📝HISTORIA EN BREVE

  • La Akkermansia muciniphila es un microbio intestinal que prolifera en la capa de moco intestinal. Se relaciona con una mejor salud metabólica, pero sus niveles disminuyen con la edad y una mala alimentación
  • Los estudios sugieren que la Akkermansia podría favorecer un peso saludable al influir en la masa grasa, la sensibilidad a la insulina y los marcadores inflamatorios, como se ha demostrado en modelos animales. También influye en el metabolismo de la glucosa y los lípidos
  • La Akkermansia podría estimular la producción natural de GLP-1. También podría ayudar a regular el azúcar en sangre y los indicadores de salud cardiovascular
  • Las investigaciones también han relacionado los niveles de Akkermansia con la integridad de la barrera intestinal, la regulación inmunitaria y el ecosistema microbiano intestinal, y se ha observado como un marcador relacionado con mejores perfiles metabólicos
  • Para aumentar los niveles de Akkermansia, consuma alimentos ricos en polifenoles y vegetales ricos en inulina. Existen suplementos, pero requieren una dosificación y un momento de aplicación específicos para que sean efectivos

🩺Por el Dr. Mercola

La Akkermansia muciniphila, un microbio intestinal del que quizás nunca haya oído hablar, está ganando popularidad en el mundo de la salud metabólica. Esta bacteria anaeróbica de forma ovalada fue aislada por primera vez en 2004 y desde entonces se ha convertido en objeto de diversos estudios. La Akkermansia es única por su habilidad de prosperar en la capa de moco intestinal, al utilizar la mucina como su fuente principal de alimento. Esto le confiere una ventaja de supervivencia que no depende de la alimentación.

La Akkermansia influye en el ecosistema intestinal, pero a medida que envejecemos, los niveles de Akkermansia en el intestino cambian. Se encuentra en la leche materna y aumenta con rapidez en los lactantes, alcanzando los niveles de un adulto a los 2 años.1

La alimentación también influye en los niveles de Akkermansia: las alimentaciones ricas en azúcar o grasas reducen sus niveles, mientras que la restricción calórica y ciertos prebióticos pueden aumentarlos.2 Muchos medios de comunicación ahora hablan del potencial para la salud de la Akkermansia, incluyendo su reputación de ser un "cambio radical para la pérdida de peso".3,4 La investigación sugiere que esta atención está bien fundamentada, con un creciente conjunto de evidencia preclínica de estudios en humanos.

Investigación sobre la Akkermansia y la composición corporal

La obesidad se ha convertido en un problema de salud importante, y la Akkermansia es una de las áreas que los investigadores están estudiando como parte de los enfoques para la salud metabólica. Los estudios han demostrado que las personas con obesidad suelen tener niveles más bajos de Akkermansia en el intestino.5 Esto ha llevado a los investigadores a analizar si suplementar con Akkermansia podría ayudar con la obesidad.

• Los estudios en animales han mostrado resultados prometedores: cuando se administró Akkermansia viva a ratones con obesidad, mostraron una menor ganancia de masa grasa y mejores marcadores de sensibilidad a la insulina.6 Esto sugiere que la Akkermansia podría influir en el metabolismo de la glucosa y los lípidos, aunque la mayor parte de la evidencia directa sigue siendo preclínica.

• La Akkermansia se ha relacionado con marcadores de inflamación más bajos: en estudios, los niveles más altos de Akkermansia se correlacionaron con niveles más bajos de marcadores inflamatorios como TNF-α e interleucina-6,7 que a menudo están elevados en individuos con obesidad.

