📝HISTORIA EN BREVE
- La fotobiomodulación (FBM) es una terapia a base de luz que utiliza longitudes de onda específicas para interactuar con los tejidos, lo que influye en la actividad celular sin generar calor y acelera la recuperación tanto en entornos médicos como de bienestar general
- Hace poco, Europa publicó su primera guía clínica formal para la fotobiomodulación en la oncología, lo que abre la puerta al uso estandarizado de esta terapia de apoyo en todos los centros de tratamiento del cáncer
- La investigación clínica demuestra que la fotobiomodulación (FBM) es la opción con más evidencia para el manejo de la mucositis oral y el daño cutáneo causado por la radiación, que son dos complicaciones comunes del cáncer que pueden interferir con la capacidad del paciente para comer, hablar y continuar el tratamiento
- Además de ayudar a tratar el cáncer, las investigaciones demuestran que la fotobiomodulación podría ser beneficiosa para la cicatrización de heridas, el dolor nervioso, la recuperación musculoesquelética, la salud de la piel y la caída del cabello, mientras que las revisiones confirman que es segura cuando se administra de forma correcta
- La efectividad de la fotobiomodulación depende de seleccionar la longitud de onda y la dosificación correctas, así como de utilizar un dispositivo de calidad, ya que la luz roja e infrarroja cercana administran energía biológicamente activa cuando se utilizan dentro de los rangos terapéuticos establecidos
🩺Por el Dr. Mercola
La quimioterapia y la radioterapia son dos herramientas fundamentales para tratar el cáncer, el problema es que sobrecargan el organismo, lo que afecta todo, desde la capacidad para comer y hablar hasta la salud de la piel y los nervios. Tanto para los pacientes como para los médicos, controlar estas complicaciones del tratamiento es un desafío constante. En respuesta, los oncólogos han comenzado a buscar opciones para reducir estas cargas secundarias, y los enfoques a base de luz han llamado mucho su atención.
La luz ha moldeado la vida en la Tierra desde que los primeros organismos unicelulares la utilizaron para generar energía hace miles de millones de años, y nuestras células aún responden a longitudes de onda específicas de maneras que influyen no solo en los ciclos de sueño-vigilia, sino también en el proceso de curación. La fotobiomodulación (FBM) es un enfoque de tratamiento que aprovecha la relación entre la luz y la biología, y las investigaciones confirman sus beneficios en diversos campos médicos.
Hace poco, Europa dio un paso importante para incorporar esta terapia al tratamiento oncológico convencional. Se acaba de publicar una guía que representa el primer estándar integral de Europa para el uso de la FBM en la oncología, en el que se establece una guía para una terapia que muchos médicos aún no conocen por completo.1 Esto refleja un cambio importante en la forma en que se aborda la atención de apoyo en el tratamiento de cáncer.
Europa establece un marco formal para la FBM en la oncología
En octubre de 2025, la French-speaking Association for Supportive Care in Cancer (AFSOS) presentó la primera guía europea para el uso de la FBM en la oncología. El anuncio se realizó durante el 16º Congreso Nacional de Cuidados de Apoyo en Oncología que se realizó en Lille, Francia. Esto representa el primer estándar clínico formal para el uso de la FBM en el campo de la oncología en Europa.2
• La guía establece estándares clínicos claros para el uso de la FBM: el Dr. Antoine Lemaire del Hospital General de Valenciennes dirigió este trabajo, y la guía describe cuándo y cómo se debe integrar la FBM en la atención de apoyo en la oncología. El Dr. Lemaire afirma que a pesar de la creciente evidencia científica que respalda sus beneficios, muchos médicos no saben mucho sobre la FBM, y presenta un documento de referencia para que más personas se familiaricen con esta herramienta de apoyo. El objetivo es estandarizar su uso, para que los pacientes reciban una atención completa en todos los centros de tratamiento.
