📝HISTORIA EN BREVE

  • El ticagrelor, un medicamento anticoagulante muy exitoso, se aprobó a pesar de que los científicos de la FDA advirtieron que parecía menos seguro y eficaz que alternativas más asequibles y de mayor antigüedad, como el clopidogrel
  • El histórico ensayo PLATO que se utilizó para obtener la aprobación demostró que los pacientes de Estados Unidos obtenían peores resultados con el ticagrelor, pero los responsables de la FDA ignoraron esos resultados
  • Las investigaciones revelaron problemas graves en el ensayo, tales como registros de defunciones alterados, datos faltantes y un monitoreo inconsistente que benefició al ticagrelor
  • Los estudios de seguimiento sobre las plaquetas también se reportaron mal: resultados sin importancia se publicaron como significativos y algunos autores listados negaron haber participado
  • Conocer estas deficiencias le permitirá buscar alternativas que hayan demostrado dar resultados, así como reducir su riesgo personal de padecer enfermedades cardíacas a través de cambios en su estilo de vida y evitar depender de medicamentos promovidos con pruebas débiles y defectuosas

🩺Por el Dr. Mercola

El ticagrelor (Brilinta) se ha promocionado durante años como un avance revolucionario en el cuidado del corazón, lo que ha generado miles de millones en ventas y le ha otorgado un lugar destacado en las guías de tratamiento de todo el mundo. Se posicionó como una opción más segura y efectiva que los anticoagulantes más antiguos, y su reputación le dio a los médicos motivos suficientes para recetarlo ampliamente.

El problema es que la base que sustentaba este medicamento nunca fue sólida. Desde el principio, surgieron preguntas sobre la fiabilidad de los datos y la integridad de los ensayos. En lugar de recibir información verídica, los pacientes y los médicos compraron una narrativa de superioridad que no se ha sostenido ante un examen más minucioso.

Si a usted o a alguien cercano le han recetado este medicamento, debe saber que su reputación como tratamiento líder está construida sobre un terreno inestable. Cuando los fallos científicos condicionan los patrones de prescripción, los riesgos recaen sobre los pacientes. Por eso es importante examinar cómo este medicamento obtuvo la aprobación en primer lugar, qué revelaron las investigaciones posteriores y qué caminos más seguros existen en la actualidad.

Los científicos de la FDA advirtieron que el ticagrelor es menos seguro de lo anunciado

Una investigación profunda, publicada en la revista BMJ, reveló que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el exitoso anticoagulante ticagrelor a pesar de las objeciones de sus propios revisores médicos, quienes advirtieron que los datos del ensayo clínico no eran confiables.1 La aprobación dependió del ensayo PLATO, el estudio masivo que aseguró la aprobación mundial de ticagrelor, en el que participaron 18 624 pacientes en 43 países.

Aunque los resultados publicados afirmaron un descenso en las muertes cardiovasculares, los ataques cardíacos y los derrames cerebrales, los pacientes de Estados Unidos obtuvieron peores resultados con el ticagrelor que con el clopidogrel (Plavix). Esto generó dudas serias sobre si los beneficios promocionados por AstraZeneca, fabricante del ticagrelor, eran reales o inventados.

• Los pacientes de Estados Unidos tuvieron peores resultados: el análisis de la FDA reveló que los pacientes de ese país tuvieron un riesgo 27 % mayor de eventos cardiovasculares importantes cuando se les administró ticagrelor, justo lo opuesto a lo que se observó en Europa y otras regiones. AstraZeneca argumentó que las dosis altas de aspirina en Estados Unidos explican esta diferencia, pero los científicos de la FDA rechazaron esa explicación por considerarla insuficiente.

Esto es importante para usted porque si le recetaron ticagrelor en Estados Unidos, la misma población en la que el medicamento tuvo malos resultados, su riesgo de sufrir daños podría ser mayor de lo que su médico cree.

• El revisor principal de la FDA hizo sonar la alarma: el Dr. Thomas Marciniak, un funcionario médico de la FDA conocido por sus rigurosas revisiones, concluyó en un memorando de 47 páginas que el ticagrelor parecía inferior tanto en seguridad como en eficacia. Describió la presentación de AstraZeneca como "la peor en cuanto a la integridad de la presentación y al no brindar una respuesta completa y precisa del patrocinador a las solicitudes".