Esta bacteria también produce ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el acetato y el propionato, que podrían contribuir al metabolismo de la glucosa y los lípidos, así como a la regulación del peso.8

Akkermansia y GLP-1

Los agonistas inyectables del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) como el Ozempic (semaglutida), se han vuelto muy populares para la pérdida de peso. Sin embargo, se han notificado efectos secundarios relacionados con estos medicamentos, entre ellos una pérdida desproporcionada de masa muscular (asociada a la fragilidad), tumores de células C de la tiroides en modelos animales, disfunción renal, pancreatitis y obstrucción intestinal. 9,10

Un análisis de desproporcionalidad publicado en la revista JAMA Network Open también encontró que los pensamientos suicidas fueron 45 % más frecuentes de lo esperado entre los usuarios de semaglutida en relación con otros medicamentos en la base de datos de eventos adversos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).11 Sin embargo, las revisiones regulatorias no han establecido una asociación causal.12

Existe un nuevo interés en determinar si la producción de GLP-1 por parte del propio organismo también puede ser apoyado a través del microbioma intestinal. Un estudio publicado en la revista Nature Microbiology demostró que la Akkermansia no solo podría ayudar a mejorar la termogénesis, sino también a inducir la secreción de GLP-1 en ratones con una alimentación rica en grasas, lo que sugiere una superposición mecanicista entre la actividad agonista del GLP-1 y los efectos que la Akkermansia podría tener sobre la secreción natural de GLP-1. 13

En mi entrevista con la Dra. Colleen Cutcliffe, científica especializada en biología molecular, cofundadora y directora de Pendulum Therapeutics (una empresa que fabrica productos probióticos de Akkermansia), explicó cómo elevar de forma natural los niveles de GLP-1 al aumentar la presencia de Akkermansia podría apoyar la salud metabólica:

"Cuando se observó que las personas con diabetes tipo 2 o prediabetes presentaban niveles bajos de Akkermansia, se creyó que se debía a esta deficiencia de mucina. Pero a medida que se comenzó a estudiar más a fondo la Akkermansia, y el microbioma en general, lo que ha quedado claro es que es mucho más directo que la simple capa de mucina.
Lo que sucede de forma natural en el cuerpo, si tiene todos los microbios adecuados, es que cuando come, su microbioma metaboliza ese alimento y genera postbióticos (excreciones de bacterias beneficiosas) como butirato y una proteína llamada P9. Algunos de estos postbióticos le indican a su cuerpo que produzca GLP-1.
Toda esa señalización ocurre desde el microbioma hacia las células L. En otras palabras, cuando come, su microbioma digiere los alimentos, se crean estos postbióticos y le indican a sus células L que produzcan GLP-1y luego obtiene un aumento de GLP-1en su cuerpo.
El GLP-1 también estimula su cuerpo. Dice: "tenemos que metabolizar el azúcar en el torrente sanguíneo y liberar insulina". También le indica al cerebro: "acabamos de comer, estamos llenos, no necesitamos comer más". Después de un periodo tiempo, el GLP-1 disminuye, hasta su siguiente comida. Luego, vuelve a dispararse.
Esa es la forma natural de las cosas. Al día de hoy, solo se han publicado dos cepas que han demostrado ser capaces de estimular las células L para producir GLP-1, y una de ellas es la Akkermansia. La Akkermansia en realidad secreta tres postbióticos diferentes que estimulan a las células L para que produzcan GLP-1.
Entonces, lo que se ha descubierto es que, si tiene niveles bajos de Akkermansia, o no tiene, su cuerpo no produce de forma natural la cantidad suficiente de GLP-1 que debería producir. Al darle Akkermansia a las personas, ahora podría obtener estos beneficios fisiológicos de reducir la A1C y disminuir los picos de glucosa en la sangre.
Es importante aclarar que el GLP-1 natural que produce es diferente al del medicamento. El medicamento imita esto. Es un análogo. Es similar al GLP-1. Se inyecta de forma directa en el torrente sanguíneo, lo que significa que, en lugar del pico natural después de comer (seguido de un descenso), el medicamento mantiene esos niveles elevados todo el tiempo.
Entonces, esta señalización de "tenemos que metabolizar el azúcar en la sangre y estamos llenos, acabamos de comer" ocurre de forma constante. Es por eso que las personas experimentan estos efectos increíbles de la noche a la mañana, porque así es como funcionan esos medicamentos. Pero, si tiene los microbios adecuados, puede generar el GLP-1 natural de su cuerpo y volver a este ciclo natural".

