📝 HISTORIA EN BREVE

  • Alrededor de 1 de cada 3 adolescentes en Estados Unidos, más de 8 millones, tienen prediabetes, lo que los pone en riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardíacas y derrame cerebral más adelante en la vida
  • La prediabetes suele ser silenciosa, y muchos adolescentes no presentan síntomas, lo que significa que el daño grave comienza mucho antes de que se diagnostique la enfermedad
  • El riesgo es mayor en adolescentes con sobrepeso, que consumen alimentos ultraprocesados o que tienen un estilo de vida sedentario, pero los cambios en el estilo de vida reducen sus probabilidades de desarrollar diabetes
  • Cuando la prediabetes progresa, daña los vasos sanguíneos, interrumpe la producción de energía dentro de las células y sobrecarga el páncreas hasta que ya no puede controlar el nivel de azúcar en la sangre
  • Los padres desempeñan un papel fundamental para prevenir la prediabetes al fomentar una alimentación más sana, actividad física diaria, exposición regular a los rayos del sol y controlar los niveles de glucosa en la sangre antes de que se desarrolle la diabetes tipo 2

🩺 Por el Dr. Mercola

La prediabetes es una afección silenciosa que se desarrolla cuando el nivel de azúcar en la sangre es más alto de lo normal, pero aún no tan alto como para ser diagnosticado con diabetes. En los adolescentes, a menudo pasa desapercibido porque no muestra señales de advertencia. Algunos jóvenes pueden sentirse más cansados de lo normal, tener sed con frecuencia, ir al baño más a menudo o incluso notar cambios en la visión, mientras que otros no sienten nada.

Por esa razón es tan peligrosa ya que cuando progresa a diabetes tipo 2, el daño al cuerpo ya ha comenzado. Esta etapa de mal control del nivel de azúcar en la sangre no se trata solo del riesgo de diabetes. También aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades cardíacas, derrame cerebral y otros problemas crónicos que reducen los años de vida saludable de una persona joven.

Los expertos lo describen como una señal de advertencia que indica que el sistema energético del cuerpo está bajo presión. El hecho de que esto ocurra con mayor frecuencia en adolescentes refleja una crisis metabólica más amplia que ahora afecta tanto a adolescentes como a adultos. Reconocer que estos cambios se manifiestan tan temprano en la vida es lo que hace que los nuevos datos sean tan importantes.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han revelado cuántos adolescentes viven con prediabetes y la rapidez con la que crece el problema. Esa evidencia nos da una idea más clara de lo que ocurre dentro de los cuerpos de los adolescentes y de por qué se necesitan cambios urgentes para proteger la salud.

Los datos de los CDC revelan una nueva realidad para la prediabetes en adolescentes

Con ayuda de datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), los investigadores analizaron el estado de salud de adolescentes de 12 a 17 años.1 Definieron la prediabetes como glucosa en ayunas entre 100 y 125 miligramos por decilitro o una A1c, un análisis de sangre que muestra el promedio de azúcar en la sangre durante los últimos tres meses, entre 5.7 % y 6.4 %. Su objetivo fue estimar cuántos adolescentes en Estados Unidos viven con esta afección.

• El estudio reveló lo extendida que se ha vuelto la prediabetes en adolescentes: en 2023, el 32.7 % de los adolescentes, alrededor de 8.4 millones de jóvenes, vivían con prediabetes. Eso significa que casi 1 de cada 3 adolescentes en Estados Unidos ya muestra signos tempranos de disfunción metabólica. Estas cifras se basan en una muestra representativa a nivel nacional, lo que las convierte en una imagen fiable de la población en general.

• Esta crisis sanitaria no se limita a un solo grupo: factores de riesgo como el sobrepeso, tener un padre o hermano con diabetes tipo 2 y no realizar actividad física tuvieron una relación significativa con la prediabetes.2 En otras palabras, si tiene antecedentes familiares o lleva un estilo de vida sedentario, sus posibilidades de desarrollar prediabetes en la adolescencia son más elevadas.

