📝 HISTORIA EN BREVE

  • Un cuello grueso no es solo un problema estético, también es una de las señales físicas más claras de estrés metabólico, que indica un mayor riesgo de diabetes, enfermedad cardíaca y derrame cerebral
  • Las investigaciones demuestran que la circunferencia del cuello predice el riesgo de enfermedad con mayor precisión que el IMC o el tamaño de la cintura, ya que refleja la grasa visceral dañina que se acumula alrededor de los órganos vitales
  • La grasa alrededor del cuello y la parte superior del torso libera sustancias químicas inflamatorias y hormonas del estrés que alteran el azúcar en la sangre, la presión arterial y el ritmo cardíaco
  • Los cambios visibles en el cuello, como hinchazón, protuberancias, venas abultadas o flacidez del tejido son indicios tempranos de disfunción tiroidea, tensión cardíaca o falta de oxígeno durante el sueño
  • Hacer un seguimiento del tamaño de su cuello cada mes es una forma fácil y gratuita de monitorear su salud metabólica, lo que le ayuda a tomar medidas tempranas antes de que desarrolle afecciones graves

🩺 Por el Dr. Mercola

Cuando se trata de la acumulación de grasa, la mayoría de las personas se preocupan por la flacidez alrededor de su cintura o el peso que ven en la báscula y cómo esos factores afectan su riesgo de sufrir enfermedades. ¿Pero sabía que hay otra zona de su cuerpo que también podría servir como señal de advertencia de una enfermedad? Se trata de su cuello.

De acuerdo con un número cada vez mayor de investigaciones, la circunferencia del cuello podría ser un indicador de una mayor probabilidad de padecer enfermedades metabólicas graves, como enfermedades cardíacas, diabetes y trastornos del sueño. Otro hecho preocupante es que incluso si su índice de masa corporal (IMC) es saludable, el tamaño de su cuello aún podría ser un factor determinante en su predisposición a desarrollar estas afecciones.

La grasa del cuello es una señal de advertencia metabólica oculta

Aunque un cuello grueso suele dar la impresión de fuerza, sobre todo en los deportistas, las investigaciones demuestran que también puede ser un indicio de problemas de salud subyacentes que no se pueden percibir a simple vista. Un estudio longitudinal de 2022 que se publicó en la revista Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases nos dio más información sobre esto. Un equipo de investigadores de Shanghái descubrió que algo tan simple como medir la grasa que se acumula en la parte superior del cuerpo, sobre todo la del cuello, podría ayudar a predecir las probabilidades de que alguien tenga problemas cardiovasculares.1

• Los participantes del estudio: los investigadores hicieron un seguimiento de 1 435 adultos de entre 50 y 80 años que vivían en Shanghái entre 2013 y 2022. Los participantes no padecían enfermedades cardiovasculares ni cerebrovasculares al inicio del estudio y se sometieron a pruebas de salud exhaustivas, que consistieron en mediciones corporales, análisis de sangre y una evaluación de su estilo de vida.

• Los investigadores analizaron la circunferencia del cuello de los participantes: definieron los parámetros de una circunferencia del cuello "alta", es decir, 38.5 centímetros (cm) o más para los hombres y 34.5 cm o más para las mujeres.

• Durante casi ocho años de seguimiento, se produjeron 148 eventos cardiovasculares: entre ellos, se incluyeron 62 casos de cardiopatía isquémica y 86 eventos cerebrovasculares. Los hombres se vieron más afectados, con una incidencia del 13.3 % frente al 8 % en las mujeres.

• A mayor tamaño del cuello, mayores riesgos: los investigadores observaron que, por cada variación estándar en el aumento del contorno del cuello, el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares aumentó en un 45 %. El riesgo general de enfermedades cardíacas fue 59 % mayor en personas con una circunferencia alta del cuello.

• Los hombres con cuellos más grandes tienen casi el doble de riesgo: sin embargo, en las mujeres, la asociación fue más débil y no fue significativa en términos estadísticos. Un análisis más detallado reveló que el tamaño del cuello es un indicador que predice la cardiopatía isquémica (CI), como el ataque cardíaco y la obstrucción de las arterias coronarias, pero no tiene una relación tan fuerte con los derrames cerebrales.

Esta investigación pionera subraya que la circunferencia del cuello es más que una medida corporal: es un biomarcador potencial de la salud cardiovascular. Lo más importante es que se descubrió que la circunferencia del cuello tiene una capacidad predictiva similar a la de otras medidas tradicionales como el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura, que son herramientas estándar para evaluar los riesgos de problemas de salud relacionados con la obesidad. Como concluyeron los investigadores:

"Identificar otras medidas simples que reflejen la obesidad y la distribución de la grasa podría ayudar a predecir mejor el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares en más dimensiones.

