📝 HISTORIA EN BREVE

  • La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad cutánea crónica y dolorosa que afecta hasta el 3 % de las personas en Estados Unidos y casi el 1 % de las personas en todo el mundo. Hasta la fecha, no se conoce ninguna cura
  • Un estudio nuevo que se publicó en Nature Communications demostró que la exposición a alimentos ultraprocesados ​​y plásticos podría empeorar la HS
  • Los investigadores descubrieron que la actividad de NCSTN, un gen que suele mutarse en HS, disminuyó cuando se expuso a una "combinación de ocho bisfenoles y ftalatos comunes"
  • La exposición persistente a sustancias químicas disruptoras del sistema endocrino (EDC, por sus siglas en inglés) se ha asociado con la obesidad, trastornos reproductivos en hombres y mujeres, múltiples formas de cáncer e incluso un menor desarrollo del coeficiente intelectual
  • Aunque es imposible evitar las EDCs en su vida, puede limitar la exposición si implementa cambios sustentables en su estilo de vida, como utilizar menos plástico y elegir ropa hecha de fibras naturales

🩺 Por el Dr. Mercola

La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad crónica de la piel que causa bultos dolorosos, abscesos y cicatrices en zonas donde la piel se roza, como las axilas, la ingle y debajo de los senos.1 Afecta a entre el 2 % y el 3 % de las personas en Estados Unidos, en su mayoría mujeres afroamericanas,2 y a casi el 1 % de las personas en todo el mundo,3 aunque su causa exacta aún no está clara. No hay una cura para la HS, solo tratamientos para controlar los síntomas; sin embargo, incluso estos no siempre funcionan.4

Durante años, las investigaciones se han centrado en la genética y los hábitos de vida poco saludables como causas de la HS.5 Pero ¿qué pasa si algunos de los factores pasados ​​por alto se esconden a simple vista, como los alimentos ultraprocesados ​​y las botellas de plástico de un solo uso?6

Esa posibilidad llevó a los científicos a cuestionarse si estos factores podrían causar la HS y perjudicar otros sistemas del cuerpo. El estudio a continuación examina esta asociación con más detalle.

Un estudio nuevo vincula las sustancias químicas que alteran las hormonas con la hidradenitis supurativa

Un artículo que se publicó en Nature Communications buscó determinar si la exposición a elementos cotidianos como plásticos y alimentos ultraprocesados ​​podría influir en la HS.

• ¿Cuál es el impacto de una proteína? La HS suele relacionarse con cambios en una proteína llamada nicastrina, codificada por el gen NCSTN. Pero la mayoría de las personas con HS no tienen ni una sola mutación genética.7 Los investigadores se preguntaron si las sustancias químicas disruptoras del sistema endocrino (EDCs, por sus siglas en inglés) presentes en los plásticos y alimentos envasados ​​podrían interferir con esta proteína, lo que hace que la piel sea más propensa a la inflamación.8

• Las muestras de piel ofrecen pistas: para descubrir las vías de la enfermedad que vinculan la HS hereditaria y esporádica, los investigadores analizaron muestras de piel de 12 adultos con HS, de 22 a 67 años de edad, de ascendencia afroamericana, asiático-americana, hispanoamericana y caucásica, y las compararon con muestras de ocho personas sin HS.9

Los investigadores descubrieron que los niveles de nicastrina eran bajos en todos los participantes con HS, en especial en sus fibroblastos. Estas células mantienen el tejido conectivo y regulan las respuestas inmunológicas.10

• Mutaciones del NCSTN asociadas con la hiperinflamación en el tejido conectivo: con base en el vínculo conocido entre las mutaciones del NCSTN y las enfermedades inflamatorias de la piel, el equipo planteó la hipótesis de que la pérdida de nicastrina prepara a los fibroblastos para sobrereaccionar a señales proinflamatorias como el TNF-alfa, que es una molécula vinculada a la HS, la psoriasis y otras afecciones de la piel.11

Cuando los investigadores inhibieron de manera intencional la expresión de NCSTN (lo que disminuyó la nicastrina) en fibroblastos sanos, las células se volvieron "hiperactivas" y bombearon moléculas inflamatorias.12

