📝HISTORIA EN BREVE
- Los analgésicos y antipiréticos de venta libre son algunos de los productos farmacéuticos más vendidos a pesar de ser poco efectivos y causar efectos secundarios que hacen que cientos de personas terminen en el hospital
- Si bien es una práctica común, el uso de estos medicamentos para reducir la fiebre es muy controversial, tanto por su toxicidad como por la idea de que la fiebre es esencial para la salud
- Durante la pandemia de influenza de 1918, una de las lecciones más importantes fue que la fiebre ayudó a evitar miles de muertes
- Aunque se considera la opción “más segura”, el Tylenol se relaciona con una serie de problemas de salud, que incluyen daño hepático, trastornos gastrointestinales, cánceres de sangre y lesiones renales
- Existe una gran cantidad de datos que relacionan el uso de Tylenol durante el embarazo o la infancia con el desarrollo de lesiones neurológicas (por ejemplo, autismo). Muchos de estos casos confirman una observación de larga data dentro de la medicina natural: suprimir las reacciones superficiales (por ejemplo, la fiebre) puede transformar ciertas molestias en enfermedades crónicas graves
🩺Por A Midwestern Doctor, autor invitado
El anuncio presidencial que confirma las sospechas
El 22 de septiembre de 2025, el presidente Trump realizó una conferencia de prensa sobre las posibles causas del autismo. Poco antes, la prensa se enteró de que Trump hablaría de la relación entre el Tylenol y el autismo, lo que provocó que los medios nacionales lanzarán una campaña para ridiculizar esta postura.
En esa conferencia de prensa, Trump dijo que siempre ha creído en la relación entre las vacunas y el autismo, que siente que se administran demasiadas inyecciones en muy poco tiempo y que era necesario espaciarlas. Agregó que no cree que sea necesario administrar la vacuna contra la hepatitis B antes de que los niños cumplan 12 años (de lo que ya había hablado aquí), y el Tylenol incrementa el riesgo de autismo, por lo que, si es posible, se debe evitar durante el embarazo y no se debe administrar a los bebés.
El secretario Kennedy agregó que entre el 40 % y el 70 % de las madres que tienen hijos con autismo creen que se debió a una vacuna, y que el presidente Trump piensa que deberíamos escuchar a estas madres en lugar de engañarlas.
Nota: Por desgracia, para demostrar que creían en la "ciencia", muchas mujeres embarazadas comenzaron a publicar videos en los que toman grandes cantidades de Tylenol (que recopilé en 𝕏 aquí , incluyendo un caso que terminó en una sobredosis1).
El lado oscuro de los analgésicos de venta libre
Debido a lo molesto que puede ser el dolor, ha sido parte importante del mercado de la medicina durante mucho tiempo. Pero, la mayoría de las terapias convencionales contra el dolor pueden tener consecuencias importantes y muchas veces, provocan que los pacientes requieran intervenciones cada vez más agresivas.
Por lo general, el tratamiento de primera línea para el dolor es un medicamento de venta libre, como acetaminofeno (Tylenol), ibuprofeno (Advil o Motrin), naproxeno (Aleve), aspirina o diclofenaco tópico (gel Voltaren). Por desgracia, todos estos medicamentos tienen una toxicidad dependiente de la dosis y solo producen una mejora parcial del dolor. Muchos consideran los AINE (ibuprofeno y naproxeno) como algunos de los medicamentos más peligrosos en los Estados Unidos porque:
• Son la causa principal de admisiones hospitalarias relacionadas con medicamentos: se relacionan con efectos secundarios como infarto, derrame cerebral, hemorragia e insuficiencia renal2 (por ejemplo, al menos 107 000 personas ingresan al hospital cada año por hemorragias gastrointestinales por AINE).3
• El daño renal es otro riesgo grave: según un estudio, el uso de AINE incrementa el riesgo de enfermedad renal en un 20 %; mientras que otros4 encontraron hasta un 212 %.5 Entre los pacientes con insuficiencia renal, se encontró que el 65.7 % tomaban algún AINE de forma regular.6
• Los AINE incrementan los riesgos cardiovasculares: los AINE también incrementan el riesgo de infarto y muerte (por ejemplo, algunos estudios sólidos descubrieron un incremento de entre el 24 % y el 326 %7,8,9). Dos de los peores, Vioxx (Merck)10 y Celebrex (Pfizer),11 se diseñaron para reducir el sangrado estomacal, pero causaron muchos casos de infarto y derrame cerebral.
