📝 HISTORIA EN BREVE
- Las alimentaciones sin gluten se concibieron en un inicio para los niños con afecciones médicas como la enfermedad celíaca, la alergia al trigo y la sensibilidad al gluten no celíaca
- Una revisión que se publicó en Frontiers in Nutrition descubrió que las alimentaciones sin gluten, cuando no son necesarias, podrían causar deficiencias nutricionales y aumentar los riesgos para la salud de los niños
- Un estudio reciente que se publicó en The American Journal of Gastroenterology descubrió que los pacientes jóvenes presentaron un aumento significativo en los niveles de arsénico y otros metales en la orina después de tan solo seis meses de no consumir gluten
- Cuando se cocina de forma adecuada, el arroz blanco podría ser una mejor opción que el arroz integral porque es más fácil de digerir y contiene menos arsénico y metales pesados
- En lugar de eliminar los alimentos que son buenos para su intestino, incluya carbohidratos saludables, elija grasas estables en lugar de aceites de semillas y aprenda a calmar sus miedos relacionados con los alimentos
🩺 Por el Dr. Mercola
Las alimentaciones sin gluten se crearon en un inicio para los niños con afecciones graves como la enfermedad celíaca, la alergia al trigo y la sensibilidad al gluten no celíaca. Evitar el gluten es esencial para proteger la salud de estos niños. Sin embargo, cuando se elimina el gluten de su alimentación sin que presenten estas afecciones, el resultado podría ser perjudicial.1
En lugar de mejorar el bienestar, las restricciones innecesarias de gluten podrían causar deficiencias nutricionales. Los datos indican que solo el 1 % (alrededor de 1 de cada 133) de las personas en Estados Unidos padecen la enfermedad celíaca2 (que es una enfermedad autoinmune) y se estima que el 83 % de ellas no han sido diagnosticadas o han recibido un diagnóstico erróneo.3 Sin embargo, el 11 % de los consumidores en Estados Unidos reportan seguir una alimentación sin gluten.4
Esta discrepancia preocupa a los investigadores, ya que cuando un tipo de alimentación destinado a las personas con una afección médica grave se convierte en una tendencia, podría causar problemas que afectan a las familias de maneras inesperadas.
Reflexione antes de que su hijo lleve una alimentación sin gluten
Un estudio exhaustivo que se publicó en Frontiers in Nutrition advierte que, aunque las alimentaciones sin gluten son esenciales para los niños con ciertas afecciones médicas, adoptarlas sin orientación médica podría conllevar graves riesgos nutricionales y de desarrollo.
Los investigadores llevaron a cabo una revisión exhaustiva de estudios publicados entre 1990 y 2025, y examinaron años de datos sobre la enfermedad celíaca, la alergia al trigo, la sensibilidad al gluten no celíaca y los niños que no consumen gluten sin un diagnóstico confirmado. Los investigadores descubrieron que:5,6
• Las alimentaciones sin gluten no son más saludables: los alimentos procesados sin gluten suelen ser ricos en calorías y bajos en proteínas, fibra y nutrientes esenciales como hierro, calcio, magnesio, zinc, folato, vitaminas B12 y D y fibra. Este desequilibrio podría perjudicar el crecimiento y el desarrollo neurológico en los niños.
• Las alimentaciones sin gluten más saludables deben enfatizar los alimentos enteros: los investigadores recomiendan alimentos enteros como frutas, vegetales y granos sin gluten como la quinoa, el trigo sarraceno y el amaranto en lugar de bocadillos sin gluten envasados para contrarrestar los riesgos de deficiencia de nutrientes.
• Los riesgos para la salud cardiovascular, metabólica e intestinal son reales: muchos alimentos envasados sin gluten tienen un contenido elevado de azúcar y grasas saturadas, pero son bajos en proteínas y fibra. Además, tienen un índice glucémico más elevado, lo que podría aumentar el riesgo cardiometabólico con el tiempo.
• También podría afectar a las bacterias intestinales: las alimentaciones sin gluten a largo plazo se asociaron con cambios desfavorables en la microbiota intestinal, incluyendo menores niveles de bacterias beneficiosas como Bifidobacterias y Lactobacilos. Estos cambios se deben en su mayoría a un menor consumo de granos enteros y fibras fermentables que apoyan la salud intestinal.
