📝 HISTORIA EN BREVE

  • Un nuevo estudio de PRiMER que analizó casi 600 alimentos envasados descubrió que las afirmaciones sobre la salud en el frente del paquete (FOP, por sus siglas en inglés), como "rico en fibra" o "saludable para el corazón", a menudo no coinciden con la calidad nutricional del producto
  • Los alimentos ultraprocesados fueron los mayores culpables, ya que presentaron la mayor cantidad de etiquetas "saludables" pero tenían mucho azúcar, sodio y grasas refinadas
  • Algunas frases publicitarias como “ceto”, “sin gluten” u “orgánico” pueden hacer que un producto parezca saludable cuando no lo es
  • Cuando revise una etiqueta de información nutricional, comience con el tamaño de la porción y las calorías, luego observe el % del valor diario de los nutrientes importantes
  • Aprender a leer las etiquetas nutricionales le ayuda a elegir todos los días alimentos que favorecen la salud del corazón, la energía constante y el bienestar a largo plazo

🩺 Por el Dr. Mercola

Con tantas opciones en los estantes, es fácil preferir alimentos empaquetados que prometen desde "cero grasas" hasta "menos azúcar". Pero hay algo que la mayoría de las personas no saben, y es que cuantas más afirmaciones hace un producto, menos nutrientes suele aportar.

Las etiquetas nutricionales podrían parecer difíciles de entender, y cuando tiene poco tiempo o solo intenta alimentarse "mejor", es tentador confiar en el etiquetado del producto. Saber a qué prestar atención y en qué enfocarse le permite descifrar las etiquetas y tomar decisiones que apoyen su salud.

Un estudio demuestra que las afirmaciones sobre la salud que aparecen al frente de los paquetes suelen ser engañosas

Un estudio reciente que se publicó en PRiMER por investigadores de la SUNY Upstate Medical University e instituciones afiliadas demuestra que las declaraciones de propiedades saludables que aparecen en el frente del paquete (FOP, por sus siglas en inglés) de los productos alimenticios no suelen reflejar la calidad nutricional real. Los hallazgos cuestionan la confiabilidad de las etiquetas de publicidad y ofrecen una guía práctica para los médicos y los consumidores.1

• Objetivo del estudio: los investigadores buscaron determinar si las afirmaciones sobre la salud en los alimentos envasados indican de manera confiable la calidad nutricional. Su preocupación fue que tales afirmaciones pudieran confundir a los consumidores y hacerles creer que los alimentos poco saludables son saludables.2

• Metodología y análisis: se analizaron un total de 597 artículos de alimentos y bebidas listados en Walmart.com, que abarcan 122 subcategorías en 11 grupos de alimentos principales. El equipo catalogó tres tipos de declaraciones de propiedades saludables en el frente del envase (contenido de nutrientes, función y declaraciones de propiedades saludables autorizadas por la FDA) y evaluó la salubridad de cada producto con el sistema Nutri-Score, que es una herramienta de Europa para el etiquetado frontal que también avala la Organización Mundial de la Salud (OMS).3

Nutri-Score evalúa categorías como calorías, azúcar, grasas saturadas, sodio, fibra y proteínas, y una puntuación más baja indica que un producto es más saludable. Los paneles de información nutricional se resumieron y analizaron con el uso de la plataforma Research Electronic Data Capture (REDCap), y se realizó un modelado estadístico con la regresión de mínimos cuadrados ordinarios (OLS, por sus siglas en inglés) en R. La siguiente tabla proporciona una descripción general de cómo funciona el sistema de puntuación:

• Frecuencia de las declaraciones: las declaraciones sobre el contenido de nutrientes fueron las más comunes y aparecieron 1 073 veces. En comparación, solo se descubrieron 14 declaraciones de propiedades saludables aprobadas por la FDA y 22 declaraciones de funciones generales, por lo que el análisis se centró en las declaraciones de nutrientes mucho más frecuentes.5

• Hallazgos importantes por tipo de alimento: no hubo una correlación consistente o significativa entre la cantidad de declaraciones de propiedades saludables y la calidad nutricional real. En algunas categorías, como las frutas, más afirmaciones se asociaron con puntuaciones Nutri-Score más bajas, mientras que los granos y los bocadillos o dulces tuvieron puntuaciones un poco mejores con más afirmaciones.

