📝 HISTORIA EN BREVE

  • Los cambios de color de la flema brindan pistas inmediatas sobre lo que sucede en sus vías respiratorias, lo que le ayuda a saber si se trata de irritación, inflamación o infección antes de que los síntomas se intensifiquen
  • Los tonos amarillos y verdes reflejan la actividad inmunológica, mientras que la flema rosada, roja, marrón o negra indica sangrado, problemas pulmonares de larga duración o infección por hongos, lo que le proporciona marcadores claros que le indican si se trata de algo leve o grave
  • Los cambios repentinos en su patrón normal de flema importan más que el color en sí, lo que le permite usar su experiencia como una guía confiable para saber cuándo algo anda mal
  • Los cambios de textura, como flema espesa, pegajosa o grumosa, suelen ser señal de inflamación grave en las vías respiratorias, lo que representa otra advertencia temprana de que hay algún problema en su sistema respiratorio
  • El peróxido de hidrógeno nebulizado, cuando se diluye de forma correcta, ayuda a reducir la carga viral en las fosas nasales, los senos paranasales y los pulmones, lo que alivia las flemas a causa de irritación viral y acelera el tiempo de recuperación

🩺 Por el Dr. Mercola

Los cambios brillantes en el color de la flema suelen ser una señal de que algo está cambiando dentro de las vías respiratorias, y esas primeras pistas dicen mucho más sobre su salud respiratoria de lo que muchos creen. El color de la flema es una de las señales visuales más rápidas que da el cuerpo cuando comienza una irritación, una infección o una inflamación. No necesita equipo, análisis específicos, ni entrenamiento médico: sólo observar qué color aparece cuando tose o carraspea.

Los diferentes colores reflejan distintos tipos de estrés en el tracto respiratorio, y aprender a identificar ese patrón le ayudará a determinar si su cuerpo tiene un problema leve o se trata de algo más grave. Muchas veces, cuando se activa el sistema inmunológico, las flemas cambian de color antes de que los síntomas empeoren.

Pero, ese cambio temprano es una señal de advertencia. En ese momento, su cuerpo trata de decirle que hay algo más, incluso si se siente con fuerza suficiente para continuar con sus actividades cotidianas. Su experiencia es tan importante como el color de las flemas. Si es una persona que rara vez experimenta flemas, entonces cualquier color, incluso blanco, merece atención porque significa que no es algo normal.

Si su flema siempre suele ser igual pero de pronto se oscurece, se espesa o aparece con mayor frecuencia, ese cambio es señal de que hay algún problema en sus vías respiratorias. Estos patrones personales lo ayudarán a decidir qué es normal y qué necesita atención. Juntos, estos patrones demuestran la importancia del color y la consistencia de las flemas, ya que son una forma práctica de saber si algo está sucediendo dentro de su cuerpo.

El significado del color de las flemas

En un artículo que se publicó en UnityPoint Health, el Dr. Brian Lindsay explica cómo se forman las flemas dentro del tracto respiratorio y por qué cambian de color y consistencia cuando algo altera la función de las vías respiratorias. 1 Las personas producen flema todos los días, pero solo las notan cuando incrementa su producción como resultado de una irritación o una enfermedad.

El Dr. Brian Lindsay afirma que, en pacientes con infecciones de los senos nasales, neumonía, irritación de garganta provocada por reflujo, episodios de asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las flemas suelen presentar patrones específicos. Esto confirma que el color y la textura son un indicador personalizado de la salud de sus vías respiratorias.

• El color de la flema proporciona señales directas: la flema blanca o transparente refleja la función normal de las vías respiratorias, pero la flema amarillenta o amarilla oscura indica una infección o inflamación. El color verde indica el mismo proceso, pero con una actividad inmunológica más intensa. El color rosa es señal de insuficiencia cardíaca y el rojo significa que la sangre proviene de la nariz o los pulmones. Mientras que el color marrón oscuro suele ser un signo de neumonía bacteriana.

• Los cambios de textura son señal de inflamación no controlada: los pedazos duros y pegajosos sugieren asma o EPOC sin controlar. Esta textura se produce cuando la inflamación de las vías respiratorias empeora tanto que crea tapones. Es probable que junto con la mucosidad espesa, note otros síntomas como opresión en el pecho, sibilancia o dificultad para respirar.

• Cualquier cambio repentino importa más que el color: el Dr. Brian Lindsay enfatiza que las personas que no suelen tener flemas, deben tomar en serio si aparecen de forma repentina. Si rara vez expulsa flemas y de pronto, comienza a hacerlo, ese cambio es una señal de irritación, infección o un problema crónico que comienza a empeorar.

Por ejemplo, problemas de salud como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) obligan al cuerpo a cubrir la garganta con moco para protegerla de la exposición al ácido. Esto crea la sensación de tener algo atorado en la garganta.

• Los olores fuertes o la mucosidad con un aspecto molesto suelen indicar neumonía bacteriana: la flema marrón o con sabor desagradable suele ser más común en la neumonía que en otras infecciones. Afirma que, "si la mira y dice ¡qué asco!'", es una forma de saber que podría tratase de una infección bacteriana grave. Este detalle práctico le permitirá actuar rápido en lugar de asumir que se trata de un simple resfriado.

