📝HISTORIA EN BREVE
- El ginseng ha sido valorado durante siglos como una raíz “que lo cura todo”, y las investigaciones recientes ahora confirman su habilidad para restaurar la energía, mejorar la concentración y fortalecer el sistema inmunológico
- En solo 30 días, el uso diario de ginseng ayudó al 85 % de los adultos jóvenes a mejorar la energía, el estado de ánimo y la claridad mental, lo que demuestra la rapidez con la que podría ayudarlo a salir de un estado de bajo funcionamiento
- Las revisiones a gran escala asocian el ginseng con una mejor resistencia, una menor fatiga, marcadores metabólicos mejorados, menos síntomas de la menopausia, una mejor función sexual y defensas pulmonares más fuertes
- El ginseng calma la inflamación dañina que causa problemas intestinales, enfermedades hepáticas, eccemas, sepsis e incluso lesiones pulmonares, lo que ofrece un enfoque natural que funciona en muchas afecciones
- El ginseng rojo y negro, junto con las formas fermentadas o liposomales, proporcionan compuestos más fuertes que el cuerpo absorbe con más facilidad, lo que hace que los resultados sean más rápidos y notorios
🩺Por el Dr. Mercola
El ginseng ha tenido durante mucho tiempo la reputación de ser una hierba “que lo cura todo”, y ha sido valorada en Asia por restaurar la vitalidad y el equilibrio cuando el estrés de la vida afecta al cuerpo. Su nombre, que se deriva de las palabras griegas que significan "cura todo", refleja ese propósito. A lo largo de la historia, los curanderos recurrían a él cuando las personas estaban débiles, agotadas o con dificultades para mantenerse en forma.
Las investigaciones ahora respaldan esa sabiduría tradicional. Los investigadores están descubriendo cómo los compuestos dentro de la raíz interactúan con el sistema inmunológico, el metabolismo y la respuesta al estrés. Estos descubrimientos explican por qué el ginseng aún atrae la atención no solo como un tónico energizante, sino como un tema de estudio serio en ámbitos como la inflamación, la salud metabólica e incluso la recuperación del cáncer.
Comprender este vínculo entre la historia y la investigación moderna sienta las bases para explorar los últimos hallazgos. En la siguiente sección, descubrirá cómo funciona el ginseng en su cuerpo y por qué es prometedor para las personas que buscan un sistema inmunológico más fuerte, más energía y mayor resiliencia.
El ginseng tiene beneficios mensurables para el sistema inmunológico y la energía
El ginseng se ha estudiado por su función para fortalecer el sistema inmunológico, lo que mejora afecciones como la fatiga y el bajo estado de ánimo, y apoya a pacientes con cáncer que padecen baja vitalidad. Una revisión que se publicó en Future Integrative Medicine reunió evidencia que demuestra que el ginseng no solo refuerza el sistema inmunológico, sino que también actúa a través de compuestos específicos que influyen en la función de las células y la inflamación.1
• Los adultos jóvenes experimentaron cambios rápidos en su energía y concentración: en un ensayo clínico, el 85 % de los participantes que bebieron una bebida de ginseng todos los días durante 30 días reportaron mejoras notables. Los investigadores midieron algo que se conoce como "subsalud", el cual es un término médico que se utiliza en Asia para describir un punto intermedio entre el bienestar y la enfermedad.
Se refiere a situaciones en las que una persona no está enferma como tal, pero se siente agotada, con confusión mental o apática. Para estos adultos jóvenes, el ginseng ayudó a salir de ese estado de bajo funcionamiento, lo que les devolvió la energía, promovió un pensamiento más claro y un mejor humor en solo un mes.
• Los beneficios incluyeron cambios mentales, emocionales y físicos: los participantes reportaron una mejor resiliencia contra la tristeza, menos agotamiento durante las tareas cotidianas y una mejor función cognitiva. Esto quiere decir que el ginseng ayudó en múltiples aspectos, por ejemplo, mejoró el estado de ánimo, redujo el cansancio y agudizó la mente. Esa combinación es efectiva porque la fatiga, la falta de concentración y la tensión emocional suelen presentase juntas.
Los beneficios se midieron después de sólo 30 días de uso, lo que demostró que los cambios ocurren rápido cuando el ginseng se introduce de manera constante. A diferencia de los tratamientos que requieren meses para ver un efecto, esta raíz produjo mejoras notables en cuestión de semanas.
