HISTORIA EN BREVE

• DARPA está financiando un proyecto para desarrollar un auricular que pueda leer la actividad neuronal de su cerebro y "escribirla" o codificarla en el cerebro de otra persona, lo que permitiría la comunicación intercerebral.

• Al menos un investigador, Jacob Robinson, que trabaja en el programa, conocido como Acceso Neural Acústico, Óptico y Magnético (MOANA), es parte de un equipo que descubrió cómo acceder y controlar los cerebros de las moscas de la fruta.

• El equipo usó nanopartículas magnéticas para activar las neuronas en las moscas de la fruta, lo que ayudó modificar la posición de sus alas.

• El auricular que está desarrollando el estudio MOANA usará luz para decodificar la actividad neuronal en un cerebro y luego, de la misma manera que los hicieron con el estudio de la mosca de la fruta, usará campos magnéticos para escribir esa actividad en otro cerebro en menos de una vigésima parte de un segundo.

• La siguiente fase del estudio implica analizar la tecnología en roedores y, si tiene éxito, pasar a los humanos dentro de dos años, aunque las pruebas en humanos podrían comenzar en 2022.

Por el Dr. Mercola

Los científicos de Estados Unidos lograron algo que se creía imposible, controlar los cerebros de los seres vivos en una manera remota. Se trata de moscas transgénicas y las neuronas responsables de hacer que las moscas extiendan sus alas. 1 Pero esto es sólo el comienzo.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del Pentágono, que tiene una larga historia de vigilancia, está trabajando con la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) en un proyecto para desarrollar un auricular, que tendrá la capacidad de leer la actividad neuronal de su cerebro y "escribirla" o codificarla en el cerebro de otra persona, lo que permitiría la comunicación intercerebral. 2

Al menos un investigador, Jacob Robinson, que trabaja en el programa, conocido como Acceso Neural Acústico, Óptico y Magnético (MOANA), es parte del equipo que descubrió cómo acceder y controlar los cerebros de las moscas,3 lo que indica que dicha tecnología se está utilizando para muchos otros fines y no solo para manipular las alas de estos insectos.

Los científicos ahora pueden controlar los cerebros por vía remota

En un estudio publicado en la revista Nature Materials,4 los neuroingenieros de la Universidad de Rice y colegas de la Universidad de Rice, la Universidad de Duke, la Universidad de Brown y la Facultad de Medicina de Baylor, utilizaron nanopartículas magnéticas para activar las neuronas en las moscas de la fruta, lo que modificó la posición de sus alas. En un comunicado de prensa de la Universidad de Rice, Robinson, profesor asociado de ingeniería eléctrica e informática en Rice, explicó:5

“Manipular los circuitos neuronales seleccionados con campos magnéticos es algo así como un santo grial para las neurotecnologías. Nuestro trabajo es un paso importante hacia ese objetivo porque aumenta la velocidad del control magnético remoto, lo que lo acerca a la velocidad natural del cerebro”.

El equipo utilizó la ingeniería genética para expresar un canal iónico en las células neuronales de las moscas, el cual se activa con el calor. A las moscas les inyectaron nanopartículas magnéticas que se calientan cuando se aplica un campo magnético. Luego, se colocaron en un recinto con un electroimán sobre su espalda. Cuando se exponen al calor, las moscas extienden sus alas de manera parcial, como se muestra en el video de arriba, que es parte de su rutina natural de apareamiento.

“Al cambiar el campo del imán de una manera específica, los investigadores pudieron calentar las nanopartículas y activar las neuronas. Un análisis del video de los experimentos demostró que las moscas con las modificaciones genéticas adoptaron la postura de alas extendidas dentro de medio segundo en que se cambió el campo magnético”, según la Universidad de Rice. 6 Esto representa una velocidad que es casi 50 veces más rápida que de la capacidad de la tecnología anterior en términos de estimular las neuronas que fueron definidas de manera genética. 7

En última instancia, el equipo se centra en desarrollar la tecnología de comunicación cerebral para humanos, incluyendo la tecnología que podría ayudar a las personas a ver si sus ojos no funcionan físicamente al estimular las áreas del cerebro relacionadas con la vista. Robinson dijo:8

“El objetivo a largo plazo de esta tarea es crear métodos para activar regiones específicas del cerebro en humanos con fines terapéuticos, sin tener que realizar una cirugía. Para llegar a la precisión natural del cerebro, necesitáremos lograr una respuesta en unas pocas centésimas de segundo. Así que todavía hay mucho por hacer”.

