📝 HISTORIA EN BREVE
- Un estudio que involucró a más de 10 800 personas de 70 años en adelante que vivían en Australia descubrió que, los participantes que siempre escuchaban música tuvieron un riesgo 39 % menor de demencia, mientras que las personas que tocaban un instrumento solían experimentar un riesgo 35 % menor
- Los participantes que escuchaban y tocaban música tuvieron un riesgo 33 % menor de demencia y un riesgo 22 % menor de deterioro cognitivo
- La música activa diferentes regiones del cerebro a la vez, que incluyen aquellas que se relacionan con la memoria, el movimiento y la emoción, y eso la convierte en una gran forma de estimular la recuperación y preservar las conexiones en personas con demencia
- Disfrutar de la música a un volumen adecuado fomenta la escucha activa, lo que ayuda a incorporar rutinas alegres a su vida diaria
- Unirse a un coro o tocar un instrumento también mejora la concentración, la coordinación y la conexión social. Estos factores podrían ayudar a mantener su cerebro fuerte con el paso de los años
🩺 Por el Dr. Mercola
En Estados Unidos, alrededor de 7.2 millones de adultos de 65 años en adelante viven con Alzheimer, que es la forma más común de demencia.1 Y si no surgen avances importantes, se estima que para 2026, esa cifra alcanzará los 14 millones2. Cada diagnóstico nuevo significa que otra familia debe afrontar la pérdida de memoria, los cambios de personalidad y las demandas emocionales y financieras que conlleva este problema de salud.
Los costos de la atención médica son enormes y se espera que para 2025, alcancen los 384 mil millones de dólares, y se cree que los gastos familiares alcanzan los 400 mil millones de dólares.3 Sin una cura a la vista, los investigadores ahora analizan estrategias de estilo de vida que puedan ayudar a retrasar los síntomas y proteger la salud del cerebro, y la música es una de ellas.
Cómo influye la música en el riesgo de demencia
El campo científico ha comenzado a interesarse en la relación entre la música y la salud del cerebro, y evidencia reciente sugiere que podría ser más estrecha de lo que imaginaban. Los investigadores de la Universidad de Monash en Australia, realizaron un estudio que se publicó en International Journal of Geriatric Psychiatry,4 en el que trataron de determinar si escuchar música o tocar un instrumento podría ayudar a reducir el riesgo de demencia y el deterioro cognitivo en personas de 70 años en adelante.
• El estudio involucró a 10 893 personas de 70 años en adelante: los investigadores analizaron los datos de los participantes inscritos en el estudio ASPREE (ASPirin in Reducing Events in the Elderly) y el estudio complementario ALSOP (ASPREE Longitudinal Study of Older Persons). Ambos siguieron a personas de edad avanzada con el fin de registrar sus resultados de salud. Al inicio del estudio, ningún participante tenía demencia.
El equipo recopiló información sobre sus hábitos musicales, en particular con qué frecuencia escuchaban música o tocaban un instrumento, y realizó un seguimiento de su salud cognitiva durante varios años. El objetivo fue determinar si estos hábitos predecían su riesgo de demencia, deterioro cognitivo sin demencia (CIND) y cambios en las habilidades de pensamiento a lo largo del tiempo.5
• Escuchar música de forma regular proporcionó un mayor nivel de protección: los participantes que siempre escuchaban música tuvieron un riesgo 39 % menor de desarrollar demencia y un riesgo 17 % menor de CIND que las personas que lo hacían rara vez o en ocasiones.6 También mantuvieron mayores puntuaciones en aspectos como la cognición global y la memoria, que son claves para tareas cotidianas como recordar eventos y tomar decisiones. Mientras que otros dominios cognitivos, como la atención y el lenguaje, no mostraron mejora.
