📝 HISTORIA EN BREVE

  • El estrés crónico causa un nivel de inflamación en el cerebro que altera el estado de ánimo, la motivación y la claridad cognitiva, lo que crea un estado biológico similar a la depresión clínica
  • La progesterona contrarresta la química del estrés al reducir la actividad del cortisol, activar las vías del GABA que producen la sensación de calma y estimular la función metabólica
  • Las investigaciones demuestran que la progesterona revierte la depresión inducida por estrés en animales, lo que restaura la motivación, mejora el comportamiento y reduce las señales inflamatorias dentro del cerebro
  • Los efectos antidepresivos de la progesterona van más allá de reducir la inflamación, ya que también regula el metabolismo del cortisol, promueve la actividad tiroidea y estabiliza los sistemas que regulan la resiliencia emocional
  • Los hábitos diarios, como comer suficientes carbohidratos saludables y hacer ejercicio de forma regular, reducen aún más el cortisol, lo que refuerza los efectos estabilizadores del estado de ánimo de la progesterona natural

🩺 Por el Dr. Mercola

El estrés crónico causa un impacto profundo en el cerebro, y sus efectos van mucho más allá de sentirse abrumado o agotado en términos emocionales. Altera los sistemas que influyen en el estado de ánimo, la motivación y la claridad mental, lo que provoca que el cerebro entre un estado que afecta la resiliencia. Cuando esta presión aumenta cada día, se produce un cambio predecible que afecta el estado de ánimo y causa irritabilidad, pérdida de interés y una sensación crónica de falta de energía.

Estos cambios no son signos de debilidad, sino señales biológicas que indican que hay un problema en el circuito de estrés. El problema es que este proceso, que cambia el cerebro a nivel químico, no recibe la atención que merece. El estrés no se limita a los pensamientos o las emociones; altera las vías que se relacionan con la inflamación, la producción de energía y la regulación emocional.

A medida que crece esta presión interna, altera el sueño, deteriora la memoria y reduce la capacidad de enfrentar las amenazas cotidianas. Si no se trata, el estrés crónico crea poco a poco patrones similares a la depresión clínica, que incluyen síntomas como agotamiento, deterioro cognitivo y problemas emocionales. La progesterona ayuda a regular esta sobrecarga.

Calma la química del estrés que causa el cortisol, estimula las vías naturales de calma del cerebro y mantiene la estabilidad metabólica, lo que le da a su sistema nervioso una salida de este círculo vicioso de estrés. Esto demuestra una verdad importante: la biología que provoca estados similares a la depresión puede revertirse. Responde a señales específicas, y la progesterona es una de las herramientas más poderosas para este fin. Hace poco, una investigación demostró que el estrés altera el cerebro y que la progesterona ayuda a contrarrestar el desequilibrio que causa.

La progesterona revierte la inflamación en el cerebro que causa el estrés

Un estudio que se publicó en Behavioural Brain Research analizó el impacto del estrés leve pero crónico en la función del cerebro y el estado de ánimo.1 Los investigadores expusieron a animales a diferentes factores estresantes durante seis semanas para determinar el impacto del estrés en la inflamación, el comportamiento y vías bioquímicas específicas que se relacionan con la depresión. Este modelo es muy común porque produce de manera confiable los mismos cambios emocionales y conductuales que se observan en la depresión humana, que incluye pérdida de interés, falta de movimiento y aislamiento.

• Los animales que se expusieron al estrés desarrollaron síntomas similares a la depresión: la población del estudio consistió en animales sanos que se sometieron a factores estresantes para hacer que entraran a un estado depresivo, lo que ayudó a crear una forma controlada para observar las consecuencias biológicas del estrés crónico.

Los animales mostraron menos motivación, falta de respuesta de placer y caídas dramáticas en la actividad física, que son indicadores claros de una alteración del estado de ánimo inducida por el estrés. Estos cambios demuestran que la depresión no está "en su cabeza", sino que es un cambio biológico que se produce a causa de la inflamación en el cerebro.