• Las propiedades del ginseng para reforzar el sistema inmunológico son de gran importancia para los pacientes con cáncer: cuando el cuerpo de una persona está debilitado por una enfermedad, una defensa inmunológica más fuerte y una menor fatiga podrían mejorar tanto la comodidad como los resultados de la recuperación.
Se ha demostrado que los ginsenósidos, que son los compuestos activos principales del ginseng, reducen los niveles de moléculas proinflamatorias al tiempo que aumentan los de las moléculas antiinflamatorias. En otras palabras, el ginseng ayudó a calmar la inflamación dañina al tiempo que fortaleció las respuestas protectoras, lo que mantiene el sistema inmunológico estable y equilibrado.
• El ginseng potencia las células asesinas naturales del cuerpo: estas células lo protegen, y siempre están atentas a los virus y a las primeras células cancerosas. Las investigaciones demuestran que el ginseng activa una vía clave que hace que estas células sean más precisas y rápidas a la hora de reconocer el peligro, de modo que destruyen las amenazas con mayor efectividad.
También se demostró que los azúcares naturales del ginseng, que se conocen como polisacáridos, ayudan a que los glóbulos blancos se recuperen más rápido después del estrés, como la radiación. Esto significa que su cuerpo se recupera más rápido cuando se enfrenta a desafíos, ya sea por toxinas del ambiente o tratamientos médicos.
• Múltiples compuestos trabajaron juntos: además de los ginsenósidos, otros elementos como las proteínas y los aceites volátiles también contribuyeron a la regulación del sistema inmunológico. Esta sinergia destaca por qué los extractos de ginseng enteros, en lugar de compuestos aislados, suelen ser más efectivos.
El ginseng favorece la energía, el metabolismo y la resiliencia en diversas afecciones
En una revisión que se publicó en Frontiers in Pharmacology, los investigadores examinaron 19 metaanálisis separados extraídos de 1 233 estudios para evaluar cómo el ginseng afecta los resultados de salud.2 Esta revisión a gran escala evaluó la solidez de la evidencia existente y la calificó según su confiabilidad, lo que brinda un panorama integral de cómo el ginseng impacta en diferentes sistemas del cuerpo.
Las poblaciones que se estudiaron incluyeron adultos sanos, personas con trastornos metabólicos como diabetes y obesidad, mujeres con síntomas menopáusicos, hombres con disfunción eréctil y pacientes con cáncer o enfermedades respiratorias. Los resultados demostraron que el ginseng mejoró de manera consistente la energía, el control de los síntomas y la calidad de vida general en estos grupos.
• La fatiga y el funcionamiento físico tuvieron mejoras notables: el ginseng redujo la fatiga relacionada con la enfermedad y el cáncer, y también mejoró la resistencia al ejercicio. Para la vida cotidiana, esto significa tener más resistencia para actividades como caminar, levantar pesas o pasar una jornada laboral sin cansarse. Las personas con problemas de agotamiento sintieron un alivio real y una mayor resiliencia.
• Se observaron mejoras metabólicas: el ginseng redujo los triglicéridos al tiempo que mejoró los puntajes de resistencia a la insulina en los pacientes con síndrome metabólico o diabetes tipo 2. Estos marcadores son importantes, ya que reflejan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y progresión de la diabetes. La evidencia aquí significa que el ginseng no solo aporta energía, sino que también favorece una salud metabólica más profunda.
• Mejora de la función sexual y menopáusica: el ginseng ayudó a aliviar los sofocos, redujo las molestias generales de la menopausia y mejoró de forma moderada el desempeño sexual en los hombres. Para las mujeres, esto supuso una mejor calidad de vida durante la transición hormonal, mientras que los hombres experimentaron mejoras en la resistencia y la satisfacción sexual.
• El ginseng fortalece las defensas de los pulmones: los estudios descubrieron que no solo redujo las infecciones respiratorias típicas de la temporada, sino que también mejoró la supervivencia en las personas con cáncer de pulmón no microcítico cuando se combinó con quimioterapia.
• Se redujo la inflamación: el ginseng redujo los marcadores inflamatorios en numerosos estudios. El ginseng ayudó a calmar la inflamación constante asociada con la fatiga, el dolor y las enfermedades metabólicas, lo que le brindó al cuerpo la oportunidad de restablecer el equilibrio.