• Tocar un instrumento también produce beneficios: las personas de edad avanzada que tocaban un instrumento tuvieron un riesgo 35 % menor de demencia.7 Pero, esta actividad no se relacionó con una reducción del riesgo de CIND, ni con mejoras en los puntajes de las pruebas cognitivas a lo largo del tiempo. Los investigadores sugieren que, si bien escuchar música podría ayudar, el acto de escuchar en sí, parece tener un efecto más consistente en la salud del cerebro.8
• La combinación de escuchar y tocar música produjo beneficios adicionales: los participantes que escucharon y tocaron música tuvieron un riesgo 33 % menor de demencia y 22 % menor de CIND.9 Emma Jaffa de la Facultad de Salud Pública y Medicina Preventiva de la Universidad de Monash y autora principal del estudio, dijo que:
"estos hallazgos sugieren que las actividades que involucran la música podrían ser una estrategia accesible para mantener la salud cognitiva en personas de edad avanzada, aunque no se puede establecer la causalidad".10
• El nivel educativo influyó en el impacto de la música: los efectos de protección de la música fueron más potentes en los participantes con 16 o más años de educación, mientras que los resultados fueron mixtos en personas con 12 a 15 años. 11 Los investigadores creen que esto podría relacionarse con las reservas cognitivas, que es la capacidad del cerebro para compensar el envejecimiento, en la que una educación superior junto con la música ofrece una mayor protección.
• No hubo mejoras en la agudeza mental percibida: a pesar de las ganancias objetivas en la memoria y la cognición, los participantes no dijeron que se sentían más lúcidos en términos mentales. Esto demuestra que existe una brecha entre las medidas clínicas y la percepción personal, lo que sugiere que los hábitos de estilo de vida pueden mejorar la salud del cerebro incluso si las personas no notan los cambios.12
"La evidencia sugiere que el envejecimiento del cerebro no solo depende de la edad y la genética, sino que hay otros factores que influyen, tales como las elecciones ambientales y de estilo de vida", dijo Joanne Ryan, autora principal y jefa del Programa de Investigación sobre Envejecimiento Saludable de la Universidad de Monash. "Nuestro estudio sugiere que las intervenciones que se basan en el estilo de vida, como escuchar o tocar música, pueden reforzar la salud cognitiva".13
Aquí una breve descripción de los hallazgos del estudio, que demuestra que los hábitos musicales cotidianos influyen en aspectos como la memoria y el riesgo de demencia de personas de edad avanzada:
Escuchar música casi todos los días | un riesgo 39 % menor de demencia, un riesgo 17 % menor de CIND | Escuchar música de forma regular redujo el riesgo de demencia y ralentizó el deterioro cognitivo |
Tocar de forma regular un instrumento musical | un riesgo 35 % menor de demencia | Tocar un instrumento puede reforzar la salud del cerebro, pero sus beneficios son limitados |
Escuchar música y tocar un instrumento | un riesgo 33 % menor de demencia, un riesgo 22 % menor de CIND | Realizar ambas actividades produjo el mayor nivel de protección |
Envejecer no significa tener demencia
Según la Asociación de Alzheimer, la demencia es "un término general para la pérdida de memoria, lenguaje, resolución de problemas y otras capacidades de pensamiento a un nivel que interfiere con la vida diaria".14 A veces se le llama "senilidad", que es un término que se basa en la creencia obsoleta de que el deterioro mental grave es parte normal del proceso de envejecimiento. Pero, la realidad es que, la demencia refleja cambios que se relacionan con el deterioro del cerebro, no el envejecimiento en sí.15
Aunque las personas suelen confundirlos, la demencia y la enfermedad de Alzheimer son dos cosas diferentes. La demencia es el término general que reciben los problemas de salud que causan deterioro cognitivo, y el Alzheimer es el tipo más común.
• El Alzheimer representa entre el 60 % y el 80 % de los casos de demencia: la segunda causa más común es la demencia vascular, que se desarrolla cuando se reduce el flujo sanguíneo al cerebro debido a un bloqueo o daño en los vasos sanguíneos.
