📝HISTORIA EN BREVE

  • Los remedios herbales como la equinácea, la baya del saúco y el jengibre reducen los síntomas de la gripe y disminuyen el tiempo de recuperación cuando se utilizan de manera temprana
  • El ajo, la cúrcuma y el astrágalo fortalecen el sistema inmunológico a largo plazo, mientras que la menta y el tomillo alivian la congestión y la tos
  • Los ensayos clínicos demuestran que la equinácea funciona con tanta efectividad como los medicamentos comunes contra la gripe, pero con menos efectos secundarios como náuseas y vómitos
  • Los remedios herbales como el eucalipto, la flor de saúco y el pelargonio ayudan a abrir las vías respiratorias y aliviar la congestión, lo que brinda un apoyo suave y apto para toda la familia
  • Un buen plan de defensa personal contra la gripe incluye optimizar los niveles de vitamina D, combinar hierbas y apoyar el cuerpo con descanso y alimentos nutritivos

🩺Por el Dr. Mercola

Durante generaciones, las enfermedades estacionales han alterado las vidas con fiebre, tos, dolores en el cuerpo y días de recuperación. Las culturas de todo el mundo han utilizado remedios naturales para aliviar la carga, mucho antes de que existiera la medicina moderna. Las explicaciones científicas faltaban, pero lo compensaban con la observación, ya que algunas plantas ayudaban a las personas a curarse más rápido y sentirse más fuertes.

La influenza, más conocida como gripe, aún es una de las infecciones más comunes y disruptivas en todo el mundo. Si bien la mayoría se recupera, las complicaciones a veces se vuelven graves en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Esto ha despertado un interés cada vez mayor en las opciones naturales y seguras que trabajen con el cuerpo para combatir esta infección.

Hoy en día, las investigaciones se ponen al día con la sabiduría tradicional, y han confirmado que ciertas hierbas contienen compuestos con efectos antivirales y de apoyo inmunológico. Estos descubrimientos le brindan herramientas prácticas y accesibles para fortalecer sus defensas durante la temporada de gripe.

Las hierbas ofrecen alivio de la gripe más allá de solo controlar los síntomas

Un artículo que se publicó por The Hearty Soul analizó varias hierbas y su habilidad para aliviar los síntomas de la gripe, reducir la duración de la enfermedad e incluso competir con los medicamentos.1 En lugar de tratar la gripe solo con medicamentos, la atención se centró en los remedios naturales que fortalecen la respuesta del cuerpo.

• La equinácea y la baya del saúco apoyan la función inmunológica: la investigación destacó ensayos clínicos donde la equinácea redujo entre un 10 % y 30 % las infecciones respiratorias y en un 32.5 % las tasas de infección en niños.2 El saúco se destacó por reducir los síntomas de la gripe en cuatro días en los adultos.3 Estos resultados sugieren que las hierbas no solo son de apoyo, sino que tienen una influencia activa en la recuperación.

• Los ensayos clínicos demostraron mejoras mensurables: en un estudio con 473 pacientes, una bebida a base de equinácea funcionó con tanta efectividad como el medicamento contra la gripe oseltamivir (Tamiflu), pero sin producir efectos secundarios como náuseas y vómitos.4 Los pacientes que comenzaron el tratamiento dentro de las 48 horas tras la aparición de los síntomas experimentaron un alivio más rápido de la fiebre, la tos y los dolores en el cuerpo. Esto significa que podría regresar a su vida cotidiana más pronto y sin los inconvenientes que se relacionan con los medicamentos.

• El momento oportuno fue importante para obtener los mejores resultados: tanto la equinácea como la baya del saúco fueron más efectivas cuando se utilizaron al inicio de la infección. Comenzar dentro de los dos primeros días de los síntomas aumenta la posibilidad de evitar una enfermedad prolongada. Actuar rápido es importante si quiere que las hierbas le den la ventaja.