• Los efectos psicológicos son preocupantes: las alimentaciones sin gluten estrictas e innecesarias podrían causar trastornos alimentarios, sobre todo entre los adolescentes y las mujeres. Un estudio citó una prevalencia del 9 % de trastornos alimentarios relacionados con alimentaciones restrictivas. Estos síntomas suelen parecerse a los de la enfermedad celíaca, lo que retrasa un diagnóstico preciso.7
• Consulte a un médico para una mejor orientación: para los niños que de verdad lo necesitan, los expertos recomiendan alimentos enteros sin gluten. El seguimiento regular con médicos es fundamental para garantizar una monitorización adecuada.8
Antes de realizar cambios importantes en la alimentación de su hijo, es recomendable considerar los posibles riesgos. Los alimentos sin gluten no siempre son seguros, e incluso sus alimentos favoritos a veces podrían tener problemas de salud ocultos.
Las alimentaciones sin gluten se asocian con niveles más elevados de arsénico en los niños
Un estudio reciente que se publicó en The American Journal of Gastroenterology9 y que cubrió Environmental Health News10 demuestra una consecuencia sorprendente de la alimentación sin gluten en los niños con enfermedad celíaca, y es la exposición al arsénico.
El arroz es un alimento común en la alimentación sin gluten, pero muchos productos a base de arroz contienen niveles elevados de arsénico. Las plantas de arroz absorben arsénico del suelo, donde hay residuos del uso anterior de pesticidas. Si bien las cantidades elevadas de arsénico son tóxicas, incluso una exposición a niveles bajos durante un período prolongado podría aumentar el riesgo de cáncer, otros problemas de salud y dificultades de aprendizaje en bebés y niños.11
• Aumento pronunciado de los niveles de arsénico tras dejar de consumir gluten: a los niños recién diagnosticados con enfermedad celíaca se les realizó un análisis de orina antes y después de adoptar una alimentación sin gluten. En un plazo de seis meses, los niveles de arsénico aumentaron hasta cinco veces por encima de los valores de referencia.
• El arroz se identificó como la principal fuente de exposición: debido a que el arroz y la harina de arroz se suelen utilizar en panes, galletas y cereales sin gluten, los niños que siguen una alimentación sin gluten tienden a consumir mucho más. El arroz absorbe de forma natural el arsénico del suelo y del agua, lo que lo convierte en una fuente oculta de arsénico en estas alimentaciones.
• Otros niveles de metales también aumentaron: además del arsénico, los investigadores detectaron niveles elevados de cobalto, níquel, estroncio y bario. Aunque ninguno alcanzó niveles tóxicos de inmediato, la preocupación radica en la exposición a largo plazo a niveles bajos, que aún podría conllevar riesgos para la salud.
• La exposición crónica es la mayor preocupación: el arsénico podría acumularse en el cuerpo con el tiempo y se relaciona con el cáncer, las enfermedades cardíacas y los problemas de desarrollo. Aunque los niveles que este estudio descubrió estuvieron por debajo de los umbrales de toxicidad aguda, los investigadores advierten que la exposición prolongada aún podría representar un peligro, en especial para los niños.
• Diversificar los granos sin gluten es una recomendación importante: la Dra. Nan Du, autora del estudio, explicó que:12
"Es necesario realizar más investigaciones para determinar si este aumento tiene efectos a largo plazo, pero en general, creo que pone de manifiesto la importancia de diversificar los granos en la alimentación sin gluten."
Este estudio nos recuerda que un alimento "sin gluten" no siempre significa que es "más saludable". En el caso de las dietas por razones médicas, la seguridad alimentaria no se limita a los alérgenos. Los planes a largo plazo para los niños celíacos deben combinar evitar el gluten con medidas para reducir la exposición a los metales pesados. Sin embargo, para la mayoría de las personas, conviene analizar con cuidado las tendencias de alimentación, ya que este contexto nos ayuda a ver el gluten con mayor claridad.
