📝HISTORIA EN BREVE
- La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) afecta a entre 2.4 y 3.1 millones de personas en Estados Unidos y le cuesta a la economía 50 000 millones de dólares al año. Los síntomas incluyen dolor abdominal, diarrea y pérdida de peso
- Llevar una alimentación rica en azúcares refinados, aceites vegetales y alimentos ultraprocesados altera las bacterias intestinales beneficiosas, reduce las grasas protectoras, aumenta la permeabilidad intestinal y genera inflamación crónica
- Las investigaciones recientes enfatizan los enfoques de alimentación personalizados que utilizan biomarcadores, análisis de IA y datos multiómicos para identificar factores alimentarios individuales y alimentos curativos para el cuerpo de cada paciente
- Reducir el consumo de ácido linoleico (AL) a menos de 5 gramos al día, evitar los aceites vegetales y los alimentos ultraprocesados, y aumentar los carbohidratos provenientes de frutas enteras y arroz blanco para apoyar la reparación intestinal
- Fomente el crecimiento de Akkermansia muciniphila con alimentos ricos en polifenoles, utilice Saccharomyces boulardii después de los antibióticos, añada alimentos antiinflamatorios y optimice los niveles de vitamina D mediante una exposición segura al sol
🩺Por el Dr. Mercola
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) afecta a entre 2.4 y 3.1 millones de personas en Estados Unidos,1 con un coste para la economía de alrededor de 50 000 millones de dólares al año. 2 Se caracteriza por inflamación del tracto digestivo, lo que provoca dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso, fatiga y, en casos graves, daño intestinal y mala absorción de nutrientes. Si no se trata, podría derivar en cáncer de colon. 3
Por lo tanto, la alimentación influye mucho en los brotes de la EII. En concreto, se ha demostrado que los alimentos que contienen azúcar refinada, aceites vegetales y otros ingredientes ultraprocesados agravan la EII. 4
Aunque los médicos por lo general recomiendan corregir la alimentación al averiguar qué causa los brotes, este enfoque de prueba y error podría causar más problemas de salud. Para revertir esta situación, los científicos proponen la nutrición de precisión, es decir, adaptar un conjunto de recomendaciones de salud para controlar la EII, ya que cada intestino es tan único como su huella dactilar.
La alimentación al estilo occidental promueve la inflamación al alterar el microbioma intestinal
En un estudio que se publicó en Frontiers in Immunology, los investigadores exploraron cómo los hábitos alimenticios al estilo occidental influyen en el riesgo de padecer EII a través del microbioma intestinal. En esencia, esta alimentación es rica en azúcares refinados y alimentos ultraprocesados, esto causa una disfunción inmunológica y un desequilibrio microbiano, lo que debilita la barrera intestinal y promueve la inflamación persistente. Este cambio disminuye los compuestos protectores, como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), lo que hace que la mucosa intestinal sea más permeable. 5
El estudio, que fue dirigido por investigadores de la Universidad de Ljubljana en Eslovenia, utilizó un enfoque de biología de sistemas, que es un método que integra grandes conjuntos de datos biológicos para observar cómo la alimentación afecta al microbioma intestinal, la señalización inmunitaria y la función de la barrera intestinal. El objetivo del equipo fue identificar “las vías reguladoras clave y las interacciones moleculares que promueven la progresión de la enfermedad”.6
• Las bacterias dañinas dominan los intestinos de las naciones occidentales: los pacientes con EII, en particular los que viven en naciones industrializadas, experimentan microbiomas intestinales dominados por bacterias tolerantes al oxígeno que prosperan cuando la barrera intestinal está comprometida.
Por el contrario, las bacterias beneficiosas intolerantes al oxígeno, como la Akkermansia muciniphila, que ayudan a mantener la capa de moco y producen AGCC protectores, disminuyen de forma significativa. Los AGCC, como el butirato, el acetato y el propionato, son fuentes de energía importantes para los colonocitos y ayudan a suprimir la inflamación.
