📝HISTORIA EN BREVE

  • La metformina es uno de los medicamentos para la diabetes tipo 2 más populares, ya que reduce la producción de glucosa en el hígado y mejora la sensibilidad a la insulina
  • La Universidad Rutgers realizó un ensayo que duró 16 semanas y que involucró a 72 adultos en el que se descubrió que la metformina redujo las mejoras habituales en la aptitud aeróbica que se producen en respuesta al ejercicio
  • Los riesgos a largo plazo del uso crónico de metformina incluyen deficiencia de vitamina B12, acidosis láctica e hipoglucemia
  • Factores como no desayunar, no dormir bien, consumir demasiado alcohol y el aislarse de la sociedad pueden alterar la regulación de la glucosa e incrementar el riesgo de diabetes
  • Las estrategias de estilo de vida, como mantenerse en movimiento y llevar una alimentación nutritiva que promueva la bioenergía, pueden mejorar la sensibilidad a la insulina. La berberina es una alternativa natural a la metformina

🩺Por el Dr. Mercola

La diabetes tipo 2 afecta a casi 35 millones de personas en los Estados Unidos y a más de 450 millones en todo el mundo,1 y se esperan cifras aún mayores en el futuro. Detrás de estos números se encuentran personas que a diario enfrentan un reto importante: controlar sus niveles de azúcar.

Durante décadas, los expertos creyeron que era beneficioso combinar la metformina (el medicamento para la diabetes más vendido hoy en día) con el ejercicio.2 Esta recomendación, que se establece en las directrices clínicas desde 2006, se basa en la idea de que el ejercicio ayuda a controlar la glucosa y reforzar la salud cardiovascular, mientras que la metformina ayuda a regular los niveles de azúcar. 3

Sin embargo, ahora los investigadores se propusieron a descubrir si esto es cierto, y la evidencia sugiere que la respuesta no es tan simple como se pensaba.

Un estudio reciente que realizaron los investigadores de la Universidad Rutgers, y que se publicó en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, analizó la interacción entre la metformina y el ejercicio. En su ensayo clínico, los investigadores descubrieron que la metformina en realidad podría reducir las mejoras que suelen producirse en respuesta al ejercicio,4 que incluyen una mejor función de los vasos sanguíneos, una mejor capacidad aeróbica y un mejor control de los niveles de azúcar.5

• En qué consistió el estudio: el equipo reclutó a 72 adultos en riesgo de síndrome metabólico, que se caracteriza por problemas como hipertensión, niveles elevados de azúcar y exceso de grasa corporal. Estos factores incrementan el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas. Los participantes se dividieron de manera aleatoria en cuatro grupos:6

◦ Ejercicio de baja intensidad + placebo (LoEx + PL): los participantes realizaron ejercicio de baja intensidad a casi el 55 % de su VO₂máx, cinco días a la semana, y recibieron un placebo.

◦ Ejercicio de baja intensidad + metformina (LoEx + Met): los participantes siguieron el mismo régimen de ejercicio de baja intensidad (∼55 % VO₂máx., 5 días/semana) y recibieron 2000 mg de metformina a 2000 al día.

◦ Ejercicio de alta intensidad + placebo (HiEx + PL): los participantes realizaron ejercicio de alta intensidad a casi el 85 % de su VO₂máx., cinco días a la semana, y recibieron un placebo.

◦ Ejercicio de alta intensidad + metformina (HiEx + Met): los participantes siguieron el mismo régimen de ejercicio de alta intensidad (∼85 % VO₂máx., 5 días/semana) y recibieron 2000 mg de metformina al día.

• Metodología del estudio: durante 16 semanas, los investigadores monitorearon los cambios en la sensibilidad a la insulina vascular, que mide qué tan bien los vasos sanguíneos responden a la insulina y se dilatan para transportar oxígeno, hormonas y nutrientes después de comer.7 También monitorearon la aptitud aeróbica (VO₂máx), la glucosa en ayunas y los marcadores de inflamación, incluyendo el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y la endotelina-1.8

• Sin metformina, no hubo sorpresas: los participantes que hicieron ejercicio sin recibir metformina experimentaron mejoras en su capacidad aeróbica y disminuciones en los marcadores de inflamación, que son cambios que indican una mejor salud metabólica y un menor riesgo de enfermedad.

