📝HISTORIA EN BREVE

  • La Dra. Nasha Winters es una naturópata que se especializa en el tratamiento contra el cáncer. Capacita a médicos y consulta con otros profesionales que tratan a pacientes con cáncer
  • Winters solicita cinco pruebas específicas antes de atender por primera vez a un paciente, estas pruebas son marcadores para saber cuán avanzado se encuentra el cáncer
  • El primero es un panel de química sanguínea, un análisis de sangre asequible que demuestra el hemograma completo (CBC). Es importante destacar que este demuestra la proporción de neutrófilos a linfocitos (NLR), lo que plantea el pronóstico de supervivencia general
  • La prueba de la lactasa deshidrogenasa (LDH) es un tipo de análisis muy poco utilizado pero fundamental, ya que representa un marcador de la función metabólica. Si los niveles de LDH son elevados, es posible que la función mitocondrial sea deficiente
  • Cuando las mediciones de la proteína C reactiva de alta sensibilidad, la LDH y la tasa de sedimentación de eritrocitos se encuentran dentro de los rangos funcionales, significa que el paciente lleva un buen control de su enfermedad y el pronóstico es favorable

🩺Por el Dr. Mercola

En los Estados Unidos, el cáncer mata a un estimado de 1600 personas al día. En China, 8100 personas sucumben a la enfermedad todos los días. Es una enfermedad tan común, que es usual que cualquier persona conozca a alguien que haya recibido un diagnóstico de cáncer, razón por la cual es de suma importancia el tema que abordamos en esta entrevista.

La Dra. Nasha Winters es una naturópata que se especializa en el tratamiento contra el cáncer. Aunque Winters atendió en el pasado a pacientes con cáncer, desarrolló un modelo más eficiente en el que ahora se enfoca en capacitar a los médicos y consultar con otros profesionales que tratan a estos pacientes.

Su trabajo me ha impresionado mucho. Adoptó la dieta cetogénica y la integró como una herramienta estratégica en su planificación terapéutica. También aplica muchas otras estrategias menos conocidas. Si padece cáncer y considera que su experiencia podría beneficiarle, puede pedirle a su médico clínico que consulte con Winters para ajustar su tratamiento.

Considero que si el cáncer se diagnostica lo suficientemente rápido, la mayoría de los casos serian curables. Sin embargo, tiene que detectarse temprano y se necesita estar bien informado. Además, es importante evitar las estrategias que retrasarían el tratamiento. De acuerdo con Winters:

"El objetivo de mi vida es... eventualmente poder hacer una pequeña diferencia en esa estadística.
Donde podemos ser efectivos es con las personas que... están en el punto en el que todavía se encuentran lo suficientemente bien y motivados para explorar más allá de sus opciones de servicios de atención estándar, porque, honestamente, a menudo eso no es suficiente en la época actual en que vivimos.
Y luego, también creo que el mayor impacto que podemos tener es que podemos ayudar a las personas a descubrir cómo funciona mucho antes de que se convierta en un problema. Porque realmente, la única y verdadera cura es la prevención de la enfermedad. Este problema tiene varios niveles.
Tenemos personas que aún no expresan o no saben que padecen el cáncer. Tenemos personas que ya recibieron el diagnostico o que se encuentran en un estado de salud relativamente bueno, desde la Etapa 1 a la Etapa 4.
Luego, tenemos algunas personas que fueron perjudicadas por años de tratamientos infructuosos que han dejado sus cuerpos dañados y que quizás no sean tan receptivas a este enfoque".

Los hechos hablan por sí solos

Casi sin excepción, las personas dirán que pensaron que estaban sanas hasta que recibieron el diagnóstico de cáncer. Sin embargo, eso es simplemente imposible. El cáncer, al igual que muchas otras enfermedades, no se manifiesta hasta que ha avanzado alrededor de un 80 %.

El primer síntoma en sí no es el diagnóstico de cáncer. La mayoría de los tipos de cáncer tardan años en progresar hasta que pueden diagnosticarse. El cáncer es un factor ‘res ipsa loquitur’, que significa "los hechos hablan por sí solos".