Aunque Merck ocultó los datos sobre los riesgos de Vioxx; se retiró del mercado después de causar unas 120 000 muertes.12 Y, si bien aún venden Celebrex, se relaciona con alrededor de 75 000 muertes.13 El caso de Vioxx de Merck14 provocó que se hiciera pública la forma en que la industria farmacéutica impulsó la vacuna contra el VPH y las vacunas de ARNm.15
• El sangrado gastrointestinal es otra consecuencia muy común que puede ser mortal: en 1999, más de 16 000 personas murieron a causa de este problema en los Estados Unidos. 16 Los AINE también causan daños en el intestino delgado en más del 50 % de los usuarios crónicos17: y casi siempre pasa desapercibido, lo que lleva a una “enteropatía del intestino delgado” e incrementa el riesgo de desarrollar una enfermedad crónica por la permeabilidad intestinal. 18
• Otro efecto secundario es que ralentizan la cicatrización, sobre todo de los ligamentos, lo que hace que las personas sean más vulnerables a más lesiones a largo plazo. 19
La poca efectividad de los analgésicos de venta libre, junto con su toxicidad elevada, fueron algunas de las razones principales por las que este último año, hablé tanto sobre los beneficios del DMSO, que es mucho más efectivo que cualquier otra opción de venta libre.
La toxicidad del Tylenol
Por lo general, el Tylenol (acetaminofén o paracetamol) se considera más seguro que los AINE, aunque no suele ser efectivo para el dolor intenso. Cuando se metaboliza, produce el metabolito NAPQI (N-acetil-p-benzoquinona imina), que es tóxico para las células del hígado porque se une a proteínas celulares esenciales.
Si bien suele producirse poco NAPQI y el glutatión del hígado lo neutraliza rápido, cuando se toma demasiado Tylenol, se saturan las demás vías de desintoxicación, se agotan las reservas de glutatión, y el NAPQI sin neutralizar daña bastante el hígado.
De hecho, el uso excesivo de Tylenol provoca unas 56 000 visitas a las salas de emergencia, 2600 hospitalizaciones y 500 muertes al año en los Estados Unidos.20 Además, el Tylenol se relaciona con otros efectos dañinos, que incluyen:
• El NAPQI también es tóxico para los riñones y en el 1 % al 2 % de los casos de sobredosis, los riñones también experimentan un daño importante.21
• Muchos estudios relacionan el Tylenol con efectos gastrointestinales.
• En una revisión, se descubrió que el Tylenol incrementaba el riesgo de: úlceras pépticas sangrantes o perforadas (+6–121 %), insuficiencia cardíaca (+9–98 %), infarto de miocardio (+0–73 %), hipertensión (+7–62 %) e insuficiencia renal crónica (+19–129 %).22
• Una revisión sistemática identificó datos que sugieren que el uso crónico de Tylenol incrementa la presión arterial, el asma (hasta un 15 %) y el sangrado gástrico hasta 3.6 a 3.7 veces.23
• El Tylenol se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de sangre: +16 % por uso bajo y +84 % por uso elevado.24
• Según una revisión, los hijos de madres que toman Tylenol de forma regular, tuvieron mayor riesgo de trastorno hipercinético (+37 %), uso de medicamentos para el TDAH (+29 %), trastorno del espectro autista con síntomas hipercinéticos (+51 %) y asma por el uso frecuente al final del embarazo (+110 %).25
• En una revisión sistemática que incluyó 46 estudios sobre el riesgo de que tomar Tylenol durante el embarazo cause trastornos del desarrollo neurológico (TDN) en los hijos, la mayoría de los estudios detectaron un mayor riesgo, mientras que los estudios de mayor calidad tenían más probabilidades de detectar esta relación, y el incremento dependió de la dosis.26 Los trastornos del desarrollo neurológico incluyeron autismo, TDAH y otros que afectan el aprendizaje, las habilidades sociales y motoras, la atención, la cognición, las emociones y el comportamiento.
