📝HISTORIA EN BREVE

  • La Salmonella causa más de 1.35 millones de infecciones al año en Estados Unidos y, cuando se combina con la levadura Candida en el intestino, las infecciones se vuelven más agresivas y difíciles de controlar
  • Una investigación de la Universidad de Illinois en Chicago demostró que cuando la Salmonella activa la Candida, esta libera arginina, lo que favorece la invasión bacteriana al tiempo que suprime las señales de defensa naturales del sistema inmunológico
  • La colonización por Candida es común y se presenta en más del 60 % de las personas sanas, pero cuando se combina con antibióticos o una mala salud intestinal, empeora la propagación de la Salmonella a órganos vitales
  • Otros estudios demuestran que la Salmonella a veces suprime a la Candida, ya que inhibe el crecimiento de sus filamentos y debilita las biopelículas, lo que indica que los microbios intestinales no siempre cooperan, sino que también compiten por la supervivencia
  • Puede defenderse si limita los antibióticos, evita los aceites de semillas, restablece el equilibrio de nutrientes con alimentos ricos en lisina, apoya la digestión y fortalece los ritmos circadianos a través de la luz del sol y de un sueño de calidad

🩺Por el Dr. Mercola

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, alrededor de una de cada seis personas en Estados Unidos padece cada año una enfermedad transmitida por los alimentos, y la Salmonella es una de las causas más notorias de estas enfermedades.1 Se estima que este tipo de bacteria por sí sola causa más de 1.35 millones de infecciones al año en Estados Unidos, lo que provoca más de 26 000 hospitalizaciones y alrededor de 420 muertes.2

La infección por Salmonella, también conocida como salmonelosis, se caracteriza por fiebre, calambres abdominales, diarrea, náuseas y vómitos. Cuando se propaga más allá del intestino, podría llegar a ser mortal.

Pero lo que muchas personas nunca consideran es que la Salmonella no siempre actúa sola, sino que también suele asociarse con otros microbios dentro del sistema digestivo de maneras que dificultan su tratamiento. Un estudio reciente señaló que, por sorprendente que parezca, un culpable es la levadura Candida albicans.

La Candida ayuda a que la Salmonella se propague en el cuerpo

Un estudio reciente que se publicó en la revista Nature examinó cómo la levadura intestinal Candida cambia la forma en que la Salmonella Typhimurium se comporta dentro del cuerpo. Investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago llevaron a cabo un estudio con el objetivo de determinar si esta levadura, que suele vivir de forma discreta en el sistema digestivo, podría darle a la Salmonella una ventaja durante la infección.3

Para probar su teoría, los investigadores realizaron experimentos en modelos de células de colon tanto de ratones como de humanos, y midieron la rapidez y la profundidad con la que se propagaban las bacterias cuando había levadura presente.4

• La colonización por Candida es bastante común: esta levadura se encuentra en los intestinos de más del 60 % de las personas sanas. La Candida por sí sola no suele provocar enfermedades, pero en las condiciones adecuadas se vuelve patógena. En personas con enfermedades inflamatorias del intestino, como la enfermedad de Crohn, los niveles de Candida suelen ser más elevados y se relacionan con los brotes.

• Los investigadores utilizaron dos grupos principales de ratones: en un grupo, a los ratones primero se les administraron antibióticos para cambiar su entorno intestinal. En el otro grupo, se colonizaron a los ratones con Candida albicans sin antibióticos. Después, se infectaron a ambos grupos con Salmonella, con el uso de una configuración en la que había 10 células de Salmonella por cada célula de Candida.

Los científicos examinaron a los ratones a las 24, 48 y 72 horas para medir cuánta Salmonella había en el intestino, si se había propagado al hígado y al bazo, y cuánto peso perdieron los ratones.

• Los científicos también trabajaron con células de colon humanas: se expusieron estas células a la Salmonella sola o con Candida, de nuevo en una proporción de 10:1. Para asegurarse de que los resultados fueran precisos, también realizaron controles con el uso de Candida muerta u otros compuestos.

• Los científicos analizaron muchos marcadores para medir los resultados: realizaron secuenciación para ver qué genes estaban activados, midieron los niveles de aminoácidos en el intestino, verificaron las señales de inflamación en la sangre y examinaron muestras de tejido para ver cómo respondía el cuerpo.