La Akkermansia en la investigación metabólica y cardiovascular

La Akkermansia también se ha estudiado en el contexto de otras enfermedades metabólicas, en particular la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares (ECV). Los estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 2 suelen tener niveles más bajos de Akkermansia en el intestino. Cuando se administró Akkermansia a ratones con diabetes como suplemento, mostraron mejoras en los marcadores de tolerancia a la glucosa y en la función de la barrera intestinal.14

• Efectos de la Akkermansia en marcadores intestinales y cardiovasculares: al apoyar la integridad de la barrera intestinal, la Akkermansia podría ayudar a regular los marcadores de inflamación crónica de bajo grado en la resistencia a la insulina. En investigaciones preclínicas con animales, se observó que suplementar con Akkermansia se correlacionó con mejoras en los marcadores de aterosclerosis inducida por la alimentación occidental.15

• Lo logra al inhibir la formación de N-óxido de trimetilamina (TMAO): este es un compuesto que se relaciona con un mayor riesgo cardiovascular. Estos hallazgos sugieren que la Akkermansia podría ayudar a mantener niveles saludables de azúcar en la sangre y marcadores cardiovasculares, aunque la mayoría de las pruebas directas siguen siendo preclínicas. 16

Akkermansia: el guardián de su intestino

La Akkermansia, a veces llamada "el centinela del intestino", podría ayudar a mantener la integridad de la barrera intestinal, regular las reacciones inmunitarias, reducir los marcadores de respuesta inflamatoria y favorecer un equilibrio saludable de bacterias beneficiosas.17 También podría servir como marcador de un perfil metabólico favorable.18

• La Akkermansia podría ayudar a fortalecer la barrera intestinal: esta es la primera línea de defensa de su cuerpo contra sustancias nocivas. La Akkermansia podría ayudar a aumentar el número de células caliciformes productoras de moco en el colon y a regular el grosor de la capa de moco al metabolizar y estimular la producción de mucina nueva. Este proceso no solo proporciona nutrientes a la bacteria, sino que también ayuda a mantener la barrera protectora de las células epiteliales intestinales.19

• También podría afectar la expresión genética: se ha demostrado que la Akkermansia influye en la expresión de genes involucrados en la regulación inmunológica y el metabolismo,20 y podría acelerar el desarrollo de las células epiteliales intestinales al estimular la proliferación de células madre intestinales.

También podría ayudar a aumentar la expresión de la vía de señalización Wnt y promover la producción de AGCC, que interactúan con receptores específicos para mantener la proliferación de células madre intestinales y promover la diferenciación de células especializadas.21

• Además, la Akkermansia podría aumentar la expresión de proteínas de las uniones estrechas: estas son reguladoras clave de la función de la barrera epitelial intestinal. Estas proteínas controlan el paso de moléculas a través de la capa epitelial en función de su tamaño y carga, lo que evita la invasión de microorganismos.

Se ha demostrado que las vesículas extracelulares de la Akkermansia reducen la permeabilidad intestinal en ratones al modular estas uniones estrechas. Al influir en estos componentes de la barrera intestinal, la Akkermansia podría ayudar a reforzar el sistema de defensa del intestino.22

• La Akkermansia interactúa con receptores específicos para activar la vía NF-κB: no solo regula el microambiente inmunológico intestinal, sino que también ayuda a prevenir la inflamación intestinal. Al modular estas vías inflamatorias, la Akkermansia ayuda a mantener el equilibrio del sistema inmunitario intestinal, lo que podría influir en las enfermedades inflamatorias intestinales.23

La importancia del equilibrio en el microbioma intestinal

La diversidad de microorganismos que viven en el intestino es un indicador de resiliencia y armonía, ya que estos organismos microscópicos trabajan en equipo para ayudarlo a mantener una buena salud. Al fortalecer las bacterias beneficiosas e intolerantes al oxígeno, como la Akkermansia, podría ayudar a apoyar la salud de la barrera intestinal, reducir la exposición a las endotoxinas y cultivar un entorno intestinal más saludable.

