📝HISTORIA EN BREVE
- Casi la mitad de los adultos en Estados Unidos tienen hipertensión no diagnosticada, lo que aumenta los riesgos de derrame cerebral, ataque cardíaco y deterioro cerebral temprano debido al menor suministro de oxígeno y nutrientes al tejido nervioso
- La hipertensión temprana provoca un daño celular rápido, incluyendo el envejecimiento endotelial, la pérdida de energía neuronal, la alteración de la mielina y la fuga de la barrera hematoencefálica, todo lo cual acelera la inflamación y el deterioro cognitivo incluso antes de que aparezcan los síntomas
- La presión arterial alta a largo plazo produce cambios como hiperintensidades de la sustancia blanca, microhemorragias y pérdida de volumen del cerebro. Estos hallazgos tienen una relación importante con un procesamiento más lento, riesgo de derrame cerebral y demencia
- El riesgo de demencia aumenta con la hipertensión en la mediana edad, y los adultos mayores con presión arterial alta presentan un envejecimiento cerebral acelerado; el monitoreo regular que comienza alrededor de los 40 años ayuda a reducir el deterioro cognitivo a largo plazo
- El tratamiento podría revertir algunos daños iniciales, mientras que las estrategias de estilo de vida, como cambios en la alimentación, ejercicio y un mejor sueño, reducen de forma significativa la presión arterial y ayudan a proteger la salud del cerebro a largo plazo
🩺Por el Dr. Mercola
Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), casi la mitad de los adultos en Estados Unidos tienen presión arterial alta, también conocida como hipertensión. Y lo que es peor, la mayoría de las personas no saben que la tienen. Este es un gran problema de salud pública porque, si no se controla, aumenta el riesgo de derrame cerebral y ataque cardíaco.
Pero ese no es el único asunto del que deben preocuparse los adultos en Estados Unidos. Como aprenderá más adelante, el sistema nervioso depende en gran medida de su sistema cardiovascular para obtener oxígeno y otros nutrientes para funcionar de manera correcta. Cuando los vasos sanguíneos no funcionan bien, no llega el sustento necesario y esto afecta a sus funciones cognitivas. Este es uno de los hallazgos más sorprendentes que se descubrió en un estudio reciente que se publicó en la revista Neuron.1
¿Cómo afecta la presión arterial alta al cerebro?
Los investigadores estudiaron cómo la presión arterial alta afecta al cerebro a nivel de células individuales. Con el uso de un modelo animal, observaron lo que sucede dentro del cerebro durante las primeras etapas de la hipertensión, mucho antes de que los síntomas aparezcan en una prueba de memoria. Los investigadores mapearon la actividad genética en miles de células individuales del cerebro para entender qué células tienen dificultades primero y cómo esto se convierte en un deterioro cognitivo.2,3
• Una predicción de la fisiología humana: los investigadores utilizaron un modelo animal para simular la trayectoria en el mundo real de adultos que viven con presión arterial elevada durante años. Los ratones de prueba estaban saludables antes del experimento, lo que permitió a los investigadores observar cómo la hipertensión alteraba el funcionamiento normal del cerebro desde su punto de partida.
Después de establecer una línea base, les administraron angiotensina, que es una hormona que eleva la presión arterial de forma similar a la de los humanos. El experimento se completó después de 42 días.4
• Hay menos energía celular para el cuerpo: en una preimpresión del estudio mencionado, los investigadores demostraron que los genes mitocondriales relacionados con la producción de energía se regularon de forma negativa, lo que significa que las neuronas comenzaron a producir menos trifosfato de adenosina (ATP), que es la fuente de energía del cuerpo.5
• Aumento general del riesgo: en conjunto, los hallazgos explican por qué las personas diagnosticadas con hipertensión tienen un riesgo entre 1.2 y 1.5 veces mayor de desarrollar trastornos cognitivos.6 Además, afecta dominios cognitivos como la función ejecutiva, el razonamiento abstracto, la memoria y la velocidad de procesamiento.7
¿La hipertensión puede dañar el cerebro incluso antes de que aumente la presión arterial?
El experimento duró apenas un mes; aunque este periodo es muy pequeño en la vida de un ser humano, es más que suficiente para los ratones. El equipo utilizó esta analogía para advertir al público sobre la hipertensión no tratada:
• Los cambios aparecieron en solo tres días: los investigadores observaron de inmediato cambios en tres categorías: las células endoteliales, las interneuronas y los oligodendrocitos.
