📝HISTORIA EN BREVE

  • La preparación intestinal que se realiza antes de someterse a una colonoscopia hace más que limpiar el colon; elimina la mucosidad de protección, altera el microbioma y debilita las defensas naturales justo cuando más se necesitan
  • Las investigaciones demuestran que casi la mitad de las personas que se someten a una colonoscopia, experimentan síntomas que persisten por semanas, tales como distensión, dolor abdominal o malestar digestivo, y ahora se sabe que se relacionan más con el desequilibrio en el microbioma que se produce, que con el procedimiento en sí
  • Si ya tiene inflamación intestinal, problemas intestinales inflamatorias o un desequilibrio en el microbioma, la preparación intestinal puede dañar los tejidos, permitir que las bacterias dañinas se salgan del intestino e incrementar el riesgo de brotes crónicos
  • La preparación para la colonoscopia causa un desequilibrio en el microbioma que favorece a las bacterias inflamatorias, ya que incrementa la exposición al oxígeno y mata los microbios que producen butirato que se encargan de controlar la inflamación y mantener su colon sano
  • Estrategias simples, como utilizar dosis divididas en la preparación, insuflar dióxido de carbono, obtener ciertos nutrientes y evitar las grasas inflamatorias, ayudan a proteger su intestino y acelerar la recuperación de una colonoscopia

🩺Por el Dr. Mercola

Una colonoscopia es un procedimiento médico en el que se examina el interior del intestino grueso (que también se conoce como colon) con ayuda de un tubo delgado y flexible con una pequeña cámara que se inserta por el recto. Por lo general, las colonoscopias se utilizan para detectar el cáncer, diagnosticar síntomas digestivos y controlar enfermedades crónicas como la enfermedad intestinal inflamatoria (EII).

Pero, antes de someterse a una colonoscopia, los pacientes deben limpiar su colón y prepararlo para el procedimiento. Si bien puede ser una experiencia desagradable; ahora las investigaciones sugieren que podría tener efectos a largo plazo.

Hace poco, se publicó un estudio que demuestra que la preparación intestinal para una colonoscopia altera el equilibrio intestinal, sobre todo si ya padece una enfermedad digestiva. En pocas palabras, este procedimiento debilita las defensas naturales del intestino justo en el momento en que más se necesitan. Y si ya tiene una mala salud intestinal, esta alteración temporal puede tener consecuencias.

La preparación para la colonoscopia tiene un impacto profundo en la salud intestinal

Un estudio con animales que se realizó hace poco, proporcionó información sobre lo que sucede dentro del intestino justo después de la preparación intestinal. Los hallazgos demuestran su impacto en la salud intestinal, así como el riesgo de infección e inflamación, sobre todo en personas con EII. Pero, antes de entrar en los detalles del estudio, hablemos de lo que sucede durante la preparación intestinal.1,2

• Lo que sucede durante la preparación intestinal para una colonoscopia:  Para que su médico pueda ver bien el revestimiento de su colon, debe eliminar las heces de sus intestinos antes del procedimiento. Por lo tanto, antes de someterse a una colonoscopia, necesitará tomar laxantes fuertes para limpiar por completo los intestinos.

El laxante que más se utiliza es el polietilenglicol (PEG), que es osmótico, lo que significa que actúa como una esponja que atrae agua de los tejidos circundantes hacia el tracto intestinal, lo que crea el efecto de lavado que causa la diarrea. Este proceso limpia el intestino; pero también produce un cambio repentino y extremo en el entorno intestinal.

En términos generales, la preparación intestinal se considera segura y se pensaba que sus efectos secundarios duraban poco. Pero, las tasas de infección después de una colonoscopia son más altas de lo que muchos creen,3 lo que llevó a los científicos a preguntarse si la preparación intestinal en sí podría estar detrás de este efecto.

• Limpiar el intestino de esta forma afecta su entorno: el estudio se publicó en Cell Reports Medicine y utilizó un modelo de ratón para simular lo que pasan los pacientes humanos antes de someterse a una colonoscopia. Por lo que, administraron PEG y observaron sus efectos.4

El PEG causó una diarrea temporal que eliminó el revestimiento mucoso que protege el intestino y redujo bastante la población de bacterias beneficiosas en los intestinos.

