📝HISTORIA EN BREVE

  • La leucina, que es un aminoácido esencial que se encuentra en alimentos como la carne de res de animales alimentados con pastura, los huevos y los productos lácteos, activa una vía celular que aumenta el rendimiento de las mitocondrias y la producción de energía
  • Una investigación reciente de Nature Cell Biology demuestra que la leucina evita que se descompongan proteínas mitocondriales clave, lo que permite que las células generen más trifosfato de adenosina (ATP), que es la fuente de energía que impulsa cada función del cuerpo
  • El estudio demostró que los efectos de la leucina aparecen en cuestión de horas, no de semanas, lo que mejora la respiración mitocondrial y ayuda a las células a consumir la energía de manera más efectiva
  • A diferencia de otros aminoácidos, la leucina estabiliza de forma única la membrana mitocondrial, lo que ayuda al cuerpo a mantener el equilibrio energético, mejorar la resistencia y recuperarse más rápido del estrés o el esfuerzo
  • Consumir proteínas de buena calidad que provengan de alimentos enteros proporciona la leucina que sus células necesitan para que las mitocondrias funcionen bien, lo que favorece una energía constante, claridad mental y resiliencia durante todo el día

🩺Por el Dr. Mercola

Cada latido, respiración y pensamiento dependen de un flujo constante de energía dentro de las células. Esa energía proviene de las mitocondrias, que son las fuentes microscópicas de energía que mantienen el cuerpo en funcionamiento. Cuando esas fuentes de energía se ralentizan, se manifiesta de formas sutiles, por ejemplo, las tareas pequeñas se sienten abrumadoras, la concentración se pierde durante el día y la resistencia se desvanece más rápido que antes.

Con el tiempo, el mal funcionamiento de las mitocondrias contribuye a muchos problemas, desde un aumento de peso persistente hasta un envejecimiento prematuro. Una de las formas más poderosas de que esos sistemas energéticos funcionen con efectividad es a través de la alimentación. Entre los nutrientes de los que dependen las células, el aminoácido leucina destaca por su influencia única en la energía celular. La leucina se suele asociar con la reparación muscular, pero también tiene un efecto más profundo en cómo las células detectan los nutrientes y regulan la producción de energía.

Los avances recientes en las investigaciones sobre las mitocondrias revelan la importancia de este aminoácido para el metabolismo general, la resistencia y la vitalidad. Los nuevos hallazgos de Nature Cell Biology resaltan un mecanismo que explica por qué obtener suficiente proteína de buena calidad transforma la manera en que el cuerpo produce energía en el nivel más fundamental.1

La leucina activa el "interruptor" de las mitocondrias

El estudio de Nature Cell Biology demostró cómo la leucina influye de manera directa en cómo las mitocondrias responden a los cambios en la disponibilidad de nutrientes.2 Los investigadores descubrieron que la leucina impide que proteínas importantes de la membrana mitocondrial se descompongan.

Esto estabiliza los mecanismos que transportan proteínas nuevas a las mitocondrias, lo que les permite crecer más fuertes y producir más energía. La leucina ayuda a sus células a “mejorar” sus fuentes de energía, lo que le proporciona más resistencia, mejor control metabólico y una función del cerebro más aguda.

• El estudio se centró en cómo la leucina mantiene a las mitocondrias jóvenes y eficientes: los investigadores examinaron este proceso en diferentes especies, desde gusanos pequeños y redondos hasta células pulmonares de humanos, y descubrieron el mismo patrón. Cuando los niveles de leucina aumentan, las proteínas mitocondriales se conservan en lugar de eliminarse, lo que mejora la respiración en general y la producción de energía. Esto significa que su cuerpo utiliza leucina no solo para desarrollar músculos, sino también para mantener la efectividad del metabolismo y resistir la fatiga.