• El riesgo de intestino permeable aumenta: el aumento de la permeabilidad del intestino permite que fragmentos bacterianos y endotoxinas se deslicen al torrente sanguíneo, donde activan las células inmunitarias que liberan moléculas inflamatorias como citocinas y factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α). Los investigadores observaron que este ciclo podría volverse autosostenible, lo que dificulta que el cuerpo desactive la activación inmunitaria incluso cuando se eliminan los factores que la provocaron:7
“La evidencia emergente sugiere que los factores de alimentación influyen de forma significativa en la función de barrera, y que los patrones de alimentación al estilo occidental, ricos en emulsionantes y edulcorantes artificiales, exacerban aún más la disfunción epitelial. El aumento de la permeabilidad que se observó en la EII también se asocia con alteraciones en la capa de mucina, ya que una menor expresión de la mucina 2 (MUC2), que es un componente clave de la mucina, se reporta con frecuencia en pacientes con enfermedad activa”.
• La inflamación inducida por la alimentación fue más pronunciada: este estudio también respalda mi postura contra las grasas omega-6, ya que consumirlas en exceso daña la salud digestiva y celular en general:8
“Cuando se consumen en exceso, sobre todo en el contexto del procesamiento industrial de alimentos, estos ácidos grasos podrían alterar la homeostasis microbiana, promover la liberación de mediadores proinflamatorios y comprometer la integridad de la barrera intestinal. Estas alteraciones se han asociado con un riesgo mayor de enfermedad inflamatoria intestinal y cáncer”.
• Cómo el azúcar refinado afecta la salud intestinal: el modelo de biología de sistemas permitió al equipo visualizar las interacciones como una red en lugar de reacciones aisladas. Con este método analítico, el equipo observó que el consumo excesivo de azúcar refinada afecta en gran medida la salud del microbioma intestinal:9
"Se ha demostrado que el consumo de azúcares refinados, en particular los procedentes de bebidas azucaradas, altera la microbiota intestinal, lo que aumenta la proporción Firmicutes/Bacteroidetes y reduce los niveles de bacterias beneficiosas productoras de butirato, como Lachnobacterium. Estos cambios se relacionan con un aumento de la permeabilidad intestinal y la endotoxemia, lo que a su vez promueve la inflamación local y sistémica".
• La conexión entre el consumo de sal ultraprocesada y la activación inmunológica: el estudio observó que la sal refinada de alimentos ultraprocesados aumentó la producción de células Th17, que es una célula inmunitaria que libera interleucina-17, la cual es una citocina que se conoce por impulsar la inflamación en enfermedades autoinmunes, incluyendo la EII. 10
De las conjeturas a la orientación basada en datos
En otro estudio, que se publicó en Crohn's & Colitis 360, los investigadores también exploraron cómo la nutrición personalizada podría transformar el tratamiento de la EII. En concreto, describieron la Precision Nutrition Initiative, que es un esfuerzo a gran escala para sustituir el enfoque estandarizado de los planes de alimentación para la EII por un sistema basado en datos que adapte el perfil biológico de cada persona a alimentos específicos. 11
El objetivo fue ayudar a los pacientes a identificar qué alimentos provocan inflamación en sus cuerpos, que son únicos, y cuáles favorecen la curación, con el uso de datos medibles en lugar de recurrir al método de prueba y error. 12
• La alimentación es la base del tratamiento de la EII: los investigadores revisaron años de datos clínicos y moleculares que demuestran que incluso cuando dos pacientes comen los mismos alimentos, sus respuestas difieren en gran medida. Por ejemplo, una persona con enfermedad de Crohn podría sufrir un brote después de consumir vegetales ricos en fibra, mientras que otra se beneficia mucho de ellos. Estas diferencias se deben a variaciones en la genética, la microbiota intestinal, la función inmunológica y las vías metabólicas.
En lugar de tratar la alimentación como un factor externo del estilo de vida, los autores argumentaron que debería considerarse una herramienta terapéutica activa. Enfatizaron que las recomendaciones de alimentación deben evolucionar, y pasar de generalidades a intervenciones personalizadas que se basen en biomarcadores.
