📝HISTORIA EN BREVE

  • La investigación sugiere que la deficiencia de vitamina D podría ser una causa importante de influenza. Las personas que tienen los niveles más bajos de vitamina D reportan tener significativamente más resfriados o casos de gripe
  • El análisis de los científicos confirma que la vitamina D aumenta la optimización de la inmunidad y reduce las tasas de resfriados y gripe. En las personas que tienen niveles de vitamina D en la sangre inferiores a 10 ng/ml, tomar un suplemento disminuye el riesgo de infección respiratoria en un 50 %
  • Para prevenir la influenza en una sola persona, 40 personas deben recibir la vacuna contra la gripe; mientras que, podría ser prevenido un solo caso de gripe, por cada 33 personas que toman vitamina D. Si son extremadamente deficientes en vitamina D, suplementar con esta vitamina es 10 veces más efectivo que la vacuna contra la gripe

🩺Por el Dr. Mercola

Las autoridades de salud convencionales afirman
que recibir una vacuna contra la gripe cada año es la mejor manera de evitar la
influenza. Pero, ¿dónde están los verdaderos estudios científicos que respaldan
esta afirmación?

Si se ha dejado llevar repetidamente por esta campaña de propaganda anual, podría sorprenderle encontrar que los estudios médicos sugieren que realmente la vitamina D podría ser una estrategia MUCHO más eficaz, y la evidencia de ello se remonta al menos a hace una década.

El Dr. John Cannell, fundador del Consejo de la Vitamina D, fue uno de los primeros en introducir la idea de que la deficiencia de vitamina D podría ser una CAUSA de influenza.

Su hipótesis1 fue inicialmente publicada en la revista Epidemiology and Infection, en 2006.2 Posteriormente, fue seguida por otro estudio publicado en la Revista de Virology Journal, en 2008.3

Al año siguiente, el mayor estudio representativo a nivel nacional4 en su tipo hasta la fecha, descubrió que las personas que tienen los niveles más bajos de vitamina D, en efecto, reportaron tener significativamente más resfriados o casos de gripe.

En conclusión, el autor principal, el Dr. Adit Ginde declaró:

"Los hallazgos de nuestro estudio apoyan que la vitamina D tiene un importante rol en la prevención de infecciones respiratorias comunes, tales como los resfriados y la gripe. Las personas que padecen enfermedades pulmonares comunes, como el asma o enfisema, podrían ser particularmente susceptibles a las infecciones respiratorias causadas por una deficiencia de vitamina D".

La vitamina D funciona mejor contra la gripe que las vacunas, si tiene bajos niveles

Desde entonces, varios estudios han tenido conclusiones similares. Muy recientemente, un estudio científico5,6 de 25 ensayos controlados aleatorios confirmó que los suplementos de vitamina D aumentan las tasas de inmunidad y disminuyen las tasas de resfriados y gripe.

En general, en estos estudios participaron casi 11,000 personas de más de una docena de países.

Como informó Time Magazine:7

"... [L]as personas que tomaron suplementos de vitamina D de forma diaria, o semanalmente, fueron menos propensas a reportar infecciones respiratorias agudas, tales como la gripe o el resfriado común, que las que no lo hicieron... Para las personas que tuvieron las deficiencias más significativas de vitamina D (niveles sanguíneos inferiores a 10 [ng/ml]), su riesgo de infecciones respiratorias se redujo a la mitad al tomar un suplemento.
Las personas que tuvieron niveles más altos de vitamina D también percibieron que su riesgo disminuyó levemente: un 10 %, que—de acuerdo con los investigadores--es aproximadamente igual al efecto protector de la vacuna inyectable contra la gripe".

Al igual que Cannell--antes que ellos--los investigadores creen que la vitamina D proporciona una protección al aumentar los niveles de péptidos antimicrobianos en los pulmones, y que "[e]sta podría ser una razón por la que los resfriados y gripes son más comunes durante el invierno, cuando la exposición a la luz solar (y por lo tanto la producción natural de vitamina D del cuerpo) se encuentra en sus niveles más bajos...".8

De acuerdo con este equipo de investigación internacional, la suplementación de vitamina D podría prevenir más de 3.25 millones de casos de gripe y resfriado anuales, tan solo en el Reino Unido.9

Otro dato que demuestra que la vitamina D es una estrategia más eficaz que la vacuna contra la gripe es el "Número de pacientes que es necesario tratar" (NNT, por sus siglas en inglés).