Nota: Este estudio podría considerarse la prueba más definitiva de que el Tylenol no es seguro durante el embarazo y es el que utilizó el equipo de Trump y RFK para respaldar su postura reciente sobre las vacunas.
Nota: Muchos documentos internos27 y declaraciones públicas demuestran que el fabricante de Tylenol sabe sobre la relación entre este medicamento y el autismo desde 2017.28
Las diferentes posturas sobre la fiebre
Un procedimiento hospitalario estándar es que las enfermeras controlen los signos vitales de los pacientes cada pocas horas y, si algo es anormal, se comuniquen con el médico a cargo. Uno de mis desafíos constantes fue que las enfermeras entendieran que debían dejar a fiebre seguir su curso, algo en lo que muchos médicos no están de acuerdo, ya que la mayoría trata de combatir la fiebre.
• ¿Por qué tratamos la fiebre?: existen algunas justificaciones para tratar la fiebre:
1. La fiebre incrementa bastante la demanda metabólica, lo que crea estrés adicional en los órganos vitales. En entornos de UCI donde las funciones orgánicas están comprometidas, reducir la demanda metabólica puede incrementar las probabilidades de supervivencia, aunque se reconoce que la fiebre ayuda a eliminar las infecciones. En un entorno de cuidados críticos, no existe un consenso claro sobre la fiebre.
Nota: La irradiación de sangre ultravioleta, es una terapia muy poderosa para enfermedades infecciosas que también trata una variedad de otras afecciones y parece "revitalizar" el cuerpo, ya que una sesión de UVBI, puede ayudar a restaurar la función de los sistemas comprometidos. En varias ocasiones, he hablado de uno de los “efectos secundarios” de la terapia de UVBI: cuando elimina una infección, suele producirse fiebre.
2. La fiebre alta puede causar daño cerebral. La hiperpirexia se define como una emergencia médica,29 con umbrales que varían entre 105.8 °F y 106.7 °F. Según Penn State, no se produce daño cerebral a menos que la fiebre supere los 107.6 °F.30
3. En niños, la fiebre puede provocar convulsiones. Pero, una revisión Cochrane de 2017 descubrió que los medicamentos para reducir la fiebre no proporcionan ningún beneficio para prevenir las convulsiones febriles,31 y la American Academy of Pediatrics recomienda que se evite esta práctica.32
4. Para reducir las molestias de la fiebre, que es una de las razones principales por la que se recomienda el uso de Tylenol, aunque no estoy de acuerdo con este enfoque.
• Argumentos en contra de tratar la fiebre:
1. La fiebre proporcionan información de diagnóstico muy valiosa sobre infecciones nuevas o recurrentes.
Nota: En bebés, la fiebre inexplicable superior a 100° suele dar lugar a una evaluación inmediata (justificada) para detectar sepsis, que es una de las muchas razones por las que la vacuna contra la hepatitis B (que causa fiebre) para recién nacidos es tan problemática.
2. La fiebre recurrente es una característica importante de ciertas enfermedades autoinmunes e infecciosas, por lo que, si se suprime a través de productos farmacéuticos, se pierde una importante señal para diagnosticar el problema.
3. El cuerpo depende de la fiebre para eliminar la enfermedad y, en algunos ensayos, suprimir la fiebre prolonga la duración de la enfermedad. 33
4. Como el Tylenol tiene toxicidad sistémica y reduce la función hepática y los niveles de glutatión (que se requiere para eliminar las toxinas), esto puede empeorar ciertas enfermedades o incrementar el riesgo de autismo a causa de una vacuna.
5. Las enfermedades febriles pueden transformarse en infecciones más graves.
De este último se habla poco, por lo que debería investigarse más a fondo.
La influenza de 1918
En diciembre de 2019, escuché sobre el COVID-19 por primera vez y me preocupó mucho que pudiera causar problemas graves. Durante enero y febrero analizamos una serie de recursos, que incluyó la literatura de la pandemia de 1918 que proporcionó información fundamental para el tratamiento del COVID-19 (y salvó las vidas de muchas personas dentro de nuestro círculo cercano).