En general, el tipo de comida importó más que el número de afirmaciones. Los alimentos con vegetales y granos enteros obtuvieron mejores resultados que aquellos con un contenido elevado de grasas, aceites o azúcares.

• Conclusión del estudio y consejos prácticos: los investigadores descubrieron que las afirmaciones sobre la salud en los FOP son indicadores poco fiables del contenido nutricional de los alimentos. Como se señaló en un informe que cubrió el estudio presentado, "la creencia de 'elegir el paquete con más afirmaciones saludables' no es confiable".6

En lugar de ello, recomiendan que los médicos alienten a sus pacientes a priorizar categorías de alimentos enteros y consultar el panel de información nutricional para evaluar nutrientes críticos, como azúcares agregados, sodio y grasas saturadas, en lugar de confiar en la publicidad al frente del paquete.7

Por qué las afirmaciones sobre la salud son persuasivas pero poco fiables

Hoy en día, los alimentos ultraprocesados (UPF, por sus siglas en inglés) dominan los supermercados, en su mayoría debido a que son convenientes, es decir, son rápidos, sabrosos y adictivos. También se suelen comercializar como "saludables", a pesar de que estos alimentos están hechos con ingredientes como azúcares artificiales, almidones refinados y aceites vegetales, diseñados para dar sabor y una larga vida útil en lugar de aportar una nutrición adecuada.

Según el Instituto de Ciencias de la Red de la Universidad Northeastern, los UPFs ahora representan alrededor del 73 % del suministro de alimentos de Estados Unidos y aportan más de la mitad de las calorías diarias de un adulto promedio.8

Debido a que los UPFs son tan comunes, el empaque está diseñado para persuadir en vez de informar, lo que lo confunde con afirmaciones que prometen bienestar pero a menudo ocultan lo contrario.

• Afirmaciones de salud frente a las declaraciones de contenido nutricional: no todos los mensajes de las etiquetas están regulados de la misma manera. Las afirmaciones de salud que asocian a un alimento con un menor riesgo de enfermedad, como “un consumo adecuado de calcio a lo largo de la vida podría reducir el riesgo de osteoporosis”, deben estar respaldadas por evidencia científica. Las declaraciones de contenido nutricional como “bajo”, “sin” o “buena fuente de”, se aplican solo a nutrientes específicos, incluyendo el azúcar, el sodio y las grasas, y siguen estándares regulatorios diferentes.9

• Términos engañosos en las etiquetas: muchas descripciones en el empaque tienen como objetivo captar su atención, no brindarle una explicación completa. Incluso los términos regulados podrían resultar confusos cuando se sacan de contexto:10

◦ Sin azúcar: significa que hay menos de 0.5 gramos de azúcar por porción, pero no significa que no tenga calorías ni que sea saludable. Algunos productos sin azúcar utilizan almidones refinados o edulcorantes artificiales.

◦ Multigrano: el producto contiene más de un tipo de grano, a menudo refinado.

◦ Harina de trigo enriquecida: esta no está hecha de trigo integral, sino de harina blanca con algunos nutrientes agregados.

◦ Bajo en grasa: los alimentos podrían contener azúcar refinada o sal adicional para compensar la pérdida de sabor.