En general, una persona evitará la gripe por cada 33 personas que toman un suplemento de vitamina D (NNT = 33), mientras que 40 personas tienen que recibir la vacuna contra la gripe para prevenir un solo caso de gripe (NNT = 40).

Como punto de referencia, en las personas que tenían una severa deficiencia de vitamina D el NNT fue 4. En otras palabras, si tiene niveles deficientes de vitamina D, la suplementación con vitamina D es 10 veces más efectiva que la vacuna contra la gripe.

La optimización de los niveles de vitamina D podría ser su mejor defensa contra la influenza

En mi opinión, optimizar sus niveles de vitamina D es uno de las mejores formas de prevenir la gripe y estrategias óptimas de salud que se encuentran disponibles. Asimismo, su alimentación desempeña un rol importante, por supuesto, ya que establece las bases para una tener una buena función inmunológica.

Una alimentación con un alto contenido de azúcar, es una forma segura de disminuir la capacidad innata de su cuerpo para combatir infecciones de todo tipo, al afectar radicalmente el funcionamiento de su sistema inmunológico.

Sin embargo, no estoy de acuerdo en que la mejor solución sea fortificar con vitamina D una mayor cantidad de alimentos procesados, aunque me doy cuenta de que podría tener un impacto más generalizado entre las personas que continúan ignorando los efectos benéficos que proporciona la luz solar en general para la salud.

Considero que exponerse de forma prudente a los rayos del sol es la forma ideal para optimizar sus niveles de vitamina D. Tomar un suplemento de vitamina D3 solo es recomendable en los casos en los que simplemente no podría exponerse prudentemente a los rayos del sol en cantidades suficientes.

También, es importante señalar que, contrariamente a lo que reportan la mayoría de los principales medios de comunicación, incluyendo el informe NPR anterior, la mayoría de las personas no pueden optimizar sus niveles de vitamina D al recibir las 600 UI recomendadas de vitamina D, a través de alimentos fortificados. En realidad, la dosis que necesita depende de sus niveles actuales de vitamina D.

Si son muy bajos, podría necesitar entre 8,000 y 10,000 UI de vitamina D3 por día para alcanzar y mantener un nivel clínicamente relevante de 45 a 60 nanogramos por mililitro (ng/mL). La única manera de saber que tanta cantidad necesita, es al realizarse una prueba por lo menos una vez o dos veces por año.

Si ha tomado suplementos durante algún tiempo y sus niveles todavía se encuentran por debajo de 45 ng/mL, entonces sabe que tiene que aumentar su dosis aún más. Si utiliza un suplemento oral, también debe asegurarse de aumentar su consumo de vitamina K2 y magnesio, ya que estos nutrientes ayudan a optimizar los niveles de vitamina D.

Otros estudios que respaldan el vínculo entre la deficiencia de vitamina D y la influenza

En un estudio publicado en 2010,10 los investigadores estudiaron el efecto de la vitamina D sobre la incidencia de influenza estacional tipo A en niños que se encontraban en edad escolar. En el estudio aleatorio, a doble ciego y controlado con placebo participaron 430 niños, la mitad de los cuales recibió 1 200 UI de vitamina D3 por día, mientras que la otra mitad recibió un placebo.

En general, los niños del grupo de tratamiento tuvieron una probabilidad 42 % menor de padecer gripe. De acuerdo con los autores: "Este estudio sugiere que proporcionar suplementos de vitamina D3 durante el invierno podría reducir la incidencia de influenza tipo A, especialmente en subgrupos específicos de niños que se encuentran en edad escolar".

Otro estudio11 publicado ese mismo año concluyó que las células T que combaten las infecciones necesitan la ayuda de la vitamina D, con el fin de activarse. Este es otro mecanismo que ayuda a explicar por qué la vitamina D es tan eficaz contra las infecciones.

Cuando una célula T reconoce a los invasores externos, tales como las bacterias o virus, envía señales activadoras al gen del receptor de vitamina D (VDR, por sus siglas en inglés).

Entonces, el gen VDR comienza a producir una proteína que se une a la vitamina D en la célula T. Un efecto antagónico de esto es la producción de la proteína PLC-gamma1, que posteriormente permite que las células T combatan la infección. En ese momento, el investigador principal, Carsten Geisler dijo para Food Consumer:12

"Cuando una célula T es expuesta a un patógeno externo, envía un dispositivo de señalización o "antena", conocido como receptor de la vitamina D, con el que busca a la vitamina D. Esto significa que la célula T debe tener vitamina D o la activación de la célula se suspenderá. Si las células T no pueden encontrar suficiente cantidad de vitamina D en la sangre, ni siquiera se movilizarán".

