📝 HISTORIA EN BREVE
- La disnea o dificultad para respirar afecta a más del 10 % de los adultos en todo el mundo y puede deteriorar bastante la calidad de vida
- Un estudio que se realizó en Australia y se publicó en la revista Australian Health Review afirma que las personas con disnea crónica tienen mayor riesgo de hospitalización y una estadía más larga
- Las puntuaciones estandarizadas de disnea que se registraron en las visitas rutinarias de atención primaria predijeron el riesgo de ingreso hospitalario de urgencia hasta con cuatro años de anticipación, lo que sugiere que la disnea es un signo de alerta que surge mucho antes de que se realice un diagnóstico formal
- La hiperventilación y el desequilibrio del dióxido de carbono pueden empeorar los síntomas de fatiga, ansiedad y dificultad para respirar
- Hábitos sencillos y naturales, como hacer ejercicios de respiración, dejar de fumar, comer mejor y controlar el estrés, ayudan a aliviar la presión sobre el cuerpo, lo que permite que la respiración se vuelva más constante y la vida cotidiana más fácil
🩺 Por el Dr. Mercola
Cuando lee dificultad para respirar, lo más probable es que imagine a una persona que trata de recuperar el aliento después de hacer un esfuerzo intenso. Pero, en realidad se trata de un problema de salud que se conoce como disnea y afecta a muchas personas en todo el mundo: las encuestas demuestran que más del 10 % de los adultos experimentan dificultad para respirar,1 lo que demuestra lo común que es en la vida cotidiana.
Por ejemplo, en Australia, los investigadores estiman que al menos una de cada 300 vive con disnea crónica, lo que les impide salir, realizar tareas básicas o incluso moverse por la casa.2
Al ver el impacto de este problema en la calidad de vida de las personas, grupos de investigación en diferentes países comenzaron a analizar más de cerca sus causas, su efecto en la vida cotidiana y los beneficios de una detección temprana.
Todo lo que necesita saber sobre la disnea
La disnea, que también se conoce como dificultad para respirar, es cuando siente que no recibe suficiente aire. Si bien es común experimentar dificultad para respirar cuando hace ejercicio, la disnea crónica o repentina puede ser una señal de un problema de salud subyacente, sobre todo si ocurre en reposo o durante una actividad ligera.3
La disnea aguda aparece de forma repentina y puede ser una señal de un problema médico nuevo o grave, como un ataque de asma o una reacción alérgica. La disnea crónica se desarrolla poco a poco y dura semanas, meses o incluso años.
La disnea tiene muchas causas posibles, ya que puede relacionarse con problemas de salud como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedades cardíacas o ansiedad. Otras causas incluyen:
• Enfermedades pulmonares como el asma y la enfermedad pulmonar intersticial (EPI)
• Trastornos cardíacos, como insuficiencia cardíaca o frecuencia cardíaca anormal
• Obesidad, mala condición física
• Exposición crónica a la contaminación atmosférica
Otras causas menos comunes incluyen la anemia, las reacciones alérgicas y las complicaciones de la diabetes. Cada persona, experimenta la disnea de forma diferente. Los síntomas pueden aparecer de manera repentina o desarrollarse poco a poco a lo largo del tiempo. Algunos signos incluyen:4
• Sensación de no tener suficiente aire
• Opresión en el pecho
• Sibilancias (sonido de silbido al respirar)
• Respiración rápida o superficial
• Tos persistente
• Fatiga o sensación de cansancio extremo
La disnea crónica prolonga las estancias hospitalarias y los gastos
Una investigación de la Universidad de Flinders afirma que la disnea crónica es un problema de salud importante que no recibe la atención que merece, pero que tiene consecuencias graves. El estudio que se publicó en Australian Health Review,5 analizó datos de casi 12 000 pacientes, y descubrió que las dificultades respiratorias crónicas son uno de los predictores más fuertes de un mayor uso de los servicios hospitalarios y una peor calidad de vida.6
• Los médicos hicieron un seguimiento de las puntuaciones de disnea y visitas al hospital: los investigadores compararon la gravedad de los problemas respiratorios de los pacientes durante las visitas rutinarias con los registros hospitalarios posteriores para ver si una mayor dificultad para respirar conducía a admisiones hospitalarias más tempranas y estadías más largas.