• La flema refleja el intento del cuerpo de protegerse: la flema se espesa cuando las vías respiratorias entran en contacto con gérmenes, irritantes o ácido estomacal. El moco se compone de agua, electrolitos y proteínas que atrapan las bacterias antes de que lleguen a los tejidos más profundos. El tracto respiratorio produce más flemas durante una infección o irritación para evitar que las partículas dañinas se propaguen.

Por esta razón, su color se vuelve más profundo cuando hay una fuerte actividad inmunológica, ya que su cuerpo carga mucosidad con células inmunológicas y desechos mientras lucha para combatir el problema. Cuando los glóbulos blancos llegan al moco, añaden enzimas y proteínas que lo oscurecen. Esto explica por qué las flemas de tonos verdes y amarillos indican una activación inmunológica en lugar de la gravedad de la infección.

Los tonos de la flema también dicen mucho sobre la función del sistema inmunológico

Un artículo que se publicó en Geisinger también analiza qué significan los diferentes colores de la flema y qué pueden decir sobre la infección.2 La experta médica de Geisinger, Danielle McGovern, DO, explica que la flema se vuelve blanca cuando se inflaman y congestionan las vías respiratorias, muchas veces debido a alergias o una infección temprana.

Los colores más profundos, como el amarillo, el verde, el rosa, el rojo, el marrón y el negro, representan otros procesos subyacentes, pero considere que el color de la flema no muestra el panorama completo. Síntomas como dolor en el pecho, fiebre prolongada, dificultad para respirar y malestar que empeora son señales tan importantes como el color, o incluso más.

• El color amarillo indica una activación inmunológica temprana, no la gravedad del problema: el color amarillo significa que sus glóbulos blancos (sus defensores que combaten las infecciones) llegaron al moco. Cuando se acumulan, agregan pigmento que cambia el color. Esto significa que su cuerpo está tratando de combatir el problema, incluso si los síntomas son leves. El color amarillo no significa que se trata de una infección bacteriana; más bien refleja la activación del sistema inmunológico.

• El color verde indica una respuesta inmunológica más fuerte: la flema verde se forma cuando se concentran grandes cantidades de glóbulos blancos en las vías respiratorias. Pero, comienza a oscurecerse a medida que la infección se vuelve más grave. Esto puede ayudarlo a saber si su enfermedad está empeorando y si síntomas como la fiebre o la tos requieren mayor atención.

• El color rosa y rojo indican sangrado en alguna parte de su tracto respiratorio: el moco rosa o rojo refleja la sangre que entra a sus vías respiratorias cuando se rompen sus vasos sanguíneos como resultado de una tos intensa o una enfermedad subyacente. Si bien una sola vez no siempre es señal de peligro, la mucosidad crónica de este color es una señal de que es momento de consultar a su médico.

• El color marrón también indica sangre más antigua o un problema pulmonar crónico: la flema marrón suele indicar sangre seca u oxidada que queda de una irritación o enfermedad pasada. Este color aparece con mayor frecuencia en personas con EPOC o fibrosis quística. Y ayuda a identificar si los síntomas se deben a una inflamación crónica en lugar de una infección reciente.

• El color negro indica una infección por hongos y requiere de atención inmediata: este color poco común pero grave suele ser señal de una infección por hongos, sobre todo en personas con un sistema inmunológico débil. Reconocer este patrón puede ayudarlo a actuar rápido en lugar de esperar a que mejore por sí solo.

Los beneficios del peróxido de hidrógeno nebulizado en las flemas por infección viral

Ahora que sabe que la flema es una reacción, y no el problema en sí, comienza a entender la importancia de limpiar la fuente de irritación dentro de las vías respiratorias. Cuando la flema cambia de color, se espesa o se vuelve molesta, significa que su cuerpo está bajo ataque, ya sea por algún virus, ácido, inflamación o bacteria.

Si sus síntomas se relacionan con un desencadenante viral (dolor de garganta, fatiga repentina, ardor nasal, mucosidad de color o un cambio en la garganta), puede detener la infección de manera temprana con ayuda de peróxido de hidrógeno nebulizado.

1. Ataque la infección con peróxido de hidrógeno nebulizado: le recomiendo que diluya bien la solución, porque su sistema inmunológico ya utiliza pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno para desactivar los virus. Para fortalecer esa defensa natural inhale el vapor fino de una solución al 0.1 % a base de peróxido de grado alimenticio al 3 % y una solución salina hipertónica.

Esta mezcla llega a las fosas nasales, los senos paranasales y los pulmones, que son los lugares en los que se replican los virus. Si comienza ante el primer signo de enfermedad y repite las sesiones varias veces durante el día, le da a las células de las vías respiratorias el oxígeno que necesitan para eliminar el virus antes de que se propague.