• La tasa de prediabetes está en aumento: cuando los investigadores ajustaron datos antiguos con sus métodos actualizados, descubrieron que, entre 2005 y 2016, la prevalencia de prediabetes en adolescentes habría sido del 28 %. Hoy, esa cifra ha aumentado hasta casi el 33 %, lo que demuestra un rápido incremento en solo unos años. Ese cambio representa a millones de adolescentes adicionales que ahora entran en la edad adulta con un control de glucosa deficiente.

• Los adolescentes con prediabetes ya están en riesgo de desarrollar una enfermedad grave: los CDC calificaron esta condición como una “señal de alerta” porque indica una probabilidad mucho mayor de progresar a diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y derrames cerebrales. Para padres y jóvenes, eso significa que ignorar estas señales tempranas sienta las bases para problemas de salud de por vida.

Alrededor del 2.5 % de los adolescentes presentaron tanto niveles anormales de glucosa en ayunas como lecturas anormales de A1c, que es un indicador más fuerte de disfunción metabólica. Para estos adolescentes, el riesgo de una progresión acelerada a la diabetes tipo 2 es alto. El Dr. Christopher Holliday, de los CDC, dijo para ABC News que, “la diabetes tipo 2 supone una amenaza significativa para la salud de los jóvenes”, haciendo hincapié en la importancia de intervenir ahora.3

Las decisiones que toma hoy sobre su estilo de vida determinan si la prediabetes se convertirá en diabetes

Tener sobrepeso, consumir alimentos ultraprocesados y no mantenerse activo aumenta el riesgo de prediabetes. Esto le ofrece una ventaja práctica: al animar a su adolescente a moverse más, comer alimentos enteros y evitar la comida chatarra, reduce de forma drástica sus posibilidades de desarrollar diabetes. El Dr. Christopher indicó que, “cambios sencillos en el estilo de vida, como una alimentación saludable y mantenerse activo, pueden marcar una gran diferencia en la prevención o el retraso de la diabetes tipo 2”.4

• Los mecanismos biológicos explican por qué la prediabetes progresa a la enfermedad: los niveles elevados de glucosa dañan el revestimiento de los vasos sanguíneos, aumentan el estrés oxidativo y sobrecargan el páncreas, que lucha por producir más insulina. Con el tiempo, esto disminuye la habilidad del cuerpo para controlar el azúcar en la sangre, lo que a la larga conduce a la diabetes tipo 2. Una vez que se cruza ese umbral, el riesgo de daño nervioso, enfermedad renal, enfermedad cardíaca y pérdida de visión aumenta de forma significativa.

• La prediabetes altera el sistema energético del cuerpo a través de una disfunción mitocondrial: las mitocondrias son las pequeñas fuentes de energía dentro de las células que convierten la glucosa en energía utilizable.

En la prediabetes, la resistencia a la insulina evita que la glucosa entre en las células de forma eficiente, y cuando las mitocondrias ya están dañadas, este proceso se deteriora aún más. En lugar de alimentar las células, el azúcar se acumula en el torrente sanguíneo, lo que deja a su cuerpo sobrecargado y hambriento al mismo tiempo.

Este desajuste agota la energía de su adolescente, reduce su motivación y lo atrapa en un ciclo de fatiga y mala salud metabólica que empeora sin una intervención. Cuando las mitocondrias fallan, en especial en tejidos como el páncreas, el hígado y las células grasas, el riesgo de progresar de prediabetes a diabetes se dispara porque las células productoras de insulina dejan de funcionar de forma adecuada.

• La magnitud del problema está transformando el panorama de la salud: los CDC informaron que los diagnósticos de diabetes en adultos, que habían disminuido durante más de una década, ya no están bajando. En 2023, alrededor de 1.5 millones de adultos recibieron un diagnóstico nuevo de diabetes. 5 Esta tendencia sugiere que los adolescentes con prediabetes de hoy son los pacientes de diabetes del mañana, lo que añade más presión a las familias, las comunidades y los sistemas de atención médica.

• La investigación destaca la urgencia de actuar ahora: para su adolescente, esto significa comprender que sus elecciones diarias, lo que come, cuánto se mueve y cómo maneja el estrés, tienen un impacto directo en si previene o revierte la prediabetes o si se desarrolla diabetes. La clave está en plantear el reto como un juego que se puede ganar: controlar el progreso, fijar objetivos y celebrar las pequeñas victorias, porque cada paso que da para alejarse de los alimentos ultraprocesados y la inactividad es un paso hacia la recuperación de la energía y la salud.