• Los hallazgos demuestran que la Candida favorece la Salmonella: cuando la Candida estuvo presente, la Salmonella creció más en el intestino grueso, se propagó con mayor frecuencia al hígado y al bazo, y causó una mayor pérdida de peso en los ratones. En pruebas con células humanas, la Candida facilitó la invasión de la Salmonella. Los estudios genéticos demostraron que los sistemas de invasión de la Salmonella se activaban siempre que la Candida estaba cerca.

• Uno de los detalles más sorprendentes descubiertos fue la función de una proteína de la Salmonella llamada SopB: esta proteína funciona como una señal de alerta, la cual incita a la Candida a comenzar a liberar el aminoácido arginina. La arginina suele ser inofensiva, pero aquí tiene un efecto peligroso. Una vez liberada, activa los mecanismos de invasión de la Salmonella y, al mismo tiempo, reduce las señales de inflamación del cuerpo. En pocas palabras, suprime el sistema inmunológico y permite que las bacterias proliferen.

Por otro lado, la adición de lisina, otro aminoácido, revirtió de manera parcial los cambios. Esto sugiere que el equilibrio de nutrientes en el intestino determina de manera directa qué tan agresiva se vuelve una infección.

• Esta relación Candida-Salmonella podría ser peligrosa para los grupos vulnerables: estos incluyen a las personas que reciben tratamiento con antibióticos. Los antibióticos provocan la proliferación de hongos, incluyendo la Candida, en el intestino. Como resultado, estos medicamentos empeoran mucho las infecciones por Salmonella. Resulta irónico que a veces se recetan antibióticos para casos graves de Salmonella, como cuando las bacterias ya se han propagado al torrente sanguíneo o si el paciente está inmunodeprimido.5

Estos hallazgos destacan una realidad preocupante, y es que una enfermedad estomacal que parece simple, a menudo, indica una alianza microbiana más compleja. Una vez que comprendemos que la Candida y la Salmonella pueden formar esta asociación patológica, queda claro por qué las infecciones a veces son tan persistentes y recurrentes. Este reconocimiento sienta las bases para analizar cómo interrumpir esta relación y restablecer el equilibrio del intestino.

La Salmonella también puede actuar contra la Candida

Si bien el estudio destacado demostró cómo la Candida ayuda a que la Salmonella se propague, existen estudios anteriores que demuestran un lado diferente de la relación, y es que la Salmonella no siempre se beneficia de la presencia de la Candida. De hecho, un estudio con animales realizado en 2009 y que se publicó en la revista Eukaryotic Cell demostró que, en determinadas condiciones, la Salmonella lucha de manera activa contra la Candida, lo que debilita su habilidad de crecer e invadir tejidos.6

• El equipo utilizó varios modelos, incluyendo el gusano diminuto Caenorhabditis elegans como huésped vivo: también utilizaron cultivos de laboratorio de hongos y bacterias que se cultivaron juntos. Lo que descubrieron fue sorprendente, y es que en lugar de ayudarse entre sí, la Salmonella en realidad actuaba contra la Candida, y debilitó su habilidad de crecer y sobrevivir.

• Cuando los gusanos se infectaron con Candida y Salmonella, la Candida perdió la filamentación, la cual es una de sus armas más poderosas: la filamentación es cuando la Candida cambia de una forma de levadura redonda a filamentos largos y ramificados que la ayudan a adherirse a los tejidos e invadirlos. Sin esta habilidad, la levadura es menos capaz de causar daños.

El estudio demostró que la Salmonella liberó una sustancia secreta que impidió que la Candida produjera estos filamentos, lo que suprimió algunas de sus características dañinas y redujo su poder invasivo.

• Los investigadores también probaron lo que sucedió en un cultivo líquido a dos temperaturas diferentes: a 86 grados °F (30 grados °C), la Candida sobrevivió más tiempo, pero a 98.6 grados °F (37 grados °C), que es la temperatura normal del cuerpo humano, la Salmonella eliminó a la Candida mucho más rápido. A las 48 horas a temperatura corporal, los niveles de Candida disminuyeron de forma significativa.