• La progesterona mejoró el comportamiento y restauró la motivación: la progesterona mejoró el comportamiento después de la exposición al estrés, e hizo que los animales volvieran a mostrar interés en actividades gratificantes y patrones de movimiento más saludables.2 Esta mejora demuestra que la progesterona hace más que aliviar los síntomas, aborda la causa subyacente del desequilibrio químico que provoca los cambios de humor.

• La progesterona también redujo los marcadores de inflamación: el grupo de tratamiento experimentó reducciones importantes en los niveles de citoquinas inflamatorias, en dos moléculas en específico que incrementan bajo estrés crónico e interfieren con el estado de ánimo, la memoria y el sueño. La reducción de estos marcadores sugiere que el cerebro está menos "inflamado", lo que favorece un pensamiento más claro, emociones más estables y una mayor resiliencia al estrés cotidiano.

• El estudio analizó los cambios biológicos rápidos y medibles: dentro del periodo de estudio, la progesterona revirtió la inflamación y los cambios de comportamiento en cuestión de semanas, lo que demuestra la rapidez con la que el cerebro responde cuando se elimina la presión inflamatoria.

Los investigadores demostraron que la progesterona regula un sistema de alarma molecular que detecta señales de peligro y desencadena cascadas inflamatorias en el cerebro. Regular esta vía ayuda a restaurar la estabilidad emocional y agudizar el pensamiento.

• La progesterona desactiva la inflamación: el estudio descubrió que la progesterona bloqueó una enzima que convierte las citoquinas inactivas en compuestos activos que producen inflamación. En otras palabras, la progesterona desactiva el interruptor bioquímico que activa la inflamación. Esto ayuda a que el cerebro vuelva a un estado estable.

Según los hallazgos, la progesterona revirtió los cambios inflamatorios en el hipocampo y la corteza prefrontal, que son dos áreas que se relacionan con la memoria, el equilibrio emocional y la toma de decisiones. Cuando disminuye la inflamación en estas regiones, es más probable que se sienta más estable, motivado y concentrado.

La progesterona contrarresta la depresión que causa el estrés a través de mecanismos diferentes

En un comentario sobre el estudio Behavioural Brain Research, el experto en bioenenergía, Georgi Dinkov explica que el estrés crónico causa los síntomas depresivos.3 La progesterona natural es una opción bioidéntica segura para revertir la depresión a causa del estrés.

En el estudio con animales, la progesterona no sólo mejoró el estado de ánimo, sino que revirtió las conductas depresivas, el deterioro cognitivo e incluso la anhedonia, que es la incapacidad de sentir placer y uno de los síntomas más difíciles de tratar.

A muchas personas se les dice que la progesterona empeora el estado de ánimo, sobre todo después del parto, pero lo que no dicen es que en esta etapa, los niveles de esta hormona suelen ser muy bajos. Pero, estos hallazgos contradicen esa idea errónea y demuestran que la progesterona actúa como una hormona estabilizadora, y no como un depresor como suelen afirmar.

• La dosis influye mucho en el efecto para restablecer el estado de ánimo y el comportamiento: Georgi Dinkov dice que la dosis equivalente en humanos en el estudio fue de alrededor de 1 miligramo (mg) por kilogramo (kg) al día durante dos semanas, que se utilizó después de que los animales ya habían desarrollado depresión clínica.

Utilizar dosis más altas no ofreció ningún beneficio adicional, mientras que las dosis más bajas fueron menos efectivas. Este patrón demuestra que los efectos antidepresivos de la progesterona siguen una curva que depende de la dosis, lo que ayuda a comprender cómo responde el cuerpo a las hormonas bioidénticas cuando está bajo estrés.

• La progesterona funciona porque reduce la inflamación que causa el estrés crónico en el sistema nervioso: el comentario explica que el estrés crónico provoca inflamación en el cerebro y es esta inflamación, no el desequilibrio de serotonina, una de las causas principales de la depresión.

La progesterona redujo las señales inflamatorias clave tanto en el sistema nervioso como en el resto del cuerpo. Esta reducción tiene un impacto profundo si sus síntomas incluyen confusión mental, agotamiento emocional o falta de motivación.

