HISTORIA EN BREVE

  • La marihuana contiene más de 60 cannabinoides diferentes, que son compuestos químicos para los que el cuerpo humano tiene una respuesta especialmente diseñada. Dos de los principales son el cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC)
  • Los cannabinoides interactúan con el cuerpo por medio de receptores cannabinoides que se encuentran integrados de forma natural en las membranas celulares del cuerpo
  • El cuerpo también tiene endocannabinoides naturales que estimulan a los receptores cannabinoides y desempeñan un papel en diversos procedimientos fisiológicos, incluyendo la regulación metabólica, el dolor, la ansiedad y la función inmunológica
  • Los endocannabinoides producidos por el cuerpo realizan funciones de señalización similares a los neurotransmisores corporales, como la dopamina y serotonina
  • Las investigaciones recientes revelan que los endocannabinoides desempeñan un papel importante en el control de enfermedades inflamatorias intestinales al evitar que un exceso de glóbulos blancos ingrese en los intestinos y cause daños

Por el Dr. Mercola

La planta de marihuana contiene más de 60 cannabinoides diferentes, que son compuestos químicos para los que el cuerpo humano tiene una respuesta especialmente diseñada. Los dos principales son el cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC), el último es el componente psicoactivo.

Los cannabinoides interactúan con el cuerpo a través de receptores cannabinoides integrados de forma natural en las membranas celulares del cuerpo. Existen receptores de cannabinoides en el cerebro, pulmones, hígado, riñones, sistema inmunológico y otros.1

Las propiedades terapéuticas (y psicoactivas) de la marihuana se producen cuando el cannabinoide activa un receptor de cannabinoide. Además, el cuerpo tiene endocannabinoides de origen natural similares al THC, que estimulan a sus receptores cannabinoides y producen diversos procesos fisiológicos importantes.

Por lo tanto, el cuerpo está diseñado para responder a los cannabinoides a través de este sistema único de receptores cannabinoides, mientras que las investigaciones han demostrado que estos receptores desempeñan un papel importante en muchos procesos fisiológicos, incluyendo la regulación metabólica, el dolor, la ansiedad, el desarrollo óseo y la función inmunológica.2

Las primeras referencias del cannabis con fines medicinales se encuentran en la obra Chinese Materia Medica, que data del año 2800 a. C. De hecho, durante miles de años, el cannabis fue una de las 50 plantas esenciales de la Medicina Tradicional China. Apenas hace poco se suprimió su uso generalizado debido a su controvertido estatus legal.

El cannabis medicinal ha demostrado tratar problemas intestinales

Si consideramos la amplia distribución de los receptores de cannabinoides, no es de extrañar que el cannabis pueda ayudar a aliviar problemas intestinales comunes. Durante años, los consumidores de marihuana han informado mejoras en enfermedades inflamatorias intestinales (IBD, por sus siglas en inglés), tales como la enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.

Ahora, un estudio3,4,5 realizado por investigadores de la Universidad de Massachusetts y la Universidad de Bath, que según se indicó era el primero en su tipo, confirma que hay una base científica que respalda ese efecto. Pudieron identificar el verdadero mecanismo a través del cual el cannabis podría influir en estos padecimientos intestinales. De acuerdo con la revista Popular Science:6

"Aunque numerosos pacientes con IBD han utilizado productos de cannabis para apoyar el tratamiento de su enfermedad, el fenómeno ha estado sujeto a alguna investigación médica.
Antes de este estudio, nadie sabía exactamente cómo los componentes médicamente activos de la marihuana (conocidos como cannabinoides) habían tenido un efecto antiinflamatorio sobre los intestinos irritados.
No obstante, lo irónico es que los investigadores ni siquiera buscaban esta respuesta precisa; simplemente lo descubrieron cuando intentaban comprender cómo se regulaba un intestino saludable".

Las investigaciones anteriores7 habían revelado la presencia de una vía química en la capa epitelial del revestimiento intestinal que permitía que los neutrófilos (glóbulos blancos) cruzaran hacia el intestino, donde luego ayudaban a erradicar los microbios dañinos.