• También redujo los niveles de ácidos grasos de cadena corta (AGCC): los AGCC como el butirato, el acetato y el propionato son moléculas que las bacterias intestinales producen cuando digieren la fibra. Piense en estos ácidos grasos como el “combustible” con el que funcionan las células del colon. Son fundamentales para reducir el riesgo de infecciones y combatir la inflamación. Los AGCC le indican a su sistema inmunológico que se calme y ayudan a mantener el entorno libre de oxígeno que necesitan las bacterias beneficiosas para prosperar.

• Para ver si estos cambios tenían algún impacto, los investigadores realizaron una prueba de seguimiento: en la siguiente fase de su estudio, los ratones se dividieron en dos grupos. Un grupo recibió el PEG, mientras que al otro le dio agua. Luego, ambos se expusieron a Salmonella Typhimurium, que es una bacteria dañina común.

Los resultados fueron sorprendentes: mientras que el grupo de agua no mostró signos de infección, el grupo de PEG sí experimentó un mayor riesgo de infección. La Salmonella no sólo prosperó en los intestinos, también se propagó a otros órganos, como el bazo, el hígado y los ganglios linfáticos. Las bacterias invadieron estos órganos porque sus barreras de protección no funcionaban de forma correcta. Esto significa que, aunque los ratones se recuperaron unos días después, se produjo un periodo en el que las defensas no pudieron combatir los patógenos".5

Estos hallazgos en ratones plantean una pregunta importante: si la preparación intestinal puede hacer que incluso los intestinos sanos sean vulnerables a las infecciones ¿qué hace en personas con una mala salud intestinal? Esto es lo que los investigadores trataron de responder en la siguiente fase de su estudio.

Las personas con problemas inflamatorios podrían tener peores resultados

Para llevar sus hallazgos un paso más allá, los investigadores trataron de descubrir qué sucede en el intestino de las personas que son más propensas a necesitar una colonoscopia: los pacientes con EII. En estas personas, es normal tener inflamación en el intestino.

• Los investigadores crearon un modelo de colitis en ratones: esta forma de inflamación se parece mucho a lo que ocurre en los intestinos de las personas con EII. Indujeron colitis para que los ratones desarrollaran un tipo de inflamación e irritación en el tejido intestinal similar a lo que se observa durante un brote de EII. Una vez que se desarrolló esta inflamación, se administró PEG.

• Los ratones con colitis experimentaron síntomas mucho peores: la preparación intestinal incrementó el daño tisular en el colon, empeoró la inflamación e hizo que el revestimiento intestinal fuera más vulnerable. En pocas palabras, cuando ya había inflamación, la preparación intestinal no pasó desapercibida, sino que empeoró el daño.

• Cuando hay inflamación, las bacterias también escapan del intestino: cuando la barrera intestinal está débil, las bacterias que deberían permanecer en el intestino pueden atravesar el revestimiento y entrar al torrente sanguíneo, en un proceso que se conoce como translocación bacteriana. Esto puede provocar que la inflamación se salga de control y hacer que el sistema inmunológico tenga que trabajar a marchas forzadas. Los investigadores descubrieron que los ratones con colitis tuvieron mayor riesgo de translocación bacteriana después de la preparación intestinal.

• Otros experimentos en ratones sin bacterias: para saber si el tipo de bacteria intestinal influía en este efecto, los investigadores experimentaron con ratones que se criaron en entornos estériles. A estos ratones sin gérmenes se les administraron bacterias intestinales que se recolectaron de donantes humanos sanos o personas con colitis ulcerosa (CU), que es una forma de EII. Después de que las bacterias se establecieron, los ratones se expusieron a condiciones de preparación intestinal.

• Las bacterias intestinales de las personas con CU se comportaron de manera muy diferente a las de los donantes sanos: las bacterias de los donantes con CU sobrevivieron más fácil al entorno hostil que se produce como resultado de la preparación intestinal, se multiplicaron más rápido y tuvieron más probabilidades de salirse del intestino durante la inflamación.

Muchos de estos microbios se conocen como patobiontes, que son organismos que suelen ser inofensivos pero se vuelven dañinos si se altera el entorno intestinal. Piense en los patobiontes como los vecinos que parecen amigables en circunstancias normales pero se vuelven problemáticos cuando surge algún inconveniente.