• Por qué son efectivas las hierbas como la equinácea y el jengibre: la equinácea activó los glóbulos blancos que engullen los virus y potenció las moléculas de señalización que coordinan los ataques inmunitarios. Las antocianinas del saúco interfirieron con la replicación viral y disminuyeron el estrés oxidativo. Los gingeroles del jengibre inhiben las proteínas proinflamatorias mientras estimulan una proteína que activa la primera respuesta antiviral del cuerpo.

• El tomillo, el eucalipto y la melisa ofrecen alivio respiratorio: el timol del tomillo suprime la replicación viral al tiempo que calma las vías respiratorias inflamadas. Los aceites de eucalipto eliminan los virus de la gripe en forma de vapor, lo que reduce la propagación por el aire y alivia la congestión. La melisa interfirió casi en un 99.9 % en la reproducción viral en pruebas de laboratorio, mientras que la glicirricina de la raíz de regaliz bloqueó la entrada del virus a las células.5 El aceite de orégano agregó más defensa a través de compuestos como el carvacrol, que redujo los recuentos virales en cultivos celulares.

Un artículo que se publicó por Bibo Health describió los remedios naturales que se suelen utilizar para las enfermedades estacionales y explicó cómo cada uno fortalece el sistema inmunológico o alivia los síntomas.6 Este artículo enfatizó las hierbas prácticas que puede utilizar a diario, ya sea en té, cápsulas o al cocinar.

• El ajo se destacó como un gran refuerzo inmunológico: el compuesto clave, la alicina, tiene propiedades antivirales y antibacterianas. Cuando consume ajo en sopas, ensaladas u otros platos, agrega protección natural contra las infecciones respiratorias.

• La cúrcuma agregó otra capa de defensa: su pigmento amarillo brillante proviene de la curcumina, que reduce la inflamación y mejora las respuestas inmunitarias. Esto significa que el cuerpo está mejor preparado para combatir los síntomas de la gripe, como fiebre, dolor de garganta y fatiga. La leche dorada, que es una bebida caliente hecha con cúrcuma y especias, es una forma de incorporar esta hierba a la vida cotidiana.

• El astrágalo ofrece apoyo inmunológico a largo plazo: el astrágalo ha sido utilizado durante siglos en la medicina china, ya que estimula al cuerpo a producir más glóbulos blancos, que son esenciales para combatir infecciones. Agregarlo a sopas o tomarlo en forma de suplemento proporciona una defensa continua, lo que lo hace útil antes de que comience la temporada de gripe.

• La menta alivia los síntomas: el mentol de la menta relaja las vías respiratorias, reduce la tos y despeja la congestión. Beber té de menta o inhalar vapores de menta ofrece un alivio rápido cuando se le dificulta respirar durante una enfermedad. También proporciona un refuerzo leve al sistema inmunológico, lo que lo convierte en un remedio de doble propósito.

•Cada hierba actúa sobre diferentes aspectos de la defensa contra la gripe: la alicina del ajo altera las estructuras virales y evita que se multipliquen. La curcumina de la cúrcuma bloquea las vías inflamatorias, lo que reduce el estrés en el cuerpo durante la infección. El astrágalo prepara el sistema inmunológico al mejorar la actividad de los glóbulos blancos. El mentol de la menta interactúa con los receptores de las vías respiratorias para relajar los músculos y facilitar la respiración.

Algunas hierbas reducen la gravedad de la gripe y aceleran la recuperación

Un artículo que se publicó por Atune destacó varias plantas diferentes (algunas de las cuales no se suelen mencionar en los remedios convencionales contra la gripe) y explicó cómo reducen la gravedad, disminuyen el tiempo de recuperación y mejoran la respiración.7 La atención se centró en las hierbas con efectos antivirales e inmunomoduladores que le brindan al cuerpo un alivio más rápido.

• La andrographis demostró ser efectiva para las complicaciones de la gripe: conocida como el “Rey de los Amargos”, esta hierba tradicional de China redujo las complicaciones que se relacionan con la gripe cuando se combinó con ginseng de Siberia. Las personas que la tomaron se recuperaron más rápido y estuvieron enfermos menos días.8 Eso la hace valiosa si quiere recuperarse más rápido sin faltar al trabajo ni a la escuela.

