📝HISTORIA EN BREVE

  • El BPA y BPS son sustancias químicas disruptoras endocrinas, responsables de la hipertensión, cambios estructurales en el cerebro, nacimiento prematuro y diabetes; ahora, las investigaciones demuestran que ambos son capaces de cruzar la barrera placentaria
  • Las sustancias químicas utilizadas para reemplazar el BPA conllevan los mismos riesgos para su salud, ya que son casi idénticas, lo que aumenta los costos de los servicios de atención médica y las tasas de obesidad
  • Si bien, los plásticos se han vuelto en un material de uso común, existen alternativas más saludables que presentan un riesgo mucho menor para su salud y la de sus hijos

🩺Por el Dr. Mercola

Justo cuando pensaba que sabía cuán peligroso era el bisfenol-A (BPA) para su salud, las investigaciones han demostrado que tanto el BPA como las sustancias químicas sustitutas podrían atravesar la barrera placentaria, lo cual aumentaría la carga tóxica de un bebé en desarrollo.1 Cuando se realizaron pruebas, encontraron más de 200 sustancias químicas en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos.2

El BPA fue creado por primera vez en 1891, por un químico ruso, pero no se utilizó en la fabricación de productos sino hasta los años 50, cuando se usaba para producir plásticos resistentes y a menudo transparentes. A pesar de la fuerte evidencia científica de que el BPA tenía un efecto negativo en la salud, esta industria fue valorada en más de US$ 13 mil millones en 2013, y se espera que llegue a US$ 20 mil millones para el 2020.3

Hoy en día, el BPA se encuentra en un sin número de productos de plástico y para el cuidado personal, desde el revestimiento de productos enlatados hasta envolturas de plástico, botellas de agua y recibos de caja. Aunque la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, afirma que el BPA es seguro para el consumo humano, se ha prohibido su uso en tazas y otros productos para bebés.

Desafortunadamente, las sustancias químicas sustitutas que se utilizan para aumentar la fuerza y resistencia de los plásticos probablemente no sean más seguras que el BPA que reemplazaron, ya que son compuestos químicos casi idénticos.

El BPA y BPS cruzan la barrera placentaria, lo cual incrementa el riesgo para los niños

En 2010, los investigadores descubrieron que el BPA cruzaba la barrera placentaria.4,5 Pero, lo más importante es que, los investigadores encontraron que mientras la forma activa de BPA permanece activa en el bebé en desarrollo, la forma inactiva podría convertirse en una forma activa, lo que indica que la exposición prenatal al BPA fue mayor de lo previsto originalmente.

En el movimiento para la eliminación del BPA en los productos, en vez de esta sustancia, los fabricantes han utilizado bisfenol-S (BPS) y bisfenol-F (BPF). Estas sustancias químicas sustitutas son tan activas, en términos hormonales, como el BPA; y ambas son sustancias disruptoras endocrinas poderosas6 que han demostrado efectos adversos en el funcionamiento fisiológico de seres humanos y ratas.7

Los científicos canadienses y chinos han demostrado lo que los ambientalistas han sabido durante mucho tiempo--el BPS y BPA podrían atravesar la placenta y afectar el desarrollo prenatal de los bebés.8 Ya se había encontrado BPS en las muestras de orina de más del 80 % de los bebés en China, Estados Unidos y otros seis países asiáticos.9

Los estudios previos habían informado diferencias en el comportamiento de hembras roedoras expuestas a BPS durante el embarazo y en su descendencia femenina.

El estudio más reciente midió los niveles de BPS y BPA en 61 pares de muestras de sangre materna y del cordón umbilical, lo cual demostró "la primera evidencia de que el BPS cruza la placenta humana".10 Además, los metabolitos del BPA en la sangre del cordón fueron más altos que los encontrados en la sangre materna.

Por lo regular, el biomonitoreo actual depende de la detección del BPA total en la orina y no de los metabolitos, sulfato de BPA y glucurónido de BPA. El control de los metabolitos del BPA es limitado y se sabe aún menos sobre los metabolitos de los sustitutos de BPS y BPF. El autor principal, el Dr. Jonathan Martin, de la Universidad de Alberta explicó que:

"El [feto] tiene más dificultad para excretar BPA que la madre. La madre podría eliminar fácilmente metabolitos a través de la orina, mientras que el [feto] lo excreta en el líquido amniótico y, en cierta medida, en la circulación de la madre. Se sabe que el [feto] humano tiene una capacidad metabólica diferente.
Se sabe que tiene una vía de glucuronidación muy inmadura, aunque la sulfatación comienza previamente. Por lo tanto, no es raro que el [feto] humano produzca más sulfato que el glucurónido respectivo".