• Los usos establecidos de la FBM en la atención de apoyo en la oncología: los tratamientos contra el cáncer sobrecargan los tejidos que se dividen rápido, o dependen de una integridad estructural delicada, como el revestimiento de la boca, la piel, los nervios y el tejido conectivo. Entre las aplicaciones de la FBM en la oncología, el mayor respaldo clínico se encuentra en el tratamiento de la mucositis y de la radiodermatitis, que son dos complicaciones comunes del tratamiento del cáncer.
La mucositis es la inflamación y la ulceración de las membranas mucosas que recubren el tracto digestivo, y es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia o de la radiación que no solo causa mucho dolor, sino que también puede interferir con la capacidad del paciente para comer y tragar. Por su parte, la radiodermatitis se refiere al daño cutáneo que se produce por la exposición a la radiación y puede variar desde el enrojecimiento y la resequedad hasta ampollas y heridas abiertas. Es común en pacientes con cáncer de mama, cabeza, cuello, y pelvis.3
• La guía también cubre otras aplicaciones donde la evidencia se considera moderada pero prometedora: estas condiciones abarcan varios tipos de tejido y de complicaciones que se relacionan con el tratamiento, tales como las siguientes:4,5
◦ Linfedema: inflamación crónica debido a daños o bloqueos en el sistema linfático después de una cirugía o radiación.
◦ Xerostomía: boca seca debido al daño a las glándulas salivales durante el tratamiento de radiación en cabeza y cuello.
◦ Trismo: problemas para mover la mandíbula debido a rigidez muscular o articular después de la radiación.
◦ Osteorradionecrosis: lesión y destrucción ósea debido a problemas de flujo sanguíneo después de la radiación.
◦ Disfagia: dificultad para tragar debido a inflamación de los tejidos o deterioro neuromuscular.
◦ Disfonía: cambios en la voz o ronquera debido a irritación o lesión en las estructuras vocales.
◦ Disgeusia: cambios en la percepción del gusto como resultado de la quimioterapia.
◦ Neuropatía y alopecia inducidas por quimioterapia: dolor nervioso, entumecimiento y pérdida de cabello debido a medicamentos citotóxicos.
◦ Eritrodermia palmoplantar: enrojecimiento, inflamación y sensibilidad de las palmas y de las plantas de los pies como resultado de ciertas quimioterapias.
• La fotobiomodulación (PBM) administra luz de baja intensidad para estimular la actividad mitocondrial sin generar calor: la guía describe la terapia de PBM como "un mecanismo que se utiliza para administrar luz roja, infrarroja cercana o azul en los tejidos dañados". Este método se basa en la exposición controlada a la luz, en lugar de efectos térmicos, y se aplica a través de dispositivos que se seleccionan según la profundidad del tejido y la ubicación del tratamiento.
Sin embargo, aunque la guía incluye la luz azul dentro de su definición técnica de fotobiomodulación (FBM), no recomiendo la exposición a la luz azul artificial para uso terapéutico, ya que interrumpe la señalización circadiana y existe evidencia que demuestra que altera el sueño, el equilibrio hormonal y la salud sistémica. Por esa razón, las longitudes de onda rojas e infrarrojo cercano se consideran las aplicaciones más seguras y aptas para la biología humana.
• Alrededor de 100 centros oncológicos en Francia cuentan con dispositivos para administrar FBM: estas clínicas utilizan equipos láser o diodos emisores de luz (LED). Si bien el láser suele tener una penetración más focalizada, los LED proporcionan una mayor difusión, y ambos pueden ser efectivos según la necesidad clínica. La elección de la herramienta, la duración del tratamiento y los parámetros de dosificación dependen del área a tratar y la profundidad del daño en el tejido.
Por lo general, la dosificación terapéutica se sitúa en el rango de 10 a 12 julios por centímetro cuadrado, pero cada dispositivo tiene su propio conjunto de instrucciones para garantizar que la luz llegue al tejido objetivo a la intensidad correcta. Las sesiones suelen durar unos 20 minutos y se administran una o dos veces a la semana en protocolos que abarcan entre ocho y dieciséis sesiones. Los ajustes se realizan en función de la gravedad y de la ubicación de los síntomas.
