📝HISTORIA EN BREVE
- En los Estados Unidos, las tasas de enfermedades crónicas infantiles como la obesidad, la diabetes, el asma, la ansiedad y la depresión están por los cielos, casi uno de cada cinco niños tiene obesidad y uno de cada siete adolescentes sufre algún trastorno mental
- El 13 de febrero de 2025, el presidente Trump firmó la Orden Ejecutiva 14212 que establece la comisión Make America Healthy Again (MAHA), que dirige el secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr., y que tiene como objetivo abordar los problemas de salud infantil
- La comisión identificó cuatro factores principales que están detrás de las enfermedades crónicas infantiles: mala alimentación, exposición a sustancias químicas tóxicas, falta de actividad física junto con el estrés crónico y la prescripción excesiva de medicamentos innecesarios
- La estrategia de la comisión se basa en cuatro pilares: impulsar la investigación, hacer ajustes en los incentivos y los sistemas, crear conciencia pública y fomentar la colaboración del sector privado, lo que forma un plan integral para revertir esta crisis de salud
- Algunas reformas clave incluyen normas de seguridad alimentaria más estrictas, estándares actualizados de nutrición infantil, mayor transparencia en la atención médica, más atención a la salud mental y asociaciones que ponen los alimentos reales y la prevención como la base de la vida de los niños
🩺Por el Dr. Mercola
Las enfermedades crónicas ya no son un problema exclusivo de los adultos. La obesidad, la diabetes tipo 2, el asma, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la ansiedad y la depresión son enfermedades crónicas que ahora afectan a los niños en niveles nunca antes vistos.1 Por ejemplo, casi uno de cada cinco niños y adolescentes tiene obesidad,2 más de uno de cada 10 tiene TDAH,3 y encuestas recientes demuestran que cerca de uno de cada siete adolescentes presenta síntomas de trastorno mental.4
Este incremento va de la mano con los cambios en la alimentación y el estilo de vida moderno. Para enfrentar el problema, el 13 de febrero de 2025, el presidente Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14212 que se titula: “Establishing the President’s Make America Healthy Again Commission”. El secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr. dirige esta comisión.5,6
El presidente encargó a la comisión que realizara una evaluación y una estrategia para ayudar a que los niños recuperen su salud, que llamó: Make Our Children Healthy Again Assessment y Make Our Children Healthy Again Strategy. Hace poco, publicó un informe integral para el presidente Trump, que ofrece más de 120 recomendaciones para ayudar al gobierno federal a actualizar su respuesta a la crisis de enfermedades crónicas infantiles, lo que pone fin a las prácticas dañinas o poco efectivas, y propone soluciones para revertir esta tendencia.7
Los cuatro factores principales detrás de las enfermedades crónicas infantiles
La comisión MAHA identificó cuatro factores clave que explican las crecientes tasas de enfermedades crónicas infantiles. Se trata de factores mensurables que afectan a casi todos los hogares y representan áreas en las que se puede lograr un progreso importante si se abordan de manera directa:8
• Mala alimentación: en la actualidad, más del 60 % de las calorías que consumen los niños provienen de alimentos ultraprocesados, que están diseñados para ser estables y económicos, pero que suelen carecer de los nutrientes que se requieren para un crecimiento óptimo y una buena salud a largo plazo. Esto significa que la principal fuente de energía de los niños causa más daños que beneficios.
• Exposición a sustancias químicas: los niños se exponen a una serie de sustancias químicas sintéticas que se encuentran en productos, alimentos y entornos cotidianos. Algunas de estas sustancias se relacionan con problemas de desarrollo y enfermedades crónicas.
Las normas que regulan estas sustancias suelen hacerlo de forma individual, el problema es que los niños enfrentan combinaciones que podrían interactuar de formas dañinas. La comisión solicitó que se realice una evaluación continua de estas exposiciones y se establezca un marco más sólido para proteger la salud de estas amenazas químicas.