Cómo funciona la disrupción endocrina

Es posible que los metabolitos de BPA no tengan la fuerte actividad química estrogénica del BPA total, pero tampoco son biológicamente inactivos. Diversos estudios han identificado diferentes tipos de actividad biológica entre las células cultivadas y un metabolito de BPA, y el BPA total es un conocido disruptor endocrino.

A través de una amplia exposición y múltiples efectos sobre las células humanas, el BPA representa un riesgo complejo para la salud humana.11 La exposición de BPA en los roedores durante el período perinatal, durante las semanas inmediatamente anteriores y posteriores al nacimiento, tuvo un efecto significativo sobre la respuesta al estrés neuroendocrino.12

Los investigadores especularon que esta exposición podría estar relacionada con el desarrollo de trastornos vinculados al estrés posteriores. Las sustancias químicas disruptoras endocrinas funcionan al imitar, o imitar parcialmente, a las hormonas naturales del cuerpo humano. Esto podría producir una estimulación excesiva.

Algunas interfieren o bloquean la forma en que se producen o controlan los receptores o las hormonas. Esta interrupción en el sistema endocrino podría producir resultados negativos en el desarrollo de los bebés, o en los sistemas reproductivos, neurológicos e inmunológicos de niños y adultos.

Existe una amplia variedad de químicos y sustancias que podrían causar una disrupción endocrina, entre los cuales los químicos de bisfenol solo representan a uno.

Los pesticidas, intervenciones farmacéuticas, compuestos similares a las dioxinas y bifenilos policlorados, solo son algunas de estas sustancias disruptoras endocrinas que se encuentran en los productos, suministro de agua y alimentos que afectan a la salud.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (NIEHS, por sus siglas en inglés), la investigación demuestra que estas sustancias disruptoras endocrinas conllevan el mayor riesgo, cuando los humanos se encuentran expuestos durante el desarrollo prenatal y la primera infancia.13 Esta es la etapa durante la cual se completa la formación de órganos y sistemas neurológicos.

Aumenta el riesgo de enfermedades a largo plazo e incrementa a miles de millones el gasto por servicios de atención médica

Si bien, exponerse durante los períodos prenatal e infantil podría representar el mayor riesgo, los adolescentes y adultos también corren el riesgo de padecer alteraciones endocrinas y los subsecuentes problemas de salud que podrían desarrollarse.

Un estudio reciente sobre el impacto en el costo por los servicios de atención médica en Europa demostró que, las sustancias químicas disruptoras endocrinas contribuyen al desarrollo de enfermedades y padecimientos.14

El estudio encontró que el costo subsecuente por los servicios de atención médica que solo provenía de las sustancias químicas con la mayor probabilidad de causalidad, produjo un costo de al menos US$ 175 mil millones por año. Los investigadores estimaron que un análisis más amplio habría resultado en mayores costos por los servicios de atención médica y enfermedades.

La investigación detalló los costos relacionados con la obesidad, trastornos neurológicos y reproductivos masculinos. El estudio evaluó el efecto de solo el 5 % de los disruptores endocrinos conocidos, lo que demuestra que esto es solo la punta del iceberg. Linda Birnbaum, Ph.D., microbióloga y Directora de NIEHS, indicó que:15

"El punto es que hay una gran variedad de efectos que se observan en la población en general, relacionados con sustancias químicas disruptoras endocrinas. Hemos obtenido cada vez mayor cantidad de datos que generan una inquietud sobre su uso; y hemos observado los efectos de los niveles [de las sustancias químicas] que están presentes en la población general".

Dado a que el sistema endocrino es fundamental en la regulación del estado de ánimo, crecimiento y desarrollo, función tisular, metabolismo, así como la función sexual y procesos reproductivos, no es una sorpresa que el BPA y las sustancias químicas sustitutas estén relacionadas con diversos problemas de salud diferentes, que incluyen:

Daño estructural del cerebro, hiperactividad, mayor agresividad y problemas de aprendizaje

Pubertad temprana, estimulación del desarrollo de las glándulas mamarias, interrupción de los ciclos reproductivos, toxicidad ovárica e infertilidad16

Cáncer de mama17

Presión arterial alta y enfermedades cardíacas18,19,20

Mayor formación de grasa y riesgo de obesidad

Mayor tamaño de la próstata, menor producción de esperma, hipospadias (deformación del pene),21 disfunción erectil22 y estimulación de las células de cáncer de próstata

Trastorno de la función inmunológica

Parto prematuro23

Diabetes

Menor eficacia en el tratamiento de quimioterapia24

El BPA y sus sustitutos aumentan el riesgo de obesidad y diabetes

Debido a que la obesidad es un factor principal en el desarrollo de muchos de los problemas de salud mencionados anteriormente, es importante señalar que, en la actualidad, casi el 67 % de las mujeres y el 75 % de los hombres, tienen exceso de peso o padecen obesidad.25 Estas cifras representan una tendencia que va en ascenso y un riesgo significativo para la salud pública.