Según el Dr. Steven K. Malin, profesor del Departamento de Kinesiología y Salud de la Facultad de Artes y Ciencias de Rutgers y autor principal del estudio:9

"La función de los vasos sanguíneos mejoró con el entrenamiento físico, sin importar la intensidad. El uso de metformina ayudó a desmentir esta observación, ya que demostró que la intensidad del ejercicio tampoco influye en los beneficios para la salud de los vasos sanguíneos".

El ejercicio por sí solo mejoró la sensibilidad a la insulina vascular, lo que significa que los vasos sanguíneos se volvieron más sensibles a la insulina y se incrementó el flujo sanguíneo a los músculos. Esto es importante porque la capacidad de la insulina para dilatar los vasos sanguíneos es crucial para transportar la glucosa desde el torrente sanguíneo a los tejidos, lo que ayuda a regular los niveles de azúcar después de comer.10

• Qué sucedió cuando se agregó metformina: cuando se agregó este medicamento, desaparecieron las ganancias en la capacidad aeróbica, y las reducciones en la glucosa en ayunas y la inflamación fueron menores. De acuerdo con Steven K. Malin: 11

"Si hace ejercicio, toma metformina y no bajan sus niveles de glucosa, ese es un problema. Las personas que tomaron metformina tampoco mejoraron su condición física, eso significa que su función física no está mejorando y eso podría tener un efecto negativo en su salud a largo plazo".

Información importante sobre la metformina

La metformina es un medicamento oral de la clase de las biguanidas para la diabetes, que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos aprobó en 1994, ya que reduce los niveles de azúcar sin estimular al páncreas para producir más insulina, lo que la convierte en una alternativa más segura a otros medicamentos para la diabetes que pueden causar hipoglucemia.12

• Medicamento con historial botánico: la metformina tiene su origen en la Galega officinalis (lila francesa o ruda de cabra), que es una planta que alguna vez se utilizó en la Europa medieval como remedio herbal para tratar síntomas similares a los de la diabetes. En los años 20, los investigadores descubrieron que contenía guanidina, que es un compuesto que previene la hipoglucemia. Su predecesora, la fenformina, fue la primera biguanida oral, pero se retiró del mercado debido a un alto riesgo de acidosis láctica mortal.

Hoy en día, la metformina está disponible en formas de liberación inmediata y prolongada, y por lo general se combina con otros medicamentos para regular los niveles de azúcar.13

• En la medicina convencional, es el tratamiento de primera línea para la diabetes tipo 2 en adultos y niños mayores de 10 años: además de controlar la diabetes, la metformina se utiliza para prevenir la prediabetes, la diabetes gestacional y el síndrome de ovario poliquístico (SOP), así como para reducir el aumento de peso que causan los medicamentos antipsicóticos.14

• A pesar de su popularidad y de sus afirmaciones de seguridad, se relaciona con una serie de efectos secundarios: cuando comienza a tomar metformina, podría experimentar:15

  • Acidez estomacal
  • Dolor estomacal
  • Náuseas o vómitos
  • Distensión abdominal
  • Flatulencias
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Pérdida de peso
  • Dolor de cabeza
  • Sabor a metal en la boca

La metformina podría ser más peligrosa de lo que muchos creen

La metformina se prescribe para regular el azúcar y se suele comparar con opciones más nuevas, como las inyecciones de GLP-1.  Sin embargo, como la mayoría de las soluciones farmacéuticas, puede causar efectos secundarios. Su uso crónico se relaciona con:

• Deficiencia de vitamina B12: varios estudios demuestran que el uso crónico de metformina puede causar esta deficiencia porque el medicamento interfiere con los iones de calcio en el intestino, lo que inhibe la formación del complejo de vitamina B12-factor intrínseco que se requiere para la absorción en el íleon.16

Un estudio descubrió que las personas con diabetes tipo 2 que reciben terapia con metformina a largo plazo tienen mayor riesgo de deficiencia de vitamina B12 que las personas que no toman este medicamento. Esta deficiencia puede ocurrir hasta en el 93 % de los pacientes durante el uso prolongado. Según este estudio:17

"El mecanismo detrás de este efecto podría ser que inhibe la absorción de vitamina B12 o altera la motilidad del intestino delgado. Según los informes, entre el 14 % y el 30 % de las personas que toman metformina a largo plazo tienen menores niveles de vitamina B12 y el 30 % desarrolla un problema para absorber este nutriente".