• Falta de actividad física y estrés crónico: en los Estados Unidos, los niños pasan más horas detrás de una pantalla, duermen menos y hacen menos actividades físicas que las generaciones pasadas. Este cambio no solo ha contribuido a las enfermedades físicas, sino también a los crecientes problemas de salud mental.
El estrés crónico, los problemas de sueño y la falta de movimiento incrementan el riesgo de enfermedades como obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares, además de promover la ansiedad y la depresión, tanto en niños como en adultos. Estas tendencias reflejan un entorno cultural en el que ya no se promueve la actividad diaria y la recuperación que los niños necesitan para mantenerse sanos.
• Uso excesivo de medicamentos: la comisión menciona un incremento preocupante en las prescripciones para niños. Los medicamentos son la primera línea de tratamiento para trastornos de conducta y los problemas de salud mental, esto a pesar de todas las preocupaciones sobre su seguridad y efectividad a largo plazo.
En muchos casos, hay conflictos de intereses en la investigación, la regulación y la práctica clínica, que impulsan el uso de este tipo de tratamientos poco efectivos. Como resultado, tenemos una generación de niños que se exponen a intervenciones farmacéuticas que no siempre sirven a sus mejores intereses e incluso podrían incrementar sus riesgos a largo plazo.
La comisión identificó estos factores, y ese fue el primer paso para establecer qué debería hacerse al respecto. En lugar de proponer soluciones a corto plazo, hizo un llamado para realizar esfuerzos coordinados que estén a la altura de la gravedad de la crisis. La estrategia se basa en cuatro pilares: impulsar la investigación, hacer ajustes en los incentivos y los sistemas, crear conciencia pública y fomentar la colaboración del sector privado. Juntos, forman un plan integral que protegerá la salud de los niños.
Investigaciones sólidas con resultados precisos
La comisión MAHA enfatizó que para acabar con las enfermedades crónicas infantiles se requieren bases científicas más sólidas. Para establecer estas bases, se solicitó a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y a las agencias asociadas realizar investigaciones sólidas que no solo ofrezcan resultados limitados, sino que proporcionen conocimientos integrales que sirvan como guía para la prevención y la atención. El plan de la comisión cuenta con iniciativas para mejorar la calidad, la coordinación y la relevancia de la investigación para los entornos de salud de los niños.9
• Una iniciativa que unifica las fuentes de datos: los NIH consolidarán los proyectos bajo un enfoque de salud que integra nutrición, estrés, entorno y estilo de vida.
Para lograrlo, se utilizará la Real World Data Platform (RWDP), que es un sistema seguro que combina datos de reclamos, registros médicos electrónicos e información de dispositivos portátiles. Una vez que se unifiquen las fuentes, los investigadores podrán rastrear las causas y la progresión de las enfermedades con mayor precisión y, al mismo tiempo, proteger la privacidad.
• Los modelos relevantes para los humanos remplazan los métodos de prueba obsoletos: los métodos de nuevo enfoque (NAM), como los organoides, las simulaciones computacionales y la integración avanzada de datos, reducirán la dependencia a las pruebas con animales y brindarán conocimientos más tempranos y precisos sobre los procesos de enfermedades crónicas. Los NIH, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) se comprometieron a utilizar estos modelos con el fin de mejorar las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.
• Investigaciones sobre el autismo y las lesiones por vacunas: los NIH y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) investigarán las causas subyacentes del autismo con ayuda de la plataforma de datos del mundo real. El HHS y los NIH también impulsarán las investigaciones sobre lesiones a causa de las vacunas a través de un programa específico en el NIH Clinical Center, que podría tener una expansión regional. Estas iniciativas tienen como objetivo garantizar una recopilación correcta, un análisis objetivo y una respuesta precisa de los datos.
• Mayor atención a las exposiciones ambientales: los NIH, la EPA y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) colaborarán en la investigación de la calidad del agua y el aire, que incluyen contaminantes como el fluoruro, los productos farmacéuticos y los microplásticos. Las agencias también analizarán la exposición a materiales textiles y sintéticos. El USDA fortalecerá la investigación en conservación para proteger los suministros de agua, mientras que los NIH y la EPA ampliarán el monitoreo de la calidad del aire en los niños.
