estos pilares de la salud.

El agua con hidrógeno no tiene sabor, olor ni toxicidad, por lo que se adapta muy bien a su vida diaria. Como sabe, considero que las mitocondrias y la energía son la base de todo, por lo que creo que el hidrógeno será un excelente complemento para cualquier régimen para reforzar la salud.

Preguntas frecuentes sobre el hidrógeno molecular

P: ¿Qué es el hidrógeno molecular y en qué se diferencia del hidrógeno normal?

R: El hidrógeno molecular es un gas que se compone de dos átomos de hidrógeno unidos entre sí (H₂). Aunque existen otras formas de hidrógeno como los iones (H⁺) o hidruros (H⁻), se comportan de manera diferente en las reacciones químicas. Cuando bebe agua con hidrógeno, introduce gas H₂ disuelto que, según los estudios, ayuda a regular el estrés oxidativo, la inflamación y la energía celular.

P: ¿Cómo funciona el agua con hidrógeno en el cuerpo?

R: Cuando la bebe, el hidrógeno disuelto penetra con facilidad sus células y la barrera hematoencefálica. Neutraliza de forma selectiva los radicales libres más dañinos, mientras refuerza los sistemas antioxidantes del cuerpo. También activa vías de protección como la Nrf2, que regula cientos de genes de desintoxicación y antioxidantes.

P: ¿Puedo beber agua con hidrógeno todos los días?

R: Sí, su uso diario es seguro y suele recomendarse. El gas hidrógeno no es tóxico, y realizar ciclos ocasionales (tomar descansos breves cada pocas semanas) ayuda a mantener la capacidad de respuesta del cuerpo al hidrógeno a lo largo del tiempo.

P: ¿Debo preocuparme por la concentración de hidrógeno?

R: Sí, ya que la concentración de hidrógeno disuelto determinará la cantidad que llega a sus tejidos. Mientras más alta sea la concentración (alrededor de 8 a 10 partes por millón) mayores serán sus efectos biológicos. Por esta razón, es importante que beba el agua justo después de que se disuelva la tableta de hidrógeno, de lo contrario, la concentración comenzará a disminuir.

P: ¿Cuánto tiempo permanece el hidrógeno en el agua?

R: El gas hidrógeno es ligero y se disipa rápido. Una vez disuelto, solo permanece en concentración máxima unos minutos. Por eso, es mejor beberla justo después de que las tabletas se disuelvan.