Algunas personas experimentan cambios que se relacionan con más de un tipo de demencia al mismo tiempo, lo que se conoce como demencia mixta. Otros problemas de salud pueden causar problemas de memoria y pensamiento que parecen demencia pero no son permanentes, tales como los trastornos de la tiroides y las deficiencias de vitaminas.16
• Esto sucede en su cerebro cuando tiene demencia: la demencia se desarrolla cuando las células nerviosas del cerebro (neuronas) y sus conexiones dejan de funcionar de forma correcta. En el Alzheimer, este proceso comienza con la acumulación de depósitos de proteínas pegajosas que se conocen como placas, así como de fibras retorcidas que se denominan ovillos, que interrumpen la comunicación entre neuronas.17
Con el tiempo, estos cambios reducen el tejido cerebral y dañan áreas se encargan de la memoria, el razonamiento y el lenguaje. Estos cambios se producen poco a poco y muchas veces, pasan años antes de que aparezcan los síntomas.
• La demencia progresa en etapas: en la etapa inicial, las personas aún pueden realizar la mayoría de las tareas diarias, pero tienen que recurrir a ayudas como recordatorios para las citas. La confusión empeora durante la etapa intermedia y se vuelve muy difícil realizar actividades como administrar las finanzas o cocinar; también es posible que se requiera ayuda para vestirse o bañarse. Durante la última etapa, la independencia disminuye, ya que las personas casi siempre necesitan ayuda de tiempo completo para comer, ir al baño y moverse.18
• Los factores principales de riesgo: la edad es el factor de riesgo más importante y en la mayoría de los casos, se desarrolla después de los 65 años. Los antecedentes familiares también influyen, en especial si un padre o un hermano tiene demencia. La salud del corazón también importa, ya que la hipertensión, la diabetes y el tabaquismo dañan los vasos sanguíneos e incrementan el riesgo. Factores del estilo de vida como la falta de actividad física, la mala alimentación y el aislamiento social hacen que las personas sean más vulnerables a este problema de salud.19
El mecanismo detrás de los beneficios de la música
Cuando escucha música, se activan varias áreas del cerebro a la vez,20 incluyendo la corteza auditiva que procesa los sonidos, el sistema límbico que controla las emociones y la corteza motora, que participa en el movimiento. Esta activación de “todo el cerebro” es tan beneficiosa porque la mayoría de las terapias sólo estimulan una o dos regiones. Por esta razón, la música está ganando terreno en hospitales y clínicas, donde se utiliza como herramienta no sólo para ayudar a los pacientes a pasar el tiempo sino también para acelerar la curación.21
• Las personas con problemas cerebrales suelen ser las más beneficiadas: en personas con lesiones cerebrales o enfermedades neurodegenerativas, la música estimula regiones clave que se relacionan con la memoria, la emoción, el movimiento y el habla. Por ejemplo, los pacientes que se recuperan de un derrame cerebral. O bien, las personas con dificultades para hablar, que pueden utilizar estrategias como cantar las palabras, que es muy beneficioso. Utilizar la melodía y el ritmo también ayuda a reentrenar las vías del habla del cerebro22 cuando la terapia del habla regular no es suficiente.