• Un análisis exhaustivo sobre la salud mental y los patrones de prescripción: el HHS formará un grupo de trabajo para evaluar los patrones de prescripción de antidepresivos, estimulantes, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo en niños. El grupo analizará los riesgos de la prescripción excesiva, los umbrales de diagnóstico y las alternativas comunitarias. Además, la FDA actualizará las etiquetas de los medicamentos más antiguos y los NIH realizarán estudios a largo plazo sobre los efectos de los medicamentos.
• La investigación en nutrición se enfocará en la precisión: los NIH, el USDA y la FDA coordinarán ensayos sobre la alimentación y la salud, que incluirán estudios sobra la nutrición de precisión y el microbioma intestinal. La NIH Office of Nutrition dirigirá ensayos clínicos sobre ingredientes alimentarios y salud metabólica, mientras que el USDA analizará el impacto de la alimentación en el bienestar a largo plazo. El microbioma intestinal se mantendrá como una prioridad para comprender las enfermedades crónicas.
• Las exposiciones modernas requieren revisiones específicas: las agencias federales investigarán el impacto de la radiación electromagnética de las nuevas tecnologías en la salud. Los NIH investigarán más a fondo áreas como la salud mental, la adicción, el tiempo frente a pantallas y las exposiciones en adolescentes. También se mejorará la investigación en salud rural y tribal para garantizar la inclusión.
• La inteligencia artificial se integra en la investigación de enfermedades: el HHS, los NIH y la Office of Science and Technology Policy pondrán a prueba el uso de IA en el diagnóstico temprano, el tratamiento personalizado y las intervenciones predictivas, y planean comenzar con los cánceres pediátricos y en adultos jóvenes. Se espera que este enfoque sirva como modelo para otras enfermedades crónicas.
En conjunto, estas iniciativas marcan un cambio en la investigación federal sobre enfermedades crónicas, que tiene como objetivo sustituir los resultados fragmentados por enfoques que se basen en las realidades de los niños y las familias. Esto significa que las preguntas de investigación ahora reflejan exposiciones reales, los datos están mejor coordinados y los hallazgos tienen una relación directa con la prevención y la atención. El enfoque de la comisión en el avance de la investigación sienta las bases para estrategias que cambien el curso de la salud infantil.
Ajustes en los incentivos y los sistemas
En su informe, la comisión MAHA reconoció que las estructuras en la vida cotidiana de los niños suelen basarse en prácticas poco saludables que afectan su bienestar. Para cambiar esta situación, la comisión solicitó reformas en la política alimentaria, atención sanitaria, regulación y supervisión de las investigaciones, medidas que tienen como objetivo hacer los ajustes necesarios en los incentivos para que los sistemas federales se enfoquen en la prevención y la salud, en lugar de promover las enfermedades crónicas.10
• Las políticas de alimentación y nutrición son el enfoque principal: la comisión recomienda que se prohíba el uso de colorantes alimentarios derivados del petróleo, una medida que se extendería a las comidas escolares y a los programas federales de nutrición. El USDA promovería alternativas de colorantes naturales de origen vegetal, mientras que la FDA fortalecería la revisión posterior a la comercialización de aditivos y contaminantes, que incluyen todos los que se etiquetan como “Generalmente reconocidos como seguros” (GRAS).
También mejorarían los estándares de nutrición infantil a través de requisitos actualizados para las fórmulas, pruebas de contaminantes más estrictas y un mayor impulso a la lactancia materna y los bancos de leche. Se dará prioridad a los alimentos enteros en los 16 programas de nutrición del USDA y se eliminarían las restricciones obsoletas sobre las grasas para permitir la leche entera en las escuelas.