Su recomendación fue denegar la aprobación. A pesar de esto, los líderes de la FDA aprobaron el medicamento. Esto significa que la luz verde no surgió de un consenso entre científicos, sino de una intervención administrativa.

• El monitoreo de datos generó señales de alerta: otro detalle alarmante de la investigación fue que AstraZeneca monitoreó la mayoría de los sitios de prueba por sí misma, excepto en cuatro países donde las organizaciones independientes supervisaron el proceso. En esos cuatro países monitoreados de forma independiente, lo que incluye a Estados Unidos, el ticagrelor tuvo un peor desempeño que el clopidogrel.

Cuando el patrocinador supervisó la recopilación de datos, el ticagrelor pareció superior. Esta inconsistencia sugiere que la supervisión y el manejo de datos moldearon de forma directa los resultados informados, lo que debería preocuparle si confía en que los ensayos de referencia estándar o de "patrón oro" son siempre imparciales.

• Se alteraron los registros de defunción: la revista BMJ descubrió que los evaluadores, encargados de clasificar los resultados de los pacientes, añadieron 45 ataques cardíacos al grupo que tomó clopidogrel y ninguno al grupo que tomó ticagrelor. Además, entre las muertes controvertidas, las clasificaciones finales favorecieron de manera desproporcionada al ticagrelor.

Y hay algo más preocupante, la publicación The New England Journal of Medicine reportó 905 muertes, mientras que los registros internos de AstraZeneca registraron 983, lo que deja a decenas de personas sin contabilizar.2 Si nos basamos en las revistas médicas publicadas para reflejar la realidad, esta discrepancia demuestra cómo la manipulación de datos moldeó la imagen del medicamento.

• Mecanismo de daño vinculado al sangrado y eventos mal clasificados: el diseño del ensayo utilizó un criterio de valoración principal que combinó muerte por causas vasculares, ataque cardíaco o derrame cerebral. Esto significa que incluso cambios pequeños en la forma de clasificar los acontecimientos podrían inclinar la balanza.

Cuando las muertes o los ataques cardíacos se reclasificaron a favor del ticagrelor, surgió la apariencia de beneficio. Para usted, esto demuestra cómo las definiciones de resultados, no solo la biología, determinan si un medicamento se etiqueta como un “salvavidas” o una “apuesta arriesgada”.

Pero esto no se trata solo del ticagrelor sino del sistema en sí. Si un medicamento que genera miles de millones de dólares puede ser aprobado a pesar de las objeciones científicas, esto demuestra lo importante que es hacer preguntas, buscar alternativas y exigir transparencia en la forma en que se reportan los datos médicos. Empoderarse con este conocimiento significa que no dependerá a ciegas de medicamentos que se aprobaron de manera apresurada a través de un proceso defectuoso.

Estudios fundamentales sobre plaquetas estuvieron plagados de errores

La investigación original del BMJ expuso graves problemas de integridad de los datos en el ensayo PLATO, lo que generó dudas sobre si el medicamento en verdad ofrece una ventaja frente a otras alternativas más económicas.3 Ahora, con versiones genéricas a punto de llegar al mercado, una nueva investigación publicada en el BMJ fue más allá y analizó dos estudios sobre plaquetas, de menor escala, que AstraZeneca usó para defender la eficacia del ticagrelor en el síndrome coronario agudo: los estudios ONSET/OFFSET y RESPOND. 4

• Los estudios se informaron de manera inexacta, lo que arrojó serias dudas sobre las afirmaciones de AstraZeneca: estos ensayos fueron fundamentales para convencer a los reguladores y a los médicos de que el ticagrelor funciona mejor, pero los resultados del criterio de valoración principal se expresaron mal en la revista Circulation, una importante revista de cardiología.5,6 Esto significa que la base misma que se utiliza para justificar la “superioridad” del medicamento sobre opciones más económicas se construyó sobre fallas.

• Los participantes enfrentaron demandas extremas e inusuales: a los pacientes en estos estudios de plaquetas, que tenían enfermedad arterial coronaria estable, se les pidió que donaran grandes cantidades de sangre, hasta 604 mililitros en todas las visitas, lo que es más que una unidad completa donada en un banco de sangre. Por lo general, los estudios de plaquetas implican solo una o dos extracciones de sangre, pero el de AstraZeneca requirió seis en un solo período de ocho horas.