De acuerdo con esto, no es de extrañar que las vacunas contra la gripe no funcionen. Las vacunas contra la gripe no hacen absolutamente nada para abordar el problema subyacente de la deficiencia de vitamina D, lo cual obstaculiza eficazmente que su sistema inmunológico funcione correctamente.

De hecho, las vacunas contra la gripe tienden a deteriorar su función inmunológica, y sus efectos secundarios podrían ser significativos.

Los estudios 'patron de oro ' ignorados por los principales medios de comunicación

El punto de referencia del análisis científico, la denominada Revisión de la Base de Datos Cochrane, también ha publicado varios informes entre 2006 y 2012, los cuales diezman la afirmación de que las vacunas contra la gripe son el método de prevención más eficaz que se encuentra disponible. En 2010, Cochrane publicó las siguientes impactantes conclusiones, las cuales fueron completamente ignoradas por los principales medios de comunicación:13

"Las vacunas contra la influenza tienen un moderado efecto en disminuir los síntomas de la gripe y los días de trabajo perdidos. No hay evidencia de que tengan algún impacto en las complicaciones de ello, tales como la neumonía o transmisión. ADVERTENCIA: Este análisis incluye 15 de los 36 ensayos financiados por la industria (cuatro de ellos no hicieron ninguna declaración sobre la fuente de financiamiento).
Una previa revisión sistemática de 274 estudios de vacunas contra la gripe publicados hasta 2007 encontró que los estudios financiados por la industria fueron publicados en las revistas más prestigiosas, y citados más en comparación con otros estudios, independientemente de su tamaño y calidad metodológica. Los estudios financiados con fondos públicos fueron significativamente menos propensos a reportar conclusiones favorables a las vacunas..."

Por lo tanto, a pesar de que 15 de los 36 estudios incluidos fueron influenciados por los intereses de la industria, aun así, no pudieron aportar evidencia que apoyara la afirmación convencional de que ¡las vacunas contra la gripe son el mejor y más eficaz método de prevención contra la gripe que se encuentra disponible!

Los análisis científicos muestran que la vacunación en niños y adultos mayores es ineficaz

La Base de Datos Cochrane ha publicado varios informes sobre la eficacia de las vacunas contra la gripe en los bebés y personas de edad avanzada--dos grupos que tienden a ser el objetivo más frecuente de la propaganda de las vacunas contra la gripe—los cuales han tenido resultados negativos. En el caso de los niños:

  1. Una revisión sistemática a gran escala14 de 51 estudios, publicados en Cochrane Database of Systematic Reviews en 2006, no encontró ninguna evidencia de que la vacuna contra la gripe fuera más eficaz que un placebo, en niños menores de dos años de edad. En los estudios participaron 260,000 niños, que tenían entre 6 a 23 meses de edad.
  2. De nuevo, en 2008, otra revisión de la Base de Datos Cochrane,15 concluyó que "hay poca evidencia disponible" de que la vacuna contra la gripe sea eficaz en el caso de los niños menores de 2 años de edad. Aún más inquietante es que los autores afirmaron que:
"Resultó sorprendente encontrar solo un estudio sobre la vacuna inactivada en niños menores de dos años, dadas las recomendaciones actuales de vacunar a niños sanos de seis meses de edad en los Estados Unidos y Canadá. Si lo recomendado es hacer la inmunización de los niños, como política de salud pública, es urgentemente necesario realizar estudios a gran escala que evalúen resultados importantes, y que comparen directamente los tipos de vacunas".
  1. En un análisis realizado en 2012,16 la Base de Datos Cochrane concluyó que "en niños de dos años de edad, las vacunas que vienen en la presentación de aerosol nasal a base de virus de influenza atenuado, fueron mejores para prevenir la enfermedad causada por el virus de influenza, en comparación con las vacunas inyectables a base de virus muertos.

Ninguno de estos tipos fue particularmente bueno para prevenir "enfermedades pseudo-gripales" causadas por otros tipos de virus. En los niños menores de dos años de edad, la eficacia de la vacuna inactivada fue similar al placebo".

La evidencia disponible, con respecto a la protección de las personas de edad avanzada, es igualmente abismal.

  1. En 2010, la Base de Datos Cochrane concluyó que:17 "La evidencia disponible es de mala calidad y no proporciona ninguna orientación con respecto a la seguridad, eficacia o efectividad de las vacunas contra la gripe en las personas de 65 años de edad o mayores".
  2. Además, la Base de Datos Cochrane analizó si vacunar a los encargados de los cuidados para la salud podría ayudar a proteger a los pacientes adultos mayores con los que trabajan. En conclusión, los autores manifestaron que:18 "[N]o hay pruebas de que vacunar a los encargados de cuidados para la salud prevenga la gripe en adultos mayores residentes en centros de cuidados a largo plazo".