• Estas bacterias metabolizan las fibras alimentarias, lo que produce AGCC, en especial butirato: este compuesto actúa como combustible principal de las células epiteliales del colon, lo que fortalece la barrera intestinal. Además, los AGCC estimulan a las células caliciformes para que produzcan mucina, lo que podría ayudar a defender a las células epiteliales contra las bacterias patógenas tolerantes al oxígeno.

• Tener pocas bacterias intolerantes al oxígeno puede conducir al síndrome del intestino permeable: en esta condición, el revestimiento del intestino grueso podría verse comprometido, lo que podría permitir que sustancias como endotoxinas, partículas de alimentos no digeridos y microbios pasen a través de las uniones estrechas que controlan este paso. Las investigaciones han relacionado esto con la inflamación sistémica y diversas enfermedades crónicas.

• Las bacterias intolerantes al oxígeno tienen una función clave en la salud intestinal: estas bacterias prosperan en un entorno sin oxígeno, lo que requiere de suficiente energía celular. Pero, los factores del estilo de vida moderno como el consumo excesivo de aceite de semillas y la exposición a toxinas reducen la producción de energía de las mitocondrias, lo que limita su capacidad de mantener un ambiente intestinal con poco o nada de oxígeno.

• El consumo excesivo de aceites de semillas cambia la población bacteriana de especies intolerantes al oxígeno a especies tolerantes al oxígeno: este cambio tiene un impacto profundo porque las bacterias tolerantes al oxígeno producen endotoxinas que son más dañinas. Esto significa que las personas que tienen más bacterias intestinales tolerantes al oxígeno experimentan reacciones más intensas a los carbohidratos de origen vegetal debido a una mayor exposición a endotoxinas.

Entender que existe una relación entre la producción de energía celular, la distribución de oxígeno en el intestino y la diversidad microbiana le dará las armas que necesita para reforzar su salud, tanto física como mental. Mejorar la función de las mitocondrias y mantener el equilibrio en el microbioma intestinal puede promover el crecimiento de bacterias beneficiosas intolerantes al oxígeno y, al mismo tiempo, reducir los efectos negativos de las endotoxinas dañinas.

Beneficios principales de la Akkermansia

La Akkermansia puede ser un miembro muy beneficioso del microbioma intestinal, con abundancias relativas reportadas del 1 % al 4 % en poblaciones adultas sanas.24 Sin embargo, los análisis de ADN sugieren que alrededor de un tercio de las personas tienen niveles muy bajos o no tienen Akkermansia, lo que podría relacionarse con factores como un metabolismo energético celular deficiente y los consiguientes niveles bajos de oxígeno en el intestino. En resumen, estas son algunas de las maneras en que la Akkermansia puede beneficiar su salud:

• Riesgo de diabetes: la secuenciación del ADN indica que las personas con prediabetes y diabetes tipo 2 suelen tener niveles más bajos de Akkermansia o no tienen. (Se trata de una asociación observacional, no de un efecto de tratamiento establecido).

• Capa de mucina intestinal: los investigadores han descubierto a través de estudios en humanos y animales que la Akkermansia es la única cepa conocida hasta hoy que regula la capa de mucina. La Dra. Colleen Cutcliffe lo describe como "el 'pegamento' que mantiene fuerte el revestimiento intestinal". Además, explica:

"Tenemos estas células epiteliales y las uniones entre ellas se mantienen unidas por una sustancia adhesiva llamada mucina. Cuando la capa de mucina se vuelve demasiado delgada, esas uniones estrechas se pierden, y es ahí donde pueden empezar a moverse a través de esa barrera sustancias que no deberían.
Por lo tanto, es importante tener una mucosa intestinal fuerte y la Akkermansia es la única cepa que conocemos que está presente en la capa de mucina, consumiéndola y regenerándola, y regulando esa capa. Por eso es tan importante para todas estas enfermedades, porque se encarga del revestimiento".