Por lo tanto, la pregunta era, ¿cómo se mantenía el equilibrio? ¿Qué impedía que ingresaran cantidades excesivas de neutrófilos y causaran daño?

La respuesta se describe en el estudio presentado. Todo parece indicar que hay otra vía en las células epiteliales que produce endocannabinoides, y estos cannabinoides producidos de forma natural realizan una función inversa: evitan que los neutrófilos ingresen en el intestino.

Según los investigadores, por lo tanto, los pacientes que no tenían esta segunda vía estaban en mayor riesgo de colitis ulcerosa.

La existencia de esta vía endocannabinoide también puede ayudar a explicar por qué la marihuana tiene un efecto positivo en los trastornos autoinmunológicos, ya que las células epiteliales no solo existen en el intestino sino que también cubren los órganos internos. Según informó la revista Popular Science:8

"Aunque la investigación actual se realiza en ratones, también indica un posible resultado en seres humanos. Esto ayudaría a explicar por qué al parecer los cannabinoides podrían brindar alivio a las personas con IBD, ya que básicamente cumplen la misma función reguladora que los endocannabinoides, si el cuerpo los produjera por sí solo".

¿Qué otros padecimientos podrían ser tratados con cannabis?

El hecho de que el cuerpo produzca sus propios cannabinoides, aunque en cantidades más pequeñas que las que se obtienen cuando utiliza cannabis, ayuda a explicar el efecto medicinal de esta planta ancestral.

Al parecer, los endocannabinoides producidos en el cuerpo realmente realizan funciones de señalización similares a los neurotransmisores corporales, como la dopamina y serotonina.

Aunque la investigación se ha visto limitada por su clasificación como sustancia controlada de la Lista 1, aún cuenta con una gran cantidad de beneficios medicinales. Por ejemplo, el cannabis ha demostrado ser útil en el tratamiento de las siguientes condiciones de salud:9,10,11,12,13

Espasticidad, distonía y temblores

Artritis Reumatoide

Enfermedades cardíacas

Esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmunológicas

Autismo

Síndrome de fatiga crónica

Náuseas, vómitos y falta de apetito,14 incluyendo a la anorexia y caquexia (síndrome de desgaste físico)

Glaucoma

Insomnio

VIH/SIDA y hepatitis C

Esclerosis lateral amiotrófica

Asma

Presión arterial alta

Dolor — El cannabis medicinal tiene una larga historia como analgésico natural.15 En 2010, el Centro de Investigación del Cannabis Medicinal publicó un informe16 sobre 14 estudios clínicos acerca del uso del cannabis para el dolor, la mayoría estaban aprobados por la FDA, eran doble ciegos y controlados por placebo.

El informe reveló que el cannabis no solo controlaba el dolor, sino que en muchos casos funcionaba mejor que las alternativas farmacéuticas. Un estudio demostró que17 dar tres fumadas de cannabis al día, durante cinco días, disminuía el dolor nervioso crónico.

Trastornos convulsivos como la epilepsia — En enero de 2015, la Academia Americana de Pediatría actualizó su declaración de políticas sobre el cannabis, en la cual reconoció que los cannabinoides "ahora podrían ser una opción para... los niños con padecimientos incapacitantes o gravemente debilitantes, y para quienes las terapias actuales sean inadecuadas".18

Trastornos mentales como la depresión, ansiedad, estrés, trastorno de estrés postraumático y síndrome de Tourette — En un estudio,19 el cannabis medicinal redujo los síntomas de depresión y estrés percibido en un 50 y 58 %, respectivamente.

Entre las personas que inhalaron cannabis, más del 89 % informó menor sensación de depresión; casi el 94 % informó menor sensación de ansiedad y más del 93 % informó menores síntomas de estrés.