• Otras pruebas exploraron si la forma de Candida hacía una diferencia: utilizaron cepas especiales de Candida, una que permaneció en su mayoría en forma de levadura y otra que creció casi por completo como filamentos. La Salmonella pudo matar a ambos, pero mató más rápido a la cepa que forma filamentos. Dado que la Candida filamentosa suele ser la forma más peligrosa, este hallazgo sugiere que la Salmonella ataca la forma de Candida que representa el mayor riesgo para la salud.

• La Salmonella también altera las biopelículas de Candida: se trata de capas gruesas de microbios que se adhieren entre sí y se protegen con una capa viscosa. Es bien conocido que la Candida forma biopelículas fuertes en dispositivos médicos y tejidos, lo que hace que las infecciones sean difíciles de tratar.

Cuando los investigadores colocaron Candida en almohadillas de silicona para desarrollar biopelículas, la adición de Salmonella redujo en gran medida el grosor y la resistencia de estas películas. Lo que es aún más interesante es que el líquido de cultivo que se tomó de la Salmonella, sin bacterias vivas presentes, fue suficiente para debilitar las biopelículas.

• La actividad antifúngica dependió de la etapa de crecimiento de la Salmonella: el líquido de cultivo que se tomó de la Salmonella que había crecido durante 16 a 24 horas tuvo el efecto más fuerte en la eliminación de la Candida. Esto sugiere que a medida que la Salmonella crece y madura, comienza a liberar señales químicas o productos de desecho que dañan específicamente a la Candida.

Los científicos sospechan que esto implica un tipo de “detección de quórum”, en el cual las bacterias liberan y detectan señales químicas a medida que su población crece, pero aún no se ha identificado la sustancia exacta que utiliza la Salmonella.

Esta investigación demuestra que el intestino no es solo un lugar donde microbios dañinos construyen alianzas, sino que también es un campo de batalla. Aunque la Salmonella no puede clasificarse como un organismo “bueno” (ya que aún causa intoxicación alimentaria), su habilidad para suprimir de manera directa los rasgos peligrosos de la Candida demuestra que los microbios dentro del cuerpo interactúan de formas complejas que determinan su salud.

Estrategias prácticas para romper la conexión entre la Salmonella y la Candida

El problema no es solo la Salmonella en sí, sino cómo se asocia con la Candida en el intestino para empeorar las infecciones. La solución es detener esa asociación antes de que se establezca. Esto significa que debe concentrarse en fortalecer el entorno intestinal para que la Candida no tenga la oportunidad de ayudar a que la Salmonella se propague. Estas son las estrategias que recomiendo implementar ahora mismo para proteger su salud.

1. Prepare sus alimentos de forma adecuada para detener la Salmonella en su origen: la Salmonella a menudo se esconde en carnes, huevos o aves poco cocidas, especialmente en aquellos que provienen de operaciones concentradas de alimentación animal (CAFO, por sus siglas en inglés). El calor destruye la Salmonella antes de que llegue al intestino, lo que elimina la posibilidad de que se una a la Candida.

Tómese el tiempo necesario para asegurarse de que sus alimentos estén bien preparados, ya que es una de las herramientas más poderosas que tiene para inhibir esta asociación peligrosa antes de que comience. La Salmonella también podría estar presente en algunas frutas y vegetales crudos, así que asegúrese siempre de lavar bien sus alimentos frescos.

2. Reduzca el uso de antibióticos a menos que sean necesarios: los antibióticos eliminan las bacterias intestinales saludables, lo que deja un espacio vacío que la Candida ocupa enseguida. Si es una persona que ha necesitado varios tratamientos con antibióticos, su equilibrio intestinal ya se ha inclinado hacia el crecimiento excesivo de hongos.

Le recomiendo que se centre en alimentos y hábitos que reconstruyan su microbioma después de cualquier tratamiento necesario, como comer frutas frescas con pulpa en lugar de fibra envasada o tomar agua con dextrosa en sorbos pequeños si su intestino es sensible. Primero debe restaurar las bacterias adecuadas para evitar que la Candida le dé una ventaja a la Salmonella.