• La progesterona inhibe el cortisol, que es factor importante en la depresión, y mejora su metabolismo: Georgi Dinkov enfatiza que la progesterona actúa como un antagonista del receptor de glucocorticoides, lo que significa que bloquea de forma directa el exceso de cortisol, y de ese modo, inhibe sus efectos negativos. También inhibe una enzima que estimula la producción de cortisol y activa otra que lo descompone. Juntos, estos efectos reducen la producción de cortisol y mejoran su regulación.

• La progesterona activa las vías de GABA que ayudan a mejorar el estado de ánimo y a calmar la tensión interna: el comentario también menciona que la progesterona es un agonista del GABA , que fortalece el sistema del cerebro que produce la sensación de calma. Ya se sabe que los compuestos que estimulan el GABA ayudan con la depresión, por lo que la capacidad de la progesterona para estimular esta vía le ofrece una forma directa de calmar los pensamientos que se relacionan con la ansiedad, reducir la reactividad emocional y combatir la irritabilidad que causa el estrés.

Georgi Dinkov también afirma que la progesterona estimula la actividad tiroidea, sobre todo las vías metabólicas que se relacionan con la T3. Además, se sabe que las señales protiroideas combaten la depresión, lo que significa que la progesterona no solo mejora el estado de ánimo a través de su efecto en el cortisol y la inflamación, sino también porque estimula la producción de energía en todo el cuerpo.

• El efecto de la progesterona para combatir la depresión es más efectivo que el de muchos medicamentos ISRS:  el comentario explica que los ISRS funcionan (cuando lo hacen) porque reducen los biomarcadores de la inflamación, no porque incrementen los niveles de serotonina.

La progesterona produce el mismo efecto antiinflamatorio, mientras regula el cortisol, el GABA y la función tiroidea. Esto significa que la progesterona ofrece un enfoque más integral para la depresión a causa del estrés.

La progesterona influye en la forma en que el cerebro procesa las emociones

Un estudio sobre este tema que se publicó en Frontiers in Neuroendocrinology analizó cómo los receptores de progesterona en todo el cerebro influyen en el procesamiento de emociones, la respuesta al estrés y la función cognitiva en etapas como la pubertad, el ciclo menstrual, el embarazo, el posparto y la menopausia.4

La revisión trató de determinar cuándo y dónde la progesterona afecta el cerebro femenino, y cómo esos efectos cambiantes podrían explicar los cambios en el estado de ánimo, la sensibilidad emocional y la resiliencia a lo largo de la vida. Comprender estos patrones, puede ayudar a obtener una imagen más clara de por qué la experiencia emocional cambia a lo largo de las transiciones hormonales y cómo trabajar en armonía con su biología en lugar de sentir que está en su contra.

• Los patrones de los efectos de la progesterona son distintos en mujeres sanas de diferentes edades: los autores se enfocaron en mujeres sanas que experimentaban transiciones hormonales normales y registraron cómo cambia la reactividad emocional, el rendimiento de la memoria y la sensibilidad al estrés en respuesta a los cambios en los niveles de progesterona. Esto demuestra que, en este caso, los cambios de humor no son un problema que se relaciona con el carácter, sino señales biológicas que se relacionan con la actividad de los receptores hormonales en las regiones del cerebro que regulan la emoción, el miedo, la recompensa y el procesamiento social.

• Los niveles normales de progesterona mejoran la sensibilidad emocional, mientras que los niveles elevados hacen que el cerebro entre en un estado de calma: la actividad de la amígdala, que es una región del cerebro que participa en el procesamiento de las emociones y las amenazas, responde a un patrón que depende de la dosis.

En niveles moderados, la progesterona incrementa la reactividad de la amígdala, lo que incrementa la conciencia emocional y la sensibilidad a las señales sociales. En niveles elevados, inhibe la actividad de la amígdala, lo que estabiliza el estado emocional. Esto explica por qué ciertas fases del ciclo menstrual se sienten más "fuertes" en términos emocionales, mientras que otras se sienten más tranquilas.

• La progesterona también afecta la memoria y la forma en la que interpreta los eventos emocionales: la progesterona afecta las vías del hipocampo que se relacionan con la formación de la memoria y la coloración emocional de los recuerdos. Esto significa que influye en cómo almacenamos y recordamos experiencias emocionales. Cuando los niveles de progesterona son más altos, la memoria se vuelve más contextual y se centra menos en los detalles, lo que cambia el modo en que interpretamos los conflictos, el estrés o la tensión interpersonal.