• La disnea crónica se relacionó con una estadía prolongada: los pacientes con disnea crónica ingresaron antes y pasaron más tiempo en el hospital, incluso después de considerar otros aspectos como la edad, las comorbilidades y los factores hospitalarios. David Currow, autor principal y profesor de Flinders Ageing Alliance, explicó:
"las estadías más prolongadas incrementan los gastos, reducen la disponibilidad de camas e intensifican la presión en los servicios de urgencias. Solo en Australia, se estima que la disnea crónica representa un costo estimado de 12 000 millones de dólares anuales en gastos de salud y sociales, una cifra que se prevé que incrementará de la mano con el envejecimiento de la población y las tasas de enfermedades crónicas".
• El impacto en la vida de los pacientes: la disnea crónica no es una carga fácil y lo peor de todo, es que suele pasar desapercibida. David Currow afirma que puede alterar casi todos los aspectos de la vida cotidiana, así como causar discapacidad, ansiedad, depresión e incluso afectar su capacidad para trabajar.
"Por lo general, las personas aprenden a vivir con este problema y evitan el esfuerzo físico, lo que empeora el estado físico. Pero, en las consultas clínicas suelen ignorarlo y descartarlo como una parte inevitable de la enfermedad en lugar de un problema que puede tratarse", explicó.
• Algunas medidas para mejorar los resultados: el estudio recomienda cuatro acciones prioritarias:
◦ Evaluación y documentación de rutina para que la disnea crónica se considere el "sexto signo vital" en la atención de urgencias y hospitalaria.
◦ Informes precisos en los registros médicos para mejorar la calidad de los datos.
◦ Investigación sobre intervención temprana para determinar si un mejor manejo de la atención primaria puede reducir los ingresos de urgencia.
◦ Revisión del proceso hospitalario para comprender por qué estos pacientes enfrentan retrasos en el diagnóstico y estadías más largas.
Los resultados demuestran que la disnea crónica debe considerarse un problema de salud importante, y no un efecto secundario inevitable del envejecimiento o la enfermedad. David Currow dice que: "reconocerlo y manejarlo de forma efectiva, ayudará a mejorar la calidad de vida de las personas. Comprender los factores que prolongan las estadías es un paso fundamental a seguir".
La importancia de las puntuaciones de disnea
En el Reino Unido, se realizó un estudio que se publicó en BMJ Open Respiratory Research7,8 en el que se analiza si la puntuación de disnea que se registra en atención primaria podría identificar de manera confiable a las personas con alto riesgo de visitas de emergencia al hospital.
La disnea suele aparecer al inicio de la enfermedad, pero rara vez se utiliza como una herramienta clínica estructurada. Este estudio tuvo como objetivo cambiar esa situación y trató de determinar la relación entre una evaluación estandarizada de la disnea y el uso futuro de los servicios hospitalarios.
• El estudio utilizó registros clínicos de rutina: los investigadores analizaron los datos de salud de 16 948 adultos con disnea, que se puntuó según la Escala de Disnea del Medical Research Council (MRC). Se enfocaron en 11 911 personas que ingresaron al hospital de forma inesperada, y analizaron cómo la gravedad de la disnea se correlacionaba con el uso posterior de los servicios de salud.
• La prueba de disnea del MRC: el estudio utilizó esta prueba, que, a diferencia de una prueba de laboratorio o una exploración por imágenes, mide la disnea en función de la capacidad funcional. Cada grado corresponde a una descripción específica y fácil de entender:9
◦ Grado 1: solo experimenta disnea cuando hace ejercicio intenso
◦ Grado 2: experimenta disnea cuando camina a las prisas o en pendientes
◦ Grado 3: camina más despacio que sus compañeros o se detiene después de un kilómetro y medio
◦ Grado 4: se detiene a los 100 metros porque comienza a experimentar disnea
◦ Grado 5: experimenta disnea solo por intentar salir de casa
• Las mayores puntuaciones de disnea predijeron una hospitalización más temprana y estadías más largas: en personas con síntomas más leves (MRC 1) pasaron unos 1167 días antes de su primer ingreso repentino, mientras que las personas con MRC 5 ingresaron a los 615 días, que es casi la mitad del tiempo. Una vez que ingresaron, las personas con mayores puntuaciones también permanecieron más tiempo en el hospital, incluso después de ajustar factores como edad, índice de masa corporal (IMC), hábito de fumar, comorbilidades y situación socioeconómica.