Como admitió un investigador del ensayo, solo los participantes más comprometidos pudieron soportar esa carga. Esta configuración inusual plantea dudas sobre si los datos reflejaban a pacientes típicos o solo a aquellos dispuestos a someterse a procedimientos intensivos, lo que afecta de forma directa la aplicabilidad de los resultados a la vida real.

• Las lagunas de datos y los registros faltantes debilitaron la credibilidad: la investigación del BMJ descubrió que faltaban más de 60 lecturas de plaquetas en los conjuntos de datos enviados a la FDA. Peor aún, algunos de los resultados excluidos mostraron una actividad plaquetaria mucho más alta, lo que sugiere que el ticagrelor no inhibió la coagulación tan bien como se había anunciado.

Incluyeron lecturas inverosímiles, como un aumento de la actividad plaquetaria tras el tratamiento, en los análisis finales. Sin embargo, en lugar de marcarlas, las ocultaron mediante "ajustes de datos" no publicados. Si confió en que esos resultados publicados reflejaban la realidad, las pruebas demuestran que se manipuló la información fundamental o que se omitió.

• Se tergiversó la autoría: varias personas que aparecieron como autoras del estudio luego negaron su participación, mientras que otras que reclutaron pacientes quedaron excluidas. Por ejemplo, Tonny Nielsen, identificado como investigador y autor de Dinamarca, declaró sin rodeos: "No participé en el estudio RESPOND". Por el contrario, un médico de Baltimore que inscribió a 12 pacientes no recibió crédito alguno.

Incluso los métodos del estudio introdujeron sesgos

La agregación plaquetaria, la prueba de laboratorio que se usa para medir la coagulación, es muy sensible al tiempo y a la técnica. Los expertos afirmaron al BMJ que es mejor realizar estas pruebas en un solo sitio para garantizar la consistencia, pero AstraZeneca las distribuyó en 10 sitios en varios países.7

La investigación no pudo confirmar si todo el personal recibió la capacitación adecuada, lo que aumentó la posibilidad de obtener resultados inconsistentes. Esto es importante para su seguridad porque si la función plaquetaria no se midió bien, las afirmaciones sobre la eficacia del ticagrelor pierden validez.

• Los trucos estadísticos distorsionaron los resultados: el estudio RESPOND arrojó resultados sin relevancia estadística, lo que indica que el ticagrelor no demostró ser superior al clopidogrel de forma consistente. Sin embargo, al cambiar la definición del criterio de valoración principal, el artículo publicado lo reportó como significativo. Ese único cambio convirtió al ticagrelor en el "ganador". Si alguna vez le dijeron que este medicamento tenía ventajas claras, la verdad es que esas ventajas se fabricaron al reescribir las reglas del análisis.

• Lo que esto implica en sus decisiones de salud: Victor Serebruany, un farmacólogo de Johns Hopkins y uno de los primeros críticos del ticagrelor, lo resumió sin rodeos:

"Si los médicos hubieran sabido lo que sucedió en estos ensayos, nunca habrían comenzado a usar ticagrelor".8

Esto significa que fue un error depositar esa confianza en la ciencia del ticagrelor y que ignoraron otros medicamentos como el clopidogrel debido a evidencias erróneas. Con este conocimiento, puede hacer preguntas más precisas sobre si los medicamentos que le ofrecen están respaldados por ciencia sólida o por datos manipulados.

Cómo protegerse de los medicamentos que no debieron aprobarse

La verdad sobre el proceso de aprobación del ticagrelor es inquietante. Cuando se aprueba un medicamento a pesar de que existen dudas sobre su seguridad y eficacia, los pacientes quedan vulnerables. Pero sus manos no están atadas. Su salud depende de tomar medidas activas para comprender los riesgos, elegir opciones más seguras y evitar volverse dependiente de tratamientos basados en evidencias débiles o manipuladas.

Si le recetaron un medicamento anticoagulante después de un procedimiento cardíaco, o si está cuidando a un ser querido en esa situación, estos pasos le ayudarán a seguir un camino claro.

1. Cuestione la solidez de la evidencia: antes de tomar cualquier medicamento, investigue si los estudios que lo respaldan tuvieron problemas con la precisión de los datos, información faltante o resultados contradictorios. En este caso, los estudios del ticagrelor estuvieron llenos de errores e informes erróneos. Cuando se pregunta “¿cuál es la evidencia real?” se prepara para tomar mejores decisiones.