Estos experimentos demuestran que la preparación intestinal no afecta a todas las personas por igual. Si hay inflamación y un desequilibrio en el microbioma (características distintivas de la EII), la preparación intestinal puede empeorar el daño tisular, provocar que las bacterias se propaguen e intensificar las respuestas inflamatorias.

Estos hallazgos ayudan a explicar por qué las personas con EII pueden ser más vulnerables a complicaciones después de la preparación intestinal y demuestran la importancia de considerar la salud intestinal antes de realizar cualquier procedimiento médico que altere el entorno intestinal.

Las colonoscopias alteran el microbioma intestinal

En Estados Unidos se realizan alrededor de 14 millones de colonoscopias al año,6 y, si bien se considera un procedimiento "seguro", puede tener ciertos efectos secundarios. De hecho, casi la mitad (40 % a 45 %) de los pacientes experimentan distensión, dolor abdominal y dispepsia entre siete y 30 días después de someterse a este procedimiento.7 Durante años, estos síntomas se consideraron inconvenientes menores. Pero, ahora las investigaciones revelan su origen real, la preparación no solo limpia el colon, sino que altera todo el ecosistema bacteriano.

La investigación con animales muestra un panorama preocupante: ¿podría suceder lo mismo con los humanos? Una revisión que se publicó en Clinical Endoscopy analizó datos de pacientes reales y confirmó que este efecto en el microbioma está lejos de ser una simple teoría. La revisión incluyó una amplia gama de participantes, desde personas sanas hasta aquellos con problemas inflamatorios, y describió los mecanismos que explican lo que sucede dentro del intestino durante y después de una colonoscopia.8

• El microbioma intestinal es un ecosistema delicado: dentro de su tracto digestivo vive una comunidad de microorganismos que se conoce como microbioma intestinal. Incluye billones de bacterias, junto con hongos y virus, que trabajan juntos para mejorar la digestión, fortalecer el sistema inmunológico, estimular el metabolismo e incluso regular el estado de ánimo.

En un intestino sano, hay un equilibrio en el microbioma, las bacterias beneficiosas ayudan a descomponer la fibra, producen ácidos grasos de cadena corta que nutren el revestimiento intestinal y mantienen bajo control los microbios dañinos. Pero, cuando se altera este equilibrio (lo que se conoce como disbiosis), pueden surgir síntomas digestivos y otros problemas de salud. Es como si las malas hierbas invadieran su jardín, las plantas "buenas" comienzan a desaparecer y el ecosistema deja de funcionar de forma correcta.

• La preparación para una colonoscopia puede causar disbiosis: según el estudio, la preparación para una colonoscopia provocó que disminuyera la cantidad total de bacterias intestinales. También se redujo la diversidad; los intestinos afectados tienen menos tipos diferentes de microbios. Las familias de bacterias beneficiosas, que incluyen las especies de Lactobacillus que estimulan la función inmunológica y los Clostridia que producen compuestos de protección, disminuyen mientras que los patógenos dañinos prosperan.

• Un ejemplo es la Proteobacteria: el estudio descubrió que este patógeno oportunista suele prosperar después de una colonoscopia. Estos microbios toleran mejor el oxígeno y el estrés, lo que les permite obtener una ventaja temporal cuando se alteran las condiciones en el intestino.

Y aunque este efecto es temporal, podría provocar brotes en personas con trastornos digestivos preexistentes. Para alguien con problemas digestivos, esta alteración temporal podría traducirse en semanas de síntomas (distensión, dolor, movimientos intestinales irregulares), lo que puede ser muy molesto.

Lo que sucede dentro del intestino

Pero ¿por qué una colonoscopia puede alterar el microbioma intestinal? La respuesta es bastante sencilla, la preparación intestinal provoca diarrea intensa, esta "limpieza" no solo elimina las heces, sino también las bacterias que no están bien adheridas al revestimiento intestinal. Es como lavar a presión su jardinera, no solo eliminará las malas hierbas, sino también la tierra buena y los nutrientes.

• La capa de moco que protege el colon también se adelgaza durante la preparación intestinal: el PEG que se utiliza para la preparación intestinal hace que el revestimiento se vuelva más vulnerable tanto a infecciones como a irritaciones. También daña a las bacterias que se alimentan del moco, como la Akkermansia, lo que empeora el desequilibrio.