Nota: Creo que la pandemia de influenza de 1918 fue una de las más letales y devastadoras de la historia. Más del 2.5 % de las personas que se infectaron, murieron34 (con tasas mucho mayores, que oscilan entre el 12 % y el 90 % en las poblaciones nativas americanas).35 Dado que la mayoría de los tratamientos fracasaron, los pocos que funcionaron son dignos de mención.
En esa literatura, muchos médicos que trataban la infección afirmaron que utilizar aspirina para tratar la fiebre de los pacientes incrementó bastante su riesgo de morir y que las personas que recibieron aspirina tendieron a tener la peor respuesta a las terapias, que de otro modo funcionarían.
Nota: En ese momento, los médicos utilizaban grandes dosis de aspirina, que se sabe que son tóxicas.36
Desde entonces, se reconoció que la fiebre es fundamental para combatir infecciones. Algunas de las vías clave incluyen:37
• La fiebre estimula la actividad de las células inmunológicas como los neutrófilos, los monocitos y las células T.
• La fiebre promueve respuestas de interferón tipo I que inhiben la replicación viral.
• La fiebre ayuda a que las proteínas de choque térmico activen las defensas inmunológicas.
• La fiebre trabaja de forma sinérgica con factores estresantes como la privación de hierro para maximizar el daño a los patógenos.
• La fiebre retarda el crecimiento de patógenos, lo que ayuda a controlar las infecciones.
Durante la pandemia de COVID, hablé con muchas personas a las que les aconsejé que dejarán que la fiebre siguiera su curso, lo que significaba que evitaran productos como Tylenol o ibuprofeno. Pero, no me hicieron caso y terminaron en la sala de emergencias. Descubrí que exponer a una persona con enfermedad grave al calor (con ayuda de tapetes infrarrojos), muchas veces ayudó a que se sintiera mejor de inmediato y ya no quisiera tomar medicamentos para la fiebre.
Eso me llevó a formular la hipótesis de que el malestar que se relaciona con la fiebre no resulta del calor en sí, sino del esfuerzo que hace el cuerpo para tratar de calentarse.
Las vacunas contra la viruela
Muchos no saben que el movimiento antivacunas se originó con la vacuna contra la viruela, debido a que no suele prevenir la enfermedad, pero sí causar daños graves.
Cuando se administraba, solía causar una reacción inflamatoria en la piel. El campo médico observó que las personas que no obtuvieron ningún beneficio de la vacuna tampoco desarrollaron la erupción cutánea que la caracterizaba. Por lo que, adoptaron la postura de que si la vacuna “no hacía efecto”, era necesario volver a aplicarla hasta que se produjera esta erupción cutánea.
Por el contrario, los médicos disidentes concluyeron que la reacción de la piel era un indicador de un sistema inmunológico funcional, de modo que las personas a las que "no les funcionó" eran las mismas que enfermarían de gravedad a causa de la viruela (lo que hacía que la vacunación fuera inútil).
Nota: Se podría argumentar que este problema también se aplica a muchas otras vacunas.
Además, una vez que comenzó a distribuirse, se produjeron muchas lesiones neurológicas poco comunes en las personas en las que la vacuna "no funcionó", lo que llevó a los observadores a concluir que la falta de vitalidad permitió que la vacuna "se infiltrara" y luego causara problemas crónicos mucho peores.
Nota: Muchas de esas lesiones neurológicas reflejaban lo que sucede cuando las células sanguíneas se agrupan y obstruyen el flujo sanguíneo, que es una consecuencia común de la vacunación y que, produce cambios en el potencial eléctrico en la sangre.
La importancia de la medicina china
Los 2000 años de historia escrita de la medicina china proporcionan información única sobre cómo han cambiado los patrones de enfermedades de la humanidad a lo largo del tiempo. Por ejemplo, el concepto que se describió como microcoagulación existe en la medicina china (estasis sanguínea) desde hace mucho, y comenzó a considerarse una causa principal de enfermedades en el momento aproximado en que se introdujo la vacuna contra la viruela en China.