• La berberina redujo las tasas de mortalidad por gripe en estudios con animales:  la berberina, presente en plantas como el sello de oro y el coptis, redujo del 90 % al 55 % las muertes relacionadas con la gripe en ratones.9 Funciona al bloquear las enzimas virales y disminuir las sustancias inflamatorias que dañan los tejidos. Si bien esta investigación no se realizó en humanos, demuestra cuán poderosos son ciertos compuestos de origen vegetal para combatir el virus de la gripe.

• El tomillo actuó como un soporte pulmonar natural: esta hierba ayudó a aflojar la mucosidad, redujo la tos y calmó la irritación bronquial. Tomar té o extractos de tomillo podría ayudar a mejorar la respiración cuando aparece la congestión.

• El helenio ofrece apoyo adicional para la irritación pulmonar crónica: el helenio se ha utilizado para la bronquitis, el asma y la fiebre del heno, ya que funciona como expectorante, lo que ayuda a expulsar la mucosidad con mayor facilidad. Esto le brindará una manera de despejar el pecho y respirar con facilidad otra vez.

• El pelargonio tuvo una acción antiviral y fue seguro para los niños: esta hierba ha sido utilizada en África, y mejoró los síntomas del resfriado y la gripe en los niños y reforzó su sistema inmunológico.10 La buena noticia para los padres que buscan opciones aptas para niños es que el pelargonio tiene un sabor agradable y es efectivo.

Estrategias prácticas para fortalecer sus defensas durante la temporada de gripe

Cuando llega la temporada de gripe, el mejor enfoque es fortalecer las defensas del cuerpo antes de enfermarse. Las hierbas le brindan herramientas naturales, pero funcionan mejor cuando las combina con estrategias que abordan la causa subyacente: la habilidad de su sistema inmunológico para combatir a los invasores virales. Piense en esto como si construyera un escudo a su alrededor. Cada estrategia que implemente añade otra capa de protección, lo que hace más difícil que la enfermedad lo afecte.

1. Utilice hierbas ante el primer síntoma de enfermedad: es importante actuar a tiempo. La equinácea, el saúco, el jengibre, el tomillo y la menta son más efectivos cuando se empiezan a tomar dentro de las primeras 48 horas de los síntomas. Mantenga tinturas, tés o cápsulas en casa para tomarlos a tiempo. Hacer esto reduce la fiebre, la tos, el dolor de garganta y los dolores musculares y acelera la recuperación.

2. Combine hierbas para obtener resultados más potentes: cada hierba tiene puntos fuertes únicos, y utilizarlas juntas hace que su defensa sea más completa. El ajo y el astrágalo fortalecen el sistema inmunológico a largo plazo, la menta y el tomillo limpian los pulmones, la cúrcuma calma la inflamación y la flor de saúco baja la fiebre. Piense en esto como si reuniera un equipo, en el que cada hierba aporta su propia habilidad y juntos cubren más terreno.

3. Optimice sus niveles de vitamina D y considere la quercetina: la vitamina D es uno de los nutrientes más importantes para la protección contra la gripe. Las investigaciones demuestran que ayuda a regular la respuesta inmunitaria, lo que reduce el riesgo de infecciones respiratorias y mejora la habilidad del cuerpo para combatir los virus.11 Su piel está diseñada para producir vitamina D a partir de la luz del sol, pero muchas personas no lo logran, en especial si viven lejos del ecuador, pasan la mayor parte del tiempo en espacios interiores o se cubren cuando están al aire libre.

Por eso es importante evaluar sus niveles al menos dos veces al año y tratar de alcanzar un nivel de entre 60 y 80 ng/mL. Podría necesitar suplementos si la exposición al sol es limitada. Para obtener mejores resultados, combine vitamina D con magnesio y vitamina K2; este trío aumenta la absorción y previene que se acumule calcio en las arterias.