Esto sugiere que los fibroblastos podrían provocar la inflamación por HS con tanta gravedad como los queratinocitos (que son células de la piel que antes se creía que eran el factor principal de esta afección). Katlin Williams, autora principal del estudio y candidata a doctorado en medicina en el Laboratorio Garza de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, explicó:13

"Hasta hace poco, los queratinocitos eran el enfoque principal de la investigación sobre la HS. Sin embargo, hemos podido demostrar que basta con detener de forma intencionada la expresión de NCSTN en fibroblastos no afectados por la HS para crear un entorno reactivo y proinflamatorio".

• Los plásticos dejan una huella química: la piel de pacientes con HS tenía niveles más elevados de bisfenoles y ftalatos, que son sustancias químicas que se encuentran en los plásticos y los alimentos ultraprocesados. Para ver si estos químicos fueron los culpables, los investigadores aplicaron una combinación de ocho bisfenoles y ftalatos comunes a fibroblastos sanos. El resultado fue que los niveles de nicastrina disminuyeron y la inflamación aumentó, igual que en el tejido HS.

• Por qué esto podría cambiar la atención de la HS: los hallazgos sugieren que la exposición cotidiana a EDC, como consumir alimentos envasados ​​o usar botellas de plástico, podría empeorar la HS. Según los investigadores:

"Estos datos plantean la posibilidad de que las exposiciones ambientales contribuyan a la variabilidad entre pacientes con HS, en particular entre los pacientes con enfermedad recurrente o resistente al tratamiento".

Aunque se necesita más investigación, los investigadores advierten que reducir estas exposiciones junto con un tratamiento médico podría ayudar a los pacientes:14

"En resumen, este trabajo destaca la importancia de aconsejar de inmediato a los pacientes con HS que reduzcan la exposición a p-ED (EDCs asociados al plástico) como un posible tratamiento para su enfermedad", concluyeron.

"Si bien demostramos evidencia sólida de la posible causalidad de los p-ED que inducen fenotipos similares a HS en el cuerpo, la única prueba definitiva de causalidad sería eliminar por completo los p-ED de los pacientes con HS como cura para la enfermedad, lo cual no es factible. Se requieren más investigaciones en el tema para continuar el estudio de los p-ED u otras exposiciones que podrían promover la HS y cómo podríamos mitigarla".

¿Qué son las EDCs?

Son sustancias que interfieren con el funcionamiento del sistema endocrino, incluyendo las sustancias químicas que pueden imitar a las hormonas, engañar al cuerpo, impedir que las hormonas reales realicen sus funciones o alterar los niveles hormonales al afectar su producción, almacenamiento o descomposición. Algunas EDCs también cambian la sensibilidad de las células a las hormonas, lo que altera las funciones normales del cuerpo incluso en niveles muy bajos.

• Las EDCs han existido durante décadas: en la década de los 20's, los criadores de cerdos notaron problemas de fertilidad relacionados con granos mohosos que contenían compuestos similares a las hormonas. En 1958, el endocrinólogo Roy Hertz advirtió que las hormonas que se utilizan en la agricultura podían ingresar al cuerpo e imitar las hormonas naturales.

La preocupación pública aumentó en la década de los 60´s después de que el libro de Rachel Carson, "Primavera silenciosa", demostrara el daño que pesticidas como el diclorodifeniltricloroetano (DDT) causaban a la vida silvestre y cómo el medicamento dietilestilbestrol (DES) causaba defectos de nacimiento en niños expuestos durante el embarazo.15

Estos descubrimientos llevaron a los científicos a acuñar el término "disruptor del sistema endocrino" en 1991, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió las EDCs en 2002 como sustancias químicas externas que alteran la función endocrina y causan efectos nocivos.16

• Se aprobaron regulaciones: las preocupaciones sobre las sustancias químicas disruptoras del sistema endocrino produjeron cambios importantes de política en la década de los 90's. En 1996, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Protección de la Calidad de los Alimentos, que exige a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) analizar los pesticidas para detectar efectos hormonales. En 1998, la EPA puso en marcha el Programa de Detección de Disruptores Endocrinos para evaluar si las sustancias químicas interferían con el estrógeno, los andrógenos y las hormonas tiroideas.17

• Los seres humanos vivimos en un mundo lleno de sustancias químicas: en la actualidad se utilizan más de 140 000 sustancias químicas creadas por el hombre. En 2015, la Unión Europea (UE) produjo 323 millones de toneladas métricas de sustancias químicas, y alrededor de 205 millones de toneladas métricas se consideraron peligrosas.