• Esta terapia está ganando popularidad en otros campos de la medicina: se utilizan estos dispositivos en la medicina deportiva y la atención ginecológica, mientras que las asociaciones están luchando para mejorar el acceso a este tipo de terapias. Ahora, algunos pacientes solicitan esta terapia, lo que demuestra la importancia de que los oncólogos clínicos se familiaricen con la FBM y aprendan a aplicarla de forma correcta en la atención oncológica.
• A pesar de su creciente uso en entornos clínicos, la FBM enfrenta varios obstáculos que impiden su uso más amplio: el primero es la falta de reembolso específico. En la actualidad, el costo de la FBM suele incluirse en los honorarios de consulta, lo que limita su escalabilidad.
La guía expresa su preocupación por el auge de los dispositivos FBM de uso doméstico, y afirma que muchos de los que se venden en línea no cuentan con una certificación de seguridad adecuada, administran dosis insuficientes, están mal calibrados, o emiten longitudes de onda que podrían poner en riesgo la salud. Si bien esta advertencia es válida, también es importante reconocer que no todos los dispositivos de uso doméstico entran en esta categoría.
Cuando se diseñan, dosifican y utilizan de forma correcta, y se siguen las indicaciones de los expertos, pueden convertirse en una gran herramienta de apoyo. La clave está en saber elegir un dispositivo seguro y efectivo. Más adelante explicaré a detalle cómo identificar un dispositivo de calidad.
La guía de Europa establece protocolos claros, casos de uso validados y consideraciones técnicas, lo que ayuda a establecer una terapia que, hasta ahora, no había recibido la atención que merece. Para comprender por qué los oncólogos de Europa están estandarizando los protocolos de fotobiomodulación, es importante entender cómo interactúa la luz con las células.
La ciencia detrás de la luz
No todos los tipos de luz afectan al cuerpo de la misma manera. Lo que importa es la longitud de onda; en otras palabras, cuán larga o corta es cada onda de luz, que se mide en nanómetros. Cada parte del espectro de luz interactúa con las células de manera diferente, y solo un rango específico tiene la capacidad de penetrar con la profundidad suficiente como para influir en la curación, la producción de energía y la inflamación, sin causar daño.
• Los rayos del sol pueden dividirse en tres categorías: los ultravioleta (UVA, UVB y UVC) representan el 7 % del espectro solar. La luz visible (violeta, índigo, azul, verde, amarillo, naranja, rojo), con longitudes de onda que oscilan entre los 400 y los 700 nanómetros, representa el 39 % del espectro. La luz infrarroja invisible (infrarrojo cercano, medio y lejano), con longitudes de onda que oscilan entre los 700 y los 10 000 nanómetros, representa el 54 % del espectro.
• Este rango se denomina ventana óptica: la ventana óptica ideal es de casi la mitad del rango del infrarrojo cercano, entre 600 y 900 nanómetros. Dentro de esta ventana óptica, las longitudes de onda son lo suficiente largas como para penetrar el cuerpo y llegar a los tejidos, pero sin que la hemoglobina, la melanina y el agua las absorba. El punto ideal de la ventana óptica es entre los 800 y los 810 nanómetros.
• La profundidad de penetración varía según la longitud de onda: la luz roja comienza alrededor de los 600 nanómetros. En el rango de alrededor de 630 a 660 nanómetros, la luz roja suele penetrar unos pocos milímetros en los tejidos, lo que la hace relevante para la piel y las estructuras superficiales. Mientras que la luz infrarroja cercana comienza por encima de los 700 nanómetros. Con una longitud de onda de entre 800 y 850 nanómetros, penetra mucho más profundo para alcanzar músculos, articulaciones y otros tejidos subyacentes.
Las longitudes de onda más largas, cercanas a los 1050 nanómetros, pueden penetrar aún más, y hay investigaciones en curso para explorar su interacción con tejidos y estructuras neuronales más profundas, aunque estas aplicaciones aún son un área activa de investigación.