• La leucina activa la diana mecanicista de la rapamicina (mTOR, por sus siglas en inglés), que luego silencia los sensores de estrés celular. por lo general, estos sensores detectan niveles bajos de aminoácidos y activan la descomposición de proteínas para conservar recursos. La leucina activa la mTOR e inhibe estas vías de estrés, lo que permite que las células pasen del modo de descomposición al modo de construcción. Es por esto que la leucina preserva de manera única las proteínas de las mitocondrias mientras que otros aminoácidos no tienen el mismo efecto.

Cuando la leucina desactiva los frenos de los sensores, reduce los niveles de una proteína que se encarga de marcar los componentes mitocondriales para destruirlos. Como resultado, las mitocondrias conservan sus proteínas esenciales de la membrana externa, lo que les da más capacidad para producir trifosfato de adenosina (ATP), que es la fuente de energía celular del cuerpo.

Debido a que las mitocondrias alimentan cada órgano, desde el corazón hasta el cerebro, mejorar su efectividad favorece casi todos los aspectos de la salud. Las personas que padecen de niveles bajos de energía, resistencia a la insulina o metabolismo lento podrían beneficiarse más al optimizar su consumo de leucina. No se trata de consumir más proteínas en general, sino de alcanzar el "punto óptimo" de leucina que le dice a las células que se reconstruyan y no que se degraden.

• Los efectos de la leucina aparecen en cuestión de horas, no de semanas: en pruebas de laboratorio, las células tratadas con leucina durante solo tres horas tuvieron un aumento medible en la respiración mitocondrial, lo que significa que quemaron energía de manera más efectiva.

Esta respuesta rápida sugiere que incluso un solo alimento rico en leucina (como un desayuno con huevos o proteína de suero) potencia de forma temporal la habilidad de las células para crear energía. Con el tiempo, el consumo regular de leucina ayuda a mantener ese rendimiento al conservar las mitocondrias saludables y fuertes.

• La acción de la leucina es selectiva y efectiva: de muchos aminoácidos que se probaron, la leucina tuvo el efecto más fuerte al estabilizar las proteínas de la membrana mitocondrial externa. Otros aminoácidos de cadena ramificada, como la valina y la isoleucina, tuvieron una respuesta más débil o nula. Esta especificidad hace que la leucina sea efectiva para regular el metabolismo energético, lo cual es un hallazgo que respalda por qué los alimentos con un contenido elevado de leucina a menudo se asocian con la recuperación atlética y la resiliencia metabólica.

La conexión mTOR y por qué la leucina es el interruptor del metabolismo

La investigación no afirma esto de forma explícita pero los mecanismos demuestran con claridad que la leucina actúa en su mayoría a través de la mTOR, y es por eso que es tan poderosa. Entre todos los aminoácidos, la leucina es por lejos el activador más potente de mTOR, ya que activa esta vía entre con más efectividad que otros aminoácidos. 3 Si le han dicho que la activación de mTOR es "mala" debido a su relación con la investigación sobre el envejecimiento, no le han dado una explicación completa. La verdad es mucho más compleja:

• La activación pulsátil de mTOR a partir de los alimentos es beneficiosa: cuando consume un alimento rico en leucina, la mTOR aumenta un poco y luego vuelve a su valor inicial. Esta activación temporal le indica a sus células que construyan, reparen y fortalezcan las mitocondrias. Esto es un ritmo metabólico natural con el que evolucionaron los humanos.

• El problema es la sobreactivación constante de mTOR: esto sucede cuando se alimenta en exceso de manera constante, se consume una cantidad excesiva de calorías y nunca se le da al cuerpo periodos de ayuno o un consumo menor de proteínas. Es la diferencia entre las señales de crecimiento saludable y el agotamiento metabólico.

• La mTOR es cómo la leucina impulsa las mejoras mitocondriales: cuando la leucina activa la mTOR, genera un efecto que aumenta el PGC-1α (el regulador de la biogénesis mitocondrial), mejora la síntesis de proteínas mitocondriales y mejora la dinámica de las mitocondrias. Es por esto que los efectos aparecen en cuestión de horas y por lo que la leucina supera a otros aminoácidos de manera tan espectacular.

