📝HISTORIA EN BREVE

  • La cerilla es producida por sus oídos para mantenerlos limpios, lubricados y protegidos, pero algunas personas hacen todo lo posible para tratar de eliminarla y utilizan instrumentos poco seguros
  • Los médicos dicen que utilizar hisopos de algodón u otros instrumentos aún más invasivos para eliminar la cerilla puede dañar, perforar e incluso dislocar los huesos que se utilizan para escuchar
  • La eliminación de la cerilla es un proceso que ocurre naturalmente a través de los movimientos del oído, como cuando hablamos o masticamos, eso ayuda a sacar la cerilla vieja de los oídos y eliminarla al momento de bañarse, para posteriormente formar cerilla “nueva”

🩺Por el Dr. Mercola

Recientemente, se han presentado directrices que respaldan algo que probablemente ya sabía, que el uso de hisopos de algodón para limpiar los oídos no es una buena idea. La recomendación más reciente se publicó en la revista Otolaryngology-Head and Neck Surgery escrita por el grupo asesor de la Academia Americana (AAO-HNS por sus siglas en inglés).1

Tal vez recuerde el mantra que le han repetido desde que era un niño: Jamás ponga nada en sus oídos que sea más pequeño que el tamaño de su codo. Pero, ¿por qué? Todos queremos tener oídos limpios; además, poder escuchar lo que dicen a la hora de la cena siempre es algo bueno y si hay cerilla acumulada, parece lógico tratar de eliminarla.

El Dr. Seth Schwartz, presidente del grupo que se encarga de actualizar las directrices de la Academia, dijo que los médicos no son los únicos interesados en estas directrices. Están conscientes de que, especialmente en los últimos años, son cada vez más las personas que han optado por el autocuidado. Por cierto, aunque es difícil de creer que las personas busquen este tipo de documentos, aparentemente este es el caso. Se han descargado más de 50 000 copias de las viejas directrices.

“Nada más pequeño que su codo”, pero ¿por qué?

Cuando se presentaron las nuevas directrices clínicas surgieron dos cosas muy positivas. Una fue que se incluyó en el grupo a un representante de los consumidores, que no necesariamente estaba relacionado con la comunidad médica. Otra fue que toda la terminología utilizada se volvió mucho más clara y directa que en años pasados, Schwartz dijo:

El proceso se volvió un poco más transparente de forma que esta vez realmente escribimos las directrices. Tenemos las cosas más claras con respecto al por qué de las decisiones que tomamos y los datos que las respaldan”.2

Como lo informó CNN, la respuesta de las directrices a la pregunta del “por qué” es bastante concisa:

Los hisopos de algodón, las horquillas para el cabello y los palillos de dientes – los muchos objetos que son más pequeños que el tamaño del codo y que además nos encanta meternos a los oídos – puede causar cortes en nuestros canales auditivos, perforar nuestros tímpanos y dislocar nuestros huesos auditivos.
Y cualquiera de estas cosas puede causar pérdida de la audición, mareos, zumbidos y otros síntomas de lesión en el oído”.3

Según los expertos, una mejor alternativa es dejar que la naturaleza siga su curso. Y ¿qué significa eso con respecto a tener los oídos limpios? De acuerdo con la AAO-HNSF, si su cuerpo elimina correctamente el exceso de cerilla, entonces jamás debería limpiar sus canales auditivos.4

Las glándulas en sus oídos producen cerrilla para mantenerlos lubricados, limpios y protegidos. La razón principal de su presencia es que hay cosas como el polvo, la suciedad y las células muertas que se quedan atoradas en lugar de poder entrar y alojarse en su canal auditivo.

Un estudio enlista la lisozima, una enzima antibacteriana, ácidos grasos, alcoholes, colesterol y escualeno como algunos de los elementos naturales de la cerilla.5 Por otra parte, los estudios demuestran que la cerilla sólo se produce en la parte externa del canal auditivo, así que utilizar hisopos de algodón u otros instrumentos puede empujar la cerilla hasta el canal auditivo, cerca del tímpano.6

Además, el uso de hisopos de algodón en sus oídos libera histamina, que podría causar comezón, irritación e inflamación. Por lo tanto, la respuesta habitual es la necesidad de utilizar más hisopos de algodón, lo que empeora el problema.

Para ser claro, es el hecho de tratar de eliminar la cerilla lo que causa los problemas, porque las bacterias, los hongos y los virus se introducen del exterior al interior de su oído. Y además de bloquear su canal auditivo y provocar pérdida auditiva, el uso de instrumentos para limpiar los oídos puede romper el tímpano.

La eliminación de la cerilla es un proceso natural que ocurre cuando habla o mastica sus alimentos: Los movimientos de la mandíbula, junto con el crecimiento de la piel dentro del canal, unen fuerzas por así decirlo y ayudan a sacar la cerilla vieja para que pueda formarse cerilla nueva y “limpia”. La cerilla vieja se elimina cuando al momento de bañarse.