Las células endoteliales, que se encuentran en el revestimiento de los vasos sanguíneos, presentaron de inmediato signos de envejecimiento acelerado y un menor metabolismo energético. Mientras tanto, las interneuronas, que ayudan a mantener la homeostasis entre las señales nerviosas excitatorias, también están dañadas y exhiben "patrones tempranos que se observan en la enfermedad de Alzheimer".8
• El aislamiento nervioso se dañó: los oligodendrocitos son las células encargadas de producir mielina, que recubre los nervios. Cuando la producción de mielina se detiene, las neuronas se ralentizan y "a la larga pierden la habilidad de comunicarse entre sí, lo cual es fundamental para la función cognitiva".9 Y como ya se estableció, la hipertensión dañó este proceso biológico importante.
• La barrera hematoencefálica se vio comprometida: la permeabilidad de la barrera hematoencefálica aumentó cuando las células endoteliales dejaron de funcionar. Este cambio permite que ingresen al cerebro moléculas inflamatorias, proteínas tóxicas y subproductos oxidativos, lo cual nunca deberían hacer.
Cuando entran sustancias extrañas, las células inmunitarias del cerebro se activan en modo de defensa, lo que crea un entorno inflamatorio crónico que acelera el envejecimiento del tejido cerebral. Los hallazgos del estudio demuestran que la ruptura de la barrera hematoencefálica es uno de los primeros eventos que ocurren cuando la presión arterial se mantiene elevada.
• La hipertensión crónica causa más daños: si bien los cambios de tres días fueron sorprendentes por sí solos, el final del estudio demostró cómo esas microlesiones evolucionan hacia una disfunción clara. Para el día 42, los investigadores descubrieron un deterioro neurovascular generalizado y síntomas claros de problemas cognitivos.
¿Qué cambios en el cerebro aparecen en la resonancia magnética en las personas con presión arterial alta crónica?
Ahora es el momento de abordar el otro extremo del espectro, y es la salud del cerebro cuando ya se padece hipertensión crónica. En este contexto, el daño ocurre a lo largo de años en lugar de días, y la resonancia magnética reflejan esto de forma muy clara.
• Las implicaciones de la hipertensión en su función cognitiva: un estudio que se publicó en The Lancet Neurology demuestra que la hipertensión en la mediana edad y la presión arterial alta prolongada se relacionan con más hiperintensidades de la sustancia blanca, más microhemorragias y menores volúmenes totales del cerebro e hipocampo en etapas posteriores de la vida.10
Para ponerlo en contexto, las hiperintensidades de la sustancia blanca se refieren al daño en la sustancia blanca cerebral que causa una disfunción en los vasos sanguíneos del cerebro. Es decir, una gran cantidad de esto afectan la velocidad de procesamiento de la información, lo que en última instancia conduce a la demencia.11
• Cómo se ve el cerebro bajo una máquina de resonancia magnética: en una exploración por resonancia magnética, las hiperintensidades de la sustancia blanca se ven como puntos brillantes esparcidos por las conexiones del cerebro. Reflejan áreas pequeñas donde el flujo sanguíneo y el aislamiento han sufrido daños. Los estudios relacionan una mayor carga de estas manchas con una velocidad de marcha más lenta, una función ejecutiva más débil y un riesgo mayor de derrame cerebral y demencia.12
• Lecturas sistólicas y diastólicas: la presión arterial se interpreta con dos números: sistólica (arriba) y diastólica (abajo). El primero se refiere a la presión cuando el corazón bombea, mientras que el segundo se refiere a la presión cuando el corazón está en reposo.
Ambos números son importantes, sobre todo en el contexto de la salud del cerebro. En el estudio de The Lancet Neurology, los investigadores observaron que una presión diastólica más elevada en la adultez temprana y media se relaciona con mayores hiperintensidades de la materia blanca y volúmenes del cerebro más pequeños con el paso del tiempo. Además, una presión sistólica muy elevada en adultos mayores suele estar más relacionada con el riesgo de derrame cerebral y un mayor daño a la sustancia blanca.
• El umbral: es importante controlar la presión arterial para preservar la salud del cerebro. Los hallazgos indican que un aumento de más de 140 mmHg para la presión sistólica y por debajo de 90 mmHg para la diastólica se relaciona con un mayor volumen de hiperintensidades de la sustancia blanca.13
¿En qué momento de la vida la presión arterial comienza a ser importante para el riesgo de demencia?
El envejecimiento se considera un factor de riesgo importante detrás de la presión arterial alta, y hay muchas investigaciones que respaldan esta creencia:
• Deterioro cognitivo en personas con hipertensión: en un informe de Johns Hopkins Medicine, los investigadores observaron que las personas mayores (de 70 a 90 años) con presión arterial alta agregaron 2.7 años al envejecimiento de su cerebro en comparación con aquellos que tuvieron niveles normales. Aunque esto podría parecer una diferencia pequeña, es suficiente para llegar a un diagnóstico de deterioro cognitivo leve o incluso demencia.14
• Comience a evaluarse antes: según los hallazgos del estudio de Johns Hopkins Medicine, el estudio de The Lancet proporciona sugerencias prácticas para mantener bajo control la salud de su cerebro. En concreto, los investigadores recomiendan medir la presión arterial con regularidad para poder ajustar el estilo de vida según sea necesario.