• Las reformas en la atención y educación médica tienen como objetivo restablecer las prioridades: un área de preocupación es el marco de vacunación del país. Se solicitó a White House Domestic Policy Councily y al HHS examinar las estructuras de seguridad, transparencia e incentivos en torno a las vacunas, en busca de los conflictos de intereses y oportunidades para modernizar la ciencia. También se consideró una prioridad supervisar la publicidad de medicamentos de prescripción al consumidor.
Las agencias, que incluyen la FDA, el HHS y la Federal Trade Commission, aplicarán normas más estrictas para las campañas engañosas, sobre todo en las redes sociales y a través de plataformas de telesalud. La agencia Medicaid y Children’s Health Insurance Program (CHIP) actualizarán su enfoque para basarse en la prevención, que abarcará el asesoramiento nutricional, las medidas de aptitud física y las protecciones contra la prescripción excesiva de medicamentos para niños.
La reforma de la educación médica también forma parte de este esfuerzo. Los organismos acreditadores se abrirán a una mayor competencia, lo que permitirá que se creen programas nuevos para mejorar la capacitación en nutrición, intervenciones en el estilo de vida y prevención de enfermedades crónicas.
• Las medidas de transparencia apuntan a conflictos de intereses: el informe solicita bases de datos públicas que revelen las relaciones financieras entre los investigadores y la industria, que se base en los sistemas existentes de pago a los médicos. Los miembros del comité asesor estarían obligados a abstenerse de tomar decisiones cuando existan conflictos, y se reforzarían los requisitos de presentación de informes sobre subvenciones para garantizar la claridad sobre las fuentes de financiación externas.
También se establecerían barreras de protección para las fundaciones que respaldan a los NIH, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la FDA, lo que limitará la influencia de las compañías alimentarias y farmacéuticas en las agendas de investigación federales. Estas medidas tienen como objetivo garantizar que las políticas de salud se basen en ciencia independiente y confiable.
• Simplificar la regulación reduce las barreras para las prácticas saludables: para la agricultura, esto incluye hacer más accesible la certificación orgánica para pequeñas granjas, mejorar las oportunidades para las lecherías locales y eliminar las restricciones que impiden que las unidades móviles de comestibles presten servicio a comunidades con acceso limitado a alimentos frescos.
En el aspecto regulatorio, la FDA modernizará los procesos de aprobación de medicamentos y dispositivos con el fin de eliminar los requisitos obsoletos y aprovechar los datos del mundo real. La EPA acelerará las aprobaciones de herramientas agrícolas innovadoras y simplificará los permisos para el procesamiento de carne a pequeña escala, el manejo del agua y los programas "de la granja a la escuela".
• Las estructuras nuevas de la agencia se centran en la responsabilidad y la innovación: dentro del HHS, se creará un organismo nuevo, Administration for a Healthy America (AHA), que se encargará de dirigir la respuesta del gobierno a las enfermedades crónicas, garantizar la responsabilidad en todos los programas y organizar las estrategias de prevención bajo una estructura única.
En los NIH se establecerán dos oficinas nuevas, la Office of Research Innovation, Validation, and Application, que promoverá nuevos métodos de investigación, y la Office of Research Innovations, Planning, and Analysis que mejorará la planificación de la cartera de enfermedades, fortalecerá la reproducibilidad e identificará brechas en la investigación de enfermedades crónicas.
Cada una de estas reformas se basa en el hecho de que la salud de su hijo no solo depende de las decisiones personales, sino también de los sistemas que rigen la alimentación, la medicina y la información. Los aditivos mal regulados, la publicidad engañosa y la investigación conflictiva crean el entorno perfecto para las enfermedades. Con estos cambios en los sistemas, la comisión busca inclinar la balanza hacia la prevención y el bienestar a largo plazo.