Qué hacer y qué no con respecto a la impactación de cerumen

Entonces, ¿qué hacer cuando el cerumen, el término clínico para cerilla, se acumula en sus oídos? Hay una sección de las directrices titulada “Qué Hacer y Qué No”, en donde se explica que la impactación se presenta cuando el oído no elimina correctamente la cerilla. Esto es más frecuente en personas de edad avanzada, el Dr. James Battey, director del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de Comunicación (NIDCD por sus siglas en inglés) explica un escenario común:

Para las personas con cerilla impactada, el uso de hisopos de algodón podría empujar la cerilla por el canal auditivo y dañar el tímpano… Aproximadamente el 2% de los adultos con cerilla impactada podrían acudir a su médico con pérdida auditiva como síntoma”.7

La acumulación de cerumen es una de las razones por las que las personas de edad avanzada tienen problemas con su audición. Ya sea que tenga problemas para oír o acumulación de cerilla, consulte a un médico que pueda utilizar la microsucción para limpiar sus canales auditivos a través del uso de una ligera succión e instrumentos especializados, así como otros métodos apropiados de eliminación.

Si su volumen de cerumen es alto, entonces podría requerir de una irrigación de alta presión del canal auditivo con una jeringa, pero esto sólo puede hacerlo un profesional porque los métodos y la presión inapropiados podrían dañar su tímpano. Sin embargo, si es diabético o tiene el tímpano roto, no utilice la irrigación para limpiar sus oídos.

Le repito, aquí es donde entran en juego lo “qué no hacer”: No utilice ningún tipo de instrumento afilado como un alfiler o aguja, pasador o lápiz para limpiar sus oídos. (Sí, todas estas son herramientas que han sido utilizadas con este propósito.)

Otro “qué no hacer” que recomiendo es evitar limpiar sus oídos excesivamente porque podría empeorar el problema de impactación. La necesidad por tener los oídos limpios es algo cultural, según Schwartz, pero lo mejor es simplemente limpiar el exceso de cerilla cuando es demasiado evidente y se ve en el exterior de la oreja.

En cuanto a algunas cosas “qué hacer”, uno es consultar a su médico sobre cómo tratar la impactación de cerilla desde la privacidad de su hogar. Dicho esto, algunos de los problemas de oído (qué pueden pasar desapercibidos) pueden hacer que las opciones de auto-limpieza no sean seguras.

Y con respecto a las velas para los oídos y los irrigadores a presión – no, de ninguna manera

De acuerdo con Colon Therapists Network, el concepto de velas para los oídos podría haber surgido en los 2 500 a.C. 8 Audiology.org describe estos dispositivos para limpiar la cerilla y cómo se usan:

Los conos huecos en forma de embudo hechos de tela y empapados con cera de abeja o parafina; el embudo se coloca en el oído y se enciende del otro lado… Los defensores de la conoterapia afirman que el oxígeno producido por la flama crea un vacío que literalmente saca los residuos de los oídos”.9

Un estudio10 dijo que en un ensayo clínico limitado que involucró ocho oídos, no hubo eliminación evidente de cerumen del canal auditivo externo y que 122 otorrinolaringólogos contaron 21 lesiones de oído a causa del uso de las velas para oídos. Y muchas veces la cera de la vela cae dentro del oído y en conclusión, “las velas para oídos no tienen ningún beneficio… y podrían causar lesiones graves”.

El residuo de ceniza es otra sustancia que han encontrado los médicos en los oídos de las personas después de utilizar velas para oídos, sumándole otro tipo de accidentes (que resultan por jugar con fuego) que también causan lesiones.

Cuando la cerilla ya es un problema

“No es malo tener cerilla en los oídos. Todos tenemos”, dijo Schwartz. “Se convierte en un problema cuando es demasiada”.

También está el hecho de que algunas personas experimentan secreción, dolor, pérdida auditiva e incluso sangrado en sus oídos. Cualquiera de estos casos es un problema que debe ser tratado por un médico, así que es sumamente importante acudir al médico.

La forma más simple y segura para eliminar la cerilla en casa es acostarse de lado con una toalla bajo cabeza y poner unas cuantas gotas de aceite de oliva, aceite de coco o agua en el oído para ablandar la cerilla. Posteriormente, vierta una tapa con peróxido de hidrogeno al 3% en su oído para limpiar y sacar la cerilla. El agua pura y limpia o una solución salina estéril funcionan igual que el aceite o que las gotas para los oídos de venta libre.

Los niveles inadecuados de grasas omega-3 en su sistema podrían empeorar la acumulación de cerilla. La mejor forma para remediar este problema es consumir alimentos ricos en grasas omega-3 de origen animal como el salmón silvestre de Alaska y las sardinas, o bien, tomar un suplemento de alta calidad y de origen animal. Cuando la impactación o acumulación haya desaparecido, asegúrese de consumir muchas grasa omega-3 para evitar un recurrencia.

La pérdida auditiva no siempre es una señal de acumulación de cerilla en los oídos. De hecho, mientras más grande es una persona, mayores son las probabilidades de experimentar ruidos fuertes que podrían precipitar la pérdida parcial de la audición. Es una de las causas más comunes. De acuerdo con la NIDCD:

“Los sonidos pueden ser dañinos cuando son demasiado fuertes, incluso durante un corto periodo de tiempo o cuando son fuertes y duraderos. Estos sonidos pueden dañar las estructuras sensibles en la parte interna del oído y causar pérdida auditiva inducida por el ruido (NIHL por sus siglas en inglés).”11