El lado oscuro de DARPA

Sin duda alguna, existe un inmenso potencial para utilizar la neuroingeniería para influir en la salud humana. Aunque también existe un inmenso potencial para que dicha tecnología se utilice para otros fines, en especial cuando está bajo disposición de una agencia como la DARPA.

DARPA es la agencia que gestionó Total Information Awareness (TIA), un programa que surgió después de los ataques del 11 de septiembre, cuyo objetivo era recopilar registros médicos, huellas dactilares y otros datos biométricos de las personas en los Estados Unidos, junto con ADN y registros relacionados con finanzas personales, viajes y consumo de medios. 9

También trabajaron en el desarrollo de un biosensor inyectable con su fabricante, Profusa. 10 El sensor permite examinar la fisiología de una persona a distancia por medio de un teléfono inteligente. Profusa también cuenta con el respaldo de Google, la empresa de recolección de datos más grande del mundo.

Hydrogel es otra invención de DARPA, que emplea nanotecnología y nanobots. Esta interfaz bioelectrónica es parte del sistema de administración de vacunas antiCOVID-19 de mRNA. El biochip que está desarrollando Profusa es similar a las vacunas antiCOVID-19 de de mRNA ya que utiliza hidrogel.

El implante es del tamaño de un grano de arroz y se conecta a una base de datos en línea que monitoreara los cambios en su bioquímica y una amplia gama de datos biométricos, como la frecuencia cardíaca, respiratoria y muchas otras funciones.

Asimismo, se está llevando a cabo un estudio respaldado por DARPA para medir los primeros signos de influenza a través de la tecnología de biosensores. Los sensores inyectables se utilizarán para medir estados fisiológicos que no solo revelaran los indicadores de la respuesta humana a la infección, sino también la "exposición a enfermedades en voluntarios sanos".11

También se utilizaría un parche inalámbrico que mide los niveles de oxígeno en los tejidos y envía la información a un dispositivo móvil para obtener datos en tiempo real. Según Profusa, los biosensores pueden detectar brotes de enfermedades, ataques biológicos y pandemias hasta tres semanas antes que cualquier otro método actual. 12Sin embargo, para que tales sensores funcionen a gran escala, se requeriría una amplia implementación.

Además, muchos sospechan que Facebook es la versión pública de Lifelog de DARPA, un proyecto de base de datos cuyo objetivo es rastrear todos los movimientos de las personas supuestamente por motivos de vigilar la seguridad nacional. 13 El Pentágono desconectó Lifelog el 4 de febrero de 2004, como respuesta a la reacción por las preocupaciones sobre la privacidad. 14Ese mismo día se lanzó Facebook. 15

DARPA está financiando la conexión intercerebral

En 2021, DARPA financió el proyecto MOANA de la Universidad de Rice, que está creando un auricular inalámbrico de doble función que puede "leer" y "escribir" la actividad cerebral. El auricular usará luz para decodificar la actividad neuronal en un cerebro, y luego, de la misma manera que los hicieron con el estudio de la mosca de la fruta, usará campos magnéticos para transcribir esa actividad en otro cerebro. El objetivo es que la comunicación intercerebral se descargue en menos de una vigésima parte de un segundo. 16

DARPA también financió el estudio preliminar de eficacia de 2018, cuyo objetivo era demostrar que la información podía transmitirse a través de un cerebro y estimular la actividad de las células cerebrales en una placa de Petri. Robinson explicó:17

“Lo que hemos demostrado es que hay muchas esperanzas Con la poca luz que podemos recolectar a través del cerebro, pudimos reconstruir la actividad de las células que se cultivaron en el laboratorio. De manera similar, demostramos que podíamos estimular células cultivadas en laboratorio de una manera muy precisa con el uso de campos magnéticos y nanopartículas magnéticas”.