• La Precision Nutrition Initiative se organiza en torno a cuatro métodos sinérgicos: el primero se centra en ensayos clínicos diseñados para probar cómo diferentes patrones de alimentación controlan los síntomas de la EII. La segunda consiste en identificar biomarcadores que reflejen si un alimento específico beneficia o perjudica el intestino.
El tercer enfoque se centra en identificar los factores de alimentación que causan la EII, con el uso de análisis avanzados para descubrir relaciones ocultas entre los patrones alimentarios y la actividad inmunológica. Por último, el cuarto utiliza inteligencia artificial (IA) para analizar grandes conjuntos de datos, predecir respuestas individualizadas y recomendar planes de alimentación adaptados a su firma molecular.
• Los alimentos son un sistema interconectado: a diferencia de estudios anteriores que examinaron nutrientes aislados para controlar la EII, este estudio mencionado considera la alimentación como un sistema integral que afecta a todo. Los alimentos interactúan con los microbios intestinales, que a su vez influyen en las vías inmunitarias, lo que produce un efecto dominó que repercute en la actividad de la enfermedad.
Los investigadores propusieron utilizar la multiómica (del término "ómicos", que se refiere a múltiples conjuntos de datos biológicos), la cual combina datos de genómica (genes), transcriptómica (actividad genética), proteómica (proteínas) y metabolómica (subproductos metabólicos) para comprender el panorama biológico completo de la inflamación que induce la alimentación.
• Utilizar IA para hacer que las recomendaciones alimentarias sean medibles y adaptables: los investigadores describieron planes para crear un sistema de apoyo a la toma de decisiones impulsado por IA tanto para pacientes como para médicos. Este sistema aprendería de forma continua de cada comida, resultado de prueba y registro de síntomas, y luego ajustaría las recomendaciones de alimentación en consecuencia.
En otras palabras, la IA podría ayudar a los pacientes a identificar los alimentos que les resultan "seguros" y los que les provocan reacciones adversas mediante un proceso evolutivo basado en la evidencia, en lugar de depender de alimentaciones rígidas o conjeturas. Con el tiempo, estos patrones de datos personalizados podrían utilizarse para diseñar planes de alimentación terapéuticos que restauren la diversidad del microbioma y reduzcan la inflamación sin agravar aún más la EII.
• Implicaciones prácticas para los pacientes: en lugar de probar tendencias de alimentación aleatorias, se guiará por datos objetivos que demuestran cómo reacciona su cuerpo a alimentos específicos. Las pruebas de biomarcadores podrían llegar a demostrar si las bacterias intestinales responden mejor a un alimento determinado o a otro diferente.
• Los investigadores destacaron la necesidad de mejorar este campo de investigación: señalaron que la nutrición es una de las áreas menos estandarizadas en el manejo de la EII, a pesar de su influencia fundamental en la actividad de la enfermedad. Como se indica en el resumen del estudio:13
Tome control de su EII antes de que arruine su salud
No es necesario esperar a que las herramientas nuevas para el tratamiento de la EII lleguen a las clínicas. Puede recuperar la salud de su intestino y retomar el control de su cuerpo ahora mismo si mejora su alimentación y lleva un seguimiento de su progreso con la ayuda de las herramientas digitales más recientes.
La plataforma de salud Pax incluye Mercola Lab, que es una herramienta integrada que combina análisis de sangre caseros con análisis avanzados para realizar un seguimiento de aspectos como la inflamación y la recuperación intestinal a lo largo del tiempo. La función de inteligencia artificial de la aplicación también le ayuda a registrar sus alimentos, analizar su consumo de alimentos e interpretar datos nutricionales en tiempo real. Ahora bien, estas son algunas sugerencias básicas que puede utilizar para empezar a sanar su intestino hoy mismo:
1. Reduzca el consumo de AL para reconstruir su intestino desde cero: una estrategia importante que puede hacer para reparar la salud de su intestino es reducir el consumo de ácido linoleico (AL) tanto como pueda. Esta grasa poliinsaturada (PUF, por sus siglas en inglés) omega-6, que tiene efectos inflamatorios y se encuentra en aceites vegetales y alimentos ultraprocesados, 14 interfiere con la función de las mitocondrias y aumenta el estrés oxidativo, lo que empeora la inflamación intestinal.