Por qué el gluten suele ser malinterpretado
El gluten es una de las proteínas que más se consumen en la alimentación occidental; las estimaciones sugieren que el consumo oscila entre 5 y 20 gramos (g) al día,13 pero también es una de las más desacreditadas debido a ideas erróneas tan difundidas.14
Sin embargo, contrario a lo que se suele creer, el gluten no es en sí malo para la salud. De hecho, para las personas sin sensibilidad al gluten ni enfermedad celíaca, los granos que contienen gluten podrían ofrecer beneficios importantes para la salud, ya que son ricos en fibra, vitaminas del grupo B, magnesio y compuestos de origen vegetal. Numerosos estudios a gran escala han demostrado que las personas que consumen de dos a tres porciones de granos enteros al día suelen tener un menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y muerte prematura.15,16,17
• Un estudio que se publicó en 2017 en la revista BMJ, en el que participaron más de 100 000 personas, no descubrió ninguna relación entre el consumo de gluten y las enfermedades cardíacas: los investigadores sugieren que evitar el gluten sin una razón médica podría reducir el consumo de granos enteros, lo que, de hecho, podría aumentar el riesgo cardiovascular a largo plazo.18
El gluten también podría tener un efecto prebiótico, ya que alimenta bacterias intestinales beneficiosas como las bifidobacterias. Ciertos compuestos que se derivan del trigo (como los oligosacáridos de arabinoxilano) ayudan a nutrir la mucosa intestinal y a favorecer la diversidad microbiana.19,20
• Desprestigiado en campañas de publicidad sesgadas: el gluten ha sido presentado como el "villano" en el mundo de la alimentación, pero la mayor parte de eso proviene de tendencias de alimentación y publicidad de influencers, no de investigaciones científicas.21
Los blogs de bienestar y las redes sociales suelen culpar al gluten de la inflamación, aunque las investigaciones demuestran que es inofensivo para la mayoría de las personas. Este mensaje está basado en el miedo y hace que el pan y otros productos de trigo parezcan riesgosos, lo que lleva a muchas personas a eliminarlos en busca de soluciones rápidas como la pérdida de peso o una mejor digestión.
Y ¿cuál es el resultado? Una industria de productos sin gluten en pleno auge. De hecho, el mercado global alcanzó un valor de 7 750 millones de dólares en 2023 y se prevé que llegue a los 13 670 millones de dólares en 2030. Sin embargo, los estudios demuestran que la necesidad crece más rápido que los requerimientos médicos reales, lo que significa que la necesidad promueve más esta tendencia que la salud.22
• La alimentación sin gluten podría debilitar la digestión: con el tiempo, evitar los alimentos que contienen gluten podría reducir la diversidad microbiana en el intestino, que es crucial para la digestión y el equilibrio inmunológico.
• Un enfoque personalizado es esencial: no todos los niños requieren el mismo tipo de alimentación, y cuando el tipo es demasiado restrictivo, podría tener efectos negativos. Desarrollar poco a poco la tolerancia a los alimentos, en lugar de eliminarlos por miedo, ayuda a mejorar la comunicación entre el intestino y el cerebro. Llevar un seguimiento de los avances, como registrar los días sin síntomas o reintroducir alimentos con éxito, podría hacer que el proceso de recuperación sea más motivador.
Si quiere saber más sobre el gluten y cómo afecta a su salud, consulte: "Esto se promociona como una opción libre de gluten, pero es un cancerígeno".
Elija el tipo de arroz más adecuado para su alimentación
El arroz es delicioso y nutritivo, pero hay que tener cuidado al elegir la variedad adecuada y cómo prepararlo para evitar el riesgo de intoxicación por arsénico. Muchas personas asumen que el arroz integral es siempre la opción más saludable, pero eso no es cierto para todos.
Para muchas personas, sobre todo aquellas que sufren de inflamación o problemas metabólicos, el arroz blanco suele ser la mejor opción. Es más fácil de digerir, tiene menos probabilidades de alimentar a las bacterias intestinales dañinas y contiene menos fibra y grasas omega-6 que podrían interferir con la producción de energía de las células. A continuación le explicamos cómo mantener el arroz en su alimentación sin riesgos excesivos para la salud:
• El arroz blanco tiene niveles más bajos de arsénico: le recomiendo el arroz basmati blanco de la India, el jazmín tailandés y el arroz blanco cultivado en California porque por lo general contienen niveles más bajos de metales peligrosos.
En cambio, el arroz integral conserva sus capas exteriores, que podrían contener metales pesados y ácido linoleico (AL). Estas sustancias podrían afectar de forma negativa a la salud mitocondrial, favorecer la inflamación y ralentizar la producción de energía.
• Cómo cocinarlo y reducir las toxinas: remoje el arroz durante un mínimo de 30 minutos antes de cocinarlo. Después hiérvalo en 6 a 10 tazas de agua por cada taza de arroz. Escúrralo como si fuera pasta. Este paso sencillo podría eliminar hasta el 60 % del arsénico.