En otras palabras, de alguna manera, no estaba llevando un estilo de vida saludable, o simplemente no lograba contrarrestar las inevitables exposiciones tóxicas a las que todos estamos sujetos en la modernidad. Como señaló Winters:

"No importa cuánto tratemos, estamos expuestos a más factores imperceptibles de los que imaginamos, que definitivamente dañan nuestro cuerpo tanto que a nuestras células se les dificulta cada vez más responder y hacer el proceso de reparación esperado.
Esa es una de las estrategias que trato de ayudar a los médicos a comprender. Debido a que nuestro sistema médico no está orientado hacia la prevención... primero, esperamos a que la casa se encuentre cubierta en llamas para echarle un poco de agua ¿no es así?
Mi estrategia siempre se ha basado en la evaluación, valoración y tratamiento, y luego ajustar el procedimiento según corresponda y repetirlo tantas veces como sea necesario".

La prueba de hemograma completo: pruebas, evaluación y tratamiento

Winters solicita cinco pruebas específicas antes de atender por primera vez a un paciente. Son marcadores de cuán avanzado se encuentra el cáncer y cuánto progreso se ha logrado a medida que avanza el tratamiento.

El primero es un panel de química sanguínea. Este es un análisis de sangre sencillo y asequible que demuestra un hemograma completo (CBC) con diferencial. Eso incluye indicadores como los linfocitos, eritrocitos, hemoglobina, hematocritos y trombocitos.

Lo más importante es que demuestra la proporción de neutrófilos a linfocitos (NLR), que indica el pronóstico de supervivencia general. Una de las razones por las que las inmunoterapias obtienen una tasa de respuesta tan baja, solo alrededor del 20 %, según Winters, se debe a la proporción de neutrófilos a linfocitos.

Como lo explicó Winters, cuando la cantidad de neutrófilos es demasiado elevada y los niveles de linfocitos son muy bajos, significa que el sistema inmunológico no tiene un funcionamiento normal.

Como resultado, hacer un tratamiento con algunas de estas terapias inmunológicas nuevas e innovadoras utilizadas en oncología puede "inclinar la balanza del sistema inmunológico a un punto peligroso de reactividad excesiva", indicó, y agregó que "por una prueba de laboratorio que puede costarle 12 dólares, podría obtener un panorama más claro del estado de su sistema inmunológico".

En general, debe buscar una proporción de 2 a 1 o mejor de las células neutrófilos a linfocitos. Si la cantidad se incrementa, una mayor brecha entre los niveles de neutrófilos y linfocitos puede ser problemático.

Asimismo, si tiene un "NLR intercambiado", donde los niveles de linfocitos son más elevados que los neutrófilos, a menudo es un síntoma de discrasias sanguíneas y cáncer de la sangre, "que es algo común después de hacer una terapia estándar", indicó Winters.

Además, debe buscar que su recuento de linfocitos se encuentre entre 5 y 7. Si los niveles son inferiores, lo cual es usual cuando se realiza una terapia convencional, podría complicar la situación. De igual manera, los trombocitos elevados por encima de 250 también son una mala señal.

El punto ideal para los trombocitos se localiza entre 175 y 250. Una cantidad inferior a 175 podría comprometer la función inmunológica y coagulación sanguínea. Lo mismo aplica para los niveles superiores a 250.

"Con frecuencia, los altos niveles de trombocitos pueden ser un buen ejemplo de un proceso canceroso. De hecho, esa es una de las señales de alarma que observamos en algún cáncer en etapa temprana", indica Winters. Los altos niveles de trombocitos también están relacionados con los patrones virales y pueden ser indicativos de una coinfección causante de un desequilibrio inmunológico. Según Winters:

"Otro ejemplo que omitimos frecuentemente es la hemoglobina. Si los niveles de hemoglobina son bajos y trata de monitorear sus niveles de cetonas o recuento sanguíneo, su hemoglobina A1C, podría obtener algunas cifras erróneas porque debe tener suficiente cantidad de hemoglobina para obtener un resultado correcto.
Son trucos pequeños y sencillos que podemos usar con un CBC básico, solo para saber el estado del sistema inmunológico de una persona antes, durante y después del tratamiento. Valdría la pena realizarlo por su cuenta, tan solo para descubrir el proceso por sí mismo".