La circunferencia del cuello es un nuevo índice de medición que es simple, ahorra tiempo, tiene poca variabilidad y puede reflejar el contenido de grasa de la parte superior del cuerpo. Las pruebas más recientes respaldan la relación entre esta medida y múltiples factores de riesgo cardiovascular, como la diabetes, la hipertensión y la aterosclerosis subclínica".2

Entonces ¿por qué importa el tamaño del cuello?

Muchas personas piensan que la grasa del cuello es solo un problema estético, pero parece que puede decir mucho más sobre su salud. Esto se debe a que la grasa almacenada en la parte superior del cuerpo, sobre todo alrededor del cuello, podría ser activa en términos metabólicos y estar ligada a los sistemas inflamatorios y hormonales del cuerpo.

• Los investigadores creen que la grasa del cuello actúa como tejido adiposo perivascular: este es el tipo de grasa que rodea los vasos sanguíneos. Cuando este tejido deja de funcionar de forma adecuada, puede desencadenar una serie de señales inflamatorias y estrés oxidativo, dañar el revestimiento vascular y acelerar el desarrollo de la aterosclerosis, o la acumulación de placa en las arterias.

En resumen, el exceso de grasa en la zona del cuello podría ser un indicador visible de estrés metabólico interno que contribuye a las enfermedades cardiovasculares.3

• La circunferencia del cuello también ayuda a identificar la grasa visceral: este es el tipo de grasa que envuelve los órganos internos. La grasa visceral es mucho más dañina que la grasa almacenada en la parte inferior del cuerpo porque es muy activa y libera ácidos grasos, hormonas del estrés y sustancias químicas inflamatorias de manera constante en el torrente sanguíneo.

Con el tiempo, esta hiperactividad aumenta el nivel de azúcar en la sangre y la inflamación, lo que dificulta que las células respondan a la insulina. El resultado es una progresión constante hacia el síndrome metabólico, una afección que aumenta de forma drástica el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.4

• Por el contrario, el IMC solo estima la grasa corporal en función de la estatura y el peso: es por eso que a menudo no cuenta la historia completa. Una persona en forma y musculosa puede obtener un IMC alto incluso con muy poca grasa. En esencia, no distingue entre músculo y grasa.

• Tener un cuello más grande también lo predispone a la diabetes: los estudios encontraron un vínculo entre la circunferencia del cuello y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.5 De hecho, un estudio de 2021 que se publicó en Clinical Diabetes and Endocrinology descubrió que existe una asociación entre la circunferencia del cuello y la diabetes gestacional.6 Entonces, si ha notado que su cuello se está volviendo más grueso o que los cuellos de sus camisas se sienten más ajustados, podría ser la forma en que su cuerpo le está indicando que es momento de reequilibrar su metabolismo.

Estudios previos relacionaron el tamaño del cuello con las enfermedades cardiovasculares

El estudio mencionado es solo uno de los numerosos estudios que relacionan la circunferencia del cuello con la salud cardiovascular. De hecho, varios estudios descubrieron que un cuello más grueso se relaciona con una presión arterial más alta, triglicéridos elevados y niveles más bajos de colesterol HDL ("bueno"), los cuales son marcadores de enfermedad cardiovascular.

• Tener un cuello grueso también se relaciona con un mayor riesgo de fibrilación auricular: se trata de una frecuencia cardíaca irregular, por lo general más rápida, que se produce cuando las aurículas, las cavidades superiores del corazón, no laten de forma sincronizada con los ventrículos, las cavidades inferiores. Esto puede provocar palpitaciones, fatiga y un mayor riesgo de derrame cerebral, coágulos sanguíneos, insuficiencia cardíaca y muerte prematura.7

En un estudio de 2022 que se publicó en el Journal of the American Heart Association, los investigadores analizaron a los participantes del Estudio del Corazón de Framingham y evaluaron la circunferencia de su cuello. Descubrieron que aquellos con una circunferencia de cuello alta tuvieron un mayor riesgo de padecer fibrilación auricular.8

• Esta asociación fue significativa en términos estadísticos incluso después de ajustar el IMC, la circunferencia de la cintura, la estatura y el peso: los investigadores también encontraron que el riesgo fue mayor entre los participantes con obesidad. "Nuestros hallazgos indican que la circunferencia del cuello podría utilizarse como una medida fácil de obtener para evaluar el riesgo de episodios de fibrilación auricular", concluyeron.9

• El tamaño del cuello también puede predecir el riesgo de mortalidad cardiovascular: un estudio de 2024 que se publicó en Preventive Medicine también descubrió que la circunferencia del cuello (CC) y la relación cuello-estatura pueden ser predictores independientes de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (ECV), incluso después de tener en cuenta el IMC y la relación cintura-cadera.