El riesgo es mucho mayor con dosis superiores a 2000 mg al día y duraciones de tratamiento de más de cuatro años, lo que hace que los adultos de edad avanzada sean los más susceptibles. Esto es peligroso porque la deficiencia de vitamina B12 se relaciona con una serie de problemas de salud, incluyendo:18

◦ Neuropatía periférica

◦ Entumecimiento u hormigueo en los pies y las piernas por diabetes

◦ Anemia

• Acidosis láctica por metformina (MALA): aunque es poco común, la acidosis láctica es una de las complicaciones más graves de la metformina. Este riesgo es aún mayor en pacientes con disfunción renal, infección grave, deshidratación o insuficiencia cardíaca.19

Una revisión estima que la incidencia de MALA es de 2.4 a 3.9 casos por cada 100 000 pacientes al año, pero si no se trata rápido, la tasa de mortalidad puede alcanzar entre el 30 % y el 50 %. El riesgo incrementa bastante en pacientes con una baja tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), que se refiere a la cantidad de sangre que filtran los riñones por minuto (una TFGe baja es inferior a 30 ml/min), personas con enfermedad hepática o pacientes con una enfermedad aguda. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:20

◦ Fatiga extrema y debilidad

◦ Dolor muscular

◦ Molestias abdominales

◦ Respiración rápida y dificultad para respirar

◦ Confusión o mareos

Según los autores del estudio, aunque la MALA puede ser mortal, no significa que no pueda tratarse:21

"Dado que los pacientes con enfermedad grave suelen tener factores de riesgo (como hipoxemia, insuficiencia cardíaca y deterioro renal), combinarlo con metformina incrementa el riesgo de MALA, por lo que se recomienda suspender el uso de este medicamento incluso cuando no hay acidosis láctica.
Una vez que los médicos diagnostican MALA, el tratamiento debe comenzar de inmediato y dejar de tomar metformina. En el contexto de una toxicidad grave por metformina, se requiere un tratamiento para reforzar los sistemas afectados".

• Hipoglucemia: la metformina suele compararse con las sulfonilureas, las cuales estimulan la liberación de insulina, lo que puede causar hipoglucemia. Según la American Diabetes Association (ADA), la metformina en sí no suele relacionarse con la hipoglucemia. No obstante, su uso crónico puede afectar la regulación del azúcar, por lo que es mejor prevenir. Como se menciona en un artículo que se publicó en Diabetes Care:22

"Los riesgos de hipoglucemia en las personas que toman metformina variaron entre 0 y 21 %. Dado que la metformina no estimula de forma directa la secreción de insulina, el riesgo de hipoglucemia podría ser menor que el de otros medicamentos orales para la diabetes. Sin embargo, los pacientes que toman metformina podrían desarrollar hipoglucemia como resultado de una actividad física intensa o ayuno".

De hecho, hay un informe de caso sobre un hombre de 58 años en monoterapia con metformina en dosis estándar que desarrolló hipoglucemia sintomática, que incluía debilidad severa, confusión, sudoración, mareos y palpitaciones. Tras monitorear los niveles de glucosa, se descubrió que se produjeron episodios hasta el 4 % del tiempo, sobre todo durante la noche. A las dos semanas de suspender el tratamiento con metformina, cesaron todos los episodios de hipoglucemia, lo que contradice la creencia de que la metformina por sí sola no causa hipoglucemia. 23

Según concluyeron los autores:

"Este informe de caso confirma que las dosis terapéuticas de metformina pueden causar hipoglucemia sintomática. Si bien se recomienda a los pacientes que tomen este medicamento con las comidas para evitar molestias gastrointestinales, también se les debe enseñar que tomar metformina con las comidas reduce el riesgo de hipoglucemia por metformina, sobre todo en personas que realizan actividades intensas con regularidad".