La siguiente fase del estudio implica examinar la tecnología en roedores y, de ser exitosa, pasar a los humanos dentro de dos años, aunque las pruebas en humanos podrían comenzar en 2022.18

“En este momento, estamos pensando en maneras de ayudar a los pacientes que no pueden ver”, dijo Robinson en un comunicado de prensa. “En personas que han perdido la capacidad de ver, los científicos han demostrado que, al estimular partes del cerebro relacionadas con la visión, los pacientes podrían tener la sensación de ver, aunque sus ojos ya no funcionen”.19 Aunque es posible que DARPA tenga otros planes para la tecnología de control mental.

La agenda del WEF incluye el control mental

DARPA tiene vínculos con el Foro Económico Mundial (WEF),20 que en 2018 tuitio lo siguiente: “Mind control using sound waves". (Control mental con ondas de sonido) Le preguntamos a un científico cómo funciona”.21 En el artículo relacionado de 2018, que se borró del internet, pero se guardó en Internet Archive,22 el WEF promocionó la "neuromodulación no invasiva" como una "nueva era de atención de salud".

En el artículo, titulado: “Mind control using sound waves?”23 al principio se dijo que era una herramienta para controlar las enfermedades de Parkinson y Alzheimer, pero luego dijo:

“Pero, ¿qué pasaría si esta técnica para alterar nuestras ondas cerebrales no se regula y cae en manos equivocadas? Imagine un régimen dictatorial con acceso a los trucos y herramientas para cambiar la forma en que sus ciudadanos piensan o se comportan”.

En una entrevista con Antoine Jerusalem, profesor de ciencias de la ingeniería en la Universidad de Oxford, el artículo del WEF describe el control de la actividad neuronal en el cerebro al dirigir vibraciones mecánicas a una región determinada. Si bien se afirma que aún se requieren ajustes para optimizar este proceso, Jerusalem dijo: "Veo que llegará el día en que un científico podrá controlar lo que una persona ve, al enviar ondas especificas a un área determina del cerebro".24

Luego, el artículo argumenta que, debido a que alguien aprovechara esta forma de control mental, que mejor que sea el WEF: “Si queremos liderar ese proceso dentro de 10 años, debemos comenzar a investigar hoy… Los políticos deben recordar que, si no lo hacemos, entonces alguien lo hará de todos modos, y lo peor de todo, es que sin ningún control".25

WEF quiere obtener el control al "hackear el cuerpo humano"

Klaus Schwab, propietario y presidente de WEF (WEF), habla de manera abierta sobre el transhumanismo como parte de The Great Reset, y el transhumanista Dr. Yuval Noah Harari, uno de los principales asesores de Schwab, admite que las élites humanas pueden utilizar estos datos para "construir dictaduras digitales”.

Harari dijo que, “al hackear el cuerpo humano”, “las élites pueden rediseñar el futuro de la vida misma. Porque una vez que hackean algo, por lo general también se puede rediseñar”.26Eso, con el tiempo, dará cabida a que algunas corporaciones y gobiernos puedan "hackear a todas las personas de manera sistemática". Si lo logran, será la "peor revolución en biología desde el comienzo de la humanidad hace 4 mil millones de años". Según Harari:27

“Durante 4 mil millones de años, nada ha cambiado. La ciencia reemplaza la evolución por selección natural con la evolución por diseño inteligente. No se refieren al diseño inteligente de algún Dios sobre las nubes, sino nuestro diseño inteligente y el diseño de nuestras nubes; la nube de IBM y la nube de Microsoft son las nuevas fuerzas impulsoras de la evolución”.

Una vez que se hackea la vida humana, los hackers informáticos mantendrán el control sobre la vida misma, un proceso que se ha acelerado por la pandemia. Como dijo Harari, al fin y al cabo, debemos sacarle provecho a las crisis".28

La vigilancia es una parte clave del plan para el control totalitario, y Harari dice que, en 100 años, las personas podrán recordar e identificar a la pandemia del COVID-19 como el momento histórico de un nuevo régimen de vigilancia, "en especial, vigilancia hasta los huesos".29

Si bien no creo que la tecnología haya avanzado hasta el punto de que los microchips implantables se utilicen como interfaces cerebro-máquina para controlar sus pensamientos, los científicos están trabajando para lograr este objetivo, con una mosca de la fruta a la vez.