• La colonoscopia expone su intestino al oxígeno: se supone que su intestino es un área libre de oxígeno, pero durante una colonoscopia, entra aire. Esta exposición repentina al oxígeno favorece a las Proteobacterias, mientras que daña a las bacterias anaeróbicas beneficiosas (que evitan el oxígeno) como Firmicutes y Bacteroidetes.

Estas bacterias anaeróbicas producen butirato, que proporciona energía a las células del colon. Este proceso consume oxígeno, lo que ayuda a mantener el entorno intestinal libre de oxígeno. Cuando se eliminan las bacterias que producen butirato, se acumula el oxígeno, lo que crea condiciones que favorecen a los microbios que causan inflamación.

• Las personas con problemas digestivos tienen una recuperación más lenta que las personas sanas: al igual que en el primer estudio, los investigadores descubrieron que las personas con problemas intestinales preexistentes o una menor diversidad en su microbioma tienen mayor riesgo de experimentar síntomas más fuertes y persistentes después de una colonoscopia.

Además, su microbioma intestinal se volvió menos resistente. Si bien la mayoría de las personas sanas recuperan su equilibrio microbiano en un plazo de dos a seis semanas, el tiempo de recuperación es menos predecible para las personas con enfermedades subyacentes. En algunos casos, ciertos tipos de bacterias intestinales nunca vuelven a sus niveles originales, lo que sugiere que, para algunas personas, incluso una sola colonoscopia podría tener consecuencias a largo plazo en su ecosistema intestinal.

• El momento y la técnica marcan la diferencia: los investigadores descubrieron que el método de preparación intestinal que se utiliza, importa. La revisión descubrió que la preparación en dosis divididas (donde se toma la mitad de la dosis la noche anterior y el resto a la mañana siguiente) causa menos efectos secundarios que tomarla toda al mismo tiempo. De hecho, las personas que utilizaron el método de dosis dividida tendieron a recuperar más rápido sus bacterias intestinales.

Además, la insuflación de CO₂, que es un método en el que se infla el colon con dióxido de carbono en lugar de aire ambiente durante el procedimiento, dañó menos el microbioma intestinal. Los pacientes que se sometieron a insuflación de CO₂ tuvieron menos síntomas después del procedimiento y su microbioma se recuperó más rápido.

Las desventajas de la colonoscopia

Nunca me he hecho una colonoscopia y no planeo hacerme una. Si bien entiendo que, en algunos casos las colonoscopias podían ser útiles, estoy seguro de que mi tipo de alimentación, en la que limito bastante mi consumo de ácido linoleico (AL) y mi estilo de vida, reducen mi riesgo de desarrollar cáncer, incluyendo el cáncer de colon.

Para las personas con riesgo alto, las colonoscopias podrían ser útiles, pero es fundamental que primero se ponga en una balanza los beneficios y los posibles riesgos. Los estudios que se mencionaron, proporcionan evidencia sólida de que estos procedimientos médicos se relacionan con efectos secundarios. Aquí más de riesgos que se relacionan con la colonoscopia:

• Sangrado y perforación: cuando los médicos detectan pólipos en el colon, los cortarán y enviarán como muestra para una biopsia. En algunos casos, esto puede causar sangrado o que el dispositivo perfore el colon. Según una revisión sistemática y metaanálisis, el riesgo de perforación es de casi 6 por cada 10 000, mientras que el riesgo de sangrado es de alrededor de 24 por cada 10 000 procedimientos.9

• Complicaciones de la anestesia: en los Estados Unidos, el 34.4 % de las personas que se someten a una colonoscopia reciben anestesia, lo que incrementa el riesgo de complicaciones. El uso de anestesia incrementó un 12 % el riesgo de complicaciones en el noreste, y 60 % en el oeste.10,11 La neumonía por aspiración y la hemorragia intraperitoneal también son complicaciones que se relacionan con la anestesia por colonoscopias.12

• Muerte: en un análisis, el riesgo de muerte por la colonoscopia se estimó en 1 por cada 16 318 procedimientos, y se identificaron 82 casos de complicaciones graves.13 Otro análisis encontró una tasa de mortalidad de 3 por cada 100 000 colonoscopias y eventos adversos graves que ocurrieron en 44 por cada 10 000 procedimientos, lo que se traduce en un número necesario para dañar de 225,14 en otras palabras, el riesgo es pequeño, pero existe.

