📝 HISTORIA EN BREVE

  • Un estudio que se publicó en AIMS Microbiology descubrió que muchos dispensadores de agua comerciales albergan más bacterias que el agua de la llave debido a la formación de biopelículas y a un mal mantenimiento, lo que genera preocupación por la salud pública en oficinas, hogares y sistemas de uso público en todo el mundo
  • Las biopelículas son capas viscosas de bacterias que se adhieren a superficies húmedas como dispensadores de agua, tuberías e instrumental médico, lo que dificulta que se eliminen gérmenes con desinfectantes o incluso antibióticos
  • En Arizona, el 73 % de las máquinas expendedoras de agua superaron los límites establecidos por la EPA para el crecimiento bacteriano. Estos hallazgos consistentes sugieren un problema de higiene sistémico en los sistemas de dispensación, no en el suministro de agua en sí
  • Para mantener los dispensadores de agua seguros, límpielos cada dos o cuatro semanas con vinagre o cloro diluido (pero nunca con ambos a la vez); recuerde que los sistemas UV ayudan a reducir los microbios, pero no sustituyen la limpieza manual regular
  • Para protegerse de contaminantes dañinos, limpie su dispensador de agua con regularidad, elija botellas de acero inoxidable y filtre su agua

🩺 Por el Dr. Mercola

El dispensador de agua de su oficina no parece un peligro para la salud, ya que es donde llena su botella, charla con sus compañeros o toma un descanso durante el trabajo.1 Parece bastante limpio, y la mayoría de nosotros damos por sentado que es una opción más segura que lo que sale de la llave.

Lo mismo ocurre con los dispensadores que están en nuestras casas. Ya sea que tenga un sistema de sobremesa o uno grande para garrafones, se siente como una mejora pequeña, algo que debería hacer que nuestra agua potable sea más limpia. Pero lo que nadie espera es que estos dispensadores cotidianos podrían esconder más de lo que aparentan.

Los dispensadores de agua podrían contener más bacterias que el agua de la llave

Una revisión global que se publicó en AIMS Microbiology2 examinó si los dispensadores de agua comerciales proporcionan agua más limpia y segura que el agua de la llave. Los investigadores analizaron más de 70 estudios que se realizaron en varios países, y compararon la contaminación bacteriana, los indicadores de calidad del agua y la efectividad de los protocolos de limpieza. Sus hallazgos plantean preocupaciones serias de salud pública, sobre todo en lo que respecta a los lugares de trabajo y los sistemas de uso público.

El equipo analizó datos de Europa, Estados Unidos, Canadá, Malasia, Brasil y otros países, y evaluaron los sistemas de dispensación en el punto de uso (POU, por sus siglas en inglés) y los sistemas de dispensación de bebidas embotelladas. En todas las regiones, descubrieron que los dispensadores presentaron con frecuencia mayor contaminación microbiana que el agua municipal que los abastecía.3

• El agua de la llave a menudo tuvo menos bacterias que el agua del dispensador: en todos los países, los dispensadores presentaron de forma repetida niveles más elevados de bacterias dañinas. Por ejemplo, en Brasil, el 76.6 % de las muestras de dispensadores contenían coliformes, en comparación con solo el 36.4 % de las muestras de la llave. En Arizona, el 73 % de las máquinas expendedoras de agua superaron los límites establecidos por la EPA para el crecimiento bacteriano. Estos hallazgos consistentes sugieren un problema de higiene sistémico en los sistemas de dispensación, y no en el suministro de agua en sí.4

• Las biopelículas son abundantes en los dispensadores de agua: estas son comunidades microbianas estructuradas que se acumulan dentro de los dispensadores de agua y son lugares de reproducción perfectos para los organismos. Las biopelículas, resbaladizas y viscosas, liberan de forma continua células planctónicas y subproductos metabólicos en el agua (hablaré de las biopelículas en detalle en la siguiente sección).

• La desinfección no se realiza con la frecuencia suficiente: el estudio recomienda limpiar cada dos a cuatro semanas, o incluso cada semana para los sistemas de uso intensivo. Sin embargo, la mayoría de los dispensadores comerciales no siguen esta recomendación.