• Evite los productos de arroz precocido, instantáneo y envasado: la comodidad tiene sus inconvenientes. Las opciones procesadas suelen tener mayor contaminación y menos nutrientes. El procesamiento a temperaturas altas eleva los niveles de arsénico inorgánico, y los envases de plástico podrían dejar residuos químicos. Opte por arroz integral sin procesar y cocínelo en casa.
• Conviértalo en una comida deliciosa: combine el arroz con guarniciones sabrosas y nutritivas o vegetales coloridos ricos en proteínas y vitaminas para mantener estables sus niveles de azúcar en la sangre y sus comidas equilibradas.
• Evite los alimentos para bebés y niños pequeños a base de arroz integral: evite darles cereales de arroz o papillas hechas de arroz integral, incluyendo las versiones caseras. La leche materna es la mejor opción para la nutrición infantil, así que le recomiendo amamantar si es posible.
Si no, considere preparar su propia fórmula infantil con esta receta que se basa en alimentos de origen animal ricos en nutrientes como leche sin pasteurizar de vacas alimentadas con pastura, crema sin pasteurizar orgánica y gelatina de res de animales alimentados con pastura. Para los bebés que no toleran las proteínas de la leche, una alternativa más segura son las fórmulas hipoalergénicas a base de carne.
Comience a escuchar a su intuición
Si ha dejado de consumir gluten pero aún se siente inflamado, aturdido o incómodo después de las comidas, es posible que el gluten no sea el verdadero problema. La curación se produce cuando repara su intestino a nivel celular; aquí le mostramos algunos pasos sobre cómo puede abordar sus problemas intestinales:
1. Confirme la verdadera fuente del problema: antes de cambiar su alimentación, consulte con un médico para descartar la enfermedad celíaca y la alergia al trigo. Estas son las únicas afecciones que en verdad requieren evitar el gluten de por vida. Después de eso, concéntrese en lo que altera la digestión. Lleve un diario de alimentos y síntomas durante dos semanas. Anote lo que consume, cómo se siente y sus niveles de estrés.
2. Nutra su intestino con FODMAPs naturales: los alimentos enteros que contienen oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables naturales (FODMAPs, por sus siglas en inglés) podrían apoyar la salud intestinal. Por ejemplo, la fructosa presente en la fruta fresca y la lactosa de los productos lácteos de animales alimentados con pastura nutren a la Akkermansia muciniphila, que es una bacteria beneficiosa que refuerza la barrera intestinal y ayuda a mantener el equilibrio inmunológico.
3. Disfrute de carbohidratos saludables: su intestino depende de las mitocondrias para impulsar todo, desde la digestión hasta la absorción de nutrientes. Para apoyar la reparación celular, procure consumir unos 250 g de carbohidratos al día que procedan de fuentes fáciles de digerir, como fruta madura, arroz blanco y tubérculos.
Muchas personas que "no toleran el gluten" intentan digerir granos ricos en fibra con un intestino inflamado o debilitado. Comience con almidones más suaves y, una vez que la mucosa intestinal y la microbiota se hayan recuperado, reintroduzca los granos enteros.
4. Elimine los aceites de semillas dañinos de su alimentación: los aceites de semillas como el de soya, canola, cártamo y girasol contienen cantidades excesivas de la grasa poliinsaturada (PUF, por sus siglas en inglés) llamada ácido linoleico (AL), que daña las mitocondrias y debilita el revestimiento intestinal. El ácido linoleico se acumula en los tejidos, se oxida con facilidad y altera el metabolismo energético de las células.
Le recomiendo mantener el consumo diario de AL por debajo de 5 gramos, aunque lo ideal es que sea menos de 2 gramos. La función "Seed Oil Sleuth" de mi aplicación Mercola Health Coach, cuyo lanzamiento está previsto para este año, puede ayudarle a controlar su consumo de ácido linoleico con una precisión de una décima de gramo.
5. Reconstruya la confianza en sus alimentos y reeduque la conexión entre su intestino y cerebro: la conexión entre su intestino y cerebro, que une sus sistemas digestivo y nervioso, podría quedar en un modo de "lucha o huida" si teme a la comida, lo que provoca que la digestión se ralentice sin siquiera empezar. Antes de comer, respire hondo y recuerde que la comida es alimento para su cuerpo y no una amenaza.