• La regulación emocional depende de la comunicación entre los receptores de progesterona y los circuitos de estrés: los investigadores afirman que el receptor de progesterona interactúa con el eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal (HPA), que es el sistema de control del estrés del cerebro, y juntos determinan el umbral de agobio, irritabilidad y agotamiento emocional.

Cuando la actividad del receptor está en óptimas condiciones, el cerebro maneja el estrés con más flexibilidad y se recupera más rápido. Pero, cuando se interrumpe la señalización, el estrés se siente más pesado y difícil de superar.

• Los metabolitos de la progesterona producen efectos calmantes a través de los receptores GABA: la revisión explica que los metabolitos de la progesterona regulan los receptores GABA, lo que produce efectos calmantes de acción rápida que influyen en la estabilidad emocional, los niveles de ansiedad y la calidad del sueño.

Esto es diferente de los efectos metabólicos a largo plazo de los que hablamos en secciones anteriores, en este caso, se refiere a la regulación emocional según el momento. Esto significa que su sensación interna de calma se relaciona con la efectividad con la que los metabolitos de progesterona activan estos receptores.

Aprenda a mejorar la resiliencia del cerebro al estrés

El siguiente paso es poner en práctica esta información, de tal manera que ayude a restaurar el equilibrio en su cerebro, reduzca la carga de estrés que causó el problema en primer lugar y refuerce las vías hormonales y metabólicas que estabilizan su estado de ánimo.

Ya hablamos sobre cómo el estrés activa interruptores inflamatorios específicos y cómo la progesterona restaura la señalización. Ahora se trata de darle a su cerebro el entorno que necesita para pasar del modo de supervivencia al modo de reparación. Piense en esto como un plan personal para restaurar la fortaleza emocional de adentro hacia afuera.

1. Reducir su carga diaria de estrés para que su cerebro deje de activar las vías inflamatorias: sin descanso suficiente, su cerebro permanece en modo de respuesta al estrés, lo que altera los circuitos del estado de ánimo. Mejor, programe pequeños momentos de recuperación a lo largo del día: 60 segundos de respiración lenta, salir a tomar aire fresco o dejar de utilizar pantallas por un rato.

Estos breves reinicios sacan al sistema nervioso del "modo de alarma", lo que reduce la presión inflamatoria que altera el estado de ánimo y causa irritabilidad y agobio emocional.

2. Consumir carbohidratos saludables y hacer ejercicio regular para fortalecer los sistemas antidepresivos naturales de su cuerpo: cuando no come suficientes carbohidratos saludables, incrementan sus niveles de cortisol como un mecanismo de emergencia para producir glucosa. Con el tiempo, esto causa tensión, altera el estado de ánimo y acelera el envejecimiento. Consumir carbohidratos saludables (alrededor de 250 gramos al día) ayuda a reducir el cortisol de forma natural.

Si no tiene una buena salud intestinal, comience con frutas y arroz blanco, luego agregue poco a poco vegetales de raíz, vegetales sin almidón y vegetales con almidón como el camote y, por último, granos enteros poco procesados.

Mantenerse en movimiento también es muy importante. El ejercicio libera endorfinas, mejora la resiliencia emocional, reduce el cortisol y promueve la calidad del sueño. Si es una persona sedentaria, nunca es tarde para comenzar, incluso un poco de movimiento, como caminar, ayuda a su cerebro a afrontar mejor el estrés.

3, Eliminar los factores estresantes para mantener la estabilidad hormonal: si siente que sus emociones son muy volátiles durante los cambios hormonales, reducir las cosas que sobrecargan su sistema hormonal (como la pérdida crónica de sueño, las dietas extremas, las sustancias químicas disruptoras endocrinas o el ejercicio muy intenso) ayudará a mejorar la respuesta de su cerebro. Su sistema hormonal es sensible a los factores estresantes del estilo de vida. Aligerar esa carga, ayudará a mantener un ritmo natural de progesterona y le dará a su sistema nervioso una base emocional más tranquila.