Otros factores que pueden incrementar el riesgo de diabetes

Si bien la obesidad, la genética y una alimentación poco saludable son factores que incrementan el riesgo de diabetes, aquí hay algo muy interesante: evitar ciertos hábitos también puede incrementar el riesgo de esta enfermedad. Y son cosas que pocos imaginarían, pero que influyen mucho en la forma en la que su cuerpo regula el azúcar.

• Saltarse el desayuno: en 2019, una revisión descubrió que las personas que suelen saltarse el desayuno tienen un mayor riesgo de diabetes tipo 2, incluso después de considerar factores como el peso. Pero ¿cuál es la razón? Saltarse la primera comida del día suele hacer que las personas coman en exceso más tarde, lo que provoca picos de azúcar y problemas para controlar el apetito. Por lo general, las personas con el hábito de desayunar también tienen un IMC más saludable y un mejor equilibrio de glucosa.24

• Consumir mucho alcohol: en los Estados Unidos, los casos de muerte por alcohol están en aumento, ya que cobró más de 54 000 vidas en 2021.25 A pesar de esta alarmante tendencia, muchas personas todavía creen en el mito de consumir con moderación. Consumir alcohol sin comidas o exceder una bebida para las mujeres y dos para los hombres incrementa bastante los riesgos para la salud.

El exceso de alcohol añade calorías, causa problemas de peso e incrementa la inflamación en el páncreas, lo que altera la secreción de insulina.26

• No dormir bien: la falta crónica de sueño altera los niveles de hormonas, estimula la producción de cortisol y reduce la secreción de insulina después de comer. Con el tiempo, estos cambios alteran los niveles de sangre e incrementan el riesgo de diabetes. En 2023, una revisión sistemática confirmó que, tanto dormir poco (que suele ser menos de seis horas) como dormir mucho (que suele ser más de nueve horas) se relaciona con un mayor riesgo de diabetes tipo 2.27

"Los estudios demuestran que las personas que duermen poco tienen mayores niveles de insulina circulante durante el ayuno, glucosa en ayunas y puntuación de HOMA-IR (Homeostatic Model Assessment for Insulin Resistance). En un estudio sobre diabetes tipo 2, la falta y una mala higiene del sueño se relacionaron con mayores niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c).
En una investigación con participantes caucásicos de mediana edad, se descubrió que existe una relación importante entre la mala calidad del sueño y el síndrome metabólico, así como entre los problemas del sueño y la insulina, y los niveles de glucosa en ayunas y la resistencia a la insulina. La diabetes tipo 2 y los trastornos del sueño son problemas comunes que suelen relacionarse.
Las personas con diabetes tipo 2 suelen experimentar problemas de sueño, lo que puede tener un impacto profundo en su salud, sus emociones y su calidad de vida".

• Evitar las conexiones sociales: la soledad afecta más que su bienestar emocional; también daña su salud metabólica. Un estudio de seguimiento, que se basó en un artículo de investigación de hace 20 años y que se publicó en la revista Diabetologia, analizó la relación entre la soledad y el desarrollo de la diabetes tipo 2. Para hacerlo, recurrió a los datos del estudio HUNT que se realizó en Noruega. Los investigadores descubrieron que el riesgo de diabetes era dos veces mayor en las personas que se sentían más solas.28

Según concluyeron los investigadores:

"Este estudio sugiere que la soledad puede ser un factor que incrementa el riesgo de diabetes tipo 2; pero aún no hay un respaldo sólido de que el efecto de la soledad en la diabetes tipo 2 esté mediado por la depresión o el insomnio. Recomendamos que la soledad se incluya como un factor en las directrices clínicas sobre consultas e intervenciones que se relacionan con la diabetes tipo 2".