En la medicina china, los síntomas varían según la profundidad con la que la enfermedad penetra el cuerpo. En un principio, la microcoagulación sistémica compromete el flujo sanguíneo en los vasos más pequeños, pero cuando empeora, se forman coágulos más grandes que obstruyen los vasos medianos y por último, los grandes. Si el factor patógeno penetra a mayor profundidad, la condición se transforma de una reacción aguda a una enfermedad crónica “latente” insidiosa. A su vez, para restaurar la salud, la medicina china busca expulsar los factores patógenos y para hacerlo, los lleva la superficie.
La relación entre la fiebre y el cáncer
La medicina antroposófica, que fundó Rudolph Steiner, postula que el cáncer es el resultado de un estado “frío”, es decir, cuando no hay calor suficiente en el campo bioenergético del cuerpo. Se consideraba que la fiebre ayudaba a mantener la vitalidad bioenergética y la fuerza inmunológica. Rudolph Steiner creía que las enfermedades infantiles que producían fiebre eran fundamentales para permitir que madurara tanto el cuerpo como el sistema inmunológico. Desde aquella época, han surgido estudios que respaldan esta hipótesis:
• No haber tenido varicela durante la infancia incrementa el riesgo de cáncer cerebral en el futuro.38,39,40,41
• No tener una infección de paperas incrementa el riesgo de cáncer de ovario (casi siempre mortal).42,43,44
• Las infecciones de gripe, sarampión, paperas o varicela disminuyen el riesgo de melanoma maligno.45
• Por su parte, el sarampión y las paperas reducen casi a la mitad el riesgo de infarto, derrame o una hemorragia cerebral.46
En 1891, un cirujano de Estados Unidos observó que un paciente con un sarcoma inoperable experimentó una regresión espontánea después de sobrevivir a una infección estreptocócica grave. Concluyó que, era posible que la fiebre alta ayudara a curar el cáncer del paciente y creó una mezcla de endotoxinas bacterianas (toxinas de Coley) que lo ayudó a tratar con éxito a muchos pacientes con cáncer. Pero, a medida que surgieron la radiación y la quimioterapia, su enfoque quedó en el olvido.
Aunque, desde hace décadas, se utiliza un método parecido en Alemania que se conoce como hipertermia de cuerpo entero, que se considera un tratamiento viable para ciertos tipos de cáncer.47
Las consecuencias de la supresión sistémica
En la década de los 70's, se celebró una conferencia en la que algunos de los homeópatas más importantes predijeron que la supresión rutinaria de los síntomas por parte de los médicos causaría un cambio global de enfermedades leves a enfermedades más graves (cáncer), mientras que las enfermedades físicas empeorarían y aparecerían problemas psiquiátricos y luego espirituales. Nunca olvidé esa conferencia porque predijo de forma precisa las enfermedades que surgirían después (entre las que se encontraban la ansiedad, la depresión, la psicopatía, los tiroteos masivos y la desconexión espiritual).
Esta predicción reflejó una creencia de muchas escuelas de medicina natural de que la curación requiere llevar los problemas profundos a la superficie, y que la medicina convencional en cambio crea enfermedades crónicas porque los medicamentos que utiliza son de naturaleza supresora y, al llevar las cosas hacia el interior, transforman reacciones agudas menores en problemas mayores y duraderos.
Por ejemplo, los homeópatas mapean esto a través de la Ley de Hering, que establece que los síntomas mejoran desde la cabeza hacia abajo, de adentro hacia afuera y en orden inverso al de aparición.48
Nota: He visto muchos casos en los que la enfermedad aguda se volvió grave y de por vida después de que se administraran esteroides (supresores) (para abordar los síntomas de la enfermedad de Lyme sin diagnosticar).
Además, muchos creen que existe una relación paralela entre el cuerpo, la mente y el espíritu, lo que significa que cuando se suprimen los síntomas físicos, surgen problemas más profundos a nivel mental o espiritual. Del mismo modo, los medicamentos psiquiátricos, que suprimen la emoción actual, suelen causar problemas psiquiátricos o espirituales más profundos (por ejemplo, los antidepresivos crean respuestas características que incluyen anestesia emocional y desconexión espiritual).