• La música calma rápido el cuerpo: la música lenta y constante puede ayudar a que su cuerpo se relaje porque se sincroniza con sus ritmos naturales. Este ritmo suave envía señales a su sistema nervioso parasimpático, que se encarga del estado de "descanso y digestión". Cuando esto ocurre, el ritmo cardíaco se ralentiza, la presión arterial baja y los músculos tensos comienzan a relajarse.23
• La música puede proteger al cerebro: un estudio que se publicó en Aging & Mental Health descubrió que, los músicos tenían un riesgo 64 % menor de desarrollar deterioro cognitivo leve o demencia.24 Otro estudio que se publicó en BMC Neurology sugiere que esta protección puede provenir de varios efectos superpuestos, como una mejor función ejecutiva y memoria de trabajo, mayor plasticidad cerebral, reparación sensoriomotora, menor estrés y la depresión y mayor compromiso social.25
• Los beneficios de la música son evidentes en personas que ya viven con demencia: un estudio que se publicó en International Psychogeriatrics descubrió que 39 residentes en centros de atención en Iowa que escucharon listas de reproducción de música personalizadas experimentaron una reducción significativa en la agitación, que incluye gritos e irritabilidad, tanto durante como después de las sesiones de escucha. Estos beneficios superaron los efectos de escuchar música clásica para relajarse.26
• La relación entre la música y la corteza prefrontal: se localiza detrás de la frente, y es una de las últimas regiones del cerebro que se deteriora con la enfermedad de Alzheimer, y también es el centro que se activa con la música. Petr Janata, Ph.D., del Center for Mind and Brain de UC Davis, analizó la actividad cerebral que se producía mientras las personas escuchaban música y explicó que:27
"Al parecer, lo que sucede es que una pieza musical familiar actúa como banda sonora para una película mental que comienza a reproducirse en nuestra cabeza. Lo hace recordar a una persona o lugar específicos, y de repente ve el rostro de esa persona en su mente. Ahora podemos ver la relación entre esas dos cosas: la música y los recuerdos".
• La música debería formar parte de las estrategias de envejecimiento saludable: los investigadores de la Universidad de Exeter creen que la música debería incluirse en las estrategias para un envejecimiento saludable y reducir el riesgo de demencia. Recomiendan a las personas de edad avanzada cantar, participar en grupos musicales comunitarios o retomar un instrumento que hayan tocado antes.28
"Los tratamientos de salud pública para promover el envejecimiento saludable y reducir el riesgo de demencia deberían incluir la música. Existe evidencia significativa del beneficio de las actividades de grupos musicales para personas con demencia, y este enfoque podría aplicarse para favorecer un envejecimiento saludable para adultos mayores que incluye disminuir su riesgo y promover la salud cerebral", concluyeron.
Para más información sobre cómo la música moldea sus recuerdos y protege su cerebro, consulte: "Tocar un instrumento musical o cantar podría ayudar a mantener la salud cerebral".
¿Cómo crear una rutina de música para personas con demencia?
Incorporar la música a su rutina diaria es más simple de lo que cree. Ya sea que cuide a alguien con demencia o desee adoptar hábitos que fortalezcan el cerebro, estos pasos lo ayudarán a crear una rutina musical simple y personalizada que se adapte a la vida diaria y refuerce su salud a largo plazo:
• Escuche música todos los días: esto puede ser escuchar su lista de reproducción, cantar o tocar un instrumento sencillo. Comience con algo pequeño e incremente poco a poco. El objetivo es hacer de la música una parte habitual y agradable de su rutina para que se vuelva algo familiar y reconfortante.29
• Cree una lista de reproducción personalizada de sus canciones favoritas: comience con elegir sus canciones favoritas que tararearía y bailaría. Cuando la música le es familiar ayuda a despertar recuerdos, reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo de las personas con demencia. Estas melodías crean la sensación de comodidad y conexión, y hace que las sesiones sean más agradables y efectivas.30
• Mantenga un entorno tranquilo: elija una habitación tranquila con pocas distracciones. Utilice una silla cómoda y el método para escuchar que más le guste, ya sean altavoces o auriculares. Un entorno tranquilo reduce el estrés y ayuda a disfrutar de la música.31
• Considere el volumen que utiliza: mantenga el volumen cómodo y evite cambios repentinos en el ritmo o el volumen. Hacer pausas entre las canciones puede ayudar a prevenir la sobreestimulación, mientras que un ritmo suave garantiza que la experiencia se mantenga relajante.32
• Actívese y luego socialice: cuando escuchar música se vuelva un hábito, comience con actividades simples como marcar el ritmo, tararear o cantar. Unirse a un grupo de canto local también puede fomentar las conexiones sociales.