• Las personas con mayores puntuaciones tuvieron perfiles de riesgo claros: la disnea grave se relacionó con características como edad avanzada, obesidad, hábito o antecedentes de fumar, una mayor carga de comorbilidades y vivir en zonas marginales. Es probable que estos factores interactúen con el tiempo, lo que hace que la disnea sea una señal visible de problemas de salud y sociales más profundos.
• Muchos diagnósticos surgieron después del ingreso: entre los pacientes que recibieron un diagnóstico definitivo, las afecciones cardiorrespiratorias fueron las más comunes. La EPOC representó el 56 % de los diagnósticos y el asma el 33 %, mientras que las enfermedades cardíacas, enfermedades pulmonares intersticiales, trastornos pleurales o cáncer de pulmón, representaron un porcentaje mucho menor. En la mayoría de los casos, las personas comenzaron a experimentar disnea mucho tiempo antes de recibir su diagnóstico, lo que sugiere que se desaprovechó la oportunidad de una detección temprana.
Si bien la escala del MRC parece prometedora, los autores del estudio reconocieron que se necesitan más investigaciones al respecto. "Este es el primer estudio que identifica una relación entre el registro de la intensidad de la disnea y el tiempo transcurrido hasta el primer ingreso hospitalario repentino de una persona, así como una mayor duración en la estadía. Las próximas investigaciones deben enfocarse en determinar si las intervenciones pueden modificar el uso que hacen las personas de los servicios de salud", dijeron.10
Ejercicios de respiración para controlar la disnea
La disnea puede ser aterradora, sobre todo en personas con algún problema pulmonar, cardíaco o ansiedad crónica. Pero, hay cosas que puede hacer para sentirse con mayor control de la situación. La Association of Chartered Physiotherapists in Respiratory Care (ACPRC) ofrece una guía para pacientes que enseña técnicas de respiración sencillas que ayudan a reducir la ansiedad, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.11
• La técnica de control de la respiración reduce el pánico y la tensión: la técnica más básica se llama control de la respiración. Ayuda a que las personas se calmen durante o después de un episodio de disnea, y se basa en respirar de forma suave y relajada. Siéntese o acuéstese en una posición cómoda, inhale por la nariz y exhale por la nariz o la boca, y libere la tensión cuando exhala.
Trate que cada exhalación sea más larga que la inhalación. Cerrar los ojos puede ayudarlo a concentrarse. Practicar esto todos los días puede mejorar la respiración y ayudar a que sea más fácil recuperarse después de la actividad física.
• La respiración con los labios fruncidos ralentiza la exhalación y facilita la retención de aire: cuando experimenta disnea, en especial si tiene afecciones como la EPOC, exhalar puede parecer más difícil que inhalar. La respiración con los labios fruncidos ayuda a prolongar la exhalación, lo que evita que el aire quede atrapado.
Inhale suave por la nariz y luego exhale lento por los labios fruncidos, como si soplara una vela. Esta técnica hace que respirar sea menos agotador y mejora el movimiento de oxígeno dentro y fuera de los pulmones.
• La técnica "sopla mientras se mueve" ayuda mientras se levanta, se mueve o se pone de pie: este consejo es un recordatorio de que debe exhalar mientras hace algún esfuerzo. Inhale antes de hacer algo (como levantar una bolsa o subir las escaleras) y exhale mientras se mueve. Exhalar mientras hace un esfuerzo activa los músculos abdominales y reduce la tensión, similar a como los atletas exhalan mientras ejercen fuerza.
• La respiración rítmica sincroniza el movimiento con la respiración: si caminar o subir escaleras le provoca disnea, la respiración rítmica puede ayudar. Trate de coordinar su respiración con cada paso; por ejemplo, inhale al dar un paso y exhale al dar dos. Adapte el ritmo a lo que sienta más cómodo.