Mantenga su consumo de AL por debajo de 5 gramos por día, aunque lo ideal sería menos de 2 gramos. A partir de ahí, optimice su consumo de carbohidratos para favorecer la recuperación intestinal. La mayoría de los adultos necesitan alrededor de 250 gramos al día de alimentos enteros.
Si su intestino está muy comprometido, evite la fibra al principio y concéntrese en sanar su intestino con carbohidratos suaves como la fruta entera y el arroz blanco, y alimentos que ayuden a sanar el intestino, como el caldo de huesos. Una vez que mejore la digestión, reintroduzca poco a poco los alimentos ricos en fibra para fortalecer la mucosa intestinal.
2. Fomente el crecimiento de Akkermansia muciniphila: esta bacteria beneficiosa ayuda a mantener un microbioma equilibrado y una barrera intestinal saludable. Lo ideal es que represente entre el 3 % y el 5 % de la población del microbioma intestinal. Para nutrirla, consuma frutas ricas en polifenoles como las moras azules, junto con alimentos que contengan inulina, como el ajo, los espárragos, los plátanos y los puerros.
También puede tomar un suplemento postbiótico de Akkermansia. Sin embargo, antes de elegir esta alternativa, deje que su cuerpo tenga tiempo para recuperarse de los aceites vegetales. Un descanso de seis meses ayuda a que las mitocondrias se curen y restablece un entorno intestinal en el que la Akkermansia puede prosperar.
3. Reconstruya su microbioma después de los antibióticos con Saccharomyces boulardii: los antibióticos eliminan las bacterias dañinas de su cuerpo, pero una desventaja importante es que también atacan a sus bacterias beneficiosas, lo que a la larga afectará la salud intestinal a largo plazo.
Ahora bien, si es necesario tomar un antibiótico para tratar una infección peligrosa, reponga la flora intestinal con Saccharomyces boulardii, que es una levadura probiótica, la cual ayuda a restablecer el crecimiento microbiano y reduce el riesgo de diarrea asociada a los antibióticos, lo que hace que la recuperación sea más fácil y rápida.
4. Agregue más alimentos antiinflamatorios a su alimentación: como ya se mencionó, los alimentos ultraprocesados están llenos de ingredientes que hacen que la EII empeore. Aunque eliminarlos de su alimentación favorecerá la salud intestinal, es importante llenar ese vacío con alimentos antiinflamatorios. Entre ellos se incluyen moras azules, yogur casero, salmón salvaje de Alaska y té matcha auténtico.
5. Optimice sus niveles de vitamina D: la vitamina D influye en el equilibrio inmunológico y la reparación de la barrera intestinal, y la mejor fuente es la luz del sol, alrededor del mediodía. Sin embargo, evite salir al aire libre durante este tiempo hasta que haya reducido su consumo de AL durante al menos seis meses para evitar quemaduras solares y daños en la piel. El AL se incorpora a las células de la piel, que reaccionan con los rayos ultravioleta y provocan estrés oxidativo y daño en el ADN.
Por lo general se necesitan dos años de seguir una alimentación baja en ácido linoleico para eliminarlo del cuerpo, aunque el proceso podría acelerarse. Una forma de lograrlo es aumentar el consumo de C15:0 (ácido pentadecanoico).
Además, compruebe sus niveles de vitamina D mediante un análisis de sangre, y procure alcanzar un nivel de entre 60 y 80 nanogramos por mililitro (ng/mL). Según las investigaciones, este parece ser el rango que proporciona los mayores beneficios para la salud en general.
Preguntas frecuentes sobre la nutrición personalizada para la enfermedad inflamatoria intestinal
P: ¿Qué causa la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y cómo afecta al cuerpo?