• Los halos de salud distorsionan su percepción: cuando ve etiquetas como "apoya al sistema inmunológico", "saludable para el corazón" u "orgánico", su cerebro tiende a generalizar; esto se llama el efecto halo de salud. Una palabra positiva podría hacerle creer que todo el producto es saludable, incluso si tiene un contenido elevado de azúcar, sal o aceite vegetal. Las empresas de alimentos lo saben y suelen utilizar estas afirmaciones para desviar la atención de ingredientes menos deseables.11

• Muchos adultos tienen dificultades para comprender las etiquetas de los alimentos: un estudio representativo a nivel nacional de 2017 que se publicó en el Journal of Education and Health Promotion descubrió que más de la mitad de todos los adultos tienen un bajo nivel de conocimientos sobre las etiquetas nutricionales, lo cual se requiere para tomar decisiones informadas sobre los alimentos:12

"Los resultados de nuestra encuesta indican que la mayoría (71.9 %) de los participantes afirmaron que no utilizan una lista de compras y más de la mitad de ellos (61.8 %) indicaron que su elección de alimentos específicos no se basó en información nutricional. La misma tendencia se ha observado con respecto al uso de información nutricional al hacer compras, en el cual solo el 9.3 % de los consumidores afirmaron que utilizan ese conocimiento al comprar".

Conceptos básicos de la lectura de etiquetas nutricionales

La etiqueta de información nutricional es una de las herramientas más importantes para comprender qué contienen los alimentos. Esta etiqueta le ayuda a comparar productos y tomar decisiones informadas rápido. Aun así, para muchas personas, términos como gramos, porcentajes y nutrientes podrían parecer desconocidos. La siguiente guía desglosa los conceptos básicos para que no tenga que adivinar y pueda sentirse más seguro acerca de lo que consume.13

• Comience con el tamaño de la porción: toda la información en una etiqueta de información nutricional se basa en una porción, no en todo el envase. Si consume más de una porción, necesita multiplicar las calorías y los nutrientes en consecuencia. Muchos alimentos envasados contienen dos o más porciones por envase.

• Comprenda las calorías por porción: las calorías indican cuánta energía obtiene de una porción de alimento. La FDA recomienda utilizar las calorías como una forma rápida de evaluar si un alimento se ajusta a sus necesidades diarias de energía, pero no es la única medida de qué tan saludable es.

• Concéntrese en el % del valor diario (%VD): el %VD muestra cómo la cantidad de nutrientes específicos en una porción contribuye a su alimentación diaria. Un %DV del 5 % o menos se considera bajo, y del 20 % o más es elevado. Esto le ayudará a juzgar si el alimento es rico o deficiente en un nutriente particular.14

• Identifique los nutrientes que debe limitar o aumentar: la FDA recomienda limitar las grasas saturadas, el sodio y los azúcares agregados, a la vez que prioriza la fibra, el calcio, el hierro, el potasio y la vitamina D. Controlar estos nutrientes le ayudará a equilibrar su alimentación general y a prevenir enfermedades crónicas.

Mejore sus habilidades para leer las etiquetas nutricionales

Una vez que esté familiarizado con los conceptos básicos, podrá mejorar aún más sus habilidades de lectura de etiquetas. Jessie Inchauspé, autora best-seller y educadora en nutrición, que es conocida como la Diosa de la Glucosa, ofrece formas prácticas para no solo centrarse en los números y detectar señales de alerta que la información nutricional por sí sola quizás no indica.15

•Comience con la lista de ingredientes: los ingredientes se enumeran por peso. El producto está muy procesado si sus tres primeros ingredientes incluyen azúcar o harina refinada. Recuerde que menos ingredientes es mejor. Una lista larga con aditivos o palabras que no reconoce suele indicar una mala calidad nutricional.

• Verifique la ubicación del azúcar y la proporción de carbohidratos y fibra: Jessie Inchauspé recomienda que por cada 5 gramos de carbohidratos, intente consumir al menos 1 gramo de fibra. Esta proporción ayuda a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre.

• Priorice las proteínas y la fibra sobre las calorías: en lugar de obsesionarse con contar calorías, concéntrese en alimentos que proporcionen energía y saciedad de manera constante.