Nota: Un chamán africano que visitó instituciones psiquiátricas en los Estados Unidos, dio varios ejemplos convincentes de esta supresión espiritual que reflejan lo que he observado en mi práctica.49
• Antibióticos supresores: los expertos en medicina natural también afirman que los antibióticos “trataban” infecciones agudas a cambio de crear condiciones crónicas (por ejemplo, la medicina china describe el “calor latente” donde los factores patógenos penetran sin causar síntomas aparentes, se incuban y luego salen50).
Un grupo de investigadores proporcionó una explicación para esto: cuando las bacterias enfrentan estresores letales (en particular, antibióticos que destruyen la pared celular), en lugar de morir, algunas entran en un modo de supervivencia y se transforman en bacterias deformes y deficientes en la pared celular (CWD).51
Además, las investigaciones demuestran que las bacterias de la CWD se encuentran en tejidos que están bajo ataque autoinmune (ya que el sistema inmunológico puede detectar que se esconden dentro de las células) y que estas bacterias, en algunas circunstancias, pueden volver a la normalidad y provocar que vuelva a aparecer la infección.52
• La relación entre el autismo y el Tylenol: en mis rotaciones pediátricas durante mi formación médica, vi casos en los que los niños experimentaron reacciones a las vacunas como fiebre y llanto, por lo que, recibieron Tylenol y luego desarrollaron reacciones más graves (por ejemplo, erupciones cutáneas graves) justo después de que desapareció la fiebre.
Después de esto, me encontré con más y más casos (por ejemplo, compartidos por los padres) en los que la reacción fue aún más severa y el niño desarrolló una discapacidad permanente. Al final, concluí que podría haber tres posibles mecanismos:
◦ Estos fueron ejemplos directos de cómo la represión de los síntomas empeoraba los resultados.
◦ La fiebre incrementa la circulación sanguínea y reduce la aglutinación, lo que previene el daño cerebral a causa de microderrames cerebrales inducidos por la vacuna: pero suprimir la fiebre elimina esta protección.
◦ La presión del Tylenol sobre el hígado reduce su capacidad para neutralizar las toxinas de la vacuna, lo que incrementa la probabilidad de que se produzcan daños.
Conclusión
Cada vez es más difícil ignorar la evidencia que relaciona el uso de Tylenol durante el embarazo y la infancia con el autismo y otros trastornos del desarrollo neurológico. Las revisiones sistemáticas recientes de docenas de estudios han descubierto una y otra vez un incremento dependiente de la dosis en el riesgo de autismo, el TDAH y otros problemas de desarrollo en niños con madres que tomaron Tylenol durante el embarazo.
Pero, las consecuencias van más allá del Tylenol y el autismo. Este debate enfatiza un problema fundamental de la medicina moderna: la supresión de los síntomas agudos podría transformar las enfermedades manejables y de corta duración en problemas de salud crónicos y graves.
Ya sea a través de la supresión de la fiebre, el uso excesivo de antibióticos que crean formas bacterianas resistentes o latentes, o el uso de esteroides y otros medicamentos inmunosupresores, ponemos la comodidad temporal por encima de la salud a largo plazo.
De cara al futuro, necesitamos un cambio de paradigma en la forma en que abordamos la enfermedad: uno que respete la sabiduría curativa innata del cuerpo y al mismo tiempo proporcione un refuerzo real durante las enfermedades agudas. Esto significa aprender a identificar cuándo la supresión de los síntomas es una necesidad y cuándo puede causar más daños que beneficios.
Nota del autor: Este es un resumen de un artículo más extenso que habla a mayor detalle sobre la información que abordamos en este artículo, junto con alternativas naturales para controlar el dolor o las infecciones, cómo seleccionar antibióticos más seguros y formas de revertir las consecuencias a largo plazo de los medicamentos supresores. Aquí puede encontrar el artículo completo y otras referencias.
El Dr. Mercola habla sobre el autor
A Midwestern Doctor es un médico en el Medio Oriente (AMD) y lector regular de Mercola.com. Creo que sabe mucho sobre una gran variedad de temas, y le agradezco que comparta su conocimiento con nosotros. También respeto su deseo de permanecer en el anonimato ya que todavía está en primera línea tratando a los pacientes. Para más información sobre AMD, consulte The Forgotten Side of Medicine en Substack.
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