Recuerde que, si bien las colonoscopias se promocionan como una solución universal para detectar el cáncer de colon, existen varios factores, como la edad y el riesgo de cáncer colorrectal, que deben considerarse antes de someterse a este procedimiento. Para más información sobre este tema, consulte: "Las razones por las que nunca me he realizado una colonoscopia".

Otro riesgo importante de las colonoscopias

Otro riesgo de someterse a una endoscopia de cualquier tipo es la posibilidad de una mala esterilización del endoscopio flexible. Hace varios años, entrevisté a David Lewis, y le pregunté sobre este riesgo. Uno de los problemas principales es que no se puede limpiar por completo el interior el endoscopio.

Estas herramientas costosas no son desechables, sino que deben esterilizarse entre cada uso, pero como los endoscopios tienen componentes sensibles, no se pueden esterilizar con calor. Desde hace años, se utiliza glutaraldehído (Cidex) para -desinfectar los endoscopios flexibles, pero el problema es que esta sustancia química no disuelve el tejido en el endoscopio, sino que lo conserva.

Cuando se pasan herramientas de biopsia afiladas a través del tubo, el material del paciente de las pruebas anteriores se raspa y puede quedarse en el colon. Por eso es importante encontrar una clínica u hospital que utilice ácido peracético para esterilizar su equipo. El ácido peracético disuelve las proteínas que se encuentran en los endoscopios flexibles, lo que reduce el riesgo de transmisión de material biológico de paciente a paciente.

Por lo tanto, antes de programar cualquier examen endoscópico, asegúrese de llamar y preguntar cómo esterilizan su equipo. Si utilizan Cidex, busque otro lugar.

Estrategias sencillas para proteger su intestino antes y después de una colonoscopia

Si está decidido a hacerse una colonoscopia, le recomiendo que se tome el tiempo para analizar los riesgos y los posibles beneficios antes de tomar una decisión. Si bien las colonoscopias pueden salvar vidas a personas de alto riesgo, estos riesgos deben considerarse como parte de una toma de decisiones informada, no una aceptación ciega de las recomendaciones de detección de rutina.

Lo que haga antes y después de someterse a este procedimiento también es fundamental. Esto se vuelve aún más importante si tiene problemas intestinales, como EII, síndrome del intestino irritable (SII) o incluso distensión o malestar crónicos. Estas personas tienen un microbioma más frágil y es más probable que experimente síntomas más persistentes.

Las siguientes estrategias lo ayudarán a protegerse desde antes del procedimiento y al mismo tiempo, abordarán la causa subyacente del trastorno: el desequilibrio en su microbioma.

1. Siempre que sea posible, utilice una preparación intestinal con dosis divididas: sí puede elegir, opte por una preparación intestinal con dosis divididas. Como demostró el estudio, este método causa menos daño en el microbioma intestinal que tomar toda la dosis al mismo tiempo. Las bacterias se recuperan más rápido y es menos probable que experimente síntomas persistentes.

2. Solicite la insuflación de CO₂ en lugar de aire ambiente: si es posible, solicite la insuflación de CO₂. Esta técnica utiliza dióxido de carbono para inflar el colon durante el procedimiento, en lugar de aire normal.

¿Por qué es importante saber esto? Porque el oxígeno es tóxico para muchas de sus bacterias beneficiosas. Utilizar CO₂ ayuda a preservar sus microbios anaeróbicos, lo que ayuda a que su intestino se recupere más rápido después del procedimiento. Es posible que experimente menos dolor, menos distensión y su microbioma recupere más rápido su equilibrio.

3. Coma alimentos ricos en prebióticos días antes de la preparación intestinal: no tome probióticos antes de una colonoscopia, ya que estos también se eliminarán cuando comience la preparación. Pero, sí puede alimentar a sus bacterias beneficiosas con anticipación a través de alimentos prebióticos ricos en fibra, tales como puerros, ajo, cebollas, espárragos y plátanos verdes.

Alimentar a sus bacterias beneficiosas antes de la preparación intestinal, hace que sea más probable que sobrevivan y vuelvan a crecer. Esto es más importante si su salud intestinal no está en óptimas condiciones.

4. Restaure el equilibrio en su microbioma con una nutrición específica después del procedimiento: después del procedimiento, su intestino es como una hoja en blanco, vulnerable pero lleno de potencial. Comience con alimentos nutritivos y fáciles de digerir: caldo de huesos, vegetales poco cocidos y opciones fermentadas como kéfir, chucrut o yogur sin azúcar (si lo tolera).