"Hay que limpiar los tubos y cambiar los filtros con regularidad", afirmó Ryan Sinclair, doctor en filosofía y máster en salud pública, microbiólogo ambiental de la Universidad de Loma Linda e investigador principal del estudio. "Filtrar el cloro residual que hay en el agua crea una situación ideal para el crecimiento de bacterias".5

• Las bacterias peligrosas amenazan a las poblaciones vulnerables: se descubrieron organismos patógenos como Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus, Candida y Klebsiella en muestras de dispensadores y fuentes de refrescos. Estas bacterias podrían causar neumonía, infecciones del torrente sanguíneo y enfermedades gastrointestinales, sobre todo en niños, personas mayores o personas con el sistema inmunológico débil. Algunas muestras incluso presentaron material genético de cepas que causan enfermedades.6

• Los niveles de recuento heterotrófico en placas (HPC, por sus siglas en inglés) superaron los límites de seguridad en la mayoría de los casos: los niveles de HPC constituyen una medida general del crecimiento bacteriano en el agua. Cuando aumentan los niveles de HPC, esto indica que el dispensador podría convertirse rápido en un foco de reproducción de bacterias, incluyendo especies dañinas, sobre todo si la máquina no se limpia ni se mantiene con regularidad.

En Estados Unidos, el 73 % de las muestras de dispensadores de agua presentaron niveles de HPC superiores al límite recomendado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de 500 unidades formadoras de colonias por mililitro (UFC/mL). Se obtuvieron resultados similares en el Reino Unido, Irán y Brasil.7

• Las soluciones requieren un mejor diseño y supervisión: el estudio recomienda incorporar materiales resistentes a la biopelícula, utilizar superficies con nanopartículas y adoptar protocolos de desinfección rutinarios con peróxido de hidrógeno. No obstante, los autores advierten que la tecnología por sí sola no es suficiente.8

Aquí hay una lista de las bacterias y microbios más comunes que se descubrieron durante el estudio:9

Bacterias coliformes

Un grupo de bacterias que se utiliza para detectar una posible contaminación fecal

Presente en hasta el 76.6 % de las muestras de dispensadores en Brasil, indica un fallo en la higiene

Pseudomonas aeruginosa

Podría causar neumonía, erupciones cutáneas e infecciones del tracto urinario

Crece en ambientes húmedos y cálidos, como tuberías y llaves

La bateria E. coli (Escherichia coli)

Algunas cepas podrían causar diarrea y enfermedades graves transmitidas por los alimentos

Se detectó en sistemas donde no se les brindó mantenimiento a los filtros

Estafilococo

Podría causar infecciones cutáneas, intoxicación alimentaria e infecciones del torrente sanguíneo

Podría propagarse por contacto compartido de boquillas o por una mala limpieza

Klebsiella

Asociada con la neumonía y las infecciones adquiridas en el hospital

Se observó tanto en muestras de agua como en piezas internas del dispensador

Candida (levadura)

Podría causar candidiasis oral e infecciones por hongos

Indica un crecimiento microbiano excesivo en condiciones húmedas y sucias

Recuento heterotrófico en placas (HPC)

Medida general del crecimiento microbiano, no siempre es perjudicial, pero los niveles elevados sugieren una mala higiene

El 73 % de las muestras en Estados Unidos superaron el límite de seguridad de la EPA de 500 UFC/ml

Legionella (solo en ocasiones)

Causa la enfermedad del legionario, que es una infección pulmonar grave

Poco frecuente pero peligrosa, sobre todo en sistemas de agua estancada o caliente

Por qué debería prestar atención a las biopelículas

Las biopelículas son capas viscosas que se forman cuando las bacterias o los hongos se adhieren a una superficie y forman una comunidad. Podrían formarse en cualquier superficie que permanezca húmeda, como las piedras de río, los catéteres hospitalarios, las botellas de agua e incluso en los dientes. Una vez establecidas, las biopelículas funcionan como capas protectoras que ayudan a las bacterias a resistir la limpieza, los desinfectantes e incluso los antibióticos.10

Según un estudio reciente de Nature Communications11 de la UC Riverside, existen características específicas de las biopelículas que ayudan a explicar por qué se adhieren con tanta facilidad, lo cual es información que es más importante para su rutina cotidiana de lo que podría esperar.

• Las biopelículas funcionan como una fortaleza para las bacterias: una vez que los microbios se adhieren a la superficie, crean un escudo similar a un pegamento que los mantiene anclados y seguros. Esto hace que la limpieza sea menos efectiva y que las infecciones sean más difíciles de tratar.