La aplicación de vacunas contra la gripe anuales podría aumentar el riesgo de infecciones más graves

Otros estudios recientes han demostrado que, al parecer, con cada vacunación anual consecutiva contra la gripe, la protección proporcionada por la vacuna disminuye.19, 20 La investigación publicada en 2014 concluyó que la protección inducida por la vacuna contra la influenza fue mayor entre los que no habían recibido una vacuna contra la gripe en los cinco años anteriores.21 De igual manera, la vacuna contra la gripe podría aumentar su riesgo de contraer otras infecciones más graves causadas por la influenza.

  • Los datos muestran que las personas que recibieron la vacuna contra la gripe estacional en 2008 tuvieron el doble de riesgo de contraer la gripe H1N1 "gripe porcina", que los que no recibieron una vacuna contra la gripe.22
  • En comparación con los niños que no reciben una vacuna contra la gripe anual, los que recibieron vacunas contra la influenza tuvieron un riesgo tres veces mayor de hospitalización debido a la influenza.23

Además, la investigación muestra que las estatinas—que toman 1 de cada 4 adultos mayores de 45 años de edad en los Estados Unidos--podrían socavar la capacidad de su sistema inmunológico para responder a la vacuna contra la gripe.24,25,26 Si tomamos en consideración la tasa de baja eficacia de la vacuna contra la gripe en un año determinado, vacunarse mientras toma estatinas, podría muy bien ser un tema de discusión.

Asimismo, los análisis científicos independientes han concluido que la vacuna contra la influenza no parece prevenir enfermedades similares a la influenza relacionadas con otros tipos de virus responsables de aproximadamente el 80 % del total de las infecciones respiratorias o gastrointestinales, durante una temporada gripal dada.27,28

Otros alimentos y suplementos que encapsulan a los patógenos

Además de la vitamina D, hay otra serie de alimentos y suplementos que podrían ser beneficiosos para los resfriados y la gripe, entre los que se encuentran los siguientes:

Ajo: 29 El ajo tiene propiedades antivirales naturales, actividad antibiótica y antifúngica, y durante mucho tiempo ha sido aclamado por sus efectos que estimulan el sistema inmunológico.

La Base de Datos Cochrane, la cual ha demostrado en repetidas ocasiones que los estudios científicos que sustentan a las vacunas contra la gripe son dudosos--en el mejor de los casos--también ha revisado los estudios sobre alternativas, incluyendo al ajo. 30 

Desafortunadamente, este tipo de investigación es más difícil de conseguir, ya que no hay un incentivo económico que la impulse.

Sin embargo, en el estudio singular identificado por el grupo Cochrane, las personas que consumieron ajo diariamente, durante tres meses, tuvieron menos resfriados que las que tomaron un placebo, y cuando tuvieron un resfriado, el período de duración de la enfermedad fue más corto--un promedio de 4.5 días, en comparación con 5.5 días, en el caso del grupo de placebo.

Si bien, esto podría no parecer demasiado impresionante, ¡continúa siendo mejor que los resultados obtenidos por el medicamento contra la gripe, Tamiflu!

Zinc: Un análisis médico de la Base de Datos Cochrane sobre el zinc, encontró que cuando es tomado un día después de los primeros síntomas, el zinc podría disminuir el tiempo de duración de un resfriado, en aproximadamente 24 horas.

También, encontró que el zinc reduce en gran medida la gravedad de los síntomas.

No recomiendo tomar más de 50 mg al día, ni tomar zinc de forma diaria con fines preventivos, ya que fácilmente podría desarrollar un desequilibrio de cobre.

Vitamina C: Este es un antioxidante muy poderoso; utilice una forma natural como la acerola, que contiene micronutrientes asociados.

Podría tomar varios gramos cada hora (utilice la forma liposomal para que no se presenten heces sueltas), hasta que se sienta mejor. Nunca viajo sin una botella de nuestra vitamina C liposomal.

Un té hecho con una combinación de flor de saúco, aquilea, agrimonia eupatoria, tilo, hierbabuena y jengibre; es bebido caliente y a menudo sirve para combatir un resfriado o gripe. Provoca sudoración, que es útil para erradicar a los virus de su sistema.

