📝HISTORIA EN BREVE
- Un reanálisis de un estudio encontró que la fluoxetina por sí sola no mostró ningún beneficio mensurable frente al placebo en el tratamiento de la depresión en adolescentes después de 12 semanas
- Los investigadores descubrieron 11 eventos adicionales relacionados con el suicidio que estaban ocultos o mal clasificados, lo que eleva el total a 21 incidentes graves
- Las tácticas estadísticas y los informes selectivos hicieron que la fluoxetina pareciera más segura y efectiva de lo que en realidad fue en los ensayos clínicos
- Otra reevaluación del estudio mencionó que los eventos adversos y muchos efectos secundarios se minimizaron o se omitieron en los informes originales
- Mejorar la salud intestinal, hacer ejercicio con regularidad, acudir a terapia y optimizar los niveles de vitamina D son enfoques viables para tratar la depresión
🩺Por el Dr. Mercola
De vez en cuando, los resultados de un estudio particular tienen un impacto tan grande en la industria médica que influyen en las recomendaciones durante muchos años. Un ejemplo considerable es el Estudio sobre el Tratamiento de Adolescentes con Depresión (TADS), que se publicó en 2004.1
Más de dos décadas después de que el estudio TADS fuera publicado y definiera el protocolo de prescripción de fluoxetina (Prozac) para adolescentes, Maryanne Demasi, Ph.D., periodista de investigación, ha encendido las alarmas al revelar nuevas evidencias que demuestran una grave subestimación de eventos adversos graves en los hallazgos originales.2
Un juicio histórico se vuelve a examinar desde cero
En un estudio publicado en el International Journal of Risk & Safety in Medicine, los investigadores descubrieron fallos importantes en el estudio TADS. Este fue un estudio amplio y de financiación pública que definió los hábitos de prescripción de la fluoxetina, y la convirtió en el tratamiento de primera línea por defecto para adolescentes diagnosticados con trastorno depresivo mayor. El TADS incluyó a 439 adolescentes de 12 a 17 años, diagnosticados con trastorno depresivo mayor.3
El ensayo original los dividió en cuatro grupos: solo fluoxetina, solo terapia cognitivo conductual (TCC), una combinación de TCC y fluoxetina, y un placebo. El reanálisis demostró que, si bien la combinación de fluoxetina y TCC produjo la mayor reducción en las puntuaciones de depresión, la fluoxetina por sí sola no mostró un beneficio mensurable frente al placebo al final de la fase aguda de 12 semanas. Esto representa la conclusión contraria a la que presentó el estudio original.
• Se han revelado hallazgos inéditos: en esta nueva investigación, el equipo reexaminó los datos sin procesar del ensayo, y no solo los que se publicaron, y realizaron una verificación integral conforme al protocolo original. Aplicaron el modelo RIAT (Restauración de Ensayos Invisibles y Abandonados) para ver cómo se verían los resultados si todos los datos se manejaran con transparencia y sin manipulación estadística.
Lo que descubrieron cambió por completo la conclusión original del TADS: la fluoxetina sola no tuvo mejores resultados que un placebo después de 12 semanas de tratamiento. Además, más de dos tercios de todos los eventos adversos graves ocurrieron en niños que tomaron fluoxetina.
• La fluoxetina no benefició a los participantes a medida que pasó el tiempo: los investigadores originales del TADS publicaron que la fluoxetina tuvo resultados claros en la semana 6, pero el nuevo análisis no encontró ninguna ventaja significativa en la semana 12. En específico, en la principal medida de resultado, la Escala de Calificación de Depresión Infantil Revisada (CDRS-R), la diferencia entre la fluoxetina y el placebo fue insignificante en términos estadísticos.
Lo que es peor, los autores originales del estudio habían enfatizado que los pensamientos y comportamientos suicidas eran poco frecuentes. Pero el equipo de reanálisis identificó 11 eventos adicionales relacionados con el suicidio que estaban ocultos o mal clasificados en los informes oficiales del TADS. Esto eleva el número total de eventos suicidas a 21, dos de los cuales fueron intentos de suicidio reales, uno consumado y el resto fueron autolesiones graves o ideación. Se trata de una corrección importante del historial y altera de manera radical el resultado riesgo-beneficio.
• Los eventos adversos fueron abundantes: el reanálisis indicó que ocurrieron 369 eventos adversos en 171 participantes, y el 66 % de ellos ocurrieron en el grupo que tomó fluoxetina. Estos no se limitaron a episodios relacionados con el suicidio.