Las mejoras rápidas en el consumo de oxígeno y la producción de ATP que se observaron en el estudio de Nature Cell Biology son el resultado del funcionamiento habitual de la señalización mTOR. La estabilización de las proteínas de la membrana mitocondrial está impulsada por la influencia de mTOR en el recambio de proteínas. La mayor producción de energía celular es un resultado directo de la mTOR que activa los mecanismos que construyen y mantienen las mitocondrias saludables.

Comprender esta relación ayuda a explicar por qué los alimentos ricos en leucina tienen efectos tan profundos en la energía, la recuperación y la salud metabólica. No solo alimenta sus músculos, sino que también envía una señal precisa a través de una de las vías metabólicas más importantes de su cuerpo.

La leucina enseña a sus células a conservar sus mejores componentes

El equipo de investigación descubrió que el tratamiento con leucina aumentó el número total de proteínas mitocondriales, en especial aquellas relacionadas con el metabolismo energético y la respiración. 4 Esto incluyó mecanismos de transporte clave, como una proteína guardiana que permite que las enzimas encargadas de generar energía ingresen a las mitocondrias. La leucina protege esta proteína guardiana y las proteínas relacionadas, lo que permite una especie de "remodelación" mitocondrial, lo que las células sean más capaces de satisfacer las demandas de energía.

• Esta remodelación se refleja en un mayor uso de oxígeno y un mejor rendimiento: tanto en los gusanos como en las células humanas, el tratamiento con leucina aumentó el consumo de oxígeno, la medida que utilizan los científicos para cuantificar la respiración mitocondrial.

La mejora fue tan fuerte que cuando los investigadores bloquearon la importación de proteínas con el uso de un inhibidor de mitocondrias, los efectos energéticos de la leucina desaparecieron. Esto confirmó que la leucina actúa a través del sistema de importación mitocondrial, no a través de estimular la síntesis de proteínas nuevas.

• Los efectos fueron tan pronunciados que el bloqueo de la vía de la leucina redujo la fertilidad: los científicos inhibieron la descomposición de la leucina en los gusanos, lo que detuvo la degradación de su proteína mitocondrial. Este estado de desequilibrio provocó que la fertilidad de los gusanos empeorara cuando estuvieron bajo estrés.

Esto indica que un exceso o una deficiencia del equilibrio de los niveles de leucina altera la homeostasis mitocondrial. En pruebas con células humanas, las células tumorales con niveles elevados de leucina fueron más resistentes al estrés mitocondrial, lo que demuestra que la misma vía influye en cómo las células sobreviven y se adaptan bajo tensión.

• Las mitocondrias responden a la leucina como un termostato a la temperatura: detectan la abundancia y ajustan la producción. Cuando la leucina indica que hay nutrientes abundantes, las mitocondrias "expanden" sus mecanismos para prepararse para una mayor demanda de energía.

Esta adaptación ocurre mediante una reducción rápida en la degradación de proteínas y una acumulación de enzimas metabólicas. Piense en ello como cambiar su cuerpo del modo de ahorro energético al modo de gran rendimiento, en el que se optimiza el flujo de energía para el movimiento, la concentración y la curación.

• La leucina le indica a sus mitocondrias que trabajen más duro y de manera más inteligente: la leucina restaura la producción de energía sin requerir más calorías. Es por eso que la alimentación rica en proteínas de origen animal de buena calidad (carne de res de animales alimentados con pastura, huevos, productos lácteos y suero de leche) tienden a promover la resiliencia metabólica. Estas alimentaciones aportan la suficiente cantidad de leucina para que las fuentes de energía de las células funcionen de manera efectiva.

• Este descubrimiento sienta las bases para la nutrición energética personalizada: en lugar de buscar suplementos que prometen "impulsar el metabolismo", esta investigación sugiere que ajustar el consumo de leucina podría lograr mejoras mensurables en la salud de las mitocondrias.