Por desgracia, la mayoría de los oncólogos nunca han oído hablar de la proporción NLR o del hecho de que los trombocitos son un factor de pronóstico para la progresión de la enfermedad o que son una señal de alerta temprana de cáncer, indica Winters.

En el ámbito de la práctica tradicional de oncología, el CBC se utiliza principalmente para asegurarse de que el recuento de linfocitos y neutrófilos sean lo suficientemente altos para poder recibir otra dosis de terapia dirigida o quimioterapia.

El panel metabólico completo y la lactasa deshidrogenasa

La segunda prueba que Winters recomienda usualmente es un panel metabólico completo (CMP), a veces conocido como panel químico, que es otra prueba asequible al bolsillo. Esta prueba le proporcionará información sobre el estatus de sus electrolitos, función de los órganos, así como de su función cardiovascular, renal y hepática. Winters indica:

"Asimismo, es una pista muy importante para saber lo que ocurre. Por ejemplo, si sus niveles de creatinina son superiores a 1, podría haber algún problema renal. Significa que los riñones no están filtrando de forma correcta. O si sus enzimas hepáticas superan los 20 o 25, sabemos que podría haber algunos problemas hepáticos para procesar sustancias en el cuerpo.
Si se incrementan los niveles de fosfatasa alcalina, con frecuencia puede mostrarnos los primeros signos de metástasis o pérdida ósea. Estas son algunas medidas realmente poderosas para evaluar la respuesta de las personas a los medicamentos, porque a menudo algunos fármacos influyen en el incremento de los niveles de esas enzimas.
Sin embargo, también es una excelente manera de tener alguna noción de si hay otros órganos involucrados en el proceso general del cáncer".

En el pasado, las pruebas chem-20 y chem-24 incluían dos pruebas importantes que ahora deben solicitarse por separado. Una es la prueba de la lactasa deshidrogenasa (LDH), "que probablemente es la prueba menos utilizada y más importante para saber acerca de todos los patrones de enfermedades crónicas", indica Winters.

Es un marcador de la función metabólica. Si los niveles de LDH son elevados, es posible que la función mitocondrial sea deficiente. Según Winters:

"Incluso, podría dividir la LDH general entre los cinco componentes de estas cinco isoenzimas y saber exactamente dónde ocurren los problemas del proceso metabólico, ya sea en los huesos, pulmones, riñones, hígado o glóbulos rojos. Es bastante fascinante y, de nuevo, muy asequible.
También, es la principal forma de controlar cosas como el linfoma, la mayoría de los tipos de leucemia, el mieloma múltiple e incluso los melanomas. Se considera un tipo de indicador de cáncer.
Sin embargo, es una prueba de laboratorio desperdiciada e incluso incomprendida e ignorada. En incontables ocasiones les he solicitado a los médicos realizar una prueba LDH en el paciente y, en cambio, recibo un análisis de lipoproteína de baja densidad (LDL). Es posible que pase 2 de cada 10 veces".

La prueba de LDH puede aportar ciertos datos sobre la función mitocondrial

Entonces, ¿cuál es exactamente la conexión entre la LDH y la función mitocondrial? Winters lo explica:

"Aquí es donde analizamos cómo procesamos la lactasa deshidrogenasa, el proceso de fermentación o procesamiento de nuestra energía, a través del ciclo de Krebs... para producir trifosfato de adenosina (ATP). Tiene una relación muy cercana con las deshidrogenasas, ya sea piruvato o lactato deshidrogenasa.
Cuando el nivel comienza a incrementarse podría indicar que el sistema mitocondrial no funciona bien. Lo curioso es que es que ahora se basan en el promedio de la población de la región donde se realizan, una cuestión que olvidé mencionar cuando comencé a hablar sobre los estudios de laboratorio.
Por ejemplo, si vive en Alabama y comprueba sus niveles de glucosa, aún si tiene 120 de glucosa en ayunas, indicaría que se encuentra bien.
Si vive en Colorado, el nivel de 90 podría ser bueno. Incluso, puede variar de una región a otra. Sin embargo, en general, debe evitar ser parte del promedio actual relacionado con los valores de laboratorio. Cuando me refiero a mis rangos funcionales u óptimos, por ejemplo, los niveles de lactasa deshidrogenasa a través de, digamos, el laboratorio LabCorp, idealmente deberían ser inferiores a 175.
Creo que el valor límite es de alrededor de 263. Si se los realiza por medio del laboratorio Quest, se rigen por una métrica diferente y no debe ser inferior a 450. Tiene un valor límite más alto, de alrededor de 600 o 650. De hecho, debe ser muy inferior al límite superior de la lactasa deshidrogenasa en rangos óptimos.
Cuando hay niveles demasiado bajos, a menudo es un indicador importante de desnutrición extrema, pérdida muscular, desgaste muscular, sarcopenia, caquexia, lo que también es un punto muy peligroso que podría situarle en la balanza de un proceso oncológico o enfermedad crónica".