El equipo identificó hospitalización por dolor en el pecho, cambios de humor severos y alteraciones cognitivas, entre otros. Algunos se documentaron en formularios de informes de casos, pero nunca aparecieron en los artículos de revistas oficiales. Otros eventos adversos se catalogaron con una menor gravedad o se excluyeron por no alcanzar los umbrales subjetivos que habían establecido los investigadores del estudio inicial.
• Incluso la combinación de TCC con fluoxetina fue engañosa: si bien demostró la reducción más fuerte de los síntomas, el nuevo análisis señala un problema: esas sesiones de terapia no fueron a ciegas. Tanto los terapeutas como los participantes sabían quiénes estaban recibiendo el tratamiento.
Eso abre la puerta al sesgo de expectativa, lo que significa que esperaban mejorar, por lo que informaron sentirse mejor, sin importar si el medicamento fue de ayuda o no. Esto pone en duda qué parte de esa mejoría de los síntomas se le puede atribuir solo al medicamento.
• Los datos se manipularon para que los hallazgos parecieran buenos: el nuevo análisis también expuso cómo los riesgos de la fluoxetina se ocultaron mediante tácticas estadísticas. El ensayo original hizo múltiples comparaciones entre grupos sin corregir el aumento de falsos positivos que esto produce.
En esencia, cuantas más pruebas estadísticas realicen, mayores serán las probabilidades de encontrar algo significativo por pura casualidad. Eso es justo lo que el equipo RIAT cree que sucedió con los resultados originales, y así fue como este medicamento se declaró un éxito.
• Posible razón por la que ocurren los efectos secundarios: el reanálisis no se enfocó en las vías moleculares de la fluoxetina, pero criticó la discrepancia entre las reacciones del mundo real y la teoría de que los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son uniformemente seguros.
Se cree que los ISRS aumentan los niveles de serotonina en el cerebro, la cual se relaciona con el estado de ánimo. Pero esa teoría no explica por qué tantos adolescentes que toman fluoxetina reportaron agitación, insomnio o incluso síntomas psicóticos.
• Se requiere una divulgación completa para la seguridad del público: el estudio solicitó acceso total a los datos de los ensayos clínicos, y enfatizó que los daños ocultos en el TADS no fueron accidentales sino prevenibles. El equipo concluyó que si los datos originales del TADS se hubieran informado de manera precisa y honesta, la fluoxetina nunca se habría convertido en el antidepresivo de referencia para los adolescentes. De acuerdo con las conclusiones del equipo:4
“Nuestro reanálisis confirma los hallazgos originales informados de que la fluoxetina no demostró ser superior al placebo. A diferencia de lo que informó el equipo del TADS original, descubrimos un nivel de daño más alto y significativo en términos clínicos, lo cual incluye 11 eventos adversos adicionales relacionados con el suicidio”.
Estos hallazgos plantean una pregunta más amplia: si este estudio “histórico” se manipuló, ¿qué más se ha tergiversado? Sea como fuere, la realidad es que unos datos manipulados dieron lugar a directrices erróneas que siguen perjudicando a los adolescentes en la actualidad.
Se revelan lagunas generalizadas en la notificación de efectos secundarios del TADS
El estudio mencionado no es la única publicación que señala los defectos del TADS. En otro estudio, publicado en BMJ Open, los investigadores indagaron cómo se documentaron los efectos adversos en todos los materiales publicados del ensayo TADS.5 Al final, el equipo descubrió que los datos de seguridad no solo estaban incompletos, sino que se presentaron de manera selectiva, de maneras que han engañado a médicos, pacientes y reguladores durante años.
En lugar de enfocarse solo en los datos de los ensayos originales, esta revisión indagó cómo los investigadores del TADS informaron (o no informaron) los efectos secundarios al redactar los resultados a lo largo de los años. De los 48 artículos que investigaron el TADS, solo ocho mencionaron eventos adversos y la mayoría de ellos brindaron descripciones limitadas o vagas del daño asociado al tratamiento con fluoxetina.
• Se minimizaron los efectos secundarios de la fluoxetina: si bien los informes anteriores enfatizaron los efectos de la fluoxetina sobre los síntomas depresivos, el equipo de BMJ Open centró la atención en lo que faltaba. Por ejemplo, a pesar de los riesgos conocidos del uso de ISRS como insomnio, cambios en el apetito y disfunción sexual, casi todos esos efectos secundarios estaban ausentes o se minimizaron en las publicaciones relacionadas con el TADS.