2. Aborde la causa fundamental para reducir su riesgo: los medicamentos anticoagulantes se prescriben para tratar enfermedades cardíacas que surgen a raíz del estilo de vida. Si reduce su riesgo a través de la alimentación, la actividad física y una menor exposición a sustancias tóxicas, dependerá menos de los medicamentos desde el principio.

Evite consumir aceites vegetales y alimentos ultraprocesados, aumente su consumo de alimentos enteros que sean fuente de carbohidratos y desarrolle su fuerza mediante caminatas diarias y un entrenamiento de resistencia regular. Esto mejora la circulación y reduce el riesgo de coágulos de forma natural.

3. Monitoree su progreso con los marcadores adecuados: en lugar de confiar en medidas obsoletas como el colesterol total, concéntrese en exámenes de salud que reflejen su salud metabólica real. Haga un seguimiento de su puntaje HOMA-IR para rastrear la resistencia a la insulina, controlar la glucosa en ayunas y vigilar su relación triglicéridos/HDL.

También puede utilizar un medidor de presión arterial en casa para identificar si hay mejoras en la circulación. Considere estas cifras como puntos de control: cada mejora es una prueba de que sus decisiones diarias lo están llevando en la dirección correcta y lo alejan de la dependencia a medicamentos riesgosos.

4. Manténgase informado y sea proactivo sobre la seguridad de los medicamentos: no asuma que solo porque la FDA aprobó un medicamento, este es la mejor opción. El ticagrelor demuestra que las aprobaciones a menudo ignoran fallas graves. Consulte varias investigaciones, siga las actualizaciones de investigadores independientes y pregúntese si los beneficios superan los riesgos. El conocimiento le da el control a usted, no al sistema.

Al seguir estas recomendaciones, recupera el control que perdió cuando se introdujeron medicamentos defectuosos en el sistema. Su salud ya no dependerá de lo que produce ganancias y se centrará en lo que de verdad funcione para su cuerpo.

Preguntas frecuentes sobre el medicamento anticoagulante ticagrelor

P: ¿Qué es el ticagrelor y por qué se prescribe?

R: El ticagrelor, que se comercializa como Brilinta, es un medicamento anticoagulante que se receta a pacientes con síndrome coronario agudo, que incluye ataques cardíacos y dolor torácico inestable. Se comercializó como una opción superior al clopidogrel, que es un medicamento más asequible y de mayor antigüedad, con base en datos de ensayos clínicos que ahora están bajo un escrutinio severo.

P: ¿Por qué los expertos cuestionan la aprobación del ticagrelor?

R: Los propios revisores médicos de la FDA advirtieron que el ticagrelor funcionó peor que el clopidogrel en pacientes de Estados Unidos y señalaron problemas de calidad de los datos en el ensayo PLATO. A pesar de las advertencias, los líderes de la FDA aprobaron el medicamento. Investigaciones posteriores identificaron que faltaban datos, que se habían alterado los registros de defunción y que hubo inconsistencias que favorecieron al ticagrelor.

P: ¿Qué problemas se descubrieron en los estudios de seguimiento?

R: Una investigación del BMJ de 2025 reveló que varios estudios fundamentales sobre la función plaquetaria, que se utilizaron para respaldar la aprobación del ticagrelor, reportaron datos erróneos. Los resultados no significativos se publicaron como significativos, faltaron más de 60 resultados de pruebas de plaquetas en los conjuntos de datos de la FDA y algunos autores del estudio negaron su participación. Estos defectos plantean dudas serias sobre si el ticagrelor en verdad es beneficioso.

P: ¿Cómo me afecta esto si me recetaron ticagrelor?

R: Si está tomando ticagrelor, debe saber que sus supuestas ventajas no están respaldadas por una ciencia consistente o confiable. Los pacientes de Estados Unidos, la población donde el medicamento fue más promocionado, en realidad experimentaron peores resultados, entre ellos, mayores riesgos de sufrir eventos cardíacos.

P: ¿Qué medidas puedo tomar para protegerme?

R: Puede reducir su dependencia a medicamentos defectuosos si pregunta por alternativas más seguras y probadas, cuestiona la calidad de la evidencia antes de comenzar con nuevas recetas, reduce su riesgo cardiovascular mediante la alimentación y el estilo de vida, monitorea su progreso con herramientas de salud sencillas y se mantiene informado sobre las investigaciones de seguridad de los medicamentos. Estos pasos le ayudarán a mantener las decisiones sobre su salud en sus propias manos y no en las de las compañías farmacéuticas.