• El objetivo clave dentro de sus células es una enzima que se llama citocromo c oxidasa: es una proteína que está incrustada a sus mitocondrias y que actúa como el guardián final en el proceso de producción de energía celular. Cuando esta enzima absorbe luz roja o infrarroja cercana, acelera la producción de trifosfato de adenosina (ATP), que es la molécula que utiliza el cuerpo para producir energía celular. Este incremento en los niveles de ATP apoya desde la reparación de tejidos hasta la señalización inmunológica y la resistencia metabólica.
• La fotobiomodulación influye en la producción de melatonina, pero no en el tipo que produce el cerebro por la noche: la luz infrarroja cercana estimula la síntesis de melatonina dentro de las mitocondrias, que representan alrededor del 95 % de la melatonina que produce el cuerpo. A diferencia de la melatonina que libera la glándula pineal por la noche, solo representa el 5 % de la producción total de melatonina del cuerpo.
Dentro de las mitocondrias, la melatonina funciona como un antioxidante, neutraliza los radicales libres que se crean durante la producción normal de energía y ayuda a proteger las estructuras mitocondriales del daño oxidativo. Dado que las mitocondrias se encuentran en casi todas sus células, este mecanismo explica por qué la luz roja y la luz infrarroja cercana producen efectos en tantos tejidos.
• El óxido nítrico es otro factor clave: cuando la luz activa su liberación desde los sitios de almacenamiento celular, se produce una mejora en la circulación porque relaja los vasos sanguíneos y reduce la inflamación. Esto no solo mejora el flujo sanguíneo a los tejidos dañados, sino que promueve la oxigenación y estimula los procesos inmunológicos y reparación en las zonas bajo estrés.
Este impacto en las funciones biológicas básicas ha convertido a la FBM en un área de creciente interés en otros campos de la medicina.
Otros beneficios de la FBM
Un documento de consenso clínico que se publicó en el Journal of the American Academy of Dermatology analizó la evidencia sobre la FBM y descubrió que produce un beneficio terapéutico en las siguientes afecciones:6
• Cicatrización de heridas: las heridas crónicas pueden durar semanas o meses debido a los problemas en el flujo sanguíneo, riesgo de infección o niveles elevados de inflamación. Esto incluye úlceras del pie diabético, úlceras venosas en las piernas, úlceras por presión (escaras) y quemaduras. La fotobiomodulación (FBM) acelera la cicatrización en estos casos porque mejora la circulación, reduce la inflamación y promueve la reparación de los tejidos, en especial cuando se combina con el cuidado estándar de las heridas.
• Problemas en los nervios periféricos: el daño al sistema nervioso periférico puede causar ardor, hormigueo, entumecimiento o dolor punzante en las extremidades. Se sabe que la fotobiomodulación ayuda a reducir el dolor que se relaciona con los nervios y a restaurar algunas funciones sensoriales, sobre todo en casos de neuropatía diabética o lesiones nerviosas inducidas por quimioterapia.
Otros estudios analizan su potencial para aliviar la neuralgia posherpética (dolor nervioso por herpes zóster), mejorar el control de la vejiga y estabilizar los barorreflejos, aunque se necesitan más investigaciones en esas áreas.
• Rendimiento y recuperación musculoesquelética: la fotobiomodulación puede influir en el rendimiento y la fatiga muscular según la dosis y la longitud de onda. Si bien se necesitan más investigaciones de alta calidad, estos hallazgos sugieren usos prometedores en la medicina deportiva y la rehabilitación física.
• Función cognitiva y neurodegeneración: aunque no se llegó a un consenso para todas las afecciones neurológicas, hay estudios sobre la fotobiomodulación y su efecto en el rendimiento cognitivo, la memoria y la atención. Entre las aplicaciones que se analizaron en estudios iniciales o experimentales, se incluyen las lesiones cerebrales, la demencia, las migrañas crónicas, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.
Hace poco, también escribí un artículo de hipótesis, que aún no se publica, en el que propongo que la luz infrarroja cercana que absorben las mitocondrias activa la síntesis local de melatonina, lo que podría activar defensas antioxidantes poderosas dentro de las células del cerebro. Este sistema de melatonina mitocondrial parece distinto al de la melatonina pineal y funciona sin ritmos circadianos.