¿Qué síntomas podrían indicar que la presión arterial alta afecta su cerebro?
Al principio, es difícil detectar las señales de que la hipertensión afecta la salud del cerebro. Las personas pueden vivir durante años con presión arterial elevada sin sentir que se desarrollan lesiones en la sustancia blanca en su cerebro. Por eso es importante familiarizarse con los síntomas:
• Esté atento a los cambios sutiles: es posible que note que se vuelve más olvidadizo y que tiene problemas para realizar múltiples tareas. Cuando esto sucede, es posible que se sienta más deprimido, sobre todo una vez que le hayan diagnosticado hipertensión.15
• Indicadores de alerta: cuando la hipertensión no se trata, afecta más que solo la función del cerebro. También notará flacidez del rostro, pérdida de visión, dolores fuertes de cabeza y una menor coordinación. Si presenta alguno de estos síntomas, comuníquese con su médico de inmediato.16
¿El tratamiento de la presión arterial alta revierte el daño cerebral o lo ralentiza?
Incluso si su cuerpo ha sufrido el daño, aún hay esperanza. Se puede prevenir el deterioro cognitivo mediante un tratamiento adecuado:
• Los ratones experimentaron una reversión del daño: en el estudio Neuron, los ratones a los que se les administró el medicamento para la hipertensión losartán, que inhibe la angiotensina, revirtieron el daño.17 Aunque este medicamento demostró ser prometedor, no recomiendo este método porque creo que un enfoque natural y holístico es mejor para controlar la presión arterial.
• El impacto de las estrategias naturales: en un informe de The Guardian, los investigadores observaron que los ajustes en el estilo de vida mejoraron la presión arterial. Los métodos empleados incluyeron reducir el consumo de alcohol, programas de pérdida de peso y un seguimiento regular.18
¿Qué puede hacer para proteger su cerebro de la presión arterial alta?
Ahora es el momento de hablar sobre las cosas que en verdad tienen impacto. Cuando se trata de controlar su presión arterial, estas son mis recomendaciones:
• Evalúe su presión arterial con regularidad: la mayoría de los adultos esperan hasta llegar a los 50 o 60 años para controlar su presión arterial. Sin embargo, como lo demuestra la investigación publicada, esto es un error. Lo más recomendable es hacerlo entre los 30 y 40 años para poder ajustar cualquier factor que contribuya a las lecturas de presión arterial alta.
• Corrija su alimentación: creo que el consumo excesivo de ácido linoleico (AL) es la razón principal por la que las tasas de enfermedades crónicas van en aumento hoy en día. Como se mencionó en un artículo anterior, contribuye a la presión arterial alta ya que endurece las arterias. Por lo tanto, lo mejor es evitarlo tanto como sea posible.
Evite todos los productos que contengan aceite de soya, maíz, girasol, cártamo, semilla de algodón, semilla de uva, canola, salvado de arroz y cacahuate. Además de utilizarse para cocinar alimentos en restaurantes, se esconden en los bocadillos envasados y aderezos para ensaladas. Luego, reemplácelos con mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee, sebo de res y aceite de coco.
Los frutos secos y las semillas suelen considerarse fuentes de alimentos nutritivos. Sin embargo, el problema es que consumirlos como bocadillo a la larga incrementa el consumo de AL. Lo peor es que las nueces de macadamia y el aceite de oliva, aunque tienen un menor contenido de AL, se oxidan con facilidad con el calor o la luz porque tienen un gran contenido de grasas monoinsaturadas. Cuando se consume, la oxidación afecta su habilidad de producir energía celular.
Le recomiendo reducir su consumo a menos de 2 gramos al día, incluyendo todas las fuentes. Lo importante es que se familiarice con el origen del AL, ya que también se encuentra en la carne de animales alimentados con granos, que muchas personas consumen. Por lo tanto, asegúrese de que su carne provenga de fuentes biodinámicas y animales alimentados con pastura para reducir el consumo de AL tanto como sea posible.
Para ayudarle a controlar su alimentación, regístrese en la lista de espera de la aplicación Mercola Health Coach. Esta aplicación contiene Seed Oil Sleuth, que es una función muy útil que le ayuda a calcular su consumo diario de AL hasta una décima de gramo. Para obtener consejos adicionales, consulte: "Los mejores alimentos para bajar la presión arterial".