Solo se hizo un seguimiento constante de la conducta suicida durante el período de 36 semanas, y se omitió una amplia gama de experiencias adversas comunes y angustiantes que podrían haber moldeado las decisiones de tratamiento para las familias y los médicos.
• Se expuso una manipulación engañosa: los investigadores descubrieron clasificaciones erróneas de pacientes que habían abandonado el estudio. En el conjunto de datos del TADS, varios participantes que intentaron suicidarse mientras tomaban fluoxetina, pero la interrumpieron antes del final de la fase de tratamiento, se contaron en el grupo que tomó un placebo, no en el grupo que tomó fluoxetina.
Esa única táctica de colocar a los participantes perjudicados en la categoría equivocada redujo de manera artificial la apariencia de riesgo asociada al medicamento e infló las cifras de daño relacionadas con el placebo. Esto permitió que el perfil de seguridad del medicamento pareciera más claro de lo que era.
• Otro problema fue el umbral de notificación: los investigadores notaron que el equipo del TADS solo incluyó eventos adversos preclasificados que provocaron interrupciones graves. Esto significa que se excluyeron docenas de eventos leves pero aún disruptivos:6
“En el TADS, los eventos adversos se definieron como un cambio médico desfavorable que ocurrió después de comenzar el estudio o durante el mismo y que podría o no estar relacionado o ser causado por el medicamento del estudio o el tratamiento de TCC.
Además, esto se especificó como cualquier evento médico que causara una interferencia significativa con el funcionamiento (por ejemplo, dolor de cabeza que causara ausencia escolar o de otra manera causara una restricción de actividad significativa en términos clínicos), cualquier evento que requiriera atención médica y cualquier evento médico asociado con un deterioro en el funcionamiento e indujera al paciente a tomar una medicación concomitante.
Las condiciones que no provocaron una interferencia clínicamente significativa en el funcionamiento o que no requirieron atención médica no se definieron como eventos adversos”.
• Hubo una exclusión deliberada: la definición de lo que constituye un evento adverso grave en el TADS nunca se explicó en la mayoría de sus publicaciones. Esta falta de transparencia hizo imposible entender qué síntomas cruzaron ese umbral invisible y cuáles fueron ignorados:7
“El protocolo del TADS incluyo un límite de umbral sobre lo que se consideraría un evento adverso, y especificó que el evento debe causar una interferencia clínicamente significativa con el funcionamiento, requerir atención médica o causar la necesidad de tomar medicamentos. Por ejemplo, la manía emergente no se registró a menos que los síntomas excedieran este umbral.
Se debe suponer que esto redujo el número de efectos adversos notificados, que quizás no fueron tan graves como para reducir el funcionamiento diario o causar la necesidad de un tratamiento adicional”.
• También está la cuestión del seguimiento a largo plazo: aunque el ensayo TADS duró 36 semanas, la mayoría de las publicaciones solo se enfocaron en la fase de tratamiento agudo de 12 semanas. Después de eso, el monitoreo de efectos secundarios desapareció:8
“Debido a su larga duración (36 semanas) y seguimiento (1 año), el TADS podría haber proporcionado información valiosa sobre la aparición a largo plazo de efectos adversos tanto en frecuencia como en gravedad. El perfil de efectos adversos de fluoxetina (FLX) en el TADS solo se informó en detalle para la etapa 1, donde cerca de 200 pacientes recibieron FLX durante 12 semanas”.
¿Se siente deprimido? Pruebe estas estrategias naturales
La depresión entre personas jóvenes, o de cualquier edad, es una preocupación seria, pero tomar una pastilla no debería ser la primera solución. Si está deprimido, estas estrategias naturales pueden ser de ayuda:
1. Fortalezca su salud intestinal: mejorar su salud digestiva es un paso fundamental hacia un mayor bienestar mental debido al eje intestino-cerebro. Para fomentar aún más esta relación, incorporar alimentos caseros ricos en probióticos y evitar los alimentos ultraprocesados con alto contenido de ácido linoleico (AL) beneficiará la comunicación entre el intestino y el cerebro.