R: La EII se desarrolla cuando el sistema inmunológico ataca por error el tracto digestivo, lo que causa inflamación crónica. Esto conlleva síntomas como dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso, fatiga y deficiencias nutricionales. Si no se trata, podría derivar en complicaciones graves como daños intestinales o incluso cáncer de colon. Esta afección es muy común en los países occidentales, donde los hábitos alimenticios incorrectos contribuyen a alterar el microbioma intestinal y a debilitar las barreras intestinales.
P: ¿Cómo influyen las alimentaciones al estilo occidental en los síntomas de la EII y cómo los agrava?
R: Según una investigación que se publicó en Frontiers in Immunology, las alimentaciones al estilo occidental, ricas en azúcares refinados, aceites vegetales y alimentos ultraprocesados, alteran el equilibrio de las bacterias en el intestino. En concreto, este tipo de alimentación favorece las bacterias dañinas en lugar de las beneficiosas. Además, el consumo excesivo de grasas omega-6 que proceden de aceites vegetales, sal refinada y bebidas azucaradas intensifica la disfunción inmunológica, lo que perpetua la inflamación crónica en todo el cuerpo.
P: ¿Qué es la “nutrición de precisión” y en qué se diferencia de las alimentaciones tradicionales para la EII?
R: La nutrición de precisión reemplaza los consejos genéricos de alimentación con planes personalizados adaptados a su cuerpo. Este método utiliza datos del microbioma intestinal, la genética y el metabolismo para determinar qué alimentos sanan el intestino y cuáles lo inflaman. Los investigadores pretenden utilizar biomarcadores e inteligencia artificial (IA) para predecir la respuesta del cuerpo a diferentes alimentos, lo que le ayuda a identificar los alimentos que le resultan "seguros" y los que le provocan reacciones adversas, en lugar de depender del método de prueba y error.
P: ¿Cómo puedo empezar a mejorar mi salud intestinal?
R: Primero aborde su alimentación. Limite el consumo de ácido linoleico (AL) a menos de 5 gramos al día y asegúrese de consumir suficientes carbohidratos saludables bajos en fibra para reparar el metabolismo energético intestinal. La mayoría de los adultos necesitan unos 250 gramos de carbohidratos al día. Reintroduzca poco a poco la fibra una vez que mejore su digestión.
Favorezca las bacterias beneficiosas como la Akkermansia muciniphila mediante el consumo de frutas ricas en polifenoles (como los frutos rojos) y alimentos que contienen inulina (como el ajo y los espárragos). Cuando termine de utilizar antibióticos, tome Saccharomyces boulardii, que es una levadura probiótica que ayuda a restablecer el equilibrio del microbioma intestinal.
P: ¿Por qué es tan importante la vitamina D para recuperarse de la EII y cómo puedo optimizar su consumo?
R: La vitamina D tiene un impacto fundamental para mantener el equilibrio inmunológico y reparar la barrera intestinal. Procure exponerse con moderación al sol todos los días durante el mediodía, cuando los rayos UVB son más intensos, pero solo después de reducir el consumo de ácido linoleico (AL) durante al menos seis meses, ya que el exceso de AL en el tejido cutáneo podría reaccionar con la luz del sol y causar estrés oxidativo. Mientras tanto, procure exponerse al sol a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.
Para eliminar más rápido el AL, aumente su consumo de C15:0 (ácido pentadecanoico), que es una grasa beneficiosa presente en los productos lácteos de animales alimentados con pastura. Por último, mantenga sus niveles de vitamina D entre 60 y 80 ng/ml para tener una función intestinal e inmunológica óptima.
🔍Fuentes y Referencias
- 1 CDC, IBD Facts and Stats
- 2 Clinical Gastroenterology and Hepatology Volume 23, Issue 3, February 2025, Pages 386-395
- 3 CDC, Inflammatory Bowel Disease (IBD) Basics
- 4 News Medical, October 12, 2025
- 5, 6, 7, 8, 9 Front. Immunol. 16:1621334
- 10 Cytokine & Growth Factor Reviews Volume 83, June 2025, Pages 35-44
- 11, 12, 13 Crohns Colitis 360. 2020 Oct 19;2(4):otaa087
- 14 Cincinnati GI, Precision Nutrition: A Healthy Gut Diet Approach to IBD