Crear consciencia e informar al público
La comisión MAHA enfatizó que las investigaciones y las reformas políticas no son suficientes, también debe educarse a las familias y las comunidades. Una comunicación clara y práctica garantiza que las personas tengan la información que necesitan para tomar decisiones más saludables para sus hijos. El informe solicita a las agencias federales coordinar campañas que generen confianza, mejoren la comprensión y proporcionen herramientas prácticas.11
• Una de las primeras iniciativas es la campaña Make American Schools Healthy Again: el USDA, el HHS, el Department of Education y el President’s Council on Sports, Fitness, and Nutrition (PCSFN) trabajarán con los estados y las escuelas locales para ampliar los programas que promuevan una mejor alimentación y actividad diaria. Las escuelas recibirán recursos para mejorar sus prácticas, que incluyen mejores opciones de comidas y oportunidades de movimiento físico durante el día escolar.
• También se fortalecerá la educación nutricional: una campaña de la Guía Alimentaria promoverá “Alimentos para la Salud” (nutrición como prevención), “Primero los Alimentos Reales” (alimentos enteros en lugar de procesados) y “Alimentos Saludables y Familias Saludables” (habilidades prácticas para cocinar y preparar comidas). Estos mensajes están diseñados para hacer que la guía alimentaria se adapte mejor a la vida cotidiana.
• Los programas de acondicionamiento físico son otra prioridad: la comisión solicitó que volvieran a incorporar la Prueba Presidencial de Aptitud Física en las escuelas, en la que participaban asociaciones con entrenadores, atletas y grupos comunitarios. También se dará el premio Presidential Fitness Award para reconocer y fomentar estilos de vida activos. Estos programas están diseñados para crear consciencia en los niños e inculcarles que el movimiento es una parte esencial de la salud y que la actividad física debe formar parte de su rutina diaria.
• La comisión también incluyó medidas para el tiempo frente a la pantalla: el secretario de salud lanzará una iniciativa nacional para crear conciencia sobre los efectos del uso excesivo de dispositivos electrónicos en los niños. Esta medida hará énfasis en las acciones estatales para limitar la exposición a las pantallas durante el día escolar y brindará a las familias estrategias para establecer límites más saludables en el hogar. La iniciativa enfatiza que el uso de pantallas afecta el sueño, causa estrés y reduce la actividad entre los jóvenes.
• El consumo de sustancias se identificó como una preocupación creciente que requiere medidas de educación pública: las agencias federales coordinarán campañas sobre el vapeo, el THC, los opioides y los opioides sintéticos como la 7-hidroximitraginina. La FDA y la ATF (Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms, and Explosives) intensificarán las medidas contra los productos de vapeo ilegales y advertirán a las familias sobre los peligros de estos artículos no aprobados dirigidos a los niños.
La FDA también actualizará el etiquetado de OxyContin, un analgésico opioide de prescripción que se relaciona con problemas de adicción y sobredosis. Estas medidas están respaldadas por campañas públicas para crear conciencia sobre los peligros de estas sustancias.
• La comisión también solicitó informar mejor los efectos del fluoruro y los pesticidas: los CDC y el USDA implementarán medidas para informar a las familias sobre los niveles apropiados de fluoruro, los beneficios tópicos de la pasta de dientes y las responsabilidades de la EPA bajo la Ley de Agua Potable Segura.
La EPA también trabajará con socios agrícolas para explicar el impacto de la regulación de pesticidas en la salud de los niños, lo que incrementará la confianza en los estándares de seguridad y la mejora continua en los procesos de revisión.
• Otra prioridad es facilitar el acceso al apoyo de salud mental: se invertirá más en el programa Pediatric Mental Health Care Access de la Health Resources and Services Administration, con el fin de garantizar que las familias puedan acceder a profesionales calificados.
El programa se asociará con la PCSFN, de modo que se considere el bienestar mental, la buena nutrición y la actividad física como la base de la salud. Estos esfuerzos coordinados reconocen las crecientes tasas de ansiedad y depresión entre los jóvenes y proporcionan recursos que abordan el problema de forma integral.
• Capacitación sobre sobredosis en escuelas y bibliotecas: el HHS lanzará una iniciativa nacional para capacitar al personal de los centros de salud escolares y las bibliotecas públicas sobre cómo reconocer y responder a las sobredosis de opioides. El programa también proporcionará suministros de naloxona a estos sitios para garantizar que tengan las herramientas para actuar rápido en caso de emergencias.