La puntuación de Homa-IR para identificar a tiempo la resistencia a la insulina

Si la metformina causa efectos secundarios y podría reducir los beneficios del ejercicio, es posible que lo mejor sea evitarla. Antes de elegir un medicamento, evalúe la respuesta de su cuerpo a la insulina y el riesgo de resistencia a la insulina. Y la prueba HOMA-IR es una forma práctica de hacerlo.

• ¿Qué es la prueba HOMA-IR?: es una prueba que muestra cuánto trabaja su cuerpo para controlar sus niveles de azúcar. Una puntuación alta indica que el páncreas produce más insulina debido a problemas en la respuesta celular, que es un signo de resistencia a la insulina que aparece antes de que incrementen los niveles de azúcar. Lo ideal es que su puntuación sea inferior a 1.0, lo que significa que, si supera este número, es momento de hacer algo al respecto.

• Cómo se calcula su puntuación: a diferencia de los procedimientos hospitalarios complejos, la prueba HOMA-IR utiliza dos análisis de sangre en ayunas simples: glucosa e insulina. Ahora, pongamos esos números en la fórmula:

HOMA-IR = (Glucosa en ayunas en mg/dl × Insulina en ayunas en μU/ml) ÷ 405

La mayoría de los laboratorios realizan esta prueba de forma rápida y económica, lo que hace que el HOMA-IR sea mucho más práctica que los métodos invasivos.

• No espere a que incrementen sus niveles de azúcar: los análisis de azúcar no detectan cambios metabólicos tempranos. Cuando incrementan los niveles de glucosa, significa que la resistencia a la insulina ya lleva años. La prueba HOMA-IR ayuda a detectar problemas de manera temprana, lo que da la oportunidad de intervenir antes de que un medicamento sea la única opción.

Muchas veces, los médicos prescriben metformina como tratamiento inicial para la resistencia a la insulina, pero la prueba HOMA-IR proporciona un método más innovador. Ayuda a pacientes y médicos a determinar si en realidad se necesita un medicamento o si es suficiente hacer cambios en el estilo de vida.

Estrategias para controlar la diabetes sin medicamentos

Se sabe que los cambios en el estilo de vida, como la alimentación y el ejercicio, previenen mejor la diabetes tipo 2 que la metformina por sí sola. Los estudios confirman que bajar de peso, realizar actividad física y llevar una alimentación saludable mejoran la sensibilidad a la insulina y ayudan a controlar la glucemia.29 Además de estas estrategias básicas, hay otras que pueden ayudar a controlar de forma natural los niveles de azúcar, tales como:

• Hacer cambios conscientes y consumir grasas saludables: los aceites de semillas procesados, que incluyen el de soya, canola, maíz, girasol y cártamo, son fuentes importantes de ácido linoleico (AL). Esta grasa poliinsaturada (PUF) afecta la función de las mitocondrias y altera el equilibrio metabólico. Mantenga su consumo de AL por debajo de 5 gramos (g) por día, aunque lo ideal es que esté por debajo de 2 g, mejor utilice grasas estables al calor y ricas en nutrientes para cocinar, como el ghee o sebo de res. Utilice un rastreador de nutrición para mantenerse firme en el objetivo.

• Comer para obtener energía, no calorías vacías: lleve una alimentación equilibrada que promueva la bioenergía en su cuerpo, enfóquese en carbohidratos enteros, proteínas magras y grasas saludables. Este enfoque ayuda al cuerpo a utilizar mejor la glucosa, reduce el estrés en las mitocondrias y ayuda a mantener un suministro de energía constante.

• Mantenerse activo: como mencionó el estudio, el ejercicio es la base para controlar la diabetes, incluso sin tomar metformina. La ADA recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a vigorosa a la semana, junto con dos o tres sesiones de entrenamiento de resistencia. Sin embargo, no lo vea como una obligación: busque una actividad que disfrute, como caminar a paso ligero, andar en bicicleta o hacer entrenamiento de fuerza.

