📝HISTORIA EN BREVE

  • El jarabe de maíz de alta fructosa es un endulzante líquido que, en las últimas décadas, se ha relacionado con la epidemia de obesidad y problemas metabólicos
  • De hecho, un estudio que se publicó en el Journal of the American Osteopathic Association encontró que los efectos que produce el jarabe de maíz de alta fructosa en el metabolismo se pueden revertir al reducir el consumo de azúcar durante solo nueve días
  • El primer paso para optimizar su salud es eliminar todas las fuentes de jarabe de maíz de alta fructosa de su alimentación y sustituirlas con alimentos enteros
  • Además, existen estrategias de estilo de vida que pueden ayudarle a reforzar la salud de su metabolismo, tales como preparar sus propias comidas, practicar el ayuno intermitente y hacer ejercicio de forma regular

🩺Por el Dr. Mercola

El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es uno de los ingredientes más comunes en la dieta occidental y, en las últimas décadas, se ha relacionado con la epidemia de obesidad y problemas metabólicos. Lo que significa que, si desea tener una buena salud, debe hacer todo lo posible para evitar los alimentos que contienen este ingrediente tóxico. En este artículo, le hablaré de la amenaza que representa este ingrediente para su salud y le diré qué puede hacer para contrarrestar sus efectos dañinos.

Primero que nada, ¿qué es el jarabe de maíz de alta fructosa?

El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es un endulzante líquido que es más barato que el azúcar, por lo que en la década de 1970 comenzó a utilizarse como ingrediente en las industrias de los alimentos y bebidas comerciales. Esta sustancia se elabora al añadir enzimas al jarabe de maíz, lo que convierte parte de su contenido de glucosa en fructosa. Aunque el término "alta fructosa" en su nombre se utiliza para diferenciarlo del jarabe de maíz convencional que contiene glucosa pura, queda perfecto para describir la cantidad de fructosa que hay en las fórmulas de JMAF.

La mayoría de los alimentos y bebidas procesadas contienen una forma que se conoce como JMAF 55, se supone que el número se refiere al porcentaje de glucosa, es decir, 55 %. Pero, la evidencia demuestra que la soda a base de JMAF 55, en realidad contiene una mayor cantidad de fructosa. Esto desmiente la afirmación de los fabricantes de que este ingrediente es similar al azúcar regular, que se compone por un 50 % de fructosa. Además, esto provoca que las personas consuman mucha azúcar.

Otro factor que diferencia al JMAF de otras formas de azúcar, y que lo convierte en una amenaza para la salud, es el procesamiento al que se somete.

Los efectos dañinos de consumir JMAF de forma regular

La fructosa en sí es una sustancia tóxica, pero cuando se consume en exceso a través de los alimentos y las bebidas que contienen JMAF, produce una ola de problemas de salud. El único órgano que puede metabolizar la fructosa es el hígado, lo que crea muchos productos de desecho y toxinas, que incluye una gran cantidad de ácido úrico que altera los niveles de presión arterial y causa gota.

Además, la fructosa se transforma en ácidos grasos libres (FFA), lipoproteínas de baja densidad (VLDL, que es la forma dañina de colesterol) y triglicéridos, que se almacenan en forma de grasa. Los ácidos grasos que se crean durante este proceso se acumulan en forma de grasa en los tejidos del hígado y el músculo esquelético, lo que causa enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y resistencia a la insulina, que puede progresar a síndrome metabólico y diabetes tipo 2.

Peor aún, la gran cantidad de fructosa en el JMAF puede alterar la forma en que su corazón utiliza minerales como el magnesio, cobre y cromo. Pero eso no es todo, la fructosa también incrementa los niveles de grelina (la hormona del hambre) e interfiere con la comunicación entre su cerebro y la leptina, lo que provoca que coma en exceso. Una de sus características más dañinas es que se trata de una sustancia muy adictiva que engaña al centro de recompensas en su cerebro, lo que produce un efecto muy similar al que experimentan los adictos a las drogas y las personas con alcoholismo.

Además, llevar una dieta rica en fructosa también daña las regiones del cerebro que se relaciona con el aprendizaje y la memoria. Aunque no lo crea, casi todo el JMAF se elabora con maíz transgénico (que por sí solo es muy dañino) que ha demostrado causar muchos efectos negativos, tales como incrementar el riesgo de desarrollar alergias alimentarias y problemas de fertilidad en las futuras generaciones.

Lo mejor que puede hacer por su salud es evitar por completo el JMAF

El primer paso para optimizar su salud es eliminar el JMAF de su alimentación. De hecho, un estudio que se publicó en el Journal of the American Osteopathic Association encontró que los efectos que produce el JMAF en el metabolismo se pueden revertir al reducir el consumo de azúcar durante solo nueve días.