• Se adhieren a las superficies mediante estructuras parecidas a pelos llamadas fimbrias: las fimbrias ayudan a las bacterias a adherirse a plásticos, metales o caucho, materiales comunes en dispensadores de agua, tuberías y llaves. Las bacterias no pueden comenzar a formar una biopelícula sin estas estructuras.

• Los métodos de limpieza estándar a menudo no alcanzan la capa de biopelícula: incluso después de la desinfección, las bacterias en las biopelículas podrían sobrevivir y volver a crecer en cuestión de días. Por eso es necesario fregar y limpiar a fondo con regularidad, sobre todo las máquinas de uso intensivo.

• Las biopelículas crean riesgos de higiene a largo plazo en entornos compartidos: desde herramientas de hospital hasta fuentes de refrescos y dispensadores de agua de oficina, cualquier superficie que permanezca húmeda y se toque con frecuencia podría convertirse en una fuente de biopelículas sin un mantenimiento adecuado.

Cómo limpiar un dispensador de agua

Ya sea en casa o en la oficina, el dispensador de agua que utilice necesita una limpieza regular para evitar que se formen biopelículas. La buena noticia es que mantenerlo limpio no requiere nada sofisticado, solo unos pocos artículos básicos, algo de atención y un poco de constancia.12

1. Desenchufe el dispensador y retire la botella o cierre la válvula: apague siempre el aparato antes de limpiarlo.  En el caso de los modelos que se llenan por la parte inferior o superior, retire la botella y compruebe si hay derrames. En los modelos con filtro, cierre la válvula de suministro de agua y retire el filtro si es necesario. Otro consejo es que no utilice cloro en sistemas de agua caliente con dispensador.13

2. Seleccione una solución de limpieza segura: utilice una mezcla de cloro diluido o una solución simple de vinagre. Para usar cloro, mezcle una cucharada de cloro sin fragancia con 1 galón de agua. Para usar vinagre, combine vinagre blanco y agua en una proporción de 1:1. Nunca mezcle cloro y vinagre. El cloro desinfecta rápido, mientras que el vinagre es efectivo para eliminar la cal y los malos olores.

3. Llene el depósito y las líneas internas con la solución: vierta con cuidado la solución de limpieza elegida en el depósito del dispensador, lo que deja que corra por las líneas internas. Déjelo reposar durante 10 minutos si utiliza cloro, o de 20 a 30 minutos si utiliza vinagre.

4. Enjuague el sistema a través de las llaves de agua fría y caliente: deje salir un poco de la solución de limpieza por cada llave para que se mueva a través de todas las partes internas del dispensador. A continuación, frote el interior con un cepillo limpio para botellas, y preste atención a las esquinas y a la zona de la llave (la llave pequeña en la parte frontal del dispensador por donde sale el agua).

5. Vacíe, enjuague y repita hasta que no haya olor: vacíe toda la solución restante, luego enjuague el sistema con agua potable limpia al menos dos o tres veces para asegurarse de que no queden agentes de limpieza. Si aún percibe olor a cloro o vinagre, vuelva a enjuagarlo.

6. Limpie el exterior y la bandeja de goteo, luego vuelva a ensamblar: limpie las boquillas, la bandeja de goteo, los botones y el cuello de la botella (para unidades de carga superior/inferior). Si la unidad utiliza un filtro, reinstálelo o sustitúyalo. Seque por completo el aparato antes de volver a enchufarlo.

6 estrategias sencillas para limpiar un dispensador de agua

1. Limpie las superficies exteriores al menos una vez a la semana.

2. Limpie a fondo el depósito y las tuberías cada dos o cuatro semanas.

3. Utilice solo vinagre o cloro diluido; nunca juntos.

4. Sustituya los filtros según las recomendaciones del fabricante.

5. Enjuague bien después de la limpieza hasta que no quede ningún olor ni sabor.

6. Lleve un seguimiento de las fechas de limpieza para evitar que vuelva a formarse la biopelícula.

¿Las máquinas de desinfección UV pueden sustituir una buena limpieza?

Si alguna vez ha sentido curiosidad por la desinfección UV y si hace que el agua sea más segura, no es el único. Los sistemas UV son una forma efectiva y sin productos químicos para inactivar microorganismos, incluyendo los resistentes al cloro como Giardia y Cryptosporidium.