• Investigación relacionada con enfermedades autoinmunes: los estudios sugieren que el intestino permeable podría tener una relación con la pérdida de Akkermansia. Algunos investigadores consideran que este es un factor que contribuye a las enfermedades autoinmunes, aunque aún se sigue investigando.

• Sensibilidades alimentarias, alergias e inflamación: estas afecciones se relacionan con la disfunción de la capa de mucina y la permeabilidad de las uniones estrechas. Las investigaciones sugieren que mantener niveles adecuados de Akkermansia podría ayudar a restaurar la integridad de la capa de mucina y la función de las uniones estrechas.

La relación entre la función mitocondrial y la efectividad de la suplementación con Akkermansia

Cuando disminuye la producción de energía celular, el cuerpo no logra eliminar todo el oxígeno del colon. Esto tiene consecuencias graves en el colon, ya que el oxígeno mata a las bacterias beneficiosas. Es por esa razón que, la suplementación con Akkermansia por sí sola no es suficiente.

•Es importante abordar la exposición a toxinas mitocondriales antes de tomar suplementos: podría ser necesario abordar la función mitocondrial para que el colon pueda mantener su entorno sin oxígeno. Sin esta preparación, los suplementos de Akkermansia podrían tener un beneficio limitado, ya que las bacterias Akkermansia talvez no sobrevivan en un colon con un entorno rico en oxígeno.

• Por esta razón, es fundamental eliminar los aceites de semillas de su alimentación: disminuya su consumo de aceites de semillas durante al menos seis meses antes de comenzar a tomar un suplemento de Akkermansia en dos fases, como se describe en la siguiente sección. Este periodo de tiempo le permite al cuerpo recuperar la función de sus mitocondrias y crear un entorno más amigable en el colon.

Estos pasos le ayudarán a maximizar los beneficios de un suplemento de Akkermansia y reforzará todos los aspectos de su salud intestinal. Recuerde que abordar la causa subyacente, que en este caso es la función mitocondrial y la oxigenación del colon, es esencial para que cualquier intervención sea efectiva.

Suplementación con Akkermansia en dos fases

En lugar de comenzar a tomar de golpe las bacterias vivas, recomiendo un enfoque de dos fases para la suplementación con Akkermansia:

1. Fase 1: Comience con un postbiótico de Akkermansia pasteurizada: las formas pasteurizadas de Akkermansia contienen Amuc_1100, que es una proteína que fortalece la barrera intestinal y reduce la inflamación. Busque fórmulas postbióticas con recubrimiento entérico o microencapsulación para garantizar que sobrevivan al ácido estomacal y lleguen intactas al colon. Sin esa protección, muy pocas sobrevivirán al viaje. No recomiendo que tome megadosis para tratar de compensar, ya que no solo será caro, sino que es poco efectivo, por lo que se recomienda priorizar los formatos recubiertos.

2. Fase 2: Introduzca Akkermansia viva solo después de que se haya establecido la tolerancia intestinal: espere hasta que la distención sea mínima o desaparezca, la forma de las heces haya sido consistente durante al menos siete días y la tolerancia a la fibra aumente sin que regresen los síntomas.

En esta etapa, combine el probiótico vivo con otros prebióticos suaves, como pequeñas cantidades de almidón resistente, para estimular el crecimiento de cepas que producen butirato y restaurar el equilibrio en el microbioma intestinal. Para las formulaciones con Akkermansia viva, elija suplementos de liberación retardada y tómelos con el estómago vacío para proteger las bacterias a través del tracto digestivo superior.

Diferencias entre CFU, AFU y TFU

Cuando se evalúa la potencia de los probióticos se utilizan dos unidades de medida: unidades formadoras de colonias (CFU) y unidades fluorescentes activas (AFU). Es muy importante que, tanto los consumidores como los médicos, comprendan la diferencia entre estas unidades, ya que esto determina la efectividad y la calidad de los suplementos de probióticos.