Una alimentación saludable no se mide por la cantidad de alimentos que elimina, sino por los que elige incluir. Puede que seguir una alimentación sin gluten parezca una solución rápida, pero a menos que tengas alguna afección específica, eliminar el gluten no curará su intestino por arte de magia. La vitalidad proviene de la variedad, por ejemplo, alimentos enteros y poco procesados, carbohidratos saludables que alimentan las células y hábitos que calman la conexión entre el intestino y cerebro.
La nutrición cura su cuerpo, no las tendencias alimentarias basadas en el miedo. En lugar de implementar alimentaciones restrictivas, concéntrese en recuperar la energía y el equilibrio. Cuando alimenta su intestino con lo que de verdad necesita, no solo obtiene comodidad, sino que también gana resiliencia, confianza y la libertad de disfrutar de la comida sin miedo. Esa es la verdadera base de una salud duradera.
Preguntas frecuentes sobre los riesgos de las alimentaciones sin gluten
P: ¿Las alimentaciones sin gluten están diseñadas para la salud en general?
R: Las alimentaciones sin gluten se desarrollaron como una terapia médica para niños con trastornos graves relacionados con el gluten, incluyendo la enfermedad celíaca, la alergia al trigo y la sensibilidad al gluten no celíaca. Nunca se concibieron como una alimentación para el bienestar general o preventiva para niños saludables sin diagnóstico.
P: ¿Qué dicen las investigaciones actuales sobre los riesgos de someter a los niños a una alimentación sin gluten sin necesidad médica?
R: Una revisión importante que se publicó en Frontiers in Nutrition descubrió que las alimentaciones sin gluten innecesarias en niños se asocian con deficiencias de nutrientes, un crecimiento deficiente, cambios en las bacterias intestinales y aumento del estrés psicológico, sobre todo durante los años críticos del desarrollo.
P: ¿Las alimentaciones sin gluten podrían exponer a los niños a niveles más elevados de toxinas como el arsénico?
R: Sí, un estudio que se publicó en The American Journal of Gastroenterology descubrió que los niños con enfermedad celíaca presentaron niveles de arsénico en la orina mucho más elevados después de tan solo seis meses con una alimentación sin gluten rica en arroz, lo que suscita preocupación sobre la exposición a largo plazo a través de alimentos comunes sin gluten.
P: ¿Es necesario que las personas dejen de consumir arroz para proteger su salud?
R: Elegir el tipo de arroz adecuado y prepararlo de manera correcta ayuda a reducir los niveles de arsénico. El arroz integral contiene salvado y germen, que podrían tener niveles más elevados de arsénico y cadmio, y es rico en ácido linoleico (AL). El proceso de molienda elimina estas capas exteriores del arroz blanco, lo que lo hace más fácil de digerir y lo convierte en una fuente de energía más saludable y rica en almidón.
P: Si el gluten no es el verdadero problema para la mayoría de los niños ¿qué es lo que ayuda a sanar el intestino?
R: Curar el intestino no se logra cuando elimina más alimentos, sino que proviene de restaurar la energía con carbohidratos saludables, reducir la exposición a toxinas para las mitocondrias como los aceites de semillas, apoyar la flora intestinal con alimentos enteros y recuperar la confianza en torno a la alimentación en lugar de reforzar el miedo a la comida.
🔎 Fuentes y Referencias:
- 1, 6, 7 News-Medical, December 15, 2025
- 2, 3 Beyond Celiac, Celiac Disease: Fast Facts
- 4 Statista US Consumers Following a Gluten-free Diet as of June 2024
- 5 Front Nutr. 2025 Nov 25:12:1709121
- 8, 11 Harvard Health Publishing, June 15, 2020
- 9 Am J Gastroenterol, 2025;120(4):883-889
- 10, 12 Environmental Health News, November 20, 2024
- 13 J Gastroenterol Hepatol. 2017 Mar:32 Suppl 1:78-81
- 14, 21, 22 Yahoo Health, July 29, 2025
- 15 Am J Clin Nutr. 1999 Sep;70(3):412-9
- 16 Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2008 May;18(4):283-90
- 17 PLoS Med. 2007 Aug;4(8):e261
- 18 BMJ. 2017 May 2:357:j1892
- 19 Nutr Diabetes. 2012 Jan 23;2(1):e28
- 20 World J Gastroenterol. 2014 Nov 7;20(41):15163-76