Estas medidas para crear conciencia pública garantizan que las familias no tengan que afrontar estos desafíos solas. El resultado es un público más informado y preparado para salvaguardar la salud de los niños en la vida diaria.
Colaboración del sector privado
La comisión MAHA reconoció que el gobierno por sí solo, no puede combatir las enfermedades crónicas. Muchos de los entornos que influyen en la salud de su hijo (escuelas, restaurantes, granjas y espacios comunitarios) dependen del liderazgo del sector privado. Para enfrentar esta realidad, la comisión mencionó una serie de iniciativas que invitan a las agencias federales y organizaciones privadas a colaborar.12
• Primero se enfocarán en las iniciativas a nivel comunitario: el HHS financiará proyectos locales para reducir las tasas de enfermedades crónicas en los niños. Algunos ejemplos incluyen escuelas que crean más oportunidades para la actividad física y equipos de atención pediátrica que orientan a las familias sobre nutrición y otras rutinas. Los encargados comunitarios ayudarán a las familias a adoptar cambios en el estilo de vida para reforzar su salud.
• Programas federales para facilitar el acceso a alimentos nutritivos: el HHS, el USDA, el Department of Education, el Department of Veterans Affairs (VA) y el Department of Defense (DoD) incluirán más alimentos enteros y saludables en las comidas de apoyo del gobierno. Esto incluye almuerzos escolares, servicios hospitalarios y comidas en prisiones, lo que garantiza que todos los programas de nutrición que financia el gobierno federal promuevan la salud en lugar de la enfermedad.
• Los restaurantes y la industria alimentaria deberán cumplir ciertas directrices: las agencias trabajarán con los restaurantes para crear menús que incluyan opciones más saludables y apropiadas para la edad. Mejorar los menús de los restaurantes ayudará a que comer fuera de casa no afecte la salud de las familias y los niños.
• En las campañas de fertilidad se informará sobre su relación con las enfermedades crónicas: el HHS lanzará una campaña educativa a nivel nacional para informar sobre el impacto de las elecciones de estilo de vida en la fertilidad futura. La agencia también lanzará el concurso “Root Causes of Infertility Award Challenge” y establecerá un centro de capacitación sobre infertilidad para orientar a las clínicas del programa Title X. Estas iniciativas tienen como objetivo mejorar la prevención y la atención clínica en torno a la salud reproductiva.
• Las asociaciones agrícolas promueven la salud del suelo y la agricultura de precisión: el USDA y la EPA se asociarán con innovadores para fomentar la adopción voluntaria de prácticas de conservación como el pastoreo prescrito, el mejoramiento de los sistemas de suelo y el manejo del agua. Se apoyarán tecnologías de agricultura de precisión, como drones, monitoreo robótico y pulverización dirigida, para reducir el uso de pesticidas, mientras se mantienen los rendimientos. Las familias se benefician de alimentos más seguros y entornos más saludables.
• Las asociaciones de innovación ayudan a crear soluciones nuevas: los recursos gubernamentales y la experiencia privada se combinarán para ampliar herramientas como aplicaciones móviles para agricultores, programas de conservación de polinizadores e iniciativas de seguridad alimentaria. Estos esfuerzos garantizan que las innovaciones en materia de salud, nutrición y medio ambiente, se trasladen de los laboratorios a la vida cotidiana.
La comisión enfatizó la importancia de la responsabilidad compartida de estas colaboraciones. Con esta colaboración práctica y transparente con el sector privado, el gobierno federal busca construir un ambiente más saludable en todos los niveles de su comunidad.
El camino hacia un futuro más saludable para los niños
Las recomendaciones de la comisión MAHA es lo que tanto habíamos esperado todos los que nos preocupamos por la salud infantil. La comisión ya identificó los cuatro factores detrás de la crisis de salud infantil: la mala alimentación, la exposición a sustancias tóxicas, el estrés crónico y la prescripción excesiva, y confirmó lo que he dicho durante años: las enfermedades crónicas no se limitan a la genética de los niños.