• Realice evaluaciones semanales y haga cambios: al final de cada semana, observe qué le funcionó mejor. ¿Qué canciones lo hicieron sentir bien? ¿Cuál sesión fue demasiado larga o demasiado corta? ¿Qué tan cómoda era la habitación? Conserve las cosas que le ayudaron y elimine todo lo que le causó estrés. Esto hace que su rutina sea fácil de seguir y más agradable.
Pasos para aprovechar al máximo la música |
1. Dedique tiempo a la música que le gusta 2. Cree una lista de reproducción de sus canciones favoritas 3. Cree un ambiente apto para disfrutar de la música 4. No suba demasiado el volumen 5. Muévase mientras escucha, y utilice la música para crear conexiones sociales 6. Haga un seguimiento de qué le funciona mejor |
Formas para incorporar más música a su vida
Si ya escucha música, estos cuatro consejos ayudarán a sacarle el mayor provecho posible:
1.Tocar un instrumento: si alguna vez quiso aprender a tocar un instrumento, este es el momento. No se preocupe si no lo hace bien en el primer intento. Comience con algunos acordes, un ritmo simple o una aplicación de teclado para principiantes. Incluso tocar un poco de guitarra o el tambor ejercita el cerebro, mientras proporciona una sensación de logro y alegría.
2. Utilizar la música para conectar con otras personas: únase a un coro, asista a un círculo de tambores o júntese con amigos o familiares para cantar. Cuando se utiliza la música como una forma de socializar, produce hormonas como la oxitocina que ayuda a crear vínculos, combate los sentimientos de aislamiento y mejora la resiliencia emocional. Además, es divertido, y la diversión también es buena para la salud. Estos momentos también pueden unir a los cuidadores y seres queridos y hacer más fácil el camino de cambios cognitivos.
3. Practicar la escucha activa: en lugar de dejar que la música pase a un segundo plano, elija una canción y ponga atención. Cierre los ojos, respire profundo y déjese llevar por el sonido. Esto ayudará a activar circuitos cerebrales que reducen el estrés, restauran el equilibrio y ayudan a sentirse más centrado y tranquilo: un ritual simple que puede transformar su día.
4. Restablecer su ritmo cuando se sienta abrumado: si experimenta problemas de sueño o falta de energía, escuche música constante y rítmica a la misma hora todos los días, por ejemplo, cuando se despierta o antes de dormir. El ritmo ayuda a su cerebro a restablecer patrones, regular su reloj interno y crear una sensación de previsibilidad que resulta reconfortante y estabilizadora. Piense en esta estrategia como una forma de reiniciar su cuerpo y su mente.
La música no se trata de tocar cada nota, ni de recordar cada letra a la perfección. También puede tratarse de reír cuando pierde el ritmo, compartir una canción con otra persona y encontrar consuelo en melodías que lo hagan recordar los buenos momentos. Todo, mientras refuerza su cerebro, eleva su espíritu y fortalece lazos que ningún diagnóstico puede borrar. Para más información sobre los beneficios de la música, consulte: "La ciencia confirma que este poderoso método alivia el dolor, mejora el ánimo y repara el cerebro".
Preguntas frecuentes sobre la relación entre la música y la demencia
P: ¿Es verdad que escuchar música todos los días reduce el riesgo de demencia?
R: Sí, un estudio que involucró a personas de 70 años en adelante descubrió que los participantes que escuchaban música tuvieron un riesgo 39 % menor de demencia y un riesgo 17 % menor de deterioro cognitivo.
P: ¿Es posible que tocar un instrumento musical reduzca mi riesgo de demencia?
R: Sí, las personas de edad avanzada que tocaban un instrumento con frecuencia mostraron un riesgo casi 35 % menor de desarrollar demencia, aunque los beneficios para habilidades de pensamiento específicas fueron menos consistentes que escuchar música.