El Endocrine Disruption Exchange ha identificado alrededor de 1 000 agentes con actividad disruptora del sistema endocrino. Si bien la mayoría de las EDC son sintéticas, algunas se producen de forma natural, como los fitoestrógenos que se encuentran en las plantas.18

• Las EDCs aparecen en muchos productos de uso cotidiano: algunos ejemplos incluyen el polvo de interiores, la tierra, el agua, los alimentos, los cosméticos, los jabones, los champús, las pastas de dientes, los envases de plástico, los juguetes, la nicotina y los fertilizantes.19 Los productos plásticos son una fuente común; en 2015, la producción mundial de plásticos alcanzó los 380 millones de toneladas métricas. Cerca del 40 % de esa producción se convirtió en envases, y el 60 % de esos envases se destinó a envoltorios de alimentos y contenedores de bebidas.20

• Cómo se acumulan en el cuerpo: la mayoría de las EDCs son lipofílicas, lo que significa que se disuelven en grasa y podrían almacenarse en el tejido graso o adherirse a las proteínas en la sangre. Algunos permanecen en el cuerpo durante meses o años, mientras que otros desaparecen más rápido.21

• Cómo alteran las hormonas: las EDCs podrían imitar a las hormonas y generar señales falsas o bloquear receptores para que las hormonas reales no puedan funcionar bien. También pueden alterar la forma en que se producen los receptores, interferir con la señalización intracelular y afectar la producción, el transporte y la descomposición de las hormonas. Algunos EDCs incluso causan cambios epigenéticos, lo que significa que pueden activar o desactivar genes sin alterar el ADN en sí. Estos cambios podrían alterar la forma en que los tejidos se desarrollan y funcionan con el tiempo.22

Entender cómo estas sustancias químicas entran en nuestras vidas y alteran el equilibrio hormonal es solo una parte del problema. La verdadera preocupación radica en lo que sucederá después, y son los numerosos problemas de salud que podrían generar cuando se expone de forma continua a ellas.

¿Qué le sucede a su cuerpo cuando se expone en exceso a las EDCs?

La exposición diaria a las sustancias químicas tóxicas podría perjudicar las señales hormonales y afectar el sistema del cuerpo de manera lenta y profunda. Algunos efectos secundarios relacionados con la exposición constante a las EDC incluyen:

• Obesidad: algunas sustancias- químicas que alteran las hormonas podrían afectar la forma en que el cuerpo procesa la grasa y el hambre. Se denominan obesógenos (también conocidos como sustancias- químicas que alteran el metabolismo). Pueden ralentizar el metabolismo, hacerlo ganar peso incluso si se alimenta bien y se ejercita, y hacer que perder peso sea más difícil.23

Una revisión sistemática de 2025 en Ecotoxicology and Environmental Safety examinó 75 estudios epidemiológicos en humanos de 2014 a 2024 para explorar cómo las EDCs contribuyen a la obesidad. Los autores del estudio explicaron sus hallazgos:24

"En general, los estudios demostraron hallazgos consistentes entre ellos, lo que indica una asociación significativa entre la exposición al BPA y compuestos relacionados y diversos resultados relacionados con la obesidad.

En concreto, el aumento de los niveles de BPA y ftalatos se asoció con un mayor aumento de peso en las madres durante el embarazo, un mayor estrés oxidativo, resistencia a la insulina y alteraciones de la función vascular en los niños, así como un mayor IMC y riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 en adultos.

