📝    HISTORIA EN BREVE

  • Un cigarrillo contiene hasta 600 ingredientes y, cuando se prende, produce hasta 7000 sustancias químicas, muchas de las cuales son tóxicas y por lo menos 69 podrían ser cancerígenas
  • Fumar afecta y altera la metilación del ADN: estos son los cambios que suceden en su ADN y que podrían afectar la expresión génica. De acuerdo con diversos estudios, estos cambios en la expresión génica provocados por la metilación, podrían tener una relación con el desarrollo de cáncer y de enfermedades cardiovasculares
  • Vapear no es menos dañino. En comparación con las personas que no fuman, las personas que vapean sufrieron un daño 2.6 mayor en el ADN, mientras que aquellos que fuman cigarrillos convencionales sufrieron un daño 2.2 veces mayor, lo que significa que vapear en realidad perjudica más que los cigarrillos convencionales
  • La atención plena o mindfulness podría ayudarle a dejar de fumar al producir cambios en su cerebro. Las Técnicas de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) son otra excelente herramienta de apoyo que podrían ayudarle a controlar los antojos que surgen al dejar de fumar

🩺Por el Dr. Mercola

¿Sabía que fumar un solo cigarrillo al día podría aumentar hasta en un 57 % el riesgo de sufrir enfermedades del corazón? En la actualidad, el consumo de tabaco o cigarrillos es la principal causa de enfermedades prevenibles y muerte prematura en Estados Unidos, y las personas que fuman podrían disminuir por lo menos 10 años su esperanza de vida.

De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), informó que el índice de mortalidad por fumar es mayor que el de las muertes provocadas por el VIH, el consumo de drogas ilegales, el consumo de alcohol, las lesiones por accidentes automovilísticos y los incidentes relacionados con armas de fuego combinados.

Si fuma, y lo hace desde hace tiempo, es posible que comience a sentir los efectos de este hábito en su cuerpo. En este artículo, analizaremos a profundidad cómo fumar afecta su salud y qué puede hacer para dejar de fumar.

Los efectos del tabaquismo en todo el cuerpo

Un cigarrillo contiene hasta 600 ingredientes y, cuando se prende, produce hasta 7000 sustancias químicas, muchas de las cuales son tóxicas y por lo menos 69 podrían ser cancerígenas. La exposición constante a estas toxinas podría dañar y deteriorar los tejidos del cuerpo; sin embargo, debido a que ocurren a nivel microscópico, podrían pasar años antes de que note algún daño.

De hecho, fumar es la causa principal de 9 de cada 10 muertes por cáncer de pulmón, y del 80 % de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Pero, fumar no solo daña los pulmones, también podría tener una relación con múltiples enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cáncer a largo plazo. También podría afectar el cerebro, los huesos, los dientes, los ojos e incluso la fertilidad.

Una gran parte del daño que los cigarrillos causan a su cuerpo ocurre cuando experimenta algunos de los mismos procesos biológicos que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y derrames cerebrales. Estos son los procesos patológicos que provocan cambios al sistema arterial y aumentan su riesgo de enfermedad:

  • Fumar aumenta la homocisteína plasmática total, la cual es un factor de riesgo de derrame cerebral, enfermedad de Alzheimer, demencia y deterioro cognitivo
  • También acelera el desarrollo de la aterosclerosis en el corazón y el cerebro, lo que evita que el oxígeno y los nutrientes lleguen al cerebro. La rigidez provocada por la aterosclerosis también podría tener una relación con la acumulación de placa beta-amiloide, una característica del Alzhéimer
  • El tabaco podría aumentar el estrés oxidativo, la excitotoxicidad, la muerte de neuronas y la inflamación, lo que podría generar cambios en el cerebro
  • Fumar también podría aumentar el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. En un informe de 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS), mencionó que, las personas que fuman tienen un riesgo 45 % más alto de desarrollar demencia, e incluso llegaron a la conclusión que el 14 % de todos los casos de Alzhéimer en todo el mundo podrían atribuirse al tabaquismo.

Fumar afecta su ADN

Fumar afecta y altera la metilación del ADN, que son los cambios que suceden en su ADN y que podrían afectar la expresión génica. En un estudio de 2016, los investigadores lograron identificar cuánto duran los cambios y qué tan extensos podrían ser.

El estudio, que incluyó información de participantes de otros 16 estudios, utilizó muestras de sangre de más de 15 000 personas, y comparó las de los fumadores actuales con exfumadores y con personas que nunca habían fumado. Los investigadores descubrieron que los fumadores actuales tenían más de 2500 cambios genéticos en su ADN. De acuerdo con diversos estudios, estos cambios en la expresión génica provocados por la metilación, podrían tener una relación con el desarrollo de cáncer y de enfermedades cardiovasculares. La Dra. Stephanie London, investigadora principal, mencionó en un artículo de Medical News Today lo siguiente:

"Estos resultados son muy importantes, ya que al ser uno de los mecanismos que regulan la expresión génica, la metilación afecta a los genes que se activan, lo que influye en el desarrollo de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
Es importante recalcar que incluso después de que alguien deja de fumar, todavía se pueden ver los efectos del tabaquismo en su ADN".

Cuando una persona deja de fumar, muchos de los cambios en el ADN vuelven a su estado original. Sin embargo, hay algunos que se mantienen, incluso después de muchos años. Los investigadores identificaron 185 áreas que eran muy diferentes entre las personas que solían fumar y las que nunca habían fumado.

El humo de segunda mano también podría afectar su salud

Si cree que solo las personas que fuman corren el riesgo de sufrir estos daños para la salud, está equivocado. De hecho, respirar humo de segunda mano podría provocar los mismos problemas de salud mencionados, razón por la cual los investigadores analizaron las diversas formas en que el humo del cigarrillo podría entrar al cuerpo.