El ginseng ayuda a calmar la inflamación en muchas afecciones diferentes
Según una revisión que se publicó en el Journal of Ginseng Research, el Panax ginseng actúa sobre los mismos "interruptores" que promueven la inflamación en numerosos problemas, desde trastornos intestinales y daño hepático hasta brotes de piel, problemas pulmonares, sepsis e incluso artritis reumatoide.3 En lugar de tratar cada problema por separado, la ciencia sugiere que el ginseng aprovecha las vías compartidas que relacionan estas afecciones, lo que significa que una estrategia podría aliviar varios síntomas a la vez.
• La forma en que se procesa el ginseng cambia su poder: el ginseng rojo y negro, que se cuecen al vapor y se secan, en realidad transforman sus compuestos naturales en formas más fuertes. Estos compuestos alterados presentan mejores efectos antiinflamatorios y menos efectos secundarios en los experimentos. Si su objetivo es calmar la inflamación, elegir ginseng rojo o negro podría brindarle beneficios más específicos.
• Se destacó la protección del intestino y el hígado: en modelos de colitis, el ginseng redujo el daño tisular, ayudó a restaurar la capa protectora de moco y cambió el microbioma intestinal para favorecer la presencia de bacterias más beneficiosas. También desactivó dos "interruptores" importantes de inflamación al tiempo que alivió el estrés dentro de las células.
Si tiene problemas en su intestino, puede llevar un registro del dolor, la urgencia o la frecuencia de las deposiciones para ver si el ginseng le ayuda. En los modelos de hepatitis (ya sea provocada por virus, alcohol o autoinmunidad), los compuestos del ginseng redujeron la inflamación dañina al tiempo que reforzaron las defensas antioxidantes del hígado.
• La inflamación que podría ser mortal como la sepsis también respondió: algunos compuestos de ginseng actuaron de manera muy similar a los esteroides (atenuaron la inflamación descontrolada y protegieron los órganos) pero sin los efectos secundarios a largo plazo que se asocian con los medicamentos. En el caso de una inflamación grave que afecta a todo el cuerpo, esto nos da una idea clara de cómo esta hierba interactúa con el sistema de defensa del cuerpo.
• Los resultados en la piel y los pulmones aportan un valor práctico: en algunos estudios sobre el eczema, el ginseng alivió las señales que provocan la comezón y ayudó a proteger la barrera de la piel. En las investigaciones sobre lesiones pulmonares, ciertos ginsenósidos funcionaron igual de bien que un esteroide común para reducir la inflamación y la acumulación de células inmunitarias.
• La absorción es el único obstáculo, pero existen soluciones: muchos ginsenósidos no se absorben bien en el intestino, pero los métodos de procesamiento como la fermentación o los sistemas de administración como los formatos liposomales mejoran la absorción. El ginseng rojo y negro ya presentan una mayor absorción en comparación con el ginseng fresco o blanco. Esto significa que elegir la forma le da a su cuerpo una mejor oportunidad de aprovechar todos los beneficios.
Cómo utilizar el ginseng para reducir la inflamación y recuperar la resiliencia
Si desea obtener resultados evidentes, primero debe centrarse en el problema real, es decir, la inflamación descontrolada y el sistema inmunológico sobrecargado. Estos son los factores que drenan su energía, lo exponen más a las enfermedades y crean brotes en su intestino, piel, pulmones, articulaciones o hígado.
Además de reducir la exposición a factores estresantes como aceites de semillas, toxinas del ambiente y campos electromagnéticos, se ha demostrado que el ginseng inhibe las señales inflamatorias dañinas al tiempo que refuerza las defensas naturales del cuerpo. A continuación, le explicamos cómo puede hacer que funcione para su cuerpo de forma sencilla y rastreable.
1. Elija la forma correcta de ginseng: no todos los ginseng son iguales. El ginseng rojo y negro se cuecen al vapor y se secan de una manera que transforma sus compuestos naturales en versiones más fuertes y activas.
Estas formas contienen compuestos poco frecuentes que se asocian con efectos antiinflamatorios más fuertes e incluso menos efectos secundarios en la investigación. Si es una persona sensible a los aditivos, opte por productos de extracto entero. Mantienen tanto los compuestos activos principales como los nutrientes de apoyo, lo que le brinda beneficios más amplios para equilibrar el sistema inmunológico.