2. Mezcle bien la solución para evitar la irritación y obtener la máxima potencia antiviral: para crear la base salina disuelva 1.5 cucharaditas de sal sin procesar en 1 litro de agua destilada o purificada. Luego diluya el peróxido de hidrógeno de grado alimenticio al 3 % en esa solución salina hasta alcanzar la concentración final del 0.1 %, jamás utilice peróxido industrial, ni agua de grifo. Las células de sus vías respiratorias necesitan electrolitos para garantizar que la nebulización sea segura.

Si siente comezón en la nariz o la garganta, ajuste el nivel de sal al 0.9 %, solo utilice 1 cucharadita de sal por litro de agua. Esto mantiene la acción antiviral, sin irritar.

3. Utilice un nebulizador portátil para administrar el vapor justo donde está la infección: una unidad portátil ayuda a que el vapor llegue a sus bronquios y pulmones. Coloque la mascarilla sobre la nariz y la boca y respire lento durante 10 a 15 minutos. Cada sesión utiliza alrededor de 1 cucharadita de mezcla. Si viaja mucho, trabaja con muchas personas o siente que se va a enfermar, tener el nebulizador a la mano le permite actuar ante el primer signo.

Si el color de su flema cambia o experimenta molestias en la garganta o presión en los senos paranasales, utilice el nebulizador varias veces al día. Según el Dr. Thomas Levy y el Dr. David Brownstein, cuando se utiliza de forma temprana, los síntomas respiratorios desaparecen en cuestión de horas.

Interrumpe la actividad viral antes de que desarrolle una inflamación más profunda o produzca demasiado moco. Esta es una buena señal porque la flema deja de formarse a medida que la infección comienza a debilitarse.

4. Durante períodos de alto riesgo, implemente terapias de prevención: si viaja mucho en avión, visita de forma regular hospitales y escuelas o trabaja en un entorno con mala calidad del aire, realizar una breve sesión diaria lo ayudará a mantener limpias sus vías respiratorias. Esto mantiene bajo control la carga viral dentro de la nariz, la garganta y los pulmones, y ayuda a mantener el equilibrio de oxígeno en el revestimiento de las vías respiratorias. Mantenga limpio el tejido respiratorio para que no se produzca mucha flema.

5. Es importante que tenga hábitos diarios que ayuden a diluir la flema y calmen la irritación de las vías respiratorias: si suele despertar con mucosidad espesa o siente alguna molestia en el pecho, significa que necesita humectar sus vías respiratorias. Manténgase hidratado durante todo el día. Utilice un humidificador cuando el aire interior se sienta seco. Si la mucosidad se espesa cuando se acuesta, levante la cabeza. Estos pasos previenen la irritación crónica de la garganta que causa la flema persistente.

Preguntas frecuentes sobre el color de las flemas

P: ¿Qué significa el color de mi flema?

R: El color de la flema refleja lo que pasa en sus vías respiratorias. El amarillo y el verde muestran actividad inmunológica contra la infección, el rosa y el rojo indican sangrado, el marrón sugiere sangre más antigua o problemas pulmonares crónicos y el negro es una señal de una posible infección por hongos. Los cambios repentinos de color, en especial si son inusuales, son señal de que su sistema respiratorio está bajo estrés.

P: ¿Cuándo debo consultar a un médico por mis flemas?

R: Cualquier cambio abrupto merece atención. Si rara vez expulsa flemas pero de repente comienza a hacerlo, o si se vuelve más oscura, espesa o frecuente, considérela una señal de que la irritación o la infección están progresando. Colores como el rojo, el marrón o el negro significan que debe actuar rápido, en especial si también experimenta fiebre, dolor en el pecho o dificultad para respirar.

P: ¿Por qué la flema se espesa o vuelve verde cuando estoy enfermo?

R: Su sistema inmunológico carga la mucosidad con glóbulos blancos y enzimas para combatir los gérmenes. Esta actividad espesa de forma natural la mucosidad y oscurece el color. El color verde no significa que se trata de una “infección más fuerte”, sino de una respuesta inmunológica más fuerte. Su cuerpo está en plena lucha y esas son sus rastros.

P: ¿Cómo ayuda el peróxido de hidrógeno nebulizado?

R: Una solución salina de peróxido de hidrógeno al 0.1 % ayuda a administrar oxígeno directo en las fosas nasales, los senos paranasales y los pulmones. Esto fortalece las defensas antivirales naturales de su cuerpo, reduce la carga viral que estimula la producción de flema y ayuda a que sus vías respiratorias recuperen el equilibrio. Cuando se utiliza ante el primer signo de irritación, suele detener la causa subyacente de este tipo de mucosidad.

P: ¿Qué puedo hacer para prevenir la flema espesa o crónica?

R: Mantenerse hidratado, humidificar el aire interior y levantar la cabeza para dormir, son algunos de los hábitos que ayudan a mantener una mucosidad saludable. Si tiene una exposición viral elevada debido al entorno en su trabajo o porque viaja mucho, las sesiones cortas de prevención con peróxido de hidrógeno nebulizado ayudarán a mantener las vías respiratorias limpias y reducirán el riesgo de brotes repentinos de flema.