• Unidades formadoras de colonias (CFU): esta medida se utiliza para cuantificar la cantidad de bacterias o células fúngicas viables en un producto. Una CFU representa un solo microorganismo capaz de dividirse y formar una colonia bajo condiciones específicas de laboratorio. Esta medida es importante porque los beneficios de los probióticos se derivan de la cantidad de microorganismos vivos que llegan al intestino.

Los fabricantes de probióticos suelen poner el número de CFU en la etiqueta del producto, lo que indica la cantidad de organismos vivos por porción. Aunque los recuentos más altos de CFU suelen promocionarse como los más potentes, la dosis óptima depende de la cepa específica y los objetivos de salud.

• Unidades fluorescentes activas (AFU): esta es una medida menos convencional. Mientras que la CFU se refiere al número de bacterias vivas, la AFU representa el número total de bacterias, tanto vivas como muertas. En realidad, se trata de una unidad que se utiliza para medir la actividad enzimática.

Por ejemplo, podría utilizarse para determinar los niveles de actividad de enzimas específicas que producen los probióticos y que contribuyen a sus beneficios, como la descomposición de lactosa o la producción de vitaminas. En algunas aplicaciones especializadas, la AFU también se utiliza para evaluar la actividad metabólica o la potencia funcional de las cepas probióticas más allá de su viabilidad.

Pero, debido a que la AFU no es una métrica estandarizada en la industria de probióticos, su uso puede causar confusión en el etiquetado del producto y en las afirmaciones sobre su efectividad.

• Unidades fluorescentes totales (TFU): miden la masa bacteriana total, que incluyen las células vivas y muertas con ayuda de marcado fluorescente, y por lo general, se utiliza para productos pasteurizados.

La diferencia principal entre estas unidades radica en lo que miden: la CFU cuantifica el número de microorganismos vivos; la AFU evalúa la actividad funcional de esos microorganismos; y la TFU mide la masa bacteriana total, sin importar su actividad funcional.

Si bien las CFU proporcionan un indicador claro del potencial de colonización y supervivencia de los probióticos en el intestino, las AFU podrían ofrecer información adicional sobre su capacidad funcional.

¿Qué dicen los ensayos clínicos sobre la Akkermansia?

En 2024, se publicaron varios ensayos clínicos que analizan la Akkermansia, y sus resultados son muy prometedores,25 ya que demuestran sus efectos beneficiosos en una serie de problemas de salud, que incluyen las enfermedades infecciosas,26 las enfermedades que se relacionan con el sistema inmunológico,27 la fibrosis hepática,28 el manejo del estrés,29 las enfermedades que se relacionan con el intestino,30 la salud metabólica31 y la función cerebral. 32

• Las dosis terapéuticas varían: estos estudios, que incluyen ensayos con animales y humanos, utilizaron dosis terapéuticas en un rango que va de 100 millones a 10 mil millones de CFU al día. La dosis dependió del problema de salud a tratar, lo que garantiza efectos terapéuticos óptimos.

• Las dosis elevadas suelen utilizarse para problemas metabólicos: para condiciones metabólicas como la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico, suelen administrarse dosis de 10 mil millones de CFU al día. Esta dosis elevada tiene como objetivo influir en la composición del microbioma intestinal y mejorar las funciones metabólicas, lo que mejora la sensibilidad a la insulina, el metabolismo de la glucosa y la salud metabólica.

• Las dosis más bajas podrían ser efectivas para afecciones específicas del intestino y relacionadas con el hígado: las dosis menores a mil millones de CFU al día son efectivas para problemas intestinales específicos, como el síndrome del intestino permeable, así como para la salud del hígado, ya que promueven la homeostasis intestinal e inmunológica.33

A estos niveles, los efectos antiinflamatorios y de barrera intestinal de la Akkermansia podrían ser suficientes sin necesidad de concentraciones bacterianas más elevadas.