Si bien, es tentador culpar del aumento de la circunferencia de la cintura a uno o dos factores, el metabolismo y control de peso son complejos y dependen de diferentes influencias. En un estudio reciente, los investigadores descubrieron que para mantener el mismo peso en 2006 que en 1988, tendría que comer menos y hacer más ejercicio.26

La conclusión lógica es que, un factor ambiental más frecuente después de 1988, ha influido en su metabolismo. La investigación de Health Canada demostró que el cuerpo humano no metaboliza y excreta de manera segura el BPA, sino que lo transforma en algo que produce células grasas.27 Esto confirmó los resultados de múltiples estudios anteriores que relacionan al BPA con los índices elevados de obesidad.28,29,30,31

Además, un estudio pudo demostrar que el BPA no solo aumentó la cantidad de células de grasa que se diferencian de las células de preadiposidad, sino que también aumentó la cantidad de grasa dentro de las células.32

Ahora, una investigación reciente demuestra que el BPS casi idéntico tiene algunas de las mismas características. Curiosamente, en este estudio, todas las células expuestas a BPS produjeron grasa, pero las que estuvieron expuestas a una cantidad menor y mayor produjeron mayores cantidades de grasa, en comparación con las que estuvieron expuestas a cantidades moderadas.33 La autora principal del último estudio sobre BPS, Ella Atlas, Ph.D., de Health Canada, comentó los resultados, al indicar que:34

"Nuestra investigación indica que BPS y BPA tienen efectos comparables sobre las células grasas y su metabolismo. Este estudio es el primero en demostrar que la exposición a BPS podría inducir la formación de células grasas humanas.
Dado que BPS es una de las sustancias químicas sustitutas utilizadas en productos de consumo que se comercializan como libres de BPA, es importante examinar si BPS actúa como una sustancia química disruptora endocrina. Este estudio demuestra que BPS y BPA tienen efectos similares en la formación de células grasas, acumulación de lípidos y expresión de genes importantes para el metabolismo de los lípidos".

¿Tiene algún sentido buscar productos 'libres de BPA'?

Las preocupaciones sobre los efectos del BPA en la salud han provocado que muchos consumidores busquen productos libres de BPA. Sin embargo, las investigaciones indican que los compuestos sustitutos utilizados para aumentar la resistencia de los plásticos también interfieren con las hormonas y representan un riesgo para la salud pública. En un estudio que evalúa los riesgos tanto de BPS como de una sustancia química sustituta secundaria, BPF, los investigadores concluyeron que ambos eran igualmente activos, en términos hormonales, como el BPA.35

La estructura entre estas tres sustancias químicas es notablemente similar, proporcionan la misma estabilidad en los plásticos y crean riesgos de salud similares para los seres humanos.36 La autora del estudio, Johanna Rochester, Ph.D., investigadora en el instituto de investigación sin fines de lucro The Endocrine Disruption Exchange, comentó que:37

"De acuerdo con casi todos los estudios que existen sobre estos dos sustitutos, son hormonalmente activos, de forma similar al BPA--mecanismos similares, potencias similares".

También se descubrió que los productos etiquetados como "libres de BPA" filtraban sustancias químicas con actividad estrogénica, después de ser sometidos a pruebas en entornos cotidianos.

Los plásticos etiquetados como "libres de BPA" fueron calentados en el horno de microondas, expuestos a luces ultravioletas y a otros factores estresores comunes.38 Casi todos los productos disponibles comercialmente analizados liberaron sustancias químicas que tenían actividad estrogénica, incluyendo a los etiquetados como "libres de BPA".

Los investigadores señalan que, actualmente, los fabricantes tienen la capacidad de producir plásticos, sin compuestos activos estrogénicamente, de una manera rentable que reduciría de forma significativa los riesgos para la salud pública.39 Pero, si es así, entonces ¿por qué no lo hacen?

Implemente las siguientes medidas para reducir su riesgo

El BPA se utiliza en una increíble cantidad de productos para el hogar. En este breve video del siguiente enlace, se describen los resultados de un estudio sobre alimentos enlatados. Como resultado, los investigadores encontraron otras sustancias adicionales al BPA.

Hasta que los fabricantes valoren más la salud humana que a sus beneficios económicos, considere implementar las siguientes medidas para reducir su exposición al BPA y a todos los compuestos sustitutos que también tienen características de disrupción endocrina.40,41,42

Consuma principalmente alimentos enteros y frescos

Los alimentos procesados y envasados son una fuente común de BPA y ftalatos—particularmente las latas, pero también los alimentos envueltos en plástico. Los alimentos verdaderos siempre serán su mejor opción.