Además, el análisis identificó posibles efectos específicos según el sexo, y se observaron asociaciones más fuertes entre las mujeres en comparación con los hombres en algunos estudios".

Enfermedad de Alzheimer: las EDCs también pueden provocar una resistencia a la leptina impulsada por la obesidad, que se asocia con un riesgo mayor de enfermedad de Alzheimer (EA). En una revisión científica de 2022 que se publicó en el International Journal of Molecular Sciences, los investigadores analizaron cómo los cambios relacionados con la obesidad en la leptina, que es la principal hormona que nos indica que estamos llenos, podrían promover la demencia y la enfermedad de Alzheimer.25

En las personas con obesidad, el cerebro comienza a ignorar las señales de leptina, lo cual es un problema llamado resistencia a la leptina. Esto genera un impacto doble, en el que el control del apetito empeora (por lo que el peso aumenta) y el cerebro pierde algunos de los efectos protectores de la leptina (que incluyen apoyar la memoria y el aprendizaje, proteger las neuronas contra la inflamación y las lesiones y reducir los cambios relacionados con el Alzheimer, como la acumulación de beta-amiloide).

Los autores describen la resistencia a la leptina como un proceso que "perpetúa enfermedades como la demencia", debido a que el cerebro ya no recibe todos los beneficios de esta hormona.

"Dada la relación entre la obesidad y la demencia, algunos científicos comienzan a investigar una asociación con la leptina. La EA se ha considerado un trastorno metabólico de tipo cerebral que requiere un reajuste de la homeostasis y está influenciada por la inflamación, las adipocinas, las hormonas que se derivan de los adipocitos y los diversos mecanismos expuestos de resistencia a la leptina. Por lo tanto, esto sugiere que existe resistencia neuronal a la leptina en la EA," afirmaron los investigadores.

"El vínculo entre la obesidad, la leptina y la enfermedad de Alzheimer está bien establecido y ha sido estudiado de forma significativa. Así, diferentes estudios epidemiológicos han descubierto una asociación entre la EA y cambios en el peso corporal. Algunos informes han descubierto que la obesidad en la mediana edad, así como la pérdida de peso en la vejez, se relacionan con el deterioro cognitivo y un riesgo mayor de desarrollar EA".26

• Fertilidad femenina y salud uterina: en las mujeres, estos químicos no solo afectan a los ovarios, sino que también pueden "reprogramar" el útero. Una revisión narrativa de 2025 en Reproductive Biology and Endocrinology examinó algunos estudios en humanos, animales y células de 2005 a 2024 sobre contaminantes comunes como el BPA y los ftalatos.

Los autores descubrieron que estas sustancias químicas podrían cambiar las "marcas" epigenéticas en el ADN y las histonas en el tejido uterino, lo que altera los genes que controlan los ciclos menstruales, la implantación y el desarrollo placentario. Estos cambios se relacionaron con problemas como irregularidades menstruales, infertilidad, fibromas, endometriosis y complicaciones del embarazo. Los autores resumieron que:27

"Existe mucha evidencia epidemiológica y algunos estudios de exposición en animales que indican que las EDCs se asocian con varios trastornos uterinos; sin embargo, reciben menos atención que las afecciones ováricas asociadas con la exposición a EDC".

• Fertilidad masculina y salud de los espermatozoides: algunas sustancias químicas que alteran las hormonas podrían dañar el sistema reproductor masculino al reducir el conteo y la calidad de los espermatozoides. Una revisión de 2020 en Reproductive Medicine and Biology examinó estudios en humanos y animales sobre el bisfenol A (BPA), los ftalatos, los pesticidas y otros EDCs en relación con la fertilidad masculina. Los autores del estudio concluyeron que:28

"Varios estudios observan correlaciones entre las dosis químicas y al menos un parámetro del esperma; no obstante, dichas correlaciones a veces son inconsistentes entre diferentes estudios. Los mecanismos a través de los cuales las EDCs ejercen sus efectos fisiopatológicos aún no se han esclarecido por completo en los estudios realizados en humanos".