El AL es tóxico para la salud intestinal. Recomiendo limitar su consumo a menos de 5 gramos al día de todas las fuentes, pero si puede reducirlo a menos de 2 gramos al día, será aún mejor. Para ayudarlo a realizar un seguimiento de su consumo de AL, le recomiendo descargar la próxima aplicación Mercola Health Coach. Cuenta con una función que se llama Seed Oil Sleuth, que calcula el AL en sus alimentos hasta una décima de gramo.
Además, limitar los alimentos procesados y reducir la exposición a antibióticos y productos químicos agrícolas puede proteger aún más su microbioma intestinal. Una alimentación rica en nutrientes promueve la energía celular y favorece las funciones metabólicas, lo cual es esencial para mantener un estado de ánimo estable y reducir los síntomas de depresión.
2. Adopte un estilo de vida que fomente la resiliencia mental: apoye su salud mental mediante el ejercicio regular y un sueño de calidad. La actividad física mejora la salud de las mitocondrias y aumenta los niveles naturales de energía. Incluso hábitos simples como caminar todos los días y mantener una rutina de sueño constante pueden mejorar de manera drástica su estado de ánimo.
3. Pruebe métodos no farmacéuticos: algunos ejemplos incluyen asesoramiento, terapia conversacional y terapia cognitivo-conductual (TCC). Estos métodos le permiten desarrollar estrategias de afrontamiento, enfrentar las causas profundas de la angustia y desarrollar resiliencia mental sin depender de medicamentos.
Otra opción prometedora son las Técnicas de Libertad Emocional (EFT), una forma de acupresión psicológica que ha demostrado beneficios para reducir la ansiedad y los síntomas depresivos.
4. Priorice los niveles saludables de vitamina D: asegurarse de que su cuerpo tenga suficiente vitamina D a través de una exposición segura al sol tendrá un impacto significativo en su estado de ánimo. Como se indicó en un artículo previo, existe una relación estrecha entre un nivel bajo de vitamina D y un mayor riesgo de depresión. Por lo tanto, aumentar sus niveles de forma natural pasando tiempo al aire libre favorecerá el bienestar emocional y le ayudará a reducir los síntomas depresivos.
Sin embargo, no se recomienda salir al sol de inmediato, sobre todo si ha estado consumiendo una alimentación rica en ácido linoleico. Cuando la luz del sol llega a la piel, el AL incrustado comienza a metabolizarse y a causar inflamación. Para proteger su salud, es aconsejable evitar la luz solar del mediodía, sobre todo entre las 11 a. m. y las 3 p. m., hasta que el AL se haya purgado de su cuerpo. Para acelerar el proceso, recomiendo obtener C15:0 (ácido pentadecanoico) de productos lácteos enteros.
La mayoría de las personas consumen solo entre 100 y 200 miligramos de C15:0 por día. Por mi parte, tomo 2 gramos al día. En ese nivel, las investigaciones sugieren que los queratinocitos (es decir, las células de la piel en la capa más externa) pueden comenzar a incorporar C15:0 en lugar de AL. Para obtener una guía detallada sobre este proceso, consulte: “La grasa perjudicial que debe limpiar de su cuerpo: hágalo de esta manera".
5. Fomente un diálogo honesto con los jóvenes: al apoyar la salud mental de un joven, es importante crear un espacio seguro y sin prejuicios para una comunicación abierta. Animarlos a expresar sus emociones y preocupaciones les ayuda a sentirse escuchados y comprendidos. Este enfoque también ayuda a detectar cualquier signo temprano de angustia, lo que puede conducir a una intervención o apoyo oportuno y eficaz.
6. Explore otras estrategias naturales: para quienes buscan un alivio natural del estrés y la ansiedad, el ácido gamma-aminobutírico (GABA) está disponible como suplemento o té de hierbas. Ofrece efectos calmantes al regular la actividad neuronal,9 y estudios en animales10 sugieren que ayuda a disminuir las conductas depresivas, ya que promueve un estado de relajación.
El azul de metileno, que es el precursor de la hidroxicloroquina y la cloroquina, es otra estrategia viable. Apoya la producción de energía mitocondrial y se ha observado en ensayos clínicos que supera a los placebos en la mejora de estados depresivos graves en tres semanas.11
Pero, recuerde que antes de tratar de dejar de tomar un antidepresivo, debe consultar a su médico. Con su ayuda, puede comenzar a reducir la dosis del medicamento que toma. Existen protocolos para reducir poco a poco la dosis, y su médico debería conocerlas.
Si se siente desesperado o experimenta pensamientos suicidas, comuníquese al número gratuito de la Línea Nacional de Prevención del Suicidio, al 988, llame al 911, o visite el servicio de urgencias del hospital más cercano.