Según el modelo, la exposición a la luz infrarroja cercana activa una cascada que implica la amplificación del glutatión y la activación de SIRT3, lo que ofrece una protección específica contra el estrés oxidativo. Creo que este mecanismo que activa la luz podría ayudar a proteger las neuronas de la degeneración relacionada con la edad, en especial cuando se combina con un consumo adecuado de precursores del glutatión como la glicina y la N-acetilcisteína (NAC).
• Usos dermatológicos y estéticos: la fotobiomodulación forma parte importante de la dermatología clínica, en especial para mejorar el aspecto de las cicatrices y el rejuvenecimiento de la piel. También se sabe que la fotobiomodulación promueve el crecimiento del cabello en pacientes con alopecia androgénica, cuando se utiliza en las longitudes de onda y dosis adecuadas.
• Aplicaciones orales: por lo general, la FBM se tolera bien cuando se utiliza para afecciones maxilofaciales. Si bien la revisión no entró en detalles de resultados clínicos específicos, una investigación independiente que se publicó en el The Journal of the American Dental Association afirma que la fotobiomodulación (FBM) puede utilizarse como terapia complementaria en entornos dentales para acelerar la cicatrización de heridas, reducir la inflamación y ayudar a controlar el dolor.7
Como ocurre con cualquier terapia biológicamente activa, los resultados no solo dependen de la afección, sino también de cómo se administre la terapia. Es fundamental elegir el dispositivo adecuado y la dosis correcta para llevar la teoría a la práctica de una forma segura y efectiva.
Guía práctica para elegir un dispositivo adecuado
Los beneficios de la fotobiomodulación (FBM) dependen tanto de la cantidad de luz como de la forma en que se administra. La dosis, la longitud de onda y la calidad del dispositivo determinarán si la fotobiomodulación produce una respuesta biológica significativa. El objetivo es aplicar la energía suficiente para activar los procesos celulares sin superar el límite en el que el efecto comienza a disminuir. Aquí algunos consejos:
• Administre un rango terapéutico medio en lugar de ir demasiado bajo o demasiado alto: en las investigaciones suelen utilizarse dosis de entre 5 y 50 julios por sesión, donde un julio representa la cantidad de energía que se administra en vatios por segundo. Esto refleja un principio de la fotobiomodulación: poca energía produce una respuesta biológica débil o nula, mientras que un exceso de energía puede reducir o inhibir el efecto deseado.
• Utilice unos 25 julios por sesión: para alcanzar este nivel utilice un panel grande de FBM y aplique 10 minutos en la parte frontal del cuerpo y 10 minutos en la parte posterior. Esta duración de la sesión proporciona la energía suficiente para mejorar la señalización celular y acelerar la recuperación de los tejidos sin sobrecargar el sistema.
• Adapte el dispositivo a su objetivo de salud, profundidad requerida y rutina diaria: considere qué pretende tratar, a qué profundidad debe llegar la luz y con qué facilidad se adapta el dispositivo a su rutina diaria. Existen dispositivos con configuraciones ajustables que le permiten personalizar las longitudes de onda y las dosis con el fin de adaptarlo a sus necesidades.
Siempre elija un dispositivo que esté validado y que sea de un fabricante de renombre para garantizar la seguridad, la confiabilidad y la administración precisa de la energía. Consulte a un experto en FBM para que le ayude a adaptar su plan de dosificación en función de sus objetivos de salud y de sus patrones de respuesta.
• Elija una unidad que emita luz roja e infrarrojo cercano para producir efectos tanto en la superficie como en los tejidos profundos: este tipo de dispositivo permite abordar de forma simultánea problemas tanto en la superficie como en los tejidos más profundos. Sin embargo, para lograr estos beneficios combinados necesitará usar el dispositivo el doble de tiempo en comparación con un dispositivo solo de infrarrojo cercano.