• Otros trastornos: la exposición excesiva a las EDCs también se ha asociado con los siguientes problemas de salud:29

◦Cáncer de tiroides, piel y mama

◦Diabetes

◦Trastornos de la piel como hiperpigmentación y dermatitis de contacto

◦Trastorno del espectro autista

◦Menor coeficiente intelectual

◦Trastorno por déficit de atención (TDA)

Para obtener más información sobre las EDCs, la obesidad y la enfermedad de Alzheimer, consulte: "Una señal metabólica que la ciencia vincula con el Alzheimer".

Las 10 mejores formas de reducir su exposición a las EDCs

Es imposible evitar todas las EDCs, pero puede reducir su carga con algunos cambios inteligentes y consistentes. Concéntrese en la calidad de los alimentos y opte por envases más seguros, productos más limpios y prácticas domésticas que reduzcan las exposiciones en la vida cotidiana. Comience con las estrategias a continuación y realice cambios sostenibles:

1. Pruebe una alimentación bioenergética: centre sus comidas en alimentos que permitan al cuerpo quemar la glucosa de forma limpia, para que los electrones no se estanquen en las mitocondrias. Esa fuente de energía más estable favorece la producción de trifosfato de adenosina (ATP), calma las hormonas del estrés y ayuda a evitar el predominio del estrógeno. Puede leer más sobre este enfoque en mi libro, "Los secretos de la salud celular: guía para alcanzar la longevidad y la felicidad".

2. Olvídese de los aceites de semillas: muchos alimentos procesados ​​y comidas de restaurantes utilizan aceites de soya, canola, maíz, girasol y cártamo, que tienen un gran contenido de ácido linoleico (AL), que es una grasa poliinsaturada (PUF) que puede imitar al estrógeno y perjudicar la función de las mitocondrias. Opte por el ghee, aceite de coco y sebo de res para cocinar de manera estable al calor. Mantenga el AL por debajo de los 5 gramos (g) al día, aunque lo ideal sería por debajo de 2 g, y lleve un seguimiento de su consumo, le recomiendo que lo haga con una aplicación de nutrición, como mi próxima aplicación Mercola Health Coach.

3. Preste atención a los disruptores hormonales ocultos en los productos de uso diario: los xenoestrógenos o estrógeno-like chemicals están en casi 1 000 artículos de uso diario. Revise las etiquetas de los productos de cuidado personal para detectar parabenos y ftalatos, y cambie los productos de limpieza del hogar por vinagre, bicarbonato de sodio y aceites esenciales. Reducir su uso de fragancias sintéticas y disolventes también disminuirá su carga acumulada de EDC.

4. Reduzca el uso de plástico en alimentos y bebidas: guarde y sirva alimentos calientes o ácidos, como salsa de tomate, en vidrio o acero inoxidable. Evite calentar los alimentos en plástico o cubrir platos calientes con envolturas de plástico, ya que el calor aumenta la lixiviación de aditivos como bisfenoles y ftalatos. Elija frascos de vidrio y botellas de agua de metal para el uso cotidiano.

5. Filtre el agua de la llave y trate el agua dura: utilice un filtro de calidad para reducir los microplásticos y otros contaminantes en el agua potable. Para agua dura, hiérvala durante cinco minutos para reducir el contenido de microplásticos antes de enfriar y filtrar. Reemplace los cartuchos según lo programado, ya que un filtro gastado podría- volver a liberar lo que había capturado.

6. Proteja sus células de la exposición a campos electromagnéticos (EMF, por sus siglas en inglés): los EMF de los teléfonos celulares, las torres 5G, los enrutadores Wi-Fi y los dispositivos Bluetooth podrían alterar el manejo del calcio celular y aumentar el estrés oxidativo. Las medidas prácticas incluyen mantener el teléfono en modo avión cuando no lo utilice, apagar el Wi-Fi por la noche, utilizar conexiones por cable, limitar los dispositivos portátiles con Bluetooth y mantener los dispositivos electrónicos fuera de la habitación.