De acuerdo con los resultados del estudio, las personas en el cuartil más alto de circunferencia del cuello tuvieron un riesgo 1.83 veces mayor de muerte por ECV y un riesgo 2.40 veces mayor de muerte por cardiopatía coronaria (CC) que las personas en el cuartil más bajo.10

• Entonces ¿qué medida puede considerarse preocupante? Aunque el estudio presentado ofreció diferentes parámetros de circunferencia "alta" del cuello, Science Daily indica que los hombres con una circunferencia superior a 43 cm y las mujeres con una circunferencia superior a 35.5 cm corren un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones de salud. Además, la probabilidad de hospitalización y muerte prematura aumentará de manera significativa por cada centímetro que supere este rango.11

Medir el cuello es rápido y fácil. Use una cinta métrica suave y envuélvala alrededor de la parte más estrecha de su cuello, procure que la cinta esté ajustada pero no muy apretada.

"Si bien la circunferencia del cuello no debería reemplazar las evaluaciones de salud establecidas, proporciona una herramienta valiosa y fácil de usar para comprender la salud cardiovascular y metabólica", indica ScienceDaily. 12

¿Qué otra información podemos obtener de la medida del cuello?

Más allá de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, el tamaño del cuello también podría servir como indicador de otros problemas de salud. Un ejemplo es la apnea obstructiva del sueño (AOS). De acuerdo con un estudio del Journal of Clinical Sleep Medicine, la relación circunferencia del cuello-estatura puede ser un predictor confiable y replicable de AOS tanto en niños como en adultos.13

El tamaño del cuello también puede ser un signo de infertilidad, sobre todo en los hombres. De acuerdo con un estudio que se publicó en el First International Journal of Andrology, los hombres con disfunción eréctil tienen circunferencias de cuello mucho mayores que quienes no tienen ese problema.14

Aparte del grosor, otros síntomas relacionados con el cuello también pueden indicar ciertos problemas de salud. En un artículo publicado en The Telegraph, el Dr. Mike Dilkes, cirujano otorrinolaringólogo del HealthHub de Londres, enumera siete señales de alerta a las que hay que prestar atención:

1. Papada y cuello flácidos: de manera similar a la circunferencia del cuello, estos depósitos de grasa excesiva podrían ser una señal de alerta de apnea del sueño. Cuando se acuesta boca arriba, estos tejidos grasos presionan hacia adentro, lo que estrecha las vías respiratorias y restringe el flujo de aire.

"El tono muscular y el peso general de la grasa comprime las vías respiratorias. Aunque el tejido no sea muy denso, si hay una cantidad suficiente, obstruirá las vías respiratorias lo suficiente como para impedir la respiración", explica el Dr. Mike.

2. Protuberancia en la parte delantera o lateral del cuello: una hinchazón o bulto visible cerca de la manzana de Adán suele indicar un agrandamiento de la glándula tiroides, también conocido como bocio. La tiroides es responsable de producir hormonas que controlan el metabolismo. El hipertiroidismo (tiroides hiperactiva) provoca síntomas como taquicardia, pérdida de peso, temblores e intolerancia al calor, mientras que el hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) suele provocar fatiga, caída del cabello y aumento de peso.

Identificar los desequilibrios tiroideos de forma temprana ayuda a prevenir complicaciones como la crisis tiroidea, que es un aumento peligroso de la actividad hormonal que puede provocar insuficiencia cardíaca.

3. Dolor de cuello persistente: el dolor de cuello es una de las quejas más comunes entre los adultos, sobre todo entre aquellos que se sientan en escritorios o miran pantallas durante muchas horas. La mayoría de los casos se deben a tensión muscular o mala postura, que restringen el flujo sanguíneo y tensionan la columna cervical.

Sin embargo, el dolor continuo o intenso podría indicar afecciones más graves, como hernia discal, compresión de la médula espinal o incluso infecciones como la meningitis.

4. Hinchazón y dificultad para tragar: cuando la hinchazón en el cuello genera incomodidad al tragar, es posible que tenga una deficiencia de yodo. El yodo es un mineral esencial que la tiroides necesita para producir hormonas, y su deficiencia altera todo, desde el metabolismo hasta la salud reproductiva.

5. Ganglios inflamados o bultos en el costado del cuello: esto suele indicar que los ganglios linfáticos están trabajando horas extras para combatir una infección. Estos ganglios son parte de su sistema inmunológico y se hinchan en respuesta a enfermedades como amigdalitis o infecciones de garganta. Sin embargo, la hinchazón persistente podría sugerir problemas más graves, como sepsis en la boca o, en casos raros, cáncer de lengua.