El movimiento mejora la sensibilidad a la insulina, ayuda a controlar el peso y mejora el estado de ánimo, lo que lo convierte en una de las herramientas más beneficiosas para la salud a largo plazo.30

• Explorar los beneficios de la berberina : la berberina se ganó el apodo del "Ozempic de la naturaleza" debido a su potencial para promover la pérdida de peso, gracias a su efecto en la forma en que el cuerpo utiliza la energía. Aunque las investigaciones sobre los efectos de la pérdida de peso aún están en sus inicios, algunos estudios demuestran que combinar el uso berberina con una alimentación saludable y ejercicio podría producir reducciones modestas (alrededor del 5 % al 7 % del peso corporal).31

Además de sus beneficios en el peso, la berberina activa la proteína quinasa activada por monofosfato de adenosina (AMPK), que es una enzima que ayuda a regular el metabolismo y mejora la sensibilidad a la insulina, efectos que ayudan a mantener niveles saludables de azúcar. En 2022, una revisión de ensayos controlados descubrió que tomar alrededor de 1000 mg al día puede ayudar a controlar el azúcar en ayunas, mejorar los niveles de colesterol y reducir la presión arterial sistólica.32

La mayoría de los suplementos de berberina contienen 500 mg por cápsula y las etiquetas suelen recomendar de dos a tres cápsulas al día antes de comer (no con alimentos), lo que suma un total de 1000 a 1500 mg al día, lo mejor es que la tome temprano.33

Por lo general, la berberina es segura para su uso diario, pero evítela si es menor de 18 años, está embarazada, en etapa de lactancia o si toma medicamentos como anticoagulantes, estatinas o medicamentos para la diabetes.34

• Tomar un suplemento de B12: el uso crónico de metformina puede causar deficiencia de vitamina B12, lo que incrementa el riesgo de anemia y daño nervioso. Para deficiencias leves, los suplementos orales de 1000 a 2000 microgramos (mcg) al día suelen ser suficientes, mientras que los casos más graves o los problemas de absorción pueden requerir inyecciones intramusculares que se aplican cada mes.35

Preguntas frecuentes sobre la metformina y la diabetes

P: ¿Cuántas personas tienen diabetes tipo 2?

R: Casi 35 millones de personas en los Estados Unidos y más de 450 millones de personas en todo el mundo, y se esperan cifras aún mayores en el futuro.

P: ¿Qué es la metformina?

R: La metformina, una biguanida oral que aprobó la FDA en 1994, es el tratamiento de primera línea para la diabetes tipo 2 en adultos y niños mayores de cierta edad. A pesar de su popularidad, su uso a largo plazo se relaciona con una deficiencia de vitamina B12, que puede empeorar la neuropatía, así como con problemas cognitivos, casos raros pero graves de acidosis láctica por metformina (MALA) e hipoglucemia ocasional.

P: ¿Qué contradijo el estudio más reciente sobre la metformina y el ejercicio?

R: Durante muchos años, los médicos pensaron que combinar metformina con ejercicio regular mejoraba la salud metabólica y cardiovascular. Sin embargo, el ensayo de Rutgers contradijo esta afirmación y demostró que la metformina en realidad puede disminuir los efectos positivos del ejercicio en la capacidad aeróbica, la sensibilidad a la insulina vascular, la glucosa en ayunas y la inflamación.

P: ¿Qué es la berberina y qué efecto produce en los niveles de azúcar?

R: La berberina es un compuesto de origen vegetal al que ahora se conoce como el "Ozempic de la naturaleza" debido a sus beneficios metabólicos. Los estudios sugieren que consumir entre 1000 y 1500 mg al día puede ayudar a regular el azúcar en ayunas, mejorar los niveles de colesterol y disminuir la presión arterial sistólica.

P: ¿Cuáles son las estrategias de estilo de vida que pueden ayudar a controlar la diabetes?

R: Determinar su puntuación de la prueba HOMA-IR, llevar una alimentación que promueva la bioenergía de su cuerpo (incluyendo carbohidratos saludables), evitar los aceites de semillas dañinos, mantenerse activo y tomar suplementos para mejorar la salud, estas son medidas proactivas que le ayudarán a controlar el azúcar sin recurrir a medicamentos.