7. Elija carnes y productos lácteos de animales alimentados con pastura-: opte por productos de animales alimentados con pastura para reducir los residuos de hormonas, pesticidas y fertilizantes. Evite la leche de vacas tratadas con hormona de crecimiento bovina recombinante/somatotropina bovina recombinante (rBGH/rBST). Una mejor alimentación de productos de origen animal significa una nutrición más limpia y menos contaminantes -activos para el sistema endocrino.

8.Elija -pescado salvaje (o aceite de kril): el pescado de piscifactoría- suele tener un mayor contenido de bifenilos policlorados (PCB) y mercurio. Elija especies capturadas en la naturaleza (por ejemplo, salmón de Alaska) que hayan sido analizadas en laboratorio para garantizar su pureza o utilice un aceite de kril de buena calidad para obtener omega 3 con un menor riesgo de contaminación.

9. Elimine los-productos con retardantes de llama de su hogar: los sofás, colchones y almohadillas de espuma podrían contener éteres difenílicos polibromados (PBDE) y retardantes de llama relacionados que migran al polvo del hogar. Seleccione productos libres de retardantes de llama-y fibras naturales como lana, algodón, seda, cuero o Kevlar para reducir los compuestos endocrinoactivos en los espacios cerrados.

10. Evite- los revestimientos resistentes al agua y manchas: los acabados repelentes en ropa, alfombras y tapizados suelen contener perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS)- and polyfluoroalkyl substances (PFAS). Elija telas sin tratar, limpie- las manchas y utilice fundas lavables en lugar de revestimientos químicos permanentes.

Los disruptores del sistema endocrino están en todas partes, pero puede reducir su exposición si hace cambios graduales en sus hábitos cotidianos. Cada acción cuenta, ya sea que cambie un producto o un recipiente, o que filtre el agua cuando pueda. Con el tiempo, esto se acumula. No tiene que abordar todo a la vez, solo debe empezar, mantener su rutina sencilla y ser constante.

Preguntas frecuentes sobre los disruptores del sistema endocrino (EDCs)

P: ¿Qué descubrió el estudio reciente sobre los EDCs?

R: Un estudio de Nature Communications de 2025 sobre 12 personas con hidradenitis supurativa (HS) y ocho controles descubrió que ocho sustancias químicas plásticas presentes en envases y alimentos ultraprocesados ​​redujeron los niveles de una proteína clave de la piel, conocida como nicastrina (NCSTN), lo que hizo que las células de la piel fueran más propensas a una inflamación similar a la de la HS.

P: ¿Qué son los disruptores endocrinos?

R: Son sustancias químicas presentes en el medio ambiente que interfieren con el sistema hormonal del cuerpo. Pueden imitar, bloquear o alterar las hormonas naturales, lo que afecta el metabolismo, el crecimiento, la fertilidad y el desarrollo del cerebro.

P: ¿Dónde suelen aparecer o “esconderse” estas sustancias químicas?

R: Están en botellas de plástico y envases de alimentos, revestimientos de latas, pesticidas en productos agrícolas, polvo doméstico, recibos, fragancias, champús, lociones y algunos productos de limpieza. Debido a que su uso es tan amplio, es posible encontrarse con múltiples sustancias químicas cada día sin darse cuenta.

P: ¿Qué problemas de salud se relacionan con una exposición excesiva?

R: Se ha vinculado la exposición excesiva con la obesidad, resistencia a la insulina, desequilibrio tiroideo, problemas menstruales y de fertilidad, menor calidad del esperma, algunos tipos de cáncer, problemas de desarrollo en los niños e incluso cambios en el envejecimiento del cerebro y riesgo de demencia. Los efectos a menudo se acumulan poco a poco a lo largo de años de exposición.

P: Si estas sustancias químicas están en todas partes ¿cómo puedo empezar a reducir la exposición poco a poco?

R: Comience con cambios sencillos, por ejemplo, utilice vidrio o acero inoxidable para los alimentos y las bebidas calientes, reduzca los alimentos ultraprocesados ​​y envasados, elija productos de cuidado personal sin fragancia, ventile y quite el polvo de su casa con regularidad, filtre el agua potable y reemplace los artículos poco a poco a medida que se agoten.