Cómo utilizar leucina para aumentar su energía celular

Sus mitocondrias responden de manera directa a lo que consume, y la leucina es una de las formas más poderosas de enviar señales a sus células para que produzcan más energía. Si se ha sentido agotado, desenfocado o con una recuperación lenta después de entrenar o de una enfermedad, este aminoácido podría serle útil. El objetivo no es sobrecargarse de proteínas, sino de suministrar el tipo correcto, en las cantidades adecuadas, para fortalecer las mitocondrias de adentro hacia afuera.

1. Comience con proteínas completas y de buena calidad: la forma más fácil de obtener suficiente cantidad de leucina es a través de alimentos enteros ricos en proteínas completas. La carne de res de animales alimentados con pastura, los huevos de gallinas camperas y los productos lácteos son las fuentes más efectivas. Un alimento o bocadillo que contenga entre 25 y 35 gramos de proteína proporciona alrededor de 2 a 3 gramos de leucina, que es la cantidad que a menudo se recomienda para maximizar la salud muscular en los adultos mayores. 5 Si no suele consumir mucha carne, una sola cucharada de proteína de suero ofrece una dosis similar y es fácil de digerir.

La mayoría de los adultos necesitan alrededor de 0.8 gramos de proteína por libra de peso corporal ideal (o alrededor de 1.76 gramos por kilogramo) al día. Alrededor de un tercio de su proteína debe provenir de alimentos ricos en colágeno como caldo de huesos, polvo de gelatina pura sin azúcar ni otros aditivos, rabo de buey, piernas o carne molida de res de animales alimentados con pastura que contenga tejido conectivo.

Guía sobre la leucina

Alimento (porción)

Proteína (g)

Est. leucina (g)

Carne de res magra, cocida, 3 oz

22 a 26

2.3

Aislado de suero, 25 a 30 g

23 a 27

2.5 a 3.0

Queso cottage, 1 taza

25 a 28

2.0 a 2.5

Huevos, 2 grandes

12 a 14

1.0 a 1.2

Tempeh, 150 g

28 a 30

2.0 a 2.1

Leche, 16 oz

16

1.4 a 1.6

2. Programe su consumo de leucina en función de la actividad o la fatiga: su cuerpo responde mejor a la leucina después del esfuerzo físico o mental, cuando sus células necesitan repararse y recargarse. Consuma un alimento o tome un licuado con un contenido elevado de leucina dentro de los 30 minutos posteriores al ejercicio o en momentos de baja energía. Esto ayuda a que sus mitocondrias se repongan más rápido, lo que mantiene su metabolismo y previene ese bajón de energía a media tarde.

3. Incluya opciones de origen vegetal ricas en leucina si evita los alimentos de origen animal: para las personas que llevan una alimentación basada en plantas, los alimentos de soya fermentados, como el tempeh, son una de las fuentes más prácticas. Una porción de 150 gramos aporta entre 28 y 30 gramos de proteína y poco más de 2 gramos de leucina. Combinarlo con alimentos ricos en carbohidratos, como arroz o fruta, mejora la absorción y ayuda a entregar el aminoácido de forma directa a las vías energéticas de las células.

4. Apoye sus mitocondrias con una nutrición equilibrada: la leucina funciona mejor cuando su alimentación general apoya la salud de las mitocondrias. Evite los aceites de semillas, ya que tienen un contenido elevado de ácido linoleico (AL), que es una grasa poliinsaturada que daña las mismas membranas que la leucina ayuda a estabilizar.

En lugar de eso, concéntrese en las grasas saturadas como el sebo, la mantequilla de animales alimentados con pastura o el ghee, e intente consumir 250 gramos de carbohidratos por día que provengan de fuentes saludables como frutas y tubérculos para suministrar la glucosa que sus mitocondrias utilizan para generar ATP. Piense en ello como si alimentara su motor de energía con combustible limpio y efectivo.