El Dr. Mike Dilkes advirtió que los bultos persistentes merecen atención médica, sobre todo cuando se acompañan de dolor de garganta, fiebre o fatiga.

6. Venas abultadas: una vena prominente y gruesa en su cuello puede parecer inofensiva, pero en realidad es un indicador directo de la eficiencia de bombeo de su corazón. Estas son las venas yugulares, que devuelven la sangre desde la cabeza y el cuello al corazón. Si el lado derecho del corazón tiene dificultades para bombear sangre de manera eficiente, esta puede acumularse y hacer que las venas se inflen de forma visible. Esta afección a menudo acompaña a la insuficiencia cardíaca derecha, la enfermedad hepática o la hipertensión pulmonar, donde la presión se acumula en los vasos sanguíneos de los pulmones.

7. Bulto o masa que late: un bulto que late al ritmo de su pulso puede indicar problemas vasculares, como una arteria debilitada o un tumor del cuerpo carotídeo (paraganglioma), que es una masa anormal pero benigna ubicada cerca de una arteria principal del cuello.

En casos raros, la pared arterial débil puede dilatarse y formar un aneurisma, una afección peligrosa que conlleva riesgo de ruptura o formación de coágulos sanguíneos, los cuales pueden provocar un derrame cerebral o incluso la muerte si no se tratan.

En términos simples, su cuello puede ser su propio monitor de salud incorporado. Por ende, sería muy provechoso medirlo, aunque sea una vez al mes, observar cómo cambia con el tiempo y correlacionarlo con su energía, sueño y concentración. También es importante estar atento a los siete síntomas enumerados arriba y consultar a un médico si nota alguno de ellos.

Si la preocupación principal es la circunferencia de su cuello, la buena noticia es que puede reducirla con algunos cambios positivos en su estilo de vida. Llevar una alimentación equilibrada a base de alimentos enteros favorece el control del peso y ayuda a que acumule menos grasa no saludable. Esto, junto con ejercicio y movimiento regulares, suficiente sueño de calidad y una exposición segura al sol, le ayudará a mantener un metabolismo saludable y un cuello más delgado.

Preguntas frecuentes sobre el tamaño del cuello y el riesgo de enfermedades

P: ¿Qué tiene que ver el tamaño del cuello con la diabetes o las enfermedades cardíacas?

R: El tamaño del cuello refleja cómo y en qué parte del cuerpo se almacena la grasa. La grasa alrededor del cuello es activa en términos metabólicos: libera sustancias químicas inflamatorias que alteran la forma en que el cuerpo regula el azúcar en la sangre, la presión arterial y el colesterol. Un cuello más grueso a menudo indica resistencia a la insulina y estrés metabólico temprano, lo que puede conducir a diabetes o enfermedades cardiovasculares si se ignora.

P: ¿Cómo puedo saber si el tamaño de mi cuello está en la zona de peligro?

R: Para los hombres, una circunferencia del cuello superior a 43 centímetros se considera de alto riesgo. Para las mujeres, es de 35 cm o más. Si los cuellos de sus camisas le aprietan o su cuello se ve más grueso, lo mejor es que haga un seguimiento. Incluso pequeños aumentos en el tamaño del cuello a menudo aparecen antes de que los análisis de laboratorio muestren problemas con el azúcar en la sangre o el colesterol.

P: ¿Qué otros problemas de salud revela el tamaño del cuello?

R: Los cambios en el cuello pueden indicar problemas de tiroides, apnea del sueño, tensión circulatoria o insuficiencia cardíaca. Por ejemplo, la hinchazón cerca de la zona tiroidea puede indicar un tiroides hiperactivo o hipoactivo, mientras que las venas abultadas podrían señalar problemas cardíacos o pulmonares. Reconocer estas pistas visibles le dará la oportunidad de intervenir a tiempo.

P: ¿Cómo puedo reducir la grasa del cuello y mejorar mi salud metabólica?

R: La clave es solucionar las causas fundamentales: una mala alimentación, poca actividad y desequilibrio energético celular. Reemplace los aceites de semillas con sebo, mantequilla o ghee. Coma suficientes carbohidratos limpios para alimentar sus células y restaurar la función tiroidea. Expóngase al sol todos los días, haga entrenamiento de fuerza unas cuantas veces por semana y sea constante. Con el tiempo, su metabolismo se fortalecerá y el tamaño del cuello se reducirá de forma natural.

P: ¿Cuál es la forma más sencilla de realizar un seguimiento del progreso?

R: Utilice una cinta métrica suave para verificar la circunferencia de su cuello una vez al mes. Registre la medida junto con sus niveles de energía, sueño y estado de ánimo. Ver cómo ese número se reduce es una de las formas más sencillas y motivadoras de confirmar que su cuerpo se está recuperando y que su metabolismo está mejorando.