4. Incorporar un amortiguador emocional a su rutina diaria: si siente que se altera por cualquier cosa, podría significar que los circuitos de calma de su cerebro están sobrecargados. Para fortalecerlos, realice actividades relajantes que activen de forma natural las vías de GABA, como hacer movimientos rítmicos lentos, tomar baños tibios, escuchar música relajante o escribir un diario antes de acostarse. Estos hábitos enseñan al cerebro a entrar en el mismo estado de calma y estabilidad del que se habla en la investigación. Esto ayuda a entrenar a su sistema nervioso del mismo modo que entrenaría un músculo.

5. Utilizar progesterona para equilibrar sus niveles de cortisol: la progesterona es una de las formas más efectivas de contrarrestar el exceso de cortisol, ya que reduce de forma directa el impacto del cortisol en el torrente sanguíneo y calma la sensación de "nerviosismo" que causa la adrenalina. Cuando utiliza progesterona para equilibrar el cortisol, se producen efectos positivos como estabilizar su estado de ánimo, mejorar la calidad de su sueño, ayudar a su cuerpo a relajarse más fácil y regular sus pensamientos.

En pocas palabras, le da a su sistema de estrés un interruptor de frenado. Estabilizar sus niveles de cortisol con progesterona, crea un ambiente interno más tranquilo donde su cerebro y su cuerpo se restablecen y dejan de vivir en modo de supervivencia.

Preguntas frecuentes sobre el estrés crónico, la depresión y la progesterona

P: ¿Por qué el estrés crónico causa depresión?

R: El estrés crónico altera los sistemas que controlan el estado de ánimo, la motivación y la agudeza cognitiva. Causa inflamación dentro del cerebro, interfiere con la producción de energía y mantiene activos los circuitos de estrés. Con el tiempo, esto altera el estado de ánimo y causa irritabilidad, aislamiento emocional y agotamiento, no porque "hay algo malo en su cerebro", sino porque su biología está atrapada en un estado inflamatorio a causa del estrés.

P: ¿Cómo ayuda la progesterona a revertir la depresión a causa del estrés?

R: La progesterona interrumpe la cascada química que crea el estrés. Reduce los niveles de cortisol, activa las vías calmantes del GABA, combate la inflamación en el cerebro y mejora la estabilidad metabólica. Juntos, estos efectos restauran el equilibrio emocional, mejoran el estado de ánimo, promueven el sueño y favorecen el pensamiento claro incluso cuando ha tenido estrés crónico.

P: ¿Qué descubrió el estudio de Behavioural Brain Research sobre la progesterona?

R: El estudio demostró que los animales que se expusieron al estrés crónico desarrollaron síntomas similares a la depresión y la progesterona ayudó a revertirlos. 5 Restableció el comportamiento normal, mejoró la motivación, redujo la inflamación en el cerebro y calmó los sistemas de alarma molecular que impulsan los estados depresivos. Las mejoras ocurrieron en cuestión de semanas, lo que demuestra que, una vez que se elimina la presión inflamatoria, el cerebro se vuelve muy receptivo.

P: ¿Qué dijo Georgi Dinkov sobre la progesterona y el estrés?

R: Georgi Dinkov enfatizó que el estrés, no la genética, es una de las causas principales de la depresión y que la progesterona contrarresta de forma directa los cambios fisiológicos que produce esta enfermedad. También dijo que la progesterona bloquea el cortisol en sus receptores, promueve el metabolismo del cortisol, estimula la función tiroidea y mejora la química calmante del cerebro. Estos efectos hacen que la progesterona natural sea un enfoque integral para tratar los síntomas de la depresión.

P: Además de la progesterona ¿qué más ayuda a estabilizar el estado de ánimo y combatir la depresión a causa del estrés?

R: Los carbohidratos saludables y el movimiento regular trabajan juntos para reducir los niveles de cortisol y mejorar la respuesta al estrés. Comer suficientes carbohidratos naturales evita que el cortisol incremente solo para producir glucosa, mientras que el ejercicio libera endorfinas, mejora el sueño y fortalece la resiliencia emocional. Estos hábitos el dan a su cerebro el refuerzo metabólico que necesita para mantener el equilibrio, sobre todo cuando se combinan con progesterona.