3. Limite los factores intestinales que alimentan las levaduras dañinas: la Candida prospera en ciertos entornos intestinales, especialmente cuando la alimentación es rica en aceites de semillas y alimentos procesados que dañan el revestimiento intestinal. Si sus alimentos suelen incluir alimentos ultraprocesados, alimentos de restaurante y aceites de semillas, cámbielos por grasas más saludables como mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee o sebo. Esto reduce las condiciones que permiten que la Candida se expanda.

4. Equilibre sus nutrientes intestinales: el estudio mencionado destacó que la arginina que libera la Candida es lo que pone a la Salmonella en modo de ataque, mientras que la lisina ayuda a contrarrestar ese cambio. Considere optimizar sus fuentes de nutrientes si es propenso a sufrir problemas intestinales. Las fuentes de alimentos enteros que contienen lisina (como los huevos, los productos lácteos sin pasteurizar o las carnes orgánicas de animales criados en pasturas) ayudan a restablecer ese equilibrio. Al inclinar su alimentación hacia alimentos ricos en lisina, hará más difícil que la Candida le dé ventaja a la Salmonella.

5. Apoye las defensas naturales de su intestino: su cuerpo ya tiene defensas incorporadas, como el ácido estomacal y la bilis, que mantienen a raya a los patógenos. Si a menudo sufre de inflamación, reflujo o digestión lenta, es probable que sus defensas sean más débiles de lo que deberían ser.

Algunas medidas sencillas, como consumir suficiente proteína de buena calidad, evitar el alcohol y hacer ejercicio a diario, ayudan a restablecer el ácido estomacal y el flujo de la bilis. Cuando esos sistemas son fuertes, tanto la Salmonella como la Candida tienen dificultades para propagarse en su interior.

6. Fortalezca su entorno intestinal con sol y ritmo: sus microbios intestinales trabajan en armonía con su ritmo circadiano. Pasar la mayor parte del día en espacios cerrados o quedarse despierto hasta tarde bajo luz artificial impide que el cuerpo establezca ese ritmo natural.

Le recomiendo exponerse al sol todos los días por la mañana y seguir un horario de sueño regular para optimizar su ritmo circadiano y mejorar su inmunidad intestinal, de modo que pueda resistir el crecimiento excesivo de la Candida y evitar que la Salmonella se propague de manera más profunda en su cuerpo.

Si sigue estas estrategias, abordará la causa real: el entorno intestinal debilitado que permite que la Candida y la Salmonella formen una alianza destructiva. Cuando el microbioma intestinal es fuerte, esta asociación pierde su poder sobre su salud.

Preguntas frecuentes sobre la Salmonella y la Candida

P: ¿Qué hace que las infecciones por Salmonella sean tan peligrosas?

R: La Salmonella causa más de 1,35 millones de infecciones cada año en Estados Unidos. Provoca fiebre, diarrea, calambres, náuseas y vómitos y, en casos graves, se propaga al hígado, el bazo o el torrente sanguíneo, lo que puede poner en peligro la vida.

P: ¿Cómo afecta la levadura Candida a la Salmonella en el intestino?

R: La Candida albicans, que es una levadura común que se encuentra en los intestinos de más del 60 % de las personas sanas, libera arginina cuando la Salmonella la activa. Este aminoácido activa los mecanismos invasivos de la Salmonella mientras baja sus defensas inmunológicas, lo que empeora las infecciones.

P: ¿Por qué los antibióticos aumentan el riesgo de esta asociación?

R: Los antibióticos matan las bacterias buenas que suelen mantener a la Candida bajo control. Con menos defensores, la Candida prospera, lo que fortalece a la Salmonella y ayuda a que se propague con más profundidad en el cuerpo.

P: ¿La Salmonella puede actuar contra la Candida?

R: Sí, las investigaciones demuestran que la Salmonella a veces suprime a la Candida, ya que bloquea el crecimiento de sus filamentos y debilita sus biopelículas, que son capas protectoras de la levadura. Esto demuestra que el intestino es un campo de batalla donde los microbios compiten y no solo cooperan.

P: ¿Qué medidas puedo tomar para protegerme?

R: Puede reducir el riesgo si evita los antibióticos innecesarios, elimina los aceites de semillas, consume alimentos ricos en lisina, cocina bien los alimentos, apoya la digestión natural y alinea su salud intestinal con la exposición al sol y el sueño regular.