La mayoría de las veces son el resultado de las políticas fallidas, industrias poderosas y prácticas médicas que se benefician de la enfermedad. Y corregir todas estas fallas en el sistema, ayudará a revertir el problema.
Durante años, he dicho que los alimentos procesados, las sustancias químicas sintéticas y la prescripción imprudente de medicamentos son algunas de las mayores amenazas para la salud, mientras que la comida real, el movimiento diario y la atención que se enfoca en la prevención crean la verdadera resiliencia. Estas recomendaciones solo confirman mi postura y por fin, reconocen lo que muchos ya sabíamos: la salud se crea cuando volvemos a lo básico que nutre y protege la vida.
La enfermedad crónica es una epidemia provocada por el hombre. Y, si las propuestas de la comisión se aplican con honestidad y transparencia, podrían ayudar a restablecer la salud de toda una generación. Pero, el cambio duradero no solo depende del gobierno. También está en sus manos y depende de su voluntad para mantenerse informado, cuestionar las narrativas de la industria y exigir responsabilidades a quienes están en el poder. Y esa es la única forma de garantizar un futuro en el que los niños puedan crecer fuertes, vibrantes y sin enfermedades que pueden prevenirse.
Preguntas frecuentes sobre la comisión MAHA
P: ¿Qué es la comisión Make America Healthy Again (MAHA)?
R: La comisión MAHA se creó por la Orden Ejecutiva 14212 que se firmó el 13 de febrero de 2025, que dirige el secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr, y tiene como objetivo implementar dos iniciativas importantes: Make Our Children Healthy Again Assessment y Make Our Children Healthy Again Strategy.
En conjunto, estas iniciativas describen la forma en que el gobierno federal debería reestructurar su respuesta, poner fin a prácticas dañinas o poco efectivas y trazar un rumbo para revertir las crecientes tasas de enfermedades crónicas entre los niños.
P: ¿Cuáles son los cuatro factores principales detrás de las enfermedades crónicas en los niños según la comisión?
R: La comisión identificó cuatro factores principales que están detrás de las enfermedades crónicas infantiles: mala alimentación, exposiciones tóxicas de sustancias químicas en los alimentos y el entorno, falta de actividad física junto con el estrés crónico y la prescripción excesiva de medicamentos innecesarios, es decir, que no cuentan con suficientes datos de seguridad a largo plazo.
P: ¿Cuáles son los cuatro pilares de la estrategia de MAHA?
R: El plan de la comisión se basa en cuatro pilares. Primero, impulsar las investigaciones sobre las causas reales de las enfermedades. En segundo lugar, hacer ajustes en los sistemas alimentarios, sanitarios y regulatorios para promover la prevención. En tercer lugar, crear consciencia pública mediante campañas y educación. En cuarto lugar, fomentar la colaboración del sector privado con escuelas, granjas y compañías para crear entornos más saludables para los niños.
P: ¿Qué cambios de políticas se recomiendan para los sistemas alimentarios y atención sanitaria?
R: La comisión solicitó que se prohíban los colorantes alimentarios derivados del petróleo, realicen revisiones más estrictas de los aditivos, modificar las normas de las fórmulas infantiles para hacerlas más estrictas y devolver la leche entera a las escuelas. En materia de atención sanitaria, las reformas incluyen revisar el marco de las vacunas, limitar los anuncios engañosos de medicamentos de prescripción, fortalecer la nutrición y la prevención en la educación médica y abordar los conflictos de intereses en la investigación.
P: ¿Qué medidas se adoptarán para crear conciencia pública?
R: Se lanzarán campañas para promover comidas escolares más saludables y programas de actividad física, crear conciencia sobre los riesgos de pasar mucho tiempo frente a las pantallas, educar a las familias sobre la exposición al fluoruro y los pesticidas, facilitar el acceso a recursos de salud mental pediátrica y capacitar a las escuelas y bibliotecas para responder a las sobredosis de opioides.