Por desgracia, el JMAF se encuentra oculto en muchos alimentos, por lo que es muy difícil evitarlo por completo. Según el Dr. Robert Lustin, especialista en endocrinología pediátrica en la Universidad de California en San Francisco (UCSF), entre los más de 600 000 productos que componen el suministro alimentario de los Estados Unidos, casi el 80 % contiene JMAF y otros azúcares añadidos. Algunos de los alimentos y bebidas procesadas que contienen este ingrediente incluyen:

Sodas

Jugos de frutas comerciales

Bebidas energéticas

Postres comerciales

Chocolates y caramelos

Helado y otros postres congelados

Frutas en conserva

Frutas secas o enlatadas y mermeladas

Condimentos, aderezos para ensaladas y salsas

Pan y galletas

Encurtidos comerciales

Salsa de arándano y puré de manzana

Es importante mencionar que, el JMAF se oculta detrás de otros nombres por lo que, si suele comprar alimentos empacados, debe leer muy bien la lista de ingredientes en la etiqueta en busca de otros términos, que incluyen:

  • Achicoria
  • Inulina
  • Isoglucosa
  • Jarabe de glucosa y fructosa
  • Jarabe de dalia
  • Jarabe de tapioca
  • Jarabe de glucosa
  • Azúcar de maíz
  • Fructosa cristalina
  • Fructosa de fruta

La mejor estrategia es comer alimentos enteros y saludables

Además de evitar todas las formas de JMAF, le recomiendo que sustituya los alimentos procesados con alimentos enteros. Por ejemplo, si tiene antojo de algo dulce, coma fruta. Comer pequeñas cantidades de frutas orgánicas no altera mucho el nivel de fructosa, solo recuerde que debe limitar su consumo total de fructosa de todas las fuentes a menos de 25 gramos al día, pero si tiene problemas de salud que se relacionen con la resistencia a la insulina, lo mejor es que limite su consumo a 15 gramos al día.

A diferencia del JMAF muy refinado que no contiene ningún nutriente esencial, las frutas sí contienen fitoquímicos y nutrientes que su cuerpo necesita para asimilar la fructosa. Otro paso importante para optimizar su salud sería evitar los granos y los carbohidratos. Si esta quemando carbohidratos como energía, lo más probable es que tenga un gran antojo por este tipo de alimentos.

Entonces, asegúrese de comer muchos vegetales con bajo contenido glucémico, sobre todo los de hoja verde como el brócoli, la espinaca y la col silvestre, y siempre que le sea posible, compre variedades frescas y orgánicas. Consumir muchas grasas omega-3 de alta calidad ayudará a que su cuerpo queme el tipo correcto de energía y reforzará la salud de su metabolismo. Algunas de las mejores fuentes de grasas saludables incluyen la carne y los productos lácteos de animales alimentados con pastura, el aceite de coco, los huevos de gallinas camperas, las aceitunas y el aceite de oliva, el salmón salvaje de Alaska y el aguacate.

Para mantenerse hidratado, beba agua purificada y evite las sodas y los jugos de frutas comerciales. El té verde también es una buena opción, ya que contiene galato de epigalocatequina (EGCG), que puede contrarrestar los efectos dañinos que se producen por consumir muchas bebidas gaseosas.

Otras estrategias para contrarrestar los efectos dañinos del JMAF

Además de llevar una alimentación saludable, estas estrategias de estilo de vida pueden ayudarle a reforzar la salud de su metabolismo y revertir los efectos dañinos del consumo crónico de JMAF:

  1. Consumir endulzantes saludables. Ahora que conoce todos los peligros del JMAF, tal vez opte por comprar productos que contienen endulzantes artificiales como el aspartame. Sin embargo, también debe tener mucho cuidado con estas sustancias, ya que dañan la salud del microbioma y producen un impacto negativo en todos los aspectos de su salud. Mejor compre endulzantes naturales como stevia, fruto del monje y miel orgánica (en cantidades limitadas).
  2. Preparar sus propias comidas. Una de las mejores formas de evitar los productos que contienen JMAF es preparando sus propias comidas en casa con ingredientes frescos y orgánicos, siempre que sea posible. De este modo, se asegura de que los ingredientes en su comida son de la mejor calidad.
  3. Hacer ejercicio de forma regular. Los estudios demuestran que hacer ejercicio de forma regular ayuda a contrarrestar los efectos del síndrome metabólico, ya que promueve la pérdida peso, reduce la grasa corporal y mejora la masa corporal magra.
  4. Practicar el ayuno intermitente. Ayunar de 16 a 18 horas al día y restringir su periodo de alimentación entre seis y ocho horas, puede ayudar a activar el modo de quema de grasa (en lugar de glucosa) de su cuerpo, lo que no solo ayuda a combatir el antojo por el azúcar y la comida chatarra, sino que también refuerza la salud metabólica y mejora la esperanza de vida.
  5. Exponerse al sol de forma segura. Según un estudio que se publicó en PLoS One, el consumo crónico de JMAF reduce los niveles de vitamina D3, lo que puede incrementar su riesgo de enfermedades metabólicas. La mejor manera de optimizar sus niveles de vitamina D, es exponerse al sol de forma regular. Si esta no es una opción viable, busque un suplemento de vitamina D3 de alta calidad.

Recuerde que cuando se trata de los problemas de salud a causa del JMAF, no hay una cura mágica. Sin embargo, eliminar esta sustancia dañina de su alimentación y sustituirla con alimentos enteros y saludables es una buena forma de empezar. Solo recuerde que complementar esta estrategia con un estilo de vida saludable le ayudará a darle a su cuerpo el refuerzo y los nutrientes que necesita para combatir cualquier amenaza.