Se logró la mayor disminución en los niveles de estrés después de diez o más fumadas, mientras que tan solo dos fumadas redujeron los síntomas de depresión y ansiedad. Otros estudios han demostrado que el cannabis podría ser muy útil para el trastorno de estrés postraumático.20,21

El cannabis puede suprimir el recuerdo de los sueños, por lo que podría ser muy valioso para las personas que tienen pesadillas. También, se informa que el cannabis puede ayudar a las personas a mantenerse enfocadas en el presente, lo que es beneficioso para quienes padecen reviviscencias.

Enfermedades neurodegenerativas como la demencia, enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson22 — En realidad, el gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos, posee una patente sobre el CBD como agente neuroprotector.

Más específicamente, las investigaciones realizadas con animales23 han demostrado que el THC, el componente psicoactivo del cannabis, podría ejercer una influencia muy beneficiosa en el envejecimiento cerebral.24,25

En lugar de entorpecer o deteriorar las facultades cognitivas en adultos mayores, el THC parece revertir el proceso de envejecimiento y mejorar los procesos mentales.26

Según uno de los autores, el profesor de neurobiología Andreas Zimmer, de la Universidad de Bonn: "El tratamiento revirtió por completo la pérdida de rendimiento en los animales viejos. Repetimos estos experimentos muchas veces, y es un efecto muy fuerte y profundo".

La actividad genética y perfil molecular en el tejido cerebral fue similar al de animales mucho más jóvenes.

En otro estudio,27,28 los investigadores encontraron que las dosis bajas de THC impiden directamente la acumulación de placa beta amiloide cerebral que está vinculada con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Además, el THC mejora la función mitocondrial en el cerebro.

Se sabe que el cannabis medicinal también disminuye algunos de los síntomas que no están relacionados con la memoria y que usualmente experimentan las personas que padecen alzhéimer, como la ansiedad, irritabilidad e ira,29 así que el cannabis bien podría proporcionar múltiples beneficios para las personas con demencia y enfermedad de Alzheimer.

De igual manera, podría ralentizar la neurodegeneración causada por el abuso de alcohol.

Dependencia y abstinencia hacia los opioides — En un estudio,30,31,32 a los adultos mayores con osteoartritis, estenosis o dolor crónico de cadera o rodilla se les recetó cannabis medicinal para evaluar la efectividad de la hierba contra el dolor y si tendría algún impacto en el uso de opioides.

El 18 % de los pacientes redujo moderadamente el uso de otros analgésicos; el 20 % redujo significativamente el uso de opioides y el 27 % dejó de utilizar opioides por completo. En total, el 91 % indicó que les recomendaría el cannabis a otras personas.

El 45 % de los pacientes en este estudio utilizó aceite vaporizado, el 28 % empleó pastillas y el 17 % uso aceite de cannabis por vía tópica. El 21 % utilizó cannabis una vez al día, el 23 % dos veces al día y el 39 % más de dos veces al día.

Si consideramos el hecho de que a menudo los cannabinoides funcionan cuando los medicamentos farmacéuticos fallan, el cannabis suele ser una alternativa más efectiva. Otro beneficio significativo del cannabis sobre los opioides es el hecho de que no hay riesgo de sobredosis o muerte.

Por el contrario, las investigaciones demuestran un 20 % de menos muertes por sobredosis de opioides en los estados que legalizaron el cannabis medicinal, lo que sugiere que legalizar el cannabis medicinal en todo el país podría salvar hasta 10 000 vidas al año.

La razón por la que una sobredosis de cannabis no puede matar una persona es porque no hay receptores de cannabinoides en el tallo cerebral; es decir, la región del cerebro que controla los latidos cardíacos y la respiración.