5. Controle cómo responde su cuerpo y ajuste de forma gradual: el metabolismo y el nivel de actividad de cada persona son diferentes. Observe cómo cambian su energía, su sueño y su concentración cuando aumenta su consumo de leucina. Si se siente más fuerte y más alerta después de los alimentos, eso es señal de que su cuerpo mejora el rendimiento de las mitocondrias.

Centrarse en estos cinco pasos le proporciona a sus células las materias primas y las señales que necesitan para funcionar en toda su capacidad. La diferencia no es sutil, ya que notará la sensación de que recupera su energía, la claridad regresa a sus pensamientos y la resiliencia surge cuando sus mitocondrias por fin tienen el apoyo que han esperado.

Preguntas frecuentes sobre la leucina

P: ¿Cuál es la función de la leucina en el cuerpo?

R: La leucina es un aminoácido esencial que actúa como un elemento fundamental de los músculos y como una señal metabólica que le indica a las células que produzcan más energía. La leucina estabiliza las membranas externas de las mitocondrias para que funcionen con más efectividad. Cuando obtiene suficiente cantidad de leucina, su cuerpo quema energía de forma más limpia, lo que mejora la resistencia, la concentración y la recuperación.

P: ¿Cuánta leucina necesito cada día?

R: La mayoría de las investigaciones sugieren que de 2 a 3 gramos de leucina por alimento es ideal para activar los beneficios de la salud muscular. Esta cantidad se encuentra en alrededor de 25 a 35 gramos de proteína de buena calidad, como 3 onzas de carne cocida de res de animales alimentados con pastura, una cucharada de proteína de suero o una taza de queso cottage de animales alimentados con pastura.

P: ¿Cuáles son las mejores fuentes naturales de leucina?

R: La carne de res de animales alimentados con pastura, los huevos de gallinas camperas y los productos lácteos como el queso cottage o la proteína de suero son las fuentes más ricas. Para las personas que siguen una alimentación basada en plantas, los alimentos de soya fermentados como el tempeh son la mejor opción, ya que proporcionan alrededor de 2 gramos de leucina por cada porción de 150 gramos.

P: ¿Qué tan rápido sentiré los efectos de la leucina?

R: Según una investigación que se publicó en Nature Cell Biology, la leucina comienza a mejorar la respiración de las mitocondrias a las pocas horas de su consumo. 6 Incluso una comida rica en leucina (como un desayuno con huevos o un licuado de proteína de suero) aumenta de forma temporal la producción de energía celular. El consumo regular ayuda a mantener estos efectos, lo que mejora la vitalidad, el metabolismo y la resistencia a lo largo del tiempo.

P: ¿Es necesario que tome suplementos de leucina si consumo suficiente proteína?

R: Para la mayoría de las personas que consumen de forma regular proteínas de buena calidad que provienen de alimentos enteros, no es necesario tomar suplementos. La clave es la constancia y el equilibrio, lo ideal es que obtenga suficiente leucina con cada alimento en lugar de depender de cantidades grandes de una sola fuente. El objetivo no es que consuma más proteínas en general, sino el tipo correcto de proteína que indica a las células que se reconstruyan y se recarguen de manera efectiva.

P: He oído que la activación de la mTOR acelera el envejecimiento. ¿Debería evitar la leucina?

R: No, este es uno de los conceptos más incomprendidos en la ciencia de la nutrición. La activación de la mTOR a partir del consumo de proteínas de buena calidad es diferente de la sobreactivación constante de la mTOR. Cuando consume un alimento rico en leucina, la mTOR se activa de manera breve (dos a tres horas), impulsa procesos beneficiosos como la reparación mitocondrial y el mantenimiento muscular, y luego vuelve a su valor normal.

Esta es una señalización metabólica saludable. El problema ocurre cuando las personas se alimentan en exceso y de manera constante, y nunca permiten que la mTOR disminuya su ciclo a través del ayuno o la restricción calórica. La solución no es evitar la leucina, sino consumir proteínas de buena calidad en las cantidades adecuadas y durante los períodos de ayuno apropiados.