• La respiración profunda antes de la actividad previene los episodios: en lugar de esperar hasta que experimente disnea, practique la respiración lenta y profunda para preparar sus pulmones. Antes de realizar actividades que suelen causar síntomas, como agacharse, estirarse o caminar, respire más despacio y profundo para ayudar a sus pulmones a seguir el ritmo.
Estas técnicas son más efectivas con la práctica regular; por eso, la ACPRC recomienda practicar todos los días. Mientras más se familiarice con estas técnicas, más efectivas serán.
La hiperventilación altera el cerebro y el cuerpo
Pero, respirar más, no siempre es mejor. Las respiraciones profundas o frecuentes pueden causar desequilibrios en el cuerpo.
• El equilibrio, y no "inhalar más aire", es lo que mejora la respiración eficiente: Peter Litchfield, Ph.D. , un experto en fisiología respiratoria, afirma que respirar mejor se trata de equilibrio y no de volumen. La mejora depende del reflejo natural que ya regula la respiración. Los problemas comienzan cuando el estrés, el trauma o la tensión que se cumulan durante mucho tiempo afectan ese reflejo. Con el tiempo, muchas personas desarrollan patrones como:
◦ Respiración torácica superior
◦ Suspiros crónicos
◦ Hiperventilación (respirar demasiado profundo o con demasiada frecuencia)
Estos hábitos alteran el equilibrio entre el oxígeno y el dióxido de carbono (CO2)2) y pueden causar la misma fatiga, ansiedad y desequilibrio que trata de solucionar en primer lugar.
• El CO2 ayuda a mantener los vasos abiertos y la energía constante: el CO2 es uno de los vasodilatadores más importantes del organismo, ya que ayuda a dilatar y relajar los vasos sanguíneos. Cuando disminuyen los niveles de CO2 como resultado de la hiperventilación, los vasos sanguíneos se contraen, la energía baja y el cerebro recibe menos oxígeno, que es todo lo contrario a lo que pretende lograr con las "respiraciones profundas".
• Los cambios en la química cerebral pueden provocar oleadas repentinas de emoción: cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno y glucosa, la producción de energía comienza a fallar. Esto provoca que se acumule lactato y altera la química cerebral, lo que, según Peter Litchfield, puede provocar "desinhibición": que son ataques de miedo, ira o pánico que surgen de forma repentina y sin una explicación aparente.
Aunque no lo crea, estos ataques emocionales pueden parecer reconfortantes en el momento, lo que hace que sea más probable que el cerebro repita el mismo patrón de hiperventilación. Después, cuando vuelve a experimentar estrés o surgen viejos recuerdos, su cuerpo puede entrar, en este mismo ciclo, y reducir el CO2, lo que puede convertirse en un círculo vicioso.
• Una forma rápida de recuperarse de un episodio de hiperventilación: Peter Litchfield recomienda un método rápido para determinar si los niveles bajos de CO2 son la causa de sus síntomas: respire lento en una bolsa de papel (nunca utilice una bolsa de plástico). La bolsa no debe ser ni demasiado pequeña ni demasiado grande; el tamaño ideal es de 6 x 15 pulgadas, o 15 x 38 centímetros.
Con la boca y la nariz tapadas, respire dentro de la bolsa hasta que se sienta mejor, expulsará CO2 en cada exhalación. Volver a respirar el CO2 que se produce dentro de la bolsa de papel, lo ayudará a optimizar sus niveles de CO2. El CO2 es fundamental para aliviar la disnea y el pánico, ya que estabiliza la química sanguínea, el suministro de oxígeno y la señalización del sistema nervioso.
Cuando los niveles de CO2 bajan demasiado, el malestar empeora. Cuando vuelve a la normalidad, los síntomas suelen desaparecer. Esta no es una solución a largo plazo, pero puede ayudar a restaurar el equilibrio en situaciones agudas cuando sufre un ataque de disnea o pánico.
Dado que cada persona respira unas 20 000 veces al día, es fundamental aprender a hacerlo de forma correcta.