2. Inténtelo por un periodo de 30 días: elija una fecha de inicio y comprométase a tomar ginseng a diario durante un mes. Realice un seguimiento de sus síntomas cada día (cosas como energía, estado de ánimo, concentración, bienestar intestinal, rigidez en las articulaciones o comezón en la piel) con el uso de una escala del 0 al 10. Anote sus puntuaciones de energía por la mañana, resistencia al mediodía y relajación por la noche y luego observe si mejoran semana a semana.
3. Busque productos que su cuerpo absorba con facilidad: algunos de los mejores compuestos del ginseng no se absorben bien en el intestino. Por eso le recomiendo optar por los extractos fermentados, que crean una forma llamada compuesto K, o sistemas de administración como los formatos liposomales. Intente utilizarlo de manera regular durante al menos cuatro a ocho semanas para ver cambios constantes. Si tiene un estómago sensible, comience con la dosis más baja de la etiqueta y solo auméntela cuando se sienta estable y experimente mejoras.
4. Combine el ginseng con hábitos antiinflamatorios: el ginseng funciona mejor cuando no interfiere con sus decisiones cotidianas. Reduzca el consumo de alimentos ultraprocesados , el exceso de alcohol y las noches largas para que los compuestos de la hierba cumplan su función. Considere el ginseng como una herramienta de apoyo que reduce la carga inflamatoria, mientras que sus cambios en el estilo de vida evitan que esa carga se vuelva a acumular.
5. Preste atención a cómo responde su cuerpo: tome nota de cualquier síntoma nuevo, como dolores de cabeza, dificultad para dormir, ritmo cardíaco acelerado o cambios digestivos. Deténgase o ajuste si empeoran. Si toma anticoagulantes o medicamentos para el corazón, tenga mucho cuidado y esté atento a cambios como hematomas con facilidad o cambios en la frecuencia cardíaca. Si tiende a sentirse agotado durante la temporada de resfriados y gripe, intente comenzar su rutina de ginseng unas semanas antes y luego registre cuántos días de enfermedad evita en comparación con el año pasado.
Preguntas frecuentes sobre el ginseng
P: ¿Qué hace que el ginseng sea diferente de otras hierbas?
R: El ginseng ha sido considerado una hierba "que todo lo cura" durante muchos años. Las investigaciones recientes demuestran que influye en el sistema inmunológico, la producción de energía y la inflamación, todo a la vez. Sus compuestos activos, que se conocen como ginsenósidos, trabajan junto con azúcares naturales, proteínas y antioxidantes para apoyar la resiliencia en múltiples condiciones.
P: ¿Qué tan rápido podré notar los resultados del ginseng?
R: Las investigaciones demuestran mejoras notables en tan solo 30 días. En un ensayo, el 85 % de los adultos jóvenes que tomaron una bebida de ginseng a diario reportaron tener mejor energía, estado de ánimo y concentración después de un mes.4 A diferencia de los tratamientos que toman meses, el ginseng ofrece beneficios en semanas cuando se utiliza de manera constante.
P: ¿Para qué tipos de problemas de salud se ha estudiado el ginseng?
R: El ginseng se ha estudiado en personas con fatiga, diabetes, obesidad, síntomas de la menopausia, disfunción eréctil, enfermedades respiratorias y cáncer. Las revisiones también demuestran beneficios en modelos de trastornos intestinales, enfermedades hepáticas, eczema, lesiones pulmonares, sepsis y artritis reumatoide. El ginseng calma la inflamación dañina al tiempo que fortalece las respuestas protectoras.
P: ¿Qué tipo de ginseng debo elegir?
R: El ginseng rojo y negro se consideran los más efectivos para controlar la inflamación. Se cuecen al vapor y se secan para transformar compuestos ordinarios en otros más fuertes. Los productos de extracto entero son mejores porque conservan tanto los ginsenósidos como otros nutrientes útiles, lo que ofrece una cobertura más amplia que los aislados.
P: ¿Cómo puedo obtener el máximo beneficio del ginseng?
R: Comience con una rutina de 30 días y haga un seguimiento de síntomas como la energía, el estado de ánimo, la comodidad en el intestino, la salud de la piel o la función de los pulmones. Elija formas que se absorban mejor, como el ginseng fermentado o liposomal. Combínelo con hábitos antiinflamatorios (menos alimentos ultraprocesados, mejor sueño y menos alcohol) para obtener mejores resultados. Observe siempre cómo responde su cuerpo y ajuste su consumo si experimenta efectos secundarios.