Compre y utilice contenedores de vidrio

Compre productos que estén en recipientes de vidrio, en lugar de plástico o latas. Almacene sus alimentos y bebidas en vidrio y utilice contenedores de vidrio en caso que caliente sus alimentos en el horno de microondas, ya que el calor tiende a aumentar la liberación de sustancias químicas del plástico.

Considere que inclusive los plásticos libres de BPA, por lo general, filtran otras sustancias químicas disruptoras endrocrinas que son tan perjudiciales como el BPA.

Utilice biberones de vidrio para alimentar a su bebé. Nunca tome café o té en tazas de plástico y reemplace todas las tazas de plástico por vidrio. Evite los utensilios de plástico y no utilice agua potable embotellada en plástico. Filtre su agua y guárdala en recipientes de vidrio. No utilice bolsas de plástico de las tiendas. Lleve sus propias bolsas de tela o tejido reutilizables.

Evite el plástico envolvente

Si lo utiliza para cubrir recipientes de vidrio, no permita que hagan contacto con los alimentos y no lo use en el horno de microondas.

Tenga cuidado con los recibos de caja registradora

Si acude regularmente a una tienda, solicítele a la gerencia cambiar a los recibos libres de BPA. Yo compro mis alimentos en Publix y cuando los llamé para hablarles sobre los recibos, resultó que ya habían hecho el cambio. Sin embargo, es prudente limitar el contacto con todos los recibos de este tipo.

Utilice productos sostenibles, certificados orgánicos y libres de transgénicos

Busque productos que sean amigables con el planeta, que protejan los animales, que sean sustentables, cuenten con certificación orgánica y sean libres de transgénicos. Esto se aplica a todo, desde alimentos y productos para el cuidado personal, hasta materiales para construcción, alfombras, pinturas, artículos para bebé, muebles, colchones, y más.

Cuando remodele su casa, busque alternativas "verdes" libres de toxinas, en lugar de pintura regular y pisos de vinil, estos últimos son otra fuentes de ftalatos. Reemplace su cortina de baño de vinil por una de tela. No utilice utensilios de cocina antiadherentes.

Elija juguetes para niños con precaución

Elija juguetes hechos con materiales naturales para evitar las sustancias químicas presentes en los plásticos, tales como los ftalatos y el BPA/BPS, particularmente en los objetos que los niños son propensos a chupar o masticar.

Amamante durante al menos un año

Alimente a su bebé exclusivamente con leche materna, si es posible, al menos durante el primer año (así evitará la exposición a los ftalatos de los contenedores de fórmula para bebés y de las botellas y chupones). Además, la lactancia materna le proporciona beneficios adicionales a su hijo.

Evite los productos de limpieza fabricados

Utilice productos de limpieza naturales, o haga los suyos. Puede limpiar la mayor parte de su casa con vinagre blanco y bicarbonato de sodio. Hay opciones para toallitas para la secadora y suavizantes de ropa.

Cambie a artículos de tocador orgánicos

Cambie a productos de baño orgánicos, tales como champú, pasta dental, antitranspirantes y cosméticos. La base de datos Skin Deep de EWG puede ayudarle a encontrar productos para el cuidado personal que no contienen ftalatos o ninguna otra sustancia química potencialmente peligrosa.43

Cambie a productos para la higiene femenina e incontinencia urinaria

Reemplace sus productos de higiene femenina (tampones y toallas sanitarias) y para la incontinencia urinaria, por alternativas más seguras. Si bien, la mayoría de los ingredientes en los productos para la higiene femenina no se mencionan, los análisis sugieren que podrían contener dioxinas y aditivos petroquímicos.

Opte por productos sin fragancia

Busque productos sin fragancia; a menudo se utilizan ftalatos para ayudar a que el producto mantenga su fragancia por más tiempo. La fragancia artificial también podría contener docenas de sustancias químicas potencialmente tóxicas. Por la misma razón, evite los suavizantes de ropa, toallitas para la secadora, aromatizantes y velas aromáticas.

Analice el agua de la llave

Verifique el agua de la llave de su casa en busca de contaminantes, y fíltrela, si es necesario. Quizá también sería recomendable utilizar una alternativa a los tubos de PVC en su suministro de agua.

No Debe Beber el agua de la manguera

Enseñe a sus hijos a no beber el agua de la manguera del jardín, ya que la mayoría están hechas con plásticos que contienen ftalatos.

Consulte con un dentista

Verifique que cualquier sellador dental utilizado sea libre de BPA, BPS y BPF.


🔍Fuentes y referencias