En combinación, estos beneficios lo convierten en un agente esencial en la lucha contra el abuso desenfrenado de opioides y el incremento en las muertes por sobredosis.33

Cáncer — El cannabis no solo ayuda con los efectos secundarios desagradables de la quimioterapia tradicional, (incluyendo el dolor, las náuseas y el insomnio) sino que también incrementa la efectividad de ésta (se obtuvieron mejores resultados cuando los cannabinoides fueron combinaron con los medicamentos para la leucemia: citarabina y vincristina).34

Al parecer el mismo cannabis también podría ser un agente natural de quimioterapia.35

Los investigadores han descubierto que el cannabis es proapoptótico, lo que significa que puede desencadenar el suicidio celular de las células cancerígenas, mientras que deja intactas las células sanas y es antiangiogénico, lo cual significa que puede interrumpir el suministro de sangre al tumor.

Un estudio36 encontró que las células cancerígenas en realidad eran "sensibles de forma diferente a los dos principales compuestos activos en el cannabis: THC y ácido tetrahidrocannabinólico (THCA)".

Decenas de estudios señalan la efectividad de la marihuana contra muchos diferentes tipos de cáncer, como por ejemplo leucemia, melanoma, cáncer cerebral, de mama, colon,37 próstata, cabeza y cuello,38 pulmón, tiroides y pituitaria.

Los investigadores de Harvard descubrieron que el THC disminuía el crecimiento tumoral en el cáncer de pulmón y reducía significativamente su capacidad de diseminación.39

Otra investigación reciente sugirió que el CBD extraído del cáñamo podría ser útil contra el cáncer de ovario. Las plantas de cáñamo y cannabis pertenecen a la misma familia, pero difieren en su contenido de THC. El cáñamo contiene muy poco o nada de este ingrediente psicoactivo.

En un estudio,40 se descubrió que el cáñamo de Kentucky disminuía la capacidad migratoria de las células de cáncer de ovario, lo que sugiere que finalmente podrían utilizarse para ayudar a prevenir la metástasis del cáncer de ovario.

En un segundo estudio,41 el cáñamo de Kentucky redujo la secreción de interleuquina IL-1 beta en las células de cáncer de ovario, lo que puede disminuir la inflamación relacionada con la progresión del cáncer.

Además, los investigadores descubrieron que el cáñamo de Kentucky "podría ralentizar el cáncer de ovario de forma comparable, o incluso mejor, al medicamento actual contra el cáncer de ovario, Cisplatin".

Recursos educativos

Ahora, el cannabis es legal en 30 estados de los Estados Unidos, además del Distrito de Columbia.42,43 Si bien la mayoría de los estados permiten el uso limitado del cannabis medicinal bajo ciertas circunstancias médicas, solo algunos han legalizado su uso recreativo.

Antes de considerar utilizar un producto de cannabis, debe asegurarse de comprender las leyes y normas que rigen su uso en el estado donde vive.

Si aún le incomoda la idea de legalizar el cannabis medicinal, le invito a examinar las investigaciones actuales y sobre cómo los médicos emplean esta hierba en su práctica clínica. En este artículo se mencionan decenas de estudios.

Otros recursos útiles son:

El sitio web de la Asociación Internacional del Cannabis, que cuenta con una página sobre estudios clínicos e informe de casos.44

Cancer.gov,45 el sitio web del gobierno de los Estados Unidos sobre cáncer, el cual contiene investigaciones relacionadas con el uso del cannabis.

PubMed,46 es un recurso público de búsqueda que contiene una gran cantidad de investigaciones médicas, incluyendo estudios que involucran al cannabis

The Journal of Pain,47 es una publicación de la Asociación Americana del Dolor que cuenta con una larga lista de estudios sobre los efectos analgésicos del cannabis.

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas,48 proporciona información sobre los ensayos preclínicos y clínicos en curso que evalúan la marihuana y diversos extractos para el tratamiento de un sin número de padecimientos, incluyendo a enfermedades autoinmunológicas, como la esclerosis múltiple y el alzhéimer, así como la inflamación, el dolor y los trastornos mentales

ProCon.org, incluye 60 estudios revisados por pares sobre la marihuana medicinal y los extractos de cannabis, publicados entre 1990 y 2014, que están clasificados en función de la enfermedad que abordan49

Fuentes y Referencias