Aceite de Orégano: Cuanto mayor sea la concentración de carvacrol, más eficaz será este recurso. El carvacrol es el agente antimicrobiano más activo que se encuentra en el aceite de orégano.

Los hongos medicinales, tales como el shiitake, reishi y Coriolus versiculor (o cola de pavo).

Propóleo: Es una resina de abeja y uno de los compuestos que tienen más amplio espectro antimicrobiano que existen en el mundo; además, el propóleo es la fuente más rica de ácido cafeico y apigenina, dos compuestos muy importantes que ayudan a la respuesta inmunológica.

El extracto de hoja de olivo es ampliamente conocido como un desarrollador atóxico del sistema inmunológico natural.

La vitamina D es importante para tener una salud óptima y prevenir enfermedades durante todo el año

En noticias relacionadas, los investigadores también se han enfocado en cómo la vitamina D podría ayudar a proteger contra las enfermedades relacionadas con el envejecimiento, tales como la enfermedad de Alzheimer. 31

La deficiencia de vitamina D se ha relacionado con enfermedades cardiacas, cáncer, diabetes, depresión, enfermedades autoinmunológicas y muchas otras enfermedades crónicas. Como fue señalado en una reciente publicación en Medicine Ortomolecular News:32 "La investigación sobre los beneficios que proporciona la vitamina D para la salud, continúa desarrollándose a un ritmo acelerado. En 2015, se publicaron 4,356 artículos que tenían a la vitamina D en el título o resumen, y en 2016, se publicaron 4,388...". Entre algunos de los estudios más impactantes se encuentran los que demuestran:

  • Beneficios para la salud de exponerse a los rayos del sol no relacionados con la producción de vitamina D. Un reciente análisis concluyó que entre los beneficios de exponerse a los rayos del sol se encuentran tasas más bajas de cáncer, enfermedades cardiacas, demencia, miopía, degeneración macular, diabetes y esclerosis múltiple. Yo creo que la mayoría de estos beneficios se deben a las longitudes de onda del infrarrojo cercano, medio y lejano.

De acuerdo con el autor: "El mensaje de evitar los rayos del sol debe cambiar a aceptar exponerse a los rayos del sol en cantidades suficientes, sin quemarse, para tener concentraciones [de vitamina D] de 30 ng/ml o mayores... y los beneficios generales de exponerse a los rayos ultravioleta van más allá de los relacionados con la vitamina D".

Además, si bien, exponerse a los rayos del sol de forma intermitente está relacionado con tener mayores tasas de cáncer de piel", el riesgo de este tipo de cáncer es mermado por tener un menor riesgo de un tipo de cáncer interno, por exponerse a los rayos del sol", escribió William Grant, Ph.D.

  • Beneficios de tener niveles más altos de vitamina D durante el embarazo. La investigación demuestra que los nacimientos prematuros disminuyen constantemente a medida que aumentan los niveles de vitamina D en las mujeres embarazadas. En un estudio, se encontró que elevar las concentraciones de vitamina D de 20 a 40 ng/mL disminuyó los nacimientos prematuros en un 59 %.
  • Menor riesgo de cáncer por tomar suplementos de vitamina D. Un análisis combinado mostró que las mujeres que tenían niveles más elevados de vitamina D tuvieron tasas de incidencia de cáncer mucho más bajas--de un 2 % en la tasa de incidencia de cáncer anual de 18 ng/mL a un 0.4 % de 63 ng/mL.

En general, mantener un nivel sérico de vitamina D de 45 a 60 ng/mL durante todo el año podría ser una de las maneras más sencillas y eficientes de protegerse contra las enfermedades crónicas e infecciones agudas.

Cuando se trata de resfriados estacionales y la influenza, realmente la tasa de protección que obtiene de la vitamina D es mayor que lo que obtendría de una vacuna contra la gripe, y tampoco tiene que preocuparse de los posibles efectos secundarios--que en el caso de la vacuna contra la gripe podría ser mucho peor que el problema original.

Si bien, podría ser algo inusual que ocurra una muerte o que la vacuna contra la gripe ocasione una incapacidad total, también sería inusual morir por causa de una gripe. Le recomiendo encarecidamente sopesar el riesgo de sufrir un efecto secundario debilitante relacionado con la vacuna contra la gripe con una mayor probabilidad de pasar una semana en la cama con gripe.

Recuerde que, en realidad, la mayoría de las muertes atribuidas a la gripe se deben a una neumonía bacteriana; y hoy en día, la neumonía bacteriana podría ser tratada eficazmente con una atención médica avanzada y terapias como respiradores y antibióticos parenterales.