Pasos sencillos para ayudar a su adolescente a revertir la prediabetes

Para cualquier padre, saber que 1 de cada 3 adolescentes tiene prediabetes es preocupante. Pero esto no es un callejón sin salida, es una señal de advertencia. La prediabetes significa que las células de su hijo no producen energía como deberían, y eso provoca que el nivel de azúcar en la sangre sea más alto de lo normal.

La buena noticia es que puede ayudarle a revertirlo antes de que se convierta en algo mucho más grave. Estos son algunos cambios prácticos que puede comenzar a implementar en casa para apoyar la salud de su adolescente de maneras que de verdad notará: más energía, mayor concentración y mejor estado de ánimo.

1. Eliminar los aceites vegetales y los bocadillos procesados de su alimentación: el primer paso es evaluar los alimentos que consumen la mayoría de los adolescentes: papas fritas, bocadillos envasados y comidas de restaurantes. Casi todos estos alimentos contienen aceites vegetales como el de canola, soya y girasol. Estos aceites contienen una gran cantidad de ácido linoleico (AL) que daña sus mitocondrias, lo que promueve los problemas de azúcar en la sangre.

Sustitúyalos por alimentos preparados en casa con mantequilla, ghee o sebo. Para los bocadillos, fomente opciones de alimentos enteros como fruta o queso de vacas alimentadas con pastura. Piense en esto como reiniciar el “software energético” de su adolescente para que su cuerpo vuelva a funcionar de forma óptima.

2. Reintroducir los carbohidratos de forma adecuada: los adolescentes necesitan carbohidratos para obtener energía, en especial para el crecimiento de sus cuerpos, los días escolares ajetreados y los deportes. El problema no son los carbohidratos, sino el tipo que consume. Si su adolescente tiene problemas intestinales, comience con alimentos fáciles de digerir como arroz blanco y fruta.

Una vez que mejore su digestión, agregue poco a poco vegetales de raíz, frijoles y granos enteros. Los carbohidratos alimentan el cerebro y los músculos, por lo que la cantidad adecuada les ayuda a concentrarse en clase, rendir mejor en los deportes y mantenerse de buen humor en lugar de sufrir un bajón de energía.

3. Reducir la exposición a toxinas: su hijo se expone todos los días a plásticos, productos de cuidado personal y Wi-Fi ininterrumpido. Estos factores de estrés afectan la habilidad del cuerpo para producir energía. Los cambios pequeños suman: cambiar a botellas de agua de vidrio o acero inoxidable, evitar calentar comida en recipientes de plástico en el microondas y animarlos a que guarden el teléfono fuera del bolsillo y lejos de la cama por la noche.

Si a su adolescente le gustan los retos, presénteselo como un experimento de “bajo consumo de plástico” o “sueño sin teléfono”; será más probable que lo cumpla si lo percibe como una meta en lugar de una regla.

4. Incorporar luz solar para obtener energía natural: la luz solar hace mucho más que mejorar los niveles de vitamina D. Estimula la producción de melatonina dentro de las mitocondrias, lo que favorece la producción de energía. Fomente la exposición al sol todos los días: pasear al perro, ir en bicicleta a casa de un amigo o sentarse al aire libre después de la escuela.

Si su familia ha consumido muchos aceites vegetales en el pasado, reduzca su consumo durante al menos seis meses antes de exponerse al sol del mediodía durante períodos prolongados, ya que esos aceites aumentan el riesgo de quemaduras solares. Con el tiempo, la exposición diaria a la luz solar ayuda a mejorar el sueño, el estado de ánimo y la regulación energética en los adolescentes.

5. Utilice la prueba HOMA-IR como herramienta de seguimiento: una de las mejores formas de motivar a su adolescente es hacer visible el progreso. Detectar la resistencia a la insulina de forma temprana es esencial, ya que es una señal de advertencia para la salud metabólica que a menudo precede a la diabetes tipo 2.

La prueba HOMA-IR (Homeostatic Model Assessment of Insulin Resistance) es una valiosa herramienta de diagnóstico que ayuda a evaluar la resistencia a la insulina a través de un simple análisis de sangre, lo que ayuda a detectar a tiempo el problema y hacer los cambios necesarios en el estilo de vida.