• Seleccione dispositivos que emitan niveles bajos de EMF y bajo parpadeo para reducir la exposición innecesaria al estrés: por ejemplo, Mito Red es un fabricante de dispositivos de FBM que aborda varios aspectos de preocupación que son comunes en muchos dispositivos de terapia de luz. Una de sus características clave es que tiene una emisión muy baja de campos electromagnéticos (EMF, por sus siglas en inglés), que mide menos de 1 miligauss a una distancia de 6 pulgadas y comienza a disminuir hasta niveles de fondo.
En cambio, algunos paneles infrarrojos emiten de 5 a 10 gauss o más cuando se utilizan a corta distancia, lo que puede ser un factor importante para las personas sensibles a los campos electromagnéticos. También eliminaron el parpadeo de la luz, una pulsación sutil pero medible que suele producirse en los dispositivos de luz infrarroja y que puede afectar la salud neurológica a largo plazo. Visite su sitio web para ver la línea completa de productos, que incluye unidades portátiles, paneles de cuerpo completo para uso doméstico, paneles de calidad comercial y sistemas de iluminación roja para habitaciones.
• Considere utilizar la terapia de sauna: las saunas de infrarrojo lejano, en particular, son una forma práctica de exponerse a longitudes de onda terapéuticas, mientras desintoxica su cuerpo a través del sudor.
• LA FBM complementa la exposición a la luz natural: exponerse a la luz del sol es la mejor forma de recibir el espectro completo de las longitudes de onda de luz que producen beneficios. Sin embargo, muchas personas no pueden exponerse al sol de forma regular por diferentes razones, como la época del año, el estilo de vida o el entorno. La fotobiomodulación puede ser una excelente inversión en términos de salud, ya que ayuda a suplir las carencias cuando no puede exponerse a la luz natural, pero su objetivo es complementar, no remplazar, la exposición a la luz del sol.
Preguntas frecuentes sobre la fotobiomodulación
P: ¿Cuáles son los beneficios de la FBM en pacientes con cáncer?
R: La FBM se utiliza en la atención oncológica para ayudar a controlar los efectos secundarios que se relacionan con el tratamiento. Los estudios clínicos demuestran que podría reducir la gravedad y la duración de la mucositis oral, aliviar el dolor en la boca y la garganta, mejorar la tolerancia a las reacciones cutáneas que se producen por la radiación y acelerar la recuperación de los tejidos dañados por la quimioterapia o la radiación.
Dado que ayuda a preservar la capacidad para comer, hablar y mantener la salud de su piel y nervios, la FBM también puede reducir las interrupciones del tratamiento y mejorar la calidad de vida.
P: ¿Por qué la luz roja e infrarroja cercana son más beneficiosas que otras longitudes de onda?
R: Las longitudes de onda rojas e infrarrojo cercano se encuentran dentro de un rango que permite que la luz penetre en el tejido sin que las absorba el pigmento de la piel, la sangre o el agua. A diferencia de las longitudes de onda más cortas, esto las hace más adecuadas para interactuar con tejidos más profundos.
P: ¿Debo utilizar luz azul como parte de la terapia de FBM?
R: La luz azul se incluye en algunas definiciones técnicas de fotobiomodulación, pero la exposición a la luz azul artificial puede alterar la señalización circadiana y el sueño. Por esta razón, la luz roja y la luz infrarroja cercana se adaptan mejor a la biología humana fuera de entornos médicos controlados.
P: ¿Puedo usar un dispositivo de FBM en casa?
R: Algunos dispositivos domésticos están diseñados para proporcionar longitudes de onda y dosis adecuadas, pero la calidad es fundamental. Busque equipos que estén validados con especificaciones claras y evite los dispositivos que carezcan de certificación de seguridad o información precisa sobre sus resultados. Consulte a un experto para evitar su uso indebido.
P: ¿Puede la FBM remplazar la exposición a la luz natural?
R: No, pasar tiempo al aire libre proporciona un espectro de luz más amplio y apoya la salud circadiana de maneras que los dispositivos no pueden replicar por completo. La fotobiomodulación funciona mejor como complemento cuando la exposición regular a la luz natural está limitada por factores como el entorno o el horario.