La prueba de la tasa de sedimentación de eritrocitos

La segunda prueba que solía ser un procedimiento estándar junto con el panel químico, que ya no es incluida, es la tasa de sedimentación, también conocida como la tasa de sedimentación de eritrocitos (ESR). "Esta es una prueba simple muy poderosa que solo demuestra la rapidez con la que las células quedan fuera de la solución y del plasma", indica Winters.

Idealmente, debe tener una tasa de ESR inferior a 10. Si los niveles son superiores a 10, sugiere que es más difícil que las células escapen de las redes gruesas, fibrinolíticas, adhesivas o estructurales relacionadas con la inflamación crónica, autoinmunidad y mayor riesgo de metástasis. De acuerdo con Winters:

"Por lo general, una persona no muere a causa de un cáncer primario a menos que se encuentre ubicado estratégicamente en una zona crucial del cuerpo. Sin embargo, nos enfrentamos a una mayor incidencia de muerte por metástasis. Cuando observamos esa cifra [ESR], nos indica el nivel de fluidez a través del sistema del cuerpo".

La prueba de proteína C reactiva de alta sensibilidad

La quinta prueba que Winters recomienda usualmente es la prueba de proteína C reactiva de alta sensibilidad (hsCRP). Si bien esta prueba se usa normalmente como un indicador de salud cardiovascular, también es un factor de pronóstico para el cáncer muy poco utilizado.

El incremento de la CRP, independientemente del tipo de enfermedad o padecimiento, sugiere un pronóstico desfavorable y una tasa de supervivencia más baja.

La diferencia entre la CRP y ESR es que se trata de un marcador general de inflamación. Sin embargo, no señala la ubicación de la inflamación. Lo ideal es que tenga una CRP inferior a 1. Si el laboratorio utiliza un valor límite de 0.3, tendrá un valor inferior a 0.1.

Así que debe asegurarse de obtener un hsCRP cuantitativo; es decir, uno que especifique su nivel y que no solo indique si se encuentra al mismo nivel, dentro o fuera del rango, ya que esto le permitirá monitorear su progreso más cuidadosamente.

El típico patrón del cáncer

"Aquí es donde se unen las piezas interesantes del rompecabezas", señala Winters.

Si bien las cinco pruebas tienen buenos estudios que respaldan de forma individual su función en el monitoreo del proceso del cáncer y de otros procesos inflamatorios, lo que Winters ha aprendido, a lo largo de sus 25 años de observación, es que cuando la PCR, LDH y ESR se encuentran dentro de los rangos funcionales, el paciente tiene un buen control de su enfermedad.

Cuando las tres tienen malos resultados, se debilita este pronóstico. De nuevo, los rangos funcionales o ideales serían:

  • ESR inferior a 10
  • CRP inferior a 1 (o 0.1 en función de la medida utilizada)
  • LDH inferior a 175 (o 450, en función de la medida utilizada)

Winters lo explica de la siguiente manera:

"Sin importar lo que indique el escaneo o los marcadores tumorales, sé que el estado y la salud metabólica mitocondrial del paciente son lo suficientemente sólidos, así que no importa la carga tumoral que tenga, todavía podemos implementar las estrategias.
Por ejemplo, si observo un desequilibrio [solo] en la ESR, sé que es probable que se produzca algún tipo de respuesta autoinmunológica. Esto lo observamos mucho en la artritis reumatoide (AR), erupciones de Hashimoto y Sjogren...
O si tenemos, digamos, un CRP fuera del rango, pero las otras dos tienen niveles óptimos, podría ser debido a un trabajo dental, entrenamiento muy intenso, por golpearse el pie o haber pisado el Lego de su hijo.
En el caso de la LDH, podría ocurrir por una borrachera, bebió con sus amigos durante el fin de semana, o tomó algunos esteroides y sus huesos se rompen muy rápido, o simplemente hizo una larga caminata y debilitó algunos músculos con mucha rapidez.
Pero ¿qué pasa en conjunto? Esa es la clave. Cuando las tres están en el rango funcional, el cuerpo todavía puede mantener el control. Cuando [las tres] comienzan a incrementarse, es cuando sabemos que estamos en riesgo...
Básicamente, significa que las células madre del cáncer se preparan para activarse. Eso significa que posiblemente aplicar las estrategias occidentales de tratamiento médico no genere resultados muy exitosos".

Las biopsias probablemente serán cosa del pasado

El Dr. Thomas Seyfried, un destacado experto en el cáncer como enfermedad metabólica, opina firmemente que se deben evitar las biopsias, ya que pueden desencadenar metástasis, es decir, propagación del cáncer. Esto tiene que ver con el hecho de que no son las células madre cancerosas las que propagan la enfermedad, sino los macrófagos transformados que se fusionan con las células cancerosas.

Debido a que es un macrófago, se propaga a través de la sangre y podría propagarse a otros tejidos. Winters señala que las preocupaciones sobre la propagación del cáncer a raíz de las biopsias han estado circulando durante décadas. Según Winters:

“Hemos visto muchas veces que, dependiendo del momento, digamos, de su ciclo cuando se realiza una mastectomía o del tipo de anestesia utilizada en el momento de una biopsia, o el estado de salud general, o incluso el tamaño de la cámara de biopsia central, que definitivamente tenemos ese potencial para propagar”.

A pesar de tales riesgos, los médicos aún tenían que realizar la biopsia, sin importar las consecuencias, para ayudar a guiar el tratamiento. Eso está cambiando ahora, afirma Winters. Las biopsias de sangre están mejorando, lo que permite realizar un diagnóstico sin necesidad de perforar el tejido. A partir de las cumbres de investigación y trabajo a las que ha asistido sobre células tumorales circulantes y células madre circulantes, Winters está convencida de que no pasará mucho tiempo antes de que ya no se utilicen biopsias.

Herramientas para optimizar el éxito quirúrgico

Si bien la radiación y quimioterapia rara vez son una opción ideal, en algunos casos podría indicarse el uso de cirugía, y su tasa de éxito puede optimizarse al implementar la cetosis nutricional. Aplicar el ayuno, durante algunos días antes de la cirugía, puede ayudar a definir y demarcar los márgenes del tumor. Las células cancerosas también serán menos agresivas, ya que estarán relativamente debilitadas.

Aquí un punto importante es que si primero se somete a un tratamiento convencional (radiación, quimio o cirugía), sin antes adoptar un enfoque holístico, podría perjudicar masivamente o eliminar cualquier posibilidad de éxito.

En otras palabras, en primer lugar, debe ser lo suficientemente valiente para abordar su cuerpo, antes de realizar cualquiera de estas intervenciones invasivas y altamente tóxicas. Winters afirma:

"Si se trata de un tumor en particular que apareció rápidamente en una parte del cuerpo y que bloquea algo, como un vaso u obstruye el colon, o lo que sea, puede convertirse en una emergencia médica [que requiera tratamiento inmediato].
Sin embargo, la gran mayoría de los diagnósticos de cáncer no constituyen una emergencia. La verdadera emergencia es el diagnóstico en sí mismo, y a menudo la forma en que reacciona o responde a tal emergencia determinará su éxito para superar o continuar tal proceso.
Estoy muy agradecida por la oportunidad de exponer esta cuestión en una plataforma mucho más grande, porque es un tema muy importante...
Siempre insto a las personas, respire y analícese profundamente. Debe comprender de verdad e inmediatamente cómo funciona este proceso, antes de elegir cualquier intervención.
Y entonces es probable que no tenga que acudir conmigo de nuevo, porque tal vez no presente esa tasa de recurrencia del 70 %... Solo tome un momento, analícelo y determine claramente que es lo que más le conviene...
Dicho lo anterior, sí sé que alguien se prepara para realizarse una cirugía o biopsia, porque los trató de la misma manera, ya sea solo una pequeña lesión por punción... para saber si se trata de un melanoma, o algo que cause una apertura en la cavidad... Nos gusta preparar el cuerpo al menos un par de semanas antes.
Nos gusta empezar por suministrar pectina cítrica modificada. Implementamos un régimen de ayuno o estado metabólico flexible durante las semanas previas, y un estado de ayuno antes de hacer la cirugía. Si tenemos la suerte de contar con los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP), realmente podemos ayudar a decidir la mejor estrategia para controlar el dolor.
Así haremos todo lo posible para evitar los opiáceos a toda costa, ya que podrían retrasar la cicatrización de las heridas, el incremento de la proliferación de células cancerosas y la destrucción del microbioma, así como todos los problemas relacionados con la adicción y, de hecho, no ayudan a aliviar el dolor...
De igual manera, realizamos una intervención postquirúrgica para ayudarles a cicatrizar las heridas lo más rápido posible. Tal vez se necesite un poco más de proteína en ese momento, quizás un poco menos de sodio...
Si son mujeres que aún menstrúan, intentaremos programar una cirugía para el momento en que tengan los menores niveles de estrógeno durante su ciclo menstrual. Esa es una estrategia interesante que hemos aplicado para obtener mejores resultados...
Las pruebas son una herramienta muy poderosa, como lo son algunos remedios homeopáticos... como el fósforo, para mejorar la reacción a los medicamentos y problemas hemorrágicos..."

La resistencia a la insulina y la glucosa alta pueden agravar el pronóstico

Como señaló Winters, si observa las estadísticas de todos los tipos de tumores, etapas y demografía, la quimioterapia tiene una tasa de éxito de alrededor del 3 % en cualquier ámbito. La radiación exhibe una tasa de éxito aproximada del 12 %, mientras que la cirugía tiene alrededor del 50 %, con una "tasa de éxito" que indica una disminución o reducción del tumor, sin eliminar la evidencia de la enfermedad.

Además, indica evidencia que demuestra que cuando la glucosa e insulina son elevadas, la aplicación de radiación es inefectiva, ya que las células cancerosas se desensibilizan a la radiación cuando reciben gran cantidad de azúcar. Según Winters:

"Pienso en todos los pacientes que son metabólicamente inestables e inflexibles, y que padecen prediabetes...
Básicamente, [el tratamiento actual] puede dañar aún más el entorno, generar mayores probabilidades de mutación de células y muchas más posibilidades de recurrencia y progresión, tan solo porque alguien no se tomó el tiempo de hacer una simple punción en el dedo o extracción de sangre para comprobar cuáles eran sus niveles de glucosa".

Otro factor que puede volver ineficaz a la radiación es el factor de crecimiento vasoendotelial elevado. Una vez más, un simple análisis sanguíneo podría ayudar a evaluar la probabilidad de éxito del tratamiento con radiación.

Winters recomienda a los pacientes sometidos a radiación que preparen su cuerpo con algunas semanas o meses de anticipación para el proceso de radiación, concentrándose en disminuir el factor de crecimiento de la insulina (IGF), hemoglobina A1C y glucosa.

Asimismo, puede agregar ciertos agentes radio sensibilizadores, como la melatonina o el astrágalo, para mejorar la respuesta a la terapia. De igual manera, se ha demostrado que la radiación combinada con la hipertermia realizada el mismo día puede mejorar drásticamente los resultados. Con respecto a la quimioterapia, Winters es una firme defensora del enfoque convencional de la dosis máxima tolerada. Según Winters:

"Cuando se aplica ese nivel, no solo puede causar una muerte celular directa citotóxica, sino que también podría incrementar simultáneamente la respuesta inmunológica. Hoy en día, la forma en que se realiza la quimioterapia puede destruir el sistema inmunológico.
Y realmente, la única forma en que puede superarse el cáncer y permanecer en remisión... es al mantener el buen funcionamiento del sistema inmunológico".