Hábitos para mejorar la respiración
Las decisiones cotidianas más sencillas tienen un impacto profundo en los pulmones y el sistema nervioso, para bien o para mal. Estos cambios en el estilo de vida refuerzan todos los aspectos de su salud.
1. Dejar de fumar: sabía que fumar solo dos cigarros al día se relaciona con un riesgo 50 % mayor de enfermedades cardíacas. Fumar irrita e inflama las vías respiratorias, lo que hace que cada respiración requiera más esfuerzo del necesario. Evitar fumar, o incluso exponerse al humo de segunda mano, reduce bastante la carga en los pulmones, lo que permite que se reparen y con el tiempo, pueda respirar mejor.
2. Mejorar su alimentación para respirar mejor: una alimentación saludable es una de las formas más fáciles de mejorar su respiración. Mantiene sus niveles de energía y puede ayudar a controlar enfermedades como la diabetes o la anemia, que empeoran la disnea.
Dejar de consumir aceites de semillas como el de soya, canola, maíz, cártamo y girasol, que contienen mucho ácido linoleico (AL) y causan inflamación, es uno de los cambios más poderosos que puede hacer. Mantenga un consumo bajo de ácido linoleico (lo ideal es por debajo de 5 gramos al día) y opte por grasas más estables como el ghee, el aceite de coco o el sebo de res.
3. Practicar la respiración rítmica para calmar su sistema: la respiración rítmica consiste en inhalar y exhalar a un ritmo constante. Le da a su sistema nervioso algo predecible que esperar, lo que ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca y libera la tensión en los músculos.
4. Utilizar técnicas de atención plena para relajarse: el estrés y la ansiedad pueden hacer que la disnea se sienta mucho peor, por lo que, aprender a calmar su sistema puede ser de gran ayuda. Prácticas como la Técnica de Libertad Emocional (EFT) y el tai chi, que son movimientos lentos y fluidos, pueden aliviar la tensión y ayudarlo a sentir que tiene más control sobre su respiración.
Preguntas frecuentes sobre la disnea crónica
P: ¿Qué es la disnea?
R: La disnea, que también se conoce como dificultad para respirar, es cuando siente que no recibe suficiente aire. Puede ocurrir durante la actividad física o en reposo y, suele ser una señal de que hay mucha tensión en los pulmones, el corazón, el metabolismo o el sistema nervioso.
P: ¿Por qué la disnea crónica es un problema de salud grave?
R: La disnea crónica significa que experimenta dificultad para respirar durante semanas o más. Los estudios demuestran que se relaciona con problemas como discapacidad, ansiedad, depresión y estadías hospitalarias más prolongadas, incluso cuando ya se tratan otras enfermedades.
P: ¿Puedo experimentar disnea antes de recibir un diagnóstico?
R: Sí, las investigaciones demuestran que la disnea suele aparecer años antes de recibir un diagnóstico de problemas de salud como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma o las enfermedades cardíacas, lo que la convierte en una señal de alerta temprana que no suele considerarse.
P: ¿Qué es la escala de disnea del MRC?
R: La escala de disnea del Medical Research Council (MRC) es una herramienta sencilla que utilizan los médicos para clasificar la disnea en función de la actividad diaria, que va desde disnea en el ejercicio intenso hasta disnea que impide salir de casa.
P: ¿Por qué respirar demasiado puede empeorar el problema?
R: La hiperventilación reduce los niveles de dióxido de carbono (CO2). El CO2 ayuda a dilatar los vasos sanguíneos, por lo que cuando los niveles bajan, llega menos oxígeno al cerebro, lo que puede provocar fatiga, mareos, ansiedad y pánico.
🔎 Fuentes y Referencias:
- 1, 7, 8, 10 BMJ Open Respir Res. 2025 Jul 30;12(1):e003000
- 2, 5 Aust Health Rev. 2025 Dec 4;49(6):AH25253
- 3 Asthma + Lung UK, March 31, 2024
- 4 Spire Healthcare, July 1, 2025
- 6 News-Medical, December 16, 2025
- 9 Asthma + Lung UK, July 24, 2024
- 11 Association of Chartered Physiotherapists in Respiratory Care, How to Cope with Being Short of Breath — Breathing Exercises