La crearon en 1985, y calcula la relación entre los niveles de insulina y glucosa en ayunas para evaluar la efectividad con la que el cuerpo utiliza la insulina. A diferencia de otras pruebas más complejas, la HOMA-IR requiere solo una muestra de sangre en ayunas, lo que la hace práctica y accesible. La fórmula de la HOMA-IR es la siguiente:

HOMA-IR = (glucosa en ayunas x insulina en ayunas) / 405, en donde

• La glucosa en ayunas se mide en mg/dl

• La insulina en ayunas se mide en μIU/ml (microunidades internacionales por mililitro)

• 405 es una constante que normaliza los valores

Pero, si utiliza mmol/l para la glucosa en lugar de mg/dl, la fórmula cambia un poco:

HOMA-IR = (glucosa en ayunas x insulina en ayunas) / 22.5, en donde

• La glucosa en ayunas se mide en mmol/l

• La insulina en ayunas se mide en μIU/ml

• La constante de normalización para esta unidad de medida es 22.5

Cualquier valor menor a 1.0 se considera una puntuación HOMA-IR saludable. Si está por encima de ese nivel, se le considera resistencia a la insulina. Mientras más elevados sean sus valores, mayor será la resistencia a la insulina. Por el contrario, cuanto menor sea la puntuación HOMA-IR, tendrá menor resistencia a la insulina, siempre y cuando no tenga diabetes tipo 1 que no produce insulina.

Por interesante que parezca, mi puntuación en la escala HOMA-IR es de tan solo 0.2. Esto es un testimonio de la mayor efectividad de mi cuerpo para quemar combustible, lo cual resulta de una mayor disponibilidad de glucosa. Incorporar más carbohidratos a mi alimentación le brindó a mis células la energía necesaria para funcionar de manera más efectiva.

Esta mejora en la función de mis células también optimizó mi salud metabólica, lo que demuestra que hacer ciertos ajustes en la alimentación mejora la sensibilidad a la insulina y el rendimiento metabólico.

Preguntas frecuentes sobre la prediabetes en adolescentes

P: ¿Qué significa si mi adolescente tiene prediabetes?

R: La prediabetes es cuando los niveles de azúcar de su adolescente son más elevados de lo que deberían, pero aún no está dentro del rango de la diabetes tipo 2. Es una señal de alerta de que su cuerpo tiene dificultades para controlar el azúcar y, sin cambios, a menudo conduce a la diabetes, enfermedades cardíacas o derrame cerebral.

P: ¿Con qué frecuencia se presenta la prediabetes en adolescentes?

R: Según los CDC, alrededor de 1 de cada 3 adolescentes en Estados Unidos, casi 8.4 millones de adolescentes, viven ahora con prediabetes. Esta cifra ha aumentado de forma drástica en los últimos años, lo que demuestra que el problema está empeorando, no mejorando.

P: ¿Cuáles son los factores de riesgo principales para la prediabetes en adolescentes?

R: El sobrepeso, una alimentación rica en alimentos ultraprocesados, la falta de actividad física y los antecedentes familiares de diabetes aumentan las probabilidades de desarrollar prediabetes.

P: ¿Qué ocurre dentro del cuerpo durante la prediabetes?

R: En la prediabetes, la resistencia a la insulina evita que la glucosa entre en las células de manera eficiente. Esto sobrecarga el torrente sanguíneo con azúcar, daña los vasos sanguíneos y desgasta el páncreas. Con el tiempo, el cuerpo pierde la habilidad de controlar el azúcar en la sangre, lo que conduce a la diabetes y otros problemas de salud.

P: ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos adolescentes a revertir la prediabetes?

R: Pueden apoyar a sus adolescentes al eliminar los aceites vegetales y los bocadillos procesados de su alimentación, ofrecer fuentes de carbohidratos saludables como la fruta, reducir la exposición a toxinas, fomentar la exposición diaria a la luz solar y monitorear el progreso con herramientas como la prueba HOMA-IR. Los cambios pequeños y constantes restauran la energía, mejoran el estado de ánimo y reducen el riesgo de diabetes.