En cambio, recomienda utilizar la quimioterapia en niveles metronómicos o fraccionados, al suministrar alrededor de una décima parte de lo que normalmente se administraría, lo que podría tener un gran efecto siempre que el paciente esté lo suficientemente preparado a través de la cetosis nutricional y otros apoyos. De acuerdo con Winters:

"No aplicamos estos procedimientos al azar. De hecho, creamos un enfoque muy preciso y enfocado en cada persona. Continuamos cada tres meses, mientras continúan el proceso de cáncer.
Hasta que su trifecta sea perfecta, seguimos evaluando y ajustando el tratamiento. Porque estas células, una vez que están expuestas a un nuevo tratamiento durante un breve período de tiempo, generalmente de tres a seis meses, se transforman y mutan en un espécimen completamente nuevo. Siempre tenemos que ir un paso adelante de ese proceso...
No podemos abordar todas las vías con la quimioterapia, o el procedimiento mataría al paciente. Pero hay intervenciones como la dieta cetogénica, que puede influir en las 10 características del cáncer de manera simultánea, lo que podría mejorar el efecto de cualquier terapia aplicada.
Ninguna de estas terapias debe considerarse de forma individual, ni existe una cura milagrosa para solucionar el cáncer.
Ahí es donde la industria farmacéutica, e incluso la industria nutracéutica y alternativa, nos impulsan a pensar que hay una causa y una cura para este proceso. Sólo se trata de eso. Es un proceso y es tan particular en cada uno de nosotros como nuestras huellas digitales".

Abordar la caquexia

Ahora, cuando un paciente con cáncer experimenta caquexia (pérdida de peso y masa muscular), las pruebas se vuelven cruciales. Como señaló Winters, “ser flaco no te matará, pero ser caquéctico sí puede”, y no se puede saber si alguien es caquéctico o no simplemente mirándolo.

"Hacemos eso cuando empezamos a ver que pierden peso y la gente va a recibir quimioterapia. Los médicos se asustan. Su equipo empieza a decirles: "Pase lo que pase, no pierdan más peso". Come, come, come, come, come”. Sin embargo, la caquexia es un proceso inflamatorio impulsado por citocinas. Está muy impulsado por el azúcar. Es inflamación y desequilibrio metabólico.
Lo peor que se le puede dar a un paciente con caquexia son productos como “Boost”, “Guarantee” o nutrición parenteral total (NPT). De hecho, en muchas salas de cáncer, la NPT se conoce básicamente como el principio del fin. Cuando miras los primeros ingredientes de todos esos... son altamente sintéticos, altamente tóxicos, cuatro tipos diferentes de azúcares... gluten y todo tipo de cosas que aceleran aún más el proceso inflamatorio".

Para evaluar si un paciente tiene caquexia, Winters utiliza un panel metabólico que muestra proteínas, creatinina, calcio y albúmina. Específicamente, si la proteína está por debajo de 7 y la albúmina por debajo de 4, entonces el paciente está cayendo en sarcopenia y emaciación metabólica, que es parte del proceso de caquexia.

Es importante destacar que si padece caquexia, volver a alimentarse repentinamente con azúcar, después de no haber comido nada durante algún tiempo, puede literalmente matarlo. Esto se conoce como "síndrome de realimentación". Es una condición médica muy peligrosa que puede desactivar rápidamente sus órganos. La caquexia en sí misma también es muy preocupante y, de hecho, mata alrededor del 40% de los pacientes con cáncer. Según Winters:

"Vemos esto mucho en las salas oncológicas de todo el mundo. Mis pacientes, curiosamente, los pacientes que han salido mejor de la caquexia fueron aquellos a quienes pudieron ayunar de manera segura o que iniciaron la cetosis de manera segura, ya fueran cetonas exógenas o que comenzaron a aumentar lentamente su ingesta de grasas hasta lo que era tolerado, porque la naturaleza de la caquexia es una pérdida absoluta del hambre.
Gracias a cosas como la marihuana medicinal, a menudo podemos reiniciar su sistema endocannabinoide y reactivar su capacidad de tener hambre y activar esa parte del cerebro que ha sido apagada con un estado de caquexia y, de hecho, estabilizarlos. Esta es una condición que no es reversible según los estándares occidentales...
Intento mantener a los pacientes con cáncer entre 0,8 y 1 gramos de proteína por kilogramo normalmente. Pero cuando llega la caquexia, empezamos a subir un par de decenas de puntos. Podríamos ir a 1,2 gramos, 1,5, 1,8 o 2 como máximo. No supero los 2 [gramos]".