No puede hacer planes a largo plazo para hacer cambios en el estilo de vida cuando se encuentra en medio de una crisis. En el Reino Unido e Irlanda, puede encontrar los números de la línea de ayuda en TherapyRoute.com. Para otros países, haga una búsqueda, solo ponga el nombre de su país y “línea directa de suicidio”.
Preguntas frecuentes sobre el reanálisis del TADS
P: ¿Qué fue el estudio TADS y por qué se está reexaminando ahora?
R: El Estudio de Tratamiento para Adolescentes con Depresión (TADS) fue un ensayo histórico de 2004 que influyó de forma significativa en el uso de fluoxetina en adolescentes. En un inicio, se concluyó que la fluoxetina, sobre todo cuando se combinaba con la terapia cognitivo conductual (TCC), era eficaz para reducir los síntomas depresivos.
Sin embargo, un reanálisis en el que se contemplaron datos sin procesar y el modelo RIAT (Restoring Invisible and Abandoned Trials) reveló fallas graves, incluyendo la manipulación de datos, el subregistro de eventos suicidas y las afirmaciones de eficacia infladas. Esto ha motivado una reevaluación importante de la seguridad y la utilidad de la fluoxetina para pacientes jóvenes.
P: ¿Qué encontró el nuevo análisis sobre la eficacia y los riesgos de la fluoxetina?
R: El reanálisis demostró que la fluoxetina sola no tuvo ningún beneficio significativo sobre el placebo después de 12 semanas de tratamiento, lo que contradice los hallazgos originales. De manera alarmante, más de dos tercios de todos los eventos adversos graves ocurrieron en participantes que tomaban fluoxetina, incluidos 21 incidentes relacionados con el suicidio, 11 de los cuales estaban ocultos o se clasificaron mal. Estos hallazgos cuestionan el perfil riesgo-beneficio del medicamento y sugieren que su uso generalizado se basó en datos engañosos.
P: ¿Cómo se informaron de manera equivocada o se minimizaron los efectos secundarios en las publicaciones originales del TADS?
R: Las investigaciones revelaron que los eventos adversos se informaron de manera selectiva o se omitieron. Muchos síntomas, como agitación, insomnio y problemas cognitivos, se excluyeron por ser leves o se cambiaron de categoría para que pareciera que no estaban relacionados con la medicación. Además, los intentos de suicidio se clasificaron mal, y algunos se ubicaron en el grupo placebo en lugar del de fluoxetina, lo que sesgó los datos de seguridad. Los efectos secundarios a largo plazo también se ignoraron en gran medida, a pesar de que el ensayo duró 36 semanas.
P: ¿Qué implicaciones tiene este reanálisis para el uso de antidepresivos en adolescentes?
R: Los resultados demuestran que se exageraron los beneficios de la fluoxetina y se minimizaron sus peligros, lo que pone en duda el estatus del medicamento como tratamiento de primera línea para la depresión en adolescentes. El reanálisis exige una mayor transparencia en los informes de ensayos clínicos e insta al público, a los proveedores de atención médica y a los reguladores a reevaluar las pautas de tratamiento que se crearon sobre datos defectuosos o manipulados.
P: ¿Existen alternativas naturales más seguras para apoyar la salud mental en los adolescentes?
R: Sí. Considere explorar estrategias no farmacológicas como:
- Comer alimentos ricos en probióticos y minimizar el consumo de ácido linoleico (AL) de los alimentos ultraprocesados, con el fin de optimizar la salud intestinal
- Hacer ejercicio y dormir con regularidad mejora la función mitocondrial y mental
- Asistir a TCC y practicar las Técnicas de Libertad Emocional (EFT)
- Aumentar los niveles de vitamina D, además de tomar GABA y azul de metileno como apoyos naturales
🔎Fuentes y Referencias:
- 1 JAMA. 2004 Aug 18;292(7):807-20
- 2 Maryanne Demasi, July 8, 2025
- 3, 4 International Journal of Risk & Safety in Medicine. 2025;0(0)
- 5, 6, 7, 8 BMJ Open 2019;9:e026089
- 9 The Journal of Neuroscience May 1, 2013; 33(18):7770-7
- 10 Translational Psychiatry June 3, 2022
- 11 Biol Psychiatry. 1987 May;22(5):657-9. doi: 10.1016/0006-3223(87)90194-6