P: ¿Qué tipo de música funciona mejor para las personas con Alzheimer?
R: No existe un género universal, la música que resulta familiar y significativa en términos emocionales, tiende a funcionar mejor, en especial canciones que pueden despertar recuerdos y crear una sensación de calma y comodidad.
P: ¿Con qué frecuencia deben las personas de edad avanzada escuchar música para reforzar su salud cerebral?
R: Los mayores beneficios se observaron en las personas que escuchaban música con más frecuencia. Hacer de la música un hábito diario parece más importante que la duración de cada sesión.
P: ¿Puede la música ayudar a reducir la agitación o el síndrome vespertino en la demencia?
R: Sí, los estudios que se mencionan en el artículo demuestran que escuchar música personalizada reduce la agitación, la ansiedad y la irritabilidad en personas con demencia.
P: ¿Cuáles son los beneficios de cantar en un coro?
R: Cantar en un coro puede ser beneficioso porque combina la música con la interacción social, la concentración y la rutina. Los investigadores mencionan las actividades musicales grupales como una forma prometedora de promover el envejecimiento saludable y la resiliencia cognitiva.
P: ¿Es demasiado tarde para aprender a tocar un instrumento y obtener estos beneficios?
R: Nunca es demasiado tarde, incluso los instrumentos más sencillos o la práctica para principiantes estimulan la atención, la coordinación y la creatividad, lo que refuerza la salud del cerebro.
P: ¿Cómo afecta la música a los centros de memoria en el cerebro?
R: La música activa varias redes cerebrales a la vez, que incluyen las redes que participan en la memoria, la emoción y la atención. La música estimula la corteza prefrontal medial, que es una región que suele permanecer activa durante más tiempo en la enfermedad de Alzheimer.
P: ¿Cuál es la diferencia entre la musicoterapia y la escucha casual?
R: Escuchar de manera casual es algo informal y autoguiado, como disfrutar de su lista de reproducción favorita en casa. Mientras que la musicoterapia es más estructurada e intencional y suele utilizarse en entornos de atención para mejorar el estado de ánimo, el comportamiento o la recuperación neurológica.
P: ¿Existe algún riesgo en el uso de música para personas con demencia?
R: La sobreestimulación es la preocupación principal. Mantener el volumen bajo, elegir canciones conocidas, evitar cambios repentinos y detenerse si aparece una sensación de angustia ayudará a que la música sea una experiencia beneficiosa y relajante.
🔎 Fuentes y Referencias:
- 1 Medscape, June 03, 2024
- 2 2025 NIH Dementia Research Progress Report, National Institute on Aging, 2024
- 3 USA Today, April 29, 2025
- 4, 5, 6, 8, 11, 12 Int J Geriatr Psychiatry, 2025;40(1):e70163
- 7, 9 HuffPost, September 3, 2025
- 10, 13 Monash University, October 22, 2025
- 14, 15, 16 Alzheimer's Association, What is Dementia?
- 17, 18 Alzheimer's Association, Stages of Alzheimer's
- 19 Cleveland Clinic, May 4, 2024
- 20 Harvard Medicine Magazine, Spring 2024
- 21, 23 J Nurse Pract, 2025;21(3):104928
- 22 American Psychological Association, May 2024
- 24 Aging Ment Health.2021 Apr;25(4):593-601
- 25 J Alzheimers Dis, 2022;90(2):507–519
- 26 Int Psychogeriatr. 2000 Mar;12(1):49-65
- 27 UC Davis, February 23, 2009
- 28 Int J Geriatr Psychiatry, 2024;39(2):e6061
- 29 Fisher Center for Alzheimer's Research Foundation, August 19, 2021
- 30 HarborChase, May 1, 2023
- 31 Hospice, April 20, 2021
- 32 Hearts for Dementia, June 28, 2024