Son fáciles de mantener y no alteran el sabor ni el olor del agua. Sin embargo, la radiación UV solo funciona sobre los microbios, no sobre los productos químicos, y no impide que se forme biopelícula en las superficies. Se recomienda utilizarlo como una protección adicional, no como sustituto de la limpieza habitual.14

Las personas suelen preferir el vinagre o el cloro porque ambos son una forma sencilla y fiable de limpiar diferentes tipos de suciedad. La acidez suave del vinagre tiene la suficiente potencia como para disolver los depósitos minerales y las manchas sin dañar la mayoría de las superficies, lo que lo convierte en una opción delicada para el uso diario.15 Por otro lado, el vinagre es valorado por su capacidad para matar bacterias, hongos y virus rápido.16 Estas son opciones de limpieza efectivas y asequibles para diversas necesidades.

Tanto el vinagre como el cloro podrían ayudar a limpiar los dispensadores de agua, pero funcionan de maneras diferentes. Esta tabla indica cuándo cada opción tiene más sentido.

Vinagre (1:1)

Elimina con efectividad la acumulación de minerales, deja poco olor tras el enjuague y es suave con muchos plásticos

Es más lento para eliminar los microbios, por lo que necesita un contacto más prolongado

Mantenimiento de baja carga biológica y descalcificación

Cloro (~50 a 100 ppm)

El cloro tiene una acción bactericida de amplio espectro más rápida; su efectividad está muy validada en el sector de servicios alimentarios

Debe enjuagarse a fondo, ya que puede corroer metales o caucho si es demasiado fuerte o prolongado

Desinfección periódica, entornos de mucho uso

Preguntas frecuentes sobre la seguridad de los dispensadores de agua

P: ¿Es seguro beber del agua de los dispensadores de las oficinas?

R: Podrían serlo, pero solo si se limpian y mantienen con regularidad. Los estudios demuestran que muchos dispensadores de agua en oficinas superan los límites de seguridad bacteriana cuando los programas de limpieza son irregulares, lo que permite que se acumulen biopelículas y microbios en su interior.

P: ¿Con qué frecuencia se debe limpiar un dispensador de agua?

R: La mayoría de los expertos recomiendan una limpieza profunda cada 2 a 4 semanas, y cada semana para los dispensadores de oficina o públicos de mucho uso. Se recomienda limpiar las boquillas y las bandejas de goteo cada semana o incluso a diario.

P: ¿Los dispensadores de agua UV eliminan las bacterias?

R: Los sistemas UV podrían reducir algunos microbios en el agua corriente, pero no impiden que se formen biopelículas en las superficies internas. Deben utilizarse como complemento, no como sustituto, de la limpieza habitual.

P: ¿Es más seguro el agua de la llave que el agua de un dispensador?

R: En muchos casos, sí. Los estudios han demostrado que un mal mantenimiento hace que los dispensadores tengan niveles de bacterias más elevados que el agua de la llave que los alimenta.

P: ¿Qué bacterias crecen en los dispensadores de agua y por qué la formación de biopelículas es importante?

R: Los microbios comunes incluyen las bacterias coliformes, Pseudomonas aeruginosa, E. coli, Staphylococcus y Klebsiella. Estos microorganismos proliferan porque las biopelículas (es decir, capas viscosas de bacterias) protegen a los gérmenes de los productos de limpieza y les permiten regenerarse rápido.

P: ¿La Legionella puede crecer en los dispensadores de agua?

R: Es poco común pero posible, sobre todo en sistemas con agua estancada, temperaturas cálidas o un mal mantenimiento. Si bien no es un hallazgo central en la mayoría de los estudios sobre dispensadores, es un riesgo conocido en los sistemas de agua que no se manejan de forma adecuada.

P: ¿Cuál es la mejor forma de desinfectar un dispensador: vinagre o cloro?

R: Ambos funcionan cuando se utilizan de manera correcta. El vinagre es ideal para la acumulación ligera de sarro y minerales, mientras que el cloro diluido actúa más rápido para eliminar las bacterias en entornos de mucho uso. Nunca los mezcle y enjuáguelos muy bien.

P: ¿Los filtros de los dispensadores evitan el crecimiento bacteriano?

R: No por sí mismos. Los filtros podrían mejorar el sabor y reducir ciertos contaminantes, pero si no se reemplazan de forma periódica, podrían convertirse en fuentes de proliferación bacteriana. Solo funcionan de forma correcta si se limpian con regularidad.