Beneficios de saber leer las etiquetas nutricionales

Comprender cómo leer una etiqueta de información nutricional le permite tomar decisiones informadas sobre lo que consume. Le ayuda a ver más allá de las afirmaciones publicitarias y centrarse en lo importante.

• Tome decisiones informadas: las etiquetas nutricionales le ayudan a pasar por alto afirmaciones en el frente de los productos como "bajo en grasa" o "sin azúcar añadido", que podrían hacerlo creer que son saludables. Cuando lee la etiqueta nutricional completa, podrá evaluar mejor el contenido real y tomar decisiones más precisas.16

• Evalúe los niveles de nutrientes: las etiquetas nutricionales le permiten conocer las calorías, las grasas, las vitaminas y los minerales, lo que es útil para controlar afecciones como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades cardíacas.17

• Complemente su rutina de ejercicios: saber leer las etiquetas nutricionales le ayuda a alinear sus elecciones de alimentos con sus objetivos de acondicionamiento físico. Ya sea que quiera controlar su consumo de calorías, aumentar su energía para sus entrenamientos o apoyar su recuperación, comprender qué hay en sus alimentos hace que sea más fácil mantener un estilo de vida activo y equilibrado.18

La mejor manera de proteger su salud es saber que consume. Cada vez que lee una etiqueta nutricional, obtiene conocimiento que le ayuda a tomar decisiones más saludables.

No se trata de ser perfecto, sino de preocuparse lo suficiente para informarse más. Con el tiempo, esa conciencia beneficia su vida. Cuando lee las etiquetas, invierte en su salud y, al final, ese hábito siempre valdrá la pena.

Preguntas frecuentes sobre las etiquetas nutricionales y afirmaciones sobre la salud

P: ¿Por qué son engañosas las afirmaciones sobre la salud que aparecen en el frente de los envases?

R: Porque resaltan una característica atractiva como "saludable para el corazón", "bajo en grasas" o "cetogénico" mientras ignoran el contenido nutricional y la cantidad de procesamiento. El estudio PRiMER no descubrió una relación consistente entre la cantidad de afirmaciones sobre la salud y la calidad nutricional real; en algunos casos, los productos con más afirmaciones obtuvieron peores puntuaciones en el sistema Nutri-Score.

P: ¿Qué debo buscar en una etiqueta de información nutricional?

R: Comience con el tamaño de la porción. Cada número en la etiqueta, incluyendo las calorías, los azúcares, el sodio y las grasas, se refieren a una porción. Muchos alimentos envasados contienen dos o más porciones, lo que significa que es posible que consuma el doble de calorías, sal o azúcar de lo que cree.

P: ¿Qué nutrientes son los más importantes al comparar alimentos?

R: Opte por los alimentos bajos en azúcares añadidos, sodio y aceites refinados, pero ricos en fibra y proteínas. Estos nutrientes trabajan juntos para promover la saciedad, estabilizar el azúcar en la sangre y apoyar la salud metabólica a largo plazo.

P: ¿Cómo puedo saber si un producto es ultraprocesado o de baja calidad?

R: Lea muy bien la lista de ingredientes. Si entre los primeros ingredientes aparecen azúcar, harinas refinadas o aceites vegetales hidrogenados o si la lista es larga y llena de aditivos, se trata de un alimento ultraprocesado. Los alimentos poco procesados tienen listas de ingredientes cortas y reconocibles.

P: ¿Palabras como "sin gluten", "vegano" u "orgánico" significa que son alimentos saludables?

R: No. Estas frases describen cómo se elabora un producto, no lo nutritivo que es. Los bocadillos “bajos en grasa” podrían contener azúcar adicional, y los productos “sin gluten” u “orgánicos” podrían tener un contenido elevado de carbohidratos refinados o sodio. Lea siempre el panel de información nutricional completo para verificar qué contiene.