Después de un par de días, comience a introducir alimentos ricos en fibra para estimular la producción de AGCC; esto ayuda a fortalecer el revestimiento del colon y reducir la inflamación. Y sí, este también es el momento ideal para reintroducir probióticos de alta calidad.

5. Evite los alimentos ultraprocesados ​​y los aceites de semillas: el revestimiento de su intestino ya es vulnerable, y comer los tipos incorrectos de grasas empeora la situación. Evite los aceites de semillas con alto contenido de ácido linoleico (AL), como el aceite de soya, maíz, girasol y canola. Se sabe que estos aceites promueven el estrés oxidativo y la inflamación, dos cosas que el intestino no necesita cuando está tratando de curarse. Consuma grasas antiinflamatorias como mantequilla de animales alimentados con pastura, ghee y aceite de coco, así como alimentos ricos en omega 3 como el salmón salvaje.

Estas estrategias no sólo lo ayudarán a sentirse mejor más rápido, sino que también reforzarán su salud intestinal a largo plazo, sin importar su diagnóstico o historial. Si su intestino es la base de su salud, entonces protegerlo durante procedimientos médicos como una colonoscopia es una de las cosas más inteligentes que puede hacer.

Preguntas frecuentes sobre la preparación intestinal para la colonoscopia y el microbioma intestinal

P: ¿Es verdad que la preparación para la colonoscopia altera el microbioma intestinal?

R: Sí. La preparación intestinal para una colonoscopia hace mucho más que limpiar los intestinos. Las investigaciones demuestran que elimina las bacterias beneficiosas, debilita el revestimiento mucoso que protege el colon y reduce los ácidos grasos de cadena corta que mantienen la inflamación bajo control. Esto crea un desequilibrio temporal pero significativo en el ecosistema intestinal, lo que explica por qué muchas personas experimentan síntomas como distensión y otras molestias durante semanas después de someterse al procedimiento.

P: ¿Por qué las personas con EII o problemas digestivos son más vulnerables?

R: Si tiene problemas de salud como enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome del intestino irritable o inflamación intestinal crónica, su microbioma es menos resistente a alteraciones repentinas. Los estudios demuestran que en personas con estos problemas de salud, la preparación intestinal empeora el daño tisular, incrementa la inflamación y permite que las bacterias dañinas escapen del intestino. Por esa razón, los brotes, el dolor y los síntomas persistentes son más comunes cuando las personas no tienen una buena salud intestinal.

P: ¿Qué causa la alteración intestinal durante una colonoscopia?

R: El desencadenante principal es la diarrea inducida por los laxantes durante la preparación intestinal, que elimina tanto las bacterias dañinas como las beneficiosas. Al mismo tiempo, la capa de moco que protege el revestimiento intestinal se adelgaza y el oxígeno entra en un entorno en el que se supone debe permanecer libre de oxígeno. Estos cambios favorecen a las bacterias inflamatorias mientras suprimen a las beneficiosas que producen butirato, que es el combustible del que dependen las células del colon para mantenerse saludables.

P: ¿Cuánto tiempo tarda el intestino en recuperarse después de una colonoscopia?

R: En las personas sanas, las bacterias intestinales suelen recuperarse en un plazo de dos a seis semanas. Pero, las investigaciones demuestran que la recuperación puede ser más lenta y menos predecible en personas con enfermedades digestivas o un desequilibrio en el microbioma. En algunos casos, ciertas bacterias nunca vuelven a sus niveles originales, lo que explica por qué una sola colonoscopia puede provocar síntomas digestivos persistentes.

P: ¿Qué estrategias le ayudarán a proteger su intestino si decide hacerse una colonoscopia?

R: El artículo menciona varias estrategias prácticas que hacen una verdadera diferencia: elegir una preparación intestinal en dosis divididas en lugar de una sola dosis de golpe, solicitar dióxido de carbono en lugar de aire ambiente durante el procedimiento, fortalecer las bacterias beneficiosas con alimentos prebióticos, restaurar el equilibrio en su microbioma después del procedimiento y evitar los aceites de semillas inflamatorios mientras se cura el revestimiento intestinal.

Estas estrategias abordan la causa subyacente de los síntomas posteriores a la colonoscopia (la alteración del microbioma) en lugar de enmascarar el malestar.