Otra opción que vale la pena considerar es la quercetina, que es un compuesto de origen vegetal que contienen las manzanas, las cebollas y el té verde. La quercetina tiene propiedades antivirales y antiinflamatorias y ayuda a bloquear la entrada del virus a las células mientras calma las reacciones inmunitarias exageradas que empeoran los síntomas de la gripe. Optimizar los niveles de vitamina D y agregar alimentos o suplementos ricos en quercetina le brindan a su cuerpo defensas de primera línea más fuertes contra las infecciones estacionales.

4. Apoye su cuerpo todos los días con alimentos y descanso: su sistema inmunológico depende de la energía, y eso significa que necesita alimentos nutritivos y un sueño reparador. Elija frutas frescas, tubérculos cocidos y carne y productos lácteos de animales alimentados con pastura en lugar de alimentos procesados que agoten su energía. El sueño restablece el equilibrio inmunológico y permite que las hierbas actúen de forma más efectiva. No dormir bien facilita que aparezca la gripe.

5. Cree una rutina personal para combatir la gripe: es más probable que mantenga sus hábitos si los considera personales y gratificantes. Si tiene hijos, pruebe darles té de flor de saúco cuando comiencen a congestionarse. Si es un apersona activa, agregue cúrcuma a su bebida después del entrenamiento para calmar la inflamación. Si trabaja muchas horas en espacios cerrados, programe un descanso diario al aire libre para exponerse al sol. Estas decisiones pequeñas y constantes le permitirán mantener el control de su salud y reducir las posibilidades de enfermarse durante la temporada de gripe.

Preguntas frecuentes sobre las hierbas que ayudan a combatir la gripe

P: ¿Qué hierbas son más efectivas para combatir la gripe?

R: Se ha demostrado que la equinácea, el saúco, el jengibre, el tomillo, el eucalipto, la melisa, la raíz de regaliz y el orégano refuerzan las defensas del sistema inmunológico y reducen la gravedad de la gripe. Otras hierbas como el ajo, la cúrcuma, el astrágalo, la menta, la andrographis, la berberina, el helenio, la flor de saúco y el pelargonio proporcionan un mayor alivio de los síntomas y apoyo inmunológico a largo plazo.

P: ¿Cómo funcionan estas hierbas contra la gripe?

R: Cada hierba funciona de maneras diferentes. Algunas, como la equinácea, activan los glóbulos blancos para combatir las infecciones más rápido, mientras que el saúco impide que el virus de la gripe se multiplique. El jengibre y la cúrcuma calman la inflamación, el tomillo afloja la mucosidad, la menta despeja la congestión y el vapor de eucalipto combate las partículas de gripe en el aire. Juntos, le dan al cuerpo defensas más fuertes en múltiples aspectos.

P: ¿Cuándo debo tomar hierbas para obtener mejores resultados?

R: Cuanto antes empiece, mejor. Muchas hierbas son más efectivas cuando se toman dentro de las primeras 48 horas tras la aparición de los síntomas. Actuar a tiempo ayuda a reducir la duración de la enfermedad, disminuir la fiebre y los dolores corporales y reducir la posibilidad de que la gripe se prolongue durante días.

P: ¿Las hierbas pueden reemplazar los medicamentos contra la gripe?

R: Algunas hierbas, como la equinácea, funcionaron con tanta efectividad como los medicamentos antivirales en ensayos clínicos, pero con menos efectos secundarios. Sin embargo, las hierbas funcionan mejor como parte de un enfoque más amplio, por lo que es recomendable utilizarlas junto con una buena nutrición, niveles adecuados de vitamina D y un sueño de calidad para ayudar a recuperarse más rápido y sentirse mejor.

P: ¿Qué otras medidas debo tomar durante la temporada de gripe?

R: Optimice sus niveles de vitamina D, utilice hierbas ante los primeros síntomas de enfermedad, combine diferentes hierbas para obtener resultados más fuertes, concéntrese en un sueño reparador y en alimentos nutritivos, y cree una rutina personal para combatir la gripe. Estos pasos abordan la causa subyacente (su sistema inmunológico) y le brindan la mejor posibilidad de mantenerse saludable durante toda la temporada.