Un estudio de 2016 descubrió que su cuerpo podría absorber nicotina al respirar el humo de segunda mano, o incluso al usar ropa que ha estado expuesta al humo. Y, la dosis no era insignificante, los investigadores descubrieron que la dosis era similar a la de fumar entre medio y seis cigarrillos. De acuerdo con Charles Weschler, Ph. D., coautor del estudio:

"Si se encuentra en una habitación donde alguien fuma o vapea, inhalará el humo a través de la piel y los pulmones".

El hecho de que muchas personas fuman en una habitación al lado de sus familiares, incluyendo niños pequeños y mascotas, es algo muy preocupante.

Vapear NO es mejor

Los cigarrillos electrónicos, o vapeadores, eran promocionados como más saludable que los cigarrillos convencionales, ya que no lo exponen a sustancias químicas tóxicas como la nicotina. Los adolescentes son los consumidores principales de estas alternativas a los cigarrillos. Sin embargo, estudios han demostrado que vapear tiene los mismos riesgos que fumar tabaco.

En un estudio, los investigadores encontraron que entre más se usaba el vapeador, mayor era el daño en las células de la boca. En un estudio previo, el mismo equipo de investigadores descubrió que vapear podría provocar cambios en los genes y cambios biológicos que podrían favorecer el desarrollo de diversas enfermedades.

Después de evaluar las células epiteliales de la cavidad bucal de tres grupos: no fumadores, personas que usaban vapeadores pero no cigarrillos y fumadores convencionales que nunca usaban cigarrillos electrónicos, los investigadores encontraron un daño similar en el ADN tanto en las personas que fumaban cigarrillos convencionales como en las que usaban vapeadores, el cual fue un daño dos veces mayor que el que se encontró en los participantes que nunca habían usado cigarrillos electrónicos ni convencionales. En comparación con las personas que no fuman, las personas que vapean sufrieron un daño 2.6 mayor en el ADN, mientras que aquellos que fuman cigarrillos convencionales sufrieron un daño 2.2 veces mayor, lo que significa que vapear en realidad perjudica más que los cigarrillos convencionales.

En un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston publicado en 2018, los investigadores encontraron que las cápsulas de cigarrillos electrónicos con sabor provocaban cambios a nivel celular casi de forma inmediata. Uno de los factores principales en este estudio fue analizar el efecto directo que el saborizante tenía en las células, usando niveles similares a los que se alcanzan dentro del cuerpo. Los investigadores encontraron que los saborizantes con o sin componentes de combustión, podrían provocar lesiones cardiovasculares. De acuerdo con la investigadora principal, Jessica Fetterman, Ph. D.,:

"La inflamación y la pérdida de óxido nítrico son algunos de los primeros cambios que podrían provocar enfermedades cardiovasculares como ataques cardíacos y derrames cerebrales, por lo que se consideran síntomas tempranos de enfermedades del corazón".

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar (o vapear)

Lo más importante en todo esto es que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar, y aunque algunos efectos tal vez no puedan revertirse por completo, si hace el esfuerzo consciente de dejar de fumar podría ayudar a prevenir daños mayores. De acuerdo con un estudio que evaluó a más de 8000 personas de entre 50 y 74 años durante más de nueve años, las personas que tienen alrededor de 70 años podrían revertir parte del daño si dejan de fumar, cómo reducir el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral.

Sin embargo, en mi opinión, lo primero que debe hacer es estar sano, esto hará que dejar de fumar sea mucho más fácil. El ejercicio es fundamental, ya que las investigaciones demuestran que las personas que realizan algún entrenamiento de fuerza de forma regular, tienen mejores probabilidades de dejar de fumar.

Otro factor fundamental que no debe omitirse es llevar una alimentación saludable. Póngase el objetivo de controlar su alimentación y los antojos por alimentos poco saludables. De lo contrario, los efectos de una mala alimentación podrían superar los de fumar, lo que hace que las personas que están tratando de dejar de fumar recurran a la comida para ayudar a aliviar sus antojos.

Atención plena o mindfulness para dejar de fumar

La  atención plena podría ayudarle a dejar de fumar al producir cambios en su cerebro. Según investigadores de la Universidad de Brown en Rhode Island, el entrenamiento de atención plena podría ayudar a reducir la actividad en el área de la corteza cingulada posterior del cerebro (PCC, por sus siglas en inglés), la cual se activa cuando fuma. Utilizar una aplicación de atención plena, podría ayudar a inhibir la actividad en el PCC, lo que podría ayudarle a dejar de fumar.

La meditación de atención plena es una práctica más formal, en la cual debe concentrarse de forma consciente en sensaciones o pensamientos específicos, y luego analizarlos sin juzgar. Un ejercicio que puede probar es concentrarse en su respiración durante cinco minutos antes de levantarse de la cama. Concéntrese en el ritmo de su respiración, así como en la forma en que sube y baja su abdomen. A lo largo del día, cuando sienta ganas de fumar, reconozca que solo son pensamientos y que no tiene que reaccionar ante ellos. Es importante evitar juzgar sus antojos o hábitos de fumar.

Las Técnicas de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) son otra excelente herramienta de apoyo que podrían ayudarle a controlar los antojos que surgen al dejar de fumar. Esta técnica consiste en dar pequeños golpecitos con las yemas de los dedos en meridianos específicos del cuerpo, mientras expresa afirmaciones positivas. Las EFT podrían ayudar a reprogramar las reacciones de su cuerpo a los antojos, lo que podría ayudarle a dejar de fumar, en especial si las combina con la práctica de atención plena.