• Haga ejercicio: otro aspecto importante que muchos adultos tienden a ignorar es el ejercicio. Hacer actividad física con regularidad mejora la flexibilidad de los vasos sanguíneos, reduce la presión arterial en reposo y ayuda a mantener el volumen del cerebro. Incluso caminar a paso ligero varios días a la semana podría hacer la diferencia. Para comenzar a caminar con el fin de favorecer la longevidad, lea mi artículo: "Con este cambio tan simple puede recuperar su fuerza y vitalidad".
• Descanse bien: el sueño es fundamental para una salud óptima, ya que permite que su cuerpo se repare y se regenere. No dormir lo suficiente interrumpe estos procesos importantes. Como se señaló en un estudio de 2022, "la falta de sueño favorece la presión arterial alta".19
Preguntas frecuentes sobre la hipertensión y la salud del cerebro
P: ¿Qué tan pronto puede la presión arterial alta comenzar a dañar el cerebro?
R: Un estudio realizado en animales demostró que los cambios en el cerebro podrían comenzar tan solo tres días después de que aumenta la presión arterial. Durante este tiempo, las células que recubren los vasos sanguíneos comienzan a envejecer más rápido, las neuronas pierden energía y las células que producen mielina comienzan a fallar. La barrera hematoencefálica también se vuelve permeable, lo que permite que sustancias dañinas lleguen al cerebro.
A los 42 días, estas alteraciones progresan hacia un daño neurovascular significativo y un deterioro cognitivo, lo que sugiere que la hipertensión comienza a dañar el cerebro mucho antes de que aparezcan los síntomas.
P: ¿Cuáles son las primeras señales de alerta de que la presión arterial alta afecta el cerebro?
R: Los primeros síntomas tienden a ser sutiles, como olvidos, dificultad para realizar varias tareas a la vez y bajo estado de ánimo. A medida que la hipertensión empeora o no se trata, podrían aparecer problemas neurológicos más graves, como flacidez del rostro, cambios en la visión, dolores de cabeza intensos o problemas de coordinación. Estos síntomas avanzados indican que se necesita atención médica de inmediato.
P: ¿Controlar la presión arterial alta revierte el daño cerebral o solo evita que empeore?
R: Las investigaciones demuestran que algunos daños podrían ser reversibles, ya que los ratones tratados con losartán recuperaron la función normal del cerebro. En las personas, algunos cambios en el estilo de vida, como reducir el consumo de alcohol, perder peso y un control constante, ayudan a mejorar la presión arterial y a retrasar lesiones en el futuro. Aunque no es posible reparar todo el daño, el tratamiento efectivo previene la progresión y ofrece una protección significativa.
P: ¿A qué edad la presión arterial alta comienza a aumentar el riesgo de padecer demencia?
R: El riesgo de demencia aumenta antes de lo esperado. Los estudios recomiendan evaluar la presión arterial alrededor de los 40 años, ya que la hipertensión en la mediana edad se relaciona con una contracción posterior del cerebro y daño de la materia blanca. En los adultos mayores, la presión arterial alta agrega alrededor de 2.7 años adicionales de envejecimiento del cerebro, suficiente para empujar a algunos hacia el deterioro cognitivo o la demencia.
P: ¿Cómo altera la presión arterial alta las exploraciones cerebrales, como la resonancia magnética?
R: La hipertensión a largo plazo produce más hiperintensidades en la sustancia blanca (puntos brillantes que indican conexiones dañadas) junto con microhemorragias y volúmenes más pequeños del cerebro y del hipocampo. Estos cambios se correlacionan con un pensamiento más lento, riesgo de derrame cerebral y demencia. Una presión diastólica más elevada en las etapas tempranas de la vida y una presión sistólica muy elevada en edades más avanzadas predicen cambios más severos en la resonancia magnética. Las lecturas mayores a 140/90 se asocian con una mayor carga de lesión de la sustancia blanca.
🔎Fuentes y Referencias:
- 1, 2, 8 Neuron, 2025 Sep 19:2025.04.14.648770
- 3, 4, 17 Science Daily, November 24, 2025
- 5 Biorxiv, September 19, 2025
- 6 Ageist, November 25, 2025
- 7 Very Well Health, November 6, 2025
- 9 Weill Cornell Medicine, November 14, 2025
- 10 The Lancet Neurology, October 2019, Volume 18, Issue 10, 942 – 952
- 11 Nature Reviews Neurology Volume 11, Pages 157–165 (2015)
- 12 Clinical Advisor, September 2, 2019
- 13 Science Daily, November 27, 2020
- 14, 15 Johns Hopkins Medicine, Hidden Brain Risk: Midlife High Blood Pressure
- 16 Harvard Health, March 1, 2022
- 18 The Guardian, April 21, 2025
- 19 Sleep Med X. 2022 Jan 26;4:100042